miércoles, 24 de julio de 2013

Tres siglos de tebeos españoles



El proyecto Tebeosfera cataloga 17.000 títulos de más de 15.000 autores
‘TBO’ llegó a tener, en 1954, una tirada de 300.000 ejemplares

AURORA INTXAUSTI Madrid 23 JUL 2013

Detalle de una portada de 'Pulgarcito', uno de los tebeos españoles más populares.

La mayoría han estado perdidos en desvanes, arcones y cajas abandonadas durante años. El entusiasmo, la afición y el voluntariado han posibilitado que miles de tebeos salgan a la luz. El proyecto que Manuel Barrero (Milla de Tera, Zamora, 1967) inició de forma apasionada ha llevado a catalogar 17.000 títulos de tebeos españoles desde el siglo XIX hasta la actualidad. ¿Cómo es el tebeo de esa etapa de la historia? “Muy rica, sobre todo en la prensa donde la tira satírica resultaba muy interesante, pero para desgracia de este país es la peor conservada y en las hemerotecas no encuentras todo lo que se ha publicado. Por dejadez de un país como el nuestro, que no es capaz de cuidar muchos aspectos de su cultura, se ha perdido una parte de la historia gráfica de España”.

El proyecto Tebeosfera, según su director, Manuel Barrero, surgió en 2001 y los fines del mismo son “comprender, estudiar y divulgar el medio historieta, también conocido como cómic, en el que engloban al humor gráfico por el paralelismo que hay con el lenguaje usado en las viñetas satíricas, el mismo que se usa en los tebeos”. Actualmente cuentan con 93 socios y 180 personas, nacionales y extranjeros, que colaboran en este trabajo de recopilación. “Estudian el medio —la historieta— y sus productos —los tebeos— en toda su extensión: lenguaje verboicónico, la historia de la prensa, y el medio de expresión con cualidades artísticas o destacables dentro de lo que se llama arte”, puntualiza Barrero.

Tebeosfera se manifiesta en tres áreas: en la Red (www.tebeosfera.com) fundamentalmente; en actividades colectivas —ciclos, presentaciones y jornadas— y en productos impresos —catálogos, revistas y libros—. El primer catálogo impreso lo presentaron en el Salón del Cómic de Barcelona coincidiendo con su 30ª edición.


Portada de 'TBO', una tira cómica cuyo coste era de 10 céntimos.

Una tesis doctoral, inacabada por el tiempo que dedica a su gran pasión, le llevó a dedicarse de lleno a esta amplia recopilación. “Cuando empezamos creíamos que los tebeos que se habrían publicado en España rondarían los 7.000, pero hasta el momento llevamos catalogadas 17.000 colecciones”. Los colaboradores, especifica Barrero, dedican “especial atención a realizar una aproximación académica en todas sus manifestaciones, desde la semiología, la narración, la historiografía y la sociología. Esto incluye el proyecto de catalogación de todas publicaciones con historietas, así como de la prensa infantil y la sátira españolas, algo jamás desarrollado en este país con seriedad”. En Tebeosfera se han elaborado 182.369 fichas con 394 conceptos. Se han localizado 15.801 autores y 17.003 colecciones.

Las imágenes que se exhiben en la página son una pequeña muestra de lo que hay recopilado en Tebeosfera. Una portada de The Monigoty, uno de los primeros tebeos españoles del siglo XIX. Otra de Le Pele-Mele, revista francesa publicada en España, en la que se inspiraría la cabecera TBO. Un ejemplar de Charlot, que ya era un genuino tebeo antes de que naciese TBO —donde escribía guiones el escritor, periodista y político Vicente Blasco Ibáñez—.

Los colaboradores de este proyecto han rescatado un ejemplar de Dominguín, la primera revista española con historietas a todo color de 1916. Juanito ha sido otro de los grandes hallazgos de los investigadores, un pequeño tebeo que se editó antes que TBO. Barrero considera que “Pulgarcitono era un tebeo per se, era una revista infantil con historietas y textos, pero en el que ya se anunciaba El Corte Inglés”. Entre los “tesoros” que se encuentran en poder de este grupo figura una portada de TBO realizada por Opisso, un excelente dibujante de la época. Otra de Pocholo, tebeo editado en los años treinta. Pulgarcito, según Barrero, es “nuestra cabecera más interesante, en este caso con El Gordo y El Flaco [nombres en español con los que se conocía al dúo de cómicos Laurel & Hardy] participando en la Guerra Civil, que aún no había finalizado”. Aunque fundamentalmente las publicaciones iban dirigidas al público masculino, las niñas no se quedaron al margen y se publicó una colección que llevaba de título Mis chicas.

De la edad dorada de ese tipo de revistas de la década de los cuarenta se encuentra El Gran Chicos. Un almanaque de Pulgarcito, tebeo magnífico con portada del dibujante Cifré. Otro para niños de la editorial Augusta. Un almanaque de Pulgarcito, de los primeros editados, en el que se ve a Carpanta comiendo opíparamente. Un número de Clarín, tebeo propagandístico de Franco; Yumbo, uno de los mejores editados de los años cincuenta, de Ediciones Clíper. Y un almanaque humorístico de TBO, de 1954, en el momento en el que las tiradas de este tipo de revistas superaban los 300.000 ejemplares.

El Pais 23.07.2013

ILUSTRAR LA MODA: INTUICIÓN FEMENINA

En sus comienzos, la moda se comunicaba a través de ensoñadores dibujos. Casi un siglo después, marcas y publicaciones se vuelven a inspirar en sus exclusivos trazos. Combinando clasicismo y modernidad y con una mirada muy femenina, una nueva generación de mujeres protagoniza el regreso del armario ilustrado.
TEXTO— LETICIA GARCÍA


La ilustración de moda es más antigua que la propia moda. Antes de que Charles Frederick Worth, considerado el primer diseñador, empezara a firmar sus creaciones a finales del siglo XIX, publicaciones femeninas como The Lady's Magazine o Le Mercure Galant ya incluían figurines cuyo atuendo servía de inspiración a las costureras.
A partir de entonces y durante décadas, el dibujo ha sido un importante medio de expresión de vestidos, estilos y cánones de belleza. Desde las Gibson girls, esas mujeres victorianas de ojos grandes y pelo largo que introdujo Charles Gibson, a las rectilíneas y liberadas flappers de George Lepape, estos artistas delinearon modelos imaginadas y vestidos de ensueño que, en ocasiones, seducían más a las espectadoras que su contemplación en directo.
Que se lo digan, si no, a Paul Iribe, cuyos figurines fueron en parte los responsables de la fama del diseñador Paul Poiret. O al propio Andy Warhol, quien comenzó su carrera pintando zapatos en catálogos y terminó dejando huella en varias generaciones de creadores de esta industria






