lunes, 9 de junio de 2014

Ángeles en el mundo derruido



JAVIER FERNÁNDEZ




Seraphim 266.613.336 Wings. Mamoru Oshii, Satoshi Kon. Planeta. 236 páginas. 15,95 euros.

Publicada originalmente por entregas en la revista Animage, la serie titulada Seraphim 266.613.336 Wings presenta la reunión histórica de dos gigantes japoneses de la animación: Mamoru Oshii (el señor Ghost in the Shell en persona, con permiso de Masamune Shirow, el padre de la criatura) y el nunca suficientemente añorado Satoshi Kon (Perfect Blue, Millennium Actress, Paprika, etcétera). Tan ilustre suceso tuvo lugar entre mediados de 1994 y finales de 1995, cuando ninguno de los dos se había granjeado aún su imborrable lugar en la industria, aunque cierto es que ya daban muestras de enorme talento. Oshii, por ejemplo, había filmado los dos estupendos Patlabor, y en el segundo de ellos contó con diseños del propio Kon. Este último había sido asistente del maestro Otomo en diversos proyectos y tenía en su haber, entre otras cosas, el manga Regreso al mar (también publicado en español por Planeta DeAgostini), una bonita fantasía ecológica, con cierta dosis de improvisación y momentos de verdadera belleza.

Seraphim nació a instancias de la citada revista, para ocupar el vacío dejado por Nausicaä del valle del viento, el inolvidable manga (e inspiración del filme del mismo nombre) de Hayao Miyazaki. Fue Oshii quien presentó la idea y los conceptos originales de la serie y la redacción del magazine la que asignó a Kon como dibujante, una elección muy del agrado del guionista. A la postre, el artista gráfico acabaría aportando numerosas ideas y chocando creativamente con Oshii, lo que condujo al cese repentino del proyecto, que se quedó sin final.

Se trata de una historia futurista de tintes post-apocalípticos, con epidemias, refugiados en masa, guerra entre las distintas etnias supervivientes y una niña, que es la clave para la cura de la extraña enfermedad que asola la civilización. Nunca antes se había recopilado en solo tomo, así que los lectores estamos de enhorabuena. Solo por ver la fantasía de Oshii interpretada por Kon (más lo que este puso de su cosecha) ya merece la pena. Y eso que, insisto, está lamentablemente 
inconclusa.



Malaga Hoy sabado 31 de mayo 2014 (en la red lo encontré en el Diario de Jerez: aquí )

La noche cae sobre Roma


'Las espinas' es el noveno volumen de 'Murena', un espectacular fresco histórico: una ocasión ideal para asomarse por primera vez a la serie.

JAVIER FERNÁNDEZ

Murena, 9: Las espinas. Jean Dufaux, Philipe Delaby. Planeta. 80 páginas. 15,95 euros.

La muerte del historietista belga Philipe Delaby en enero de este mismo año, cuando solo contaba 53 años, ha privado a los aficionados al cómic de uno de sus más grandes placeres: saborear el arte delicado y preciosista del genial dibujante, recrear la mirada en unas páginas que son puro deleite, sobre todo las que componen ese espectacular fresco histórico que es Murena. Todo fallecimiento prematuro es lamentable, y resulta especialmente triste imaginar cuánta belleza se queda en el tintero si el que muere es un gran artista, como es el caso. Nos queda, por suerte, el consuelo de la obra. Y a ella vamos.

A estas alturas de la serie, pocos habrán que no conozcan las bondades de Murena, aunque, por si acaso, les cuento que se trata de un prodigio historietístico, "ambicioso, documentado, apasionante, revelador" (en palabras de Javier Agrafojo), que transporta al lector a la Roma del emperador Nerón, allá por mediados del siglo I de nuestra era. Se ha loado especialmente el rigor histórico y el obsesivo realismo de Murena, y cierto es que ambos extremos son apabullantes, pero conviene también recordar que no estamos hablando de un ensayo histórico, sino de una fantasía, una novela gráfica, y es en los valores narrativos donde reside su verdadera fuerza. Las peripecias de Lucio Murena en la peligrosa Roma imperial son apasionantes, especialmente porque el dúo artístico ha sabido componer personajes tridimensionales, humanos y cautivadores, así como argumentos sofisticados y absorbentes. El resultado es un producto tan arrebatador como las viejas películas de romanos, pero sin uno solo de los tópicos de aquellas, que ya no se adaptan al gusto de los tiempos. Dicho de otro modo, el trabajo de Dufaux y Delaby permite una mirada exigente desde todos los puntos de vista: está bien cimentado, tiene una estructura sólida, un revestimiento funcional y un acabado exquisito.

