lunes, 29 de junio de 2026

Muerte accidental de la sátira

TRIBUNA LIBRE / SILVIA CRUZ LAPEÑA


En Lo intolerable. Repulsión, vergüenza y responsabilidad colectiva ante la crueldad contemporánea (Nuevos Cuadernos Anagrama, 2026), Enrique Díaz Alvarez escribe: "No es solo que tendamos a movernos más por los afectos que por la razón,

sino que, al obviarlo, se escriben éticas y teorías políticas que devienen sátiras. Totalmente inaplicables". Sus páginas son una llamada a salir del letargo frente al sufrimiento ajeno y ese fragmento hace referencia a la sátira, recurso con el que la cultura evita que las conciencias hibernen.

Stephen Colbert la usó en The Late Show, del que le han echado. La censura es la forma más violenta de asesinar la sátira, pero hay otra mas sibilina: deformar el contexto hasta que crearla y entenderla parezca imposible y anular así su valor político, que no es solo hacer reír, sino reflexionar.

En la cuarta temporada de El encargado hay ejemplos de cómo se ha reducido ese valor. Cuando el presidente argentino acaba un mensaje a la nación llamando "hijos de puta" a quienes cuestionan sus de-cisiones, el siniestro conserje convertido en asesor "por hablar claro" — le critica el tono del maquillaje, no el insulto. Es ficción, pero en 2026 cuesta creerla menos que hace cuatro años, cuando se estrenó la serie y Javier Milei no era presidente.

Sus creadores, Mariano Cohn y Gastón Duprat, no son más torpes que en 2022. Como no lo fue Jonathan Swift en 1729 cuando publicó Una humilde propuesta y algunos lectores creyeron que defendía de verdad vender y comerse a los bebés para acabar con la hambruna en Irlanda. Lo que pasa hoy es que quien planea una crueldad como convertir la Franja de Gaza en un resort es Donald Trump, presidente de Estados Unidos.

La tradición satírica, de Grecia a Roma y de ahí a Inglaterra o al Saturday Night Live, distorsiona la realidad para evidenciarla, y para que funcione debe haber una distancia entre lo real y lo creado. Trump y sus émulos no dan ese margen y la sátira queda, si no muerta, sí am-putada. Para un género que el académico Northrop Frye definió como "ironía militante contra los abusos del poder", supone una pérdida democrática.

Ironía militante es la de Dario Fo en Muerte accidental de un anarquista, donde ataca a jueces, políticos, policías y periodistas por permitir la impunidad del poder. Apuntaba a un sistema, no a un partido, y despertó conciencias, pues como escribió el periodista Carlos Monsivais: "La sátira no crea politización por sí sola, pero la alienta". No es eso lo que hacen Trump y los suyos.

Los memes de la ultraderecha no son sátira, pero usan mucho uno de sus recursos: la burla. Muchas veces, desde la Casa Blanca o la Rosada, pues en la era de la revancha el rey también quiere ser bufón, algo que desvirtúa la sátira, mecanismo creado para controlar a los que mandan.

Lo contrario es propaganda, y su objetivo no es politizar sino polarizar.

Es lo que hacen algunos programas de tertulia en Argentina con sus vídeos hechos con IA. La crisis del kirchnerismo es uno de los temas preferidos y los vídeos, burdos, solo dan risa a los convencidos y vergüenza ajena a quienes esperan algo mas del periodismo. Algo como No habrá más penas ni olvidos (1978), de Osvaldo Soriano, un relato descacharrante y negrísimo sobre la lucha fratricida entre peronistas que aún invita a tomar nota. Esos vídeos, no; y ese empobrecimiento afecta al entendimiento, un bien menos reivindicado que la libertad de expresión, pero imprescindible para ejercerla.

La burla es más facilona y destructora que la sátira, y en un mundo donde prolifera el delirio, es tentadora. Colbert no podía ser tan duro con Barack Obama porque no imponía caprichos y formas deleznables, pero tampoco le apretó las tuercas, y cayó en la misma zafiedad de Trump, a quien le dijo que su boca solo servia como funda para el pene de Putin. Quizá sea hora de agudizar el ingenio y revitalizar la sátira.


Stephen Colbert apaga las luces del plató de The Late Show en su último programa, el pasado 21 de mayo, tras ser cancelado por la CBS. SCOTT KOWALGHYK (CBS / GETTY IMAGES)

¿Qué pueden hacer los que votan?

