lunes, 27 de octubre de 2025

La última cacería

Secretos, odio, traiciones… Todo esto y mucho más nos espera en el final de la saga protagonizada por el cazador de monstruos Jace Boucher

José Luis Vidal

23 de octubre 2025 

La reunión de dos Casas tan antagónicas como la Slaugther y Boucher en New Orleans no es moco de pavo. Algo muy grave ha sucedido y este problema debe ser resuelto de inmediato. Obviamente, dicho así resulta fácil, pero desde el pasado regresan las rencillas y cicatrices sin curar que han convertido a estas Casas en enemigos (casi) irreconciliables, haciendo que resulte complicado llegar a un status quo entre sus líderes, el enfermo Viajo Dragón y el silencioso Cassius.



Ficha
La Casa Slaugther Volumen 5

Guion: Tate Brombal

Dibujo: Antonio Fuso

Tapa dura

Color

152 págs.

18.95 euros

Planeta Cómic


Jace Boucher, el ex miembro de la Casa Boucher. Su rebeldía, y el amor por Aaron Slaughter, le han convertido en un paria, por lo que tuvo que tomar una importante decisión, y desde entonces se convirtió en un fugitivo que vive oculto en el pantano, donde cuida de un numeroso grupo de niños, a los que ha salvado de la pesadilla de los monstruos, esos seres que parecen salidos de una pesadilla, y que tan solo unos pocos pueden percatarse de su presencia.

Pero las cosas están a punto de cambiar, como ya le ha advertido a Jace la anciana Maven, una mujer que protege a los niños mientras Jace sale al exterior a hacer lo que mejor se le da, cazar. Esta mujer tiene una relación muy especial con los cuervos, y una capacidad que la hace ver la oscuridad que se aproxima, imparable.

Mientras, el Viejo Dragón, Cassius y su mano derecha, Vionette, discuten cual de las dos Casas debe encargarse de atrapar y eliminar al fugitivo. Un juego por el poder que nos va deparar más de una sorpresa, ya que en este mundo las cosas pueden no ser lo que parecen, y un estado de aparente fragilidad tal vez esconda un plan para afianzar el poder de una de estas legendarias Casas.

Lo malo es que entre todos estos peones, la elegida para encontrar al huidizo Jace será una autentica psicópata, Jolie, que se guarda una carta en la manga, alguien del pasado que va a utilizar como cebo en esta cacería del hombre…

Todo lo bueno acaba, y esta saga que nos ha estado acompañando desde el primer volumen de La Casa Slaugther, spin off de la exitosa serie creada por James Tinyon IV y Werther Dell´Eddera, Hay algo matando niños, llega a su conclusión. Y lo hace gracias al talento del joven guionista canadiense Tate Brombal (Barbalien, The oddly pedestrian life of Christopher Chaos, Green Lantern Dark…) y al también dibujante italiano Antonio Fuso, que nos tienen preparado un final a la altura, en el que la violencia va a saltar en el momento más inesperado, ya nada será igual para sus protagonistas, además de descubrirse más de un secreto que seguro que os dejará con la boca abierta.

¿Quién sobrevivirá a esta autentica lucha de poder? ¿Podrá Jace salvar a todos los niños y a la vez, hacer las paces con su oscuro pasado?

Todo esto y mucho, mucho más podréis encontrarlo en La guerra del Carnicero.


Diario de Cadiz


sábado, 25 de octubre de 2025

Retrato del hombre bicéfalo

Yo, Julio César, del guionista Alfred de Montesquiou y el dibujante Névil, reconstruye desde el rigor y la documentación la vida del caudillo que destruyó la República romano en un tebeo trepidante



Por Guillermo Altares

Hasta ahora solo existía un Julio César de tebeo: el personaje de Astérix y Obélix, al que los irreductibles galos llaman simplemente Julio y al que vuelven completamente loco. Sin embargo, le ha salido un competidor: Yo, Julio César, de Alfred de Montesquiou como guionista y Névil como dibujante, una recreación en cómic de la vida del político y militar que destruyó la República romana y uno de los personajes más famosos de la historia occidental. Aunque Montsquiou es un gran admirador del Julio César de Goscinny y Uderzo, su trabajo no tiene nada que ver con el gran clásico del tebeo. Se trata de una minuciosa reconstrucción de la existencia del autor de La guerra de las Galias: todo lo que cuenta está documentado con fuentes clásicas, como Suetonio o Plutarco, además de los propios textos de César, o con estudios de grandes eruditos en historia romana, como Jérôme Carcopino o Adrian Coldsworthy.

