lunes, 1 de abril de 2024

Todas las princesas mueren después de medianoche Escrito por Diego Cuevas



Un grupo de princesas se ahoga en el fondo de una piscina mientras, en la superficie, alguien entona aquella canción, popularizada por La bella durmiente, sobre soñar con el amor de un caballero de sangre azulada. Veinticuatro horas antes, en el interior de la vivienda anexa a la piscina, una mujer planchaba mientras sentía que una relación se apagaba y la televisión anunciaba la muerte de una princesa. En su cuarto, una adolescente se veía a escondidas con su príncipe y, tras la partida de aquel, canturreaba el «Freed from desire» que popularizó Gala durante los noventa.

Al borde de la piscina, un niño de ocho años llamado Lulu rescata a una de las muñecas, una princesa Disney, que se están ahogando en el agua, le pide perdón, la besa y le confiesa «En realidad no quería que murieras». Ese chico era la misma persona que entonaba la canción sobre anhelar el abrazo de un príncipe, una melodía famosa por una película animada. Veinticuatro horas antes, una mujer doblaba la ropa recién planchada escuchando las noticias del trágico accidente en el que falleció Lady Di. En su habitación, una chica llamada Cam apuraba un cigarrillo, ventilaba la estancia y bailoteaba el éxito del verano en Francia, un tema de eurodance firmado por una cantante italiana. Cam había decidido invitar al chico del que estaba enamorada a visitar su cama aquella misma noche. Pero, al carecer de experiencia previa en asuntos de sábanas, ni siquiera tenía claro si realmente estaba preparada para ello. Era un día de verano. El treinta y uno de agosto de 1997. El mismo día, en el que estas tres personas iban a morir un poco a la altura de la medianoche. 


Todas las princesas mueren después de medianoche, la obra de Quentin Zuttion ganadora del Premio especial juvenil del gran jurado en el Festival de Angoulême 2023, es un cómic que contiene princesas, príncipes que se deslizan por la ventana de la amada, valerosos caballeros al rescate e incluso un dragón. Pero no es un cuento. En realidad, es el final de un cuento. Es el instante en el que el idealizado amor romántico se estrella de cara contra el mundo real para hacerse añicos. Un pequeño vistazo a la jornada donde las vidas de tres personas, un niño, su madre y su hermana, sufrirán un aparatoso accidente emocional.

Zuttion decide estructurar su relato utilizando un par de tretas muy inteligentes. Por una parte, sitúa el núcleo de la trama en un escenario acotado en el tiempo, un único día en el ocaso del verano a finales de los noventa. Por otro lado, utiliza a tres personajes de una misma familia en tres etapas distintas de la vida (la infantil, la adolescente y la adulta) para mostrar tres tipos diferentes de desengaño amoroso. El descubrimiento y aceptación de la propia sexualidad, la inestabilidad de la mente enamoradiza e insensata, y el final de una relación dolorosa. En el baño del hogar, el pequeño Lulu se pinta los labios con carmín a escondidas mientras sueña con besar a su vecino. En la terraza, la madre contempla cómo su marido regresa hastiado a la casa, junto a una familia a la que ya hace mucho tiempo que no ama, tras pasar la noche en alguna otra cama. En el jardín, Cam se emperra en tostarse bajo los rayos del sol para que un novio, que la supera en edad y experiencia, la vea atractiva cuando se reúnan por la noche. Son tres historias que están condenadas de antemano, como anuncia el propio título del libro. Y que funcionan tan bien sobre el papel como para que el recurso de trazar un paralelismo con la muerte de Lady Di acabe resultando meramente anecdótico.




