jueves, 2 de febrero de 2017
Las viñetas del siglo XXI son interactivas e infinitas
El tebeo vive una reinvención de formato e intención gracias a lo digital. 'Gorogoa' y 'Time' son dos de sus puntas de lanza
ÁNGEL LUIS SUCASAS
Madrid 1 FEB 2017
Cuatro viñetas de idéntico tamaño. Viñeta 1 (superior izquierda), el plano panorámico de una ciudad con un árbol y un cuervo aperchado a la rama en primer plano de acción. Viñeta 2, primer plano de una manzana colgando de la rama de un árbol. Viñeta 3, primer plano de un bol azul sobre un pedestal de madera. Viñeta 4, en blanco.
Y ahora eres tú, lector/jugador, quien reinventa este espacio. Haces zoom sobre la viñeta 1, la del cuervo aperchado a la rama, hasta que la rama sobre la que se apoya tenga el mismo tamaño que la rama que sujeta la manzana en la segunda viñeta. Intercambias de posición la viñeta 3 con la viñeta 4. El cuervo echa a volar y la manzana cae en el cuenco.
Esto es solo un instante de Gorogoa, uno de los videojuegos independientes más esperados del año. Su lanzamiento viene apadrinado por la expansión de miras de la productora cinematográfica Annapurna —la de obras maestras como The master, Her o Everybody wants some— que se anima a distribuir también videojuegos. Y es también la confirmación de que Scott McCloud, posiblemente el teórico-autor más influyente de la historia del tebeo, no estaba loco.
Corría el año 1995. En la Universidad de Ohio, Scott McCloud (Entender el cómic, Reinventar el cómic) habla por primera vez del infinite canvas. Oséase, la viñeta infinita. El concepto, como el bien explica en unas 200 palabras, es entender que el mundo digital no obliga a depender de un condicionante obvio del tebeo tradicional. La finitud del espacio. Una página es siempre una frontera. No se puede estirar más allá de determinado punto.
McCloud, en su blog, con esa maravillosa capacidad de salir de su alma y analizar su propio pensamiento con actitud crítica, comentaba sobre el lado oscuro del infinite canvas: "La mayor crítica que se le puede a hacer a la viñeta infinita —y a mí, el friki que acuñó el término— es que no es más que un artificio al que ya le ha pasado el tiempo, y que no cuadra con la tecnología, cultura y economía de la web tal y como es [...]. La razón por la que todavía tengo esperanza —aparte de por la lógica de la premisa a mis, los admito, contaminados ojos— es que los vientos de cambio parecen estar soplando en la dirección adecuada para que esta nave llegue a puerto, especialmente en lo que se refiere al hardware, plataforma, ancho de banda y software".
ÁNGEL LUIS SUCASAS
Madrid 1 FEB 2017
Un instante del tebeo-videojuego 'Gorogoa'.
Y ahora eres tú, lector/jugador, quien reinventa este espacio. Haces zoom sobre la viñeta 1, la del cuervo aperchado a la rama, hasta que la rama sobre la que se apoya tenga el mismo tamaño que la rama que sujeta la manzana en la segunda viñeta. Intercambias de posición la viñeta 3 con la viñeta 4. El cuervo echa a volar y la manzana cae en el cuenco.
Esto es solo un instante de Gorogoa, uno de los videojuegos independientes más esperados del año. Su lanzamiento viene apadrinado por la expansión de miras de la productora cinematográfica Annapurna —la de obras maestras como The master, Her o Everybody wants some— que se anima a distribuir también videojuegos. Y es también la confirmación de que Scott McCloud, posiblemente el teórico-autor más influyente de la historia del tebeo, no estaba loco.
Corría el año 1995. En la Universidad de Ohio, Scott McCloud (Entender el cómic, Reinventar el cómic) habla por primera vez del infinite canvas. Oséase, la viñeta infinita. El concepto, como el bien explica en unas 200 palabras, es entender que el mundo digital no obliga a depender de un condicionante obvio del tebeo tradicional. La finitud del espacio. Una página es siempre una frontera. No se puede estirar más allá de determinado punto.
Parte de la tira vertical infinita de Boulet, 'El largo viaje'.
Gorogoa es un ejemplo de que, en efecto, la nave llega a puerto. Merece la pena detenerse en la génesis particular de esta obra. De dónde viene y adónde va. Jason Roberts. Un tipo que no tenía ni papa de game design [el arte nuclear que define los videojuegos como medio de expresión autónomo], pero que era un artista como la copa de un pino. De cero se puso a crear su propio motor gráfico en Java y a aprovechar su conocimiento de Photoshop, Blender y otras herramientas de ilustración y retoque para crear un proyecto de una envergadura absurda y un concepto revolucionario: un juego de puzles en el que observamos y manipulamos un mundo animado a través de viñetas en tebeos. Una de las máximas de las viñetas infinitas, el movimiento en tres ejes, se demuestra de manera espectacular en los tráilers del juego. Por cierto, hay demo gratuita [fragmento de un juego para probarlo]. Para saber más sobre Gorogoa y Roberts, merece la pena leerse esta entrevista de hace un par de años en Gamasutra. Cuatro años a tiempo completo, más muchas horas a tiempo parcial, acumula esta obra.
miércoles, 1 de febrero de 2017
¿Qué fue de Laika?
Concluye 'Los proyectos Manhattan' en su sexto volumen, una de las series más apasionantes de los últimos tiempos, publicada por Planeta Cómic.
JOSÉ LUIS VIDAL
01 Febrero, 2017
Antes que nada, para aquellos que no la conozcáis, un pequeño resumen de Los Proyectos Manhattan, serie en la que Jonathan Hickman al teclado del ordenador y Nick Pitarra a los lápices nos proponen una ucronía, o sea, un "qué hubiera pasado si…"
Son los años de la Guerra Fría y un grupo de mentes maestras, los mejores científicos, se reúnen en un emplazamiento secreto y hacen todo lo contrario de lo que se esperaría de ellos, ya que utilizando sus conocimientos, y algún que otro artefacto de procedencia desconocida, logran establecer contacto con otras civilizaciones y dimensiones paralelas. Pero todo lo que obtienen de estos escarceos hará que bajo la supervisión del general Leslie Groves, un militar cuya ambición de poder no conoce límites, traspasen más de una frontera. Estos hombres, mentes preclaras, "elegidos para su propia gloria", fueron Joseph Oppemheimer (que guarda un terrible y sangriento secreto), Albretch Einstein, Richard Feynman, Enrico Fermi, Harry Daghlian, el ex nazi Wernher Von Braun…
Alianzas secretas con los rusos, portales interdimensionales, presidentes que sobreviven como una Inteligencia Artificial, militares psicópatas, sectas, el poder atómico y, sobre todo, la conquista, al precio que sea, del espacio exterior.
Y justamente ahí enlazamos con el quinto volumen de la saga, en el que las cosas se ponen bastante feas para todos los protagonistas, ya que el acuerdo secreto entre los políticos rusos y los miembros de estos "Proyectos" es descubierto por un recién llegado al poder Bresnev, que ha mutado y se propone conquistar el mundo, empezando por Cuba (la resolución de la Crisis de los misiles cubanos nunca fue tan retorcida y bizarra…); Mientras tanto, Groves y Westmorelan, otro curtido militar que luce con orgullo un collar con las orejas de sus víctimas bélicas, se hacen cargo del vicioso JFK y por fin sabremos quién lo asesinó realmente.
Mientras, el cosmonauta ruso Yuri Gagarin llora a su querida perra Laika, que se perdió en las estrellas. Aunque, nosotros lectores, sabemos de las aventuras del cánido que, apresada por una nave de la Unión Científica Sionn, cuya misión es recopilar información al precio que sea, es recluida en una celda-zoológico con una multitud de especies alienígenas. Allí conocerá a los que serán sus compañeros de aventura en el sexto y, por ahora, último volumen de esta serie publicada en los Estados Unidos por una de las editoriales más interesantes del panorama comiquero, Image.
Pues bien, después del final de la quinta entrega, en la que todos los personajes conocerán su destino (el de algunos no será nada agradable…) vemos como Gagarin ha sido también apresado por un tribunal extraterrestre, cuya juez es el implacable Ryleth, El Martillo. El destino de Yuri dependerá de este curioso tipo, que ve una oportunidad única cuando a ellos se une un rebelde Sionn que ha planeado una terrible venganza contra aquellos que lo esclavizaron a él y a su pueblo, comandados por el Gran Sionox, líder del Concejo Científico.
Cuando finalmente Yuri y Laika se reúnan de nuevo en el sexto tomo de la serie, titulado El sol más allá de las estrellas, el astronauta alucinará ante lo cambiada que está su perra, ya que al ser bañada por un líquido evolucionador, el chucho ha dejado de caminar a cuatro patas y comparte rasgos humanos. Junto a Ryleth, la robot UNa (de la que nunca uno puede llegar a fiarse, ya que es una unidad espía) y Rys, una masa flotante con dos cabezas, cuya única respuesta a todo lo que se le plantea es un gutural "blarg!" serán protagonistas de una peripecia que los llevará a enfrentarse a un imperio y sufrirán la traición de uno de sus miembros. Todo ello narrado con un fino humor negro por parte del guionista y creador de esta serie, que seguro que os suena a muchos ávidos lectores, ya que durante bastantes años fue, junto a otros escritores de cómic como Matt Fraction, pilar fundamental del eternamente cambiante Universo Marvel. Por sus manos pasaron, entre otras, las series protagonizadas por Los Vengadores y Los 4 Fantásticos.
Pero Hickman tenía otra faceta que era la que realmente le llenaba como creador, y la vino desarrollando en Image. Series y miniseries como The Nightly News, The Red Wing, Pax Romana, East os West, Secret, le dieron una merecida fama, por lo que finalmente abandonó la Casa de las ideas y en la actuliadad sigue publicando nuevas propuestas, como The Dying and the Dead; The Black Monday Murders…
¿Y qué decir del abigarrado, caricaturesco y barroco estilo de Nick Pitarra, el dibujante de la serie? Heredero directo de otro genio de las viñetas como Geoff Darrow, nos hace disfrutar de su magnífico trabajo, que lo ha llevado, tiempo después, a ilustrar las peripecias de ciertas tortugas adolescentes y mutantes…
Si queréis saber más sobre estos proyectos, abrid sus páginas. Seguro que os sorprenderán…
Malaga Hoy
JOSÉ LUIS VIDAL
01 Febrero, 2017
Antes que nada, para aquellos que no la conozcáis, un pequeño resumen de Los Proyectos Manhattan, serie en la que Jonathan Hickman al teclado del ordenador y Nick Pitarra a los lápices nos proponen una ucronía, o sea, un "qué hubiera pasado si…"
Son los años de la Guerra Fría y un grupo de mentes maestras, los mejores científicos, se reúnen en un emplazamiento secreto y hacen todo lo contrario de lo que se esperaría de ellos, ya que utilizando sus conocimientos, y algún que otro artefacto de procedencia desconocida, logran establecer contacto con otras civilizaciones y dimensiones paralelas. Pero todo lo que obtienen de estos escarceos hará que bajo la supervisión del general Leslie Groves, un militar cuya ambición de poder no conoce límites, traspasen más de una frontera. Estos hombres, mentes preclaras, "elegidos para su propia gloria", fueron Joseph Oppemheimer (que guarda un terrible y sangriento secreto), Albretch Einstein, Richard Feynman, Enrico Fermi, Harry Daghlian, el ex nazi Wernher Von Braun…
Alianzas secretas con los rusos, portales interdimensionales, presidentes que sobreviven como una Inteligencia Artificial, militares psicópatas, sectas, el poder atómico y, sobre todo, la conquista, al precio que sea, del espacio exterior.
Y justamente ahí enlazamos con el quinto volumen de la saga, en el que las cosas se ponen bastante feas para todos los protagonistas, ya que el acuerdo secreto entre los políticos rusos y los miembros de estos "Proyectos" es descubierto por un recién llegado al poder Bresnev, que ha mutado y se propone conquistar el mundo, empezando por Cuba (la resolución de la Crisis de los misiles cubanos nunca fue tan retorcida y bizarra…); Mientras tanto, Groves y Westmorelan, otro curtido militar que luce con orgullo un collar con las orejas de sus víctimas bélicas, se hacen cargo del vicioso JFK y por fin sabremos quién lo asesinó realmente.