Reaprender a leer. Algo falla cuando webs dedicadas a verificar noticias como Myth Detector tienen secciones llamadas "Sátira" donde incluyen memes que, tras analizarlos, concluyen que solo son chistes de publicaciones satíricas, cuya tarea no es engañar. Tampoco difamar, por más que Abogados Cr logre que El Jueves pague 6.000 euros a su portavoz por violar su derecho al honor. Otra forma de asfixiar la sátira.

Es coherente: la ultraderecha detesta la cultura y prefiere la lucha libre, a poder ser en las redes. Pero ni todo esta en sus manos. ni internet es un infierno inevitable. Lo recuerdan Jordi Pérez Colomé y Sandra González-Bailón en El vuelco. Historia personal y política de como las redes han cambiado el mundo para siempre (Deusto, 2026), donde desmontan lugares comunes y planteamientos deterministas sobre un espacio que comparan con la madriguera donde cayó Alicia, la del País de las Maravillas. La diferencia es que nosotros entramos voluntariamente y por eso El vuelco describe el cambio, pero también invita a tomar las riendas.

Está escrito, por cierto, en una primera persona del singular que contiene a ambos autores, una declaración de intenciones entre tanto egomaniaco, que conecta con la que hace Díaz Alvarez: "Ser intolerantes con lo intolerable. Usar como motor el asco que sentimos ante los abusos y no actuar como si fueran irremediables. Ideas que apelan a lo que está en nuestra mano y nos hace humanos: los afectos, el humor, la cultura o un "no" a tiempo. No son propuestas satíricas, son aplicables.


Babelia 1.803 Sábado 13 de junio de 2026





Crisis en el Paraíso

El perfecto equilibrio va a romperse en Temiscira cuando dos hechos totalmente inesperados ocurran…


José Luis Vidal

11 de junio 2026 


En un lugar oculto a los ojos de todos existe un lugar habitado por una raza de mujeres. Ellas son Las Amazonas, féminas de férreos músculos y belleza extrema, que han sabido borrar de sus existencias el papel del hombre, creando una serie de leyes que no han de ser incumplidas por ninguna de sus habitantes.



Ficha
Wonder Woman/Harley Quinn: La bendición y el castigo

Guion: Sylvain Runberg

Dibujo: Miki Montlló

Tapa dura

Color

144 págs.

38 euros

Panini Cómics


Tan solo una de ellas, la hija de la reina Hipólita, ha sido autorizada para poder caminar por el mundo de los hombres, pero con una misión muy clara. Luchar contra el Mal y traer la paz en aquellos lugares donde esta palabra casi no existe.

Ella, como todos ya sabréis, es la amazona más conocida de las viñetas, Diana, esa heroína conocida como Wonder Woman. Y al comienzo de este relato la veremos con sus hermanas disfrutando de un duro entrenamiento que culminará de manera inesperada cuando la verdad sobre el estado de una de estas mujeres sea revelado, helando el ambiente y provocando que algo acontezca. La aparición de un sentimiento que hasta ahora no era conocido entre la población.

La semilla de la duda, el rencor y la desconfianza se afianzará en estas tierras, ya que en algunos corazones de estas guerreras se esconde la ambición, y se pondrá en tela de juicio el hasta ahora respetado papel de la reina Hipólita, a la que todas han respetado.

El comienzo del caos llegará a bordo de una avioneta que 'ameriza' en el lugar, dejando a todas boquiabiertas. ¿Quién tiene el poder y conocimiento para traspasar la invisible barrera que rodea a Temiscira?

Pues nada más y nada menos que Harley Quinn que, magullada y con una visible cantidad de moratones en su cuerpo, pide asilo en el lugar, hecho este que Wonder Woman defenderá pese a la oposición de Aleka y sus seguidoras.

¿Qué ocurre realmente en este lugar? ¿Por qué se han roto las reglas? ¿Quién está realmente tras estos sucesos, tirando de los unos invisibles hilos?

Está muy bien que una editorial como DC mire hacia el exterior y deje que autores de otros mercados, como el franco belga en este caso, tengan la libertad para crear nuevas historias con sus personajes más icónicos, fuera de la continuidad y aportando su talento.

Sylvain Runberg y Miki Montlló son una pareja artística muy bien avenida, ya que han trabajado en varias obras juntos, y se nota su perfecta conexión al disfrutar de las páginas de este cómic, en el que además del magnífico aspecto gráfico, se habla de temas tan importantes en la sociedad actual como la sororidad, la elección de la maternidad de una mujer sola o la lacra de la violencia de género.

