miércoles, 11 de marzo de 2015

Las viñetas de las Galaxias


El primer número de 'Star Wars' en el cómic más vendido desde 1993, con un millón de copias

ENEKO RUIZ JIMÉNEZ Madrid 10 MAR 2015

Portada alternativa de Joe Quesada para Star Wars nº 1. / MARVEL
Otra de las portadas más codiciadas por los compradores es la firmada por Joe Quesada, el antiguo editor jefe




“Star Wars vuelve a casa”, anuncia la contraportada de los nuevos cómics de la saga galáctica. La reunión era esperada: el regreso triunfal a Marvel, la editorial con la que se dio a conocer meses antes de romper las taquillas. Casi cuatro décadas después, Luke, Han y Leia todavía enganchan. Su nuevo número uno superó el pasado enero el millón de copias. Es el cómic más vendido en EE UU en 20 años. En abril, llega a España.

Hace mucho tiempo en una oficina neoyorquina, Stan Lee, creador de Los Vengadores, Spiderman y X-men, aceptaba a regañadientes comprar una licencia que parecía condenada. Un publicista le ofrecía en exclusiva los cómics de Star Wars, una película de ciencia-ficción con actores desconocidos que se rodaba en Argelia. Los lectores de Marvel habían leído mil veces su trama. Sería “un fracaso”: los lectores habían visto mil veces su trama, pero la horda de cinéfilos que llenaron las salas no pensaba igual. Su inesperado éxito salvó la cara de la compañía en 1977, uno de sus peores años.


“La Guerra de las Galaxias fue enorme para Marvel. Era de nuestra familia antes del film”, recuerda, Jordan T. White, editor actual. La felicidad duró una década. En 1987, y sin proyectos a la vista, la licencia pasó a la independiente Dark Horse.

Disney compró Marvel en 2009. Tres años después hizo lo mismo con Star Wars. Había que ponerlo todo bajo su paraguas. El primer paso fue sacar del canon oficial lo anterior. Había que aprovechar la sinergia y captar a la generación que espera el estreno del Episodio VII: El despertar de la fuerza, de J.J. Abrams. “Nos reunimos con Lucasfilm, contamos nuestras historias y aportan sugerencias para conectarlo todo”, explica White desde EE UU.

La portada original de Howard Chaykin
La editorial de cómics de superhéroes Marvel lanzó en 1977 los primeros tebeos de Star Wars. El director George Lucas se había inspirado precisamente en Los Cuatro Fantásticos para crear su universo. Roy Thomas, guionista y 'número dos' de la compañía, convenció al fundador, Stan Lee, de que la apuesta por la licencia era segura, pese a sus reticencias. El primer número, con portada de Howard Chaykin y Tom Palmer, fue lanzado meses antes del estreno del film. Su éxito marcó uno de los peores años de ventas de Marvel. Esta primera serie era una adaptación, con escenas eliminadas, de la película.


Adaptación moderna de Alex Ross.
Para promocionar el lanzamiento de la nueva colección, Marvel ha publicado el primer número con portadas alternativas de sus mejores autores. La de Alex Ross homenajea a la cubierta original. Es una de las más buscadas por los coleccionista. Su precio supera ya los 20 dólares.


Misión cumplida. Hay que remontarse a 1993 para dar con el último cómic que superó el millón de copias vendidas. Bane había roto la cadera a Bruce Wayne y un nuevo héroe tomaba el manto del murciélago en Batman 500. Las editoriales estaban sumergidas en una espiral de lanzamientos especiales que acabó con su bancarrota. Desde entonces, el mercado se ha mantenido alejado de aquel furor coleccionista.


Portada principal de John Cassaday para 'Star Wars' #1 / MARVEL
Después de que Disney comprara tanto Marvel como 'Star Wars' decidió devolver los derechos de la saga galáctica a la editorial. En enero de 2015, el primer número, con portada de John Cassaday, ha batido récord de ventas, con un millón de ejemplares vendidos.


