domingo, 26 de agosto de 2012

Oriol Garcia



De normal, suelo comprar cuanto fancine o revista de comics encuentro, sobre todo cuando estan en los inicios, cuando afrontan un futuro incierto con una enorme pasión. De la Escuela Joso de comics de Barcelona tengo unos pocos fancines, desde el año 1996. Se nota que la edición ha mejorado bastante para las publicaciones digamos aperiodicas, lo cual no quita su valor. Pero en realidad lo que me lanzó a comprar la última publicación de la Escola Joso ( en vez del tomo integral de Vittorio Giardino "No pasarán", que caerá) fue uno de sus autores: Oriol Garcia. Tuve que mirar un par de veces algunos de los bocetos, porque juro que ya había visto cosas parecidas a uno de mis colegas. Me pudo la pasión, porque uno puede cambiar de muchas cosas: de casa, de coche, de mujer, de religión, de dios.. pero no puedes cambiar de pasión.
Al ver las páginas de cómic de Oriol Garcia dedicado en cuerpo y alma a crear comics "históricos" me dió un vuelco el corazón. Y no era el único comic el que estaba en aquellas páginas, buscando en Google pude leer que son cinco los albumes realizados, ficha de la Guía del Cómic, abarcando diferentes épocas históricas. Veo su trabajo y veo el nuestro. El Ojo de Melkart prosigue su marcha.




















El hundimiento de una nación por Santiago Valenzuela

Santiago Valenzuela (San Sebastián, 1971) se alzó en 2011 con el Premio Nacional de Comic gracias a Plaza Elíptica, la última entrega del Capitán Torrezno. Un heroe surrealista para los tiempos oscuros, curtido en los sótanos y los bares. En esta ocasión, Valenzuela nos presenta el hundimiento de España, una caída topográfica, incluso beneficiosa. El broche final para esta serie veraniega en la que cinco prestigiosos dibujantes han diseccionado la crisis con humor e ironía.







El Pais Semanal nº 1.874 domingo 26 de agosto de 2012

viernes, 24 de agosto de 2012

Alien de Walter Simonson y Archie Goodwin

Lambert, Dallas, Ash, Ripley, Parker, Brett, Kane...la nave Nostromo, son nombres que entraron hace ya muchos años en nuestras vidas y que han perdurado en nuestro sueños y pesadillas. Goodwin y Simonson en estado de gracia, supieron trasladar el opresivo mundo de la Nostromo al papel. En más de treinta años, este cómic no se ha reimpreso, y aprovechando el estreno de la precuela de Alien, y bajo la supervisión de Walter Simonson, vuelve a ver la luz la mítica adaptación de Alien. En nuestro país podremos disfrutar de esta obra antes que en ningún otro lugar en el mundo.

Los resultados son espectaculares, como no podía ser de otra forma, de la mano de Walter Simonson. Una obra muy bien terminada que transmite la atmósfera y el ambiente de la película en la que se basa. Se merece aunque sea una ojeada. 

domingo, 19 de agosto de 2012

Apolo presenta: Los superhéroes de la crisis

Emma Reverter y Màriam Ben-Arab
Reverter ejerce de periodista en Nueva York, desde donde ha publicado novelas, ensayos y guías de viajes. Ben-Arab, licenciada en Bellas Artes, se gana la vida como ilustradora infantil. Juntas han creado este personaje de aparente inocencia, Apolo, un niño crecido en medio de la crisis, capaz de llamar a las cosas por su nombre. Sus viñetas están recopiladas en Politik (Roca, 2010).








El Pais Semanal nº 1873 domingo 19 de agosto de 2012

viernes, 17 de agosto de 2012

Gotthard Schuh (1897-1969)

Fundación Mapfre
Jesús Tablate Miquis


Noche de invierno ante el Teatro Municipal. Zúrich, 1932-1935 Fotostiftung Scheiwz, Winterthur