Solo para explicar el "tu también, hijo mío", que César pronunció mientras era apuñalado en el Senado en los idus de marzo del año 44 antes de Cristo. Montesquiou escribe en la notas que acompañan al libro: "Esta frase fue pronunciada en griego, "Kai su teknon", cuando, tras ver a Bruto entre sus agresores, dejó de defenderse", antes de lanzarse a un análisis filológico que explica las dudas que siempre han rodeado estas últimas palabras y sobre si realmente utilizó la palabra hijo. Además, ni siquiera fueron las últimas porque mientras expiraba, afirmó: "No te guardo rencor, Bruto. Gracias a ti, muero de forma rápida e inesperada con la alegría de saber que tu minúscula persona, condenada a desaparecer de la historia, estará unida a mi nombre para la eternidad".

"Cada época mira a César como espejo de su propia sociedad", explica Montesquiou en una entrevista por videoconferencia. Nacido en París hace 47 años, ganador del Premio Albert Londres en 2012 por su cobertura de la guerra civil en Libia, su último libro, Le crépuscule des hommes, es una novela sobre los juicios de Nuremberg que está en las listas de los principales premios literarios franceses del otoño. Como periodista ha recorrido muchos de los escenarios bélicos del siglo XXI e incluso colaboró con el Tribunal Penal Internacional para documentar los crímenes contra la humanidad en la región sudanesa de Darfur.

Este libro -trepidante, lleno de acción, pero también de intrigas políticas, dibujado con una expresiva y precisa línea clara por Névil- reúne el interés por la historia de su autor con la mirada de alguien que ha contemplado lo peor que la humanidad puede hacerse a sí misma. Julio César fue uno de los militares más despiadados de la historia, incluso para los estándares romanos. En una época en la que no existía nada parecido a las leyes de la guerra, Plinio el Viejo consideró que era responsable de humani generis iniuriam, "un crimen contra la humanidad", durante la conquista de las Galias.

Este cómic no solo conecta con el presente a través de la guerra: César fue el primero de los Julios-Claudios, la dinastía que destruyó la República romana para convertirla en una dictadura. "La idea del libro surgió durante la primera presidencia de Trump", explica. "Encontré apasionante cómo la corrupción, el dinero, la ambición, el cinismo pueden destruir las instituciones. Y se trata siempre de un camino sin retorno. Cuando se destruyen las instituciones, el tejido social, los valores perdidos, es algo irrevocable. Se puede reconstruir otra cosa después, pero el pasado no volverá".

César no fue un personaje unidireccional y tampoco lo es el tebeo. Fue un asesino de masas, capaz de aniquilar a tribus enteras, de crucificar decenas de piratas que le secuestraron, de matar a todos sus rivales. Y, a la vez, pocos políticos en la historia han hecho tanto por la unión de ambas orillas del Mediterraneo. "César es bicéfalo, tiene aspectos positivos, no solo sombríos, fue que concebía el Mediterraneo como un solo espacio. Fue a tres continentes y se sentía en casa en todos lados: en Libia, en Turquía, en Francia, España, Albania... Lo que para nosotros se ha convertido en una barrera para proteger a Europa de otro continente, para Julio César era un puente. Para él no existían las diferencias de razas".