Todo ello junto a dos personajes tan icónicos como son Wonder Woman y Harley Quinn, que pese a su maltrecho aspecto, pone el contrapunto divertido en algunos momentos, y cuando el telón caiga va a reencontrarse con alguien muy importante para ella.


Diario de Cadiz


sábado, 27 de junio de 2026

¡Vade Retro, vampiro!

Solo hay un lugar en el que los supervivientes humanos estén a salvo de la sangrienta invasión de las criaturas de la noche


José Luis Vidal

10 de junio 2026 



¿Quién iba a imaginar que una simple y casi rutinaria entrevista de trabajo iba a dar un vuelco a la vida del protagonista de este cómic?

Y es que Guido Cavelti tenía una ilusión. Debido a su formación como piloto y militar pensaba que poseía la experiencia necesaria para obtener un puesto en la prestigiosa Guardia Suiza del Vaticano.



Ficha
Vatican City

Guion: Mark Millar

Dibujo: Per Berg

Tapa dura

Color

104 págs.

21 euros

Panini Cómics


Las cosas empezaron a torcerse desde el momento que le comunican que ese día no se ha presentado ningún miembro del afamado Cuerpo que desde hace siglos ha defendido al Santo Padre que, casualmente, en esos momentos no se encontraba en la ciudad del Vaticano.

Qué afortunado.

Pasaron los minutos y un invisible y rojizo telón cayó para mostrar la cruda realidad, que dejó a todos paralizados…

Una imparable invasión vampírica se había iniciado, como proclamaba el líder de los chupasangres, el despiadado Karl. Excepto Rusia y China, todos los países del globo terráqueo se encontraban dentro del puño de estos monstruos.

Pero curiosamente, pese a esto, el principal objetivo de la legión de la noche era precisamente el país más pequeño del mundo, el Vaticano.

¿Qué querían? ¿Cuál era el plan último para la total dominación y exterminio de la raza humana?

Guido, rodeado de caos y terror, se va a convertir en el inesperado héroe de la función cuando, con la ayuda de un sacerdote y algunos supervivientes, elabore un plan para que los monstruos no consigan su objetivo real, que se encuentra justo bajo sus pies, sepultado a varios metros bajo la dura roca.

Junto a una pareja de hermanos que acaban de quedarse huérfanos, Emelia y Aldo, el protagonista tendrá que tirar de ingenio si no quiere que un oscuro manto caiga sobre el planeta.

Vatican City es un cómic que se lee de un tirón, donde priman la acción y el terror, que enfrenta a sus protagonistas a una aparentemente imparable invasión. Y claro, esta historia viene de la mano de un guionista cuyo nombre es sinónimo de éxito, Mark Millar, cuyos cómics se devoran como las palomitas de maíz.

El aspecto gráfico es cosa de Per Berg, que sabe dotar a sus páginas del necesario atractivo para que vayamos pasándolas una tras otra, impacientes por conocer el destino de los atribulados protagonistas, un una batalla desigual, donde todas las cartas parecen beneficiar a la horda vampírica.

Pero, ¿quién sabe si las tornas pueden cambiar cuando menos lo esperemos?


Diario de Cadiz



50 años de Aardman: La moneda

Este año se cumple el 50 aniversario del estudio de animación Aardman. Toda una institución a nivel mundial de la animación (principalmente en stop-motion)

Así que la Royal Mint (responsable de acuñar la moneda británica) acaba de lanzar una moneda de colección de 50 peniques (disponible en varios colores) para celebrar el aniversario del estudio. Por supuesto, también han hecho un breve vídeo de animación stop-motion para la promoción.


Gracias a Catsuka

viernes, 26 de junio de 2026

Sure la piste de Blueberry (Tras la pista de Blueberry)


Artículo/Prólogo de este álbum/homenaje al Teniente Blueberry por 29 autores.

Jean-Michel Charlier y Jean Giraud, sobre 1974 ©Dargaud


MIKE STEVE DONOVAN, alias Blueberry, aparece el 31 de octubre de 1963 en el número 210 de la revista Pilote, nacido de la fértil imaginación de Jean-Michel Charlier —guionista, entre otros, de Buck Danny y Barba Roja— y del talento ya bien consolidado de Jean Giraud, un joven dibujante apasionado por la ciencia ficción, el wéstern y el jazz, colaborador y discípulo de Jijé (especialmente en Jerry Spring, que por entonces era LA gran referencia del wéstern en el cómic franco-belga).

