lunes, 18 de mayo de 2026

¡Una familia al abordaje!

Llega a librerías el deseado volumen integral de esta apasionante historia de piratas


José Luis Vidal

15 de mayo 2026


En las crónicas marítimas el nombre de Campbell tiene un lugar especial. Pero un día, por razones desconocidas para la mayoría de sus oponentes, este hombre desapareció, desconociéndose su paradero…

Pero todo en esta vida tiene un por qué, y el motivo de Campbell fue, nada más y nada menos, que la paternidad. Los recuerdos junto a su bella esposa Fanny acuden una y otra vez a la cabeza del pirata, pero estos suelen ser borrados de un plumazo por los gritos de sus dos hijas, Ítaca y Génova, que están todo el día como el perro y el gato.



Ficha
Los Campbell. Relato completo.

Autor: José Luis Munuera

Color: Sedyas

Tapa dura

Color

304 págs.

45 euros

Nuevo Nueve


Ocultos de todos en Isla Jardín, pasan los días. Más en la vida de un pirata, y ésta en concreto, hay asuntos que no han quedado del todo resueltos. Uno de estos, tal vez el más importante, sea el definitivo cara a cara con el criminal marítimo más temido de los mares, aquel que también es perseguido por su conciencia en forma de mujer, aquella a la que quitó la vida con sus propias manos pese al amor que sentía…

Su nombre es Inferno, y a lo largo del relato vamos a conocer cuál es la verdadera relación de este hombre con Campbell, un hilo invisible que inevitablemente los atrae al uno contra el otro, incluso cuando el villano cambie su rol para, inesperadamente, convertirse en barón, con todas las ventajas que se le abren a la hora de formar parte de la burguesía del lugar y contar con los medios militares para poder aprehender al oculto ex pirata.

En este dramatis personae hay un tipo llamado Carapepino, al que podíamos calificar como un pirata de segunda división que tiene la rara habilidad de estar siempre en todos los lugares para, con malas artes, engaño y algo de suerte, tratar de jugar siempre a su favor. Lo malo es que el karma siempre viene a cobrar su factura, y este personaje siempre acaba al borde de la muerte, abandonado o repudiado por todos, incluso por Luca, su rubicundo hijo y motivo de los amorosos suspiros de una de las hijas de Campbell.

Para comprender mejor el por qué de ciertas situaciones, José Luis Munuera, el autor de este apasionante cómic, intercala en los diferentes episodios flashbacks del pasado de los personajes, de su juventud en las calles londinenses, padeciendo la crueldad de un desalmado padre; siendo acogidos por Turco, un hombre que adoptando el rol paterno, enseñará a los hermanos Campbell cómo ser un buen pirata; o el enfrentamiento con el criminal marítimo más temido, que ocultaba sus facciones bajo una máscara, Morgan…

Este tomo integral reúne los cinco álbumes de la serie, con un argumento en el que vamos a encontrarnos aventuras, acción, mucho humor, problemas paterno filiales y algunas gotas de drama perfectamente distribuidas a lo largo de la trama. Además, os reto a que encontréis (y disfrutéis) de varios guiños-homenajes que Munuera hace a algunos clásicos de la BD, además de los nombres tan divertidos con los que se ha bautizado a los habitantes de la isla Bakalaoo.

Como autor completo, acompañado en los colores por Sedyas, José Luis Munuera firma la que creo que es una de sus mejores obras, ya que consigue que sea una lectura genial, que gusta a chicos y mayores, con una calidad gráfica soberbia y un argumento en el que todos y cada uno de los protagonistas tienen su momento, y la apasionante trama avanza, fluye, de manera perfecta.

Por si esto ya no fuera suficiente goce para el lector, el volumen incluye una sección en la que vamos a encontrar diseños de los personajes, bocetos de las páginas, portadas de los álbumes, gran cantidad de ilustraciones, y todo material relacionado con el cómic.


Diario de Cadiz



El último soldado en pie

Tras la líneas enemigas, el capitán Milton Shaw deberá ejecutar la misión más importante de su vida


José Luis Vidal

14 de mayo 2026 


Tras veintisiete exitosas misiones, al bombardero Flying Jaws tan solo le quedaba una más para que su tripulación pudiera regresar a sus hogares.