Dibujos de cuento: Aunque ahora se encuentra centrada en la ilustración de relatos. Ana Juan ha cumplido varias veces el sueño de todo ilustrador: crear la portada de la revista The New Yorker


 Pero en la segunda mitad del siglo XX, los dibujantes cedieron el protagonismo a los fotógrafos. Y aunque artistas como Rene Gruau o Antonio López permanecen ligados a la historia del traje reciente, el editorial de moda se erigió como el rey indiscutible de campañas y publicaciones.
Hoy, se presagia el regreso de esta tradición centenaria: Vogue Australia le pidió a David Downton que dibujara a Cate Blanchett para la portada de su 50 aniversario. En el último september issue de la edición estadounidense, Grace Coddington sorprendió a todos con su faceta de ilustradora. Las colaboraciones con marcas, como la de la famosa bloguera y dibujante Garance Doré con GAP, son cada vez más frecuentes. Incluso las latas de Coca-Cola actuales están pintadas por Pierre Louis Mascia para Marc Jacobs. «El dibujo está recuperando un lugar preeminente dentro de las publicaciones», afirma NoéMie Schwaller, editora de Dash Magazine, una revista bianual que difunde el trabajo de ilustradores emergentes en el Reino Unido.

En una época dominada por la imagen, ¿por qué esta vuelta a la ilustración? ¿Qué aporta a una publicación o a una campaña que no pueda hacer la fotografía? En 2002, The New York Times vaticinaba el creciente uso de estas obras en escaparates como una estrategia para crear el ambiente exclusivo, artístico y novedoso que se les supone a las tiendas de lujo. Una práctica que tuvo de nuevo a Warhol entre sus pioneros y que casos como el de Lotta Nieminen para Hermés o el de Garance Doré para Kate Spade, ambos el pasado verano, han vuelto a poner en boga. Tal vez sea el deseo de artesanía dentro de un ámbito dominado por lo digital el que está convirtiendo a este oficio del pasado en un arte del presente. Un legado que se actualiza a través de técnicas y estilos, pero que, sobre todo, posee aires renovados gracias a sus protagonistas.
Es cierto que la edad dorada del dibujo de moda estuvo dominada por hombres. El papel de las mujeres en las publicaciones femeninas solía encontrarse en la redacción, el estilismo o la dirección. No fue hasta bien entrado el siglo XX cuando ellas empezaron a tener cabida en el ámbito artístico. A fotógrafas como Inez Van Lamsweerde, Elle von Unwerth o Camilla Akrans se les suman ahora una generación de jóvenes ilustradoras. Consumidoras de estilo y sensibles a la mirada femenina, crean obras de estilos diversos que conectan con las aspiraciones y deseos de lectoras y cuentas.


Sandra Suy (abajo derecha)


A esta nueva hornada pertenecen la británica Montana Forbes, habitual de las columnas de moda del The Sunday Times, y la sueca Cecilia Carlstedt, quien ha trabajado para H&M, Paul Smith o Swarovski. Sus estilos están bastante alejados, pero ambas citan a Egon Schiele o a David Downton entre sus artistas favoritos. Y a Internet o el arte callejero entre sus principales fuentes de inspiración. Porque la ilustración actual bebe tanto de lo clásico como de lo moderno, revisita el legado y lo convierte en un ámbito con futuro. «Este revival de la ilustración parte del dibujo de principios de siglo», sostiene Cecilia. Por su parte, las mujeres pop-art con ropa casual de Montana «nacen de investigar prendas, poses o complementos probando a la vez con el lápiz y el Photoshop».

Además de género femenino, el presente y el futuro del dibujo de moda tiene acento nacional. España siempre ha sido cantera de buenos ilustradores. De las portadas para los primeros Vanity Fair de Eduardo García Benito a las realizadas para la mítica The New Yorker por Ana Juan, la historia de este oficio pasa irremediablemente por nuestro país. Ana, premio nacional de ilustración en 2010, cree que una buena obra «puede emocionar como un relato o una canción». El lápiz de Silvia Prada, el otro gran baluarte español, ha trazado pinturas contemporáneas para The Face, Dazed & Confused, Candy, Uniqlo o Nike, entre otros. Sin embargo, esta artista confiesa que lo más gratificante es saber que muchos retratos que ha realizado a personalidades cuelgan ahora de las paredes de sus casas. Para ella, una buen dibujo «debe nacer de un discurso honesto, original y único, que no recuerde a otros ilustradores».

ARTE DE MARCA. El pasado invierno, Chloé celebró su 6o aniversario cubriendo las paredes de los almacenes Printemps con las ilustraciones de Sandra Suy. Esta catalana recuerda con ilusión su trabajo para la firma de alta joyería Van Cleef & Arpels. «Ahí me di cuenta de que esto empezaba a ir en serio», comenta. Desde entonces, sus mujeres de elegancia atemporal han ocupado páginas en revistas internacionales o decorado los envases de colonia de Zara. Admite que trabajar en campañas de esta envergadura suele ser más complicado que hacerlo en publicaciones, «porque a veces es difícil darle al cliente lo que necesita sin perder tu identidad», afirma. «En pocas ocasiones te dan absoluta libertad, pero cuando lo hacen tienes la satisfacción plena de haber hecho algo que ha salido totalmente de ti», cuenta la joven artista Carla Fuentes. Más conocida bajo el pseudónimo LittleisDrawing, su reconocible estilo ya ha adornado portadas de discos, catálogos e incluso las paredes de las tiendas Kling y Women'secret.

El interés por la moda pintada sigue creciendo: en los últimos años, se han publicado volúmenes como Masters of Illustration (David Downton) o 100 Years of Fashion Illustration (Cally Blackman). Exposiciones sobre esta materia ocupan la Biblioteca Pública de Brooklyn o el Design Museum londinense, y el London College of Fashion o el Instituto Europeo de Diseño, entre otras escuelas, ofertan ya la especialidad en Ilustración. La fotografía seguirá siendo el canal predilecto, pero eso no impide que el dibujo esté estableciéndose como un lenguaje tan independiente como necesario. «Es un medio de expresión por sí mismo. Ni sustituye ni compite con la fotografía, simplemente ofrece otro punto de vista», afirma Sandra. Silvia coincide en que ambas «son dos formas de arte maravillosas a expensas de la moda que se complementan sin competir».

TRAZOS QUE INSINÚAN. Las mujeres dibujadas no pretenden ser reales, sino condensar en sus líneas ciertos ideales que en ocasiones la foto no puede reunir. «La ilustración da más libertad a la imaginación de quien la contempla», afirma NoéMie. Silvia Prada nos habla de su potencial al combinarla con la fotografía y Carla Fuentes incide en la versatilidad de un buen dibujo. Ana Juan cree que esta forma de expresión «tiene una mayor capacidad de sugerir y, por lo tanto, de hacer soñar>, algo que también enfatiza Sandra Suy. «Las buenas ilustraciones dicen más de lo que representan», asegura.