Al principio, el teniente Blueberry no debía ser más que un personaje entre otros de una serie destinada a narrar la vida de una guarnición, el fuerte Navajo del título, en lo que podría haber sido un prototipo de relato coral en formato de cómic. Pero este personaje indisciplinado, testarudo y, para decirlo todo, un poco bebedor, además dotado de un código moral a prueba de balas y tomahawks, conquistará rápidamente el corazón de los lectores y acabará convirtiéndose en el verdadero protagonista.

La llegada de este antihéroe es una novedad refrescante en el espacio pulcro y un tanto boy scout que era entonces el cómic. Jean-Michel Charlier estaba harto de militares intachables como Buck Danny o Tanguy; quería un héroe menos convencional, más inconformista. Jean Giraud propone dotar a este rebelde sin causa del físico de Jean-Paul Belmondo: nariz rota de boxeador, con un aire de granuja descarado y simpático, cuya imagen encaja con la caracterización del personaje, pero también con la juventud de los años sesenta.

Desde el principio, Jean Giraud rompe los códigos gráficos de la época al imponer encuadres y un dinamismo que se volverán cada vez más cinematográficos a medida que avancen los álbumes. Aunque puede percibirse la influencia de Jijé en los primeros tomos (de hecho, sustituirá a Giraud durante algunas páginas de Tonnerre à l'Ouest (Tormenta en el Oeste) y Le Cavalier perdu (El jinete perdido), el joven dibujante impresiona por su madurez gráfica y su personalidad. Los guiones de Jean-Michel Charlier toman su materia de hechos históricos sólidamente documentados. Ya desde el primer episodio, se inspira en un hecho real: una masacre atribuida a los apaches que degeneró en una guerra india. Una seña de identidad que aplicará al conjunto de la serie, y que la alquimia entre ambos autores elevará muy alto y con gran fuerza.

Al clasicismo muy fordiano de los cinco primeros álbumes (Fort Navajo, Trueno en el Oeste, El Águila Solitaria, El Jinete Perdido, La Pista de los Navajos) le sucederá un one shot, El Hombre de la Estrella de Plata, cuya historia recuerda a Río Bravo de Howard Hawks (una simple reminiscencia para Charlier, que siempre trabajaba en varias series al mismo tiempo). A partir de los álbumes El Caballo de Hierro, El Hombre del Puño de Acero, La Pista de los Sioux, aunque el trasfondo histórico (la construcción del ferrocarril) sigue estando tan bien documentado como siempre, el realismo da un paso más, inspirado en parte por el nuevo spaghetti western y las películas de Sam Peckinpah: el aspecto de los personajes se vuelve cada vez más desaliñado y sucio, un efecto acentuado por el uso del rayado. Un dibujo aparentemente espontáneo, siempre igual de dinámico y cada vez más virtuoso.

Los tomos siguientes, General Cabeza Amarilla, La Mina del Alemán Perdido y El Fantasma de las Balas de Oro, son obras maestras del entintado, la puesta en escena y el color, y los guiones de Charlier están a la altura del dibujo. La desmedida ambición de un general dispuesto a masacrar a indígenas inocentes para añadir una estrella a sus galones y la obsesiva búsqueda del oro de Prosit Luckner beben de los resortes dramáticos más profundamente humanos, acordes con una composición de página y una puesta en escena que, por momentos, tienden hacia el expresionismo. Como ocurre en La Mina del Alemán Perdido y El Fantasma de las Balas de Oro, donde el relato de la leyenda del espectro por parte de Prosit roza lo fantástico sin llegar a adentrarse por completo en ello. De nuevo el oro, el de los confederados, es objeto de todas las codicias en los álbumes Chihuahua Pearl, El hombre que valía 500.000 $ y Balada para un ataúd. Aparece entonces un poderoso personaje femenino, Chihuahua Pearl, una especie de Milady del Oeste: codiciosa, oportunista, peligrosa, pero también inteligente y tenaz, tanto aliada como adversaria de Blueberry. Fuera de la ley y Angel Face cierran esta trepidante etapa con un thriller conspirativo y paranoico adelantado a su tiempo. Al término de este recorrido, Blueberry es un proscrito, de nuevo fugitivo, y encuentra refugio entre los indígenas. Nariz Rota, La Larga Marcha, La Tribu Fantasma y, después, La Última Carta y El Final del Camino logran cerrar brillantemente todos los arcos narrativos iniciados con Chihuahua Pearl e incluso con General Cabeza Amarilla.

