lunes, 4 de mayo de 2026

Grapeando, que es gerundio

Llegan a las librerías dos perfectos ejemplos de lo que fue, y es hoy en día, un buen cómic


José Luis Vidal

03 de mayo 2026 


La grapa, ese tebeo que todos los que ya peinamos canas (algunos ni eso…) buscábamos todos los meses en nuestros quioscos, papelerías y algunas librerías como si de un auténtico safari se tratara. Hace años la distribución y, sobre todo, la importancia que se le daba a este medio, el cómic, era muy, muy diferente a la de hoy en día, por lo que encontrar números consecutivos de aquella colección que seguías podía convertirse en un auténtico vía crucis para la chavalada de los años ochenta y noventa.

Afortunadamente, aunque más tarde que en el resto del país, llegó en momento en el que por estas tierras surgieron las primeras librerías especializadas y, de golpe y porrazo, los ahorros de todos aquellos jóvenes lectores se vieron consumidos, ya que en las maravillosas estanterías de aquellos lugares de peregrinación podían encontrar los números atrasados que faltaban en sus colecciones.

Como ya os digo, el tiempo ha pasado, los quioscos son un producto del pasado y la grapa ha pasado a ser algo común en toda tienda de cómics que se precie. Y justamente, en este mes de abril, llegan a los estantes dos cómics que son un perfecto ejemplo de este formato que, desde hace ya tiempo, salvo por algunos nostálgicos, está perdiendo la partida ante el tomo, ya sea de tapa dura o blanda, ya que muchos lectores prefieren disfrutar de un arco argumental completo que no tener que estar mes tras mes esperando que llegue la nueva ración de veintidós páginas que, en la actualidad, se consumen con una rapidez extraordinaria.


El primero de estos cómics a los que me refiero es un Clásico con mayúsculas, y se convirtió en el primer comic en el que, allá por 1939, los chicos norteamericanos pudieron disfrutar de las aventuras de un tipo, un superhombre que, aunque aún no volaba, si que ejecutaba increíbles saltos, tenía una fuerza descomunal y era lo más veloz que habían visto en sus vidas…

Su nombre era, y sigue siendo, Superman. En este primer número, que ahora de la mano de Panini Cómics nos llega en formato facsímil, conoceremos el origen del protagonista, y cómo es encontrado por el matrimonio Kent, que más tarde lo adoptará.

Y de ahí, en un abrir y cerrar de ojos, Clark Kent llegará a Metrópolis, donde tratará de encontrar un trabajo donde se entere el primero de los crímenes, accidentes y de más hechos que acontezcan en la gran urbe.

Y qué mejor que presentarse ante el editor del Daily Star (sí, ya lo sé, pero a lo largo de la lectura de este cómic comprobaréis que hay más de un cambio) que lo rechaza sin casi mirarlo a lo cara.

Afortunadamente, las circunstancias y su otra identidad harán que finalmente consiga el trabajo y conozca a una compañera de redacción, la esquiva (y por qué no decirlo, algo borde) Lois Lane.

Y el resto es historia de los cómics, firmada por los padres de la criatura, Joe Shuster y Jerry Siegel, que curiosamente, en estas primeras páginas, no enfrenta a Superman contra supervillanos, sino criminales, mafiosos, empresarios sin escrúpulos…

Una delicia de edición que todos los que hemos crecido disfrutando de las aventuras del Hombre de Acero deberíamos tener.

Y de ahí a un universo sito en la editorial Marvel, un nuevo y exitoso intento creativo en el que las versiones Ultimate vuelven a tomar el protagonismo. Y en este número especial, lo que se conoce como un one shot, titulado Universo Ultimate: Dos años después, seremos testigos de que las maquinaciones del malvado Hacedor han tenido éxito, dejando a un grupo de personajes, héroes, desperdigados en el lejano siglo LXI…

Tan solo un grupo de personajes, pertenecientes a los extintos Guardianes de la galaxia, van a tratar de reconstruir el grupo y recuperar esa esperanza perdida.

Ellos y ellas son la Capitana Marvel, Starlord, Nulificador Supremo y el canino Cosmo que, gracias a su prodigioso olfato, los llevará a otro lugar, otro tiempo ya muy lejano, en el pasado, donde se reencuentran con un conocido.

Y así, su periplo continuará por diversos lugares, en busca del resto de miembros, cosa que no va a ser nada fácil.

Este cómic es un perfecto ejemplo de libertad creativa, en el que los guionistas Deniz Camp (uno de los mejores y más originales escritores del momento), junto a Alex Paknadel, juegan con diferentes versiones de estos personajes, en un tablero totalmente novedoso, y acompañados por una talentosa legión de dibujantes como Patrick Boutin, Phil Noto, Francesco Manna, Lee Ferguson y el extraordinario Javier Pulido, que nos regala una alucinante versión de Daredevil.


Diario de Cadiz




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