Como explica también Agrafojo: "La riqueza de la obra permite al lector solazarse con multitud de personajes y situaciones que lo sumergirán en un mundo antiguo y, sin embargo, familiar, dominado por la superstición, la codicia, la lealtad, el deseo, la crueldad, el amor… Un acto de nobleza puede quedar sepultado pocas páginas después por un arranque vesánico. No será raro que ambos puedan atribuirse al mismo protagonista. Dufaux, con mimos de archivista loco, dosifica la historia y la intriga. (…) Delaby recrea en amplios paneles las costumbres y apariencias de una civilización extinta pero viva a nuestros ojos".

El noveno volumen, Las espinas, es también el inicio del tercer ciclo de la serie, que arranca con la reconstrucción de Roma tras el famosísimo incendio de Roma del año 64 d.C., con los sufridos cristianos como cabeza de turco de todo el asunto. Es un momento muy esperado por los seguidores de la serie, y también la ocasión ideal para asomarse por primera vez al mundo de Murena. Difícil será que prueben a leer el álbum y no salgan corriendo a hacerse con los ocho anteriores. Y más difícil aún que se arrepientan de ello.

Malaga Hoy sabado 31 de mayo 2014 (en la red lo encontré en el Diario de Jerez: aquí )


lunes, 2 de junio de 2014

Exposición en Angulema: 1975-1997 la bande dessinée fait sa révolution METAL HURLANT (A SUIVRE)




Leo en la página de citebd.org que del 28 de junio al 26 de octubre celebrarán la creación de una de las revistas del noveno arte más revolucionarias jamás creadas. Y como son gente que sabe lo que se hace en el Museo de la Historieta en Angulema hay vídeos con los autores, fotografías selectas de los autores, gran número de artículos, una exposición enorme para 43 autores que participaron en la revista, sus biografías, una selección de planchas y hasta un catalogo para la exposición con la reproducción de 300 originales, Moebius, una pequeña historia de (A Suivre) y su primer número, Muñoz y Sampayo y un largo etcétera para celebrar un hecho en el universo de la historieta que marcó mi memoria. Eran los primeros ochenta. Ah, la nostalgia, y es cierto, yo cumplía con una frase cliché cinematográfica: "Haga lo que sea necesario para conseguirlo, robe, mate". 

Fue toda una revelación y como me pilló jovencito pues tuvo ingredientes adicionales como la música y la experimentación. Buscaba los ejemplares de la revista como se busca agua en el desierto. Y aunque no cambió el mundo, al menos me lo pasaba bien. La mayoría de los autores desarrolló durante su vida una carrera impresionante en la Historieta o la ilustración y seguí sus trayectorias, así como sus obras. Se convirtió en todo un referente y una visión diferente de la historieta.

















Catalogo de la exposición. Reproducción de 300 planchas originales incluidas.

MIQUE BELTRAN



MIQUE BELTRAN
Si de la nueva generación de autores de historietas españoles hubiera que escoger al más completo como historietista, yo me quedaría con Mique Beltrán. Básicamente por el equilibrio existente entre el Mique Beltrán guionista y el dibujante. Un equilibrio polifacético en su uniformidad, aunque ahí habría que tener en cuenta el hecho de que la obra de este autor se limita a tres álbumes de un mismo personaje: Cleopatra. Como guionista sus historias son impecables, hay personajes con caracteres suficientemente diferenciados, hay trama, acción humor e inteligencia. Y como dibujante planifica bien, sus personajes tienen movimiento, domina las elipsis y realza los gags que continuamente aparecen en sus historietas.

Aunque, en los poco más de dos años en que ejerce de profesional ha perfeccionado notablemente su estilo e indudablemente sus mejores obras no han sido realizadas aún (en razón de su juventud y posibilidades técnicas), ya en la primera historieta de Cleopatra, «Pasaporte para Hong Kong» encontramos todos los elementos que caracterizan su estilo. Y de esos elementos destacan dos, el humor y la aventura, ambos perfectamente combinados.