Por eso, pese a los adelantos tecnológicos, la mayoría de los diseñadores no prescinden del ritual de esbozar sus figurines; en ellos se recoge la energía que el creador quiere darle a su prenda. De igual modo, el glamour atemporal de Sandra Suy, el descaro de Silvia Prada o las mujeres pop de Montana Forbes nos hablan implícitamente del potencial que puede albergar una tendencia, una prenda o un estilo concretos. La mirada onírica de Ana Juan, la minimalista de Garance Doré, la naif de Carla Fuentes o la expresionista de Cecilia Carlstedt filtran la realidad y nos la devuelven realzada de forma sugerente e imaginativa. Los nuevos trazos femeninos seducen a marcas y revistas. Sus obras demuestran que la moda, si no es un arte, incita a él.








De izquierda a derecha y de arriba a abajo: Carla Fuentes, Montana Forbes, Garance Doré y Cecilia Carlstedt


Revista Smoda nº96 20.07.2013






Cuentos reales y ficticias memorias


Viñetas del dibujante peruano Martín Lopez Lam para su obra Parte de todo esto.

Martin Lopez Lam, Paola Gaviria o Joni B, historietistas de la joven narrativa gráfica latinoamericana, indagan en la memoria o la reformulan como ficción.

Por Valentín Vanó

LA HISTORIA DEL CUENTO puede ser real o inventada. Si es real debe parecer inventada y si es inventada, real". La segunda regla del decálogo sobre el cuento de Julio Ramón Ribeyro parece definir, por adscripción u oposición, la labor de varios jóvenes autores latinoamericanos de novela gráfica. La reelaboración de la memoria, pero también lo falsamente autobiográfico, se remueve en las viñetas de estos   dibujantes-narradores   con mucho que contar. Durante una mañana soleada, en Valencia, la ciudad adoptiva donde "vive y sobrevive" desde hace varios años, el peruano Martín López invoca a Ribeyro al ser cuestionado sobre los pasajes aparentemente vividos en primera persona de su torrencial cómic, Parte de todo esto. "El juego de la ficción consiste en parte en saber mentir. No me interesaba contar mis penas".


Ilustración de Virus tropical, de Paola Gaviria.


¿En qué momento el paisaje de América Latina se ha convertido en escenario narrativo del cómic reciente? Desde la perspectiva del mercado español, las monumentales novelas gráficas del argentino Jorge González, Fueye (2008) y Dear Patagonia (2011), podrían suponer un punto de inflexión. Si bien González las encuadra en una Argentina legendaria, a caballo entre el siglo XIX y el XX, la emotiva coda de Fueye, donde se introduce a sí mismo como personaje entre dos mundos, lo vincula con esta tendencia. La actitud de los jóvenes historietistas podría sintetizarse en esta reflexión de la autora de Virus tropical, Paola Gaviria: "Mi vida y el arte están ligados, no los puedo separar. Me siento artista". Martín López Lam dedicó varios a Parte de todo esto (Edicions de Ponent). Trabajada con un lenguaje literario inusualmente denso, esta novela gráfica de 200 páginas oscuras de tinta y abarrotadas de palabras describe una minuciosa comedia humana de la juventud peruana nacida en los ochenta y es, también, un canto de amor desde la distancia a la ciudad de Lima. La amistad femenina, los enamoramientos insanos o las heridas emocionales en la frontera de los treinta son argumentos que dan forma a "cuatro historias separadas en el tiempo y en el espacio". "Me interesaba cierta ambición literaria del lenguaje", comenta Martín, "en oposición a las tendencias actuales del cómic de hacer obras más ligeras. Creo que el texto es parte de su narrativa; no me gustan los tebeos que se leen en media hora. He preferido ponérselo más difícil al lector".

Hoy la imagen romántica del escritor en su buhardilla tecleando obsesivamente podría sustituirse por la del joven autor de historieta qué dibuja página tras página de su novela gráfica. "PowerPaola es la más genia del continente", asegura Joni B. Paola Gaviria es la última sensación de la novela gráfica en nuestro país. En Virus tropical está presente la destilación muy elaborada de una creadora que ha trabajando en diversas disciplinas con la representación de la memoria y la experiencia, hasta encontrar en el cómic una síntesis de sus inquietudes e intereses, a través de un estilo "cercano al art brut y al dibujo primitivista, un estilo que busca la expresión más que la belleza". Desde Berlín, donde vive, esta dibujante "nómada" reflexiona sobre la confluencia de elementos que aportan emoción al relato gráfico sobre su infancia y juventud. "Estudié Artes Plásticas y desde antes de graduarme exploré las posibilidades que tenía el dibujo, la narración, la cotidianeidad y la autobiografía en diferentes medios como la pintura, el libro de artista y hasta la performance". El descubrimiento, en la veintena, de Julie Doucet y Mariane Satrapi, junto a su interés por artistas que trabajan sobre la propia vida, como Sophie Calle, On Kawara o Marina Abramovic, dieron un impulso a su exploración autobiográfica. 

Entre las claves que caracterizan a esta nueva generación de autores destaca, una heredada del underground: el interés por la autoedición y la reunión creativa o editorial, que hoy facilita Internet. Diario, de PowerPaola, se ha editado a través de una acción de crowdfunding impulsada por el sello argentino, Jellyfish, en paralelo a la edición de Virus Tropical por Random House Mondadori. Martín López es conocido en España por su activismo a favor de la autoedición: es el responsable de Ediciones Valientes y del evento Tenderete, que reúne a colectivos de fanzines de diversos países. Paola y Martín no se conocen en persona, pero colaboran desde 2010, cuando el peruano la invitó a publicar en su fanzine Kovra. También, en Colombia, Joni B es miembro del colectivo editorial Robot y colaborador del festival Entreviñetas y del blog argentino Historietas Reales.

Como Martín López, Joni Benjumea prefiere desconcertar al entrevistador cuando le pregunta por el origen real de las historietas de Maldito planeta azul (Periférica). ¿Le ha servido la alusión a géneros como los superhéroes, los zombies o la ciencia ficción para disfrazar cuestiones que prefiere no contar de otra forma? "No creo, es más bien al revés", responde. "Intentaba contar historias con elementos de género, y encontré que podía hacer alusión a la autobiografía para disfrazarlos de cuestiones personales". Las historias de este libro, el primero publicado en España de Joni B, oscilan entre la comedia juvenil agridulce y la alusión referencial a géneros de ficción estandarizada. Según explica, la dinámica de lo autobiográfico le funcionó "un par de meses, al empezar a publicar en el blog Historietas Reales". Pero pronto se sintió restringido. "Al cabo de ese tiempo empecé a añadir elementos ficticios para hacerlo más divertido para mí". En Maldito planeta azul, el imaginario del "coleccionista nerd", que Joni confiesa fue en su niñez, se da la mano, con mucha ironía, con cuestiones importantes del tránsito a la madurez, como el peterpanismo o las dudas ante el compromiso sentimental.