Magoo, Billy, Bulldog, el capitán Milton y el teniente Flynn sabían que por ser la última era la más difícil de ejecutar, ya que de su éxito dependería el final de la guerra contra el ejército de Narenia, que había transformado las noches en un auténtico infierno de letales bombardeos, ya que contaban con un arma temible, el super cañón.



Ficha
Escape

Guion: Rick Remender

Dibujo: Daniel Acuña

Tapa blanda

Color


Este ingenio alcanzaba distancias inimaginables hasta el momento, por lo que su localización y eliminación era la orden a acometer por este grupo de soldados.

Pero para ello, una vez descubran su ubicación, deberán de hacer de tripas corazón, hecho este muy común en todos los conflictos bélicos, y tener que lanzar una imaginaria moneda al aire para elegir su total destrucción o pasar de largo y evitar la muerte de gran parte de la población narenia que, al fin y al cabo, también era víctimas de la guerra.

Por desgracia, estos pensamientos serán cortados de raíz, y tras suceder lo impensable, Milton se verá lanzado al exterior, colgando de un paracaídas y cayendo en terreno desconocido…

A partir de ese momento, el argumento de este magnífico cómic cambia radicalmente, ya que lo que hasta ahora era una misión con un objetivo claro, ahora se transforma en una historia de supervivencia en un lugar en el que tanto el ejército como probablemente la población, si lo ven, querrán arrestar y ejecutar a Shaw.

Este podría ser el argumento de alguna producción cinematográfica centrada en un enfrentamiento bélico, pero lo especial que tiene este cómic es que sus protagonistas son animales antropomórficos, perros de un bando y murciélagos del lado narenio.

El tándem compuesto por Rick Remender, guionista con una larga y exitosa carrera, tanto en una de las grandes (Marvel) como en la independiente Image; donde ha demostrado su extraordinaria versatilidad como escritor que no le hace ascos a casi ningún género, y el dibujante Daniel Acuña que, desde el principio de su ya larga carrera ha demostrado ser uno de los artistas con un estilo muy personal, totalmente reconocible y que a este relato el viene como anillo al dedo.

Las similitudes con lo ocurrido en la Segunda Guerra Mundial son obvias, y Remender, que homenajea a su abuelo, que luchó en la guerra, deja bien claro que en estos conflictos todos son las víctimas; tanto los que tiene que ir, en muchos casos, obligados a luchar al frente, como los habitantes de las ciudades, que temen a ese horror que, implacable, viene del cielo.

Milton seguirá delante, pase lo pase, se enfrentará a todo lo que surja, ya que, además de su misión, su principal objetivo es hacer realidad la promesa que le hizo a Ruth, su mujer, que espera a su primer hijo.

Y tal vez en este peligroso periplo aprenda que no todos los habitantes de Narenia son sus enemigos…


Diario de Cadiz


domingo, 17 de mayo de 2026

Memorias de un hombre de segunda mano (1968-1982) Ramón Boldú Glènat




Resulta de lo más adecuado que el diseño de portada de Memorias de un hombre de segunda mano (1968-1982) recuerde inmediatamente al de las novelas de Anagrama. No en vano estamos ante un tebeo más emparentado con la literatura que con el tan sobado referente del cine, y que incluso está más cerca de la ficción en prosa que de la dibujada.

Boldú (1951), con dos álbu mes publicados por La Cúpula (Mario Gamma, el griego, 1991; Bohemio pero abstemio, 1995), hace gala de una muy poco española falta de pudor para contarnos su vida misma, en un ejemplo de cómic autobiográfico puro que, a pesar de las apariencias más superficiales, es muy distinto del practicado por Robert Crumb, Joe Matt o Lauzier, los nombres que primero pueden venir a la cabeza cuando se menciona este género. Un género, en todo caso, cuyo único practicante en nuestras fronteras parece ser Boldú. Desmemoriada que es España.

