domingo, 18 de septiembre de 2016

BATMAN: THE LONG HALLOWEEN

Por Alejandro Caveda




Un misterioso asesino en serie atemoriza Gotham. Sus víctimas se cuentan entre los miembros de las familias del crimen más peligrosas de la ciudad. Su nombre es Halloween -sin ninguna relación con el personaje de John Carpenter- y siempre asesta el golpe durante alguna festividad destacada. La policía y la prensa están desconcertadas; el joven ayudante del fiscal, Harvey Dent, es el principal sospechoso; Bruce Wayne, ciudadano eminente, se halla en el ojo del huracán por sus - ¿supuestas? - conexiones con el crimen organizado. Y el nuevo y misterioso vigilante enmascarado de Gotham City deberá descubrir y detener a Halloween antes de que una cruenta guerra de bandas sumerja la ciudad en un baño de sangre. Tal es el punto de partida de uno de los cómics más aclamados unánimemente por crítica y público de los últimos años y que ha devuelto al Señor de la Noche mucho del prestigio perdido en medio de Cruzadas, Regresos y Megacrossovers del montón. Con una secuela en marcha, y dos recopilaciones en el mercado -en Trade Paperback y la más lujosa Hardcover-, The Long Halloween ha supuesto, además, la consagración definitiva del tándem creativo formado por Jeph Loeb -Guión- y Tim Sale -Dibujo-


Recreando al Señor de la Noche
Loeb y Sale son dos autores con una larga carrera a sus espaldas, pero prácticamente desconocidos para el público español, ya que buena parte de dicha carrera se ha desarrollado en editoriales independientes o en obras inéditas en nuestro país.

De los dos, Sale fue el primero en entrar en contacto con el personaje a través de la miniserie Blades -Legends of the Dark Knigth nºs 32 a 34, 1992-, formando equipo con otro futuro talento del cómic: el guionista James Robinson.

A continuación vendrían trabajos como The Amazon, Bili99 o Grendel, hasta que entre 1994/96 regresa al universo batmaniano con una serie de especiales de Batman relacionados con la festividad de Halloween, -posteriormente recopilados en Trade Paperback con el título genérico Haunted Knigth, 1996- en la que sería su primera colaboración con Jeph Loeb, aunque sin relación inmediata con la serie que nos ocupa.

La buena acogida del volumen fue decisiva para que Sale volviese a dibujar al hombre murciélago, tras su labor en series como Hearthrobs y su retorno al universo del personaje creado por Matt Wagner en Grendel: Black, White & Red. Tras el éxito de The Long Halloween llegarían Superman: for all seasons -1998- y la continuación de la primera, escuetamente titulada Dark Victory -1999-,

Por su parte, Jeph loeb tiene una carrera más dilatada a sus espaldas gracias a sus comienzos como guionista de cine: a él se deben, entre otros, los guiones de Teen Wolf, Commando, Burglar o Firestorm. Posteriormente colaboraría en varios títulos de la línea Mutante de Marvel antes de trasladarse a Máximum Press/Awesome, la editorial independiente creada por Rob Liefeld donde colaboró en el relanzamiento del Capitán América de Héroes Reborn y títulos como Kaboom, junto al dibujante Jeff Matsuda.

Después vendrían Haunted Knigth para DC y Wolverine/Gambit para la Marvel. Pero, sin duda alguna, la obra que le confirmó como uno de los mejores guionistas del momento fue The Long Halloween, gracias a la cual -y a su continuación-Loeb se ha hecho con uno de los títulos mensuales del Hombre de Acero -con el que ya trabajó en For all seasons-.





Viñeta de Thanksgiving. Batman. The Long Halloween n° 2. Loeb y Sale. DC Comics, 1997

La noche de Halloween
En el prólogo a la edición en trade paperback de El largo Halloween Loeb atribuye el mérito de la génesis de la serie a Archie Goodwin, una de las personalidades más destacadas e influyentes del cómic USA y, por aquel entonces, editor de DC. Durante un desayuno en San Diego, Goodwin comentó: Siempre me ha gustado la forma en que vosotros dos retratáis el ambiente de los gansters. ¿Habéis pensado en hacer alguna vez algo similar a una película de cine negro?

Ante las insistentes preguntas de Loeb, Goodwin explicó que le gustaría que alguien -preferiblemente ellos- recogiese y continuase las tramas sueltas dejadas por Frank Miller en su Año Uno, en concreto todo lo relativo al mundo criminal de Gotham City y a la familia Román, de la que Miller apenas había mostrado un pequeño esbozo.

