miércoles, 18 de enero de 2023

¿Amigos para siempre?

Sin sus habilidades mágicas, el que fue Hechicero Supremo perderá a alguien muy importante en su vida


JOSÉ LUIS VIDAL

22 Noviembre, 2022 

Todos los meses, en los estantes de las tiendas de cómic norteamericanas se libra una silenciosa, y terrible, batalla de la que muy pocos salen indemnes.

Coloridas e impactantes portadas tratan de llamar la atención de los compradores pero claro, hay tal cantidad que, lógicamente, la mayoría de estas colecciones pasan directamente al olvido.





Marvel Premiere 41. Doctor Extraño 4: Señor Agonía.

Guion: Jason Aaron, Kathryn immonen

Dibujo: Chris Bachalo, Frazer Iriving, Kevin Nowlan, Leonardo Romero

Tapa blanda

Color

128 págs.

12,50 euros

Panini Cómics


Pero afortunadamente, el talento de sus creadores puede lograr el milagro y hacer que una etapa brille, que contenga una visión de su protagonista que hasta ahora nadie se atrevió o supo plasmar en las viñetas y tenga el merecido éxito.

Y es el caso precisamente de la original etapa al frente de la colección protagonizada por Stephen Extraño, firmada por un dúo de excepcionales creadores como son el guionista Jason Aaron y Chris Bachalo, ambos con unas largas y fértiles carreras a sus espaldas.

¿Y qué ha hecho este dúo para que esta etapa destaque? Pues algo tan aparentemente sencillo como introducir el humor en su trama que, además, presenta uno de los mayores retos a los que se ha enfrentado el protagonista que, de golpe y porrazo, pasará de ser uno de los místicos más importantes y poderosos del Universo Marvel a perder completamente sus facultades mágicas.

Los culpables de esto, el Empirikul, una especie de Santa Inquisición de lo mágico.

Pero bueno, llegados a este cuarto, y último volumen, las cosas parecen podrían haberse calmado bastante si no fueran por Agonía, un ente al que Extraño tenía encerrado bajo llave en su propia casa y que, libre, ha raptado a una de las personas que siempre ha acompañado desde el principio a Stephen en el difícil camino que él eligió.

Se trata de Wong. Sirviente, discípulo, consejero… y amigo.

El monstruoso Agonía va a enfrentar al protagonista ante uno de sus mayores retos, una prueba que le hará recordar el pasado, su brillante carrera como neurocirujano, y como ésta fue sesgada de raíz a causa de un inesperado accidente.

Pero claro, Stephen sigue sin poder utilizar sus manos, así que tendrá que contar con la ayuda de un inesperado personaje que, como él, tiene amplios conocimientos médicos y quirúrgicos.

Además, en la historia que da cierre a esta fértil etapa, la relación de Extraño y Zelma se hará más cercana, ya que ambos van a protagonizar una aventura que los lleva a una tierra de lo más 'salvaje'…

Y como bombón a esta tarta tan especial, un annual en el que se va a dar un reencuentro muy especial…

Junto al tándem de creadores, varios grandes nombres del comic-book (Frazer Irving, Kevin Nowlan, Leonardo Romero y Kathryn Immonen) les acompañan en esta despedida, que fue más súbita de lo esperado, aunque no hay que entristecerse, ya que el material creado quedará ahí como una de la mejores etapas de este personaje.


Malaga Hoy



Tótem Sombreando los beneficios de la duda

Por Quim Perez




Está claro que a Laura Pérez (Valencia, 1983) le gusta el misterio no como género, sino como una de esas preguntas que a pesar de no tener una respuesta positiva o concreta no dejan de insistir en nuestra mente para ser respondidas, convirtiéndose así en misterios. En concreto, en Tótem estas cuestiones giran alrededor de la muerte, de la ausencia de personas que antes estuvieron vivas y compartieron con nosotros tiempo de vida. ¿Qué es la muerte? ¿A dónde vamos al morir?

