lunes, 17 de junio de 2024

No hay futuro

¡Llega el momento que muchos lectores y seguidores estábamos esperando, el nuevo cómic de Irra!, que publica Mondo Cane Books


JOSÉ LUIS VIDAL

16 Junio, 2024 

Siempre es una magnífica noticia el nacimiento de una nueva editorial, y en este caso por doble (o triple) motivo, ya que la sevillana Mondo Cane Books comienza su catálogo con dos obras imprescindibles para todo buen amante del noveno arte.

Y lo hace terminando una cuenta atrás que nos ha tenido pendientes de cualquier noticia sobre su nuevo cómic, ya que cada vez que del genio de Irra surge una novedad como, en este caso, la primera parte de su Perros Atados, un impulso irrefrenable nos hace correr hacia la librería más cercana, ya que con el tiempo nos hemos convertido en yonquis de sus propuestas, siempre tan personales, que no dejan impasible a nadie, y poco recomendables para los débiles de corazón.

En esta ocasión, el autor nos agarra con fuerza y lleva a un futuro no demasiado lejano, y no por ellos menos estremecedor. En el año 2079, la enorme e invisible garra del imperio norteamericano ha conquistado prácticamente todo el globo, rebautizando a nuestro país como New Spain.

El argumento nos lleva, cómo no, al sur del país, una zona bautizada como ‘Distrito sur’ donde la supervivencia es una tarea diaria, ya que la pobreza y el crimen se dan la mano.

En el centro del lugar se erige, como un bastión del Mal, la Torreta, una enorme edificación en la que se ha erigido un cruel sistema de castas. En lo más bajo de ésta, los perdedores, aquellos que no tienen nada ni nadie por quienes vivir, y se han convertido la mayoría en fieles servidores de los ocupantes de los dos niveles que están por encima de sus cabezas, y vidas.


Portada del nuevo cómic de Irra, 'Perros atados'.


Los Fuckers, expresivo apelativo para un grupo de violentos asesinos psicópatas, cuya cabeza visible es Carrefour, un tipo que, sin piedad, controla la existencia de una serie de súbditos, sujetos prácticamente esclavizados ante el que tan solo pueden bajar la cabeza y acatar sus órdenes y caprichos.

Aunque en este particular ecosistema aún hay alguien peor que él, aquel que reina sobre la zona, el norteamericano White Sam, un mastuerzo que, gracias a la tecnología que implantó en su cuerpo, posee una afilada inteligencia.

Pero el protagonista de esta historia no es ninguno de estos dos tipos, sino un cerrajero, un hombre de mediana edad que utiliza su habilidad para abrir puertas, y sirve a aquel que asesinó a sus padres, Carrefour. Casi siempre acompañado por su tío postizo, que le recogió cuando quedó solo en la vida, huérfano, y que le ha enseñado todo lo que sabe sobre la profesión y la vida.

La existencia del protagonista es una carrera contrarreloj contra la enfermedad que le acosa, petrificando su cuerpo sin piedad. Y gracias al talento y la tecnología ha creado la herramienta, la llave definitiva, que le permite acceder ante cualquier cerradura, conectada a su propio mal.

Irra nos traslada en esta ocasión a un futuro terrible, con unos protagonistas que van a jugar una arriesgada carta que tal vez les haga ascender, mejorar sus existencias. Pero ya se sabe lo que se dice, cuando uno apuesta fuerte y se deja tentar, si pierde el juego la caída puede ser lo peor, una pesadilla que se torna demasiado real.

Pero esta no es la única grata sorpresa que Mondo Cane Books e Irra nos tienen reservada, ya que después de mucho tiempo totalmente descatalogo, el anterior cómic del autor, No te serviré, segunda entrega de la trilogía titulada Vía Crucis, regresa a las librerías en una flamante edición Redux, ampliada.