Gotthard Schuh (1897-1969) es uno de los fotógrafos suizos más importantes del siglo XX. En 1930 interrumpe una prometedora carrera de pintor para dedicarse en cuerpo y alma a la fotografía, participando con entusiasmo en la revolución estética que tuvo lugar a finales de los años veinte y que postulaba una "nueva visión'. La obra de Schuh de los años treinta está fuertemente marcada por su trabajo de fotoperiodista. Por encargo de Zürcher Illustrierte realiza reportajes gráficos por toda Europa, cubriendo temas sociales, culturales, deportivos o políticos, como por ejemplo la subida al poder de los nazis en Berlín. Pero junto a su actividad de reportero, Schuh siempre buscó posibilidades de escapar de la cotidianidad. En París, donde pasó varios periodos durante esa década de los años treinta, supera el rígido programa de la "nueva visión" y desarrolla un estilo que podría describirse como "realismo poético". Los ambien­tes y la expresividad lírica se convierten en los impulsos centrales de su trabajo. Mujeres, parejas o escenas callejeras son sus motivos predilectos. Y Schuh se deja llevar por el erotismo.
Durante esos años también fotografía Zúrich, donde vive y trabaja la mayor parte del tiempo y



Muchachos en la National Gallery, Londres, 1937


Bolsa de Paris-1932


 que se convierte en el rema de su primer libro de fotografías. publicado en 1935. En marzo de 1938 emprende un viaje de once meses que le llevará a Singapur, Java, Sumatra y Bali. A su regreso publica el libro Insein der atter (Islas de los dio­ses). Lo que a primera vista parece un gran repor­taje documental revela ser, examinado con más detalle, un relato de viaje subjetivo, una lograda mezcla de informe y observación íntima, de hechos y fantasía. En Islas de los dioses Gotthard Schuh honra a la naturaleza y al paisaje tanto como a la población y las culturas locales, el trabajo y la vida cotidiana o las fiestas y rituales religiosos. El texto del libro, detallado y muy personal, deja ver que el fotógrafo, con sus fotografías claras y sensuales, ha creado un mundo opuesto a una crisis existencial, entablando la lucha contra sus propios abismos oscuros. Publicado en un momento difícil, en medio de la II Gerra Mundial, Insein der atter se convirtió en uno de los libros más conocidos y de mayor éxito de la historia de la fotografía suiza.
En 1950 Gotthard Schuh funda junto a otros fotógrafos la asociación Kollegium Schweizerische Photographen. Sus miembros se reúnen regular­mente en sesiones que culminan con una comida conjunta y un intercambio de ideas. En dos exposi­ciones organizadas en la Helmhaus de Zúrich (en 1951 y 1955), los miembros del Kollegium pre­sentan sus ideas sobre la fotografía: atribuyen un gran valor a la expresión individual y subjetiva y a las fotografías que despliegan un intenso efecto aun no estando vinculadas a una finalidad determinada, tal como escribe el propio Gotthard Schuh: "Casi todas las instantáneas han surgido vinculadas a una finalidad, tenían misiones que cumplir, debían comunicar esto o aquello como parte de un repor­taje o como fotografías individuales, casi todas ellas servían para hacer visualmente patente un texto. ¿Por qué no reunir en una muestra esas fotografías, liberadas ya de su finalidad original? Una fotogra­fía de intensa expresión, percibida correctamente tanto formal como sensorialmente, tensada sobre sí misma, tiene vida propia".
La exposición que ahora presenta MAPFRE en estrecha colaboración con la Fotostiftung Schweiz de Winterthur, comprende 113 fotografías, noven­ta y tres de ellas de Gotthard Schuh, realizadas entre 1929 y 1956, y veinte fotografías adicionales de Robert Frank, Werner Bischof, Jakob Tuggener y René Groebi, todos ellos miembros del Kolle­gium en los años cincuenta

Del 15 de noviembre de 2011 al 19 de febrero de 2012 Fundación MAPFRE, Sala Azca, General Perón n° 40



Minero Winterslag Belgica 1937


 Cancán en el Tabarin, París, 1936  Fotostiftung Schweiz, Winterthur

Mujeres cingalesas, Sumatra, 1938   Pintora en el taller, París, 1932

jueves, 16 de agosto de 2012

La Polilla. guión:Gary Martin dibujo: Steve Rude

Publicado originalmente en Dark Horse Presents nº138. Edición española Dark Horse Presenta Marzo de 2000 Norma Editorial.












Carta de Marvel a Joe Kubert

Por Jim Beard

Traducción de El heraldo de Melkart.
 
