sábado, 20 de enero de 2024

The Art of Miyazaki´s Spirited Away

 





































































































Todo, todo está en los libros

Pese a ser metálicos, los robots de esta historia demuestran poseer sentimientos muy humanos, como aquel hombre metálico que acompañó a Dorothy


JOSÉ LUIS VIDAL

15 Enero, 2024 

La protagonista de esta segunda entrega de El corazón de Hojalata es una niña, Eva. Sus padres la han criado y enseñado a disfrutar de la ficción que se esconde en los libros. Lo que la pequeña no sabe es que su vida dará un vuelco, debido a una inesperada visita que terminará de manera muy violenta, obligándola a huir con lo puesto, convertida en una vagabunda cuya única compañía será un fiel can bautizado como Jester.


El corazón de hojalata 2: La inspiración

Guion: José Luis Munuera, Beka

Dibujo: José Luis Munuera

Color: Seydas

Tapa dura

Color

72 págs.

20 euros

Nuevo Nueve


Los años pasan y Eva ha crecido en inteligencia, colándose en casas de familias adineradas para sustraer joyas y demás objetos que, una vez vendidos, le conseguirán el dinero suficiente para poder comer y poco más.

Sin ella saberlo, se convertirá en un peón en la búsqueda de un libro. El cruel terrateniente Halpha, que trata a sus robots como esclavos, siente un odio irrefrenable hacia ellos, nacido del miedo a que estos tramen algo contra los humanos, ya que cada vez son más numerosas las reuniones en las que parecen disfrutar de la lectura del misterioso texto.

Para ello recurre a una pareja de alguaciles, que con expeditivos métodos van a ir obteniendo las pistas necesarias que les lleve hacia el preciado volumen. Muy diferentes entre sí, los ingenios mecánicos, que tienen mucho que ver con la tragedia que sacudió la vida de la joven Eva, harán lo que sea, y pasarán por encima de todo aquel que sepa algo sobre el paradero del libro y la misteriosa identidad de su autor.

Regresamos a esta ucrónica realidad nacida de la imaginación de dos talentos como José Luis Munuera, autor español con una dilatada carrera en el mercado franco belga, y del que tenemos la inmensa suerte de poder disfrutar de sus obras, ya sean en solitario o compartiendo créditos con otros creadores.

Y este es el caso precisamente, ya que junto a Beka, Bertrand, mitad de un tándem al que ya conocemos en nuestro país, gracias a la publicación por parte de Nuevo Nueve de la saga que narra la juventud de un personaje tan carismático como el Conde de Champignac, el despistado científico e inventor que tan buenos y divertidos momentos nos ha hecho pasar desde la páginas de los cómics de cierto botones de rojizo cabello.

Pues bien, Munuera y Beka, dúo que nos lleva a este mundo en el que tratan un tema tan importante, y que por desgracia, aún sigue vigente en nuestros días, como es el del racismo en una sociedad idéntica a la nuestra, en los que estos seres artificiales suelen ser utilizados para desempeñar las tareas más ingratas.

Una lectura inspiradora, bellamente ilustrada por Munuera y coloreada por Seydas, que nos regalan escenas impactantes, muchas de ellas mudas, que vuelven a demostrar por qué estos creadores son de lo mejor que podemos encontrar en el panorama del cómic internacional actual.

Y sobre todo, la importancia del mensaje que esta historia lanza, y es el maravilloso mundo que nos aguarda dentro de las páginas de un libro o, cómo en este caso, un cómic.


Malaga Hoy



miércoles, 17 de enero de 2024

DC Cover Art. The Steel Age (1986-2010)

THE STEEL AGE 1986-2010

After Crisis on Infinite Earths came the Steel Age. Building on the experimentation of the Bronze Age, DC unleashed a wave of groundbreaking projects that altered the way comics were perceived, from Frank Miller’s Batman:The Dark Knight Returns and Year One to Alan Moore and Dave Gibbons’ Watchmen. Epochal events impacted DC’s icons: George Pérez’s reworking of Wonder Woman’s mythos; the death of Superman; the breaking of Batman’s back. With most fans now buying their comic books at direct market stores rather than newsstands, the approach to covers changed. Design began to play an increasingly important role, from innovative logos and formats to the use of white space and silhouettes. A dizzying array of styles could be seen on covers – Adam Hughes’ photorealism, Alex Ross’ hyperrealism, Dave McKean’s collage – while as time went on, digital techniques came into play, along with a new innovation: the variant cover.