Cuando Jean-Michel Charlier falleció en 1989, él y Jean Giraud estaban trabajando en Arizona Love, la historia de un fracaso amoroso anunciado que rompe claramente con los relatos paranoicos de grandes dilemas existenciales que la precedieron. Aunque el dibujante decidió terminar el álbum en solitario, hubo que esperar hasta 1995 para que relanzara la serie, encargándose tanto del guion como del dibujo de cinco nuevos álbumes: Mister Blueberry, Sombras sobre Tombstone, Gerónimo Apache, O.K. Corral y Dust. Giraud reúne en ellos a los hermanos Earp y a los Clanton, así como el célebre duelo de O.K. Corral. Mike ha envejecido, es más reflexivo y pasa la mayor parte del tiempo sentado a una mesa de póker, mientras a su alrededor la ciudad se agita, lucha, vive y muere, y en las montañas cercanas y en la memoria de Blueberry, Gerónimo merodea como una sombra.


¿POR QUÉ BLUEBERRY NOS FASCINA TANTO?

Fugitivo injustamente acusado de asesinato, refugiado en el seno del ejército; hijo de un esclavista que, sin embargo, luchó por el bando de la Unión durante la Guerra de Secesión; teniente de caballería simpatizante de la causa indígena; espía en busca de un tesoro para el ejército; traidor, presidiario y después nuevamente fugitivo, atrapado en una conspiración contra el presidente de los Estados Unidos; enamorado desesperado y más tarde jugador empedernido que apuesta su vida y su alma en una mesa de póker. Su recorrido nos muestra a un personaje moldeado tanto por las pruebas que afronta como por sus propias debilidades. No intenta resolver sus contradicciones, sino sobrevivir a las pruebas y los traumas que la vida, y los autores, le deparan. Pero su combatividad, su ingenio, su lealtad en la amistad y su sentido de la justicia hacen de él, pese a todo, un héroe positivo. Blueberry forma parte de esos protagonistas que reciben golpes sin descanso, pero que siguen avanzando y hacen lo que tienen que hacer; en ese sentido, continúa siendo un héroe clásico. En definitiva, son sus debilidades y sus extravíos los que lo convierten en un personaje profundamente humano, recordando a veces la figura romántica tan querida por Victor Hugo.

Este texto no hace más que mostrar la punta del iceberg que es Blueberry. Desde hace 62 años, la obra de Jean-Michel Charlier y Jean Giraud no ha dejado de maravillar a quienes la descubren o la redescubren. Por supuesto, ha estado admirablemente servida por el talento excepcional de sus dos creadores*. Pero, por una gracia que jamás pasará el filtro del análisis, ha sido mucho más que eso: una alquimia que hace que el conjunto sea mucho más que la simple suma de sus partes. Una inspiración.

Tras la pista de Blueberry es un homenaje de autores de muy distintos horizontes a este personaje que cabalga por nuestras imaginaciones, siempre huyendo o buscando un tesoro perdido, paseando su aire desenfadado y cansado por paisajes fabulosos, en el fondo de un escarpado cañón, en un desierto abrasado por la luz y el calor, o en una ciudad fronteriza de mala fama.

Gracias a los autores que aceptaron participar en esta obra. Algunos optaron por un enfoque totalmente serio, otros tomaron más distancia e incluso añadieron humor, pero cada uno aportó SU propio Blueberry. Veintinueve autores, catorce relatos y otras tantas ilustraciones que reflejan la pasión despertada por lo que se considera, con toda justicia, la mayor serie del western del cómic franco-belga y una obra fundamental en la historia del noveno arte.

Les deseamos una maravillosa lectura.

EL EDITOR

\* El panorama quedaría incompleto si no mencionáramos también las series paralelas: La Juventud de Blueberry (21 tomos, con guion de Jean-Michel Charlier y después François Corteggiani; dibujo de Jean Giraud, posteriormente Colin Wilson y Michel Blanc-Dumont) y Marshal Blueberry (3 tomos, con dibujo de William Vance y guion de Michel Rouge). Por su parte, Joann Sfar ofreció su propia visión en un díptico, Lieutenant Blueberry.














¡Balas y mambo!

 La Hora del Bocadillo

¡Bienvenidos a La Habana, bella ciudad de gente alegre, y donde el peligro acecha en cada esquina!


