viernes, 24 de agosto de 2018

El final de la Guerra Fría

El periodo de cambios que vivía DC Comics desencadenó el nacimiento de 'Liga de la Justicia', sin la coletilla "de América". La serie se hace "internacional" en 1987

GERARDO MACÍAS
22 Agosto, 2018

'Liga de la Justicia Internacional'. Guion: Jean Marc DeMatteis y Keith Giffen. Dibujos: Kevin Maguire. ECC Ediciones, 2017.

En los años finales de la Guerra Fría, DC Comics vivía un período de cambios que comenzaron con la serie Crisis en Tierras Infinitas (1985), en el que Marv Wolfman y George Pérez simplificaron el Universo DC, que se reinició, entre otros autores, con John Byrne en Superman y George Pérez en Wonder Woman.

En Liga de la Justicia de América nº 261, el grupo se disolvió y su líder, Detective Marciano, saltó a Leyendas nº 6, abriendo paso, un mes después, a Liga de la Justicia nº 1 (mayo de 1987), por vez primera sin la coletilla "de América", impropia del género, vendido en todo el mundo.

De Leyendas surgen los miembros de esta etapa, casi todos segundones, al estar los principales en renovación: un siniestro Batman, reflejo de El retorno del Caballero Oscuro de Miller; Dr. Destino, que reúne la alineación; el Green Lantern Guy Gardner, fan de Stallone y Reagan; la feminista Canario Negro; Capitán Marvel, un niño en el cuerpo de un adulto más poderoso que Superman; Blue Beetle, que DC compró a otra editorial; y Detective Marciano.Mención aparte merecen los no procedentes de Leyendas: el escapista Mister Milagro con su ayudante, Oberón; y la japonesa Doctora Luz, reclutada por un empresario, Maxwell Lord, con contactos en altas esferas, y del que no se conocen sus intenciones. El rasgo diferenciador de la nueva Liga de la Justicia es el tono humorístico de los guionistas Keith Giffen y J. M. DeMatteis, un humor basado en la interacción entre personajes, que deja regusto a sitcom y a buddy movie. No se sacrifica en pos del humor la esencia de los protagonistas, la personalidad de cada uno sigue siendo reconocible.

Destaca Kevin Maguire, un novato que dibuja expresiones y poses cuya naturalidad añade comicidad al conjunto.En el nº 1, la primera misión del equipo consistió en detener un ataque terrorista contra la sede de la ONU, organizado por Maxwell Lord desde las sombras para poner a prueba a la Liga.

En junio de 1987, coincidiendo con Liga de la Justicia nº 2, Gorbachov anuncia la Glásnost y la Perestroika, y en el mismo número, debuta Bialya, país ficticio del Golfo Pérsico, gobernado por el dictador Rumaan Harjavti, que trata de aprovechar contra la URSS a los Campeones de Angor, parodia de los Vengadores de Marvel. El objetivo del grupo formado por Wandjina (Thor), Hechicera Plateada (Bruja Escarlata) y Blue Jay (Yellow Jacket), es destruir el armamento nuclear de la Tierra. El accidente de la central nuclear de Chernobil tuvo lugar un año antes, como recuerda el propio Gorbachov en su cameo del nº 3, en el que Maxwell Lord le telefonea para que permita a la Liga ayudar en un incidente similar, solucionado por Wandjina. La brigada de Rocket Red, superhéroes militares soviéticos, expulsa a la Liga de suelo ruso al final del caso.

En el nº 4 llega Booster Gold, un nuevo miembro del grupo, impuesto por Maxwell Lord, y se marcha la Doctora Luz, también llegada a través del empresario. En el nº 7 (noviembre de 1987), la cabecera se rebautiza Liga de la Justicia Internacional, a raíz de que el grupo incapacitó un satélite (enviado por alguien que manipula a Maxwell Lord) que atacó la Tierra, consiguiendo el reconocimiento de Naciones Unidas, que autorizó al grupo para actuar como fuerza pacificadora, con embajadas por todo el mundo.

En dicho número, Superman hace dos intervenciones para apoyar el estatus internacional del grupo: la primera, ante Ronald Reagan; la segunda, ante el Consejo de Seguridad de la ONU.

En el nº 7 vemos que Oberon, ayudante de Mister Milagro, es socio de Maxwell Lord, algo que desconocía el escapista, convencido por su ayudante para ingresar en el grupo en el nº 1.

A cambio de conceder el estatus internacional para el grupo, la ONU propuso dos miembros nuevos, concretamente dos superhéroes militares: el estadounidense Capitán Átomo; y Rocket Red 7, de la brigada de supersoldados soviéticos. Todo ello, cuando estaban cerca el final de la Guerra Fría y la caída de la URSS.

Liga de la Justicia Internacional es una serie imprescindible desde 1987 hasta 1992, los años que sus responsables estuvieron al frente, y dio lugar a varios spin-off, entre los que destaca Liga de la Justicia Europa, tan divertida como la original.


Malaga Hoy

Asesina de cuento de hadas

JAVIER FERNÁNDEZ
22 Agosto, 2018

'I hate Fairyland, 1: Loca para siempre'. Skottie Young, Jean-François Beaulieu. Panini. 160 pág. 16 euros.

Más conocido por sus versiones de los héroes Marvel en plan bebé, así como de las aventuras de Mapache Cohete, el sin par Skottie Young se desmelena en la serie I Hate Fairyland, un delirante cruce entre Alicia en el País de las Maravillas y el género de acción más violento y alocado. La protagonista es Gertrude (Gert), una mujer de 40 años atrapada en el cuerpo de una niña de seis, que lleva tres décadas en un mundo mágico del que no puede escapar. Quizá el hecho de haberse convertido en una asesina psicópata sea precisamente el motivo por el que no puede volver a casa, pero de momento se las pasa dando hachazos en el País de las Hadas. El primer tomo recopilatorio de Panini contiene los números 1 a 5 de la colección.


Malaga Hoy

Un ejemplo de realismo sucio

JAVIER FERNÁNDEZ
22 Agosto, 2018

'Saint Cole'. Noah Van Sciver. Ediciones La Cúpula. 116 páginas. 13,50 euros.

Siempre atenta a nuevos autores y tendencias, la veterana Ediciones La Cúpula nos trae la interesante novela gráfica Saint Cole, del estadounidense Noah Van Sciver (hermano de Ethan Van Sciver, más conocido por su trabajo en DC Cómics), uno de los nombres que han venido sonando últimamente con fuerza dentro el panorama independiente. Van Sciver se dio a conocer en 2006 con la cabecera autopublicada Blammo, una de cuyas historietas fue seleccionada para la antología Best American Comics de 2012, y ha sido nominado en numerosas ocasiones para el premio Ignatz, que ganó al fin por su mini cómic My Hot Date. Publicada en 2015, Saint Cole valió a su autor una nominación a los premios Ignatz, y es un ejemplo de realismo sucio, cuatro días en la vida del joven protagonista, que pone rumbo a la tragedia, cuestionando las bondades de la institución familiar.


Malaga Hoy


La mujer fatal eterna

JAVIER FERNÁNDEZ
22 Agosto, 2018

'Fatale Integral 1'. Ed Brubaker, Sean Phillips. Panini. 312 páginas. 26 euros.

Si hay un equipo creativo estadounidense que se asocia al género negro en las últimas décadas, este es, sin duda, el formado por el guionista Ed Brubaker (Capitán América, Gotham Central) y el dibujante Sean Phillips (Wildcats). Juntos han firmado títulos tan celebrados como Sleeper, Criminal o Incógnito, haciendo siempre gala de esa química perfecta que se da solo en contadas ocasiones.

Panini recupera ahora en edición integral otra de sus series, Fatale, que mezcla con acierto el género negro con el terror lovecraftiano. Como explica el propio Brubaker en su epílogo: "Fatale comenzó como una parte pequeña de un proyecto mayor que abandoné para hacer Criminal. (...) según pasaban los años, había una parte que seguía incordiándome, la idea de la Mujer Fatal eterna. (...) Nunca había visto a nadie hacer algo así antes, tomar a la Mujer Fatal y convertirla en una protagonista con la que empatizar, hacerla una persona real, no una vagina llena de perdición para algún hombre". La idea terminó de cuajar cuando Brubaker añadió "una capa de horror y de lo sobrenatural". Con el dibujante Sean Phillips en el apartado gráfico y el color de Dave Stewart, el resultado es un tebeo brillante, elegante y adictivo.