En ella nos encontramos con una ciudad de Sevilla que resiste los rigores de un verano donde el habitual e insoportable calorazo ha sido sustituido por una imprevista nevada, que tan solo será el prólogo de la llegada de una extraña afección que hace que la mayoría de la población hispalense caiga bajo los brazos de Morfeo. Es la bautizada como ‘Enfermedad del sueño’.

En sus viñetas conoceremos a Agustín, otro de esos personajes nacidos de la imaginación del autor, un outsider que carga a sus espaldas con un pasado como novillero, aunque no es la única pesadilla que le acosa, ya que en su memoria hay ocultos oscuros momentos que nos van a ir dando pistas sobre su pasado y origen.

Toros, familia, la omnipresente empresa Vereda, sociedades secretas, violencia, terror…

Todos estos temas y alguno más nos atrapan, acompañando al protagonista, que como el título de la obra indica, se rebela contra las invisibles cuerdas que le han esclavizado y sometido desde la más tierna infancia.

No me canso de repetirlo, en el panorama del cómic patrio hay pocos, muy pocos, autores que posean un universo tan propio y personal como Irra, al que considero a estas alturas el mejor y más interesante autor andaluz de cómic. El que quiera comprobarlo tan solo tiene que lanzarse de cabeza y disfrutar con su obra, ya sea Palos de ciego, No te serviré, Amor de hombre o Perros atados.


Malaga Hoy



domingo, 16 de junio de 2024

Pintar la más convulsa de las épocas

 Por Juan Gallego Benot

En 1884, Galdós se enfrentó a la pintura de historia que dominaba las Exposiciones Nacionales de Bellas Artes: "Pintad la época presente, pintad vuestra época, lo que veis, lo que os rodea, lo que sentís". La medalla de oro de la Exposición Universal de París de 1889 a Luis Jiménez Aranda, con Una sala del hospital durante la visita del médico en jefe, dio la razón al escritor. La pintura temática social quedó respaldada por la academia y revestida con un aura de modernidad, así que los armiños y las armaduras fueron cambiados por la sarga obrera y la yunta de bueyes. Las exposiciones nacionales y lumpenproletarios. Al menos, en el interior de los cuadros.

Una sala del hospital durante la visita del médico en jefe, de Luis Jiménez Aranda

Ahora, el Museo del Prado muestra en dos plantas más de 300 obras dedicadas a ilustrar este cambio de intereses en Arte y transformaciones sociales en España (1885-1910). Solo un 12% de los cuadros son de su colección propia, puesto que su catálogo ha tendido, en consonancia con la tradición decimonónica, a priorizar la pintura de historia frente a ese desvío temático de fin de siglo que no siempre se ha visto con buenos ojos. El museo busca cubrir este vacío a través y ha puesto a prueba sus límites cronológicos: en 1995 se estableció que al Prado le corresponden los artistas nacidos antes de Picasso (1881), y al Reina Sofía, los posteriores.

Su comisario, Javier Barón, ha separado las obras por temática: el trabajo (la más extensa), la educación, la religión, la enfermedad y la medicina, la prostitución, la pobreza, el colonialismo o las huelgas, y ha añadido unos gabinetes para cada tema con fotografías, placas de vidrio esteroscópicas y material gráfico y documental que completan los diversos acercamientos a la cuestión social. El resultado es un paseo por las nuevas preocupaciones de los artistas en una modernidad española eternamente incipiente, cuya desigualdad geográfica, tensiones e injusticias dominan también en los cuadros.

Una huelga de obreros en Vizcaya, de Vicente Cutanda y Toroya. Museo del Prado 

Viernes Santo en Castilla, de Darío de Regoyos. 