En la amplia escena del actual cómic latinoamericano no son exclusivos, por supuesto, los temas locales o los vinculados a la memoria y el territorio. La fantasía carroliana de Aloha, de la jovencísima Maco (Periférica), o Dora, del argentino Ignacio Minaverry (Sinsentido), son ejemplos de diversidad estética y temática. La protagonista que da título a Dora es una cazadora de nazis en los años sesenta, y el estilo elegante y misterioso de su autor podría vincularse con una estética más nórdica que latina. Entre las novelas gráficas recientes situadas, sí, en la América hispana contemporánea, destaca una realizada por autores españoles. Plagio, de Hernán Migoya y Joan Marín (Norma), está inspirada en un secuestro real con la ciudad vibrante de Lima como telón de fondo. Ernán Ciriani, Rodrigo La Hoz, Marcela Trujillo o Jesús Cossío —en España está publicada Rupay (La Oveja Roja)— son algunos de los autores latinoamericanos que Joni B o PowerPaola sugieren como interesantes. Martín López Lam añade uno, Berliac, y confiesa tal fascinación por este dibujante argentino de 31 años, que él mismo acaba de publicar, a través de Ediciones Valientes, el cómic de Berliac inspirado en la vida del cineasta John Cassavettes, Playground. •

El Pais Babelia 20.07.2013




lunes, 22 de julio de 2013

Marvel anuncia secuelas de 'Los vengadores', 'Capitán América' y 'Thor'

EFE/ Antonio Martín Guirado 21.07.2013 

 
La respuesta de la factoría Marvel al anuncio de Warner Bros de juntar a Superman y Batman en una misma película no se ha hecho esperar y, apenas unas horas después, ha contraatacado este domingo en Cómic-Con con con una presentación de las secuelas de Los vengadores, Capitán América y Thor.
El presidente de producción de Marvel, Kevin Feige, y el director de Marvel. Los vengadores, Joss Whedon, han mostrado un pequeño avance de la secuela de la que es la tercera película de mayor recaudación de la historia -más de 1.141 millones de euros- y han revelado que se titulará The Avengers. Age of Ultron.
La cinta, cuyo estreno se prevé para mayo de 2015, se basará en el cómic homónimo publicado por Marvel Cómics acerca de la conquista de la Tierra a cargo del villano Ultron y sus centinelas.
Esa fue la guinda del pastel, ya que previamente el estudio ha mostrado nuevo material de Captain America: The Winter Soldier, (de estreno en abril de 2014) y "Thor: El mundo oscuro" (noviembre de este año).
El actor Tom Hiddleston -el malvado de Los vengadores y Thor- ha acudido representando al villano Loki para deleite del público con su discurso.
"Humanidad, mirad qué bajo habéis caído. Haciendo cola durante horas bajo un calor de muerte. Apiñados en la oscuridad como bestias. ¡Gritad mi nombre! ¡Arrodillaos ante mí!", gritaba el intérprete.

Comic-Con: Batman y Superman juntos en el cine

21.Jul.2013    Por Jesús Jiménez


El estudio Warner Bros ha revelado en la feria Cómic Con que la segunda parte de Man of Steel, la nueva versión de Superman dirigida por Zack Snyder, contará con la aparición de otro héroe del universo de DC Cómics, en este caso Batman.

sábado, 20 de julio de 2013

Ganadores Premios Eisner 2013




Ya se conocen los ganadores a los Premios Eisner del 2013. Antes de ir con los ganadores, felicidades desde El ojo de Melkart tanto a David Aja como a Juanjo Guarnido y Juan Diaz Canales por sus respectios Eisners. Ahora sí, los ganadores son:
Mejor Historia Corta
“A Birdsong Shatters the Still,” by Jeff Wilson and Ted May, in Injury #4 (Ted May/Alternative)
“Elmview” by Jon McNaught, in Dockwood (Nobrow)
“Moon 1969: The True Story of the 1969 Moon Launch,” by Michael Kupperman, in Tales Designed to Thrizzle #8 (Fantagraphics)
“Moving Forward,” by drewscape, in Monsters, Miracles, & Mayonnaise (Epigram Press)
“Rainbow Moment,” by Lilli Carré, in Heads or Tails (Fantagraphics)

Mejor número unitario (o one-shot)
Lose #4: “The Fashion Issue,” by Michael DeForge (Koyama Press)
The Mire, by Becky Cloonan (self-published)
Pope Hats #3, by Ethan Rilly (AdHouse Books)
Post York #1, by James Romberger and Crosby (Uncivilized Books)
Tales Designed to Thrizzle #8, by Michael Kupperman (Fantagraphics)

Mejor serie regular
Fatale, by Ed Brubaker and Sean Phillips (Image)
Hawkeye, by Matt Fraction and David Aja (Marvel)
The Manhattan Projects, by Jonathan Hickman and Nick Pitarra (Image)
Prophet, by Brandon Graham and Simon Roy (Image)
Saga, by Brian K. Vaughan and Fiona Staples (Image)

Mejor serie nueva
Adventure Time, by Ryan North, Shelli Paroline, and Braden Lamb (kaboom!)
Bandette, by Paul Tobin and Colleen Coover (Monkeybrain)
Fatale, by Ed Brubaker and Sean Phillips (Image)
Hawkeye, by Matt Fraction and David Aja (Marvel)
Saga, by Brian K. Vaughan and Fiona Staples (Image)

Mejor publicacion Early-readers
Babymouse for President, by Jennifer L. Holm and Matthew Holm (Random House)
Benny and Penny in Lights Out, by Geoffrey Hays (Toon Books/Candlewick)
Kitty & Dino, by Sara Richard (Yen Press/Hachette)
Maya Makes a Mess, by Rutu Modan (Toon Books/Candlewick)
Zig and Wikki in The Cow, by Nadja Spiegelman and Trade Loeffler (Toon Books/Candlewick)

Mejor publicacion infantil (8-12 años)
Adventure Time, by Ryan North, Shelli Paroline, and Braden Lamb (kaboom!)
Amulet Book 5: Prince of the Elves, by Kazu Kibuishi (Scholastic)
Cow Boy: A Boy and His Horse, by Nate Cosby and Chris Eliopoulos (Archaia)
Crogan’s Loyalty, by Chris Schweizer (Oni)
Hilda and the Midnight Giant, by Luke Pearson (Nobrow)
Road to Oz, by L. Frank Baum, adapted by Eric Shanower and Skottie Young (Marvel)