El momento crucial de su vida fue seguramente el paso del Rubicón en el 49 antes de Cristo, cuando cruzó este río del norte de Italia con sus legiones, algo prohibido por las viejas leyes romanas, desatando la guerra civil. Allí pronunció su frase: "Alea jacta est", la suerte está echada. Sin embargo, actualmente no está nada claro dónde se encuentra el Rubicón. El lugar donde cambió para siempre la historia de Europa se ha perdido en los recovecos de la geografía. "La mayoría de los historiadores creen que que cruzó el Rubicón en la llanura, pero ahora ha cambiado por completo su curso. Sin embargo, existe un puente con una inscripción que señala que allí es donde César lo atravesó. Lo interesante es que este busto fue instalado por Mussolini, que quiso apropiarse del mito y decidió el lugar en función de su propia agenda política".

La historia no se repite, el pasado nunca puede ser un espejo, pero sí una advertencia. "No se puede volver atrás, no se puede remontar el río. Eso es lo que nos explica la historia cuando se produce un profundo deterioro de las instituciones", insiste Montesquiou. Julio César no solo mira al presente, sino también al futuro en este apasionante tebeo.




Yo, Julio César

Montesquiou/Névil

Traducción de Xica Mas

Reservoir Books, 2025

255 páginas. 29,90 euros



Babelia Núm. 1.770. Sábado 25 de octubre de 2025

jueves, 23 de octubre de 2025

SOBRE NEGRO

Man Ray, Mario del Curto, Yves Saint Laurent, Martin Luther King e Islandia

1. EL BLANCO Y LA NEGRA, 1926. Man Ray.
2. MUJER DE CABELLO LARGO, 1929. Man Ray Trust / ADAGP


Hacemos del Zoom de este número consagrado a la fotografía un escaparate de instantes que desafían la vista con un código oculto: la química del blanco y negro, la luz y la sombra.

Comenzamos nuestro recorrido con Man Ray, un nombre que es, desde hace años, sinónimo de Fotografía y que resulta imprescindible para entender la evolución del medio hasta alcanzar la categoría de arte. Una exposición -Man Ray. Retrospectiva- que podrás contemplar en la Galería Fotográfica de Fnac de San Agustín y que se complementa con la exposición La Colección Fotografía de la Fnac. Alguien nos mira, que estará en el MuVIM de Valencia del 13 de enero hasta el 3 de abril.

El suizo Mario del Curto narra con su cámara el espectáculo a veces absurdo de la vida y sus intérpretes, a quienes arranca la fuerza del espíritu con la demostración animista de que la cámara roba el alma.

Ragnar Axelsson nos lleva a la mítica Islandia, el rincón más occidental de Europa, donde la cercanía polar impregna la vida de la isla y las imágenes de sus gentes.

Asistimos también al nacimiento de una leyenda, de un mito que traspasa el ámbito de la moda: los primeros pasos del maestro de la alta costura Yves Saint-Laurent, gracias a Pierre Boulat y su mirada posada sobre el glamour y el backstage de los desfiles de moda en el París de la década de los sesenta.

Terminamos ofreciendo el trabajo del puertorriqueño Benedict J. Fernandez, cuyas imágenes trascienden la frontera del arte y se incrustan en la historia al mostrarnos momentos muy personales de la vida de uno de los soñadores del siglo pasado: el reverendo Martin Luther King.


3. GUDJON THORSTEINSSON, GRANJERO DE GARÖAKOT, ISLANDIA, 1995.
Ragnar Axelsson.
4. UNA GRANJA ABANDONADA EN GRJOTNES, MELRAKKASLETTA, ISLANDIA, 1996.
Ragnar Axelsson.
5. MARTIN LUTHER KING CON SU HIJA BONNIE EN LA IGLESIA BAPTISTA EBENEZER, ATLANTA, GEORGIA, 1968.
Benedict J. Fernandez. © Benedict J. Fernandez, Colección Fnac