Mientras, el cosmonauta ruso Yuri Gagarin llora a su querida perra Laika, que se perdió en las estrellas. Aunque, nosotros lectores, sabemos de las aventuras del cánido que, apresada por una nave de la Unión Científica Sionn, cuya misión es recopilar información al precio que sea, es recluida en una celda-zoológico con una multitud de especies alienígenas. Allí conocerá a los que serán sus compañeros de aventura en el sexto y, por ahora, último volumen de esta serie publicada en los Estados Unidos por una de las editoriales más interesantes del panorama comiquero, Image.
Pues bien, después del final de la quinta entrega, en la que todos los personajes conocerán su destino (el de algunos no será nada agradable…) vemos como Gagarin ha sido también apresado por un tribunal extraterrestre, cuya juez es el implacable Ryleth, El Martillo. El destino de Yuri dependerá de este curioso tipo, que ve una oportunidad única cuando a ellos se une un rebelde Sionn que ha planeado una terrible venganza contra aquellos que lo esclavizaron a él y a su pueblo, comandados por el Gran Sionox, líder del Concejo Científico.
Cuando finalmente Yuri y Laika se reúnan de nuevo en el sexto tomo de la serie, titulado El sol más allá de las estrellas, el astronauta alucinará ante lo cambiada que está su perra, ya que al ser bañada por un líquido evolucionador, el chucho ha dejado de caminar a cuatro patas y comparte rasgos humanos. Junto a Ryleth, la robot UNa (de la que nunca uno puede llegar a fiarse, ya que es una unidad espía) y Rys, una masa flotante con dos cabezas, cuya única respuesta a todo lo que se le plantea es un gutural "blarg!" serán protagonistas de una peripecia que los llevará a enfrentarse a un imperio y sufrirán la traición de uno de sus miembros. Todo ello narrado con un fino humor negro por parte del guionista y creador de esta serie, que seguro que os suena a muchos ávidos lectores, ya que durante bastantes años fue, junto a otros escritores de cómic como Matt Fraction, pilar fundamental del eternamente cambiante Universo Marvel. Por sus manos pasaron, entre otras, las series protagonizadas por Los Vengadores y Los 4 Fantásticos.
Pero Hickman tenía otra faceta que era la que realmente le llenaba como creador, y la vino desarrollando en Image. Series y miniseries como The Nightly News, The Red Wing, Pax Romana, East os West, Secret, le dieron una merecida fama, por lo que finalmente abandonó la Casa de las ideas y en la actuliadad sigue publicando nuevas propuestas, como The Dying and the Dead; The Black Monday Murders…
¿Y qué decir del abigarrado, caricaturesco y barroco estilo de Nick Pitarra, el dibujante de la serie? Heredero directo de otro genio de las viñetas como Geoff Darrow, nos hace disfrutar de su magnífico trabajo, que lo ha llevado, tiempo después, a ilustrar las peripecias de ciertas tortugas adolescentes y mutantes…
Si queréis saber más sobre estos proyectos, abrid sus páginas. Seguro que os sorprenderán…
Malaga Hoy
Enredos y perdedores
JAVIER FERNÁNDEZ
01 Febrero, 2017
Del gran George Herriman se conoce, sobre todo, esa obra maestra del cómic de prensa que es Krazy Kat, pero el genio de la comedia surrealista creó otras muchas maravillas, como la serie Barón Bean (1916-1919), protagonizada por un aristócrata venido a menos y vagabundo, en la línea del Charlot de Charles Chaplin. La editorial Reino de Cordelia editó con mimo hace un tiempo una recopilación de todas las tiras diarias fechadas en 1916, con traducción de Gonzalo Quesada y prólogo de la estudiosa Ana Merino. "Estas tiras", nos recuerda Merino, "no eran siempre de trama breve y cerrada; sus viñetas iban acumulando cada día muchos episodios con enredos de largo aliento, donde los perdedores eran los verdaderos protagonistas".
Malaga Hoy
01 Febrero, 2017
'Barón Bean'. George Herriman. Reino de Cordelia. 176 páginas. 16,95 euros.
Del gran George Herriman se conoce, sobre todo, esa obra maestra del cómic de prensa que es Krazy Kat, pero el genio de la comedia surrealista creó otras muchas maravillas, como la serie Barón Bean (1916-1919), protagonizada por un aristócrata venido a menos y vagabundo, en la línea del Charlot de Charles Chaplin. La editorial Reino de Cordelia editó con mimo hace un tiempo una recopilación de todas las tiras diarias fechadas en 1916, con traducción de Gonzalo Quesada y prólogo de la estudiosa Ana Merino. "Estas tiras", nos recuerda Merino, "no eran siempre de trama breve y cerrada; sus viñetas iban acumulando cada día muchos episodios con enredos de largo aliento, donde los perdedores eran los verdaderos protagonistas".
Malaga Hoy
La unión de dos genios
JAVIER FERNÁNDEZ
01 Febrero, 2017
'Agente secreto X-9'. Dashiell Hammett y Alex Raymond. Planeta Cómic. 304 páginas. 45 euros.
Planeta Cómic nos ha ofrecido a lo largo de los años numerosos clásicos del cómic de prensa estadounidense, entre los que cabe destacar la serie Snoopy y Carlitos (versión patria del Peanuts de Charles Schulz), y ahora nos sorprende muy gratamente con el primer tomo de Agente Secreto X-9, la maravillosa serie de género negro en la que coincidieron dos genios como Dashiell Hammett y Alex Raymond. Más de 800 tiras de prensa, fechadas entre el 22 de enero de 1934 y el 31 de octubre de 1936, aparecen recopiladas en este volumen imprescindible, de gran formato, que contiene además una completa introducción de Bruce Canwell en la que se repasa la creación y el desarrollo inicial del personaje y se da cuenta de la breve, pero sustanciosa colaboración entre Hammett y Raymond. Pocas veces el adjetivo imprescindible resulta tan apropiado como en esta ocasión.
Malaga Hoy
01 Febrero, 2017
Planeta Cómic nos ha ofrecido a lo largo de los años numerosos clásicos del cómic de prensa estadounidense, entre los que cabe destacar la serie Snoopy y Carlitos (versión patria del Peanuts de Charles Schulz), y ahora nos sorprende muy gratamente con el primer tomo de Agente Secreto X-9, la maravillosa serie de género negro en la que coincidieron dos genios como Dashiell Hammett y Alex Raymond. Más de 800 tiras de prensa, fechadas entre el 22 de enero de 1934 y el 31 de octubre de 1936, aparecen recopiladas en este volumen imprescindible, de gran formato, que contiene además una completa introducción de Bruce Canwell en la que se repasa la creación y el desarrollo inicial del personaje y se da cuenta de la breve, pero sustanciosa colaboración entre Hammett y Raymond. Pocas veces el adjetivo imprescindible resulta tan apropiado como en esta ocasión.
Malaga Hoy
Obra maestra
El 6 de marzo se cumplirán 100 años del nacimiento de Will Eisner, uno de los artistas capitales de la historia del cómic, que inició su carrera en 1936.
JAVIER FERNÁNDEZ
01 Febrero, 2017
'Los archivos de The Spirit, Vol. 1'. Will Eisner. Norma Editorial. 240 páginas. 35 euros.
El próximo 6 de marzo se cumplirán 100 años del nacimiento de Will Eisner (Nueva York 1917-Florida, 2005), uno de los artistas capitales de la historia del cómic. La larguísima carrera de Eisner comenzó en 1936, cuando el joven neoyorkino comenzó a dibujar para la cabecera Wow, editada por Jerry Iger, con quien pronto formaría el mítico Eisner and Iger Studio. Eran los primeros tiempos de un nuevo formato llamado a revolucionar el medio, el cómic-book (cuadernos grapados), que ofrecía al principio reimpresiones de tiras de prensa y, poco a poco, fue abasteciéndose de material realizado expresamente para dicho formato. Con la llegada de Superman, en 1938, y su enorme éxito, la industria estadounidense inundó de superhéroes el mercado, y Eisner fue uno de los creadores más activos en el desarrollo temprano del género. Para la editorial Fox, el dibujante inventó el efímero Wonder Man, cancelado inmediatamente cuando los dueños de Superman lo demandaron por plagio, y se especula que pudo ser el primer guionista del Blue Beetle de Charles Nicholas. En Quality Comics, sello imprescindible en el desarrollo de la historieta, Eisner participó en la creación de personajes inolvidables como Doll Man, Black Condor, Uncle Sam o los Blackhawks.
Precisamente fue Everett M. Arnold, el editor de Quality, el que propuso en 1939 a Eisner realizar un cómic-book para periódicos, un suplemento que competiría con las entonces habituales páginas dominicales de cómic. Era una idea novedosa que representaba un volumen importante de trabajo, de modo que el joven dibujante partió peras con Iger y se embarcó en la producción del suplemento. Negoció con Arnold un acuerdo poco habitual para la época, por el que se aseguraba la propiedad intelectual de los personajes y la explotación futura de sus derechos en el momento en que surgiesen desacuerdos entre artista y editor. Con los dibujantes Bob Powell y Chuck Mazoujian, Eisner creó dos de las tres series del inserto periodístico que debutó el 2 de junio de 1940, Mr. Mystic y Lady Luck. La otra, protagonizada por un policía que volvía de la muerte para seguir combatiendo el crimen, la dibujó él mismo y se tituló The Spirit.
Calificada recurrentemente por críticos y aficionados como la mejor serie de historietas de todos los tiempos, The Spirit es una obra maestra que mezcla los géneros (siempre con el noir como ingrediente principal) y explora los límites gramaticales de la página. La serie es imaginativa, entrañable, divertida, a veces dura, formalmente hermosa y siempre sorprendente. Su periplo en prensa abarca desde 1940 hasta 1952, y contó no solo con el talento inconmensurable de Eisner, sino también de un largo grupo de colaboradores que incluye nombres tan reputados como Jack Cole, Lou Fine, Jules Feiffer o Wally Wood, por citar solo cuatro de los más brillantes. Ha conocido numerosas reediciones, pero la más completa es la colección de 26 volúmenes a color publicados por DC entre 2000 y 2009 y que Norma Editorial ha venido sirviendo en castellano desde 2002.
Malaga Hoy
JAVIER FERNÁNDEZ
01 Febrero, 2017
El próximo 6 de marzo se cumplirán 100 años del nacimiento de Will Eisner (Nueva York 1917-Florida, 2005), uno de los artistas capitales de la historia del cómic. La larguísima carrera de Eisner comenzó en 1936, cuando el joven neoyorkino comenzó a dibujar para la cabecera Wow, editada por Jerry Iger, con quien pronto formaría el mítico Eisner and Iger Studio. Eran los primeros tiempos de un nuevo formato llamado a revolucionar el medio, el cómic-book (cuadernos grapados), que ofrecía al principio reimpresiones de tiras de prensa y, poco a poco, fue abasteciéndose de material realizado expresamente para dicho formato. Con la llegada de Superman, en 1938, y su enorme éxito, la industria estadounidense inundó de superhéroes el mercado, y Eisner fue uno de los creadores más activos en el desarrollo temprano del género. Para la editorial Fox, el dibujante inventó el efímero Wonder Man, cancelado inmediatamente cuando los dueños de Superman lo demandaron por plagio, y se especula que pudo ser el primer guionista del Blue Beetle de Charles Nicholas. En Quality Comics, sello imprescindible en el desarrollo de la historieta, Eisner participó en la creación de personajes inolvidables como Doll Man, Black Condor, Uncle Sam o los Blackhawks.