El cómic apuesta por apoyarse en lo cotidiano, en lo cercano y habitual, y sabe hacerlo con maña, tacto y gracia. Lulu recibe la visita de su vecino y ambos se enredan en juegos impulsados por la imaginación infante, aventuras en el jardín que permiten al autor elaborar viñetas sobrecargadas y fantasiosas. Cam y su madre se sientan a hablar en la terraza y ambas acaban confesándose mutuamente lo desordenado de sus corazones por motivos totalmente opuestos: la joven por no entender lo que le ocurre, y la mujer adulta por entender demasiado bien lo que le ha ocurrido. La trama se las apaña para desenvolverse de manera amable, pese a que orbita sobre temas tan amargos como el rechazo, un padre ausente o la inseguridad emocional. Todas las princesas mueren después de medianoche también funciona en segundo plano como una carta de amor a la infancia, como el alegato nostálgico, pero nada estruendoso, de un niño que en los noventa desayunaba chocapic con leche, jugaba con pistolas de balines y muñecas de princesas Disney, escuchaba en la radio el hit del verano o veía las películas de terror para adultos cubriéndose los ojos con ambas manos.  

En lo artístico, Zuttion demuestra una evolución evidente tras trabajos previos como Llamadme Nathan o La dame blanche. En las páginas de aquellos, el trazo era sencillo y los colores tímidos por decisiones estéticas. En Todas las princesas mueren después de medianoche, el dibujo es mucho más sólido, más coherente, y se presenta empapado de colores. A base de trazos que poseen la textura de las ceras con las que jugaría un niño, y ofreciendo tonalidades cálidas que evocan los días vagos veraniegos a base de perfilar los rayos de sol que se cuelan entre las rendijas de una ventana cerrada, el atardecer en el jardín o la sombras proyectadas por las hojas de los árboles.



Todas las princesas mueren después de medianoche es un descubrimiento agradable y tierno, cotidiano y doloroso, bonito y agridulce. Un slice of life ligero pero certero. Y, sobre todo, es un tebeo consciente de que los cuentos en el mundo real no siempre acaban bien, pero eso no significa que no tengan derecho a gozar de un final feliz. La obra, además, esconde una diminuta (y hermosa) sorpresa en el sitio más inesperado, en la letra pequeña, en el margen de la historia relatada, en la mismísima página de agradecimientos. Porque ese es el lugar en donde el autor ha colocado, enterradas entre la ristra de menciones a las personas importantes de su vida, dos confesiones involuntarias que aclaran perfectamente cuál ha sido el germen de este cómic. La primera de ellas es un sentido abrazo a la nostalgia, a la infancia lejana: «Gracias a los tazos y las canicas de los recreos, las muñecas Barbie desmembradas, Meeko el mapache, la casas de Playmobil, la biblio del colegio, las prendas tejidas por la abuela, los Minikeums, los chocapic, los X-men Evolution de los domingos por la mañana, las rodillas peladas de revolcarme por la hierba, Sailor moon y las tardes con los chavales del barrio».

La segunda declaración inconsciente escondida entre los agradecimientos del cómic es algo bastante más breve, pero muchísimo más revelador sobre la naturaleza de esta obra : «Y muchas gracias a Yoyo. Perdóname por haberte robado tu primer beso».




TÍTULO: Todas las princesas mueren después de medianoche

GUIÓN: Quentin Zuttion.

DIBUJO: Quentin Zuttion.

FORMATO: Cartoné, 160 págs, color.

PRECIO: 22€.

EDITORIAL: Planeta Cómic. 2024.

EDICIÓN ORIGINAL: Toutes les princesses meurent après minuit (Le Lombard).


JOT DOWN COMICS


domingo, 31 de marzo de 2024

Madre no hay más que una, afortunadamente

Tras una bonita fachada puede esconderse la mentira, la frustración y explosivos momentos de violencia


JOSÉ LUIS VIDAL

28 Marzo, 2024

Cada vez que ella pasea por su barrio situado en Palm Beach nota como las miradas se desvían hacia su persona. ¿Será su aspecto juvenil, la cara ropa y complementos con los que suele vestir, o esa eterna sonrisa que siempre la acompaña?



Balas Perdidas: Sunshine & Roses. Parte 3. La reina de Palm Court.

Autor: David Lapham

Tapa blanda

Blanco y negro

256 págs.