Laura Pérez proviene del campo de la ilustración y, de hecho, es su principal modus vivendi. Sus páginas son bonitas y armónicas. Incluye ilustraciones a toda página o secuencias mudas o casi mudas que podrían recortarse y enmarcarse para colgar en una pared. Su uso del color, pero también del blanco y negro, es estéticamente agradable y sus páginas presentan una coherencia cromática muy atractiva. Sus viñetas están sin recuadrar, muestran unas esquinas redondeadas y los carriles son muy estrechos. Entre tanto placer estético la autora logra colar algunos elementos inquietantes y misteriosos, pero de manera sutil y mínima. La inquietud y la extrañeza no se exponen demasiado visualmente en Tótem, sino que circulan en lo que no se dice, en lo que aparece medio dicho, o sobre lo que se guarda un silencio lleno de ruido. Su novela gráfica de debut como autora completa, Ocultos (Astiberri, 2019), era visualmente mucho más inquietante. Ahora, Pérez ha optado por un perfil bajo de la extrañeza y lo raro en sus viñetas.

Tótem puede leerse como un ir más allá de lo planteado en Ocultos. Si aquel tenía un formato apaisado, este tiene un formato vertical. Si aquel eran historias sueltas embastadas por un hilo débil, este es una historia mucho más hilada. Si en aquel proliferaban los diálogos, en este son mínimos, y la narración es eminentemente visual. Siguen teniendo unos mismos rasgos temáticos y un mismo imaginario gráfico y sigue habiendo una densidad narrativa ligera. También recurren a diversas historias unidas entre sí por enlaces débiles. Tótem supone un paso adelante en la configuración de Laura Pérez como historietista.

En una entrevista, la dibujante valenciana habla de la banda sonora que escuchaba mientras dibujaba, y que la conectaba emocionalmente con lo que sentía y pretendía plasmar en Tótem. Björk, The Cure, James Holden, Sébastien Tellier, Boards of Canada o Almunia. Este cómic pretende más bien despertar sentimientos que no aportar informaciones. Las escenas de Tótem van a buscar la emoción en el lector. Unas emociones que tienen que ver con la curiosidad que nos crea el misterio. El atractivo de lo paranormal, de lo no-racional. No se trata de miedo, ni de espanto, sino de aquello que, aun sin poder ser dicho, lo inefable, necesitamos expresarlo de cualquier manera. En Ocultos un personaje confiesa «Parece que a nuestro mundo le faltan palabras para acercarse a todo lo que parece inexplicable».

En Tótem encontramos un cadáver en un bosque, hay una pareja de chicas que viajan por el desierto y participan de un ritual, hay un pueblo con una médium a la que visitan sus habitantes para saber dónde están aquellos que se fueron cuando se les cumplió su tiempo, hay una niña que visita la tumba de otra en el cementerio, y hay un cuervo muerto. Y entre todos estos elementos hay vínculos subterráneos que el lector intuye, crea o inventa. A veces comparten recuerdos, otras veces todos están mirando la luna o contactan al poner diferentes planos de la realidad en contacto. El éxito de Tótem descansa sobre dos patas: sobre la excelente factura gráfica y sobre el hecho de que estos vasos comunicantes que sugiere el cómic no sean aleatorios, sino que vengan sugeridos por los elementos que Pérez pone en juego en sus viñetas. Pérez trabaja muy bien la escena, pero lo que le da vuelo y solidez a su obra es la concatenación de las escenas.

Esta indagación de lo raro, de lo extraño, de lo que escapa a la norma en la que está embarcada Laura Pérez tiene como territorios el bosque, el desierto; esto es, la naturaleza. Pero causa curiosidad que la ciudad, la gran urbe y el espacio urbano no aparezcan; cuando son territorios en los que la ficción de la extrañeza de escritoras contemporáneas, como Mariana Enríquez o Samanta Schweblin, sí ha buscado acomodo geográfico. El espacio por antonomasia en que aparece lo extraño es en el ámbito doméstico. Los personajes de Tótem, que son casi exclusivamente mujeres, encuentran asombro en el dormitorio y en los otros cuartos del hogar. Además, no es que en estas estancias aparezcan elementos anómalos o que invaden la cotidianidad, sino que, más bien, es en ellos donde la ausencia de algo se hace presente. Lo raro no es lo que está, sino lo que no aparece.