El lanzamiento de Star Wars ha vendido nueve veces más que el segundo cómic más comprado del mes, precisamente Batman. Esperaban vender 300.000. No hizo falta una sonada muerte para que la estrategia triunfara. Solo contratar a las primeras espadas creativas y empapelar las tiendas con Skywalkers, Darth Vader, y un centenar de portadas alternativas dibujadas por los mejores artistas de la casa. Algunas son ya pieza de coleccionista.

Luke, Leia y Han Solo regresan este año a las salas como mentores, pero ni la magia del cine será capaz de borrar sus arrugas. En las viñetas, sin embargo, el trío de héroes mantiene el brío juvenil. Han pasado semanas desde la destrucción de la Estrella de la Muerte al final del primer film. Los rebeldes luchan en sus guerrillas, Han y Leia no están enamorados y Luke no sabe que Vader es su padre. Hay tiros, aventuras y persecuciones. El guión de Jason Aaron y el dibujo de John Cassaday es clasicista y nostálgico.

Lo mismo ocurre con Darth Vader, la serie mensual con la perspectiva del lado oscuro. “El personaje maneja dos emociones: está cabreado o muy cabreado” El valenciano Salvador Larroca, fan confeso, dibuja el icónico casco: “Tenía 12 años. Star Wars impresionó a toda mi generación. La trilogía original es la buena”. Hasta se ha probado la armadura para experimentar y expresarse con su movimiento.

 Los responsables del cómic de 'La Guerra de las Galaxias' hablan del lanzamiento. | IGN
“Lucasfilm no deja utilizar todos sus personajes, así que creamos otros. Todos los diseños pasan por su filtro. Es un poco infernal”, reconoce. Lleva implicado en el proyecto desde 2013, pero ser creativo bajo un universo compartido, y con 19 números anuales, no siempre es fácil: “Hay tres semanas para aprobar el guion y tardan seis. El proceso va lento, te mandan cambiar detalles como un sombrero porque ‘no parecen Star Wars’… pero espero que vaya para largo”.

“Las posibilidades son infinitas”, prevé White, encargado también de la miniserie de Leia (parte del plan de Disney de acercar el público femenino) y Kanan, basada en la serie animada de televisión. “Queremos capturar la diversión que sentimos con el primer film”, comenta el editor, que recuerda los VHS en los que grabó aquella trilogía. “Esta vez, trataré de no desgastar la saga”.


'Star Wars' marca España


Página de Salvador Larroca para 'Darth Vader'. / MARVEL

El dibujante Salvador Larroca (Valencia, 1964) trabaja desde hace veinte años en una empresa clásicamente estadounidense. Para la editorial de cómics de superhéroes Marvel ha dibujado La Patrulla X, Iron Man, Spider-Man o Los Cuatro Fantásticos. Pero todo su trabajo lo hace desde España. La conexión entre Valencia y Nueva York está en constante funcionamiento. Allí envía sus páginas, acude a las reuniones con los ejecutivos y desde allí le ofrecen nuevos proyectos. Con Darth Vader, eso sí, sus viñetas pasan antes por Reino Unido, donde vive su guionista actual, Kieron Gillen, otro fan confeso de la saga.

Pregunta. ¿Cuánta responsabilidad hay en hacerse con las riendas de un personaje tan icónico?

Respuesta. Parece que ha gustado mi Vader, pero presión no tengo ninguna. No siento al público cuando hago un tebeo. Estoy en mi casa solo y hago lo que tengo que hacer. Como me gusta. Sonará egocéntrico quizás, pero primero tengo que estar contento yo.

P. ¿Cómo es este Vader más en la tierra?

R. Contamos la historia de un Vader que acaba de ser derrotado. Tiene sus propios asuntos más allá del imperio y el emperador. Se monta una escuadra de personajes en quien confía, con algunos cazarrecompensas y unos androides. Es la historia de como se unen.

P. ¿Cómo se trabaja en un universo tan enorme y con tantos intereses?

R. Todo tiene que pasar por editores y ralentiza. Para hacer cada tebeo necesito tres semanas pero tardan en darte el visto bueno, así que estoy haciendo otros números para entretenerme. Pero ya he trabajado otras veces para terceros. Cuando hice cómics para Eminem tenía que ver él las páginas y luego Marvel. Pero esto va para largo. Me gusta dejar la marca en las series. Mi corazón y mi cerebro están al 100% con el proyecto. Esta vez actúa la parte fan.