Precisamente fue Everett M. Arnold, el editor de Quality, el que propuso en 1939 a Eisner realizar un cómic-book para periódicos, un suplemento que competiría con las entonces habituales páginas dominicales de cómic. Era una idea novedosa que representaba un volumen importante de trabajo, de modo que el joven dibujante partió peras con Iger y se embarcó en la producción del suplemento. Negoció con Arnold un acuerdo poco habitual para la época, por el que se aseguraba la propiedad intelectual de los personajes y la explotación futura de sus derechos en el momento en que surgiesen desacuerdos entre artista y editor. Con los dibujantes Bob Powell y Chuck Mazoujian, Eisner creó dos de las tres series del inserto periodístico que debutó el 2 de junio de 1940, Mr. Mystic y Lady Luck. La otra, protagonizada por un policía que volvía de la muerte para seguir combatiendo el crimen, la dibujó él mismo y se tituló The Spirit.
Calificada recurrentemente por críticos y aficionados como la mejor serie de historietas de todos los tiempos, The Spirit es una obra maestra que mezcla los géneros (siempre con el noir como ingrediente principal) y explora los límites gramaticales de la página. La serie es imaginativa, entrañable, divertida, a veces dura, formalmente hermosa y siempre sorprendente. Su periplo en prensa abarca desde 1940 hasta 1952, y contó no solo con el talento inconmensurable de Eisner, sino también de un largo grupo de colaboradores que incluye nombres tan reputados como Jack Cole, Lou Fine, Jules Feiffer o Wally Wood, por citar solo cuatro de los más brillantes. Ha conocido numerosas reediciones, pero la más completa es la colección de 26 volúmenes a color publicados por DC entre 2000 y 2009 y que Norma Editorial ha venido sirviendo en castellano desde 2002.
Malaga Hoy
La etapa dorada
JAVIER FERNÁNDEZ
01 Febrero, 2017
'Los archivos de The Spirit, Vol. 12'. Will Eisner y otros. Norma Editorial. 196 páginas. 35 euros.
A finales de 1941, Will Eisner fue llamado a filas por el ejército y tuvo que abandonar temporalmente su trabajo en The Spirit. A partir de entonces, la serie siguió publicándose con el concurso de guionistas como William Woolfolk o Manly Wade Wellman y dibujantes como Jack Cole o Lou Fine, colaboradores habituales de Eisner. La elección de Fine, uno de los artistas más espectaculares de la Edad Dorada del cómic, parecía de lo más adecuado, pero lo cierto es que el creador de Black Condor o The Ray no supo mantener el espíritu juguetón y desenfadado de Eisner, de modo que el producto final fue resintiéndose progresivamente. Como dice Dennis Kitchen en su introducción al tomo 11 de Los archivos de The Spirit: "Los episodios que van desde finales de 1942 hasta mediados de diciembre de 1945 no representan lo más destacado -ni tampoco lo medianamente destacado- del personaje". Por fortuna, en dicho mes de diciembre, Eisner regresó y dio comienzo la mejor etapa del conjunto de la serie. "Según el mismo Eisner", nos recuerda Kitchen, "tanto él como su personaje maduraron durante su ausencia. Su estilo (…) se ha vuelto más firme y atrevido. Sus layouts y primeras páginas de presentación son más espectaculares y ambiciosas. El propio Spirit no siempre es el personaje central, y se ve superado por la historia que se narra".
El citado volumen 11 de Los archivos de The Spirit contiene las últimas páginas de Fine y las dos primeras historietas nuevamente producidas por Eisner (guion y tintas), acompañado por John Spranger a los lápices. Es en 1946 cuando la serie levanta poderosamente el vuelo, gracias al férreo control del padre de la criatura, que firma los guiones y alterna sus bocetos, lápices y tintas con los de otros profesionales como Spranger, Bob Palmer o Alex Kotzky. Toda la producción de ese año inolvidable está recogida en los tomos 12 y 13 de Los archivos…, publicados en España por Norma Editorial, y es este quizá el momento ideal para asomarse a The Spirit, una de las obras maestras del tebeo estadounidense.
Malaga Hoy
01 Febrero, 2017
'Los archivos de The Spirit, Vol. 12'. Will Eisner y otros. Norma Editorial. 196 páginas. 35 euros.
A finales de 1941, Will Eisner fue llamado a filas por el ejército y tuvo que abandonar temporalmente su trabajo en The Spirit. A partir de entonces, la serie siguió publicándose con el concurso de guionistas como William Woolfolk o Manly Wade Wellman y dibujantes como Jack Cole o Lou Fine, colaboradores habituales de Eisner. La elección de Fine, uno de los artistas más espectaculares de la Edad Dorada del cómic, parecía de lo más adecuado, pero lo cierto es que el creador de Black Condor o The Ray no supo mantener el espíritu juguetón y desenfadado de Eisner, de modo que el producto final fue resintiéndose progresivamente. Como dice Dennis Kitchen en su introducción al tomo 11 de Los archivos de The Spirit: "Los episodios que van desde finales de 1942 hasta mediados de diciembre de 1945 no representan lo más destacado -ni tampoco lo medianamente destacado- del personaje". Por fortuna, en dicho mes de diciembre, Eisner regresó y dio comienzo la mejor etapa del conjunto de la serie. "Según el mismo Eisner", nos recuerda Kitchen, "tanto él como su personaje maduraron durante su ausencia. Su estilo (…) se ha vuelto más firme y atrevido. Sus layouts y primeras páginas de presentación son más espectaculares y ambiciosas. El propio Spirit no siempre es el personaje central, y se ve superado por la historia que se narra".
El citado volumen 11 de Los archivos de The Spirit contiene las últimas páginas de Fine y las dos primeras historietas nuevamente producidas por Eisner (guion y tintas), acompañado por John Spranger a los lápices. Es en 1946 cuando la serie levanta poderosamente el vuelo, gracias al férreo control del padre de la criatura, que firma los guiones y alterna sus bocetos, lápices y tintas con los de otros profesionales como Spranger, Bob Palmer o Alex Kotzky. Toda la producción de ese año inolvidable está recogida en los tomos 12 y 13 de Los archivos…, publicados en España por Norma Editorial, y es este quizá el momento ideal para asomarse a The Spirit, una de las obras maestras del tebeo estadounidense.
Malaga Hoy
Liberté, Égalité, Fanzine
Folios doblados, grapas y ganas de escribir sobre algo que te apasiona o dibujar sin realizar concesiones a ningún editor. La fórmula, sencilla pero efectiva, que define al fanzine, la mágica combinación de fan + magazine. La contracultura de los sesenta y setenta vio florecer una creatividad inusitada que, en España, arrancó cuando se intuía la Transición y sirvió de plataforma a una generación de autores hoy considerados como referentes. En el siglo de la hegemonía digital, el fanzine vive una época de esplendor creativo respaldada por un sólida comunidad de autores, editoriales, eventos y tiendas especializadas. Bienvenidos a la edad de oro de la autoedición
Texto Alex Serrano Fotografía Elisa Sánchez Fernández
Los primeros fanzines de ciencia-ficción y cómic se remontan a la década de los años 30 del siglo pasado, e incluso los prestigiosos premios Hugo entregan un galardón a la mejor publicación de este tipo desde 1955. En España, los primeros fanzines sobre ciencia-ficción y fantasía heroica datan de finales de los años sesenta. Sin embargo, es a mediados de la década siguiente cuando dibujantes como Max, Mariscal, Nazario o Ceesepe comienzan a autoeditar su primeras publicaciones de cómic en una época en la que gente como Alaska, Fernando Márquez "El Zurdo" o Carlos Berlanga vendían sus fanzines musicales en el rastro de Madrid. Unos y otros tomarían modestas publicaciones en blanco y negro como punto de partida para exitosas carreras artísticas.
Este muerto está muy vivo
Han tenido que pasar cuarenta años y devenir una revolución digital para que el fanzine viva en nuestro país una eclosión que camina de la mano de un exuberante ecosistema en el mundo del cómic patrio. Hay quien podría pensar que la tupida red de editoriales y autores que habitan en un momento de máxima exposición y difusión habría hecho que los fanzines, tebeos guerrilleros en formato pequeño, tirada reducida y producción cuasi artesanal, se convirtiesen en reliquias del pasado. Y, sin embargo, en el momento en el que más y mejor se publica cómic en España, en el que más fácil es encontrar tebeos y novelas gráficas en grandes superficies o librerías especializadas, leer sobre ellos en medios de todo tipo o difundirlos en formato digital a un público global es cuando el fanzine goza de una mejor salud.
"Lo bueno de la autoedición es que no existen más criterios que el tuyo propio para editar", señala Roberta Vázquez. La dibujante sí que admite que existe "una estética formal para reconocer un fanzine, asociada a la grapa, al papel, y a los pocos medios". Pero, advierte, "hoy en día mucha gente autoedita sus propios libros y cómics y puede tener el mismo aspecto que un libro de una gran editorial, solo que gestionando tú todo el proceso".
Vázquez, gallega residente en Barcelona, es una de las autoras más inquietas del panorama actual. Ha realizado ilustraciones e historietas para múltiples medios (incluido TENTACIONES), portadas de discos y carteles de conciertos para grupos como Kalashnikoff, Mujeres o Fantasmage, ha participado en diversas exposiciones y su obra ha sido publicada por diversas editoriales. Y, claro, autoedita sus propios fanzines. El último, Pizza y sofá, reúne a 42 artistas alrededor de, efectivamente, los dos elementos indispensables de una tarde-noche de Netflix. Aun así, Roberta confiesa no hacer "ni la mitad que creo que debería hacer o que se me pasan por la cabeza".
Desde Madrid, Klari Moreno destaca del fanzine "la libertad creativa, el espíritu casero, hacer pequeños experimentos y ejercicios gráficos, la implicación física, el papel". También subraya que su proceso de creación y venta es "mucho más directo y personal; se crean unos lazos diferentes que con las grandes superficies". La artista destaca además cómo el formato de folios y grapas es solo un punto de partida: "Se ven muchas publicaciones con cualidades técnicas muy cuidadas, fanzines de naturaleza artística". Como ella misma admite, ya no es simplemente tener la necesidad de publicar con pocos medios, sino que esos medios sean únicos.
La madrileña, de 23 años, ha autoeditado fanzines como Origen, Nudo y origen y Hocicos calientes, pero también ha colaborado con editoriales como Libros de Autoengaño, Ediciones Valientes o Fosfatina. En esta última coincide con Roberta Vázquez en la antología Teen wolf, en el que cerca dos docenas de autoras le dan vueltas al mito del hombre lobo.
Las dos, junto a nombres como Néstor F„ Mirena Ossorno, Roberto Massó, Irkus Zeberio, Martín López Lam, Julia Huete, CF, Carlos González Boy, Conxita Herrero, Joaquín Guirao, Los Bravú, Michael Perrinow, Juarma, María Ramos, Nacho García, Puño, Mireia Pérez o Jorge Parras, por citar solo a algunos, conforman un ecosistema que, repartido por toda la geografía nacional, disfruta de una más que saludable heterogeneidad. Pueden haber intercambiado fanzines autoeditados en eventos como el Gripo Gripo, las jornadas de edición modesta del Liceo Mutante de Pontevedra, en eventos de autoedición como el Tenderete (Valencia) o el Gutterfest (Barcelona) o encuentros de cómic de autor como el Graf (Madrid y Barcelona). Quizás han compartido páginas o colección en microeditoriales como Ediciones Valientes, Fosfatina, Apa-Apa, Tik Tok, Ultrarradio o Libros de Autoengaño, o puede que sus obras estén una al lado de la otra en tiendas especializadas como Sandwich Mixto (Madrid), Fatbottom Books (Barcelona) o El Armadillo Ilustrado (Zaragoza).
El caso es que el panorama del cómic y la ilustración autoe-ditados en España es tan grande como para que en él coexistan fanzines de gran disparidad. Como El gruñiverso, antología abierta fruto del taller de cómic de una asociación cultural, proyectos de duración concreta como Paranoidland o fanzines colectivos con diez años de trayectoria a sus espaldas como Rantifuso. También como para que sea imposible realizar un reportaje sin dejar fuera nombres de autores, editoriales, librerías especializas o eventos, por no hablar de otras disciplinas como la fotografía, poesía, cine o música. Al mismo tiempo, también es lo suficientemente pequeño para que todos, muchos o algunos de ellos se conozcan, admiren, interactúen y lleven adelante proyectos conjuntos. El punto de encuentro puede ser Internet y las redes sociales, pero también las jornadas y eventos o las tiendas especializadas.