Dice también Brubaker: "Cuando lo presenté, no tenía ni idea de que iba a convertirse en la serie con más éxito que hemos hecho hasta ahora, sólo quería hacer algo nuevo y distinto. (...) pude escribir una historia épica que crecía según la contaba, hasta el punto de que acabó siendo el doble de larga de lo que había previsto en un principio". La magnífica edición de Panini ofrece los diez primeros números de la serie, publicados originalmente por Image en 2012, acompañados de una gran cantidad de extras (portadas, artículos, dibujos, bocetos y hasta una especie de tráiler de presentación de la obra en viñetas). Toda una gozada para los amantes del terror, el género negro y para todos los que quieran acercarse al trabajo de una pareja artística fundamental en el tebeo comercial de nuestro tiempo.


Malaga Hoy


LA EDAD DEL HOMBRE Javier Mora Bordel


En 1990 los prometedores Neil Gaiman, quien justo un año antes había irrumpido en el mercado norteamericano con su aclamado Sandman, y Mark Buckingham asumen el reto de continuar la saga de Miracleman tras el exitoso paso de Alan Moore. El solo intento ya les honra. Junto con Watchmen, también del genio de Northampton y Dave Gibbons, y Dark Knight, de Miller, hablamos de una de las obras que revolucionaron el panorama superheroico a finales de los ochenta. En sus páginas, Moore descompone minuciosamente la identidad de este mito a través de un análisis naturalista. Asistimos a una auténtica cosmogonía que desgrana paso a paso la psique ambivalente de un hombre hecho dios en la Tierra y la posterior conformación de su panteón de seres excepcionales por encima de las antiguas leyes de los hombres. Como hecho más novedoso, su sola presencia transforma el mundo a su imagen y semejanza. Los dioses sobre las cenizas de un Londres posapocalíptico forjarán esta Edad Dorada.

Pocas veces la elección de un título es tan emblemática. Es cierto que Gaiman y Buckingham nos presentan una sociedad idílica sin guerras, ni enfermedades o hambrunas. Pero esta perfección lo es solo en apariencia. Miracleman vela como un padre protector para conducir a sus hijos por el buen camino, sin embargo, en ningún momento llega a plantearse cómo se sienten. Esa es la única sombra en este paraíso: el conflicto humano. Lo épico se desvanece para revestir de intimismo a la obra. Ya no hay batallas cósmicas por dirimir, sino individuos confundidos por sus demonios internos y que aún no entienden los resortes que mueven esta felicidad regalada. El mismísimo Hesíodo se hubiera sentido orgulloso del regusto lírico que desprende cada viñeta.

Gaiman y Buckingham plasman los dilemas del hombre corriente. Un planteamiento sencillo pero sumamente novedoso (recordemos que se adelanta cuatro años a Marvels de Busiek y Ross) que parece querer darle la vuelta a la célebre cita de Nietzsche con la que Moore abría su particular versión de Miracleman. Ahora su «helo aquí» desnuda el alma humana. El eterno testigo de las hazañas y proezas del héroe se convierte así en el protagonista. Por suerte o por desgracia, el retrato es fidedigno. A modo de haikus modernos, los relatos autoconclusivos que conforman la obra reflejan a la perfección nuestro espíritu contradictorio y desconfiado. Ya sea con la búsqueda infructuosa de consuelo («Oración y esperanza») o cariño («A flor de piel»), ya sea tratando de superar un pasado plagado de mentiras sin cabida en este nuevo orden («Una historia de espías») o un superficial presente cargado de frustración y desidia («El cuento de Winter»), ya sea asumiendo nuestro complejo de inferioridad («El grito») o rebelándonos ante el poder establecido («Tendencias»), o ya sea recibiendo de las manos de la muerte una segunda oportunidad («Recuperación») a riesgo de desaprovecharla («Memorias del inframundo»), el que el ser humano se haya encontrado de bruces con el paraíso terrenal no significa que haya encontrado su lugar en el mismo.

Quizá se les pueda reprochar a ambos autores cierto exceso sentimental en el carnavalesco capítulo final de este primer arco argumental que inauguró su accidentada etapa en Mirademan (recordemos que del siguiente, La Edad de Plata, solo se llegaron a publicar dos números antes del cierre de Eclipse en 1993) pero el conjunto no se resiente. Los diálogos frescos y sugerentes de Gaiman y el estilo camaleónico de Buckingham ofrecen en estos seis números un amplio mosaico de la condición humana. Poco importa que hayan pasado décadas hasta su reedición por Marvel en 2015, una vez resueltos sus contenciosos legales con McFarlane. Ninguna de estas historias ha perdido un ápice de frescura ni de vigencia. Como las grandes obras artísticas resiste los avatares del tiempo sustentada en la legitimidad de un mensaje con el que cualquier lector es capaz de identificarse: encontrar la belleza por encima de todas las cosas.

Miracleman: La Edad de Oro.
Neil Gaiman (guión),
Mark Buckingham (dibujo)
y D´Israeli (color)
Panini Comics
Cartoné
208 págs.
Color

Obra relacionada:

Marvels
Kurk Busiek y Alex Ross
(Panini Comics)

Astro City
Kurt Busiek y Brent anderson
(ECC Ediciones)

Watchmen
Alan Moore y Dave Gibbons
(ECC Ediciones)

Next Men
John Byrne
(Norma Editorial)


COMICS ESENCIALES 2016 Un Anuario de ACDCÓMIC & JOT DOWN



















Misterios de la carne

El protagonista de la obra es un reflejo de la propia infancia del autor, de su crecimiento en una familia de clase media norteamericana


JAVIER FERNÁNDEZ
22 Agosto, 2018

'Big Baby'. Charles Burns. La Cúpula. 108 páginas.


A Charles Burns lo descubrí, como tantas otras cosas, gracias a la revista El Víbora, allá por la década de 1980, y me enamoré de su trabajo desde el principio. La Cúpula editó pronto una recopilación de algunas de sus historietas con el sugestivo título de Misterios de la carne, inquietante desde la propia cubierta. Pero, no recuerdo bien por qué, no lo compré en su momento y no pude encontrarlo cuando quise comprarlo, de modo que se quedó en el listado de deseos durante años y años. (Por fortuna, sí lo pude leer, lo que solo sirvió para renovar mis votos con Burns y aumentar mi ansiedad por encontrarlo.) La sed de Burns siguió creciendo y me lo encontré en algún número de Raw y en la estupenda recopilación estadounidense de Hard-Boiled Defective Stories por parte de Penguin, con las aventuras de El Borbah. Para entonces, el indie americano había estallado en España y esto que nos parecía una rareza comenzó a convertirse en algo casi cotidiano. Daniel Clowes y Peter Bagge eran los nuevos ídolos, pero yo tenía fijación con la generación anterior, con Gary Panter, de quien tan pocas cosas han llegado a España, y, claro está, con Charles Burns.

La Cúpula fue durante lustros la casa de Burns en nuestro país, y el genio tuvo su momento con la salida de una batería de tebeos de grapa y álbumes, pequeñitos y compactos, como Big Baby, El Borbah y Skin Deep, más esa obra maestra del medio que es Agujero negro, quintaesencia de un autor irrepetible. Burns es sencillamente uno de los autores más trascendentales que han surgido de la escena independiente, y su influencia es enorme, tanto en lo puramente estético como en lo que se refiere al contenido. Su obra toma elementos del terror y la ciencia ficción clásica, las viejas películas en blanco y negro de la década de 1950, y la actualiza con una sensibilidad contemporánea, explotando la componente social y cultural de la paranoia y llevando los motivos al terreno de lo psicológico. Su línea es sorprendentemente limpia, y en ella juegan un papel destacado el contraste de negros y blancos y la dulzura y rotundidad del entintado. (También el color, en sus últimos y aún más sorprendentes álbumes, merece el adjetivo de sobresaliente.)