Portadas para "Star Wars"

Una de las cubiertas más originales la firma Skottie Young, un experto en dibujar a los más icónicos personajes como niños.

Una de las estrategias que han seguido muchos de los artistas es la de homenajear portadas clásicas de Marvel con personajes de 'Star Wars'. El murciano Daniel Acuña utilizó de muestra Amazing Spider-Man #129, con el cazarrecompensas Boba Fett sustituyendo al Castigador y con Han Solo como el famoso arácnido.


Alex Maalev tomó como inspiración Tales of Suspense #39, la primera aparición de Iron Man. Esta vez era Boba Fett el que se enfundaba el traje metálico. 

Además de Salvador Larroca, que dibuja el cómic de 'Darth Vader', varios dibujantes españoles han aportado su grano de arena a la campaña. Pasqual Ferry es el responsable de esta portada.


El japonés Stan Sakai, un icono del cómic independiente gracias a 'Usagi Yojimbo', se atrevió a dar su particular visión de la fuerza de Darth Vader y Yoda.

Desde el cómic, John Tyler Christopher trató de proyectar la cantidad de 'merchandising' y productos alternativos creados alrededor de una película. Esto no es una figura alternativa de Luke Skywalker.


Dado que el cómic original salió meses antes de la película, Roy Thomas se quedó sin historias que contar y comenzó a presentar situaciones y personajes nunca vistos en el celuloide. Uno de los personajes más estrafalarios es este conejo verde llamado Jaxxon, protagonista de la portada de John Tyler Christopher exclusiva de la fiesta de lanzamiento del cómic. En una década, Marvel más de 107 números originales. 



Una de las estrategias que siguió Marvel para su compaña de lanzamiento es repartir cubiertas exclusivas a las tiendas y distribuidores. Esta, un homenaje de Mike Perkins a Giant Size X-men #1 , solo estuvo en las estanterías de Heroes Haven en Tampa (Florida).

La Princesa Leia toma la postura de Spider-Man en Amazing Fantasy #1 (la primera aparición del arácnido) en la portada exclusiva de Kings Comics en Sidney (Australia), dibujada por Joe Quinones.

Otras marcas con negocios con 'La Guerra de las Galaxias' también se han unido a este lanzamiento multitudinario. La juguetera Hasbro creó su portada con muñecos para la feria de juguetes de Nueva York.

Otras portadas eran tan simples como especiales. Como esta con el fotograma de uno de las primeras imágenes de 'Star Wars. Episodio IV: Una nueva esperanza'.


En otros casos, las portadas más codiciadas han simples bocetos de algunos de los personajes o situaciones, como esta de Chris Caniano. Todas las cubiertas han tenido su versión alternativa en bocetos. Casi todas son más codiciadas que las portadas coloreadas.


En los nuevos cómics de Marvel no hay espacio para la trilogía moderna o para las próximas películas de J.J. Abrams. Los protagonistas son los de siempre: Luke y Leia Skywalker y Han Solo, casi fotografiados en su juventud. El nuevo film los recuperará aunque con más arrugas y algunos kilos de más.


'Star Wars' no es, sin embargo, la única nueva serie de la franquicia galáctica. El segundo lanzamiento ha sido 'Darth Vader', de Kieron Gillen y el valenciano Salvador Larroca. La portada la firma Adi Granov. La colección se completa, de momento, con una miniserie de 'La Princesa Leia' y una centrada en 'Kanan', basada en la serie de TV animada.



 Como parte de una campaña para encontrar su público femenino, Disney está impulsado en los últimos meses cómics protagonizado por mujeres y escritos o dibujados por mujeres. 'La Princesa Leia' tiene su parcela en la franquicia de 'Star Wars' y Amanda Conner ha sido una de las dibujantes encargadas también de las portadas.



La tienda especializada de cómics más famosa de Nueva York, Midtown Comics, tuvo como artista invitado a Mark Brooks.



