martes, 4 de noviembre de 2025

Crónica en negro

En el Madrid de los años cuarenta, un misterioso asesino se pasea impunemente por sus calles


José Luis Vidal

01 de noviembre 2025 


Esta podría ser la publicidad perfecta para un argumento plagado de crímenes, secretos, persecuciones. Y de hecho, lo es, pero en esta ocasión no está situado en New York o Chicago, enclaves habituales del género noir o criminal, sino que sus autores nos llevan de regreso a esa España bajo el franquismo, que asentía cabizbaja, donde los secretos se susurraban, pero en la que todavía existía la semilla de la rebeldía.




El artefacto perverso

Guion: Felipe Hernández Cava

Dibujo: Federico del Barrio

Tapa dura

Blanco y negro

64 págs.

14 euros

Astiberri


El protagonista de este relato no es un detective con sombrero y gabardina, no es Sam Spade o Mike Hammer. Su nombre es Enrique Montero y se dedica a dibujar chistes que puedan pasar el filtro de la censura para una revista que, desgraciadamente, va a cerrar.

Este hecho lo lleva a plantearse el dibujar historietas, hecho al que le anima su fiel esposa Josita, que siempre está ahí, para apoyar a este hombre que, como todos, tiene un pasado.

Mientras tanto, las muertes copan las portadas de los periódicos, y el cuerpo de policía, con sus extremos métodos de 'investigación' va a hacer todo lo posible para encontrar a esa sombra que está eliminando a soplones, traidores a la causa de la libertad que se ocultan tras el disfraz de meros ciudadanos.

Represaliado por sus actividades ilegales, Enrique trata de tener siempre un perfil lo más bajo posible, pero como suele decirse, el pasado siempre vuelve. En esta ocasión con la forma de un misterioso hombre que lo invita a acompañarlo a dar un paseo que se va a convertir en un breve viaje al pasado cuando se encuentre cara a cara con alguien al que conocía muy bien y que ahora sigue luchando en la clandestinidad, pero también se ha dejado tentar por el lujos y la buena vida.

Y será justo entonces cuando a Enrique se le encomiende una misión que no quiere. Encontrar al asesino, ese hombre llamado Bozal…

Mientras tanto, seguirá dibujando las peripecias de un gran héroe español, Pedro Guzmán, una patriótica figura para aquellos momentos represivos. Aventuras en las que, tal vez de manera inconsciente, Enrique plasmará sus preocupaciones, con una obvia segunda lectura más profunda y oscura.

El artefacto perverso es un viaje a un país al que no nos gustaría regresar, y para ello este cómic tan genial, creado por el tándem formado por Felipe Hernández Cava y Federico del Barrio, nos sumergen de cabeza en la negritud de una sociedad pisoteada por el férreo franquismo, con tristes personajes que deben ocultar si pasado si quieren sobrevivir.

Terminar su lectura, muy recomendable, es una buena manera de mantener los ojos abiertos en unos días como los actuales, en los que se vuelven a gritar proclamas de mentes ignorantes a las que se les está inculcando la gran mentira de que en la dictadura se vivía mejor.

A todos estos ilusos, jóvenes la mayoría, les recomiendo la lectura de este clásico moderno del Cómic español, donde su mensaje nos pone alerta, ya que nunca, pero nunca, hay que olvidar si no queremos que las sombras, la negritud que ocupa sus viñetas, vuelva a instalarse nuestras vidas.


Diario de Cadiz

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