ENCUENTROS EN LA TERCERA GRAPA
Mondo Brutto o 2.000 Maníacos crearon escuela en materia de cultura popular trash. La labor de estos titanes de la autoedición se vio acompañada puntualmente por luminarias como Yoyo, descacharrante artefacto "para gilipollas como tú". Sus herederos son un grupo de publicaciones que abogan por la música, el cine, la televisión y los tebeos desde el nicho, la actitud avant la lettre o el abierto frikismo. Son cabeceras como el camaleónico Jo, tía!, autoproclamado primer fanzine de teenage explotation. El colectivo Teenage Thunder defiende la postadolescencia y el hedonismo desvergonzado desde su web y actividades, pero también con el Fanzine para Chicas y Maricas, a caballo entre lo reivindicativo, la nostalgia y lo disfrutón. O los Libritos Jenkins de Oscar Alarcia: pasión por el cine raro, la lucha libre o series como Búscate la vida. Le freak, c'est chic, vaya que sí.
De izquierda a derecha y de arriba abajo, el fanzine Pizza y sofá, de Robería Vázquez; el fanzine Chicas y maricas; el cómic Suspensión líquida, de Klari Moreno; Románticos ciberpunk, de Roberto Massó;
La furia, de Los Bravú.
Arriba, varios fanzines expuestos en Sandwich Mixto (Madrid). Sobre estas líneas, de izda. a dcha., la tienda Fatbottom de Barcelona, una imagen del encuentro de cómic de autor y autoedición Graf en Madrid, y tos carteles de Tenderete y Gutterfest.
Hay un lugar donde se reúnen
El fanzine ha pasado de ocupar un apartado rincón en los mostradores y estanterías de las tiendas de cómics a figurar de pleno derecho en las librerías de museos como el Instituto Valenciano de Arte Moderno o el MUVIM, ambos en Valencia. También cuenta con diversas tiendas especializadas en las que la autoedición ocupa un lugar principal o es apoyado a través de talleres, actividades y presentaciones. Unos espacios que, en conjunto, no se ajustan específicamente al concepto de librería. "Librería me suena a negocio de libros, y esto no es eso. Me parece correcto ligarlo al activismo, por supuesto... yo monté esto porque la primera que hago fanzines o publicaciones soy yo", cuenta Virginia de Diego, cerebro y corazón de Sandwich Mixto. "Siempre me pareció bonito esa idea de meter lo que quisiera entre dos panes y que siguiera siendo un sandwich", explica Virginia, aclarando doblemente el sentido de su espacio, que nació ocupando un puesto del mercado madrileño de Antón Martín para pasar a ocupar un local cercano y organiza exposiciones, talleres, microrresidencias y hasta un club que envía por correo a sus suscriptores obras y fanzines de tirada limitada de autores seleccionados.
De Diego destaca que el fanzine "siempre ha sido un ente con un lenguaje, intención y acción propios". Desde su faceta como diseñadora, aclara: "En mi propio trabajo hay proyectos en formato fanzine y son igualmente importantes que los cua¬dros o las fotografías. El fanzine es un medio más". Un medio caracterizado, eso sí, por tiradas pequeñas y un apego por la edición física. Y es que, como cuenta Nico, responsable de la tienda especializada Fatbottom de Barcelona, publicar en papel "tiene un punto romántico, y se fija en un pasado idealizado en el que crecieron los autores". Aclara, además, que el cómic "es un medio muy viejo y con un pasado y una historia enormes". Un medio que, si sigue vivo, "no es precisamente gracias a las expectativas económicas. Mucha de la gente que está implicada en esto, desde los autores a los libreros, pasando por los editores, sigue en ello simple y llanamente, porque les da la gana". Ello, explica, supone un factor importante para que la frontera entre autor, editor y fanzine sea en ocasiones difusa. También la falta de dependencia económica brinda una total libertad creativa. Un modelo que, en cierto modo, asumen también editoriales independientes que se han afanzinerado, "no solo por editar en tiradas muy cortas y con técnicas de impresión en principio relacionadas con la autoedición", aclara Nico, sino porque muchas "funcionan con personal reducidísimo, en algunos casos solo una o dos personas".
Boomerang o jabalina
Autores y tenderos coinciden en destacar el excepcional momento de la autoedición en España. La duda es si la escena actual podrá mantener el impulso actual y echar raíces o sucumbirá ante la omnipresente cultura de lo digital, que premia la novedad por encima de todo. Klari Moreno admite la posibilidad de que el fanzine tenga en la actualidad algo de moda, pero apuesta por que está perdurará. "Y si no, confío en que se vayan creando otras redes y medios que sean igual de atrayentes. Estamos en un momento de efervescencia audiovisual muy interesante", concluye. Roberta Vázquez destaca que gracias a este momento dulce "se están consolidando proyectos y entidades que favorecen al medio. No sé si esto durará para siempre, pero ojalá que así sea", subraya. Nico Fatbottom alude a que hoy en día "es más fácil hacer público tu trabajo de lo que era antes. Luego está el hecho de que ahora es más fácil y más barato imprimir". Admite, además, que "se mezclan varios factores, no necesariamente positivos, que hacen que el nivel de creatividad sea, al menos, más vistoso". Para Virginia de Diego, el mundo del cómic y la ilustración en España se encuentran en un muy buen momento. "No sé si está exactamente en un boom o a finales del mismo", puntualiza, "pero parece que se van asentando grandes iniciativas, ferias y editoriales, con una planificación y unas ganas de hacer y, sobre todo, de quedarse". Lo bueno, en el fondo, es que la respuesta a estas preguntas depende de ellos mismos.
El Pais, revista Tentaciones Número 21 - Febrero 2017
MARÍA, LLENA ERES DE... ¿GRACIA?
Después de relatar sus miserias sexuales, Chester Brown se basa en la Biblia para hablar del oficio más antiguo del mundo
VÍCTOR PARKAS
Hay un componente muy alto de irrealidad en el hecho de estar sentado al lado de Chester Brown; el mismo que tendría sentarse junto a, no sé, ¿Batman? "Cuando me utilizo a mí mismo como personaje en mis tebeos", cuenta Brown, "intento ser lo más fiel que puedo a los recuerdos que deseo poner sobre el papel; aun y así, soy consciente de que capturar la realidad en términos absolutos es imposible". Donde no llega él, con esos selfíes hechos cómic que fueron El playboy o El hombrecito, llegan Seth y Joe Matt: en La vida es buena sí no te rindes y Peepshow, Brown fue aprisionado, pero esta vez en las viñetas de sus colegas. "Sigo manteniendo el contacto con ellos", confiesa sobre esos otros tótems del cómic contemporáneo. "Con Joe puedo tirarme tranquilamente dos horas hablando por teléfono".
La manera que tuvo Brown de devolverles el favor a sus amigos fue incluirlos en Pagando con ello, un cómic en el que cuenta sus experiencias con prostitutas. El tebeo, que termina siendo un panfleto en defensa del sexo de pago, recibió críticas incluso de los sectores más progresistas. "¿De dónde iban a venir si no? La gente de derechas ignora la existencia de mi cómic". A partir de entonces, Brown se convirtió en un activista por los derechos de las trabajadoras sexuales. "Además, estoy en contra de cualquier ley que intente criminalizar la prostitución".
No es para menos: Chester lleva 14 años acostándose única y exclusivamente con la misma prostituta. El dato está extraído de María lloró sobre los pies de Jesús, su última obra, en la que el autor adapta aquellos pasajes de las sagradas escrituras protagonizados por mujeres con conductas sexuales reprobables. Por lo menos, para sensibilidades católicas. "Si eres inteligente, sabes que en la Biblia hay un montón de sexo; no puedes obviar eso si quieres hacer una adaptación seria", recuerda Brown. "No me preocupaba tanto la reacción que tendrían mis lectores, sino la de aquellos que, como yo, son creyentes", determina, antes de contar como el libro casi le cuesta una amistad muy cercana.
Y es que María lloró sobre los pies de Jesús, además de adaptar textos bíblicos, propone teorías audaces; no es la menor de ellas aquella en la que Brown afirma que la Virgen María también fue prostituta. "Es una opinión minoritaria, pero no soy el único que piensa que la madre de Jesús era trabajadora sexual". Aunque este aspecto del libro haya sido el que más clickbait ha generado, poco se está hablando de lo auténticamente irreverente del nuevo cómic de Brown: éste intenta decirnos que todos nuestros prejuicios contra la prostitución tienen su origen en la Biblia y, por tanto, en nuestra educación judeocristiana. "Cada uno tiene derecho a creer en lo que quiera", expresa Chester. "Yo lo único que intento es no interpretar la Biblia desde una posición fundamentalista".Llegados a este punto, no puedo resistirme a preguntarle a Brown por su carrera política: el dibujante ha ido en dos ocasiones en las listas del Libertarían Party, una formación mal llamada 'anarcocapitalista'. "Yo era de izquierdas, pero me di cuenta de que no estaba completamente cómodo con sus parámetros ideológicos", explica. "Fue entonces cuando me hice libertarian. Esta opción política, con la que también se identifican otros dibujantes indies como Peter Bagge, no consiguió arañar ningún escaño en las elecciones canadienses. "Aun así, si el partido me volviese a pedir que fuera en sus listas, aceptaría sin dudarlo".
SAGRADAS ESCRITURAS: LAS INFLUENCIAS DE CHESTER
1."Me da reparo que comparen mi obra con el Génesis de Robert Crumb", asegura Brown. "Ese tebeo me parece una absoluta obra maestra".
2.Chester, con este cómic, pretende dar la réplica a la ensayista Jane Schaberg. "Me ayudó a mirar la Biblia con ojos nuevos", asegura.
3."He visto varias veces La última tentación de Cristo", añade. "Creo que Martin Scorsese creó un trabajo muy conmovedor".
4.En el tebeo, cita a Kurt Vonnegut: "Somos lo que pretendemos ser, así que debemos tener mucho cuidado con lo que pretendemos ser".
El Pais, Revista Tentaciones Número 21- Febrero 2017
sábado, 28 de enero de 2017
La ovejita 'Dolly'
'La Saga del Clon' es una historia de evolución personal en la que Spider-Man pasa de la juventud a la madurez. El joven y brillante guionista Gerry Conway firma el cómic.
GERARDO MACÍAS
26 Enero, 2017
'Marvel Gold. El asombroso Spider-Man: La saga del clon'. Stan Lee, Gerry Conway, Gil Kane, John Romita Sr, Frank Giacoia, Tony Mortellaro. Cómics, 2007. Contiene 'The Amazing Spiderman' nº 96 a 99 y 121 a 123 USA. Marvel Comics, 1971-1973.
Como casi mucha gente recordará, Dolly fue la ovejita clónica que nació en 1996, uno de los primeros pasos en la Historia clónica de la Humanidad. Y era sólo una ovejita, tan clónica como las demás (¿o es que las ovejas no son iguales?). Pero Dolly no dejó indiferente a casi nadie…
Eso sí, a Dolly se le adelantaron en la ficción, entre otros, Spider-Man con La Saga del Clon, historia publicada en el año 1975, casi dos décadas antes del nacimiento de la oveja clónica.
Stan Lee, redactor jefe de Marvel Comics, que estaba muy acostumbrado a darse baños de gloria entre multitudes, empezó a recibir quejas por la muerte de Gwen Stacy, novia de Spider-Man. Decidió traer de vuelta a Gwen, sin anular la historia original de su fallecimiento. Una vez hecho esto, se podía sacar de nuevo al personaje fuera de la serie si fuese necesario.
Miles Warren, profesor universitario de Biología y alter ego de un supervillano llamado El Chacal, clona de forma clandestina a sus alumnos Peter Parker y Gwen Stacy. Inexplicablemente, los clones resultantes conservan los recuerdos de los originales. De esta manera, El Chacal descubre la verdadera identidad de Spider-Man y, como tiene un enfermizo enamoramiento con su alumna, decide vengarse de Peter por la muerte de Gwen, poniendo a Parker a combatir contra su propio clon. Ambos creen que son el auténtico Peter, pero colaboran para derrotar al Chacal. Una bomba estalla, matando al villano y a uno de los dos Peter. El superviviente llega a la conclusión de que él es el verdadero.
