domingo, 26 de febrero de 2023

El Otto Skorzeny de Almudena Grandes salta al cómic por Jacinto Antón

 He leído con muchísimo interés la adaptación al cómic de Claudio Stassi de Los pacientes del doctor García (Tusquets, 2017), mi novela favorita (y la de muchos lectores: le dieron el Premio Nacional de Narrativa de 2018 por ella) de Almudena Grandes. La versión en viñetas (pronto llegará la serie televisiva) me ha parecido muy buena, realmente espléndida, y me ha devuelto a la lectura de ese libro de Almudena que significa mucho para mí, no solo porque, como he dicho, me encantó, sino porque me permitió tener una relación personal con la escritora, tan añorada.


Skorzeny, dibujado por Claudio Stassi, en la adaptación de Los pacientes del doctor García


En realidad fue una relación a tres bandas, en la que el tercer vértice literario del triángulo (literario) era nada menos que el coronel de las SS Otto Skorzeny, el célebre jefe de comandos favorito de Hitler durante la II Guerra Mundial y que aparece como parte de la trama de Los pacientes del doctor García. Dada mi conexión con Skorzeny (mi padre y otros familiares lo conocieron personalmente durante su exilio en España), Almudena Grandes me pidió que le presentara su novela en Barcelona. Y además luego salimos los dos hablando, a cuál peor (Almudena y yo competíamos con Indiana Jones en odiar a los nazis), sobre el militar del III Reich en el documental que se rodó sobre su figura en 2020 (El hombre más peligroso de Europa. Otto Skorzeny en España, de Pedro de Echave y Paco Azorín).

La novela de Almudena, excelentemente documentada a la par que muy emocionante, describía, a la vez que la terrible vida de la posguerra, las interioridades de la red de evasión de nazis en España y a sus personajes, entre ellos Clarita Stauffeer, a la que también conoció mi padre, y Skorzeny.

Fascinado desde niño con las aventuras bélicas del fornido militar alemán de la cara cosida a cicatrices de sable, la vida afortunadamente me ha ido distanciando del deslumbramiento por sus hazañas. Con el tiempo he descubierto que era un fanfarrón y un hombre brutal y sin escrúpulos (audaz y temerario, eso sí), pero sobre todo que de soldado apolítico que luchaba en una guerra limpia -como el trató de venderse tras la contienda-, nanay. Y es que no eres oficial de las SS, te codeas con lo peor del III Reich y Hitler te aprecia tanto como a Leon Degrelle impunemente.

A Almudena Grandes, para la que Skorzeny, pese a su perdurable leyenda autoimpulsada, era simplemente un despreciable matón, le interesaba más el personaje de después de la guerra, el empresario de éxito y conseguidor para los empresarios alemanes que se movía como pez en el agua en la España franquista mientras ayudaba a sus viejos camaradas y destejaba brazo en alto con ellos. Un individuo que., sin embargo, aprovechó la Guerra Fría para colaborar con la CIA y llegó a actuar de agente para el Mosad, probablemente a cambio de inmunidad. Así que Otto, conocido como Rolf, no desentonaba en el fondo del baile de identidades dobles de la novela de la escritora.

La adaptación al cómic (Planeta) ha sido, me comenta Stassi (Palermo, 1978), "un reto, en el curso del cual todavía pude hablar con Almudena Grandes, que me pidió modificar algunas cosas, como hacer el pelo castaño a Guillermo al que había dibujado rubio". Stassi tenía muy claro que se trataba de adaptar y de que era imposible recoger toda la historia. "Había que modificar y resumir, utilizar los recursos del cómic".

A Skorzeny, "lo he dibujado tal y como era, apoyándome en sus fotos, como he hecho con todos los personajes históricos que aparecen. Pero, claro, mi estilo no es hiperrealista y, así que lo reinterpreto con mi visión expresionista y por eso puede sorprender". Al dibujante, todo y que le saca algunos retratos impresionantes, Skorzeny no le he intentado especialmente de entre la camada parda cobijada en España. "Me interesan todos, y estoy muy satisfecho de la doble página con los nazis y fascistas invitados a la fiesta que da Clarita en Cercedilla. Fui a buscarlos, gráficamente, uno por uno, ha sido un trabajo brutal". Como de cazador de nazis, le digo, y ríe.

No es la primera vez que Skorzeny, que ya fue personaje relevante en la novela de Philip Kerr Una llama misteriosa (RBA, 2009), desembarca en el cómic. Aparece, muy estereotipado, en el volumen 2 de Atomic Robo, de Brian Clevinger y Scott Wegener (Norma, 2010). Pero el retrato de Claudio Stassi, que tanta justicia le hace a la visión de Almudena Grandes, es sin duda un hito: queda fijado a la memoria el perfil de costurones del SS y la mirada peligrosa de esos ojillos que tanto chispearon al reflejarse en los de su ídolo, Adolf Hitler.


El Pais, Sábado 7 de enero de 2023


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