ClubCultura #6 Verano2005
martes, 14 de octubre de 2025
martes, 7 de octubre de 2025
Radio Futura/ Max
A principios de los '80 los discográficas buscaban grupos "modernos" para sus escuderías.Sin embargo, el cuidado en las promociones y lanzamientos era escaso y provocaba equívocos; a los chicos de nuestra historia les incluyeron junto o Pedro Marín, Chan y Chevi, Leif Garren y Shaun Cassidy en un engendro titulado FANS. Si han conseguido superar el descalabro llegando a situarse en la primera fila del panorama musical no ha sido fruto de la casualidad. Para ello han sido necesarias muchas horas de carretera puliendo un repertorio intenso que el público conoció y valoro antes de su aparición en vinilo Así, las letras de R.F. son descripciones complejas y en ocasiones crípticas de tremenda fuerza, ambientadas en paisajes a veces urbanos, exóticos otras, que siempre resultan identificares tras pasar por sus manos. Y lo que es más importante, tienen entidad suficiente paro ser leídas al margen de su contexto melódico. Musicalmente beben del rock'n roll, del reggae, del caribe.
Es la velocidad lo que impregna a Max a sus páginas, de una libertad peligrosa. Velocidad peligrosa para el lector purista que no siempre se integra en los cambios. Es este un mal, negar la progresión, la quema de etapas, que lastra el avance de la Historieta española: a artistas (bastantes) y al público (la mayoría).
Pero Max, en la acracia consciente, archiva héroes, historias y estilos con la febrilidad de quien sabe que el tiempo, la época, se autoabsorbe; que la verdad está en el riesgo y el riesgo en lo dicisión del ensayo continuo.
El paseo por la obra de Max desde sus EL CAPITAL y GUSTAVO y LA ACTIVIDAD DEL RADIO a LA BIBLIOTECA DE TURPIN es todo menos eso, un paseo. Más bien, la asunción del periplo, el amor al viaje por el viaje; viaje, a ser posible, sin final, y, cuanto más arriesgado mejor: MUJERES FATALES, LA MUERTE HÚMEDA EL BESO SECRETO.
Y el deslizarse a toda velo, ya se sabe, y según qué vientos, no permite comprobar sondas, y si no hay sondas puede acechar algún escollo; de ahí el peligro que un héroe recalcitre en una historia y esta en un estilo: PETER PUNK, EL LICANTRO-PUNK y ¡PANKDINISTA!. Aunque bien está lo que bien se inicio, o casi: EL CARNAVAL DE LOS CIERVOS es, aún, una boya de libertad e insumisión.
POP ESPAÑOL, edita EDICIONES CASSET, año 1991
viernes, 3 de octubre de 2025
Mi amigo LOU REED por Albert Monteys
jueves, 2 de octubre de 2025
Sobre negro
Man Ray, Mario del Curto, Yves Saint Laurent, Martin Luther King e Islandia
Hacemos del Zoom de este número consagrado a la fotografía un escaparate de instantes que desafían la vista con un código oculto: la química del blanco y negro, la luz y la sombra.
Comenzamos nuestro recorrido con Man Ray, un nombre que es, desde hace años, sinónimo de Fotografía y que resulta imprescindible para entender la evolución de un medio hasta alcanzar la categoría de arte. Una exposición -Man Ray. Retrospectiva- que podrás contemplar en la Galería Fotográfica de la Fnac. Alguien nos mira, que estará en el MuVIM de Valencia del 13 de enero hasta el 3 de abril.
El suizo Mario del Curto narra con su cámara el espectáculo a veces absurdo de la vida y sus intérpretes, a quienes arranca la fuerza del espíritu con la demostración animista de que la cámara roba el alma.
Ragnar Axelsson nos lleva a la mítica Islandia, el rincón más occidental de Europa, donde la cercanía polar impregna la vida de la isla y las imágenes de sus gentes.
Asistimos también al nacimiento de una leyenda, de un mito que traspasa el ámbito de la moda: los primeros pasos del maestro de la alta costura Yves Saint Laurent, gracias a Pierre Boulat y su mirada posada sobre el glamour y el backstage de los desfiles de moda en el París de la década de los sesenta.
Terminamos ofreciendo el trabajo del puertorriqueño Benedict J. Fernández, cuyas imágenes trascienden la frontera del arte y se incrustan en la historia al mostrarnos momentos muy personales de la vida de uno de los soñadores del siglo pasado: el reverendo Martin Luther King.
ClubCultura #5 Invierno 2005
miércoles, 1 de octubre de 2025
Astérix en Lusitania: ¡Por fin se revela la portada del álbum número 41!
