En "Nadie como tú", la dibujante chilena Catalina Bu explora la inédita y asombrosa experiencia de vivir en el día a día.
Al final lo importante es hacer caca. Hay otras cosas en la vida, algunas urgentes, otras planificadas, incluso alguna trascendental, pero al final lo importante es que el cuerpo funcione. En cuerpo sano, las neuras desarrollemos inevitablemente no tendrán dónde esconderse. Es el punto de partida -y quizá de conclusión-, de Nadie es como tú (Fulgencio Pimentel), el nuevo libro de la dibujante chilena Catalina Bu (Concepción, 34 años) y quizá su obra más refinada. Si los bocetos con los que esta profesión del blanco y negro y el nihilismo se dio a conocer hace años en internet eran crudos, casi abstractos, aquí emplea la línea fina, un borrador bastante final pero aún trazado a lápiz. Aquí, ahora, encuentra momentos sublimes en lo cotidiano (y en las deformidades fisiológicas). Darse un gustazo de sushi tras salir llorando de una sesión de terapia. Preguntarse, junto a una amiga, si las once y pico de un martes es pronto para beber (respuesta: "Mmm, no sé, da lo mismo") o si lo que sentimos es depresión ("Acuérdate que tienes que dejar de pensar tanto"). Hablar con la vecina, anciana y moribunda, de la vida y de lo que no es vida. No tomar sushi. No beber. No hacer caca.
La artista Catalina Bu
El Pais. ICON Nº 107 MARZO 2023


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