El humor está presente en prácticamente todas sus páginas, desde en su estilo gráfico, hasta la proliferación de chistes y tics de los personajes que aparecen incluso en los momentos más dramáticos de la historieta.

Su grafismo es una mezcla de todo lo rescatable de la historia del comic mundial, actualizado con la perspectiva de alguien a quien, por encima de todo, le interesa la historieta como vehículo para contar historias que resulten divertidas de leer y por uno de los integrantes de la nueva escuela valenciana, que exista o no, ha supuesto una renovación total de la historieta española desde una perspectiva de vanguardia, en el sentido plástico. Hay en ese grafismo desde la herencia del humor Bruguera a clásicos americanos como Al Capp, Eisner o Caniff, pasando por Franquin o Tillieux, es decir, la historieta franco-belga. Su estilo no tiene así el handicap de ser demasiado español, ni siquiera europeo, y entra de lleno en este tipo de historietas válidas para todo el mundo y todos los públicos.

Si gráficamente se cuenta de entrada con esa ventaja es fácil comprender que al jugar con dos elementos universales, como lo son la aventura y el humor, se consiga un cocktel perfecto. Y esa perfección nace de la vocación de guionista por encima de otra cosa, lo que le convierte además en un caso singular en la historieta española.

Porque el verdadero mérito de todo ello es la combinación del guionista y el dibujante aunados en la misma persona y con una idéntica brillantez creativa en ambas facetas.

Los recursos de Mique son, por otra parte, amplios, no es un autor que, aparentemente, tenga limitaciones para su creatividad, sus historietas están igualmente bien construidas sean de unas pocas páginas o bien sean de las tradicionales 46 páginas que suelen componer un álbum.
Tampoco limita su obra a escenarios concretos o usa el truco fácil de la fantasía irreal. Las aventuras de Cleopatra ocurren en la actualidad y los escenarios, preferiblemente exóticos, siempre son variados: Hong-Kong, la India, Egipto, Macao, etc.

Su dominio del movimiento es extraordinario y en él se aprecian notables influencias cinematográficas, aunque sepa siempre jugar con una notable planificación de las elipsis, factor que le convierte en historietista nato.

Si a todo lo anterior le añadimos el universo propio que ha sabido crear en las pocas historias que ha realizado de Cleopatra, con personajes secundarios excelentes, del que sobresale su hijo Marco Antonio, y que en este universo se aprecia una sensibilidad abierta también al público femenino, podemos concluir con toda tranquilidad que si Mique tiene la paciencia de seguir dibujando historietas en pocos años confirmará todos los elementos positivos que ya ha mostrado en este fulgurante arranque que, como historietista, resulta impecable.    JOAN NAVARRO


















BIBLIOGRAFÍA
El último adiós (guión). Bésame Mucho, núm. 5. Dibujos de Nel Gimeno. Producciones Editoriales. Barcelona. 1980.
Flash back en negro (guión). Bésame Mucho, núm. 24. Dibujos de Nel Gimeno. Producciones Editoriales. Barcelona. 1980.
Ninguna rubia pedirá fuego a un perdedor (guión). Bésame Mucho, núms. 28-29-30. Dibujos de Nel Gimeno. Producciones Editoriales. Barcelona. 1981.
Pasaporte para Hong-Kong. Cairo, núm. 7. Norma Editorial. Barcelona. 1982.
El tesoro de Sin Bonga. Cairo, núm. 8. Norma Editorial. Barcelona. 1982.
Una tarde en el sex-shop. Cairo, núm. 9. Norma Editorial. Barcelona. 1982.
El collar de la baronesa. Cairo, núm. 12. Norma Editorial. Barcelona. 1983.
La pirámide de cristal. Cairo, núms. 13, 14, 15, 16 y 17. Norma Editorial. Barcelona. 1983.
Macao. Cairo, núms. 25. 26. 28, 30. Norma Editorial. Barcelona. 1984.

MIQUE BELTRAN VALENCIA COPYRIGHT
Publicación del Excmo. Ayuntamiento Valencia, año 1984

domingo, 1 de junio de 2014

Joan Tretze: "'El sistema D13' es un homenaje a los juegos de rol"



JESÚS JIMÉNEZ 28.05.2014

Los juegos de rol, en los que cada jugador interpreta un papel, nacieron en colegios de Estados Unidos, en los años 60, para enseñar sociología, ciencia política y habilidades de comunicación. Aunque su despegue definitivo fue a partir de 1974, cuando se publicó Dungeons & Dragons (Dragones y Mazmorras), el primer juego de rol comercial, que estaba basado en la mecánica de los juegos de estrategia (wargames), introduciendo elementos de fantasía, y que fue un bombazo en todo el mundo.