Marvel Comics observa con tristeza la significativa muerte del legendario Joe Kubert, pero también recuerda con cariño y admiración su increíble carrera y su marca indeleble en la industria del cómic en general. Artista, ilustrador, educador, esposo y padre, el legado del hombre se erige como testimonio de la perseverancia y la creencia en la calidad del diseño y dibujo.
Como muchos de su generación, Kubert buscó trabajo a una edad temprana para ayudar a mantener a su familia y emprender su propio camino en el mundo. Nacido en Polonia en 1926, el joven artista emigró a los Estados Unidos con su familia y no perdió tiempo buscando la manera de entrar en el mundo del arte. A la edad de 13 años, se encontró inmerso en el negocio de los cómics y dibujos animados con empresas tan fecundas como los estudios MLJ y el Estudio de Chesler.

En la editorial Holyoke vió su primer crédito como profesional, en la historia aparece un súper héroe, Volton. Otras compañías dieron trabajo al jóven Kubert en estos primeros días, como Fox Comics, Quality y, la más significativa, All-American Comics. En esta última, a principios de los años 1940 trabajó con figuras tan importantes como el editor Shelly Mayer, entró en contacto con los personajes que forman la base de su verdadera educación en los cómics: los Siete Soldados de la Victoria, Flash y el Hombre Halcón.

En los años 50 Kubert alcanzó un nuevo nivel en su carrera, la de editor de St. John Publications. Junto a un grupo de creadores con ideas afines, que permitirá el avance del 3-D en los cómics y también comenzaron las aventuras de uno de los primeros personajes de sus creaciones famosas, Tor el hombre prehistórico.

Al mismo tiempo que Stan Lee y Jack Kirby se esforzaron para cambiar fundamentalmente la naturaleza del superhéroe de los cómics con el naciente Universo Marvel, Joe Kubert se sumergió en una serie de personajes y tiras de DC Comics durante la Edad de Plata que se convertirían en la firma personal de su estilo único y visión para el diseño. Historias brillantes del príncipe vikingo, el sargento Rock y Hawkman pronto llegaron a representar la visión de Kubert sobre lo que los cómics podrían ser, y cómo estos podrían sorprender y estimular a los ojos del lector.

Más tarde, la década de los 70 vio el comienzo de otro de los sueños del artista: la Joe Kubert School. Allí, ansiosos jóvenes ilustradores podrían perfeccionar su arte en un ambiente acogedor donde derivan los principios del hombre que se había convertido en un gigante de la industria a través del trabajo duro y diligencia a sus creencias. Hoy en día, la escuela cuenta con graduados ​​que han acabado trabajando en la industria del cómic y la han cambiado para mejor.

Años más tarde Kubert se vió produciendo obras más introspectivas a través del creciente medio de las novelas gráficas. Allí exploró temas como el Estado judío y los estragos de la guerra, todo el tiempo impulsada por su arte expresivo y la atención al detalle. Durante la década de 1990, Joe contribuyó con su primer trabajo para Marvel Comics, con un plazo de seis números en la Punisher War
Zone, así como las contribuciones a Ghost Rider, Wolverine y el Capitán América. Él continuó produciendo nuevas obras, incluyendo las portadas memorables para el Capitán América: Reborn y más, justo hasta el momento de su muerte en agosto de 2012.

El increíble legado de Joe Kubert continúa hasta hoy día, no sólo perdura el trabajo de la Escuela Kubert, sus muchos graduados y su gran cantidad de publicaciones, también sus dos hijos Andy y Adam. Ambos han demostrado ser hijos del Kubert con talento artístico, abriendo sus propios caminos entre los primeros lugares de la industria del talento.

En el mundo del cómic no se verá pronto otro talento explorador de la talla de Joe Kubert de nuevo. Forjado en una era diferente, su creatividad artística se erige como un testimonio de su propia voluntad, así como la  constancia de mejorarse a sí mismo y no dormirse en los laureles. Le echaremos de menos.


http://marvel.com/news/story/19221/marvel_remembers_joe_kubert?utm_source=Newsletter&utm_medium=Pulse359&utm_content=TopStories3MarvelRemembersJoeKubert&utm_campaign=Pulse359Newsletter08152012