20,90 euros

Ediciones La Cúpula


Tiene una vida perfecta, está casada con un hombre al que ama con locura, y producto de ese amor han nacido dos niños que lo son todo para ella…

Esto es lo que la gente que no conoce en profundidad a Annie Cheswick piensa sobre ella. Pero tras toneladas de maquillaje, que ocultan su verdadera edad, se encuentra una mujer que no soporta a su pobre marido, al que exprime todo lo que puede para que le compre sus caprichitos y, claro está, le es infiel. Tampoco soporta a su pareja de hijos, de hecho, un suceso violento marca la relación que tiene con la pequeña Beth, un capítulo que nos lleva de regreso al surreal mundo de Amy Racecar.

La espiral de caos se inicia cuando Annie comienza a trapichear hierba junto a dos guardas de seguridad de unos grandes almacenes. Una cosa lleva a la otra, y terminará en los brazos del joven Charlie. Más tarde saltará al de su superior, Ralphie, un tarado superviviente de la Guerra de Vietnam, con el que pretenderá escapar de su vida actual.

Pero la vela que culmina este pastel de inesperados despropósitos será la llegada de un trío muy conocido por todos los que seguimos esta apasionante serie. Se trata de Beth, Nina y Orson.

Como ya sabéis, el peculiar trío está huyendo tras haber robado una gran cantidad de dinero y droga a temible y terrible Spanish Scott. Y lo peor es que en el maletero del coche en el que huyen se encuentran una inesperada sorpresa…

Pues bien, como si de una bomba de relojería se tratara, estos son las principales piezas que la componen, y la cuenta atrás ha comenzado. Todos y cada uno de los personajes implicados en la trama están con el agua al cuello: Annie por su caprichosa e irresponsable manera de ser, Beth (la mayor) que odia a su progenitora; Nina, que se pasa el día consumiendo la cocaína que han robado y Orson, enamorado de Beth, ciego ante el problema en el que se ha convertido su vida desde que la conoció, y que llega al lugar herido, en muy malas condiciones.

Con este grupo, y algunas apariciones que no os voy a desvelar, todo lo malo que ocurra es totalmente esperable.

David Lapham ha construido una intrincada y genial sinfonía noir en la que nos muestra que tras brillantes imágenes de postal, donde se reparten las sonrisas, se esconde la verdadera cara de unos personajes que para nada viven en el trillado american way of life. Todos y cada uno de ellos, por diferentes circunstancias, se han lanzado de cabeza al mundo criminal. Aunque ya se sabe, cuando se cruzan ciertas líneas, siempre hay que pagar un precio.


Malaga Hoy



Genshin Impact: cadáver exquisito de 25 animadores

 



Un vídeo de 5 minutos alrededor del universo del videojuego Genshin Impact animado por 25 artistas de todo el mundo como parte de un proyecto colectivo, un poco como un cadáver exquisito.

Una iniciativa del editor del juego que forma parte de “HoYoFair” / “HoYoverse” (es decir, creaciones derivadas del universo del juego del desarrollador MiHoYo).

Los créditos del artista están incrustados en el vídeo/en cada secuencia.

sábado, 30 de marzo de 2024

THE SPIDER WITHIN: A SPIDER-VERSE STORY (Cortometraje completo) Sony Animation


 


El corto, que se desarrolla en el universo Spider-Verse ganador del Oscar, elimina los riesgos de salvar la realidad que enfrenta Miles Morales en sus largometrajes y, en cambio, enfrenta al joven Spider-Man contra un enemigo mucho más identificable: la ansiedad.

Abrumado por los deberes de su alter ego, sus estudios en una prestigiosa escuela privada y su enamoramiento por una chica de otro universo, Miles sufre un ataque de pánico que se manifiesta de formas realmente aterradoras.

El corto fue desarrollado y producido como parte del programa Leading and Empowering New Storytellers de SPA y Sony Pictures Imageworks. LENS, un evento de capacitación en liderazgo de nueve meses de duración, apoya a cineastas de grupos subrepresentados.