Desde entonces se han convertido en una afición para millones de personas. Entre ellos Joan Tretze, un joven catalán que decidió plasmar su experiencia en un divertido webcómic El sistema D13, que fue nominado a mejor webcómic en el último Expocómic y que ahora salta al papel publicado por Ediciones holocubierta.


Joan Tretze


“El Sistema D13 es un cómic humorístico nacido en Internet –asegura Joan-. Ha sido ahora cuando, partiendo de una parte del proyecto virtual, ha saltado al papel en un tebeo dedicado a los juegos de rol”.






“El cómic nació de casualidad –comenta Joan-, un aficionado a los tebeos empieza a crear tiras cómicas y las sube a internet sin ninguna pretensión más allá de pasar el rato. Tengo que reconocer que las Crónicas PSN fueron importantes porque fueron el primer webcómic que empecé a leer y me animaron a hacer lo propio. A raíz de ello ahora Andrés Palomino es un gran amigo”.
El máster es el director del juego

“El protagonista principal soy yo mismo –afirma Joan-, un aficionado al rol, a Tintín, a Los pitufos y a los cómics en general. A nivel rolero soy el máster del grupo. El resto de jugadores son Detritus, un cabrón demasiado inteligente, Padme, una trekkie con mal carácter, Norma, una no-friki rodeada de frikis, y Paloman, un muñeco de palo con severas carencias educativas”.






Joan nos explica cómo se juega: “En los juegos de rol se crea una historia grupal y el máster sería el narrador principal de la misma. Él es quién prepara y dirige la trama, el último responsable de la aplicación de las reglas y en definitiva el alma de la partida. Haciendo un símil, los jugadores serían los protagonistas de la película pero el máster es el director”.






“Hago tiras sobre juegos de rol porque soy rolero, simplemente –confiesa Joan-. Las tiras son lo que yo soy y me resulta muy natural satirizar mi afición, además resulta especialmente atractivo por la dualidad entre los jugadores y sus personajes, es algo que da mucho juego a nivel narrativo”.

“Y por supuesto hay más cómics roleros, en mi caso soy muy fan de Los caballeros de la Mesa del Comedor”.
Un homenaje a los juegos de Rol

Joan define el cómic como “un tebeo de roleros para roleros”. “Mi intención más allá de explicar los juegos de rol era homenajearlos y por eso he dibujado una introducción haciendo una retrospectiva por su historia. Creo que era una bonita forma de hacerlo”.

“Sobre los juegos de rol hay cierta aureola, incluso cierta leyenda negra (todo el mundo recuerda el famoso crimen del rol), mucha gente ha oído de ellos y no sabe exactamente lo que son. Supongo que eso pasa porque es difícil explicar cómo se juega y eso alimenta aún más esa mística pero a todos les digo lo mismo: “la mejor forma de conocerlos es jugarlos, con una vez es suficiente”.

En cuanto a la relación entre el cómic y los juegos de rol, que se pone de manifiesto en este tebeo, Joan nos comenta que: “Son universos muy cercanos, muchas tiendas de cómics venden juegos de rol y al final una cosa te lleva a la otra. La mayoría de mis jugadores son aficionados a los tebeos, hay una afinidad evidente. El rol, los cómics, los videojuegos, los juegos de mesa, la literatura y el cine fantástico... La subcultura en general. Lo habitual es encontrar gente que compaginan varias de estas aficiones”.
Tolkien es uno de los autores de referencia

Joan confiesa que, como muchos juegos de rol, su universo se inspira en J.R. Tolkien, el creador de El señor de los anillos: “Mis partidas de El Sistema D13 transcurren en Mundorreloj. Lo creé para el cómic pero para mí es un lienzo en blanco, el típico mundo de fantasía que, como tantos otros, se inspira en Tolkien. Tiene todo lo que se espera que tenga, mazmorras, orcos, no-muertos, dragones... Es un cliché”.

Y es que la sombra de Tolkien es alargada: “En los juegos de rol su influencia fue muy evidente al principio, el mítico Dungeons & Dragons se inspira en El señor de los anillos aunque luego tomó su propio rumbo. Pero los juegos actuales ya tienen mucha más entidad propia y se mueven por otros terrenos, ahora hay de todo”.