O tal vez sea que la mayoría de los autores no se atreven a aburrirnos con sus vidas, peligro que no existe cuando la biografía narrada es la de Boldú, un hombre que ha hecho de su existencia un auténtico culebrón lleno de líos matrimoniales. Grafista de Lib, revista señera del destape, Boldú nos presenta en este álbum la experiencia de primera mano de lo que fue una verdadera transición social: la crisis de los valores dominantes desde la posguerra, el redescubrimiento de la libertad (traducido de forma práctica en el redescubrimiento del sexo), el hundimiento de la célula familiar, la difícil búsqueda de la felicidad en un nuevo entorno enmarcado por huelgas y comunas. Boldú no teoriza ni diserta sobre su época, su generación y su ambiente, de manera que lo suyo no son realmente memorias, sino estricta biografía. Es decir, se limita a contarnos únicamente sus peripecias individuales, pero éstas están teñidas del color de la época, como una luz inevitable que señala el camino a seguir por el protagonista.

Despojado de toda retórica, literaria o gráfica, Boldú afronta el recuento de sus experiencias con una sinceridad y una generosidad devastadoras. No hay elaboraciones míticas, justificaciones fáciles ni vistosas teorías explicativas que le sirvan para ponerse a salvo de los más vergonzosos lances. Tampoco una estilización romántica que haga que, al menos estéticamente, el protagonista desempeñe un papel de héroe. Por el contrario, el dibujo sucio y aparentemente descuidado de Boldú, continuamente sepultado por descomunales bloques de texto, transmite una sensación de asfixia, de densidad, de acontecimientos y situaciones incómodamente verosímiles. El refinamiento narrativo más destacado de Boldú está, entonces, en el entramado subyacente a lo que se ve: la estructura, el ritmo, la elección de los momentos, las escenas y el punto de vista con los que se nos comunica la historia. Es la cualidad casi instintiva del narrador eficaz, que tiene mucho que contar y sabe cómo hacerlo, y comprende que las florituras sólo van a estorbarle.

Se podría criticar a Boldú por lo poco historietísticas que son sus historietas. El abuso del texto en detrimento de los recursos narrativos puramente visuales a veces le lleva peligrosamente cerca de escribir meros cuentos ilustrados. Sin embargo, puede ser éste un recurso puramente económico: con este sistema, que ahorra espacio y viñetas, Memorias de un hombre de segunda mano supera las 100 páginas y tarda en leerse muchísimo más de lo que se acostumbra a dedicar a un tebeo. Con una narración más visual y espaciosa, probablemente la obra habría sido impublicable o Boldú no la hubiese terminado nunca

A punto de concluir, no he mencionado que Memorias de un hombre de segunda mano es un tebeo de humor, o eso dicen. Para reírse hay mucho en la obra, pero esto del humor va por talantes, y también hay momentos para provocar compasión y hasta pánico, según sea cada cual. El distanciamiento del autor permite sacar gags de las situaciones más extremas, pero eso tal vez sólo sea una prueba de la crueldad humana

Como dice Boldú en una de las citas publicadas en la contraportada, correspondiente a una entrevista del Diario de Avisos de 1995, "¿Me habéis dado el premio, nada más y nada menos, que al Mejor Guionista de Humor 1994, cuando todo lo que cuento de mi vida va completamente en serio! Es como si os rierais de un jorobado... Meditad eso..."


Trajano Bermúdez


U, el hijo de Urich #14 enero 1999

Imaginar un futuro sin capitalismo

 Tribuna Libre / Jorge Dioni

Es más fácil imaginar el fin del mundo que el fin del capitalismo. No está claro si la frase es de Fredric Jameson o Mark Fisher, pero parece una de las verdades más evidentes de nuestro tiempo porque refleja bien una sensación extendida: la ausencia de imaginación . Todas las propuestas se mueven en torno al mismo sistema inevitable. Con diferente estilo, todo el mundo juega al mismo juego basado en la prevalencia de la propiedad privada individual y los mercados globales desregulados. ¿Cómo será el futuro? No lo sabemos, pero capitalista.

O no. En realidad, la frase no es cierta. En las últimas década, hemos narrado varias veces el fin del modelo y es probable que nuestra incapacidad para verlo sea una de las pruebas más evidentes de la penetración de esta ideología que, como anunciaron Marx o Polanyi, ha colonizado cualquier aspecto de nuestras vidas. Incluso, las creencias, las emociones o las relaciones personales, también basadas en la propiedad privada individual y los mercados globales desregulados. Los peces no se preguntan qué es el agua porque lo es todo. Si esta falta, ellos mueren. No se imaginan fuera de ese elemento y dan por hecho que, si están vivos, lo que los rodea es agua. Es lo que nos pasa con el capitalismo.