Algunos de los artistas acogieron el camino de tema sin modificar excesivamente su técnica y se apoyaron en la moda naturalista sin comprometerse con la política de sus representaciones. Sorolla, que ganó la medalla de oro en París en 1900 con ¡Aún dicen que el pescado es caro!, muestra su dominio de la composición efectista y de la iluminación que le hicieron famoso, aun para narrar un accidente laboral. Tampoco cambia su técnica cuando pinta enfermedades: a pesar de apoyarse en muletas, los niños afectados por la polio en ¡Triste herencia! recuerdan a los idílicos bañistas en el Mediterráneo de sus cuadros más amables.

Fueron otros pintores los que quisieron ver en el cambio de temática la exigencia de una forma diferente en la representación. Para ellos, el sufrimiento de un país que no había tenido un siglo XIX ejemplar se debía manifestar en una paleta -y en unas pinceladas- radicalmente distinta a la favorecida por entornos más academicos. Darío de Regoyos parece inaugurar este cambio de perspectiva: su tétrico Víctimas de la fiesta está inteligentemente situado frente a los idealizados campesino vinateros de Sorolla. En esta obra, dos caballos muertos durante el rejoneo taurino son descuartizados en una escena sombría y anticlimática. Aunque De Regoyos se adelanta a todos, unos años después de su propuesta, contraria al heroísmo realista, será secundada por algunos artistas, sobre todo catalanes y españoles afincados en Francia, que se enfrentan con avidez (y con gran éxito) al sorollismo: Fillol, Casas, Anglada Camarasa o el primer Picasso serán sus primeros representantes. Habrá también otros espacios y otros artistas que van trasladando su particular incomodidad con diferente nivel de riesgo. Romero de Torres, desde Córdoba, plantea una sutil oposición a la estética del valenciano. O Cutanda, en Bilbao, que pinta los movimientos sociales con la misma conciencia con la que pintaba los pogromos medievales. Una huelga de obreros en Vizcaya (1892) domina la segunda planta con su portentoso tamaño y con un marco que replica vigas metálicas en madera policromada, fabricado en 2004 a partir del original, perdido.

A lo largo de la muestra, interesan las transformaciones sociales que refleja el arte, pero casi más aquellas que quedan fuera del lienzo: los artistas, que aunque pinten a obreros son todos burgueses o aristócratas; la tensión entre esos cuadros oficiales que no huyen de la grandilocuencia técnica y ese otro arte que queda inteligentemente expuesto en los gabinetes y en las obras de menor tamaño; la esperanza de que se produzca algún cambio en el país y la fuerza represiva para evitarlo; la ficción de un liberalismo estético tapado por el "turno" entre Cánovas y Sagasta y la red de caciques. Todo eso puede verse en los cuadros sin necesidad de hacer muchas carambolas teóricas. Las fotografías de la Virgen de San Roque en Sevilla, en uno de los gabinetes, replican la misma sorpresa ante el encuentro entre la modernidad y lo atávico que el cuadro Viernes Santo en Castilla, de De Regoyos.

La autoría femenina, ínfima en la muestra, es también crucial aquí para entender qué no pasó o qué tardó en ser observado: Elvira Santiso pinta a sus alumnas para En la clase de dibujo. Ordenadas frente a sus caballetes, sus presencias ilustran frágilmente ese cambio en la educación superior femenina, que creció en más de un 10% entre 1890 y 1910. En los gabinetes destinados a la educación, las fotografías muestran estas tensiones institucionales y sus contradicciones: la educación dominada por una Iglesia represora y deprimente (muy elocuente Entrada en el colegio, de Ricardo Baroja); los intentos de reforma representados por la Escola del Bosc, en Barcelona; la ILE y el Instituto Internacional, o la extensión de las prácticas coloniales a través de los misioneros católicos.

La inclusión de artistas de Cuba y Filipinas, todavía colonias pero no por mucho tiempo, es también un acierto: la escultura Pobre vencido, del manileño Domingo Teotico, es un grito de auxilio sobre las condiciones materiales de los filipinos a finales de siglo. En toda la muestra, el arte oficial acusa la tensión entre una renovación excesivamente lenta de los temas y la creciente sospecha, que infectará los salones académicos, de que las formas decimonónicas no podrán contener el impluso de un siglo que empezará tarde para España, pero que la cambiará para siempre. Para entender cómo sigue la historia habrá que perseguir a Picasso en París.