Esta idea cristalizó en los 13 números que com-ponen Batman: el largo Halloween -en vez del one-shot anual de costumbre-; y la elección del número no es casual. El 13 es una cifra cargada de connotaciones infaustas y negativas para los americanos. Pero Loeb y Sale fueron mucho más allá de lo sugerido por Goodwin al Introducir el concepto del asesino Halloween y su particular vendetta, a la vez que aprovechaban la ocasión para ahondar aun más en el triángulo formado por Batman/Bruce Wayne, el teniente Gordon y Harvey Dent. Porque este es el segundo pilar en que se sostiene TLH: El ojo del acechante, título del Anual nºs 14 de Batman -1990-, una pequeña obra maestra del tándem Andrew Helfer & Chris Sprouse, en el que se actualizaba el origen post-crisis de Dos Caras, uno de los personajes con más potencial del Universo DC y, sin embargo, injustamente olvidado o maltratado por los diversos guionistas que a él se han acercado, salvo honrosas excepciones, como Dennis O'Neill, Matt Wagner, Paul Dini o los arriba mencionados.



Portada de Batman.The Long Halloween n° 4. Loeb y Sale. DC Comics, 1997

En esta encarnación, Harvey Dent se nos muestra como un hombre obsesionado por su trabajo, impulsivo, a medio camino entre la obediencia a la ley y el ansia de venganza, continuamente refrenado por sus amigos Batman y Gordon. Cada uno de ellos representa una faceta distinta del ser humano: Dent es el ímpetu de la juventud, la impaciencia, la ira fácil y rápida. Gordon es el hombre templado, maduro, sensato, que antepone la confianza en el sistema a todo lo demás. Batman estaría en un punto intermedio entre los dos: él no ha jurado defender la ley, sino hacer justicia, pero no está dispuesto a olvidarse de la primera ni a llegar tan lejos como Dent. Quizá este sea uno de los principales atractivos de la serie: la impresión de que uno está viendo personajes reales, de carne y hueso, y no meros clichés de cartón piedra.

Todo esto no quiere decir que El largo Halloween sea una secuela o continuación del Año I milleriano. Ni mucho menos. La única relación entre ambas es cronológica: ambas tienen lugar en los comienzos de la carrera de Batman como vigilante enmascarado. También coinciden en su interés por reflejar el submundo criminal de Gotham. Eso es todo. Lo que en Miller es sórdido y oscuro con Loeb & Sale se hace elegante y romántico; lo que en Miller es acción se convierte aquí en un fascinante juego de suspense e intriga: la caza de Halloween.


Página de New Year's Eve. Batman. The Long Halloween n° 4. Loeb y Sale. DC Comics, 1997



 ¿Quién es Halloween?
De todo lo dicho hasta ahora se puede deducir que la identidad y motivos del misterioso asesino son intrascendentes, una mera excusa para el desarrollo de la historia. Nada más lejos de la realidad. Con The Long Halloween Loeb y Sale construyen un hábil entramado de pistas y mentiras
 en las que todo el mundo es sospechoso y cualquiera puede ser el culpable. ¿Quién es Halloween? ¿Julián May, también conocido como el Hombre Calendario? ¿James Gordon, el nuevo y aparentemente honrado teniente de policía? ¿Un psicópata homicida como el Joker? ¿Algún competidor de Román Falcone, como su eterno rival, Luigi Maroni? ¿O Harvey Dent, el prometedor fiscal del distrito? ¿Cuáles son sus motivos? ¿Porqué se ceba en el estamento criminal y, en concreto, en la familia Falcone?

Quizás el lector crea jugar con la ventaja de que, al conocer el futuro de la mayor parte de los personajes, pueda adivinar quien es Halloween por eliminación, es decir, partiendo de quien no puede ser: no puede ser Bruce Wayne porqué es Batman; no puede ser Harvey Dent porque va a ser Dos Caras; no puede ser el Joker porque no es su modus operandi, etc. Si es así, cuidado, porque la solución, al final, puede sorprender a más de uno. Loeb y Sale logran dar un golpe de efecto similar al de Wes Craven y Kevin Williamson en Scream sin alterar ni forzar lo más mínimo la continuidad oficial del Hombre Murciélago.

El largo Halloween es lo más parecido a la fusión perfecta entre un tebeo clásico de superheroes y un film de serie negra. Toda la serie está imbuida de una clara estética Retro: los edificios, el vestuario de los protagonistas, los uniformes, los vehículos... la vinculación con el cine negro se hace más evidente en los flashbacks y en las escenas contempladas desde el punto de vista del asesino, impresas en riguroso blanco y negro, hasta tal punto que uno no se sorprendería de ver aparecer al mismísimo Bogart en cualquier rincón de esta peculiar Gotham city.



 
página de New Year's Eve. Batman The Long Halloween n° 4. Loeb y Sale. DC Comics. 1997


El reparto
 Como en toda película que se precie, una de las bazas del éxito es el reparto de secundarios. Ya hemos hablado de Gordon y Dent, pero además por las páginas de The Long Halloween hace su aparición la flor y nata de los adversarios de Batman, empezando por una Selina Kyle/Catwoman más sensual y felina que nunca, que sostiene una ambigua relación de atracción y desafío tanto con Bruce Wayne como su alter ego enmascarado. La versión que Sale hace de Selina Kyle es sobresaliente, a años luz de la saltimbanqui neumática de Jim Balent.