The Spider Within está dirigida por Jarelle Dampier y escrita por Khaila Amazan. Clara Chan se desempeñó como supervisora ​​de efectos visuales y Joe Darko fue el supervisor de animación. El corto está producido por los creadores del programa LENS Michelle Raimo-Kouyate y David Schulenburg.

Al igual que los largometrajes de la franquicia, The Spider Within derriba los muros de animación convencionales y utiliza tropos de cómics para contar su historia de una manera dinámica que, a veces, resulta tan aterradora para el espectador como para el protagonista del corto.

The Spider Within es una producción de Sony Pictures Animation con Kevin Love Fun como parte de un plan de lecciones más amplio centrado en la salud mental para estudiantes adolescentes, “The Heo Within”. A través del programa, se invita a los niños a compartir sus propias historias a través de un plan de estudios interactivo, que incluye una actividad creativa de guión gráfico.


martes, 26 de marzo de 2024

Ninguna flor, solo disparos

Tenían la hora, sabían al lugar, el plan parecía perfecto… Pero, ¿y si no lo fuera tanto?


JOSÉ LUIS VIDAL

24 Marzo, 2024 

Los años no pasan en balde para nadie, y aunque la artrosis, el dolor de espalda ya hacen que uno no sea el mismo, como suele decirse “genio y figura hasta la sepultura”.

Y es que cuando se habla de dinero, del de los demás, Luca Torelli olvida sus achaques y vuelve a convertirse en aquel peligroso pistolero al que todos conocían como Torpedo.


El plan, cuidadosamente pensado por un conocido que tiene el florido nombre que da título a esta nueva peripecia de Torelli (atención al guiño cinematográfico), parece no tener fisuras, ya que la chica de Capullo, la exuberante y curvilínea Mona, es la que le ha proporcionado todos los datos sobre el lugar donde un grupo de adinerados tipos se juegan los cuartos al póker, poniendo sobre la mesa una suculenta cantidad de billetes de dólar.

Pero claro, para ejecutar perfectamente el palo, Capullo necesita del apoyo de la armas, y es por ello la propuesta, a la que suman un tipo al que no se le puede calificar precisamente como “observador”, Topo.

Y, por supuesto, en este curioso cuarteto delictivo no podía faltar el eterno acompañante de Torelli, su amigo, compañero de peripecias y de apartamento, Rascal.

Todo parecía perfecto, tan solo había que esperar a la siguiente noche en la que el grupo de jugadores volviera a reunirse. Pero claro, en la ya larga existencia de Torpedo casi nada acaba saliendo como él esperaba, por lo que tras abrir la puerta del lugar donde se celebra la timba, ya nada será igual, y la violencia más descarnada surgirá de los cañones de las armas que los ladrones portan…

Enrique Sánchez Abulí, el simpar creador de este personaje, nos traslada de nuevo al año 1972, y con un perfecto cóctel en el que mezcla ironía, vitriolo y mucho humor, escribe una de esas joyas del género noir al que ya nos tiene acostumbrados a todos aquellos que le admiramos como lo que es, uno de los últimos grandes guionistas que quedan en nuestro país. Capaz de enfrentarse a cualquier género y salir siempre victorioso, con un estilo muy reconocible y, sobre todo, saltándose a la torera esa insoportable corrección política que suele impregnar, por desgracia, la mayoría de obras que se crean hoy en día.

Y sí, seguro que muchos bien pensantes se llevan las manos a la cabeza cuando lean éste, y otros cómics escritos por Don Enrique, que pone en boca de sus personajes palabras que les hará enrojecer. Y todavía más cuando vean, con no poca sorpresa, lo bestias que suelen ser, no teniendo nada de respeto por la vida de los demás y tratando al género femenino como si fueran meros trozos de apetitosa carne.

Pero claro, a estas masas de ofendiditos habría que explicarles, por si a estas alturas del cuento no ese han percatado de ello, que en el mundo de la ficción todo, y repito, todo es válido.