Mel Gibson, en Mad Max: más allá de la cúpula del trueno. Landmark Media / Alamy / Cordon Press

Pero sí hemos imaginado su fin. Las distopías apocalípticas, con o sin zombis, presentan un mundo poscapitalista, desde las películas de George A. Romero a Mad Max, The Walking Dead, The Last of Us o Fallout, pasando por la española En fin, con su maravilloso inicio: la orgía en la tienda de muebles suecos. También cabría citar Hombre, la obra maestra de Ortiz y Segura. Todas esas narraciones presentan un mundo en el que nuestro modelo económico ha desaparecido. Perviven el mercado y la propiedad porque son elementos previos y vinculados a nuestra identidad cultural, pero cambia su manera de concretarse. Son sociedades basadas en la desconfianza, la autoridad y, sobre todo, la fuerza, que es precisamente lo contrario al capitalismo, aunque no lo parezca por su historia de explotación y depredación. En esas narraciones, puedes poseer lo que puedes defender; por lo tanto, el modelo no puede extenderse ni conectar grupos. Hay guerra o trueque. Falta infraestructura sin la que esa ideología no puede desarrollarse: el Estado.

La economía es una ficción. Se basa en una serie de elementos, moneda, títulos de propiedad, seguros, participaciones, etcétera, cuya garantía no es personal ni se vincula a un cargo o un linaje. El título de nobleza o la fe no garantizan un contrato y el deshonor o el infierno no resuelven un impago. Por eso, el capitalismo es, junto con la revolución científica, el primer atisbo de lo que conocemos como democracia occidental. Ante un experimento, Quijote y Sancho son iguales y su testimonio no vale por su linaje, sino según su método. En un mercado, la moneda del príncipe y la del pellejero son iguales. Al menos eso dice la teoría. La práctica no es así, pero sostener eso hace cuatro siglos ya era profundamente woke.

Para extenderse, la palabra necesita una Iglesia, el Leviatán de Hobbes. El soporte último de todas esas ficciones capitalistas es el Estado. El imperio de la ley garantiza que la propiedad se respete más allá de la capacidad del titular para hacer cumplir su voluntad y que papeles firmados, como la moneda, las acciones o los seguros, sean lo que dicen ser. Si el Estado desaparece, como sucede en todas esas narraciones y como amenazan los anarcocapitalistas, la fuerza sustituye a la ley y, por tanto, la estructura económica no puede extenderse más allá de lo que cada comunidad pueda establecer para sí misma. En todas esas ficciones, hay mucha autarquía: la fantasía masculina de la invulnerabilidad.

Quizá, no somos capaces de ver el fin del capitalismo porque queda uno de sus principales motores: la competición. La idea de que la vida es una lucha sin fin porque todos los seres humanos tenemos que disputar unos recursos limitados es una constante en esas narraciones y hemos asimilado ese discurso para nuestras vidas: la colaboración, el altruismo o la empatía son obstáculos para esa pelea. Es lógico que estas sociedades poscapitalistas sean jerárquicas o autoritarias y la vida de los seres humanos no valga lo mismo: El cuento de la criada de los MAGA o Los juegos del hambre neoliberales. Es la consecuencia de la competición y aquí sí que tenemos una crisis de alternativas. La principal propuesta frente a estos proyectos autoritarios y regresivos es ralentizarlos o atenuarlos, y nadie ofrece un camino que profundice en la democracia liberal; quizá, porque debería basarse en la redistribución del capital económico, social y cultural, y nadie quiere perder su ventaja.

No hay capitalismo sin Estado. Ya hemos imaginado el fin del primero. Lo que tenemos que hacer es desvincularlo de la desaparición del segundo y comenzar a pensar cómo podría ser ese mundo, que no será feliz ni perfecto porque esa no es la condición humana, pero tampoco tiene que ser necesariamente una lucha constante o un pozo de crueldad autoritaria como nos muestran todas esas narraciones. Ese es el desafío. Necesitamos imaginar una posibilidad para comenzar a caminar hacia ella. Da igual que parezca irrealizable o utópica. Nunca nos ha importado. Para que tengamos ganas de ir, el futuro debe ser incierto.