El Pais

Babelia y sus portadas dedicadas a la Historieta


 Las revistas de literatura, rara vez incluían alguna información, artículo o noticia del universo de la historieta, salvo alguna novedad puntual, o alguno de los clásicos más famosos (normalmente alguna necrológica). La revista de literatura Babelia, que adjunta el periodico El Pais los sábados, ha ido mostrando al cabo de los años un pequeño cambio, y las historietas han aparecido con más asiduidad en artículos y en las portadas. Aprovechando que el periodico las muestra todas, he incluido las dedicadas a los comics. Tampoco es que sean muchas, pero la media mejora bastante, y yo lo agradezco mucho. Incluyo la portada de Joan Mundet dedicada al Alatriste de Arturo Perez Reverte, porque me encanta, porque dibuja a Perez Reverte y porque también tuvo historietas el soldado del tercio.
















domingo, 8 de marzo de 2015

DYLAN DOG. La fascinación por lo sobrenatural


Por Alejandro Caveda

 De una u otra forma, en dentro de LA VIÑETA siempre les hemos prestado atención a los exploradores de lo oculto -Hellblazer en el n° 2, Hellboy en el 3-; pues bien, ahora le llega el turno al investigador de pesadillas por excelencia: Dylan Dog.

En su país de origen - Italia - Dylan Dog es un auténtico fenómeno sociocultural, con más de un centenar de aventuras publicadas, segundas e incluso terceras ediciones, y tiradas mensuales que superan los cien mil ejemplares, cifras capaces de hacer palidecer de envidia a más de un editor nacional. En España, por el contrario, y pese a los sucesivos intentos de Zinco y Ediciones B, el personaje no ha terminado de cuajar entre el gran público, ceñido en exceso al comic de superheroes y el manga japonés. Por ello, la pregunta principal sigue en pié: ¿Quién es Dylan Dog?

Portada del n° 80 de Dylan Dog en su edición original italiana. Sergio Bonelli Editore 1993 . Dibujo de Angelo Stano


 La importancia de llamarse Dylan

Llámeme Dylan. Señor Dog suena un poco ridículo.

En 1986 aparecía en los quioscos italianos el primer número de una nueva colección de la casa Bonelli, responsable de personajes y series de éxito como Tex o Martin Mystere.
El título de ese primer número era El alba de los muertos vivientes, y su protagonista -un peculiar y enamoradizo investigador privado de pesadillas y demás fenómenos sobrenaturales - respondía al nombre de Dylan Dog, en homenaje -tal y como él mismo revela en el n° 8, El regreso del monstruo- al célebre poeta Dylan Thomas.

Siguiendo la costumbre de la casa, no hay carta de presentación alguna sino que nos encontramos con un personaje preestablecido, con un pasado oculto que se da por sabido y que hemos de reconstruir pacientemente número a número. En El alba..., por ejemplo, descubrimos que Dylan es inglés, vive en Londres, en el n° 7 de Craven Road -¿un guiño alusivo al 221 de Baker Street?- y - según Groucho - es la reencarnación del Dylan Dog original, el cual murió trescientos años atrás, en 1686.

Dylan es un hombre joven. Es un secreto a voces que su creador, Tziano Sclavi, se inspiró en el físico del actor y modelo Rupert Everett e, incluso, en el n° 19 -Memorias de un mundo invisible- se permite bromear acerca de ello, cuando la madre de uno de los sospechosos, al conocer a Dylan, comenta: No creía a los periódicos cuando decian que usted era la viva imagen de... ese famoso actor, usted sabe... Pero ahora veo que yo tenía razón, no se le parece en nada en absoluto.

Por lo tanto, podríamos situar a Dylan en torno a la treintena, pero no es hasta el n° 9 -Alfa y Omega-, ambientado en junio del 87, que conocemos su edad exacta: 34 años. Sin embargo, este es un dato puramente anecdótico, ya que Dylan, como todo buen héroe, de ficción, no envejece, y al cabo de doce años tiene el mismo aspecto que al principio de sus aventuras. Quizás como un guiño a los lectores, en el episodio n° 78 -Los asesinos venidos de la oscuridad-, historia que se desarrolla entre los años 1993 y 2018, podemos ver un Dylan envejecido, de 65 años que, no obstante, conserva todo su sentido del humor, como demuestra con su frase final: Veinticinco años de plazo... ¡y así y todo casi no llego a tiempo!

