Profesionales de los festivales de Gijón, Sevilla y Valladolid celebran a un gestor que "derribó muros" y reinventó el concepto de certamen cinematográfico.
José Luis Cienfuegos, en el cartel que ha diseñado Paco Alcázar de 'Seminci Noche'. / Seminci
Braulio Ortiz
26 de octubre 2026
Javier Miranda, director artístico de Alcances, recuerda que siempre tuvo la labor de José Luis Cienfuegos como un modelo. “No es que me leyera las programaciones que elaboraba para ver que ponía; es que me las estudiaba, porque combinaba todos los registros y todos los estilos de cine, te mostraba el trabajo de gente de la industria más industria, digamos, y del cine más alternativo. Los festivales de José Luis Cienfuegos acababan siendo un impresionante punto de encuentro”, asegura Miranda, para quien el asturiano era “un maestro que introdujo el festival moderno, un formato que traspasaba las salas, que se abría a la ciudad, que programaba conciertos además de proyecciones, que no se limitaba a una sucesión de películas, sino que era un evento cultural”.
Casi un año después de su inesperado fallecimiento, el pasado diciembre, los amigos de José Luis Cienfuegos se reunieron este fin de semana en la Seminci para reivindicar que ese asturiano de sonrisa irónica y palabra siempre certera seguía asombrosamente vivo. En la memoria, en los corazones y también en esa visión exigente y aventurada del cine que él defendió y que hoy prolongan Mariona Viader y Javier H. Estrada, que tras años a su lado tomaron el relevo en la dirección de la Seminci. Colaboradores de los tres festivales que coordinó a lo largo de su trayectoria, Gijón, Sevilla y Valladolid; responsables de otros certámenes de la geografía española, distribuidores, programadores, cineastas y también aficionados que ampliaron su mirada gracias a la intuición de Cienfuegos, brindaron este sábado en el Círculo de Recreo para celebrar la numerosa familia que rodeaba al homenajeado. “Nadie nos dijo que no a esta invitación”, señaló una emocionada Viader, a quien le gusta recuperar un concepto acuñado por la directora Elena López Riera. “Todos somos generación Cienfuegos: José Luis no sólo marcó a ese grupo de jóvenes directores a los que programó. Dejó huella y nos influyó a muchos de nosotros”.
“Él nos hizo mejores”, celebra por su parte Javier H. Estrada, que identifica como un “privilegio” el haber colaborado con “una persona que, más que ninguna otra que hayamos conocido, hizo de los festivales de cine un lugar de encuentro, de amor, de mucho amor, de mucho humor…”, dice este crítico y profesor, orgulloso de seguir junto a Viader la estela de Cienfuegos. “Que estemos mostrando este año una película como Woman Unknown, que ganó el León de Oro en Venecia, pondría muy feliz a José Luis. Esta es la Seminci por la que trabajó”.
El periodista y dj José Antonio Vega, que fue testigo de la proyección que alcanzó el Festival de Gijón en las manos de Cienfuegos y que después acudió a arropar a su amigo cada edición del Festival de Sevilla y de la Seminci, recurre a Walls Come Tumbling Down, de The Style Council, para resumir la trayectoria del gestor cultural. “Ese tema habla de derribar muros, y eso es lo que hizo José Luis. Rompió las barreras que existían en los festivales. Todo el mundo en Gijón recuerda haberse tomado una cerveza con Harmony Korine o con Chloë Sevigny”, dice uno de los djs de Maribel&Sebastian, quienes por la 71 edición de la Seminci han compilado una playlist con el mismo número de cortes, “una banda sonora con canciones que aparecen en películas que José Luis Cienfuegos nos descubrió a lo largo de tres décadas” en la que suenan voces tan diversas como Nick Cave, Mina, Blur, Damien Jurado o Tindersticks y que remite al universo de creadores como Leos Carax, Kelly Reichardt, Pietro Marcello, Mia Hansen-Love o Miguel Gomes. “La música era tan determinante para José Luis”, prosigue Vega, “que se inventó la figura del cinéfilo melómano, esos directores que terminaban pinchando, o la de esos músicos que empezaban a ser, por qué no, jurados de festivales de cine”, rememora.
Ese estimulante cruce de disciplinas que siempre abrazó Cienfuegos se aprecia en las sesiones que programa Seminci Noche, en la que se mezclan cineastas y músicos como como Chema García Ibarra, Pablo Maqueda; Miqui Puig o Jorge Explosión, y que en estos días da cobijo también a gente tan diversa como el viñetista Paco Alcázar, que ha diseñado para la ocasión un cartel en el que entre una multitud de espectadores aparece el añorado Cienfuegos; Paco Campano, autor de aquellos sorprendentes y celebrados spots con los que se anunciaba el SEFF, o Herminio Afonso, el peluquero “responsable de aquellas patillas tan recordadas”, como destacan desde la Seminci.
El sábado pasado, colaboradores de los tres festivales que dirigió Cienfuegos, unidos bajo el apodo de Colectivo Northern Sur, pincharon en varios bares de Valladolid -el Berlín, el Bizarro y El Desierto Rojo- para homenajear “al boss, como muchos lo llamábamos, ese jefe que convertía a cada colaborador en amigo y a cada equipo en una familia”, contaban. Desde el sur venía, entre otros, Tali Carreto, codirector del Monkey Week y un nombre asiduo en los carteles del SEFF, que rememora así al amigo, un tipo “perfeccionista” que “sacaba lo mejor de cada uno”: “Era capaz de aglutinar alrededor de él un montón de satélites, y hacer que todos brillaran”. El destello de la generación Cienfuegos, dispuesta a alumbrar la noche de Valladolid.
Diario de Cadiz



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