De un tiempo a esta parte, La Cúpula ha venido reeditando las antiguas colecciones en un formato mayor, y no hace tanto que llegó a librerías la nueva edición de Big Baby, cuyo protagonista es Tony, un niño que, según reza en la solapa "está dotado de una imaginación hiperactiva, tiene miedo a la oscuridad, y vive a medio camino entre la luminosa vivienda de una familia de clase media y los oscuros rincones de su calenturienta cabeza". En palabras del propio Burns: "El personaje de Big Baby es en muchos aspectos un retrato abstracto de mi propia infancia, de mi crecimiento en una familia de clase media norteamericana. A ambos nos gustan los mimos programas de tele, los mismos juguetes, y ambos tenemos una febril imaginación que a veces nos mete en problemas". Recomendable es poco, yo diría imprescindible.


Malaga Hoy


El santoral de la viñeta por Max

Un descuido imperdonable. Se me pasó poner este resumen inmenso de la historieta española en una tira de viñetas.


Trampantojo/por Max

El Pais, Babelia Nº 1.377 14 de abril de 2018

domingo, 19 de agosto de 2018

Operación Dragón

Y como Roy Thomas, Gil Kane, Chris Claremont y John Byrne participaron en la serie


GERARDO MACÍAS
15 Agosto, 2018




'Integral Puño de Hierro'. Guion: Chris Claremont, Roy Thomas, Len Wein, Doug Moench, Gerry Conway, Tony Isabella, Marv Wolfman y Ed Hannigan. Dibujos: John Byrne, Gil Kane, Larry Hama, Jim Mooney, Arvell Jones, Pat Broderick, Ron Wilson, Mike Zeck y Sal Buscema. Panini Cómics, 2014.

La película hongkonesa de artes marciales Operación Dragón (1973), protagonizada por Bruce Lee, fue estrenada el 26 de julio de 1973, seis días después del fallecimiento del protagonista.

Había nacido la moda de las artes marciales, propiciada por las películas de Bruce Lee. Esto hizo que Marvel crease Puño de Hierro, un tebeo de artes marciales y superhéroes.

Roy Thomas y Gil Kane presentaron a Puño de Hierro en Marvel Premiere nº 15 (mayo 1974). En su debut, Daniel Rand recuerda acontecimientos de su infancia que lo convirtieron en maestro del kung fu: con su madre, su padre y el socio de éste, Harold Meachum, viajó al Himalaya para buscar la mítica ciudad de K'un Lun. Al llegar a un barranco, Meachum despeña a su socio para quedarse con la empresa. Daniel llega a solo hasta K'un Lun, cuyos monjes lo adiestran.

Daniel viaja a Nueva York para vengarse de Meachum, no sin antes luchar contra el dragón Shou Lao para obtener el Puño de Hierro que le permite canalizar su energía, convirtiéndolo en un arma viviente. Tras Thomas y Kane, hubo un baile de autores. Los siguientes ocho números de Marvel Premiere aportaron a Colleen Wing y su padre; Joy Meachum, heredera del imperio industrial que en parte debería ser de Daniel... Rand pasa de sediento de venganza a fugitivo de la justicia por un equívoco.

Entonces, llega quien supo entender al héroe: Chris Claremont (Inglaterra, 1950), que se hizo cargo de los guiones desde el nº 23 (agosto de 1975). Claremont vivió en USA desde niño. Nunca había contemplado el cómic profesionalmente, pero no rechazó la oferta de Marvel.

Característicos de la serie eran los textos en segunda persona, que Roy Thomas había introducido en lugar de los globos de pensamiento y que fueron continuados por los siguientes guionistas, Claremont incluido.

Con la llegada de John Byrne (Inglaterra, 1950) como dibujante, la serie experimenta un salto cualitativo. Byrne es fan de los superhéroes desde que de niño vio las televisivas Aventuras de Superman, lo que le llevó a buscar cómics de DC. Se muda con su familia a Canadá, donde conoció los cómics de Marvel.

Los novatos Claremont y Byrne dieron comienzo a su asociación y se editó Puño de Hierro nº 1 (noviembre de 1975). Byrne demostró facilidad para coreografiar escenas de acción. Además, sus personajes eran creíbles cuando charlaban o paseaban, una naturalidad que muchos eran incapaces de transmitir.

Chris Claremont y John Byrne fueron los autores que más hicieron por los personajes femeninos. En Puño de Hierro, equipara la capacidad de mujeres y hombres, cuidando a Colleen Wing y Misty Knight, socias de la agencia de detectives Las Hijas del Tigre.

Colleen Wing, de padre japonés y madre caucásica, fue creada por Doug Moench en Marvel Premiere nº 19, como la chica asiática atractiva que aparecía en las películas de kung fu. Claremont la convierte, en Marvel Premiere nº 24, en Cinturón Negro Tercer Dan, que entrena a Puño de Hierro.

Su socia, Misty Knight, es una expolicía negra a la que un atentado arranca un brazo, que reemplaza por uno biónico que le da superfuerza. Aunque Colleen era candidata a interés romántico de Danny, Byrne sugirió para ese papel a Misty, algo que por su carácter interracial supuso toda una apuesta.

Puño de Hierro nº 15 fue el de la cancelación, pero Claremont y Byrne cerraron las líneas argumentales pendientes en Marvel Team-Up nº 63 y 64 (noviembre y diciembre de 1977). En este título, Spider-Man unía fuerzas con diferentes personajes.

La editorial unió a Puño de Hierro con un héroe surgido de otra moda setentera: la Blaxploitation. La serie Luke Cage: Power Man trataba sobre un ex convicto negro al que un experimento dotaba de fuerza e invulnerabilidad. A partir del nº 50 (abril de 1978), la serie se llamó Power Man & Puño de Hierro y los héroes formaron una asociación profesional, dando lugar a una de las series más populares de los ochenta.

Puño de Hierro, junto a Powerman, formó el grupo Héroes de Alquiler y posteriormente militó en los Defensores y en los Vengadores.

En 2017, el personaje estrena la teleserie Iron Fist de Marvel/ Netflix, interpretado por el actor Finn Jones, que le vuelve a dar vida en la teleserie Los Defensores, del mismo canal.



Malaga Hoy

Explorando los límites

JAVIER FERNÁNDEZ
15 Agosto, 2018


'Homónimos'. Antonio Navarro. Norma Editorial. 212 páginas. 26 euros.

Dice Juan Díaz Canales en su introducción a Homónimos, la última virguería de Antonio Navarro: "Siguiendo la máxima del maestro Alberto Breccia, que defendía que cada historia necesitaba ser contada de manera diferente y apropiada a la narración, Antonio (Navarro) ha llevado al límite sus grandes capacidades creativas, forjadas en años de experiencia en el cómic y la animación, para deleitarnos con un catálogo de estilos gráficos y narrativos que van desde la línea clara hasta la técnica del stop-motion, pasando por el expresionismo más descarnado. Siempre con maestría, siempre con belleza, siempre con pertinencia". Y es que Homónimos es un verdadero alarde en lo que al apartado gráfico se refiere, pues Navarro nos ofrece aquí un conjunto de historias cortas (con un marco narrativo que las unifica y distintos motivos recurrentes para aportar un mayor grado de coherencia, como el uso obsesivo del nombre del autor en los distintos protagonistas o las citas que preceden a cada sección) ejecutadas cada una con técnicas distintas, hasta el punto de que se diría que están realizadas por diferentes artistas. Como indica Navarro en el "Post scriptum" del libro editado por Norma: "Este tebeo tiene la apariencia de una compilación de historietas cortas, pero les animo a buscar las claves, los recovecos, que hacen de él algo totalmente unitario".


El dibujante es también un escritor de raza, y los guiones son igualmente sobresalientes e igualmente variados en temas y ambientaciones. Este álbum fascinante nos recuerda que "homónimo" se aplica tanto a la persona o cosa "que, con respecto a otra, tiene el mismo nombre" como a la palabra "que se pronuncia como otra, pero tiene diferente origen o significado muy distante", y esos son los dos polos del libro: la coincidencia y la distancia. Y, en última instancia, consigue que arraigue en el lector la idea de la importancia de la narración y la imaginación como manera de afrontar y comprender nuestra vida. De la belleza del viejo arte de contar historias.

Malaga Hoy



De la realidad a la fantasía

JAVIER FERNÁNDEZ
15 Agosto, 2018

'Ardalén'. Miguelanxo Prado. Norma Editorial. 256 pág. 25 euros.