Hábilmente, poco a poco, Sclavi va dejando caer pequeños detalles acerca del pasado de Dylan que a la vez contribuyen a humanizar y hacer más real al personaje. Así, en el n° 1 descubrimos sus aficiones por el modelismo naval, tocar el clarinete y la comida vegetariana; en el n° 2 -Jack el destripador- su pasado como agente de Scotland Yard; en el n° 10 -A través del espejo- se define como abstemio, pero a renglón seguido, en el n° 11 -Diablo el Magnífico- matiza que no bebe como todo buen exalcohólico.


 Portada del n° 5 de Dylan Dog en su edición americana de Dark Horse. 1999 . Dibujo de Mike Mignola


Las claves del éxito
Se ha dicho que Dylan Dog no es solamente un comic de horror, una afirmación que puede sorprender a primera vista. No cabe duda de que Tziano Sclavi es un hombre con una profunda cultura literaria y cinematográfica del género fantaterrorífico, desde lo más actual -como el gore o la escuela cinematográfica italiana de terror de fines de los 70 y principios de los 80- hasta los mitos más clásicos que reinterpreta y actualiza con una curiosa mezcla de irreverencia y afecto, como es el caso del Hombre-lobo -n° 3, Las noches de luna llena-; los vampiros -n° 13, Están entre nosotros-; la Momia -n° 55-, o Frankenstein -n° 60-. Sclavi aprovecha todo este bagaje cultural para construir historias inquietantes, oníricas, crudas a veces, pero sin caer nunca en el mal gusto o la exhibición gratuita de visceras y sangre. De hecho, toda su obra está impregnada de un cierto halo metafísico, con constantes alusiones a la soledad, la incomunicación, o la deshumanización del mundo moderno, que Sclavi pone en boca de sus personajes como es el caso de Derek en Están entre nosotros:
¿Has dicho una vida normal? pero, ¿Qué es normal, Cindy?... ¿Quiénes son los verda-de-ros vampiros? ¿Acaso es normal la guerra?
 La especulación bancaria? ¿La indiferencia burocrática? ¿Son normales el hambre y la miseria? ¿Son normales la riqueza de unos y la pobreza de otros? ¿Son normales las clases sociales? ¿Acaso era yo normal, refinado hombre de éxito? No, bien lo se ahora: no hay nada normal en el mundo que he dejado... salvo una cosa... La única cosa normal, Cindy, es el amor.

Esta reflexión nos lleva a otro de los tópicos favoritos de Sclavi: no siempre las cosas son lo que parecen, no siempre es el monstruo el auténtico villano de la historia. A veces una apariencia monstruosa puede esconder un alma gentil -como es el caso de Damien en El regreso del monstruo- mientras que el asesino más implacable puede ocultarse bajo un bello rostro como el de la joven heredera de Jack el destripador -n° 2-. De hecho, salvo Xabaras, en Dylan Dog apenas hay villanos habituales. En el universo de ficción de Sclavi, los seres humanos somos los auténticos monstruos las más de las veces.

Otro elemento no menos importante que los anteriores es el humor, que está presente a lo largo de toda la serie, bien a través de las situaciones, los diálogos, o el elenco de secundarios como el ayudante de Dylan, Groucho -un descarado remedo del más irreverente de los hermanos Marx-, el inspector Bloch -un oficial de Scotland Yard que se marea con sólo ver la sangre-, Wells, el inventor excéntrico, o el rabino Alien. Un humor a veces amable, otras sarcástico, pero que no oculta sentimien¬tos más profundos como la profunda amistad que une a Dylan y Groucho. Si en Alfa y Omega es el primero el que sufre ante el grave estado de su compañero, en Día maldito -n° 21-, le toca a Groucho angustiarse ante la -aparente- muerte de su jefe. El amor también tiene un papel importante en la serie. Dylan responde al prototipo de héroe romántico por excelencia: joven, atractivo, apasionado, y con un gran talento a la hora de embarcarse en relaciones difíciles de futuro incierto. Donde mejor aparece reflejada esta faceta del personaje es en Morgana, una bellísima historia a medio camino del mundo del sueño y de la vigilia, entre la realidad y la fantasía, en la que la obsesión por el amor y la muerte se entremezclan de una forma magistral, digna del mejor Poe, y que en la edición americana se ve embellecida por la soberbia portada de Mignola, gran fan del personaje.