“Para mí Tolkien fue importante en la parte final de mi adolescencia –confiesa Joan-, fueron los propios juegos de rol los que me llevaron a él. Pero he de reconocer que con el tiempo el interés que me provocaba se ha ido apaciguando, lo respeto mucho por lo que supone dentro del género pero no hago exégesis del mismo e incluso aborrezco las últimas películas inspiradas en su obra y que, en mi opinión, están agotando el filón”.
Seguir jugando

Tras el salto al papel, Joan confies que su intención es seguir explorando este mundo: “Quiero seguir con El Sistema D13 a todos los niveles, es mi marca y creo que puedo hacer muchas cosas distintas ahí dentro. Ahora que he saltado al papel tengo ganas de más, pero quiero compaginarlo con internet ya que es el medio que me lo está dando todo y me siento muy cómodo con su formato e inmediatez”.

“Mi objetivo es abrirme a otro tipo de historias sin dejar de hacer lo que ahora mismo hago porque me encanta. Es la ventaja de un proyecto tan personal, siempre hago lo que me apetece y si encima hablo de rol a mis editores les parece estupendo”.

martes, 27 de mayo de 2014

Tintín bate el récord mundial de venta de cómic en una subasta pública


Un comprador estadounidense adquirió la pieza en la puja organizada en París el fin de semana
Un referente artístico y literario

JUAN PECES París 26 MAY 2014



Página de Tintín subastada a un precio récord por Artcurial.

"Va a ser un fin de semana histórico para el cómic", nos había anunciado en abril el experto de Artcurial Éric Leroy. Y así fue. En un fin de semana, se vendieron originales por valor de 7,3 millones de euros. Pero lo que ha sacudido el mercado del arte ha sido la venta en la casa de subastas de París —la más importante de Francia— de una de las planchas dibujadas por Hergé en 1937 para su serie de libros de Tintín. El original, realizado en tinta china para las guardas de sus libros de cómic, fue adquirido el sábado por la astronómica suma de 2,65 millones de euros: un récord mundial para el noveno arte.

Para la ocasión, el Hôtel Marcel Dassault, que aloja a Artcurial en el número 7 de la glorieta de los Campos Elíseos instaló en su patio dos figuras emblemáticas de Objetivo: La Luna: el cohete que propulsó a sus protagonistas al espacio exterior y una reproducción de Tintín en su traje de astronauta. En la misma venta, fue adjudicada un dibujo para La isla negra por poco menos de un millón de euros y su versión en color por 100.000 euros.

Éric Leroy, experto en cómic de Artcurial, no da muchas pistas "por discreción" del afortunado (en todos los sentidos) comprador que batió el récord mundial, salvo que se trata de "un coleccionista norteamericano, dueño de una colección importante, que compró el original en una puja muy disputada de 15 minutos".

"Este récord es el fruto de 20 años de trabajo", afirma Leroy. "Hace falta tiempo para crear un mercado en este ámbito de creación". Tras dos décadas de desarrollo de ese mercado especializado, "ahora hay una toma de conciencia de las nuevas generaciones, porque el cómic es un arte popular que ha marcado los espíritus y la infancia de varias generaciones".

La pieza subastada, dice, "es superimportante, porque contiene 34 escenas y personajes representativas del universo de Tintín, y resume el 70% las aventuras de Hergé de los años 30, el periodo más buscado". Son las guardas (pages de garde) que servían de introducción, justo después de la portada, a los libros publicados en el periodo que va de 1937 a 1958. "Piense en los millones de ejemplares que han sido publicados con esa ilustración. Es toda una invitación al país de los sueños".

La venta demuestra, según el experto de Artcurial, que "el mercado del cómic es cada vez más maduro, más dinámico, más fuerte". En cuanto al perfil de los coleccionistas que están comprando obra de Tintín, Leroy asegura que están representados "diferentes tramos de la sociedad", aunque reconoce que, "desafortunadamente, las instituciones tienen muy poca presencia en este tipo de subastas, porque el Musée de la bande dessinée de Angulema [consagrado al noveno arte] no tiene el presupuesto para hacer ese tipo de adquisiciones". Por eso, los compradores son "auténticos coleccionistas apasionados", en este caso, por la obra de Hergé.