Hace ya nueve años que murió el historietista belga Didier Comès, y sus cómics están hoy en día descatalogados en nuestro país. Un título como Tótem seguro que sería de su interés, ya que ambos comparten una querencia por lo mitológico, lo orgánico, lo telúrico, la naturaleza y el misterio. Sin duda hallarlo al lado de títulos como La Belette o Silencio en la comicoteca de cualquier lector también sería de su agrado.


Jot Down Comics


martes, 17 de enero de 2023

Misterio entre ranas

Enmarcado en un relato de corte criminal, este cómic nos va deparar muchas sorpresas, y unos protagonistas de lo más particular


JOSÉ LUIS VIDAL

14 Enero, 2023 

Esta historia comienza de la manera más típica en un relato negro, noir. Un detective llega a un lugar, una localidad desconocida para él, encargado de la búsqueda de un joven desaparecido, un niño bien llamado Arno Cavalieri.

Pero hasta aquí llega lo de 'típica', ya que desde su violento prólogo vamos a comprobar que en este puzle hay infinidad de piezas desparramadas sobre la mesa, y debemos ir encajándolas una a una para poder tener una imagen completa del escenario, en este caso una húmeda localidad llamada Saint-Elme, que da título a este primer volumen.




Saint-Elme Integral tomo 1

Guion: Serge Lehman

Dibujo: Frederik Peeters

Tapa dura

Color

160 págs.

30 euros

Astiberri


Otro de los detalles particulares de la trama es que el detective encargado del caso, que responde al nombre de Franck, es un tipo con el que nos va a ser completamente imposible empatizar, ya que tiene una maneras harto desagradables. Es, a fin de cuentas, un auténtico borde que, con la ayuda de la peculiar Dombra, van a ir recabando información que les permita desvelar el misterio que rodea al desaparecido.

Pero en este curioso enclave residen otros personajes, a los que iremos conociendo poco a poco, teniendo todos y cada uno de ellos un importante papel, por un motivo u otro, en la apasiónate trama: Morba, un silencioso hombre que lo arriesgará todo para salvar a una jovencita; Tania y Stan, hermanos e hijos del hombre que ostenta el poder en el lugar, el inestable Roland Sax; Arthur Spielman, dueño de un albergue, La Vaca quemada, que tiene una increíble facilidad para predecir las inesperadas lluvias que en cualquier momento pueden calarte hasta los huesos; la señorita Mertens y Paco, dos desconocidos que van a iniciar una relación…

Como todo buen relato noir, éste en particular nos va a llevar por vericuetos inesperados, y a la vuelta de la esquina podemos encontrarnos con que la violencia late bajo las calles del lugar. Donde se esconden muchos secretos, se trapichea bastante y el submundo criminal tiene un papel importante. Hechos estos que el expeditivo Franck va a ir averiguando, chocando con algunos de frente y haciendo que Dombra tenga que tomar cartas en el asunto, necesitando la ayuda de un personaje al que se nombra varias veces a lo largo del relato, pero al que no vamos a conocer hasta la conclusión de este volumen, cuando no tenga más remedio que acudir para ayudar a solventar los problemas, muy violentos, que van a surgir.


Su nombre es Philippe.

Me ha resultado imposible no recordar la genial película de los hermanos Coen, Fargo, y derivada serie de la pequeña pantalla nacida a raíz de ésta. Estos micro universos, donde el crimen, la mentira, los secretos se mezclan con lo cotidiano y unos personajes que tan solo por sus curiosas maneras de ser ya merece la pena seguir sus andanzas me apasionan, sumergiéndote en una trama que te atrapa desde el expeditivo prólogo, que nos hace querer saber más y más sobre lo que está ocurriendo en Saint-Elme.