Dibujo original en blanco y negro de Mike Mignola para la portada del n° 6 de la edición de Dark
Horse de Dylan Dog. 1999


El padre de la criatura

A Tziano Sclavi le podía haber pasado lo que a tantos autores antes que él, oscurecidos y relegados a un segundo plano ante el éxito de su creación. Por el contrario, ha sido el mismo Sclavi, enemigo de la fama y celoso defensor de su intimidad, el que se ha mantenido voluntariamente en la sombra. Esta actitud, lejos de perjudicarle, sólo ha servido para exacerbar el interés de los seguidores de la serie en torno a su persona.

A falta de fotos, conocemos su aspecto aproximado gracias a un retrato obra de su amigo A. Castelli, dibujante de ese otro gran éxito de la Bonelli -y, asimismo, investigador de lo paranormal- que es Martin Mystere; retrato en el que Sclavi se nos muestra casi como uno de los personajes que aparecen en sus obras: grande, fornido, de aspecto serio, casi inquietante.

El resto -su talento como narrador, su gran cultura literaria y cinematográfica en el campo del terror y la fantasía, su sentido del humor, etc- se deduce de su trabajo: más de cien números de Dylan Dog a lo largo de unos trece años, manteniendo un envidiable nivel de calidad, sin apenas repetirse ni caer en tópicos previsibles. Además, Sclavi ha volcado toda la experiencia adquirida en su faceta como guionista de comics en su faceta como novelista, en títulos como La muerte del amor -1990- o Apocalipsis -1993-, hasta el punto de estar considerado como el Stephen King italiano.

El secreto de Tziano Sclavi se resume en esto: ser un buen narrador de historias. Algo tan sencillo en apariencia y, sin embargo, tan dificil de encontrar.

Arriba dibujo de Alfonso Font para la portada del n° 1 de la edición española de Ediciones B de Dylan Dog. 1994 Abajo última página de el episodio Il cervello di Killex. Guión de Sclavi y dibujos de Casertano


Dylan Dog a través del tiempo y el espacio.

Como todos los personajes de éxito, Dylan Dog ha intentado traspasar las barreras de los medios y los idiomas en busca del mayor público posible. Ya a principios de los 90 se intentó llevar el personaje a la gran pantalla -algo no muy difícil, si tenemos en cuenta las notables influencias cinematográficas del estilo y lenguaje de Sclavi- a partir de una adaptación de La muerte del amor, protagonizada ni más ni menos que por Rupert Everett. Por desgracia para todos los seguidores de la serie, la iniciativa fracasó debido a un problema de derechos y, aunque el rodaje pudo llevarse a cabo, no fue bajo el nombre de Dylan Dog... aunque para los fans irredentos -entre los cuales me incluyo- el personaje que interpreta Everett en La muerte... sea Dylan bajo pseudónimo.

Recientemente, la editorial americana Dark Horse -especialistas en adaptar al comic éxitos cinematográficos- ha publicado en Estados Unidos una selección de seis aventuras de Dylan Dog que incluye títulos inéditos en nuestro país como Después de medianoche, Morgana o Johnnie Freak, traducidos al ingles y adornadas para la ocasión con unas excelentes portadas de Mike Mignola.

No estaría de más que las editoriales que se reparten los derechos de publicación de Dark Horse en España tomaran nota del detalle y se animasen a sacar al mercado una nueva serie de Dylan Dog, aunque fuese limitada. Quizás, después de tantos años, esta sea la oportunidad de Dylan de triunfar en nuestro país... o la nuestra de disfrutar con el arte de Sclavi.






Dentro de la Viñeta nº5, 1999


En la cama con Mezzo


Un interesante vistazo al autor Mezzo (Pascal Mesemberg) en la revista AAARG! nº7, enero/febrero 2015.