Mejor publicación juvenil (13-17 años)
Adventure Time: Marceline and the Scream Queens, by Meredith Gran (kaboom!)
Annie Sullivan and the Trials of Helen Keller, by Joseph Lambert (Center for Cartoon Studies/Disney Hyperion)
Ichiro, by Ryan Inzana (Houghton Mifflin)
Spera, vol. 1, by Josh Tierney et al. (Archaia)
A Wrinkle in Time, by Madeleine L’Engle, adapted by Hope Larson (FSG)

Mejor publicación humorística
Adventure Time, by Ryan North, Shelli Paroline, and Braden Lamb (kaboom!)
BBXX: Baby Blues Decades 1 & 2, by Jerry Scott and Rick Kirkman (Andrews McMeel)
Darth Vader and Son, by Jeffrey Brown (Chronicle)
Naked Cartoonists, edited by Gary Groth (Fantagraphics)

Mejor Comic Digital
Ant Comic, by Michael DeForge, http://kingtrash.com/ants/index.html
Bandette, by Paul Tobin and Colleen Coover, http://www.comixology.com/Bandette/comics-series/8519
It Will All Hurt, by Farel Dalrymple, http://studygroupcomics.com/main/it-will-all-hurt-by-farel-dalrymple/
Our Bloodstained Roof, by Ryan Andrews, http://www.ryan-a.com/comics/roof.htm
Oyster War, by Ben Towle, www.oysterwar.com

Mejor antología
Dark Horse Presents, edited by Mike Richardson (Dark Horse)
No Straight Lines: Four Decades of Queer Comics, edited by Justin Hall (Fantagraphics)
Nobrow #7: Brave New World, edited by Alex Spiro and Sam Arthur (Nobrow)
2000 AD, edited by Matt Smith (Rebellion)
Where Is Dead Zero?, edited by Jeff Ranjo (Where Is Dead Zero?)

Mejor trabajo basado en la realidad
Annie Sullivan and the Trials of Helen Keller, by Joseph Lambert (Center for Cartoon Studies/Disney Hyperion)
The Carter Family: Don’t Forget This Song, by Frank M. Young and David Lasky (Abrams ComicArts)

A Chinese Life, by Li Kunwu and P. Ôtié (Self Made Hero)
The Infinite Wait and Other Stories, by Julia Wertz (Koyama Press)
Marbles: Mania, Depression, Michelangelo & Me, by Ellen Forney (Gotham Books)
You’ll Never Know, Book 3: A Soldier’s Heart, by C. Tyler (Fantagraphics)

Mejor álbum gráfico (nuevo)
Building Stories, by Chris Ware (Pantheon)
Goliath, by Tom Gauld (Drawn & Quarterly)
The Hive, by Charles Burns (Pantheon)
Unterzakhn, by Leela Corman (Schocken)
You’ll Never Know, Book 3: A Soldier’s Heart, by C. Tyler (Fantagraphics)

Mejor álbum gráfico (reimpresión)
Cruisin’ with the Hound, by Spain (Fantagraphics)
Ed the Happy Clown, by Chester Brown (Drawn & Quarterly)
Everything Together: Collected Stories, by Sammy Harkham (PictureBox)
Heads or Tails, by Lilli Carré (Fantagraphics)
King City, by Brandon Graham (TokyoPop/Image)
Sailor Twain, or The Mermaid in the Hudson by Mark Siegel (First Second)

Mejor adaptación de otro medio
Chico and Rita, by Fernando Trueba and Javier Mariscal (Self Made Hero)
Homer’s Odyssey, adapted by Seymour Chwast (Bloomsbury)
Richard Stark’s Parker: The Score, adapted by Darwyn Cooke (IDW)
Road to Oz, by L. Frank Baum, adapted by Eric Shanower and Skottie Young (Marvel)
A Wrinkle in Time, by Madeleine L’Engle, adapted by Hope Larson (FSG)

Mejor colección o proyecto de archivo de tiras de prensa
Alex Raymond’s Flash Gordon and Jungle Jim, vol. 2, edited by Dean Mullaney (IDW/Library of American Comics)
Mister Twee Deedle: Raggedy Ann’s Sprightly Cousin, by Johnny Gruelle, edited by Rick Marschall (Fantagraphics)
Percy Crosby’s Skippy, vol. 1, edited by Jared Gardner and Dean Mullaney (IDW/Library of American Comics)
Pogo, vol. 2: Bona Fide Balderdash, by Walt Kelly, edited by Carolyn Kelly and Kim Thompson (Fantagraphics)
Roy Crane’s Captain Easy: The Complete Sunday Newspaper Strips, vol. 3, edited by Rick Norwood (Fantagraphics)

Mejor colección o proyecto de archivo de tiras de cómic
Crime Does Not Pay Archives, edited by Philip Simon and Kitchen, Lind & Associates (Dark Horse)
David Mazzucchelli’s Daredevil Born Again: Artist’s Edition, edited by Scott Dunbier (IDW)
Wally Wood’s EC Stories: Artist’s Edition, edited by Scott Dunbier (IDW)
Walt Disney’s Uncle Scrooge: Only a Poor Old Man, by Carl Barks, edited by Gary Groth (Fantagraphics)
Young Romance: The Best of Simon & Kirby’s Romance Comics, edited by Michel Gagné (Fantagraphics)

Mejor edición norteamericana de material internacional
Abelard, by Régis Hautiere and Renaud Dillies (NBM)
Athos in America, by Jason (Fantagraphics)
Blacksad: Silent Hell, by Juan Diaz Canales and Juanjo Guarnido (Dark Horse)
The Making of, by Brecht Evens (Drawn & Quarterly)
Monsieur Jean: The Singles Theory, by Philippe Dupuy and Charles Berberian (Humanoids)
New York Mon Amour, by Benjamin LeGrand, Dominique Grange, and Jacques Tardi (Fantagraphics)

Mejor edición norteamericana de material internacional (Asia)
Barbara, by Osamu Tezuka (Digital Manga)
A Chinese Life, by Li Kunwu and P. Ôtié (Self Made Hero)
Naoki Urasawa’s 20th Century Boys, by Naoki Urasawa (VIZ Media)
Nonnonba, by Shigeru Mizuki (Drawn & Quarterly)
Thermae Romae, by Mari Yamazaki (Yen Press/Hachette)
Mejor guionista
Ed Brubaker, Fatale (Image)
Matt Fraction, Hawkeye (Marvel); Casanova: Avaritia (Marvel Icon)
Brandon Graham, Multiple Warheads, Prophet (Image)
Jonathan Hickman, The Manhattan Projects (Image)
Brian K. Vaughan, Saga (Image)
Frank M. Young, The Carter Family (Abrams ComicArts)