Jorge Dioni es periodista y escritor, autor de Pornocracia, El malestar de las ciudades y La España de las piscinas (todos en la editorial Arpa).


Babelia núm. 1.798. Sábado 9 de mayo de 2026




Ghost In The Shell (Science Saru): nuevo tráiler (y emisión el 7 de julio)

Un nuevo tráiler, más extenso que los anteriores, de " Ghost in the Shell ", la nueva serie de anime basada en la obra de Masamune Shirow, producida por Studio Science Saru y dirigida por Mokochan .


La serie se estrena el 7 de julio (a nivel internacional, estará disponible en Amazon Prime Video).



Solo puedo dar las gracias a la página de Catsuka por llevar las noticias de la animación a todo el mundo.

En el caso de Ghost in the Shell, es como volver en el tiempo, 31 años ya desde el estreno de la primera película, y ver un anime lo más parecido al manga original de Masamune Shirow. El estudio de Science Saru es como un renacer en la animación, sobre todo desde que vi Dan Da Dan, otra serie increible.









sábado, 16 de mayo de 2026

La fuente de todo conocimiento (mágico)

En las páginas de este volumen, encontrarás todas las respuestas a esas preguntas que siempre te has hecho


José Luis Vidal

13 de mayo 2026 


Ven, jovenzuelo. Acércate sin temor…

Veo en tu mirada una pasión desenfrenada por el conocimiento, quieres acceder a ese otro mundo que tan solo está reservado para unos pocos, ¿Verdad?


Ficha

El gran libro de magia de la Luna y la Serpiente.

Autores: Alan Moore, Steve Parkhouse.

Tapa dura

Color

352 págs.

50 euros

Planeta Cómic


Pues bien, para ello tengo una llave que abre todas las puertas. Este libro que te muestro, pese a su apariencia moderna y olor a tinta fresca, es un auténtico grimorio que reposa en pocas de esas secretas bibliotecas que casi nadie conoce.

Por su título ya adivinarás el contenido, El gran libro de magia de la Luna y la Serpiente. Pero no te lleves a engaño, de las enseñanzas narradas en sus páginas no vas terminar sacando un conejo de tu chistera o una paloma de tu manga. No, para nada. El conocimiento del mundo mágico es un largo viaje, en el que primero, serás objeto de una calurosa bienvenida por parte de ese dúo de Magos de las viñetas que, pese a compartir el mismo apellido, no hay relación sanguínea entre ellos. Supongo que ya estarás al tanto de sus hazañas en este, el mundo real. Sus nombres son Alan Moore y Steve Moore.

Dicen que una imagen vale más que mil palabras, y aunque en las páginas de este volumen las vas a encontrar de manera profusa, qué mejor manera que comenzar con un relato mudo, en el que se ilustra cómo el primitivo hombre de las cavernas encontró su condición mística, esa unión con la naturaleza, lo animal, y lo que se convertiría en leyenda.

Y es que a lo largo de la lectura, el disfrute y, sobre todo, las enseñanzas que vas a ir hallando en tu camino, te encontrarás con las vidas y hechos de todos aquellos que accedieron a la Magia. Desde el comienzo de los tiempos con el hallazgo de El hechicero danzante, pasando por Zoroastro, Circe, Medea, Salomón y su anillo mágico, el sabio Pitágoras, el divino Hermes Trismegisto o Simón el Mago… Tan solo nombro a un puñado de estos místicos, ya que prefiero que vayas conociendo sus increíbles existencias y cómo, a lo largo de los siglos, se fue tejiendo una invisible red para la mayoría de la humanidad, un velo que tan solo podían cruzar todos estos iniciados.

No te agobies, ya sé que el tamaño de estos hombres y mujeres es descomunal, y tal vez sus biografías te hagan dudar de tu capacidad para que la magia entre en ti.

Para ello, de las plumas de los Moore surgen una serie de actividades, juegos que podrás ejecutar en esas largas tardes, cuando termines con tus actividades escolares y ya los tentáculos del aburrimiento te rocen, vuelve a este libro. Como ellos mismos exclaman, ¡Hacer cosas es Magia!