Arte y Transformaciones sociales en España (1885-1910). Museo del Prado. Madrid. Hasta el 22 de septiembre.

El País. Babelia núm. 1.699. Sábado 15 de junio de 2024


sábado, 15 de junio de 2024

Servir y proteger

Bienvenidos a una comisaría de policía muy especial, apodada Top Ten, donde vamos a conocer a sus peculiares agentes de la ley


JOSÉ LUIS VIDAL

14 Junio, 2024 

La ciudad de Neopolis respira vida, no hay lugar ni rincón donde no podamos ver a alguno de sus habitantes. Pero este hecho no tiene nada de especial si la comparamos con alguna de las grandes urbes que pululan a lo largo y ancho del globo terráqueo, ya sean Tokio, New York o Madrid.





Top Ten

Guion: Alan Moore

Dibujo: Gene Ha

Tapa dura

Color

352 págs.

42 euros

ECC Ediciones


Entonces, ¿qué es lo que hace tan especial a esta ciudad?

Pues, nada más y nada menos que una población de lo más peculiar, ya que todos y cada uno de ellos, hombres, mujeres, niños… y hasta ratones y gatos, tienen superpoderes…

Sí, en efecto, todos y cada uno de las especiales cualidades que conocemos ya al haber consumido cómics protagonizados por estos personajes tan especiales, y algunos más, van a protagonizar esta apasionante miniserie creada por un genio del cómic como el guionista británico Alan Moore, que al crear el sello ABC demostró que puede tocar cualquier tema, y crear historias comerciales con una calidad extrema, jugando con los tópicos del género, y creando un dramatis personae que nos gana desde las primeras viñetas de este apasionante cómic en el que se mezclan las capas y mallas con una estructura a lo 'Canción triste de Hill Street', la célebre serie policiaca creada por Steve Bochco.

Y es que, aunque no lo parezca, aquí lo de menos son las cualidades sobrehumanas del elenco coral, de los agentes de policía que trabajan en esta comisaría, ya que tras esos coloridos uniformes y aspectos se esconden personas, con problemas tan cotidianos como un tener que cuidar a un anciano padre con alzeimer, buscar una pareja pese a tu peculiar aspecto u ocultar tu verdadera identidad sexual.

Durante doce apasionantes entregas, Moore y Gene Ha conjugan sus talentos, y he de confesar que aquí el dibujante realizó el trabajo de su vida, ya que conociendo cómo son los guiones del inglés, tan solo hay que detenerse en cada viñeta para percatarse de detalles que, a primera vista pueden pasar desapercibidos, como la fantasmal presencia de Oscar Wilde o un cuadro de estilo cubista que representa a un famoso cuarteto de héroes, por citar tan solo dos.

La recién llegada y novata Toybox, el aparentemente rudo y arisco Jeff Smax, Pavo Real, el capitán Traynor, Jack Fantasma, Chica Uno, Peter Calambres, Diablo Polvoriento, Kemlo César, Irma Geddon, Peregrina… Ellos son algunos de los agentes que van a protagonizar casos como el de los asesinatos de Libra, un escurridizo psicópata que descabeza a sus víctimas, o el asesinato de un auténtico dios nórdico, o lidiar con el colosal y monstruoso progenitor de un tipo llamado Gorgah…

En fin, lo habitual en una comisaría de policía, mil y un problemas y conflictos, pero mezclado con un colorido universo de hombres y mujeres que viste capa y mallas.

Y es que no siempre un gran poder conlleva una gran responsabilidad…


Malaga Hoy


Wallace & Gromit: Vengeance Most Fowl

 






Dirigida por Nick Park y Merlin Crossingham, su estreno está previsto para este invierno en la BBC (en Inglaterra) y en Netflix (en el resto del mundo).