La Saga del Clon es una historia de evolución personal. Peter Parker es un chico solitario. Un accidente le dota de poderes especiales y, tras la muerte de su tío Ben por asesinato, del que se siente culpable por omisión, decide utilizar para el bien esos superpoderes. El siguiente paso lo da en la universidad, donde intenta forjar su personalidad. Su destino profesional se define mediante sus estudios científicos. Su destino sentimental se concreta en Gwen Stacy, el amor de su vida, la pareja ideal, la futura esposa. El estado de felicidad de Peter Parker es absoluto.
Pero entonces, Gwen Stacy es asesinada por el Duende Verde, y todos sus planes de futuro se van al traste. La Saga del Clon es la historia de Peter Parker cayendo hasta lo más hondo y levantándose de la caída. Peter entra en una nueva etapa en la que asistimos a la trama paralela del Chacal, y al reencuentro de Peter Parker con la vida gracias a la mujer que había sido la otra durante la etapa dibujada por John Romita: Mary Jane Watson va tomando protagonismo de forma natural entre pelea y pelea de Spider-Man. Un día, dan un paseo en barco; otro día, van al cine... Hasta que Peter viaja temporalmente a París, Mary Jane le despide en el aeropuerto y en esa despedida ambos abren los ojos…
Este romance se ve acelerado con la aparición del clon de Gwen Stacy. Es la última tentación, un coletazo del pasado. A Peter no sólo le asusta el regreso de un ser amado desde la tumba, sino también verse atrapado por un pasado que está a punto de superar.
En realidad, el clon más importante de esta trama no es el de Spider-Man sino el de Gwen. Resolver el misterio de los clones, derrotar al Chacal, y confirmar su amor por Mary Jane, son tres actos que se funden en uno solo. De esta manera, Peter Parker y Spider-Man se integran, el pasado queda atrás, y el protagonista se dispone a enfrentarse a su vida adulta.
En cierto modo podría decirse que aquí concluye la historia de Spider-Man, la historia que Stan Lee y Steve Ditko empezaron a narrar en 1962 en Amazing Frantasy nº 15, la historia del niño que se hace adulto.
La Saga del Clon cuenta, al menos, con seis ediciones en España. Es una historia que, más de cuarenta años después de haber visto la luz, sigue siendo reeditada periódicamente.
El responsable de todo esto es el joven guionista Gerry Conway, que aterrizó en la colección The Amazing Spider-Man cuando apenas tenía veinte años, y en estas páginas firmó momentos tan míticos como las muertes de Gwen Stacy y Norman Osborn, convirtió a uno de los protagonistas en Hombre Lobo y creó al primer antihéroe de Marvel: The Punisher. Sin menospreciar al dibujante Ross Andru, que tanto embellece estas páginas.
Malaga Hoy
GERARDO MACÍAS
26 Enero, 2017
Como casi mucha gente recordará, Dolly fue la ovejita clónica que nació en 1996, uno de los primeros pasos en la Historia clónica de la Humanidad. Y era sólo una ovejita, tan clónica como las demás (¿o es que las ovejas no son iguales?). Pero Dolly no dejó indiferente a casi nadie…
Eso sí, a Dolly se le adelantaron en la ficción, entre otros, Spider-Man con La Saga del Clon, historia publicada en el año 1975, casi dos décadas antes del nacimiento de la oveja clónica.
Stan Lee, redactor jefe de Marvel Comics, que estaba muy acostumbrado a darse baños de gloria entre multitudes, empezó a recibir quejas por la muerte de Gwen Stacy, novia de Spider-Man. Decidió traer de vuelta a Gwen, sin anular la historia original de su fallecimiento. Una vez hecho esto, se podía sacar de nuevo al personaje fuera de la serie si fuese necesario.
Miles Warren, profesor universitario de Biología y alter ego de un supervillano llamado El Chacal, clona de forma clandestina a sus alumnos Peter Parker y Gwen Stacy. Inexplicablemente, los clones resultantes conservan los recuerdos de los originales. De esta manera, El Chacal descubre la verdadera identidad de Spider-Man y, como tiene un enfermizo enamoramiento con su alumna, decide vengarse de Peter por la muerte de Gwen, poniendo a Parker a combatir contra su propio clon. Ambos creen que son el auténtico Peter, pero colaboran para derrotar al Chacal. Una bomba estalla, matando al villano y a uno de los dos Peter. El superviviente llega a la conclusión de que él es el verdadero.
La Saga del Clon es una historia de evolución personal. Peter Parker es un chico solitario. Un accidente le dota de poderes especiales y, tras la muerte de su tío Ben por asesinato, del que se siente culpable por omisión, decide utilizar para el bien esos superpoderes. El siguiente paso lo da en la universidad, donde intenta forjar su personalidad. Su destino profesional se define mediante sus estudios científicos. Su destino sentimental se concreta en Gwen Stacy, el amor de su vida, la pareja ideal, la futura esposa. El estado de felicidad de Peter Parker es absoluto.
Pero entonces, Gwen Stacy es asesinada por el Duende Verde, y todos sus planes de futuro se van al traste. La Saga del Clon es la historia de Peter Parker cayendo hasta lo más hondo y levantándose de la caída. Peter entra en una nueva etapa en la que asistimos a la trama paralela del Chacal, y al reencuentro de Peter Parker con la vida gracias a la mujer que había sido la otra durante la etapa dibujada por John Romita: Mary Jane Watson va tomando protagonismo de forma natural entre pelea y pelea de Spider-Man. Un día, dan un paseo en barco; otro día, van al cine... Hasta que Peter viaja temporalmente a París, Mary Jane le despide en el aeropuerto y en esa despedida ambos abren los ojos…
Este romance se ve acelerado con la aparición del clon de Gwen Stacy. Es la última tentación, un coletazo del pasado. A Peter no sólo le asusta el regreso de un ser amado desde la tumba, sino también verse atrapado por un pasado que está a punto de superar.
En realidad, el clon más importante de esta trama no es el de Spider-Man sino el de Gwen. Resolver el misterio de los clones, derrotar al Chacal, y confirmar su amor por Mary Jane, son tres actos que se funden en uno solo. De esta manera, Peter Parker y Spider-Man se integran, el pasado queda atrás, y el protagonista se dispone a enfrentarse a su vida adulta.
En cierto modo podría decirse que aquí concluye la historia de Spider-Man, la historia que Stan Lee y Steve Ditko empezaron a narrar en 1962 en Amazing Frantasy nº 15, la historia del niño que se hace adulto.
La Saga del Clon cuenta, al menos, con seis ediciones en España. Es una historia que, más de cuarenta años después de haber visto la luz, sigue siendo reeditada periódicamente.
El responsable de todo esto es el joven guionista Gerry Conway, que aterrizó en la colección The Amazing Spider-Man cuando apenas tenía veinte años, y en estas páginas firmó momentos tan míticos como las muertes de Gwen Stacy y Norman Osborn, convirtió a uno de los protagonistas en Hombre Lobo y creó al primer antihéroe de Marvel: The Punisher. Sin menospreciar al dibujante Ross Andru, que tanto embellece estas páginas.
Malaga Hoy
La espía que me traicionó
Panini Cómics publica la nueva serie de La Viuda Negra, uno de los nombres más carismáticos de Marvel.
JOSÉ LUIS VIDAL
26 Enero, 2017
America Chavez, Riri Williams, Jessica Drew, Lunella Lafayette, Jennifer Walters, Cindy Moon, Spider-Gwen, Kamala Khan, Elektra Natchios, Jessica Jones, Patsy Walker, Gwenpool, Squirrel Girl, Gamora… Nombres de mujer, heroínas de ese "nuevo" Universo Marvel. Los gerifaltes de la Casa de las Ideas se han dado cuenta de la tremenda deuda que tenían con el público femenino, al que realmente nunca han estado dirigidos sus cómics, y con rapidez y decisión se han puesto manos a la obra para dar vida a multitud de colecciones protagonizadas por estas féminas, y muchas más que vendrán en los próximos meses, ya que parece que la jugada editorial les ha salido perfecta, creando un perfecto producto para todos los públicos y edades.
Y una de estas nuevas incorporaciones es la de la colección dedicada a la espía por antonomasia del Universo Marvel, la Viuda Negra. El tremendo éxito obtenido con el personaje interpretado por la voluptuosa Scarlett Johansson en las películas que recrean las aventuras de estos superhéroes, ha hecho (es el signo de los tiempos) que se cree una nueva cabecera dedicada a las peripecias de Natasha Romanoff. Y qué mejor pareja artística que la formada por un guionista y un dibujante que devolvieron la luz y la sonrisa a un personaje al que siempre, por necesidades del guión, hemos visto sumergido en las sombras: Daredevil.
Mark Waid y Chris Samnee se lo jugaron todo a una sola carta, y ganaron, creando una etapa inolvidable en las aventuras de El Hombre Sin Miedo (y de paso se llevaron algún que otro premio…). Pues bien, cambiando el tono de la nueva propuesta, nos presentan ahora a una Viuda Negra que, en su primer número, prácticamente no dice ni mu. Os aseguro que el comienzo de la historia es una auténtica lección de cómo se debe planificar un cómic. Chris Samnee (que también coguioniza en esta ocasión) adopta un tono menos caricaturesco y nos regala la huida de la Viuda del helitransporte de S.H.I.E.L.D., un cómic este que ya de por sí merece las mejores críticas. Os aseguro que en este tomo de tapa dura encuadrado en la Colección 100% se atesoran las mejores páginas dibujadas que he visto en los últimos tiempos.
Mark Waid es perro viejo en esto de los tebeos, llevamos disfrutando ya muchos años con sus historias. Por sus "manos" han pasado Flash, la JLA, la Legion de Superhéroes, además de regalarnos maravillas como Kingdom Come y, ya hablando de Marvel, su recordadas etapas en la colecciones del Capitán América, Los Cuatro Fantásticos o Spiderman… Es por ello que una vez vuelve a dar en el clavo y nos presenta a una Natasha que huye, escapa de la base de la organización liderada por Nick Furia, creando el caos y la confusión. ¿Y todo esto por qué?
Sin querer adelantar demasiado de la trama, os adelanto que esta implica a un veterano agente de S.H.I.E.L.D. , Elder, que acaba de perder a una joven agente a su cargo y canaliza todo su odio y amargura hacia una Viuda Negra a la que acusa de tener la culpa del fallecimiento de la muchacha. Lo que él, ni la Maria Hill (la actual directora de la organización) saben es que están a punto de ser masacrados por un letal comando de asesinos. Tan sólo la tremenda habilidad de Natasha hará que el resultado de la refriega sea a su favor y, de paso, conocerá a una peligrosa facción terrorista llamada El león herido, que parece saber mucho sobre ella…
Y es que en esta nueva colección vamos a conocer, por fin, esos años oscuros de la espía, su origen como nunca nadie lo había narrado. Nacida para los cómics en 1961 en el número 52 de la revista Tales of Suspense, sus "padres" en esto de las viñetas fueron el omnipresente Stan Lee, de cuya imaginación nacieron la mayoría de los personajes que hoy en día son los cimientos del Universo Marvel, y el dibujante Don Heck. Al principio, Natasha, o mejor dicho Natalia Alianovna Romanova (que es su verdadero nombre) fue la típica y tópica copia de una Mata Hari vestida con mallas. A lo largo de los años consiguió redimirse de sus primeros crímenes que la enfrentaron nada más y nada menos que a Tony Stark, logrando formar parte de Los Vengadores y, de paso, manteniendo relaciones íntimas con Ojo de Halcón, Iron Man, Daredevil y el Soldado de Invierno (se ve que las rusas tienen la sangre muy, muy caliente…).