Premio Nacional del Cómic 2013, Premio Salón del Cómic de Barcelona 2013 a la Mejor Obra Nacional y Premio Expocómic 2013 a la Mejor Obra Nacional, por citar solo los tres premios más destacados de un palmarés impresionante, Ardalén es la enésima obra maestra de Miguelanxo Prado, uno de los autores más destacados del panorama contemporáneo de la historieta española. Con su estilo lírico y atmosférico, la cuidadosa planificación narrativa y el idiosincrático uso del color que caracteriza el trabajo de Prado, la novela gráfica conjuga pasado y presente, realidad y fantasía, vida y memoria hasta componer un denso tejido que encandila y emociona a los lectores, algo en lo que el autor de Trazo de tiza es un verdadero maestro.


Malaga Hoy


La realidad imaginada

La obra lleva al lector hasta la Francia de 1953, donde el dibujante de cómics Paco Torres recibe un misterioso encargo de su editor


JAVIER FERNÁNDEZ
15 Agosto, 2018

'Picasso en la guerra civil'. Daniel Torres. Norma Editorial. 148 páginas. 25 euros.

Como todo el mundo sabe, Daniel Torres (Teresa de Cofrentes, Valencia, 1958) es un nombre imprescindible de la historieta española de las últimas décadas. Su larga trayectoria comenzó en 1980 en la mítica revista El Víbora, y, desde entonces, el dibujante ha firmado trabajos tan reconocidos como la serie de ciencia ficción protagonizada por Roco Vargas, los álbumes del dinosaurio Tom, el premiado álbum El octavo día o el inclasificable y ambicioso libro La casa: crónica de una conquista, que describe minuciosamente la evolución del hogar a lo largo del tiempo. Encuadrado primeramente en la nueva escuela valenciana de los años 80 (junto a autores tan valiosos como Micharmut, Sento o Mique Beltrán), en la que se hacía patente, en mayor o menor medida la influencia de la línea clara franco-belga, Torres se granjeó una fama extraordinaria, no solo por su labor en el cómic, sino también por su destreza en el campo de la publicidad, la ilustración (a lo largo de los años ha colaborado con revistas tan prestigiosas como Playboy, Rolling Stones o Stern) y hasta la animación.

Muy recientemente ha llegado a librerías el álbum Picasso en la Guerra Civil, elegante fábula con el genio malagueño y el propio arte de la historieta como ejes principales. El argumento nos lleva a la Francia de 1953, donde el dibujante de cómics Paco Torres recibe un misterioso encargo de su editor: un tal Pablo Ruiz quiere que le dibuje una historieta. Así que Torres se monta en su moto con sidecar y se dirige hasta la casa La Galloise, situada en la localidad de Vallauris, para conocer a Ruiz. Una vez allí, se descubre que el tal Ruiz no es otro que Pablo Ruiz Picasso, quien, enamorado de los tebeos y rabioso por no haber podido combatir en la Guerra Civil, se ha decidido a contar una biografía ficticia en viñetas que narre su supuesta lucha contra Franco. En palabras del personaje: "¡Quiero tener veinticinco años! ¡Y quiero empuñar un fusil para pegarle un tiro a Franco!", y para eso necesita la ayuda de Torres. De más está decir que este, boquiabierto, acepta el encargo.

Así, las primeras 70 páginas del álbum narran las sesiones de trabajo y conversaciones entre los dos artistas, en las que se pone de manifiesto el humor y la fuerte personalidad del andaluz, sus contradicciones y su carácter dificultoso. Desavenencias creativas aparte, Torres consigue completar la tarea, y la segunda parte de Pablo Picasso en la Guerra Civil nos muestra al completo el álbum ficticio La verdadera vida de Pablo Ruiz, en el que el pintor se alista en el bando republicano y experimenta la realidad del conflicto bélico. Para ello, Daniel Torres se inventa un segundo estilo gráfico (y hasta un tercero en las páginas que reproducen el panfleto satírico Viñetas del frente). Todo este material hace del nuevo libro del valenciano un proyecto personalísimo, que confirma su voluntad de probarse con nuevos retos y su capacidad para explorar con éxito nuevos territorios argumentales. Para reinventarse, como hacen los más grandes.


Malaga Hoy




Reflexiones museísticas


JAVIER FERNÁNDEZ
15 Agosto, 2018

'Gótico'. Jorge Carrión, Sagar Fornies. Norma Editorial. 48 pág. 16 euros.

Mi querido Jorge Carrión, escritor mutante que no se cansa de tensionar con maestría los límites de los géneros y la escritura, se alía con Sagar en Gótico, un precioso librito que parte de la colección de arte gótico del Museu Nacional d'Art de Cataluya para reflexionar sobre lo que se entiende por museo en pleno siglo XXI, con el telón de fondo de la transformación de la antigua adoración a Dios en una reivindicación de lo humano. El resultado es un ensayo orgánico, a la manera de Carrión ("Un ensayo es una máquina que ordena y desordena, expropia y reapropia. Un laboratorio que experimenta con luces y discursos. Una exposición perpetuamente temporal"), en el que las estupendas ilustraciones de Sagar juegan un papel fundamental, y en el que texto e imagen dialogan de un modo particular, de modo que el conjunto tiene algo de tebeo deconstruido.


Malaga Hoy


martes, 14 de agosto de 2018

LA REVOLUCIÓN SERÁ DIBUJADA

DAVID LLOYD CREÓ JUNTO A ALAN MOORE 'V DE VENDETTA', UN CÓMIC QUE 25 AÑOS DESPUÉS SE HA CONVERTIDO EN REFERENTE ÉTICO Y ESTÉTICO DE CUALQUIER ANTISISTEMA CON UN MÍNIMO DE BAGAJE POP

TEXTO_Toni García


"SÉ QUE HAGA LO QUE HAGA, en la conciencia de los amantes del cómic siempre seré el tipo que dibujó a V, ¿y sabes qué? Me parece bien. Es un tebeo que ha superado el paso del tiempo, sigue siendo relevante. En mi país, incluso más que en el momento de su edición", dice David Lloyd a ICÓN. El británico (Londres, 1950) se sienta en el stand de ECC Ediciones, los responsables de la reciente y espectacular reedición de V de Vendetta en formato tomo. El artista visita el Salón del Cómic de Barcelona para participar en la celebración del 25° aniversario de Vértigo, la rama de la mítica DC que se significa por editar sus historias más rompedoras.

El dibujante recuerda muy bien sus meses de trabajo con Alan Moore (el ideólogo y guionista de V de Vendetta o Watchmen), considerado uno de los mayores genios de la historia de las viñetas: "Alan es un animal, un hombre con un talento inconmensurable, y esos días fueron absolutamente maravillosos". De haberse creado hoy, Lloyd tiene claro que su vengador enmascarado sería un hacker. "Ya no es necesario salir a la calle para golpear al poder, así que no tengo ninguna duda de que ese sería su método de lucha". Lloyd dice estar "orgulloso" de que la máscara sea hoy en día casi una bandera de resistencia, aunque a veces en lados opuestos del espectro político. "¿Que si podríamos editar hoy este cómic? Pues mira, es una buena pregunta. Ya recibimos un montón de fuego amigo en su momento, pero hay que entender el contexto de la obra, aunque sea de ficción. Hablábamos de un régimen totalitario, en el que la disrupción venía del único lugar posible. Pero, contestando a tu pregunta, también nos hubieran matado [risas]".

Lloyd es un tipo afable, de lápiz rápido (en dos minutos inmortalizó a V en el dibujo que acompaña estas palabras), inglés de forma y fondo, que no se corta a la hora de contestar preguntas: "No me gusta lo que las grandes corporaciones han hecho con el mundo de los tebeos. En EE UU, por ejemplo, toda la distribución está centralizada en una sola compañía y si no pasas por ahí es imposible que te salgan las cuentas. Es verdad que hay muchas editoriales independientes, pero el monopolio sigue siendo de los mismos", explica.

¿Y qué ha sido de su relación con Moore? "Lamentablemente, no seguimos en contacto. Alan es un hombre particular y a mí me parece bien". *



La idea era que aquí figurase un retrato de David Lloyd, pero dibujó a V para nosotros, y claro..