Enrique Sánchez Abulí , o cualquier otro guionista o escritor, puede llevar a sus textos las brutalidades más extremas, y no por ello ser señalado con el dedo censor que parece planear sobre el mundo de la creación hoy en día, en el que, por desgracia, muchos de sus autores se autocensuran para no tener ningún problema.

Torpedo 1972 es una obra de ficción, que nos traslada a una ya lejana época, y está protagonizada, en su mayoría, por sujetos a los que el apelativo de criminal se les queda corto: Violentos, mentirosos, traidores… Pocas cosas bonitas se les pueden decir a la cara, pero precisamente ahí radica su atractivo. Y es que desde que escritores de género policiaco le dieron una necesaria vuelta a la tortilla, narrando historias sobre sujetos al otro lado de la ley, este tipo de historias se enriqueció. Nació el bautizado como hardboiled, creado por genios, grandes nombres como Jim Thompson, James Hadley Chase, Mike Spillane o, por citar a un par de escritores españoles, auténticos clásicos a estas alturas, Juan Madrid y Andreu Martín.

Luca Torelli ha tenido una existencia gráfica tan movida como su propia vida, y aunque el que le llevó a las viñetas, dotándolo de hechuras y afilado rostro, fue un genio llamado Alex Toth, su relación con el personaje duró demasiado poco, por lo que se formó un nuevo y genial tándem que convirtieron al personaje en lo que hoy es, un auténtico icono del cómic español.

Pero por razones que no vienen a cuento, Jordi Bernet dio por finalizada una larga temporada, tras la que todos nos sentimos un poco huérfanos de nuevas peripecias de este despiadado pistolero. Así que se ejecutó un salto en el tiempo, concretamente al año 1972, y el gran Eduardo Risso llevó a Luca de nuevo a las viñetas en dos nuevas historias, ‘A propósito del mar muerto’ y ‘¡Con lo que eso duele!’.

Y es precisamente un compatriota de Risso, Leandro Fernández, con una ya exitosa carrera en el mercado norteamericano, el que se hace con el personaje en el aspecto gráfico en esta nueva entrega, titulada ‘Un hombre llamado capullo’.

¿Saldrán todos los protagonistas indemnes de este tan perfecto plan?


Malaga Hoy


DELIVERY AT DAWN Director Bjørn-Erik Aschim

 




lunes, 25 de marzo de 2024

Confesiones dibujadas de un condenado a muerte

Caio Ruvenal

Madrid


Una viñeta de Perpendicular al sol.


Renaldo McGirth (Florida, 33 años) se convirtió en 2008 en el más joven condenado a muerte, tras el asalto por parte de tres hombres a una casa que terminó con la muerte de una mujer. Tenía 18 años. "Necesito apoyo para conservar mi humanidad", dice el reo a EL PAÍS desde el corredor de la muerte en la Institución Correccional Union en Florida, donde lleva 15 años recluido. Ese grito de auxilio aparece también en el cómic Perpendicular al sol (Salamanca Graphic), donde Valentine Cuny-Le Callet (París, 28 años) ilustra la correspondencia que tuvo con McGirth durante casi una década.

A Cuny siempre le atormentó la idea de que la pena capital siga vigente en pleno siglo XXI. "No consigo concebir los horrores por los que condenaron a los hombres que he visto en el corredor de la muerte; esa violencia me supera. Pero la de las instituciones contra ellos me supera también. Se dedican a momificarles el cuerpo y la mente, y luego les inducen a esa muerte, a veces décadas después de los hechos que provocaron la condena, a veces cuando ya ni se parecen en nada a la persona que fueron", escribe la autora en su primera novela gráfica. Sin embargo, no empezó la correspondencia pensando en hacer un libro, sino para acercarse a ese mundo que la indignaba, pero también le provocaba curiosidad. La idea de plasmar en una obra cientos de miles de cartas vino seis meses después de que mandara la solicitud de participación en el programa de correspondencia con un condenado a muerte, a través de la Acción de los Cristianos para la Abolición de la Tortura (Acat). Cuando, con 19 años, visitó por primera vez a McGirth, se sintió sobrecogida.

