Anabel Colazo
Cartoné
188 págs.
Color
Obras relacionadas
El cristal imposible
Anabel Colazo
Encuentros cercanos
Anabel Colazo
(Ediciones La Cúpula)
No mires atrás
Anabel Colazo
(Ediciones La Cúpula)
Un antiguo reino cuyo origen se pierde en la niebla de la leyenda. De dos leyendas antagónicas. La oficial habla de dos gemelos, cuyo enfrentamiento atraerá la atención de un poderoso demonio que destruirá el reino y arrebatará la magia a sus habitantes. En la otra no hay hermanos ni hay reinas herederas, sino un héroe y una espada con la que derrotará al demonio. Un antiguo reino gobernado por una soberana de longevidad también legendaria y que utiliza la magia para mantenerse en el poder. Una heredera bisoña, llena de dudas y obsesionada por descubrir qué hay de verdad en las leyendas. Una espada encontrada, un viaje inesperado, un encuentro extraordinario. Y, por fin, el duelo, la batalla. Con estos mimbres, Anabel Colazo arma una historia que se mueve en los parámetros de la fantasía, sí, pero lo hace con voz propia, con un ritmo pausado, centrándose en los personajes y sus relaciones. Incluso la espada que da título al libro permanece oculta durante la mayor parte de sus páginas, y eso es muy significativo, me parece. Como en sus obras anteriores, la autora utiliza, sin traicionarlas, las convenciones del correspondiente género, y las tunea para llevarnos a su terreno y hablar de las cosas que le interesan. Y lo que le interesa aquí es seguir a la princesa Ania en su viaje de descubrimiento y reflexionar con ella sobre el poder y su relato, sobre su propia responsabilidad como heredera del trono. De eso trata Espada, en el fondo: las consecuencias de lo que hacemos.
Llama la atención el aparente cambio de tercio, después de dos libros de tema fantástico (Encuentros cercanos, 2017, y No mires atrás, 2019, ambos en La Cúpula), pero que se desarrollan en entornos cotidianos y tienen un tratamiento cercano al costumbrismo. Y, sin embargo, no hay que dejarse llevar por las apariencias. En Espada, la princesa Ania pasea por las ruinas donde antiguos relieves narran la leyenda apócrifa del héroe que llegó para guiar a sus antepasados y desapareció después de vencer al demonio que los amenazaba, y tiene largas conversaciones con Elisa, su instructora, pero también su única amiga, sobre su intención de devolver la magia al pueblo cuando llegue al trono, sobre las consecuencias que eso podría acarrear. Habla también con su madre, con quien mantiene una relación conflictiva y llena de desencuentros, y gestiona como puede la hostilidad de sus muchos hermanos, hijos, como ella misma, de las diferentes parejas que la reina ha tenido a lo largo de su vida. La épica se atempera, se acomoda a una mirada que prefiere centrarse en las relaciones de los personajes, sus conversaciones, sus reflexiones. La voz de Anabel Colazo moldea el relato y lo acomoda a sus intereses. Hasta se permite hacerse un guiño a sí misma cuando recurre a esos astronautas ancestrales de los que se habla en el segundo segmento del libro, una figura recurrente en la mitología ufológica.
Pero, como ya ocurría con No mires atrás, Espada entra por los ojos. El trabajo gráfico de Anabel Colazo es espectacular, y de una belleza muy personal. El aspecto naif de sus personajes y la minuciosidad de los fondos mantienen un delicado equilibrio, pero su principal baza es un color maravilloso. Es tentador hablar de pop y psicodelia, echar la vista atrás para buscar referentes (se me ocurren nombres como Calatayud y Juan Carlos Eguillor, pero también Nicole Claveloux o José Ramón Sánchez, porque yo soy así), pero seguramente nos vamos a equivocar haciéndolo. Si hay que buscar influencias en su trabajo, habría que mirar al mundo de los video-juegos, y también al manga y el anime. Hay en Espada, cuando la princesa Ania viaja a las provincias del norte en representación de su madre, un bosque que es puro Miyazaki, sin serlo en absoluto. Y está, sobre todo, esa manera de introducir lo cotidiano en el relato, la narración pausada, el recrearse en los momentos pequeños, tan propia del manga.
Espada es la tercera obra larga de Anabel Colazo, una autora que es, además, muy joven: nació en Ibiza en el 93, y de los fanzines (fue una de las creadoras de Nimio) pasó a las editoras independientes (DeHavilland, Fosfatina). Ahora forma parte de la escudería de La Cúpula. El libro lo hizo durante una residencia en la Maison des Auteurs de Angulema, gracias a la beca que otorga la Cité Internationale de la Bande Dessinée et de l’Image.
Jot Down 7. Anuario de comics

No hay comentarios:
Publicar un comentario