El Pais, Revista ICON Nº 54 AGOSTO 2018

Una ardilla muy avispada

La serie 'Spirou y Fantasio', desarrollada entre los años 1946 y 1950 por el historietista belga André Franquin, es un auténtico clásico

La obra atrapa tanto al lector joven como al adulto


GERARDO MACÍAS
08 Agosto, 2018

'Spirou y Fantasio de Franquin. Integral nº 1 1946 -1950'. Guion y dibujos: André Franquin. Dibbuks, 2017.

La revista juvenil de historietas Le Journal de Spirou es una de las clásicas del mercado franco-belga. Su personaje principal se llama Spirou, igual que la revista. Spirou en valón significa ardilla, y también chico avispado. Por eso, el personaje es un chico avispado con una ardilla como mascota. Spirou ejerció como botones en el Moustic Hotel, y conserva el uniforme.

Fue Robert Velter, más conocido como Rob-Vel, quien, en 1938, recibió el encargo del editor Jean Dupuis para que crease el personaje que daba nombre a la revista Le Journal de Spirou.

Spirou es el protagonista de la serie Spirou, de la que se encargó Rob-Vel hasta 1943, cuando la revista fue prohibida por el Gobierno de ocupación alemán. Rob-Vel le vende el personaje a Dupuis. que sigue editando clandestinamente la revista, y confía la serie a Jijé, que crea en 1944 el personaje de Fantasio. Jijé continuará escribiendo y dibujando la serie hasta 1946.

André Franquin (Etterbeek, Bélgica, 1924), en 1944 empezó a publicar historias cortas para Le Journal de Spirou de Editorial Dupuis a instancias de uno de sus mejores dibujantes, Jijé. En 1946, una historia de Spirou y Fantasio, titulada El tanque, impresionó a los editores y sirvió de excusa para que Jijé cediera a Franquin la serie en la tercera página de La casa prefabricada.

André Franquin no creó al personaje, pero es considerado el padre de Spirou. Franquin es uno de los grandes pilares del cómic franco-belga, y de la escuela de Marcinelle. Se distingue por un humor teñido de poesía. El Spirou de Franquin es el definitivo, consolida los personajes principales gráfica y narrativamente. Pasa de historias cortas a relatos de cincuenta y seis a sesenta páginas. Otorga a la serie un sello aventurero, que tanto atrapa al lector joven como al adulto. Su caracterización del personaje sirvió de modelo para las siguientes encarnaciones de Spirou. Asimismo, crea infinidad de personajes secundarios, como Marsupilami y Zorglub.

La estancia de André Franquin en la serie Spirou y Fantasio es considerada equivalente a series tan importantes del cómic europeo como Las aventuras de Tintín, de Hergé; Astérix el Galo, de Goscinny y Uderzo... Su influencia en los historietistas de todo el mundo es enorme. Baste mencionar un solo nombre, muy conocido en España: Francisco Ibáñez.

El trazo de Franquin para las primeras aventuras de Spirou carece de muchas cualidades que después serán marca de la casa, pero evoluciona a pasos agigantados. Comparando las primeras páginas con las últimas del tomo, notaremos de golpe esos cambios, que los lectores de la época notaron de manera mucho más suave, leyendo a lo largo de cuatro años.

En este integral se recopilan las historias de Spirou de Franquin en el orden cronológico de su publicación, comenzando por las ya citadas El tanque (1946) y La casa prefabricada (1946). El volumen continúa con historias de una única página, de la época en la que las revistas no tenían portada, sino que la primera página incluía una historieta más.

A partir de entonces, Spirou y Fantasio se edita en álbum, además de publicarse previamente en la revista Le Journal de Spirou. El primer álbum de Franquin es Cuatro aventuras de Spirou y Fantasio, y en él se incluyen las aventuras Los planos del robot (1948); Spirou sube al ring (1948); Spirou monta a caballo (1949); y Spirou y los pigmeos (1949).

En Los planos del robot (1948), Spirou y Fantasio descubren que el periódico que habla sobre el caso del científico loco Samovar tiene mucho de veracidad… Temiendo que esto despierte la envidia de muchos, Spirou y Fantasio regresan al laboratorio de Samovar y encuentran bandidos allí. Realmente, en busca de los planos para crear dicho robot.

La colonización y la separación por el color de la piel aparecen en Spirou y los pigmeos (1949), un cómic testigo de su época, una historia sencilla que mezcla el humor blanco y a veces ingenuamente infantil con escenas que hoy en día serían censuradas o criticadas.

En el tercer álbum, Los sombreros negros (1950), Spirou y Fantasio viajan a Estados Unidos en busca del Viejo Oeste y acaban en Tombstone. Es el tercer álbum de Spirou y Fantasio, publicado Previamente en Le Journal de Spirou, nº 617 al 635.


Malaga Hoy



El villano por excelencia

JAVIER FERNÁNDEZ
08 Agosto, 2018

'100% Marvel HC. Jessica Jones, 3: El retorno del hombre púrpura'. Michael Bendis y Michael Gados. Panini. 152 pág. 16,95 euros.

Como indica el propio título, El retorno del hombre púrpura, el tercer tomo de la nueva serie de Jessica Jones presenta el regreso del enemigo por excelencia de la particular heroína creada por Brian Michael Bendis y Michael Gados en 2001. Y no se trata de un villano cualquiera, sino el mismo que abusó de ella y terminó de definir la personalidad de uno de los personajes más apasionantes de la Marvel del presente siglo. Bendis y Gados (acompañados puntualmente por Robbie Thompson y Mark Bagley) siguen demostrando que están en plena forma en este último volumen de la serie, que recoge los números 13 a 18 (diciembre de 2017 - mayo de 2018). Se ha hecho corto, pero al menos hemos tenido la oportunidad de volver a emocionarnos con las desventuras de esta luchadora, investigadora privada y madre que ha reinventado el concepto de heroísmo dentro del género.


Malaga Hoy

Investigadores mutantes

JAVIER FERNÁNDEZ
08 Agosto, 2018

'Marvel Collection: Investigaciones Factor-X, 1: Espera lo inesperado'. Peter David y otros. Panini. 420 páginas. 29,95 euros.

En ese periodo de bajón y crisis creativa para Marvel que fue la década de los noventa, entre las muy honrosas excepciones destaca el trabajo del guionista Peter David. Con su humor característico y su gusto por incluir continuas referencias a la cultura popular, David nos legó la que para muchos es la mejor etapa de la historia de Hulk, así como un puñado de episodios de Factor-X, que se cuentan entre los mejores tebeos de mutantes del periodo. Por desgracia, las continuas injerencias editoriales forzaron la temprana marcha de David, pero el escritor no se olvidó de unos personajes que había hecho suyos, y así, una década más tarde, con circunstancias más favorables, regresó y llevó la serie a nuevas cotas de calidad. El retorno se fraguó primero en la miniserie Madrox (2004-05), protagonizada por el Hombre Múltiple, uno de los personajes más carismáticos del universo de Factor-X. Y enseguida llegó la nueva cabecera del supergrupo, en la que David jugó a mezclar el género detectivesco con el de superhéroes, creando un caldo de lo más sugestivo. En el apartado gráfico, la miniserie fue dibujada por un eficaz Pablo Raimondi, cuyo estilo transporta rápidamente al lector a la estética imperante en aquellos años. La serie regular, por su parte, contó de inicio con los lápices del siempre espectacular Ryan Sook, al que muy pronto se unieron otros artistas como Dennis Calero y Renato Arlem.

Con Espera lo inesperado, siguiente número de la colección Marvel Collection, se inicia la recuperación por parte de Panini de la segunda etapa de David al frente de Factor-X, un largo periodo que se ha ganado la consideración de obra de culto y que, no cabe duda, es uno de los títulos mutantes por excelencia de los últimos tiempos, un tebeo del que realmente solo cabe esperar lo inesperado. El tomo contiene los cinco números de la serie limitada Madrox, así como los primeros doce de X-Factor, más cuatro o cinco páginas con portadas alternativas, bocetos de personajes a cargo de Sook y un prólogo a cargo de David Hernández Ortega.


Malaga Hoy

Reiniciando una relación

JAVIER FERNÁNDEZ
08 Agosto, 2018


'Marvel Saga. Daredevil, 17: Al diablo lo que es del diablo'. Ed Brubaker, Michael Lark. Panini. 152 pág. 16 euros.