 


                               

BATMAN: THE DARK KNIGHT RETURNS #1 June 1986

Artist: Frank Miller

Startling in its simplicity, this epochal cover from Frank Miller (working closely with colourist Lynn Varley and art director Richard Bruning) ushered in a new age of comics and a new approach to cover design. The bulky figure, subtly hinting that this Batman is unlike any seen before, is silhouetted against a slash of lightning, its glow turning the night sky midnight blue.




BATMAN: THE KILLING JOKE May 1988 

Artist: Brian Bolland

Widely recognized as the greatest ever tale of The Joker, Alan Moore and Brian Bolland’s Batman: The Killing Joke also boasts arguably Bolland’s most famous cover. Bolland likes to point out that while the word “Joker” itself appears nowhere in the prestige format one-shot, on the cover – which featured an embossed logo – the artist added “Joker” in German and Polish around the camera lens.


BATMAN: THE DARK KNIGHT RETURNS #4 December 1986

Artist: Frank Miller

While Batman:The Dark Knight Returns is generally known by that overarching title, on original publication each prestige format issue had a different title – issue #4 was Batman: The Dark Knight Falls. As on the first cover, for this final issue Miller employs silhouette (aside from Superman’s cape and insignia), while Lynn Varley’s airbrush colouring mixes subtle blue with reds and yellows.




BATMAN #404 February 1987

Artist: David Mazzucchelli

Frank Miller and David Mazzucchelli’s epochal four-issue “Year One” story in Batman #404–407 defined the character for decades to come. On the first cover, the stark depiction of a young Bruce Wayne with his dead parents, along with Mazzucchelli’s Alex Toth-like artwork and Richmond Lewis’ muted colours, marked a step change from previous Batman covers.



BATMAN #428 December 1988 

Artist: Mike Mignola

Controversial at the time, the death of the second Robin, Jason Todd, at the hands of The Joker in the “A Death in the Family” storyline was decided by a phone poll, with readers invited to cast their vote on whether he should live or die. The result was revealed in this issue, with Mike Mignola’s close-up cover image indicating the tragedy.

martes, 16 de enero de 2024

Audrey Hepburn, el mito se hizo cómic

Una novela gráfica repasa, con el asesoramiento del hijo pequeño de la actriz, la vida de la estrella.




Gregorio Belinchón. Madrid

Un rostro cuadrado y unas cejas. Truman Capote definió así la cara de Audrey Hepburn (Bruselas, 1929-Tolochenaz, Suiza, 1993). Tan sencillo como contundente, el comentario sarcástico del escritor, que se opuso a que la actriz protagonizara la adaptación de su novela Desayuno con diamantes, ha sido, en cambio, la base sobre la que Christopher, uno de los grandes del cómic francés, ha dibujado a la estrella en el álbum Audrey Hepburn (Aloha Editorial), escrito por la suiza Eileen Hofer y que ha contado con la colaboración de Luca Dotti, hijo pequeño de Hepburn y guardián de sus secretos.

Audrey Hepburn no tuvo una infancia fácil, por más que su madre procediera de un hogar adinerado. Su padre, un galán embaucador inglés, dejó atrás a su familia cuando la actriz tenía seis años. Durante la Segunda Guerra Mundial, Hepburn vivió con su madre y sus dos medios hermanos en Arhem, en los Países Bajos, donde escondió sus orígenes ingleses hablando solo en neerlandés. "Sus padres eran ambos filonazis", cuenta Eileen Hofer por teléfono desde Ginebra. "Y aunque su madre se arrepintió con el tiempo, Hepburn quedó traumatizada por esa deriva ideológica".

Más aún, la deficiente alimentación durante el conflicto bélico acabó con su futuro prometedor como bailarina. "Anne Frank es una figura muy presente en Audrey. Por edad, por vivencias de la invasión alemana, por la cercanía geográfica en la que vivían... Hepburn podría haber muerto también durante la guerra: bailó para recaudar fondos para la resistencia, por ejemplo. Po eso, cuando Otto Frank le propuso encarnar a su hija en la gran pantalla, hubo un momento de duda resuelto con una negativa: la actriz ya era demasiado mayor". El volumen dedica muchas páginas a su infancia y adolescencia "porque ahí se moldeó su personalidad".