¡Nuestros galos favoritos se dirigen a Lusitania! Éditions Albert René reveló hoy la esperada portada del 41.º álbum de Astérix, cuyo lanzamiento está previsto para el 23 de octubre.
Astérix en Lusitania: ¡Por fin se revela la portada del álbum número 41!
Portada del nuevo álbum "Astérix en Lusitania", que se lanzará el 23 de octubre de 2025 © Éditions Albert René, 2025
Tras meses de espera, los fans de Astérix por fin pueden descubrir cómo será la portada del próximo volumen, que llevará a nuestros héroes galos a Portugal. Se acabó el suspense: Astérix , Obélix e Idématix se preparan para explorar Lusitania en una aventura que promete ser soleada.
Un enfoque contemplativo y mediterráneo
El escritor Fabcaro eligió una portada decididamente diferente a las anteriores: «Quería una portada sin acción particular, más bien contemplativa, que transmitiera más la atmósfera y el entorno que la historia en sí», explica. ¿El objetivo? Que la gente quisiera ir a Portugal con solo ver esta «postal de vacaciones» donde se puede oler el sol y el aroma del océano.
Para el artista Didier Conrad , el objetivo es claro: rendir homenaje a Portugal a través de sus particularidades. Tras destacar la famosa calçada portuguesa y el bacalao, el artista optó por una dirección diferente y más directa con esta portada final.
«Aquí tenemos una calle típica, con, una vez más, guiños a Portugal», explica Didier Conrad, quien prefirió los «colores cálidos y reconfortantes típicos de los países mediterráneos». Una elección artística que permite reconocer de inmediato el destino portugués.
Sin embargo, el dúo creativo ha introducido "algunos pequeños elementos narrativos" en esta portada, dejando que los lectores los descubran por sí mismos.
Las aventuras lusitanas de Astérix y Obélix estarán disponibles en las librerías a partir del jueves 23 de octubre de 2025.
Via ZOO magazine
Arrugas / Paco Roca
«La residencia tiene dos pisos. En el que estamos los válidos y el piso de los asistidos. Allí arriba van a parar los que ya no pueden valerse por sí mismos. Los que han perdido la razón, los que tienen algún tipo de demencia, como Alzheimer... no me gustaría acabar ahí».
Miguel
Tal vez sea demasiado atrevido decir que el cómic en España estuvo en segundo plano hasta la llegada de este trabajo de Paco Roca, pero la verdad es que su target (minoritario por entonces) estaba segmentado casi al 50% entre los amantes de los comic books norteamericanos y los chistes, o historietas de humor. Vamos, que los que no estaban familiarizados con la diversidad de temáticas que pueden abordar los cómics, consideraban que estos eran cosa de críos: «leen mortadelos y supermanes, qué inmaduros». No obstante, un ínfimo porcentaje se repartía en otro tipo de historias, podríamos decir más personales, bastante desconocidas para el gran público a no ser que tuvieran adaptación cinematográfica. Hasta que, en 2007, Roca publica Arrugas (en una editorial francesa, eso sí), rompe el mercado nacional y abre espacios en las grandes superficies para los cómics con una temática y protagonistas poco habituales.
Tras los atentados del 11S, se dijo que el gobierno norteamericano había convocado a reconocidos guionistas de películas semiapocalípticas con explosiones ensordecedoras, de esas con malos-malísimos con ansias de hegemonía mundial o, en resumen, de filmes que trataran del posible desmoronamiento de la civilización occidental, para poner en común posibles escenarios de ataques terroristas y así estar preparados para tal contingencia, ya que en el pasado habían sido realmente buenos plasmando en la ficción lo que podía pasar en la realidad. En cierto modo, algo así le sucedió a Roca tras la publicación (y éxito arrollador) de Arrugas: le han llamado continuamente para participar en charlas sobre alzhéimer, en ocasiones hasta compartiendo micrófono con prestigiosos especialistas. Ni los guionistas antes citados tenían formación militar ni Roca tiene conocimientos revolucionarios en medicina, pero ha sido su capacidad narrativa lo que les ha valido el reconocimiento. Arrugas es, como podrán imaginar, una emotiva crónica sobre el deterioro físico y mental que conlleva el alzhéimer en particular, aunque se podría extender a la vejez en general. En principio, nada parece más alejado de las temáticas habituales del cómic que una historia bastante triste protagonizada por ancianos, cuando casi todos relacionan las historietas con el humor o con superhéroes hipermusculados. Pero Roca aprovecha todas las ventajas del medio para potenciar un muy bien hilvanado guion, mezclando tanto la narración literaria con la puesta en escena cinematográfica o explotando ciertas virtudes del formato cómic, como el desdibujamiento (literal) de las caras o un fundido en blanco de varias páginas hacia la nada más absoluta que en cualquier otra forma de expresión artística (incluso en la película de animación homónima, que es muy fiel al original) perderían la fuerza que se consigue en Arrugas.