El guionista Ed Brubaker y el dibujante Michael Lark (un equipo de lujo que ya nos dejó maravillas del calibre de Gotham Central) continúan desplegando su talento en Al diablo lo que es del diablo, siguiente tomo de una etapa de Daredevil para el recuerdo. Participan también los dibujantes Lee Weeks y Stephano Gaudiano, además de Marko Djurdjevic, que firma las espectaculares portadas. Son los números 94 a 99 de Daredevil (abril - septiembre de 2007), y además de las proverbiales hostias con viejos conocidos de la serie como el Gladiador, asistimos al complicado reinicio de la relación sentimental entre Matt Murdock y Milla Donovan. Las cosas no son fáciles para el superhéroe ciego, pero, de otro modo, ¿qué gracia tendría?


Malaga Hoy

Revoluciones creativas

'La leyenda empieza de nuevo' incluye joyas como 'La última cacería de Kraven' e introduce el novedoso trabajo del ilustrador Todd McFarlane


JAVIER FERNÁNDEZ
08 Agosto, 2018

'Marvel Héroes. El asombroso Spiderman: La leyenda empieza de nuevo'. VV.AA. Panini. 720 páginas. 48,95 euros.

La colección Marvel Héroes se ha convertido en el punto de referencia para los interesados en el material publicado por Marvel en la década de los ochenta y primeros noventa. Ya sabrán que la serie comenzó seleccionando arcos concretos, con un precio de risa y un formato de lo más manejable, pero ya hace que ha optado por ofrecer periodos muy largos, lo que significa muchas más páginas y mayor precio. Queda claro que la fórmula ha sido bien aceptada por los lectores, pues no dejan de llegar a librerías más y más volúmenes a cada rato. De las últimas novedades de Marvel Héroes, quiero subrayar la aparición de Capitán América: Se ha hecho justicia, el primer capítulo de la recuperación cronológica de una de las etapas más largas en la historia del superhéroe abanderado, la debida al escritor Mark Gruenwald. Estos episodios, repletos de giros inesperados, nuevos personajes y nuevos conceptos (con la era Reagan, y su dudosa política, como telón de fondo), bien merecían una reedición, así que es toda una noticia. Durante sus primeros años, Gruenwald contó con los dibujos de Paul Neary (simpático, aunque un tanto anodino), y seguramente este fue el mayor lastre de toda la etapa, la falta de un dibujante de primer nivel. Con todo, la firmeza del guionista bastó para construir un conjunto sólido que cada vez goza de mayor consideración entre los aficionados. El tomo contiene los números 302 a 325 (1985-87) de Captain America, además del Annual 8 (1986).

Otra esperada novedad de Marvel Héroes es El Asombroso Spiderman: La leyenda empieza de nuevo, que tiene como principal atractivo la llegada de Todd McFarlane al universo arácnido. Así como Gruenwald revolucionó al Capitán América desde lo literario, McFarlane cambió la suerte de Spiderman desde lo puramente gráfico. El joven dibujante, dado a los excesos visuales, más preocupado de epatar que de la limpieza narrativa, tocó la fibra adecuada en el momento adecuado y devolvió al Hombre Araña a la primera línea de interés y a las posiciones más altas de la lista de ventas, rompiendo así un largo periodo de inestabilidad y decadencia. Pero McFarlane llega a mitad del tomo, La leyenda empieza de nuevo arranca con una de las joyas modernas del personaje, La última cacería de Kraven, de la que poco se puede decir que no se haya dicho, excepto recordar, por si alguien no lo sabe, que es obra de J. M. DeMatteis y Mike Zeck. Siguen unos raros intentos de Ann Nocenti y Cindy Martin por continuar el tono, digamos, adulto, y algunos episodios no demasiado inspirados. McFarlane asoma en la página 309 (de las más de 700 del libro), y su evolución se hace patente episodio a episodio, con David Michelinie encargado de los guiones. Van aquí compilados los números 293 a 310 de The Amazing Spider-Man (1987-88), con el Annual 22, diversos episodios de Web of Spider-Man, Peter Parker, The Spectacular Spider-Man y páginas de What if? y What The..?!, más un puñado de extras relacionados con la célebre saga de Kraven, como los lápices de distintas páginas.


Malaga Hoy

martes, 7 de agosto de 2018

The Spirit- Will Eisner






En pocas palabras: no hay otro como Will Eisner.

Y que conste que no quiero menoscabar méritos a los grandes dibujantes de los que hemos disfrutado en el mundo del cómic en el pasado. Nadie negará, por ejemplo, la tremenda vitalidad y riqueza que aportó un artista de la talla de Jack Kirby, ni puede poner en duda la inmensa contribución de la sofisticada línea de E.C. (Entertaining Comics). Dicho esto, no tengo más remedio que reconocer que le debemos a Eisner el haber hecho que los comics tengan cerebro. No se me ocurre otro historietista que haya explorado las posibilidades del medio de manera tan constante y gratificante, ni nadie que haya sido tan acertado a la hora de desarrollar un vocabulario práctico para las partes y funciones de la tira cómica y la manera fascinante en que consigue que sus distintos engranajes encajen a la perfección.

Cuando alguien nos oiga, a mí o a cualquiera de mis colegas, pontificar y teorizar sobre el mundo del cómic, debe tener presente que, en el mejor de los casos, lo que estamos haciendo tiene como sólida base la obra que Eisner ha estado cimentando en los pasados cuarenta años. Él es el jefe, y todos los sabemos.

Podría estar hablando durante horas acerca de las extraordinarias innovaciones que Eisner ha aportado al medio con las historietas protagonizadas por THE SPIRIT y obras más recientes, como CONTRATO CON DIOS y A LIFE FORCE, podría estar hablando y matando de aburrimiento a quienes me escucharan al comentar el ingenio progresivo de sus viñetas, la composición de sus páginas, todo lo cual ha sido referido infinidad de veces por comentadores más preparados y sagaces que yo, por lo que no merece la pena repetirlo aquí. Por otro lado, tengo la sensación de que, al hacer hincapié en las numerosas maravillas técnicas que nos ofrece el trabajo de Eisner, se tiende a oscurecer la poesía y la magia de los que pueden ser calificados como ejercicios de estilo brillantes pero secos, aunque en realidad están sobrados de corazón, firmeza y un efecto tremendo. Prefiero hablar de lo que significa su obra para mí antes que intentar reducir la historia de Gerhard Schnobble a un simple diagrama técnico.


 LA ESCUELA DE CHICAS, 19/1/47


 Al igual que tantos otros lectores del Reino Unido, la primera vez que vi el trabajo de Eisner fue cuando Harvey Comics hizo una reimpresión de algunas historias de THE SPIRIT en dos gruesos comic books a todo color, a un precio de 25 centavos. Eso fue a mediados de los sesenta, y, aunque muchos todavía seguíamos encandilados con el renacimiento de los superhéroes de manos de Stan Lee y Jack Kirby en Marvel a principios de esa misma década, estábamos pasando por una homogeneización gradual en el mundo de la historieta, que, aunque había pasado por momentos buenos, prefiguraba ya el estancamiento general de la industria de la historieta de superhéroes, en el que todavía seguimos inmersos hoy en día. En aquel entonces, es decir, a mediados de los sesenta, cada mes salían aproximadamente una docena de tebeos de Marvel, y yo me los compraba todos, para deleitarme con cada permutación   aleatoria de aquellos superhéroes que intentaban superarse unos a otros con la mentalidad del glotón que nunca se harta de comer. En ese desfile interminable de disfraces de colores brillantes, el arrugado traje azul de Spirit vino a ser como una bocanada de aire fresco, y sus historias, para los que no se conformaban con que el bueno, tras una serie de peripecias, diera su merecido al malo, fueron como una revelación para mí.

Diez minutos
11/9/49


En el mundo reflejado en THE SPIRIT, todo un derroche de inventiva y fantasía, podía ocurrir de todo. Podía ser el relato lúgubre de la tentación y castigo de Freddy en «Diez minutos», o podía ser el ridículo pero conmovedor cuento de una cucaracha que habla y que perece de una muerte no precisamente heroica. Un condenado a muerte al que afeitan antes de ejecutarlo tiene una charla seria y poco agradable con el barbero en la historieta «El barbero», mientras que, en «El libro horrible», un crítico de cómics muy creído es víctima del miedo de su propia imaginación (por cierto, eso pasa también en la vida real). En mi dieta básica de cómics de superhéroes, sabías que te contarían la misma historia mes tras mes. En el mundo de THE SPIRIT, en cambio, podía llegar a ocurrir cualquier cosa.