Toda la biografía de Hepburn está recorrida por esa sensación de "¿y si...?". Como confirma la guionista, "estuvo muchas veces en el momento adecuado en el lugar preciso". Pero, insiste, "al azar le acompañan su talento y su perseverancia. Fue a la contra de los cánones de belleza, de lo establecido, incluso a la contra de sus maridos". El primero, el también actor Mel Ferrer, dirigió con mano de hierro la carrera de su esposa. "Ha sido bastante interesante escribir sobre él porque en los años cincuenta la mujer se quedaba en casa", explica Hofer. "Más aún, no ganaba más dinero que su marido. Lo contrario a este matrimonio. Mel era mayor que ella, llevaba más tiempo actuando y, por un lado, vigiló sus proyectos, cuidó la carrera de su esposa, aunque, por otro, él suplicaba tener papeles en las películas de ella, y de ahí surgió la amargura masculina que acabó con la pareja".

Páginas de Audrey Hepburn


En las páginas de la novela gráfica hay, por supuesto, reflejo de sus grandes éxitos -Vacaciones en Roma, Desayuno con diamantes, Charada, Una cara con ángel, My Fair Lady, Dos en la carretera, Sola en la oscuridad, Robin y Marian-, de su amistad y su colaboración con dos genios, el modisto Givenchy y el cineasta Billy Wilder, y de su ansia eterna por ser buena madre. "Desde el principio, Christopher y yo entendimos que necesitábamos tener a su familia a favor y poder consultarles detalles. Hay gente de todo el mundo que conoce hasta cada pantalón que usó en sus películas. Luca, el hijo de su segundo marido, Andrea Dotti, nos dio acceso hasta a los pasaportes de su madre y de su abuela, con los que pudimos concretar fechas de viajes que se contradecían en biografías precedentes", apunta la guionista. "Como su madre, es un tipo educado en la humildad, siempre estuvo disponible. Compartimos los tres muchas horas de zooms y Luca siempre nos agradeció el esfuerzo. Lo poco que hemos ficcionado ha sido con su consentimiento. Y nos corrigió algunos errores, como que Audrey cuando caminaba jamás fumaba, algo que tampoco hacían las mujeres de su generación y que nosotros habíamos dibujado mal, o nos contó numerosas anécdotas de su infancia en Italia, de la cariñosa relación entre su madre y las criadas, por ejemplo".

De Italia, Hepburn emigró a mediados de los setenta a Suiza, donde ya tenia una casa en Tolochenaz, harta de la persecución de los paparazis y temerosa de que la secuestraran para pedir un rescate a sus hijos.

¿Cómo se afronta un mito? "Christopher es un dibujante de línea clara, es un dibujante de línea clara, y eso ayuda a plasmar a Hepburn. Yo estuve un año investigando y redactando. Porque tenía que escribir un libro para gente que no conociera a la actriz y a la vez para seguidores irredentos. Un ejemplo: solo hizo dos películas con Wilder, pero yo vi toda su filmografía para entender el ascendiente de Lubitsch en él, y su eco en los filmes con Hepburn. No quería defraudar a nadie, y deseaba que al final se entendiera que tras los horrores de la Segunda Guerra Mundial, su afán fue vivir una existencia completa. De ahí su labor como embajadora de Unicef, en la que se volcó en sus últimos años. Incluso, deshauciada por el cáncer que sufría, realizó un último vuelo humanitario a Somalia".

La creación de esta novela gráfica -de 320 páginas y cuidada edición- se asemeja a la vida de la retratada en la concatenación de acontecimientos casuales. Hofer, cineasta de larga trayectoria, había escrito previamente un tebeo sobre la bailarina cubana Alicia Alonso. "Una amiga me dijo que para resolver unas dudas que yo tenía sobre un proyecto, la mejor fuente era una mujer que vivía en el sur de Francia. La llamé, le pregunté y ahí quedó la cosa. Cinco días después, un sábado por la mañana, me fui con un grupo de amigos al distrito de Morges, a media hora de Ginebra, a orillas del lago Léman. Mirando en internet qué hacer, descubrí que había una ruta Hepburn, que había residido y fallecido allí, algo que yo desconocía. Y justo cuando la empezamos me llamó esa mujer y me explicó que acababa de desayunar con su marido, que era el dibujante Christopher, que estaba buscando una guionista para realizar un cómic sobre Audrey Hepburn, y que había pensado en mí. Me dio un ataque de risa, y le confesé la sincronización del momento. Así arrancó el proyecto".

Ahora Hofer, que habla perfecto español tras estudiar en la Universidad Autónoma de Madrid, está enfrascada en un nuevo cómic, centrado en la compositora y cantante chilena Voileta Parra: "Otro cruce del azar, porque su gran amor era de Ginebra, donde vivo. Fue otra mujer poderosa, como Audrey, y otra luchadora contra la injusticia y la desigualdad".


El Pais. Cultura. Sábado 13 de enero de 2024