La mayor parte de la historia fue construida a partir de testimonios directos de su entorno (por ejemplo, Emilio, el personaje —aparentemente— principal, está inspirado en el padre de un amigo) o a través de las visitas que realizó a residencias y asilos para documentarse. Así, Roca vivió en primera persona situaciones que plasma en Arrugas, como las colas de ancianos que se formaban esperando a que los auxiliares les acostaran o las horas interminables que pasaban sesteando en sillas, entre comida y comida, donde lo único que se movían era la luz del sol o las manecillas del reloj. Es muy difícil transmitir (sin aburrir) que todos los días son iguales, monótonos y aburridos, para los ancianos recluidos en estas instituciones, aunque sea salpimentándolo con anécdotas, pequeños detalles que nos recuerdan las manías de los viejos: una señora guardando sobrecitos de mantequilla para dárselos a su nieto o un señor contando por enésima vez sus hazañas deportivas de la juventud, de cuando Franco era cabo, o casi. Pero Roca lo consigue, manteniendo la equidistancia precisa entre el humor y el drama para que nos lo tomemos en serio lo suficiente pero que no acabemos con las existencias de pañuelos de papel en los su- permercados de los alrededores. Paradójicamente, el episodio de la fuga en el coche (que personalmente me recordó una escena análoga de Alguien voló sobre el nido del cuco) que es la anécdota más, digamos, trepidante puede que sea la que peor funciona y es precisamente la idea de la que partió Roca para comenzar Arrugas, cuando tenía en mente algo parecido a una banda de atracadores de bancos formada por ancianos.
Otro de los aciertos de este cómic es la evolución de los personajes. Hemos comentado que Emilio era el personaje aparentemente principal, puesto que es el que vertebra la historia. Pero a medida que el alzhéimer va minando su razón, su compañero de cuarto Miguel va cobrando protagonismo. De ese pícaro listillo que cae francamente mal, que habla con soberbia de su independencia y que estafa a otros ancianos, llegamos a un hombre que ayuda a los demás desinteresadamente y realiza el mayor sacrificio posible de su mundo por la amistad: acompaña a Emilio a la planta de los asistidos aun a sabiendas de que todos sus esfuerzos por ayudarle solo se verán recompensados, si acaso, con una fugaz sonrisa de reconocimiento antes de volver a sumirse en el olvido.
La verdad es que es difícil concebir una temática más arriesgada para un cómic: los viejos, la soledad y el aburrimiento, que para algunos podría ser una triple redundancia. Ese (la pésima opinión que se suele tener sobre la tercera edad) fue por cierto uno de los detonantes que empujó a Roca a emprender este proyecto, ya que durante un trabajo publicitario le indicaron que borrara a un par de ancianos porque eso no vendía. Pues vaya si vende. Y, además, como toda buena ficción, te hace recapacitar sobre la realidad, tu realidad: Roca ha contado que uno de los mejores y más repetidos halagos que le han dedicado sus lectores en relación a Arrugas es que, tras leer su cómic, han sentido la imperiosa necesidad de hablar con sus padres. Deberíamos tenerlo presente, puesto que puede que nuestros días o los de los más cercanos a nosotros, acaben en un lugar así donde un frío tramo de escaleras encarne nuestros temores más profundos.
No obstante, el regusto final que te deja Arrugas, una vez que te frotas los ojos porque ya es mala suerte que se te acaba de meter algo en el ojo, es positivo por ese epílogo humorístico que cierra una subtrama que se nos había pasado por alto. Pasamos del pico dramático del cómic a la sonrisa más tierna (ojo, la faceta cómica de Roca no debe ser menospreciada: echen un vistazo a su desternillante Memorias de un hombre en pijama), redundando en esa contraposición tragedia-comedia que salpica toda la obra, de una forma tan pasmosamente sencilla, con un manejo de los tiempos y el tono tan preciso, que no está al alcance de cualquiera. De cualquiera que no sea Paco Roca, quiero decir.
Jot Down Comics: Cien Tebeos imprescindibles (2014)
-
A continuación se muestra el avance de “ Master Nobody ”, uno de los nuevos cortometrajes de la temporada 3 de “ Cápsulas ”, la antología ...
-
André Edouard Marty (1882-1974) colaboró con revistas como Fémina, Le Sourire, Vogue, Harper's Bazaar o Gazette du bon ton (imagen dch...
-
Con motivo del 50 aniversario del Hombre de Acero, la cadena norteamericana CBS presentó en las pantallas de todo el mundo una s...
















.jpg)