6. CONSTRUCCIÓN DE UN VESTIDO, ENERO 1962.
Pierre Boulat.
7. DISCUSIÓN CON PIERRE BERGÉ, ENERO 1962. 
Pierre Boulat.

9. OSWALD TSCHIRTNER, AUSTRIA, 1993.
Mario del Curto
10. EUGÉNIO SANTORO, SUIZA, 1993.
Mario del Curto


ClubCultura #5 invierno 2005


martes, 21 de octubre de 2025

De una mirada al deseo ante el trauma del vaginismo a elegir no ser madre o un cuento de Martín Gaite

Lo mejor del mes

Por Álvaro Pons y Noelia Ibarra



1. Bruma. Martín López Lam. Ediciones Valientes / Aristas Martínez

La obra de López Lam elude cualquier categoría, gracias a su concepción de la lectura como un apasionante reto para el lector, en el que el descubrimiento de pistas constituye una atractiva cruzada hacia la construcción del significado. Desde el género posapocalíptico más canónico, su nueva obra compone un brumoso relato de infancias robadas que dialoga con su sorprendente epílogo para apuntar mil interpretaciones, que recorren desde la realidad cotidiana hasta una perturbadora mirada en la que convergen Philip K. Dick con Charles Dickens para crear imágenes de desolación escondidas tras la sátira mordaz.



2. Consumida. Alison Bechdel. Traducción de Rocío de la Maya. Reservoir Books. 

Bechdel vuelve a sus personajes de siempre para recuperar esa mirada combativa de sus inicios que parecía olvidada desde la reivindicación personal de su pasado. A través de la fusión de su presente con ellos, la autora de Fun Home se permite disparar sin miramientos a un mundo que la consume desde el desencanto, empezando por una ácida crítica a sí misma y la pérdida de coherencia ideológica con la edad que se contagia a todos sus compañeros de viaje, perdidos ante un mundo que ya no entienden, pero al que anhelan seguir aferrados desde una perspectiva que quieren creer progresista pero que deviene en paradójicamente conservadora de su realidad.



3. Creo que no voy a tener. Catherine Gauthier. Traducción de Julia C. Gómez Sáez. Godall Edicions (En sembla que no en tindré. Traducción de Núria Busquet).

La maternidad se ha construido como un modelo sociocultural que no admite desviaciones de un supuesto ideal, que liga la realización de la mujer con el hecho de ser madre, convirtiendo la libre elección de no tener hijos en un estigma. Gauthier expone las causas que subyacen en su decisión y la de otras mujeres para explorar las diferentes formas y posibilidades de ejercer la maternidad en una composición coral que dibuja un panorama de opciones en torno a cómo ser mujer sin ser madre, aunque la sociedad siga imponiendo su modelo desde la mirada patriarcal. Voces de mujeres que cuestionan los pilares de modelos extendidos como únicos a través de la aproximación a otras realidades.



4. Impenetrable. Alix Garin. Traducción de Eva Reyes. Norma Editorial.

El deseo femenino supone un tabú construido socioculturalmente desde la mirada masculina, la cosificación y sexualización del cuerpo de las mujeres, como una suerte de premio otorgado por los hombres. La sincera mirada de Gavin desvela la culpa que subyace ante su ausencia y el peso que recae en la mujer para explorar las posibles causas que expliquen su funcionamiento y desaparición. A través de la patología del vaginismo, la autora reflexiona sobre las relaciones sobre las relaciones de pareja y los complejos mecanismos que determinan la atracción, el afecto y el amor y plantea la necesidad de trascender la esfera íntima para abordar problemas de índole personal que afectan a las mujeres.



5. Caperucita en Manhattan. Helena Bonastre y Catalina González Vilar. Basado en el original de Carmen Martín Gaite. Ediciones Siruela.

No es un proyecto fácil llevar la reconocida obra de Carmen Martín Gaite al lenguaje de la historieta. Trasladar esa capacidad de la autora para conectar con el sentido de la maravilla, con el descubrimiento y la pasión que enlaza directamente con la imaginación de una niña, puede chocar con la precisión de una imagen dibujada que nos obliga a una interpretación única. Pero las autoras han sabido jugar con las ilustraciones originales de Gaite y, precisamente, la literalidad de su palabra, para conseguir interpretar desde la viñeta esa mirada infantil y recuperar esa sensación de ilusión con la que se reescritura entierra el miedo que Perrault y los Grimm concibieron.