En el año 1993, la empresa Aardman Animations y dirigido por Nick Park realizaba el segundo cortometraje de animación de los personajes de Wallace & Gromit, titulado "The Wrong Trousers" ("Pantalones equivocados"). Expertos en el arte de la animación de stopmotion, con plastilina y maquetas, dieron el campanazo con el corto, bajo mi humilde e impresionable opinión, llegaron a lo más alto. El cortometraje ganó el Oscar al mejor corto animado al año siguiente y es una auténtica maravilla. Lo comento, porque el regreso del villano, Feathers McGraw, treinta años después tiene tintes icónicos. Consiguieron que un trozo de plastilina diese auténtico miedo.

"The Wrong Trousers" ocupa el puesto 18 en la lista de mejores programas de televisión del British Film Institute, y en Inglaterra no andan escasos de buenos programas.

Me he enterado de la noticia via Catsuka, anunciados en el festival de Annecy de animación.





viernes, 14 de junio de 2024

Desaparecer

Este cómic refleja la peculiar y dramática situación que tan solo se da en el País del Sol Naciente


JOSÉ LUIS VIDAL

13 Junio, 2024 

Para comprender mejor la trama que aquí se nos narra hay que conocer la idiosincrasia nipona que, en materia laboral, se torna demasiado extrema. En el caso de los japoneses, el compromiso con el trabajo es total, poniéndose por encima de todo. Es por ello que, cuando algo rompe de manera brusca esa línea de comportamiento (por ejemplo, un inesperado despido), la vergüenza hace que tan solo quede una solución a tomar. Borrase del mapa. Abandonarlo todo y a todos.




Los Evaporados

Autor: Isao Moutte

Tapa dura

Blanco y negro

160 págs.

22 euros

Astiberri


Precisamente eso mismo le sucede a uno de los protagonistas de esta historia. Tras un buen montón de años trabajando en la misma empresa, Kaze Watanabe es despedido. Con cincuenta años le va a ser muy difícil reintegrarse en el mercado laboral. Así que mientras recoge las pocas pertenencias que quedan en su mesa de trabajo, toma una decisión que va a marcar el rumbo de la historia, convirtiéndole en dueño de unas pruebas que incriminan a su empresa, hecho este que pondrá su vida en peligro.

Al mismo tiempo conoceremos a un joven, Akainu. No tiene casa, ni familia. Se trata de una de las miles de víctimas del terrible seísmo que azotó la provincia de Fukishima, con los resultados que ya todos conocemos.

El chico se ha convertido en un superviviente, realizando trabajillos allí donde puede y le dejan. Pero la mala suerte no deja de acompañarle cuando es testigo del asesinato del anciano propietario de un pequeño bar. Los criminales, que pertenecen a la peligrosa mafia japonesa, la Yakuza, no van a cejar en su empeño por eliminar al único cabo suelto.

Mientras tanto, la esposa de Kaze recurre a su hija, Yukiko, que atraída por la cultura y el arte occidental, lleva varios años viviendo en Francia. Lo malo es que a veces la realidad no es tal como la imaginamos, y ella que pensaba dedicarse a la pintura, está trabajando en un bar.

Aunque al principio se muestra reacia a regresar, la gris situación que vive en tierras galas hará que se embarque de regreso a su tierra y se encargue directamente de buscar a un detective que la ayude en la búsqueda de su padre, que se ha convertido en uno de los miles de “evaporados” que todos los años en tierras niponas abandonan sus vidas, casas, familias, y ya nunca más se les vuelve a ver.