Jacques Langlois, tintinófilo, experto en la obra de Hergé —al que conoció y trató durante muchos años— y antiguamente propietario de una valiosa colección del dibujante belga, considera que hay que ser prudente a la hora de valorar la emergencia de un mercado del cómic como obra de arte. "Por supuesto que hay verdaderos coleccionistas, amantes del cómic, a quienes les entusiasma la posibilidad de poseer un original de Hergé", explica a EL PAÍS. Pero también añade que el anterior récord mundial registrado por una obra de Hergé, la portada de Tintin en Amérique de 1932 (vendida en 2012 por 1,3 millones de euros) "sí tuvo un lado un poco especulativo" si se tiene en cuenta el cambio de manos que ha tenido ese original. "Los precios registrados en el cómic empiezan a asemejarse a los del mercado tradicional de obras de arte", afirma, y, al igual que en el mundo del arte, "es preciso valorar el origen y el itinerario seguido por un original".

En el caso de la plancha vendida el pasado sábado en Artcurial, Langlois coincide con Leroy en que nos encontramos ante "una plancha bellísima, un dibujo que es muy emblemático para quienes han leído los álbumes de Tintín, al menos los publicados en el periodo 1937-1958. Era una señal fuerte de reconocimiento cuando abrías un álbum de Tintín, a pesar de que, lógicamente, no están incluidos los personajes creados posteriormente, que sí aparecen en las nuevas guardas de los álbumes actualizadas en 1958, a petición de la editorial Casterman".

Jacques Langlois recuerda que Hergé "nunca pensó que sus dibujos para las guardas de sus álbumes fueran obras de arte", y que "no tuvo ningún afán especulador". Lo que no podía prever Hergé era que sus obras sí acabarían siendo vistas como obras de arte aupadas por la conexión emocional entre sus lectores y sus obras, e indefectiblemente convertidas en objetos de deseo de los coleccionistas.

Los Studios Hergé, gestionados por la viuda de Hergé, Fanny Rodwell, y su marido Nick Rodwell, no suelen adquirir obra de Hergé: "Ya tienen el 85%, aproximadamente, de la colección, que exhiben el museo Hergé" en Lovaina-la-Nueva (Bélgica). Langlois afirma que el surgimiento de un mercado limitado de obras de Hergé al margen de la fundación original se vio potenciado por dos hechos: en primer lugar, que "Hergé regalaba sus originales de vez en cuando a sus allegados", lo que aumentó la dispersión de sus obras; y en segundo lugar, que, tras el fallecimiento del artista, "hubo piezas no repertoriadas que salieron de sus estudios", como podría haber ocurrido en el caso de la editorial Casterman.

La próxima gran venta de cómics en Artcurial tendrá lugar, avanza Eric Leroy, "a mediados de noviembre". Será una ocasión más para verificar, según sus palabras, que el cómic "es, por encima de todo, un arte moderno, actual, que representa, a fin de cuentas, el arte de soñar".


El Pais 26.05.2014


El cómic ya es subastable


Christie’s obtiene en París un éxito inusitado con la venta de originales del galerista Daniel Maghen

JUAN PECES Paris 6 ABR 2014

Una ilustración original de 'Jeanne et Cécile', obra de Jean-Pierre Gibrat, que llegó a 67.500 euros.

Puede que existan aún personas que duden de la consideración del cómic, historieta o novela gráfica como el noveno arte. Que no se hayan dado por enterados de su riqueza, de su capacidad evocadora y representativa para vehicular en viñetas la ficción y la no ficción. Pero el mercado del arte sí lo tiene claro. La sede en París de Christie’s asegura haber superado varios récords mundiales con su primera subasta de tiras de cómics, planchas de imprenta e ilustraciones originales, celebrada el sábado en la avenida Matignon, por valor de 3.889.500 euros.

En Francia, paraíso —junto con Bélgica— de la creación literaria ilustrada, solo faltaba Christie‘s por sumarse a la venta de originales, algo que llevan haciendo desde hace años Artcurial, Sotheby’s y Neret-Minet. Y el resultado ha sido espectacular. Un crayonné (esbozo) de Hergé para la historieta Tintín en el Tíbet ha sido vendido por 289.500 euros. El dibujo original con tinta china realizado por Uderzo para la portada del volumen El adivino de Astérix en 1972 fue adjudicado por 193.500 euros, y la plancha original de Astérix en Córcega obtuvo un precio de venta de 145.500 euros.