Babelia núm. 1.769. Sábado 18 de octubre de 2025


lunes, 20 de octubre de 2025

VOUTCH #10

 

ClubCultura #10 Marzo-Abril 2006

Cumpleaños del blog El Ojo de Melkart

Las máquinas que andan muy bien de memoria, me recuerdan que hoy hace ya la friolera de 12 años que comencé a poner cosas en internet, la red, la nube o lo que quiera sea esto. Yo, con mis cosas y la de unos amigos, en lo más básico y principal hablar e intentar hacer comics e ilustraciones. También me gusta la fotografía, la pintura, el cine, la televisión y alguna cosa más. Mientras Google sobreviva iré poniendo todo lo que pueda en este archivador virtual de fácil acceso y que me deja espacio en casa.

Y hablando de celebrar, acabo de llegar de Nueva York. Y bueno, poco a poco voy viendo los grandes eventos que celebran y hacen negocio con los comics, y tocaba ver lo que hacen los americanos. Por supuesto, todo a lo grande, muy muy grande. Y como era tan grande, he podido ver a una gran cantidad de autores, hablar con ellos y saludarlos. Una muesca más.









El lugar, que era tan grande como un hangar de aviones de los más grandes que haya, reunía a una cantidad asombrosa de gente y aún así estaba todo perfectamente llevado por una miríada de trabajadores. Expositores, editoriales, videojuegos, originales, comida, baños, eso sí, lleva mucho dinero.

Constato algo lógico, el manga lo devora todo. Y no solo en la New York ComicCon. Ya que estaba en la ciudad que nunca duerme fui de gira por las tiendas de comics: Midtown Comics es una tienda de novedades y accesorios, Forbidden Planet que lleva abierta mucho tiempo, un poco mejor, pero no mucho, eso sí, los tomos de lujo me hicieron pensar en atracarla. Para mi sorpresa, cerca de Forbidden Planet, al lado vamos, se encuentra una librería de segunda mano enorme, The Strand, con sus carteles de publicidad que te informan que tiene 17 millas de pasillos, como digo, enorme. Y con una buena selección de comics, pero revisándola se constata como el tiempo va devorando a muchos títulos clásicos. 




Fui en el orden que voy contando. Después llegué a Kodansha House y nada más ver la entrada se notaba la diferencia. La editorial Kodansha mantiene un local de dos plantas con exposiciones, una tienda, maquetas, un lugar para leer, otro con máquinas de videojuegos de hace 40 años, y una zona para profesionales, algo impresionante. Después fui a una librería, dedicada sobre todo a Japón, tres plantas de libros y manga y materiales de papelería japoneses, impresionantes.









También pude estar en una empresa de venta de comics americanos online que tenía una galería de originales. Creo que esa gente no es consciente de los precios que tienen ultimamente los originales de comics porque sinceramente había millones de dólares en las paredes. Se suponía que alguien de la oficina me enseñaría los originales pero nadie estaba disponible, y por supuesto no me iba a ir sin verlos. Unos 50 originales de portadas de comics sobre todo de los 50 y los 80 y 90, EC Comics y Marvel. Había unos pocos de John Byrne y Todd McFarlene. Los de Byrne eran una pasada.

En fin, faltan pocos minutos para que sean las doce de la noche, otro día más va a pasar y espero estar por aquí un tiempo más. 




domingo, 19 de octubre de 2025

El Diablo de la Cocina del Infierno

Abogado defensor de día, héroe de noche. Su nombre es Daredevil, y su casa el Bronx neoyorquino

José Luis Vidal

12 de octubre 2025



Hay que admitir que la sombra de Frank Miller es muy, muy alargada, y aceptar el encargo de continuar las aventuras del diablo rojo es, todo hay que decirlo, un auténtico marrón.