Isao Moutte, autor franco-japonés, sabe conjugar a la perfección en este cómic su herencia nipona con la narrativa occidental, y nos regala un thriller en el que mezcla a la perfección esta problemática social tan propia de Japón, la corrupción empresarial y las terribles consecuencias que tuvo sobre la población el incidente de la central de Fukushima. Sabe darle su protagonismo a cada personaje y momento, sin prisa pero sin pausa, conjugando escenas mudas en las que la narración gráfica manda, demostrándonos el nivel de este autor, que hace suya la novela de Thomas B. Reverdy al adaptarla al formato cómic.


Malaga Hoy


jueves, 13 de junio de 2024

La conexión Londres- Gotham

El Caballero Oscuro se une a Dylan Dog para luchar contra el desquiciado plan ideado por la loca mente de un peligroso villano


JOSÉ LUIS VIDAL

11 Junio, 2024

Cuando la principal ocupación de uno es defender y proteger su ciudad y, por ende, a sus ocupantes, el alejarse de ella no es una opción. Lo malo es que uno de los mayores enemigos de Batman decide hacer una visita a un antiguo conocido londinense, el desquiciado doctor Xabaras, las cosas comienzan a ponerse extremadamente peligrosas.




Batman/Dylan Dog: La sombra del murciélago

Guion: Roberto Recchioni

Dibujo: Gigi Cavenago, Werther Dell´Edera

Tapa dura

Color

224 págs.

28.50 euros

ECC Ediciones


Oculto tras su rostro público, el del millonario Bruce Wayne, Batman se traslada a Londres, y su primera parada será el domicilio de cierto investigador de lo paranormal, un tipo al que se le reconoce con facilidad, ya que siempre viste el mismo 'uniforme', camisa roja y chaqueta negra.

Pero justo cuando Wayne llama a la puerta de Dylan Dog, este se encuentra algo ocupado, podíamos decir. Y es que además de luchar contra todo tipo de monstruos, Dog es un conquistador nato, y si en su camino se cruza una belleza felina como Selina Kyle, el resultado de esta unión es más que obvio…

Una vez hechas las presentaciones, es hora de ponerse en marcha, ya que el plan de Joker termina con dos de los personajes protagonistas atados en sendas camillas, y en sus venas va a correr una fórmula que une los talentos' científicos de Xabaras y Joker, con unos resultados que, como podéis imaginar, les van a poner las cosas bastante difíciles a este simpar dúo.

A esto sumad la presencia de, lo que podíamos considerar, un ayudante, el músculo que a Joker le falta. El temible Killer Croc.

Y nos será el único peligro al que se enfrenten Batman y Dylan Dog, ya que bajo la urbe británica se esconden hordas de zombis extremadamente peligrosos.

Si ya con este pedazo del argumento no corréis a la librería más cercana, tal vez necesitéis saber que tan solo os he descrito el primer acto de este magnífico cómic, en el que la unión de estos dos personajes funciona a la perfección: La rudeza de Batman, combinada con la ironía de Dylan Dog están perfectamente llevadas al papel por el guionista italiano Roberto Recchioni (John Doe, Tex, Detective Dante…), que demuestra conocer a la perfección los caracteres de ambos personajes, con una trama que nos depara muchas sorpresas, y apariciones especiales, como las de de John Contanstine, Etrigan, Madame Trelkovski y el peligroso psicópata Christopher Killex.

Un viaje que no solo nos llevará a Gotham y Londres, sino que los personajes descenderán al mismísimo infierno… Todo ello ilustrado por dos de los mejores y más interesantes dibujantes del momento, ambos con una exitosa trayectoria en la editorial italiana Bonelli, Gigi Cavenago (Magic Order) y Werther Dell´Edera (Hay algo matando niños), que convierte las páginas de este cómic en una apasionante delicia para los ojos del lector.

Malaga Hoy



BATTLE ACES










 


BATTLE ACES

Director
Louve Karnas

Client
Uncapped Games


Creado para el primer lanzamiento de Uncapped Games, Battle Aces; Nuestra cinemática sigue a un ACE preparándose para la batalla.



Via The Line