Plancha de 'Asterix, El adivino' (1972), vendida por 193.500 euros.

Christie’s se felicita también por el interés que recibieron otros dos autores ya convertidos en clásicos, André Franquin y Hugo Pratt. La portada original de un número especial de Spirou y Fantasio (Franquin) fue vendida a través de Internet por 157.500 euros, y la plancha original de La macumba del gringo (Pratt), por 55.500 euros. Otros autores presentes en la subasta que han obtenido récords de venta son Will, Moebius, William Vance (belga residente en España desde hace años), Milo Manara, Philippe Delaby, Cosey, la madrileña Ana Miralles y Frank Pé.

El artífice de ese éxito es el galerista, coleccionista y editor afincado en París Daniel Maghen, quien considera que la jornada fue “histórica” para el noveno arte. En declaraciones a EL PAÍS, Maghen transmite también su satisfacción por el éxito de autores españoles a los que ha apoyado particularmente, como Ana Miralles o Enrique Corominas, al que ha publicado en Francia. “Es el resultado de un acompañamiento como galerista, de un esfuerzo por hacer descubrir la obra de estos ilustradores que ahora se ve recompensado”, afirma.

Maghen se considera “de la vieja escuela”. “Es en la novela gráfica donde están ahora los mejores ilustradores figurativos, que han heredado la tradición de Toulouse-Lautrec, Gustave Doré, Carl Larsson y los grandes maestros de los siglos XVIII y XIX”. Quienes compran obra de Jean-Pierre Gibrat (Jeanne et Cécile, Le vol du corbeau) “buscan esa continuidad y esa plasticidad de antaño”, para este experto en ilustración. “Muchos clientes internacionales me compran originales de Gibrat porque para ellos representan la plasmación de la mujer francesa, un ideal de belleza y elegancia parisina que retrató el cine de los años 40 y 50”.

¿Hay algunas líneas de creación que hayan atraído un interés particular de los coleccionistas? “No, realmente”, dice Maghen. “Se trata más bien de coups de coeur, de compras basadas en una emoción que transmite la obra y que conecta con el espectador, como en el caso de las acuarelas de Corominas”.

Maghen estima que en la subasta han confluido dos influencias. “Por un lado, se confirma el interés que despierta el cómic tradicional, lo que la gente ha leído de pequeños. Es una mirada ligada a la infancia (Tintín, Astérix, Mortimer); y por otro lado, la fascinación de generaciones posteriores que han incorporado a autores como Hugo Pratt a su universo cultural de adultos”.






Dibujo de Ana Miralles, adjudicado por 39.900 euros.

Interrogado sobre el papel de las instituciones, Daniel Maghen asegura que a ese respecto “Francia está en la edad de piedra”. Cita como ejemplo el hecho de que el Museo de Angulema, en la ciudad que alberga el mayor festival europeo de cómic, disponga de un esmirriado presupuesto de entre 30.000 y 40.000 euros anuales para compra de originales. “Se hace mucha compra bibliófila o histórica, pero no se está comprando obra a los grandes autores franceses contemporáneos, como Gibrat, lo que me parece un escándalo”.

Maghen, que empezó a coleccionar y a vender originales de cómic con 19 años, hace un cuarto de siglo, ve reivindicado ahora el valor de esas obras. “Porque no puedes ser plenamente consciente de la belleza y magnitud de una ilustración a partir de un libro: hay que ver los originales”.

Ana Miralles explica que ha sido muy importante también para esa explosión “el apoyo de la industria editorial del cómic, que hace que salgan cada año unas 5.000 novedades, con tiradas muy superiores a las que se dan en España”. En el país vecino, explica, “el cómic se entiende como una extensión más de la cultura y una industria floreciente que da trabajo a muchísima gente”.

El éxito de la venta en Christie’s, para Maghen, no es solo el fruto de sus esfuerzos como coleccionista y galerista, sino “la consagración del lugar que ocupan el cómic y la ilustración como bellas artes”.

La próxima gran cita en esta especialidad del mercado del arte será el 24 y 25 de mayo, cuando Artcurial ponga a la venta en París un fondo esencial de originales de Hergé y Tintin, entre otros grandes autores. Eric Leroy, experto de la casa de subastas, no duda en afirmar que será “un fin de semana histórico”, para el cómic.

El Pais 6.04.2014