José Luis Vidal

07 de junio 2026 



He de confesar que detesto aquellos cómics de corte histórico en los que se saquea más de un libro sobre el tema y, utilizando larguísimos párrafos, se nos trata de situar en el contexto del relato, sin tener en cuenta algo muy importante. El cómic es y debe ser, ante todo, narración gráfica, y por esto la palabra debe adaptarse a la perfección al resultado final, sin que largas parrafadas nos distraigan por el camino, impidiéndonos el disfrute.

Pues bien, a las librerías está a punto de llegar una nueva obra que cumple a la perfección con esta norma no escrita, ya que en pocas páginas, a modo de prólogo, se nos sitúa a la perfección en una época, ya lejana, pero muy importante en la vida de Cuba.

Su título es Habana Split, y vamos a conocer a su peculiar dramatis personae, encabezado por el héroe de la función, John Botia, ex agente de la CIA que, hastiado por los violentos y crueles métodos de la agencia, prefirió dedicarse a labores más ‘tranquilas’, las detectivescas…

Junto a José Cojones, tipo del que no te puedes fiar al cien por cien, trabajan para la agencia de investigación Valdés & Co., en la que los números rojos comienzan a ahogar a sus miembros, sobre todo debido a la afición que tiene su dueño y fundador, Arnaldo Valdés, al juego y las apuestas.

Este hecho rompió en pedazos su familia, dejando a una niña pequeña huérfana de padre. Pero como suele decirse, en la vida, pese a sus baches y contratiempos, aparecen momentos para los reencuentros y tal vez una posible reconciliación con su única hija, Lily Valdés Turner, que acaba de llegar a la ciudad.

Y esta podría ser una historia familiar con un tono dramático si no fuera por el enclave geográfico e histórico. Y es que la Cuba en los años cincuenta se había convertido en un auténtico lupanar, un enorme complejo turístico que recibía con una reverencia a los acaudalados norteamericanos, muchos de ellos miembros de la mafia, a los que con los brazos abiertos el corrupto régimen del presidente Batista había dado carta blanca para ejecutar todo tipo de negocios sucios y tropelías.

Este ambiente criminal es el que va a caer, como una enorme losa, sobre los protagonistas de este cómic que, sin comerlo ni beberlo, se van a convertir en víctimas de un chantaje ideado por Don Alfonso, un estirado tipo que maneja buena parte de los bajos fondos de la bulliciosa ciudad.

Obviamente, ante lo que se les plantea, el grupo formado por John, José y Lily tendrán que armarse de valor en unos tiempos peligrosos, en los que la sombra de la CIA planea sobre la urbe, con unos oscuros planes en los que se pretende implicar a los rebeldes de Fidel Castro, que con un ejército de desarrapados pero bravos hombres, tratan de inclinar la balanza y destronar a Batista.

Este cómic es una perfecta mezcla, en sus páginas vamos a encontrar momentos dramáticos, terribles estallidos de violencia. Pero también un tono de comedia que hace que su lectura resulte de lo más divertida, a la vez que contemplamos cómo una época histórica está a punto de transformarse, debido a las malas artes y la ambición del ser humano.

Y quién mejor que un guionista de primer nivel para narrarnosla, con una larga y exitosa carrera, como la de Frédéric Brrémaud, confeso amante de los sones cubanos, que nos atrapa desde el principio de este relato en el que la parte gráfica tan solo puede definirse como soberbia. Y esta viene del arte con mayúsculas de Vic Macioci, que no puede ni quiere evitar la influencia y su experiencia de la animación en sus páginas. Un camino gráfico en el que el diseño, la narrativa visual, colocan a este cómic en una de esas obras a las que podría colocarse con orgullo la etiqueta de nouvelle vague de la bande dessinée, y trae nuevos y espectaculares aires a un mercado como el franco belga, que agradece la renovación del medio.

Una auténtica gozada, que nos deja pendientes de la segunda entrega, y en la que antes de culminar el camino, haremos una parada en la sección de extras, donde realizaremos un recorrido por el diseño de personajes y algún que otro enclave importante en el relato.

¡Gracias a Nuevo Nueve por traernos esta auténtica maravilla del noveno arte titulada Habana Split!


Diario de Cadiz


jueves, 25 de junio de 2026

" Back from the Brink / Locke Champion ". (De vuelta del abismo) : cinemática de League of Legends (Campeón Locke)

Otro hermoso y extenso video cinemático animado en 2D para la promoción de League of Legends, protagonizado por " Back from the Brink / Locke Champion ".


Por obra y gracia de Catsuka