Y el 'culpable' de esto es su genial guionista, Serge Lehman, que vuelve a formar tándem creativo (después de El hombre garabateado) con uno de los grandes nombres del cómic europeo, Frederik Peeters.

Me resulta imposible imaginar a otro dibujante plasmando la trama en las viñetas, narrando con imágenes de manera magistral, como tan solo él es capaz de hacer, y dotándolas de una paleta de colores única y personal.

Una maravilla que te deja con ganas de más.

Bienvenidos a Saint-Elme, un paraje que nos va deparar más de una sorpresa. Aunque ten cuidado donde pisas, ya que hay ranas por todas partes…


Malaga Hoy


Nuestra salvaje juventud Descubriendo la edad adulta desde la ternura

Por Álvaro Arbonés




Algunas historias rara vez son contadas. Mientras que siempre se repiten las mismas cosas desde los mismos puntos de vista, otras permanecen prácticamente sepultadas a ojos de la historia. Las vivencias de los pobres. De los pueblos. De las naciones no occidentales. De los animales. De la gente a los márgenes. Y por supuesto, las vidas de las mujeres y los niños. Algo que, en nuestro tiempo, poco a poco intenta corregirse.

Nuestra salvaje juventud es, de hecho, un ejemplo perfecto de cómo contar una historia que nos suena familiar pero que en realidad nunca, o muy rara vez, la hemos visto contada. Siendo la historia de cinco chicas que pertenecen al club de literatura del instituto y sus diferentes formas de lidiar con la sexualidad, lo interesante es que, de hecho, se relata todo desde el punto de vista de ellas mismas, sin sexualizarlas en el proceso.

En ese sentido, el manga es excelente a la hora de retratar la sexualidad de las adolescentes sin convertirlas en objeto de placer ajeno. Y a eso ayuda el dibujo de Nao Emoto, muy dulce, muy redondeado, pero también el guion de Mari Okada, que se centra en todo el espectro de vivencias que supone el hecho de hacerse adulta. Problemas como los romances con diferencia de edad, el descubrimiento de la homosexualidad y la falta de referentes que ello implica, además de la imagen sexualizada de la mujer y su efecto sobre las adolescentes y su propia visión sobre sí mismas. Todo ello sin olvidar, claro, el verdadero tema de fondo: cómo el descubrimiento del mundo adulto, a través de la adolescencia, es un acontecimiento extraño, excitante y potencialmente traumático para esas personas que ya no son exactamente niñas pero tampoco exactamente adultas.

Esa es la historia que interesa a Nuestra salvaje juventud. Cómo cinco chicas adolescentes descubren que al crecer, al hacerse mayores, no solo algo cambia en sus cuerpos o en sus mentes; que ahora son percibidas de otra manera y se interesan en los demás de otro modo; pero también que las relaciones con quienes les rodean ya no son iguales. Define muy bien la experiencia de qué supone crecer, tanto para chicos como para chicas, en esa etapa donde repentinamente todas las certezas se van por el sumidero.

Algo que Nao Emoto sabe retratar a la perfección gracias al uso de los colores pastel, una línea clara y limpia, una tremenda expresividad en los rostros y un interés muy marcado por el montaje poético, sutil, suave, que da un aspecto casi onírico a algunas de sus escenas, en el sentido de ser puramente mentales. Como si retratara físicamente los sentimientos de las personas que dibuja.