Si te gusta la lectura podrás acompañar en sus peripecias nada más y nada menos que a la sensual Alma, además de acceder a todos los rincones, alfabetos, símbolos y demás parafernalia mística. Herramientas necesarias para ser un buen mago.

Este también es un periplo donde la palabra va casi siempre acompañada por la imagen, que en este caso viene del talento de este grupo de auténticos magos del Noveno Arte. Ellos son Steve Parkhouse, Ben Wickey, Rick Veitch, Kevin O´Neill y John Coulthart.

Ya te dejo, aprendiz. Toma, sujeta este libro y lánzate sin pensarlo al apasionante mundo de la Magia. Me lo agradecerás.


Diario de Cadiz



Vientos de cambio

En este imprescindible libro encontrarás todo lo que siempre quisiste saber sobre el Gekiga y no tuviste la oportunidad de preguntar


José Luis Vidal

12 de mayo 2026


El traumático ambiente de derrota, rendición y ocupación norteamericana tras la Segunda Guerra Mundial tan solo se fue aplacando gracias en parte a la lectura, el disfrute que supuso el universo narrativo creado por Osamu Tezuka, al que con el tiempo le acompañará para siempre el apelativo de Dios del Manga.

Tremendamente influenciado y confeso admirador de la animación de Walt Disney, trasladó en lo visual y narrativo estas características a sus cómics, donde la aventura, sazonada con momentos muy humorísticos que en algunos casos rozaban lo surreal tuvo una total aceptación por parte de los lectores nipones.



Ficha
Gekiga. La revolución del manga.

Autor: Ryan Holmberg

Tapa blanda

352 págs.

26 euros

Satori Ediciones


Pero en los años cincuenta nació un movimiento artístico que pretendía llevar a las viñetas otro tipo de historias, y cuya cabeza visible fue Yoshihiro Tatsumi.

El creó una manera de referirse a esa novedosa aproximación al manga. Y así nació el Gekiga.

Hasta ahora, en nuestro país, además de la arrolladora cantidad de títulos manga que podemos encontrar en las librerías, todos enmarcados dentro de la categoría más comercial y orientados hacia un público joven, tan solo ha habido pocas editoriales que nos hayan ofrecido a los lectores que buscamos disfrutar de otro tipo de manga, la opción de conocer esas obras. En principio tan solo me vienen a la memoria Gallo Nero, centrada en toda una generación que publicó sus obras en la revista Garo y, la editorial Satori, a la que hay que estar eternamente agradecidos ya que se han convertido en ese baluarte que nos trae, mes a mes, lo mejor del País del sol Naciente.

Y ahora llega un libro que considero lectura imprescindible para todos aquellos que disfrutamos de la lectura de mangas enmarcados dentro del género gekiga. Su título es Gekiga, la revolución del manga, y a lo largo de siete estudios su creador, el norteamericano Ryan Holmberg va a realizar un increíble y didáctico recorrido para desentrañar los orígenes de este movimiento artístico que quiso plasmar en viñetas historias dirigidas a un público adulto, influenciadas en un primer momento por las novelas de género negro para, con el tiempo, dirigirse en algunos casos hacia terrenos más dramáticos y experimentales.

En los diferentes capítulos del libro vamos a conocer la trayectoria de, por ejemplo, Takao Saitô, sus métodos de trabajo, el importante papel de los ayudantes en sus trabajos, así como la creación junto a Tatsumi del efímero (tan solo existió durante un año) Estudio Gekiga, para más tarde fundar el suyo propio, Saitô Pro.

O la curiosa historia en la que Osamu Tezuka, por querer burlarse de la iconografía de la obra de Eiichi Fukui, se creó un enemigo y se vio obligado a rectificar.

Pero estos son solo dos avances de todo lo que vamos a encontrarse en este libro, en el que incluso el autor nos lleva al mundo del Enka, un peculiar estilo musical que tuvo mucho éxito y también influenció al gekiga.

Y como buen y necesario epílogo, el volumen se completa con Puerto de flores, una historia que viene firmada por uno de los grandes nombres de este género, Seiichi Hayashi.


Diario de Cadiz