Pero, ¿quién entrenó a Natasha? ¿Cómo se convirtió en una letal asesina? En este absorbente primer arco argumental muchas piezas de su oscuro pasado van a salir a la luz: Anya, Iosef, la Sala Roja… Nombres estos que, por sí no nos dicen nada ahora, pero que una vez que os sumerjáis en las páginas de este cómic os ofrecerán una completa visión de uno de los personajes más letales de Marvel, ¡la Viuda Negra!
Malaga Hoy
JOSÉ LUIS VIDAL
26 Enero, 2017
America Chavez, Riri Williams, Jessica Drew, Lunella Lafayette, Jennifer Walters, Cindy Moon, Spider-Gwen, Kamala Khan, Elektra Natchios, Jessica Jones, Patsy Walker, Gwenpool, Squirrel Girl, Gamora… Nombres de mujer, heroínas de ese "nuevo" Universo Marvel. Los gerifaltes de la Casa de las Ideas se han dado cuenta de la tremenda deuda que tenían con el público femenino, al que realmente nunca han estado dirigidos sus cómics, y con rapidez y decisión se han puesto manos a la obra para dar vida a multitud de colecciones protagonizadas por estas féminas, y muchas más que vendrán en los próximos meses, ya que parece que la jugada editorial les ha salido perfecta, creando un perfecto producto para todos los públicos y edades.
Y una de estas nuevas incorporaciones es la de la colección dedicada a la espía por antonomasia del Universo Marvel, la Viuda Negra. El tremendo éxito obtenido con el personaje interpretado por la voluptuosa Scarlett Johansson en las películas que recrean las aventuras de estos superhéroes, ha hecho (es el signo de los tiempos) que se cree una nueva cabecera dedicada a las peripecias de Natasha Romanoff. Y qué mejor pareja artística que la formada por un guionista y un dibujante que devolvieron la luz y la sonrisa a un personaje al que siempre, por necesidades del guión, hemos visto sumergido en las sombras: Daredevil.
Mark Waid y Chris Samnee se lo jugaron todo a una sola carta, y ganaron, creando una etapa inolvidable en las aventuras de El Hombre Sin Miedo (y de paso se llevaron algún que otro premio…). Pues bien, cambiando el tono de la nueva propuesta, nos presentan ahora a una Viuda Negra que, en su primer número, prácticamente no dice ni mu. Os aseguro que el comienzo de la historia es una auténtica lección de cómo se debe planificar un cómic. Chris Samnee (que también coguioniza en esta ocasión) adopta un tono menos caricaturesco y nos regala la huida de la Viuda del helitransporte de S.H.I.E.L.D., un cómic este que ya de por sí merece las mejores críticas. Os aseguro que en este tomo de tapa dura encuadrado en la Colección 100% se atesoran las mejores páginas dibujadas que he visto en los últimos tiempos.
Mark Waid es perro viejo en esto de los tebeos, llevamos disfrutando ya muchos años con sus historias. Por sus "manos" han pasado Flash, la JLA, la Legion de Superhéroes, además de regalarnos maravillas como Kingdom Come y, ya hablando de Marvel, su recordadas etapas en la colecciones del Capitán América, Los Cuatro Fantásticos o Spiderman… Es por ello que una vez vuelve a dar en el clavo y nos presenta a una Natasha que huye, escapa de la base de la organización liderada por Nick Furia, creando el caos y la confusión. ¿Y todo esto por qué?
Sin querer adelantar demasiado de la trama, os adelanto que esta implica a un veterano agente de S.H.I.E.L.D. , Elder, que acaba de perder a una joven agente a su cargo y canaliza todo su odio y amargura hacia una Viuda Negra a la que acusa de tener la culpa del fallecimiento de la muchacha. Lo que él, ni la Maria Hill (la actual directora de la organización) saben es que están a punto de ser masacrados por un letal comando de asesinos. Tan sólo la tremenda habilidad de Natasha hará que el resultado de la refriega sea a su favor y, de paso, conocerá a una peligrosa facción terrorista llamada El león herido, que parece saber mucho sobre ella…
Y es que en esta nueva colección vamos a conocer, por fin, esos años oscuros de la espía, su origen como nunca nadie lo había narrado. Nacida para los cómics en 1961 en el número 52 de la revista Tales of Suspense, sus "padres" en esto de las viñetas fueron el omnipresente Stan Lee, de cuya imaginación nacieron la mayoría de los personajes que hoy en día son los cimientos del Universo Marvel, y el dibujante Don Heck. Al principio, Natasha, o mejor dicho Natalia Alianovna Romanova (que es su verdadero nombre) fue la típica y tópica copia de una Mata Hari vestida con mallas. A lo largo de los años consiguió redimirse de sus primeros crímenes que la enfrentaron nada más y nada menos que a Tony Stark, logrando formar parte de Los Vengadores y, de paso, manteniendo relaciones íntimas con Ojo de Halcón, Iron Man, Daredevil y el Soldado de Invierno (se ve que las rusas tienen la sangre muy, muy caliente…).
Pero, ¿quién entrenó a Natasha? ¿Cómo se convirtió en una letal asesina? En este absorbente primer arco argumental muchas piezas de su oscuro pasado van a salir a la luz: Anya, Iosef, la Sala Roja… Nombres estos que, por sí no nos dicen nada ahora, pero que una vez que os sumerjáis en las páginas de este cómic os ofrecerán una completa visión de uno de los personajes más letales de Marvel, ¡la Viuda Negra!
Malaga Hoy
Cuentos adaptados
JAVIER FERNÁNDEZ
26 Enero, 2017
Mucho antes de Pulgarcito y Superlópez, un joven Jan emigró a Cuba y produjo, según el prologuista Javier Alcázar, "una serie de obras que, aunque elementales, tenían ya las características y tendencias de su obra madura". Los cuentos Din Don, álbum primorosamente editado por la Asociación Cultural Tebeosfera, recoge un conjunto de adaptaciones de cuentos infantiles dibujadas por Jan con diversos guionistas, inéditas hasta la fecha en nuestro país, que vieron la luz entre 1966 y 1967 en la cabecera cubana Din Don: Los zancos del rey Patón, El traje invisible, Vichy, El abuelo de la sierra, Gulliver en el País de los Gigantes, La Cenicienta, El inteligente inventor y Caperucita Roja. Sencillamente delicioso.
Malaga Hoy
26 Enero, 2017
'Los cuentos de Din Don'. Jan. ACyT. 48 páginas. 12 euros.
Malaga Hoy
Un título imprescindible
JAVIER FERNÁNDEZ
26 Enero, 2017
La Asociación Cultural Tebeosfera vuelve a la carga con Tebeos. Las revistas juveniles, otro título imprescindible de su colección Memoria de la historieta. Con portada de Kim, prólogo de Fernando Savater y capítulos de Manuel Barrero y Alfons Moliné, Álvaro M. Pons, José María Conget, José Joaquín Rodríguez y Paula Andrea Sepúlveda, Jordi Riera Pujal y Rafael Marín, el libro explica las circunstancias editoriales y analiza los contenidos de un puñado de revistas clásicas de nuestra bibliografía: Pulgarcito, El DDT contra las penas, El Coyote, Sissi (junto con Lily, Esther y otros derivados), la catalana Patufet y la inolvidable Trinca. No me canso de alabar la labor de Tebeosfera, el colectivo que más hace por la conservación de la memoria del cómic de este país, pero es que resulta fácil hablar bien de unos tipos que publican maravillas como esta.
Malaga Hoy
26 Enero, 2017
'Tebeos. Las revistas juveniles'. VV. AA. ACyT. 400 páginas. 25 euros.
Malaga Hoy
Amores oscuros
JAVIER FERNÁNDEZ
26 Enero, 2017
De la sección de manga de ECC les traigo hoy dos recomendaciones que harán las delicias de los paladares más exigentes. La primera de ellas es Bárbara, del gran Osamu Tezuka en su vertiente adulta y oscura, que viene a sumarse a los otros tres estupendos títulos ya publicados por la editorial: Devorar la Tierra, La canción de Apolo y Oda a Kirihito. La historia nos presenta a una extraña pareja protagonista: el escritor Yôsuke Mikura y la joven vagabunda Bárbara, a la que el primero encuentra en un mugriento rincón de la estación de Shinjuku y acoge en su casa. Ambos arrastran sus propios secretos y obsesiones, lo que complica una convivencia que, poco a poco, se transforma en una extraña relación de dependencia mutua. Bárbara es alcohólica, maleducada y hasta violenta, y va y viene a su antojo, incitándose sexualmente, rompiendo los objetos de la casa de Mikura o robándole el dinero. Mikura, por su parte, es famoso, ha sido traducido a varios idiomas y goza de un estatus acomodado, pero esconde también "un defecto terrible, un problema psicológico (…), una enfermedad crónica, un trastorno sexual…", de modo que lo mismo se enamora de un maniquí que de un perro. Con estos extravagantes ingredientes, Tezuka compone una obra (otra más) hipnótica y fascinante que asombra por sus puntos de giro inesperados y atrapa al lector de principio a fin.
Mi segunda recomendación es La extraña historia de la isla Panorama, segundo título de Suehiro Maruo publicado por ECC, tras la recopilación de historietas cortas Infierno embotellado. El libro había tenido una edición previa en castellano, pero estaba agotada y merecía regresar cuanto antes a librerías. Es la singular y bellísima adaptación de la obra del escritor japonés Ranpo Edogawa, un tebeo espectacular, que comienza como una novela de género negro, con la suplantación de identidad como motivo principal, y termina como un inclasificable delirio en torno a la creación de una utopía. En 2009, se alzó merecidamente con uno de los apartados del Premio Cultural Osamu Tezuka.
Malaga Hoy
26 Enero, 2017
'Bárbara'. Osamu Tezuka. ECC. 432 páginas. 20 euros.
Mi segunda recomendación es La extraña historia de la isla Panorama, segundo título de Suehiro Maruo publicado por ECC, tras la recopilación de historietas cortas Infierno embotellado. El libro había tenido una edición previa en castellano, pero estaba agotada y merecía regresar cuanto antes a librerías. Es la singular y bellísima adaptación de la obra del escritor japonés Ranpo Edogawa, un tebeo espectacular, que comienza como una novela de género negro, con la suplantación de identidad como motivo principal, y termina como un inclasificable delirio en torno a la creación de una utopía. En 2009, se alzó merecidamente con uno de los apartados del Premio Cultural Osamu Tezuka.
Malaga Hoy
Quince años de 'Invencible'
Hay pocos títulos tan excitantes como éste, pero la penúltima sorpresa de Kirkman y compañía fue anunciar que la serie echará el cierre en 2017.
JAVIER FERNÁNDEZ
26 Enero, 2017
Quince años, quince, cumple este año Invencible. Su cabecera regular, editada por Image, debutó con fecha de portada de enero de 2003 (les recuerdo que los tebeos estadounidenses salen a la venta un par de meses antes de lo que indica la portada, y que varias cabeceras de la misma casa publicaron un adelanto de la serie a lo largo de 2002). Con quince años de trayectoria, Spiderman, por ejemplo, había pasado ya por las manos de Stan Lee, Steve Ditko, John Romita, Roy Thomas, Gil Kane y Gerry Conway, entre otros, y andaba en la fase final de la intervención de Len Wein y Ross Andru en The Amazing Spider-Man. Claro está que Invencible no ha alcanzado la popularidad del Hombre Araña, pero puede, en cambio, presumir de una fuerte coherencia artística. Durante esta década y media, sus aventuras han sido obra de un solo guionista, Robert Kirkman, mundialmente reconocido por ese otro culebrón que es Los muertos vivientes. Y no solo el apartado literario, también la parte gráfica es excepcionalmente consistente. El dibujante Cory Walker dibujó los primeros siete números y definió el estilo visual; en el octavo aterrizó Ryan Ottley, que se ha mantenido al pie del cañón todos estos años (hasta el regreso del propio Walker para el acto final), conservando la peculiar estética de Invencible.