HAMLET


A raíz de esa temprana conversión, me volví un fan apasionado de todo lo que llevara la firma de Eisner. Estuve buscando más historias de THE SPIRIT aparte de las compiladas en los dos cómics que tenía tan manoseados, y fui a encontrarme con joyas como la historia del paseo incógnito de Hitler por el Bronx o relatos impecables, montados alrededor de una tensa narración como «El ascensor». Devoré las pocas entrevistas y artículos que hablaban del trabajo de Eisner en publicaciones importantes, como el Graphic Story Magazine de Bill Spicer o el Witzend de Wally Wood, y no tengo empacho en confesar que, junto a otro puñado de grandes autores como Alex Toth, Gil Kane o Harvey Kurtzman, la teoría de los cómics sobre la que he basado mi trabajo tiene mucho que ver con las sabias palabras de Eisner.

Si THE SPIRIT fuera lo único que hubiera hecho Eisner, ya sería de por sí extraordinario. El hecho de que haya seguido produciendo y todavía produzca una obra tan consistente y convincente es totalmente asombroso. Ha conseguido jalonar con diversos hitos la historia del cómic, como el de ese libro que recoge historias de los tenements, las casas de vecinos, titulado CONTRATO CON DIOS. En ese entramado de historias, Eisner se las arregla para estudiar el microcosmos


 Contrato con Dios, 1978

 de una casa de vecinos y ofrecernos un puñado de relatos a cuál mejor. Tenemos la historia de un cantante callejero que conoce a una diva, venida a menos, en busca de amor. Se nos ofrece un estudio de diferentes tipos de monstruos con «El súper», historia que trata del enfrentamiento entre una niña y el portero del edificio donde vive su tía. También tenemos el relato que titula el libro, que nos habla de la pérdida de la fe sobre un fondo de estruendosas tormentas urbanas. Si miramos a los estantes de las librerías de cómics de hoy en día, nos percatamos de lo arduo que es que alguien se interese por una historia en la que se nos hable de seres humanos, y CONTRATO CON DIOS sigue siendo uno de los intentos más osados por sacar al cómic del mundo sofocante de los superhéroes y llevarlo a territorios más ricos y amplios, de los que disfrutan la ficción literaria, el cine y cualquier otro formato. A CONTRATO CON DIOS le sigue el sensacional VIDA EN OTRO PLANETA, con el que Eisner pasa de un conjunto de historias cortas magníficamente realizadas a una auténtica novela gráfica... Y por «novela gráfica» me refiero a algo digno de ese término, y no a esas historias de batallas inacabables y sin sentido que pasan hoy en día por ser novelas gráficas. En VIDA EN OTRO PLANETA, Eisner mantiene a raya la tentación de hacer una historia de ciencia ficción con la que satisfacer la demanda del mercado imperante, y en su lugar nos ofrece una visión de la vida en nuestro planeta, enternecedora y angustiosa por momentos. Para cuando esta magna obra llega hasta nosotros, Eisner ya estaba trabajando en la revista THE SPIRIT de Kitchen Sink, editada por Comic Strip Workshop. Esta nueva incursión produjo obras fascinantes, de entre las que destaca la versión del soliloquio en el tejado de Hamlet, con un solo personaje adueñándose de la puesta en escena, pero no por ello menos apasionante. Si añadimos a eso su reciente obra teórica titulada EL CÓMIC Y EL ARTE SECUENCIAL y los numerosos proyectos en los que se ha volcado, se empieza a comprender su inmensa contribución al mundo de la historieta. Nos ha proporcionado un modo de ver y pensar el cómic y le debemos una manera de abordarlo y entenderlo, que ha de sernos indispensable si queremos sacar adelante el cómic y no dejar que se pudra en el agua estancada de los sesenta. En dos palabras: no hay otro como Will Eisner. No lo hubo antes, y en mis momentos más pesimistas dudo de que vuelva a haberlo jamás.

Alan Moore Inglaterra, 1986





El Pais , año 2005

¿Lee alguna vez alguno de los libros que quema?

'Fahrenheit 451 de Ray Bradbury' es una adaptación al cómic realizada por Tim Hamilton de esta famosa novela. La obra se desarrolla en un futuro distópico e inquietante


GERARDO MACÍAS
02 Agosto, 2018


'Fahrenheit 451 de Ray Bradbury'. Guion y dibujos: Tim Hamilton. 451 Editores, 2010.

La joven Clarisse McClellan le pregunta al bombero Guy Montag: "¿Lee alguna vez alguno de los libros que quema?". Esto sucede en la novela Farenheit 451, escrita y publicada por Ray Bradbury en 1953. El título de la novela se refiere a la temperatura a la que arden los libros.

Esta novela se desarrolla en un futuro distópico, en unos EEUU decadentes a punto de entrar en una guerra atómica. La población vive anestesiada en la fútil búsqueda de la felicidad a través de los entretenimientos masivos del deporte y la televisión. En una sociedad en que poca gente se atreve a pensar por sí misma y los libros y la gente que los lee se han ido convirtiendo poco a poco en parias incómodos a los que arrinconar, los bomberos, que controlan a una población alienada por la televisión, ya no apagan fuegos sino que se dedican a quemar libros (y no necesariamente sólo libros) que puedan provocar cualquier atisbo de pensamiento crítico. Una noche, un bombero llamado Guy Montag, que disfruta de su trabajo y del olor a queroseno, está de regreso a casa cuando se encuentra con la joven Clarisse McClellan. Desde este encuentro, empezará a replantearse su existencia y la del mundo tal y como lo conoce.

Montag se cuestiona su realidad a raíz de las reflexiones de Clarisse que, con un comportamiento antisocial, charla sobre una época pasada en la que los bomberos apagaban fuegos, no ve la televisión y disfruta del rocío de la mañana.

Más de medio siglo después de que Bradbury escribiera Farenheit 451, Tim Hamilton creó la versión en cómic. El propio Bradbury dice en el prólogo que está emocionado con este rejuvenecimiento de su obra, que salió en 2009 con un gran éxito. Los dibujos y el color del cómic han creado la sensación de crítica que pretendió su autor antaño. La historia la escribió Bradbury por entregas en 1953 en Playboy. Una denuncia de la censura de libros en Estados Unidos en los años del macarthismo a la vez que una reivindicación de la lectura.

Fahrenheit 451 fue adaptada al cine en 1966 por François Truffaut, pero Tim Hamilton no quiso ver esta película para que no influyese en su adaptación al cómic.

Esta adaptación que nos ofrece el noveno arte es más fiel al original literario que la que presenta el filme de Truffaut. Y sin embargo, el futuro que recrea el dibujante es similar al del filme. Estéticamente aséptico, procede del ideario de cualquier ciudadano de los años cincuenta. No existe alta tecnología como la entendemos en el siglo XXI.

Hamilton usa mayoritariamente la tinta negra para definir los dibujos, de corte realista, de manera que el color sólo se muestran en los detalles: ropa, rostros, pelo, etc., mientras que el negro más absoluto define el entorno urbano en que se sitúan. Otra técnica muy efectiva para dotar al cómic de un aire pesimista consiste en usar en cada página un único color pero con diferentes tonalidades. Por ejemplo las escenas con fuego tienen un rango basado en colores cálidos e intensos, mientras que las escenas urbanas se trazan con gamas frías, siempre muy claras y apagadas, y las que transcurren en las afueras de la ciudad y en el bosque donde el protagonista toma contacto con los hombres-libro destacan por los verdes muy oscuros.

Hamilton se hizo muy conocido en Estados Unidos en los años noventa por trabajos como ilustrador para The New York Book Review, Cicada Magazine, King Features y, antes de adaptar la obra de Bradbury, ya lo había hecho con La isla del tesoro, de Robert Louis Stevenson.

Hamilton reescribe Fahrenheit 451 de una manera inolvidable. Guy Montag y Clarisse McClellan cobran vida, y a veces parecen abandonar las dos dimensiones del papel, lo mismo que el fuego y el olor del queroseno.