Mejor guionista/dibujante (autor completo)
Charles Burns, The Hive (Pantheon)
Gilbert Hernandez, Love and Rockets New Stories, vol. 5 (Fantagraphics)
Jaime Hernandez, Love and Rockets New Stories, vol. 5 (Fantagraphics)
Luke Pearson, Hilda and the Midnight Giant, Everything We Miss (Nobrow)
C. Tyler, You’ll Never Know, Book 3: A Soldier’s Heart (Fantagraphics)
Chris Ware, Building Stories (Pantheon)

Mejor dibujante o equipo de dibujante y entintador
David Aja, Hawkeye (Marvel)
Becky Cloonan, Conan the Barbarian (Dark Horse); The Muse (self-published)
Colleen Coover, Bandette (Monkeybrain)
Sean Phillips, Fatale (Image)
Joseph Remnant, Harvey Pekar’s Cleveland (Zip Comics/Top Shelf)
Chris Samnee, Daredevil (Marvel); Rocketeer: Cargo of Doom (IDW)

Best Painter/Multimedia Artist
Brecht Evens, The Making Of (Drawn & Quarterly)
Juanjo Guarnido, Blacksad (Dark Horse)
Teddy Kristiansen, The Red Diary/The RE[a]D Diary (MAN OF ACTION/Image)
Lorenzo Mattotti, The Crackle of the Frost (Fantagraphics)
Katsuya Terada, The Monkey King vol. 2 (Dark Horse)

Mejor portadista
David Aja, Hawkeye (Marvel)
Brandon Graham, King City, Multiple Warheads, Elephantmen #43 (Image)
Sean Phillips, Fatale (Image)
Yuko Shimizu, The Unwritten (Vertigo/DC)
J, H. Williams III, Batwoman (DC)

Mejor colorista
Charles Burns, The Hive (Pantheon)
Colleen Coover, Bandette (Monkeybrain)
Brandon Graham, Multiple Warheads (Image)
Dave Stewart, Batwoman (DC); Fatale (Image); BPRD, Conan the Barbarian, Hellboy in Hell, Lobster Johnson, The Massive (Dark Horse)
Chris Ware, Building Stories (Pantheon)

Mejor rotulista
Paul Grist, Mudman (Image)
Troy Little, Angora Napkin 2: Harvest of Revenge (IDW)
Joseph Remnant, Harvey Pekar’s Cleveland (Zip Comics/Top Shelf)
C. Tyler, You’ll Never Know, Book 3: A Soldier’s Heart (Fantagraphics)
Chris Ware, Building Stories (Pantheon)

Mejor publicación periódica o periodística relacionada con los cómics
Alter Ego, edited by Roy Thomas (TwoMorrows)
ComicsAlliance, edited by Joe Hughes, Caleb Goellner, and Andy Khouri, www.comicsalliance.com
The Comics Reporter, edited by Tom Spurgeon, www.comicsreporter.com
Robot Six, produced by Comic Book Resources, http://robot6.comicbookresources.com/
tcj.com, edited by Timothy Hodler and Dan Nadel (Fantagraphics)

Mejor libro relacionado con los cómics
The Art of Daniel Clowes: Modern Cartoonist, edited by Alvin Buenaventura (Abrams ComicArts)
Marie Severin: The Mirthful Mistress of Comics, by Dewey Cassell (TwoMorrows)
Marvel Comics: The Untold Story, by Sean Howe (HarperCollins)
Mastering Comics, by Jessica Abel and Matt Madden (First Second)
Team Cul De Sac: Cartoonists Draw the Line at Parkinson’s, edited by Chris Sparks (Andrews McMeel)
Woodwork: Wallace Wood 1927–1981, edited by Frédéric Manzano (CasalSolleric/IDW)

Mejor libro académico educaciónal de cómics
Autobiographical Comics: Life Writing in Pictures, by Elisabeth El Refaie (University Press of Mississippi)
Comics Versus Art, by Bart Beaty (University of Toronto Press)
Crockett Johnson & Ruth Krauss: How an Unlikely Couple Found Love, Dodged the FBI, and Transformed Children’s Literature, by Philip Nel (University Press of Mississippi)
Lynda Barry: Girlhood Through the Looking Glass, by Susan E. Kirtley (University Press of Mississippi)
The Poetics of Slumberland, by Scott Bukatman (University of California Press)

Mejor diseño de publicación
Building Stories, designed by Chris Ware (Pantheon)
Dal Tokyo, designed by Gary Panter and Family Sohn (Fantagraphics)
David Mazzucchelli’s Daredevil Born Again: Artist’s Edition, designed by Randy Dahlk (IDW)
Mister Twee Deedle: Raggedy Ann’s Sprightly Cousin, designed by Tony Ong (Fantagraphics)
Wizzywig, designed by Ed Piskor and Chris Ross (Top Shelf)


http://www.zonanegativa.com/?p=67183 

viernes, 19 de julio de 2013

San Diego Comic Con: Marvel Superior Spiderman

En el stand de  Marvel Comics de Superior Spider-Man, parte del Comic-Con International de San Diego, los equipos creativos y editoriales detrás de "The Superior Spider-Man", "Daredevil", "Los Enemigos Superiores de Spider-Man" y más salieron para hablar de sus libros y responder a las preguntas de los fans.
La charla dio inicio con un teaser de la próxima
serie de televisión "agentes de SHIELD", mostrando un Agente Coulson muy vivo y su equipo, algunos con superpoderes y otros no. Los aplausos del público fueron cortados por Arune Singh, moderador y director de Comunicaciones de Marvel que mostró un teaser de "Los Vengadores"serie animada de Disney XD y otro teaser para el evento de seis números "Infinity", que comienza en agosto.
Singh presentó a continuación a los creadores junto a él en el escenario:
Kevin Shinnick el escritor de "Carnage (Matanza) Superior" , Nick Spencer el escritor de"Enemigos Superiores de Spider-Man", el editor Steve Wacker, Chris Samnee dibujante de "Daredevil", el dibujante Chris Yost, el dibujante Humberto Ramos, el escritor James Robinson y el escritor Christos Gage.