La larga permanencia del equipo artístico ha garantizado un notable nivel de calidad, y no son pocos los que consideran que este tebeo es uno de los mejores de superhéroes del siglo XXI. Kirkman ha sabido renovar el espíritu del género con su inagotable inventiva (véase la larga nómina de personajes secundarios, héroes y villanos, que enriquecen la serie), su talento para los diálogos, la importancia que concede a las relaciones (amorosas, familiares, de amistad) y una proverbial capacidad para sorprender a los lectores con cambios radicales en el argumento. Violencia y humor son dos elementos esenciales de Invencible, y forman parte de un éxito al que contribuyen decisivamente los estupendos diseños de personajes y los dibujos vibrantes, el ritmo siempre vertiginoso de Walker y Ottley. Les diría que Invencible tiene cuerda para rato, pues hay pocos títulos tan excitantes como este, pero la penúltima sorpresa de Kirkman y compañía fue anunciar que la serie echará el cierre en 2017, antes de que la fórmula se agote. Es una lástima, pero también un ejercicio de honestidad que honra a los padres de la criatura.
En España, las aventuras del joven superhéroe Mark Grayson, hijo del extraterrestre Omni-Man y la terráquea Debbie Grayson, están siendo publicadas con mimo por la editorial Aleta, que ofrece el tebeo, primero, en un formato popular y, luego, en lujosos tomos recopilatorios denominados Ultimate Collection. Estos últimos son una auténtica gozada, por su hechura, su gran tamaño y por la generosa cantidad de extras que contienen. Por el momento, han visto la luz siete (el séptimo llega al número 84 estadounidense). Les aconsejo que se hagan con el primero, verán cómo enseguida se lanzan por el segundo.
Malaga Hoy
JAVIER FERNÁNDEZ
26 Enero, 2017
'Invencible. Ultimate Collection Vol. 1'. Robert Kirkman, Cory Walker, Ryan Ottley. Aleta. 400 páginas. 34,95 euros.
La larga permanencia del equipo artístico ha garantizado un notable nivel de calidad, y no son pocos los que consideran que este tebeo es uno de los mejores de superhéroes del siglo XXI. Kirkman ha sabido renovar el espíritu del género con su inagotable inventiva (véase la larga nómina de personajes secundarios, héroes y villanos, que enriquecen la serie), su talento para los diálogos, la importancia que concede a las relaciones (amorosas, familiares, de amistad) y una proverbial capacidad para sorprender a los lectores con cambios radicales en el argumento. Violencia y humor son dos elementos esenciales de Invencible, y forman parte de un éxito al que contribuyen decisivamente los estupendos diseños de personajes y los dibujos vibrantes, el ritmo siempre vertiginoso de Walker y Ottley. Les diría que Invencible tiene cuerda para rato, pues hay pocos títulos tan excitantes como este, pero la penúltima sorpresa de Kirkman y compañía fue anunciar que la serie echará el cierre en 2017, antes de que la fórmula se agote. Es una lástima, pero también un ejercicio de honestidad que honra a los padres de la criatura.
En España, las aventuras del joven superhéroe Mark Grayson, hijo del extraterrestre Omni-Man y la terráquea Debbie Grayson, están siendo publicadas con mimo por la editorial Aleta, que ofrece el tebeo, primero, en un formato popular y, luego, en lujosos tomos recopilatorios denominados Ultimate Collection. Estos últimos son una auténtica gozada, por su hechura, su gran tamaño y por la generosa cantidad de extras que contienen. Por el momento, han visto la luz siete (el séptimo llega al número 84 estadounidense). Les aconsejo que se hagan con el primero, verán cómo enseguida se lanzan por el segundo.
Malaga Hoy
De los muros a la sed, el rito de la supervivencia
El malagueño José Pablo García publica 'Vidas ocupadas' (Dibbuks), crónica en viñetas de la difícil existencia cotidiana en Palestina.
PABLO BUJALANCE
Málaga, 25 Enero, 2017
Existe una lógica concreta en el hilo que conduce desde La Guerra Civil Española (Debate), adaptación al cómic de la obra del historiador Paul Preston, a Vidas ocupadas (Dibbuks), el volumen que hace apenas unos días publicó el autor malagueño José Pablo García: comparecen en ambos casos territorios destruidos y víctimas de la barbarie en carne y hueso. Pero lo cierto es que cuando la oportunidad de hacer Vidas ocupadas llamó a su puerta de la mano de Acción Contra el Hambre y la Agencia Española de Cooperación, La Guerra Civil Española era todavía un ambicioso proyecto, inédito y en los márgenes de lo posible. El propio dibujante y guionista explica a este medio el proceso: "Acción Contra el Hambre buscaba al autor idóneo para hacer este cómic, así que acudió a la editorial Dibbuks y pidió un listado de candidatos. Finalmente me escogieron a mí, y la verdad es que al principio me costó comprender las razones de la elección. Yo nunca había hecho nada relacionado directamente con la temática social, ni nada narrado en primera persona en tono testimonial, tal y como querían. Pero parece que les gustó mucho Las aventuras de Joselito, así que me lo ofrecieron". Dicho y hecho: Vidas ocupadas está ya en las librerías y sirve como auténtico registro en viñetas del día a día en un territorio tan complejo y castigado como Palestina. Un trabajo que confirma ya a José Pablo García como un agente imprescindible del cómic hecho en España.
Las aventuras de Joselito (Reino de Cordelia, 2015) causó un verdadero impacto con su multiplicidad de lenguajes iconográficos y sirvió en bandeja a García la realización de otros trabajos como el celebrado La Guerra Civil Española y este Vidas ocupadas, para cuya realización pasó el malagueño diez días en Palestina, en un trayecto que abarcó desde Nablus hasta Gaza, junto a los cooperantes de Acción Contra el Hambre y en plena exposición a la cruda realidad de 4,5 millones de palestinos: "En realidad pronto comprobé que buscaban una mirada poco experta en cuestiones sociales para que fuese capaz de contar aquello de manera más neutra, con una disposición más abierta. Me hicieron hincapié en que retratase ante todo los problemas de la vida diaria, los aspectos que menos reflejan los medios de comunicación, como por ejemplo la carestía del suministro de agua. Los acuíferos de Gaza están ya vacíos y la red de alcantarillados está en su mayor parte destrozada, pero casi nunca se habla de esto. Tampoco es habitual encontrar información sobre los riesgos en cuanto a seguridad alimentaria, ni sobre los beduinos que viven cerca de los asentamientos israelíes y que menudo son marginados y ridiculizados. Así que tuve que esforzarme especialmente para contar todo esto", explica José Pablo García, quien señala que las expectativas antes del viaje no fueron menos abrumadoras: "Antes de ir allí me preocupaba la dimensión del reto, la responsabilidad que implicaba tratar un tema tan delicado. Y también, no lo ocultaré, llegué a sentir miedo por mi propia seguridad. Una vez allí, sin embargo, todo resultó más fácil. Fui tomando notas y haciendo fotos y poco a poco el cómic se armó en mi cabeza".
En las 88 páginas de Vidas ocupadas, José Pablo García se atiene a la petición previa por parte de sus promotores de una narración testimonial, en primera persona, a través de un alter ego, un dibujante de cómics como el mismo García que recibe el encargo de hacer una obra sobre Palestina: "Es la primera vez que acudo a este recurso, y hay que admitir que para este tipo de proyectos resulta muy efectivo. Cuando narro mi propia experiencia en el viaje a través de este personaje se reduce el tono trágico que el lector espera encontrar en un cómic así, hay una mayor complicidad. Los cooperantes de Acción Contra el Hambre me pidieron que no adoptara un tono muy militante, que no dibujara una historia política, sino que ofreciera más bien algo que combinara mi experiencia personal con la realidad de Palestina y el trabajo que la organización desarrolla allí. Me sugirieron que no fuera beligerante, sino amable y sutil, y por mi parte creo que si se trata de retratar una determinada realidad las consignas políticas terminan entorpeciendo. No hay nada de esto en Vidas ocupadas, sino una historia de gente que lucha por salir adelante a diario en condiciones muy adversas". A la hora de ponerse manos a la obra, García admite la (inevitable) influencia de maestros que también han adoptado un registro testimonial para hacer crónicas en viñetas, como el maltés Joe Sacco (Palestina. En la franja de Gaza) y y el canadiense Guy Delisle (Crónicas de Jerusalén, Pyongyang), si bien, "aunque las había leído en su momento, no volví a leerlas para evitar que pudiera copiar cosas de manera inconsciente. Aunque ahora, la verdad, me arrepiento de no haber vuelto a ellas, seguro que me habrían dado herramientas interesantes". Con su segunda colaboración con Paul Preston a la vuelta de la esquina, José Pablo García ya es un autor de cómics de todas las latitudes. El mundo se muestra rotundo en cada una de sus viñetas.
Malaga Hoy
PABLO BUJALANCE
Málaga, 25 Enero, 2017
Ilustración que sirve de portada a 'Vidas ocupadas'.
Existe una lógica concreta en el hilo que conduce desde La Guerra Civil Española (Debate), adaptación al cómic de la obra del historiador Paul Preston, a Vidas ocupadas (Dibbuks), el volumen que hace apenas unos días publicó el autor malagueño José Pablo García: comparecen en ambos casos territorios destruidos y víctimas de la barbarie en carne y hueso. Pero lo cierto es que cuando la oportunidad de hacer Vidas ocupadas llamó a su puerta de la mano de Acción Contra el Hambre y la Agencia Española de Cooperación, La Guerra Civil Española era todavía un ambicioso proyecto, inédito y en los márgenes de lo posible. El propio dibujante y guionista explica a este medio el proceso: "Acción Contra el Hambre buscaba al autor idóneo para hacer este cómic, así que acudió a la editorial Dibbuks y pidió un listado de candidatos. Finalmente me escogieron a mí, y la verdad es que al principio me costó comprender las razones de la elección. Yo nunca había hecho nada relacionado directamente con la temática social, ni nada narrado en primera persona en tono testimonial, tal y como querían. Pero parece que les gustó mucho Las aventuras de Joselito, así que me lo ofrecieron". Dicho y hecho: Vidas ocupadas está ya en las librerías y sirve como auténtico registro en viñetas del día a día en un territorio tan complejo y castigado como Palestina. Un trabajo que confirma ya a José Pablo García como un agente imprescindible del cómic hecho en España.
Las aventuras de Joselito (Reino de Cordelia, 2015) causó un verdadero impacto con su multiplicidad de lenguajes iconográficos y sirvió en bandeja a García la realización de otros trabajos como el celebrado La Guerra Civil Española y este Vidas ocupadas, para cuya realización pasó el malagueño diez días en Palestina, en un trayecto que abarcó desde Nablus hasta Gaza, junto a los cooperantes de Acción Contra el Hambre y en plena exposición a la cruda realidad de 4,5 millones de palestinos: "En realidad pronto comprobé que buscaban una mirada poco experta en cuestiones sociales para que fuese capaz de contar aquello de manera más neutra, con una disposición más abierta. Me hicieron hincapié en que retratase ante todo los problemas de la vida diaria, los aspectos que menos reflejan los medios de comunicación, como por ejemplo la carestía del suministro de agua. Los acuíferos de Gaza están ya vacíos y la red de alcantarillados está en su mayor parte destrozada, pero casi nunca se habla de esto. Tampoco es habitual encontrar información sobre los riesgos en cuanto a seguridad alimentaria, ni sobre los beduinos que viven cerca de los asentamientos israelíes y que menudo son marginados y ridiculizados. Así que tuve que esforzarme especialmente para contar todo esto", explica José Pablo García, quien señala que las expectativas antes del viaje no fueron menos abrumadoras: "Antes de ir allí me preocupaba la dimensión del reto, la responsabilidad que implicaba tratar un tema tan delicado. Y también, no lo ocultaré, llegué a sentir miedo por mi propia seguridad. Una vez allí, sin embargo, todo resultó más fácil. Fui tomando notas y haciendo fotos y poco a poco el cómic se armó en mi cabeza".