Hamilton se muestra como un narrador sobrio y respetuoso con el original, puede que contando con el conocimiento previo de la obra por parte del lector para no profundizar demasiado en el tratamiento de los personajes que aparecen difusos y borrosos en medio de una sociedad gris y opresiva bien reflejada a través de su dibujo. Hamilton realiza una adaptación muy fiel y se muestra como un artista competente, especialmente brillante en sus elegantes composiciones de página y en el tratamiento que da al fuego en la historia.



Malaga Hoy

El fin de las andanzas

JAVIER FERNÁNDEZ
02 Agosto, 2018


'Marvel Gold. El Capitán Marvel: La tormenta de Saturno'. VV.AA. Panini. 224 pág. 21 euros.

Termina la recopilación de las aventuras clásicas del Capitán Marvel dentro de la colección Marvel Gold con el tomo titulado La tormenta de Saturno. Son los números 58 a 62 de Captain Marvel, publicados originalmente en 1978 y 1979, más su continuación en Marvel Spotlight (1979-80) y un episodio que se recuperó en 1990, en el número 3 de Marvel Super-Heroes. La mayoría de las páginas son de Doug Moench y Pat Broderick, aunque hay sitio también, entre otras cosas, para una interpretación de Steve Ditko y los primeros compases de Frank Miller en la Casa de las Ideas. Personajes como Drax el Destructor, Elysius, Mentor, Eros o Isaac se suman al fin de las andanzas de uno de los superhéroes cósmicos más queridos por los fans.


Malaga Hoy


El inicio contra el crimen

JAVIER FERNÁNDEZ
02 Agosto, 2018


'100% Marvel HC. Capa y puñal: Sombras y luz'. Bill Mantlo, Rick Leonardi y Ed Hannigan. Panini. 240 pág. 25 euros.

Creados por Bill Mantlo y Ed Hannigan en las páginas de Peter Parker, The Spectacular Spider-Man, Capa y Puñal son dos adolescentes raptados por narcotraficantes y transformados inesperadamente en vigilantes por efecto de una droga experimental. Lo sugestivo de la idea, que sirvió a un Mantlo en plena forma para retratar la crueldad y oscuridad de los bajos fondos neoyorkinos (en la onda de lo que venía desarrollando Frank Miller en su primera etapa en Daredevil), generó muy pronto una estupenda serie limitada, dibujada por Rick Leonardi, y la posterior serie regular, también con Mantlo y Leonardi de partida. El tomo de la colección 100% Marvel HC recupera los inicios de la lucha contra el crimen de estos misteriosos héroes de culto, tebeos fechados entre 1982 y 1986, entre los que se incluye el número 19 de la colección antológica Marvel Fanfare.


Malaga Hoy

De Colan a Brunner

'¡Saluda al maestro!' contiene los últimos episodios del primer volumen de la serie Doctor Strange, así como los números 3 a 14 de 'Marvel Premiere'


JAVIER FERNÁNDEZ
02 Agosto, 2018


'Marvel Gold. Doctor Extraño, 2: ¡Saluda al maestro!'. VV.AA. Panini. 656 páginas. 44,95 euros.

He titulado esta reseña "De Colan a Brunner" y bien podría haber sido "De Thomas a Englehart", si hubiese querido traer a primer plano el trabajo de los guionistas en lugar del de los dibujantes (algo que, en mí, suele ser habitual). Y no es por hacer de menos la labor de dos escritores que adoro y que marcaron época, pero si hay algo superlativo en¡Saluda al maestro!, segundo volumen de la recopilación cronológica de las aventuras del Doctor Extraño en la colección Marvel Gold es el apartado gráfico. Por un lado tenemos a Gene Colan en un momento dulce, embellecido por el entintador que mejor supo entender su lápices, Tom Palmer, jugando con las sombras y la composición de página para crear una atmósfera densa y un ritmo vibrante; y, por otro, tenemos a Frank Brunner, un artista de línea elegante y detallista que, por desgracia, no se prodigó demasiado y que abunda también en espectaculares composiciones de página, con la psicodelia como referente. El paso de Colan a Brunner (igual que el de Thomas a Englehart) es un signo de la entrada de Marvel en la década de los setenta, década en la que la editorial de Spiderman dio un nuevo golpe estético sobre la mesa y acabó por llevarse el gato al agua en el competido mundo de los superhéroes. Junto a uno y otro, el tomo ofrece otras propuestas visuales de menor nivel, pero no desdeñables, como son los aportes de los entintadores Dan Adkins y el citado Palmer, encargados de los lápices en diversos episodios, y de nombres propios del dibujo como John Buscema, Herb Trimpe, Marie Severin o unos jovencísimos Jim Starlin y Barry Smith (ya con estilos claramente definidos), una alegre tropa que asoma puntualmente.

¡Saluda al maestro! contiene los últimos episodios del primer volumen de la serie Doctor Strange, esto es, los números 169 a 183 (1968-69), así como los números 3 a 14 de Marvel Premiere, cabecera en la que volvió a asomar el hechicero marvelita a mediados de 1972, y en la que se quedó hasta 1974. Además, se incluyen otras historietas de aquellos años que gozan de una presencia destacada del personaje: The Avengers 61, Sub-Mariner 22, The Incredible Hulk 126 y Marvel Feature 1. Como el presente tomo reúne en un solo libro varios recopilatorios estadounidenses, Panini completa su edición con hasta tres jugosas introducciones, dos de Thomas y una de Englehart, quienes recuerdan su paso por la serie, los habituales comentarios de Raimon Fonseca y una nutrida sección de extras en la que van algunas portadas de Rafael López Espí para antiguas ediciones españolas, se reproducen diversas páginas originales de Colan, dos o tres cositas de Brunner y otras perlas. Todo este material muestra que el cambio de década fue una época excitante para el Doctor Extraño, superada al fin la nostalgia por el incomparable inicio de la serie a manos de Steve Ditko. Y aún queda por llegar la segunda mitad del trabajo de Englehart y Brunner, que acelerarían un poco más las revoluciones con el lanzamiento del volumen 2 de Doctor Strange en 1974.


Malaga Hoy


Buscando un refugio

JAVIER FERNÁNDEZ
02 Agosto, 2018

'Marvel Gold. Los Cuatro Fantásticos, 8: ¡Caos en el gran refugio! VV. AA. Panini. 698 páginas. 44,95 euros.

Partiendo de la base de que el primer centenar de tebeos de Los Cuatro Fantásticos son una de las cumbres de la historia del género de superhéroes, todo lo que se ha hecho posteriormente palidece ante la fuerza y belleza del trabajo de Stan Lee y Jack Kirby. Con todo, el célebre cuarteto, primera piedra del universo Marvel, ha disfrutado de etapas tan interesantes y significativas como la de John Byrne en la década de 1980 (con su proverbial Back to the Basics!), la de Mark Waid y Mike Wieringo a comienzos del presente siglo o el más reciente tapiz tejido por el guionista Jonathan Hickman, con ayuda de distintos dibujantes.

Panini viene reeditando las aventuras del supergrupo en distintas colecciones y formatos, reservando los gruesos tomos de Marvel Gold para el material anterior a la llegada de Byrne. ¡Caos en el Gran Refugio! es el título del octavo volumen de dicha serie, y nos acerca a los episodios publicados originalmente entre octubre de 1974 y octubre de 1976, un periodo de transición en el que participan escritores como Roy Thomas, Gerry Conway y Len Wein, junto a dibujantes como los hermanos Buscema, Rich Buckler y George Pérez. Es una época de crisis familiar (como melodía de fondo de argumentos eminentemente de acción, claro está) en la que asisten al grupo miembros eventuales como Medusa, Thundra o el mismísimo Powerman, y en la que la serie camina en busca de un nuevo rumbo (el que, un poco más tarde, hallarían Wein y Pérez). Se recopilan aquí los números 151 a 175 de Fantastic Four, así como los Giant-Size Fantastic Four 3 y 4, el Fantastic Four Annual 11, el Marvel Two-In-One 20 y el primer Annual de esta última colección. El jugoso reparto de secundarios incluye héroes y villanos como Mahkizmo, el Doctor Muerte, Estela Plateada, Xemu, los Inhumanos, Hulk, el Cruzado (con el que Thomas trajo de vuelta al clasiquísimo Marvel Boy), Galactus, el Alto Evolucionador o la Legión de la Libertad (otra excusa para que Thomas juegue con sus queridos superhéroes de la Edad de Oro).

Malaga Hoy