Batman: El Señor de la Noche.El Regreso. Ediciones Zinco. S.A Barcelona 1987
Batman. El Señor de la Noche. La Caza. Ediciones Zinco. S.A. Barcelona 1987
El Regreso del Caballero Nocturno, Edición 10º aniversario, tomo 1. Editorial Vid, Mexico, Octubre 1997
El Regreso del Caballero Nocturno, Edición 10º aniversario, tomo 2. Editorial Vid, Mexico, Octubre 1997
POR Frank Miller 16 de Septiembre 1996
1963. (¿O ERA EN EL 64? EL AÑO EXACTO ES INCIERTO, PERO EL RECUERDO ES INTENSO.)
Una tienda en Vermont. Tengo 6 (o 7) años. Me encuentro con un enorme cómic de 80 páginas de Batman. Lo abro. Lo leo. Me enamoro.
Ojalá hubiera escrito un diario. Pero, ¿quién podía saberlo? Nadie, por supuesto.
Bueno, quizá Dick Giordano. Quizá Dick tuviera alguna idea de adonde nos iba a llevar todo esto. Era el editor en jefe de DC por aquél entonces, y había estado persiguiendo este proyecto durante muchos meses. Tanto si Dick vio adonde nos llevaría todo esto como si no, su devoción le hacía incansable. Era su meta.
1984. En un buen número de restaurantes y bares. Muchas veces. Dick Giordano dice que, de acuerdo, las ventas de Batman van mal. Pero mira qué ocurre cada vez que alguien hace una encuesta entre los lectores de cómics en algún fanzine. Batman es, casi siempre, el personaje preferido de todo el mundo. Es el momento idóneo para un nuevo lanzamiento a gran escala del viejo caballo de batalla.
Y, sin embargo, eso era exactamente lo que me molestaba de Batman. Maldición, no era viejo. Tras casi cincuenta años de publicación continuada, allí estaba él, sin una arruga, hermoso, en sus perpetuos veintinueve años. Nunca una punzada de artritis en ese cuello como un roble. Nunca le asaltaba la duda acerca de si sus capacidades atléticas se desvanecerían algún día. Perpetuamente joven. Más joven que Magic Johnson o Michael Jordan. Inmune al mismísimo tiempo.
1985. Mi apartamento en New York. De repente me doy cuenta de algo no muy agradable. Mi trigésimo cumpleaños está a la vuelta de la esquina. Estoy a punto de ser un año más viejo que Batman.
He podido aceptar, en los últimos tiempos, que Spider-Man es más joven que mi hermano menor, pero...¿Batman? ¿Batman? ¿Mi héroe preferido de infancia? ¿Esa figura sabia y casi paternal? ¿Realmente voy a ser más viejo que Batman?
Era intolerable. Había que hacer algo al respecto.
Ese mismo año, algo más tarde. A bordo de un avión con rumbo a Texas. Dick Giordano y yo bebemos vino blanco y hablamos. De manera entusiasta, quizás algo torpe, le explico las ideas que tengo para el proyecto de Batman que quiere que haga. La noción principal es mover a Batman a traves del tiempo, hacerle envejecer para explicar su último caso. Moverlo a través del tiempo y, casualmente, hacerlo otra vez mucho más viejo que y disparo una andanada de ideas a Dick. Él me apremia. Lo que le presento es una mezcla de ideas en estado puro, crudas, de cosas de que Batman hará o dirá en una historia general que aún no está en absoluto escrita, algo que finalmente puede no funcionar. E, incluso, aunque funcionase, es algo que DC nunca publicaría.
A estas alturas, EL REGRESO DEL SEÑOR DE LA NOCHE es, para usar un término técnico, un descontrol. Pero un descontrol lleno de entusiasmo. Ardo en deseos de empezar. Y un buen editor sabe cuándo dar luz verde aún proyecto. Dick da el pistoletazo de salida, confiando sin duda que podra evitar que yo haga mucho daño.
Reunir al equipo fue la parte más fácil. Una diversión, un dulce. A la hora de trabajar con otros artistas, siempre he tenido una suerte increíble.
Mi viejo compañero, Klaus Janson, había llenado mis dibujos de Daredevil, en Marvel Comics, de una energía y un vigor inusitados. Hacia el final de nuestra colaboración en Daredevil, el se llevaba la parte del león en cuanto a dibujar. Y más aún desde que dejé el título. La pregunta era si querría colaborar otra vez. Más suerte: QUISO.
Tras dejar Daredevil, creé mi primera novela gráfica, RONIN, publicada por DC Comics. La pintora Lynn Varley se me unió para, capítulo a capítulo, crear un nuevo standard de excelencia en el tratamiento cromático del comic. Realmente, Lynn redefinió el rol del color en la página de cómic-book, aportando tanta atmósfera, temperatura y maestría a mi trazo, que el blanco y negro se quedaba sencillamente incompleto sin su arte. Incluso, la misma historia era algo frío e indefinido, hasta que allá llegó con su pincel. De cara a los futuros artistas del color, Lynn ha elevado el listón hasta la estratosfera.
Un miembro menos visible del equipo de RONIN era Bob Rozakis, jefe de producción de DC, quien se quedaba hasta tan tarde como nosotros, comprobando las pruebas de impresión y solucionando incontables problemas que se nos pasaban por alto. Éste era un proyecto ambicioso en un momento de dura transición, y los nuevos desafíos estaban a la orden del día. La contribución de Bob era callada, pero crucial. Con él en su puesto, sabíamos que podíamos apuntar muy alto.