jueves, 18 de julio de 2013

miércoles, 17 de julio de 2013

Mañana comienza la Comic-Con de San Diego

17.Jul.2013    Por Jesús Jiménez 



La feria Cómic-Con, la convención estadounidense más importante centrada en la cultura popular y con especial hincapié en el género fantástico, comienza este jueves en San Diego (California), donde se presentarán avances de algunas de las películas y series más esperadas.
Este multitudinario evento, que congregará a unos 130.000 fanáticos del cine, la televisión y el cómic, muchos de ellos disfrazados con las vestimentas de sus héroes, abrirá de nuevo sus puertas en el centro de convenciones de San Diego, en el sur de California, donde Hollywood desplegará todo su poder.
El viernes se entregarán los Premios Eisner, los más importantes del mundo del cómic, a los que este año optan dos españoles: David Aja, cuya serie Ojo de Halcón (Panini) es una de las grandes favoritas, con cinco candidaturas (dos directas para Aja, mejor dibujante y mejor portadista del año), y Juanjo Guarnido, que podría repetir el Eisner conseguido en 2011, como mejor artista completo, por su trabajo en Blacksad.
El nombre de los ganadores se desvelará el viernes, 19 de julio
Entre los adelantos cinematográficos más esperados se encuentran títulos como "The Amazing Spider-Man 2", "Robocop", "Los juegos del hambre: En llamas", "Thor: El mundo oscuro", "Captain America: The Winter Soldier", "Gravity" o "300: Rise of an Empire".
En el terreno televisivo, las apariciones más esperadas serán las protagonizadas por "The Walking Dead", "Juego de tronos", "Breaking Bad", "Dexter", "Sherlock", "Bates Motel", "Hannibal" o la recién renovada para una séptima temporada "True Blood".
Además, se dará información sobre una de las series más esperadas del año, "Agents of SHIELD", relacionada con el universo de "Marvel. Los vengadores", así como acerca de "Almost Human", la nueva propuesta de J.J. Abrams ("Lost") y J.H. Wyman ("Fringe (Al límite)"). (Sigue leyendo la noticia sobre la Comic-Con de San Diego)

'Todos somos... Peter Parker', un homenaje a Spiderman

16.Jul.2013    Por Jesús Jiménez 


Peter Parker ha muerto. Si queréis conocer las circunstancias del fallecimiento de Spiderman solo tenéis que comprar el número de este mes de El asombroso spiderman (Panini), que recoge el número 700 de la edición original americana (Y que coincide con el 50 aniversario del personaje). No es la primera vez que uno de los iconos del cómic fallece, ya pasaron por ese trámite Superman, Batman, Iron Man, La antorcha Humana y, más recientemente, el Capitán América (y casi todos los personajes de Marvel o DC). E incluso el Spiderman del Universo Ultimate (posiblemente la única "real" de estas muertes). Un hecho que coincide con la publicación de un curioso homenaje al personaje: Todos somos... Peter Parker, un interesante estudio sobre el personaje autoeditado por Carlos Molina Aparicio, cuya mítica revista Orpheo es un referente en el mundo de la música
Todos somos Peter Parker -asegura Carlos- es un acercamiento al personaje de Spider-Man desde la óptica de 70 guionistas, dibujantes, músicos, cineastas, escritores… un análisis de lo que hace especial al trepamuros, sus etapas más recordadas y sus autores más destacados. Todo ello desde un profundo respeto y admiración. Quien esté interesado en conocer algo más de este proyecto, puede visitar el blog Todos somos Peter Parker.
"Peter Parker es fundamental para el desarrollo y éxito de Spider-Man y diría más, del género de los superhéroes -puntualiza Carlos-. Da un componente humano a un superhéroe como no se había visto, a mi juicio, hasta entonces. Es uno de los rasgos más destacados de Spidey para todos los colaboradores. Como dice el guionista J.M. De Matteis: “cuando escribo sobre Peter Parker, pienso en él como alguien real, no como si fuera un personaje ficticio”. Y ahí, a mi juicio, radica la diferenciación más importante de Spider-Man con respecto a otros personajes de su tiempo. Fue algo innovador, y abrió un camino que muchos otros siguieron después". (Sigue leyendo la entrevista sobre 'Todos somos... Peter Parker'

Ed Brubaker, el revitalizador del cómic "negro"

17.Jul.2013    Por Jesús Jiménez  


La editorial Panini publica la nueva obra de género negro de Brubaker, Fatale, y reedita Criminal, uno de los grandes cómics de los últimos años.
En los años 80 Frank Miller fue uno de los grandes renovadores del cómic americano al introducir el género negro en las  series de superhéroes como Daredevil y Batman. Una exitosa iniciativa que dió lugar a algunos de los mejores cómics de la década, pero que no tuvo continuadores destacados hasta la irrupción del guionista Ed Brubaker, en 2003, con títulos como Sleeper, Scene of the crime, Gotham Central (en el que contaba las vivencias de los policías de  la comisaria Central de Gotham), Daredevil, Incógnito o Criminal (Panini) una de sus mejores y más premiadas obras (consiguió el Eisner a la Mejor Serie Nueva en 2009). Por cierto que Brubaker ha conseguido el Eisner en 2007, 2008, 2010 y 2012, ¡casi nada!.
Y su fama entre el gran público se cimentó gracias a su excepcional y premiada etapa en El Capitán América (Panini), durante la que se permitió el lujo de matar al protagonista y mantenerlo "muerto" durante más de tres años, algo incocebible hasta entonces. Una etapa muy de espionaje y género negro, durante la que Bucky (el supuestamente fallecido compañero del Capitán), La Viuda Negra, la Agente Sharon Carter y El Halcón, fueron los protagonistas. Y que servirá de argumento a la segunda película del personaje Capitán América: El soldado de invierno, que se estrenará en 2014.
Una exitosa etapa que le ha convertido en uno de los guionistas más admirados por los aficionados. Aunque Brubaker sigue alternando sus proyectos para las grandes editoriales con obras del género negro, como su nuevo proyecto: Fatale (Panini), de nuevo en colaboración con Sean Phillips, dibujante de Sleeper y Criminal, con el que forma uno de los tándems de más éxito (y calidad) del actual cómic americano. Precisamente os recomendamos esas dos serie que se encuentra entre lo mejor de su producción: Criminal y Fatale. (Sigue leyendo la noticia sobre Ed Brubaker)

lunes, 15 de julio de 2013

Eternos superhéroes


Además de mitologías postmodernas, los personajes del tebeo son hoy un nutriente de obras literarias


HÉCTOR MÁRQUEZ


Imaginen el dilema sobre la mesa y el corazón de un niño lector: los cuatro mosqueteros ensartando a los sicarios de Richelieu o los cuatro fantásticos luchando contra el tirano Doctor Muerte en la Zona Negativa. Las aventuras de Ulises en La Odisea las aventuras de Tintín en el Tibet o Spiderman sosteniendo en sus brazos el cuerpo muerto de Gwen Stacy. Ambos, superhombres sometidos a dilemas y torturas interiores. Como yo.