A continuación nos encontramos al Joker, el Acertijo, Poison Ivy, el Espantapájaros, el Sombrerero Loco y, ya al final, a Dos Caras. Los sospechosos habituales -a excepción del Pingüino- pero que en manos de Loeb y Sale cobran nueva vida. El Espantapájaros resulta más aterrador que nunca, y con el Joker logran la fusión perfecta entre el payaso juguetón y el asesino psicópata que Kane y Robinson habían establecido en los años 30. Y no hay que olvidar a los mafiosos: Román Falcone, líder de la mayor familia criminal de Gotham -al que Catwoman marcaba en el rostro durante el Año I Milleriano- sus hijos Sofía y Alberto; su hermana Carla; Luigi Maroni, el hombre que desfigurará a Harvey Dent y le convertirá en dos caras... Goodwin tenía razón: Loeb y Sale retratan magistralmente el inframundo criminal del universo DC y les devuelven a los delincuentes de a pie algo que habían perdido frente a los villanos disfrazados: la capacidad de ser enemigos de peso. Durante muchos años, los villanos normales aparecían en los comics sólo para ser rápidamente derrotados y ridiculizados por el héroe de turno. Tuvo que ser Miller -como en tantas otras cosas- el primero en devolverles el prestigio perdido, demostrando que un Kingpin o un Román Falcone podían ser adversarios tan peligrosos y dignos de ser tenidos en cuenta como un Bullseye o un Joker.



viñetas de Labor Day Batman.

Otros personajes que cobran relieve a través de la serie son Bárbara y Gilda, las esposas de Gordon y Dent, respectivamente. Dos mujeres que hasta entonces conocíamos poco menos que de oídas. Aquí descubriremos mucho más acerca de sus anhelos y temores. A pesar de sus diferencias, a las dos las une lo mismo: un marido dedicado a su trabajo, y el temor a que un día salga para no regresar.
Por supuesto, aun no está Robin, pero si el fiel Alfred, que con el paso del tiempo ha ganado en personalidad y ha desarrollado un fino e irónico sentido del humor -¿herencia de O'Neill y Grant Morrison, tal vez?-.

El regreso de Halloween
Ha pasado un año desde la ola de asesinatos que azotó Gotham City y Halioween sale de la cárcel
en libertad bajo fianza. Al poco, se comete un nuevo asesinato con la firma del asesino en serie. ¿El Halloween original ha vuelto a actuar, o se trata de un imitador?

Era inevitable: el éxito de The long Halloween exigía una continuación, y esta no se ha hecho esperar. Tras exprimir el mercado con los TP y Hardcover de rigor, en noviembre del 99 aparecía el primer número de Dark Victory, la secuela oficial de la saga, con el mismo formato de su predecesora -13 números con el primero y el último en formato prestigio y los restantes de 36 páginas-. En el momento de escribir estas líneas aun es demasiado pronto para extraer conclusiones, si bien parece evidente que ni Loeb ni Sale están dispuestos a romperse la cabeza, sino simplemente a ofrecer más de lo mismo, lo cual, teniendo en cuenta la calidad del modelo a seguir, es poco.

En cuanto a la posibilidad de ver cualquiera de las dos series publicada en España... su destino está en manos de Ediciones VID, que de momento está más interesada en ofrecer la macrosaga Cataclismo con todas sus secuelas. Por otro lado, respetar el formato original supondría unas dificultades de edición y un riesgo que no parece que la editorial mejicana esté dispuesta a afrontar por el momento.

¿La solución? Bien, que todo el que sepa o menos se defienda en inglés Intente hacerse con el TP de la edición original americana. Son 370 páginas a un precio realmente asequible, teniendo en cuenta el producto -19'95 $-. Esta edición, además, tiene el aliciente de la introducción de Jeph Loeb, así como bocetos e incluso páginas inéditas de Sale. Quien se arriesgue, difícilmente saldrá defraudado de su paseo por el Halloween más misterioso de todos.



The Long Halloween n° 12. Loeb y Sale. DC Comics, 1997


Publicado en la revista Dentro de la Viñeta, número 8, año 2.000

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