También crucial para el acabado final de cualquier libro es la experiencia del director de arte. Desde Neal Pozner hasta Richard Bruning y los que le han seguido, DC siempre se ha asegurado de tener a alguien realmente bueno en ese puesto. Como esta edición: demuestra, es algo que DC continúa practicando hoy en en día.
1977. El apartamento de Jenette Kahn, presidenta de DC. Una fiesta. Mirando la colección de novelas de misterio de Jenette, conozco a un chispeante y afable escritor, Mike W. Barr. Casi instantáneamente nace una amistad. No pasa mucho hasta que nos encontramos hablando de Batman-. Las ideas fluyen en todas las direcciones. Y continuarán fluyendo durante años, cada vez que Mike y yo nos encontremos para charlar.
1979 . Las oficinas editoriales de Marvel Comics. "Esa es una idea para Batman", dice la editora y escritora Jo Duffy, en respuesta a una escena que quiero escribir para Daredevil. No es la primera vez
que tiene que decírmelo. Siempre animándome con sus expertos consejos, Jo es una editora, una colega, una consejera y una gran amiga. Durante todos estos años, por supuesto, ha tenido que hablar
mucho de Batman.
Nada se crea del vacío, y, amigo, ¡vaya si es verdad cuando te encuentras ante un personaje amado por varias generaciones! Las ideas revolotean como musas en las conversaciones de las fiestas, en las cenas y en los descansos de las partidas de poker entre amigos.
Déjenme decir que si tuviera que hacer una lista de cada escritor que ha ofrecido ideas para Batman, no habría suficiente espacio en este volumen para la historia que están a punto de leer.
Crear EL REGRESO DEL SEÑOR DE LA NOCHE fue como un viaje en la montaña rusa, con sacudidas, mareantes subidas y descensos, infinidad de discusiones lamentables y de agradables sorpresas. A veces, al pensar en todo esto, me sentía menos como un autor y más como el director de un circo. Había tanto en el aire, tantas de esas musas revoloteantes.
Y estaba Batman. Él era el verdadero Jefe. Como él mismo se encargó de demostrar, Batman tiene una personalidad y un propósito propios, un espíritu muy definido. No es mezquino ni petulante. No
se queja: no hay rastro de autocompasión en su alma. Es listo. Es noble. Y, sobre todo, es grande. Sus pasiones son grandiosas. Incluso su infelicidad es no tanto una depresión, como un tormento wagneriano. Y sus triunfos son Olímpicos. )
E insiste.
Y, de repente, paradójicamente, todas esas cosas absurdas, todos esos disparates, encuentran a la fuerza su lugar. La Batcueva no está completa sin ese penique de quince ^metros. Cuando el Comisario Gordon decide llamar a su forajida preferida,lo lo hace discretamente, como haría cualquiera con un mínimo sentido común. Prefiere iluminar todo el cielo con la Batseñal. Si me llegan a dar cien páginas más de EL SEÑOR DE LA NOCHE para escribir y dibujar, hubiera acabado sacando máquinas de escribir gigantes e incluso el Batmito.
Nunca pretendí usar a Robín. Pero un día pinté un pequeño montoncito de colores saltando entre azoteas y edificios, empequeñecido por un gigante gris y negro... y allí estaba Robin.
Pero tampoco apareció completo en mi mente.
1985. A 9,000 metros de altura. Hablo acerca dé Batman con el dibujante John Byrne. Él me habla de Robin. 'Robin ha de ser una chica", me dice. Me menciona un Robin femenino, obra del dibujante de Love & Rockets, Jaime Hernández; Para demostrármelo, él mismo hace un esbozo.
Pero fue necesaria Lynn Varley para que Carrie Keane Kelley tuviera su propia voz. No es exagerado decir que Lynn escribió y coeditó los diálogos de Robin y de los personajes más jóvenes. Éste es soló un pálido ejemplo de lo que Lynn ha aportado al SEÑOR DE LA NOCHE, más allá de los pinceles y pinturas. En la medida que este libro es mío, es también suyo.
Batman: Circulo Mortal. Editorial Zinco S.A. Barcelona, 1992
Las Aventuras de Batman: Amor Loco. Editorial Zinco S.A. Barcelona 1994
Leyendas de Batman nº27. Rostros, capítulo 1. Editorial Zinco Barcelona, 1992
Leyendas de Batman nº28. Rostros, capítulo 2. Editorial Zinco Barcelona, 1992
Leyendas de Batman nº29. Rostros, capítulo 3. Editorial Zinco Barcelona, 1992
Batman/Grendel: La máscara del diablo.(tomo 1) Editorial Zinco, Barcelona 1993
Batman/Grendel: La máscara del diablo. (tomo 2) Editorial Zinco, Barcelona 1993
Batman nº1 Año Uno Editorial Zinco, Barcelona, 1987
Batman nº2 Año Uno Editorial Zinco, Barcelona, 1987
Batman nº3 Año Uno Editorial Zinco, Barcelona, 1987
BATMAN/HELLBOY/STARMAN Norma Editorial, Barcelona, Febrero 2000
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