La etapa de Miller en Daredevil trajo de vuelta a un personaje y una colección que había perdido el interés de los lectores, por lo que los editores de Marvel le dieron libertad creativa total al autor.

Y vaya si lo hizo. Nos regaló una etapa mítica, en la que la faceta superheroica quedaba a un lado, dando más importancia al drama, los traumas de la infancia y un toque noir que a la colección le vino de maravilla, además de la creación de un personaje como Elektra.

Pero claro, todo tiene que acabar (en apariencia, ya que al artista aún le quedaba mucho y bueno que contar en la colección) y Frank Miller voló de estas páginas para enfrentarse a otros retos creativos y convertirse en lo que es, un mito de los cómics.

Así pues nos encontramos con una colección que ha perdido a su mejor autor, así que había que buscar un sustituto lo antes posible. Y en este paréntesis, este nuevo volumen se abre con un par de episodios escritos por Alan Brennert y Larry Hama que, afortunadamente, están acompañados en el apartado gráfico por Klaus Janson, entintador de Miller, que supo llevarse lo mejor del trabajo de ambos, sobre todo en los aspectos gráficos y narrativos, por lo que en un buen puñado de números, ya acompañado por el guionista que soportaría el peso de la colección, vamos a disfrutar de lo lindo con el arte (ahora completo) de Janson.

¿Y cuál era el nombre de ese ‘afortunado’ guionista?

Pues nada más y nada menos que Denny O’Neill, un escritor del todo fiable, que se hace con el personaje con extrema rapidez, dándole a la colección un toque muy personal, y siguiendo con ese tono más noir que superheroico que ya estableció Miller, además de añadir más de un momento humorístico a la narración.

Periodistas corruptos, peligrosas travesías en crucero, el contrato de un anciano falsificador, el error que una ebria Heather cometerá y uno de los momentos cumbre de esta etapa. Como ya todos los que sois fans del personaje y la etapa Miller sabéis, Daredevil dejó a su odiado enemigo Bullseye postrado en la cama de un hospital, con la espalda rota.

Pues bien, un misterioso grupo rapta al villano, trasladándolo muy lejos, concretamente al País del Sol naciente, Japón. Por si esto fuera poco, en escena entra alguien inesperado, el mutante canadiense más famoso de los cómics, que echará una mano (y garras) al protagonista que, de golpe y porrazo, viajará a tierras niponas para enfrentarse al misterioso Viento Oscuro, el tipo que está detrás del secuestro.

Obviamente, Daredevil y su némesis volverán a verse las caras, pero no seré yo quien os destripe ese enfrentamiento.

Y así, página tras página, Denny O’Neill demostró en esta colección lo gran guionista que era, transformando un encargo envenenado en un etapa apasionante y divertida.

Pero, otra de las razones por la que este volumen es esencial en la historia del personaje es porque, tras el paso por las páginas del dibujante William Johnson, que vendría a recoger el relevo de Janson, se incorporaría un joven con poca experiencia pero que página a página iba a ir mejorando, dejando entrever su talento en las viñetas.

Se incorporó a la colección en la entrega 206 y a partir de ese momento, sin que nadie, ni editores o lectores lo supieran, se iniciaba el sendero hacia el éxito más completo, ya que aquel joven llamado David Mazzuchelli iba a dibujar en un futuro no muy lejano una autentica obra maestra de los cómics.

Pero no corramos, ya que resulta una delicia ver aquellos primeros escarceos, y disfrutar de la evolución gráfica que página a página, fue convirtiendo a Mazzuchelli en uno de los mejores dibujantes del medio. Y O’Neill supo describir las situaciones perfectas para que él se luciera.

En fin, una etapa esta imprescindible para los seguidores de Daredevil, que nos lleva a las calles neoyorquinas, donde el crimen aguarda en cualquier esquina de la Cocina del Infierno, el barrio donde Matt Murdock se crió, creció y, tras un desgraciado accidente, su vida se transformó completamente, convirtiéndolo en Daredevil.


Diario de Cadiz