En las 88 páginas de Vidas ocupadas, José Pablo García se atiene a la petición previa por parte de sus promotores de una narración testimonial, en primera persona, a través de un alter ego, un dibujante de cómics como el mismo García que recibe el encargo de hacer una obra sobre Palestina: "Es la primera vez que acudo a este recurso, y hay que admitir que para este tipo de proyectos resulta muy efectivo. Cuando narro mi propia experiencia en el viaje a través de este personaje se reduce el tono trágico que el lector espera encontrar en un cómic así, hay una mayor complicidad. Los cooperantes de Acción Contra el Hambre me pidieron que no adoptara un tono muy militante, que no dibujara una historia política, sino que ofreciera más bien algo que combinara mi experiencia personal con la realidad de Palestina y el trabajo que la organización desarrolla allí. Me sugirieron que no fuera beligerante, sino amable y sutil, y por mi parte creo que si se trata de retratar una determinada realidad las consignas políticas terminan entorpeciendo. No hay nada de esto en Vidas ocupadas, sino una historia de gente que lucha por salir adelante a diario en condiciones muy adversas". A la hora de ponerse manos a la obra, García admite la (inevitable) influencia de maestros que también han adoptado un registro testimonial para hacer crónicas en viñetas, como el maltés Joe Sacco (Palestina. En la franja de Gaza) y y el canadiense Guy Delisle (Crónicas de Jerusalén, Pyongyang), si bien, "aunque las había leído en su momento, no volví a leerlas para evitar que pudiera copiar cosas de manera inconsciente. Aunque ahora, la verdad, me arrepiento de no haber vuelto a ellas, seguro que me habrían dado herramientas interesantes". Con su segunda colaboración con Paul Preston a la vuelta de la esquina, José Pablo García ya es un autor de cómics de todas las latitudes. El mundo se muestra rotundo en cada una de sus viñetas.
Malaga Hoy
martes, 24 de enero de 2017
Por qué todo el mundo quiere ser la Chica Ardilla
Las editoriales de EE UU se vuelcan para captar al público femenino con sus superheroínas
ENEKO RUIZ JIMÉNEZ
10 ENE 2017
Hace unos meses, Shannon Purser, conocida como Barb de la serie Stranger Things, dijo que el papel que de verdad le gustaría interpretar es el de La Chica Ardilla. Unos días más tarde, se unió a esa petición una estrella como Anna Kendrick. Suena raro, pero ambas se mostraban voluntarias para ser una superheroína disfrazada de ardilla cuyo mayor poder es hablar con estos adorables animales comebellotas. Un personaje femenino que comenzó como una broma de relleno (creado en 1992 por Will Murray y Steve Ditko, responsable de Spiderman y Doctor Extraño) pero que ahora, en pleno esplendor de las heroínas Marvel, ha sido reinterpretada en las viñetas como una universitaria sin complejos, optimista y altiva con una serie propia con su nombre bien grande en la portada y que no se cansa de salvar el mundo de las peores amenazas (casi sin querer). ¿Por qué todo el mundo quiere ser la chica ardilla entonces? Quizás porque el cómic de superhéroes por fin ha aprendido a mimar a un nuevo público, ha comprendido que las superheroínas no tienen por qué ser mujeres objeto con grandes escotes y mallas pegadas, como lo percibe el público generalista.
Algo está cambiando en el mundo del cómic estadounidense. Hace unas semanas, la jovencísima Riri Williams heredó la armadura de Iron Man de manos de Tony Stark. Desde 2014, Thor es mujer y desde 2016 también lo es Lobezno. Tras años de sequía donde era raro ver a mujeres capitanear su propia serie, ahora las colecciones dedicadas a superheroínas se cuentan por decenas. Ya no son la pareja ni el cupo que cumplir en los equipos. Y las hay para todos los gustos. Todo comenzó con Kamala Khan, la superheroína musulmana y elástica que lleva el mismísimo nombre de la editorial, Ms. Marvel. Su éxito no solo hizo a la Casa de las Ideas alcanzar nuevas audiencias, sino también cobrar un prestigio del cómic internacional con el que el género no había soñado. Así, esta pequeña colección se convirtió en la mejor serie el pasado año en la feria de Angulema. A sus mandos había algo todavía menos habitual: la guionista G. Willow Wilson y la editora Sana Amanat, ambas musulmanas.
Gracias a ellas, se han dado pasos en la buena dirección. Las propias tiendas de cómics ya pueden poner stands para que las niñas también fijen sus modelos. Dado que las mujeres nunca habían tenido problemas de verse reflejados en un superhéroe masculino, ¿por qué no puede ser al revés? Ese es un paso que debemos superar.
Igual que en la maravillosa Hulka de Dan Slott, donde la verdosa podía mezclar su vida de abogada con la de mujer forzuda, Spiderwoman puede hoy hacer el bien embarazada. Puede también existir una Spiderman rockera con la identidad de Gwen Stacy y la Capitana Marvel no tiene complejo alguno por ser una de las más poderosas del mundo. Nuevos cánones femeninos haciendo el bien, luchando porque el universo Marvel siga en pie. La misma estrategia que John Byrne siguió con la Mujer invisible o con la propia Hulka, la misma que cuando Los Vengadores fueron liderados por la Avispa o por Monica Rambeau o cuando DC lanzó al estrellato a la primigenia Harley Quinn. Normalidad.
Y, sí, hay más personajes femeninos, pero en realidad en las oficinas la paridad sigue siendo un espejismo. En las editoriales estadounidenses las mujeres todavía son una minoría. Según el estudio mensual Gendercruching de BleedingCool, los cómics Marvel del pasado octubre, uno de los mejores de los últimos años, tenían un 84% de responsables masculinos. En DC, eran un 80%. La cifra, pese a los pasos en la buena dirección en la página, no parece equipararse en ninguna de las categorías. Encontramos, sin embargo, excepciones en nombres como el de la española Natacha Bustos, dibujante de la fresca Moon Girl y Dinosaurio Diabólico, o Emma Ríos, que encontró en el mundo independiente y en la guionista Kelly Sue Deconnick (impulsora de la nueva Capitana Marvel que reunió a una horda de seguidoras en Internet) la libertad creativa en el mercado del tebeo que siempre había buscado.
Pero la polémica de machismo entre los superhéroes sigue muy vigente. Recientemente, la ONU tuvo que quitar el título de embajadora honorífica del feminismo a Wonder Woman después de que varias protestas criticaran la "imagen sexualizada" del personaje. En la discusión se perdía, claro, el fondo: que Diana ha sido uno de los personajes más fuertes e independientes de la historia de la ficción, dado que incluso nació inspirada por el feminismo incipiente en los años cuarenta. La superheroína será, además, la primera en llegar a la gran pantalla con su propia película en 2017. Y eso que no han faltado personajes como la Viuda Negra o la Avispa que se lo merecieran también. Marvel, que en televisión concedió serie propia a Jessica Jones, también lanzará en 2019 su propio taquillazo con una mujer: Capitana Marvel tendrá el rostro de Brie Larson (La Habitación).
ENEKO RUIZ JIMÉNEZ
10 ENE 2017
Shannon Purser y la Chica Ardilla.
Hace unos meses, Shannon Purser, conocida como Barb de la serie Stranger Things, dijo que el papel que de verdad le gustaría interpretar es el de La Chica Ardilla. Unos días más tarde, se unió a esa petición una estrella como Anna Kendrick. Suena raro, pero ambas se mostraban voluntarias para ser una superheroína disfrazada de ardilla cuyo mayor poder es hablar con estos adorables animales comebellotas. Un personaje femenino que comenzó como una broma de relleno (creado en 1992 por Will Murray y Steve Ditko, responsable de Spiderman y Doctor Extraño) pero que ahora, en pleno esplendor de las heroínas Marvel, ha sido reinterpretada en las viñetas como una universitaria sin complejos, optimista y altiva con una serie propia con su nombre bien grande en la portada y que no se cansa de salvar el mundo de las peores amenazas (casi sin querer). ¿Por qué todo el mundo quiere ser la chica ardilla entonces? Quizás porque el cómic de superhéroes por fin ha aprendido a mimar a un nuevo público, ha comprendido que las superheroínas no tienen por qué ser mujeres objeto con grandes escotes y mallas pegadas, como lo percibe el público generalista.
Algo está cambiando en el mundo del cómic estadounidense. Hace unas semanas, la jovencísima Riri Williams heredó la armadura de Iron Man de manos de Tony Stark. Desde 2014, Thor es mujer y desde 2016 también lo es Lobezno. Tras años de sequía donde era raro ver a mujeres capitanear su propia serie, ahora las colecciones dedicadas a superheroínas se cuentan por decenas. Ya no son la pareja ni el cupo que cumplir en los equipos. Y las hay para todos los gustos. Todo comenzó con Kamala Khan, la superheroína musulmana y elástica que lleva el mismísimo nombre de la editorial, Ms. Marvel. Su éxito no solo hizo a la Casa de las Ideas alcanzar nuevas audiencias, sino también cobrar un prestigio del cómic internacional con el que el género no había soñado. Así, esta pequeña colección se convirtió en la mejor serie el pasado año en la feria de Angulema. A sus mandos había algo todavía menos habitual: la guionista G. Willow Wilson y la editora Sana Amanat, ambas musulmanas.
Gracias a ellas, se han dado pasos en la buena dirección. Las propias tiendas de cómics ya pueden poner stands para que las niñas también fijen sus modelos. Dado que las mujeres nunca habían tenido problemas de verse reflejados en un superhéroe masculino, ¿por qué no puede ser al revés? Ese es un paso que debemos superar.
Igual que en la maravillosa Hulka de Dan Slott, donde la verdosa podía mezclar su vida de abogada con la de mujer forzuda, Spiderwoman puede hoy hacer el bien embarazada. Puede también existir una Spiderman rockera con la identidad de Gwen Stacy y la Capitana Marvel no tiene complejo alguno por ser una de las más poderosas del mundo. Nuevos cánones femeninos haciendo el bien, luchando porque el universo Marvel siga en pie. La misma estrategia que John Byrne siguió con la Mujer invisible o con la propia Hulka, la misma que cuando Los Vengadores fueron liderados por la Avispa o por Monica Rambeau o cuando DC lanzó al estrellato a la primigenia Harley Quinn. Normalidad.
Y, sí, hay más personajes femeninos, pero en realidad en las oficinas la paridad sigue siendo un espejismo. En las editoriales estadounidenses las mujeres todavía son una minoría. Según el estudio mensual Gendercruching de BleedingCool, los cómics Marvel del pasado octubre, uno de los mejores de los últimos años, tenían un 84% de responsables masculinos. En DC, eran un 80%. La cifra, pese a los pasos en la buena dirección en la página, no parece equipararse en ninguna de las categorías. Encontramos, sin embargo, excepciones en nombres como el de la española Natacha Bustos, dibujante de la fresca Moon Girl y Dinosaurio Diabólico, o Emma Ríos, que encontró en el mundo independiente y en la guionista Kelly Sue Deconnick (impulsora de la nueva Capitana Marvel que reunió a una horda de seguidoras en Internet) la libertad creativa en el mercado del tebeo que siempre había buscado.
Pero la polémica de machismo entre los superhéroes sigue muy vigente. Recientemente, la ONU tuvo que quitar el título de embajadora honorífica del feminismo a Wonder Woman después de que varias protestas criticaran la "imagen sexualizada" del personaje. En la discusión se perdía, claro, el fondo: que Diana ha sido uno de los personajes más fuertes e independientes de la historia de la ficción, dado que incluso nació inspirada por el feminismo incipiente en los años cuarenta. La superheroína será, además, la primera en llegar a la gran pantalla con su propia película en 2017. Y eso que no han faltado personajes como la Viuda Negra o la Avispa que se lo merecieran también. Marvel, que en televisión concedió serie propia a Jessica Jones, también lanzará en 2019 su propio taquillazo con una mujer: Capitana Marvel tendrá el rostro de Brie Larson (La Habitación).
Al final en realidad, a las editoriales estadounidenses les interesa ampliar su mercado con este público, adicto a las novelas de jóvenes adultos y que la industria descubrió con Los Juegos del hambre, desde un punto de vista comercial. Es el paso lógico, tratar de robar al manga esas lectoras a las que nunca le atrajo el cómic de superhéroes. Quizás el paso se haya dado demasiado tarde, pero, esta vez, el propósito, aunque sea guiado por otros objetivos, es necesario. Porque deseamos ver más trajes de SpiderGwen, Kamala o Capitana Marvel en las convenciones.
El Pais
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