Desde la introducción, Cuny señala que el libro es una coautoría entre ella y McGirth, pero la ley estadounidense prohíbe que los presos obtengan rédito económico del relato de sus delitos. "Quiero que la gente vea lo que la bendición de una amistad puede significar para dos personas. Quiero que vean la lucha, pero también hacerles entender que ni yo ni ellos nos definimos por las experiencias negativas", explica McGirth. Sus respuestas, al someterse a un detallado escrutinio por parte de las autoridades, tardan varios días en llegar. McGirth espera desde 2016 una nueva audiencia que confirme su pena de muerte o lo sentencie a cadena perpetua sin libertad condicional, después de que el Tribunal Supremo de Florida anulara el fallo, siguiendo la orden de la Corte Suprema de que todas las sentencias de pena capital posteriores a 2002 deben ser unánimes: la de él fue una decisión de cuatro jurados contra uno.

La intención de Perpendicular al sol nunca fue un alegato de la inocencia o culpabilidad de su protagonista, según su creadora, sino inmiscuirse en los pensamientos de un reo que no se sabe cuándo será la última vez que despierte. "Soy rehén, pero no solo del Estado, de la ley, de las apelaciones, sino también de mis propios sueños y de saber que hoy están más lejos que cuando era un crío", se lee en una carta de McGirth. Cuny dedica un par de páginas a reconstruir el asalto y lo que sigue son ilustraciones hiperrrealistas que dan vida a la cabeza de McGirth, cuyas misivas componen la mayoría del libro.

El lector asiste en primera fila a las batallas internas del convicto, que se van agudizando hacia el final del libro: "Sufro los efectos de mi condición. Me destruye, me avergüenza (...) Dios ha hecho de mí un auténtico ser humano y eso nadie me lo arrebatará".

Portada de Perpendicular al sol 

Valentine Cuny-Le Callet

Salamandra Graphics

También están las peleas mentales de Cuny, quien se pregunta si es culpa que Mc Girth entre en depresión al hacerle excavar en su cabeza: "Al principio me causaba mucho conflicto pensar si había hecho algo malo. Pero me di cuenta de que sus cartas eran un mensaje de "continúa", "sigue escribiendo", porque cada una de ellas le costaba dinero, esfuerzo", cuenta la artista.

De hecho, las cartas son su conexión con el exterior, lo que le permite ver la realidad. Ahora McGirth mantiene correspondencia con ocho personas, aunque algunos escriben una vez y otros solo quieren compartir sus pensamientos sobre el libro. "Las cartas me permiten conservar mi humanidad, ser parte del mundo, de sus vidas... vivir fuera de los barrotes, del hormigón y del acero de este infierno hecho por el hombre. Y amar y ser amado", responde por escrito.

"¿Cómo representar los recuerdos, los sueños y los miedos de Renaldo?", se pregunta a sí misma la artista en el tebeo. La respuesta tiene dos vertientes: por un lado, las imágenes que reconstruyen memorias y lugares reales, dibujos hiperrrealistas con muchas escalas de grises; y, por otro, las ilustraciones alegóricas y simbólicas que representan los pensamientos del protagonista, y que Cuny realiza con xilografías.

Al recurrir a un estilo realista, Cuny se apoya en un sinfín de referencias artísticas y documentales, desde el cuadro El jardín de las delicias de El Bosco hasta libros de botánica, pasando por fotos del archivo del Estado de Florida. Su proceso de investigación se incluye en el cómic y revela cómo históricamente se ha utilizado una gramática visual racista para representar a las personas negras: mammys (uso despectivo para las mujeres negras que realizaban trabajo doméstico), pickaninnies (peyorativo para niños afrodescendientes) o el estereotipo de su gusto por las sandías.


El Pais. Cultura. 25 de marzo de 2024