Yo nació al principiar los años sesenta, cuando en Estados Unidos los cómics eran ya una forma de entretenimiento narrativo masivo, un cine barato -"cine para pobres" llamó al cómic Hugo Pratt, autor de Corto Maltes; "cine inmóvil", lo llamó Cortázar- repleto de todo tipo de personajes y argumentos fantásticos, cómicos, morales o políticos. Eran los años en los que comenzaban a transformarse las historietas de superhéroes surgidos en los albores de la segunda Guerra Mundial -Superman nació en 1938- en aventuras de mayor calado psicológico. Surgieron los supergrupos; a DC Comics (Superman, Batman Liga de la Justicia de America) le salió la Marvel de Stan Lee (Los Cuatro Fantásticos, X-Men; Spiderman, Daredevil, Hulk, Los Vengadores...) como competidora feroz, y la imaginación fantacientíñca se disparó. Yo nací en la Edad de Plata del comic-book americano y crecí rodeado de superhéroes. En aquellos años, en España los tebeos eran -casi siguen siéndolo, que el Premio Nacional de Cómic sólo lleva dos ediciones- un mero entretenimiento donde el chaval, al menos, leía. Esto es, tu padre se aseguraba que no le rompieras un jarrón jugando al fútbol. Pero, desde luego, jamás consideró que todas aquellas viñetas pudiesen alimentarse un cerebro de enjundia. Vale, Tintín estaba bien. Astérix era divertido. El Capitán Trueno era español. Mortadelo y Filemón tenían gracia, como Carpanta, Anacleto o Zipi y Zape. Pero nada que se hiciera con dibujitos podía ser serio, niño, a ver si dejamos los tebeos y leemos algo de interés, que dicen los maestros que eres listo.
-¿Y me puedes comprar este libro?
Sí, claro. Un libro es un libro. Y era cosa de sacar pecho ver al niño de seis años con la Mitología Griega y romana de Jean Humbert cacareando:
-Hércules hizo doce trabajos, como los meses del año y los signos del zodíaco.
-¿Lo ves como eres listo? Esto es mucho mejor que los tebeos.

Así que comencé pronto a camuflar tebeo bajo libro. Allí se escondían los volúmenes de la editorial Vértice que, horrorosamente editados, nos traían las aventuras de Los Vengadores, La Masa, Dan Defensor, Patrulla X, CapitánAmérica, Hombre de Hierro, Thor... Como las novelas folletinescas del siglo XIX de donde surgieron obras de Dumas, Balzac, Hugo, Dickens o Flaubert, luego celebradas literariamente, los cómics de superhéroes se adherían al continuará. Y, como las novelas aconsejadas para mi mente infantil, creadas por Stevenson, Verne o Salgari, estaban llenos de aventuras fantásticas. Eso no lo apreciaba papá, que ni hojeaba tebeos, ni leía 20.000 leguas de viaje submarino, por más que la recomendara con tesón y amenaza.
Amé los superhéroes porque luchaban y no desfallecían. Porque siempre sabían dónde estaban los buenos y, pudiendo tirarse la vida padre, elegían una vida de perros. Porque tenían poderes, como los dioses mitológicos. Los hombres siempre nos hemos nutrido de mitologías que han devenido en religiones o ficciones simbólicas para explicar nuestros anhelos y escapar del temor de la muerte. Y, de forma tan curiosa como recalcitrante, hemos sido luego capaces de creer reales nuestras propias fábulas.

Entonces ya entendía, aunque no supiese defenderlo, que Hermes y Silver Surfer compartían funciones. Que Superman era un Jesucristo espacial con malla y capa: inmortales, su reino no era de este mundo y ambos tuvieron padres adoptivos. Vale, las historias de los superhéroes siempre tenían el mismo esquema: malo-malísimo amenaza al mundo; bueno-buenísimo lucha contra él, está a punto de perder pero le da su merecido hasta el próximo número. Pero es que mitologías y religiones eran también similares. Y en nombre de todas se había matado alguna vez por pura convicción de que era ésa y no otra la verdadera y fetén. No conozco ninguna guerra que haya traído bajas entre amantes de Magneto y adoradores de Lobezno. Al cabo, los tebeos eran sólo historietas, que ni categoría de historias tenían. Aunque papá pensase lo contrario.
-Esa mierda te llena la cabeza de tonterías.
El problema de la credibilidad del superhéroe, al que su condición de personaje franquicia le ha hecho pasar por cambios inverosímiles, malos dibujantes y guionistas acelerados para seguir asombrando al público, sólo lo solucionarán el tiempo y los concilios. Bueno, eso mismo le pasó al Quijote, del que hicieron versiones, precuelas y ediciones apócrifas hasta muchos años después.
Cuando en el instituto mi profesor de Literatura nos enseñó que El Quijote fue considerado hasta bien entrado el siglo XVIII un mero relato humorístico, escaso en solomillo literario, pensé que tal vez todo fuera cuestión de perspectiva. En el fondo, el canijo armado y el gañán flatulento eran para su época tan ridículos en sus trazas como nos parecerían hoy, si nos las cruzáramos en la calle, Hulk o Wonder Woman. Cada época crea o tunea sus mitos y arquetipos y también actualiza su vigencia y significados.

Los cómics de superhéroes son un compendio de la imaginación humana, de sus mitos pasados y contemporáneos. Los superhéroes, además de rentables franquicias y mitologías posmodernas, son hoy un nutriente de obras literarias. Como el experimento de Cortázar Fantomas contra los vampiros multinacionales, o como la novela que ganó el Pulitzer en 2001 de Michael Chabon Las asombrosas aventuras de Kavalier y Clay (Mondadori), un título que describe la situación social y económica de los Estados Unidos de los años 30 cuando surgieron los primeros superhéroes. A estas alturas, decidir qué narrativa eliges para alimentar tu ocio, alma o tus batuecas particulares, si pictórica, fílmica, oral, literaria o gráfica, carece de importancia. Hay novelas que matan de aburrimiento y cómics maravillosos. No lo digo yo, lo dice gente como Auster, Cortázar o Savater. Ahora es el momento de leer Persépolis de Marjane Satrapi, de hacerse con algún Daniel Cloves -Ice Heaven, puede bastar-, de leer a Chris Ware, a Carlos Giménez, Rutu Modan, el Maus de Spiegelman, al maestro Taniguchi, el Ozu del cómic japonés, o la fabulosa Lost Girls de Allan Moore y Melinda Gebbie.

¿Y hay algún superhéroe que llevarse a la cama pasados los cuarenta? Muchos, les diría. Muchísimos. Pero empecemos por su Quijote: Watchmen, obra creada en los 80 por el escritor inglés Allan Moore y dibujada por Dave Gibbons, la primera novela gráfica que ganó el Premio Hugo, hace 20 años. Allí el cómic dejó de mirar con complejo al superhéroe. Lo dotó de madurez, halitosis, crueldad, complejidad y miserias. Era cuestión de tiempo que los mitos crecieran, pegaran un puñetazo en la mesa y luego les doliese. Todo es mudanza. Vi morir a mi padre en la cama. Como a Alonso Quijano o el Capitán Marvel. Sigo leyendo tebeos. Y novelas, poemas, mitos, ensayos. Hasta prospectos de farmacia. Vaya a ser que algún efecto secundario nos regale un superpoder de chiripa.

Revista Mercurio nº107 Enero 2009