Eso, junto con los ya mencionados guiones de Mari Okada, conocida por ser una de las guionistas de anime más relevantes en la actualidad con obras como Toradora!, Wandering Son, Anohana: The Flower We Saw That Day o Lupin the Third: The Woman Called Fujiko Mine, crean un conjunto soberbio que funciona a la perfección en todas sus facetas. Especialmente porque el interés de Okada siempre ha recaído sobre los olvidados de la historia. Sobre las mujeres, los niños, las personas del espectro LGBT, las víctimas de las circunstancias. Todas esas personas que quizás por tenerlo más difícil, suelen tener vidas un poco más trágicas de lo que estamos acostumbrados. Por ello suele acusarse a Okada de excederse con el drama. Algo que no es ni remotamente cierto en el dulcísimo carrusel de emociones que es Nuestra salvaje juventud, un auténtico vaivén de bajones y momentos álgidos auspiciado por la palpable inexperiencia vital de sus cinco encantadoras protagonistas.

Nuestra salvaje juventud no solo es un manga excelente en todos los aspectos técnicos, es un manga importante. Uno que consigue retratar a las adolescentes como adolescentes, no solo dando voz a un grupo históricamente olvidado, además demostrando que sus problemas son, de algún modo, también los nuestros.


Jot Down Comics




La aventura imposible

Cerrad los ojos, porque cuando los abráis, habréis viajado a un mundo loco, muy loco


JOSÉ LUIS VIDAL

09 Enero, 2023 


Un universo nacido de la mente magistral de uno de los grandes guionistas del panorama internacional. Su nombre es conocido por todos, Grant Morrison, y de su mano hemos realizado lisérgicos viajes junto a inolvidables personajes, creados por él, como Los Invisibles, o a los que insufló nueva y genial vida, como Animal Man, por citar tan solo dos ejemplos de una ya larga carrera que lo han situado en los más alto de ese imaginario Olimpo creativo al que muy pocos guionistas pueden acceder.




Seaguy

Guion: Grant Morrison

Dibujo: Cameron Stewart

Tapa dura

Color

216 págs.

25 euros

ECC Ediciones


Pero como ya os comento antes, si con algo hemos disfrutado especialmente los que le seguimos y admiramos, ha sido con las creaciones propias, como la que protagoniza esta nueva edición que viene a sumarse a la línea que lleva el nombre del escritor escocés.

Poned el dial de la suspensión de incredulidad al máximo, ya que vamos a trasladarnos a un lugar en que nunca ningún lector a estado, y donde los héroes sucumbieron ante el inmenso poder del Antipadre, como bien reflejan las crónicas, dejando al protagonista de esta historia, el dubitativo Seaguy, sin casi nada que hacer, desempleado. Es un héroe sin aventuras que protagonizar.

Afortunadamente, en esta vida no hay nada mejor que tener una buena compañía, un amigo que esté ahí, siempre contigo, al que poder contarle tus deseos más íntimos, esos sueños que tal vez nunca se cumplan. En fin, todo…

Y ese es, en esta ocasión, el peculiar Gordi, un atún que le tiene miedo al agua, y levita alrededor de su colega, para el que siempre tiene esa palabra de aliento que saca a Seaguy del agobio.

Como por ejemplo, visitar el 'curioso' (por decirlo de alguna manera) parque temático protagonizado por su personaje de televisión favorito, Mickey El Ojo. Un lugar en el que se está maquinando algo, y que el pobre Seaguy descubrirá a las malas, cuando vea que el Xoo, la marca de comida que todos y todas las habitantes del lugar consumen, es algo más que alimento.

Y justo aquí comienza una carrera hacia adelante, una extraña pesadilla en la que el protagonista, que siempre ha bebido los vientos por la amazona mujer barbuda, no podrá fiarse de casi nadie, ni del cascarrabias viejo lobo de mar, perderá una de las cosas más preciadas por él y se verá metido de cabeza en una peculiar conspiración maquinada por esos que, en la sombra, han seguido sus pasos, marcándoselos cuando éste se ha salido del camino…

Este cómic es Grant Morrison desencadenado, y con la mejor de las compañías gráficas posibles, un Cameron Stewart (Los Invisibles, Batman, Sin título…) en estado de gracia, que se pone al servicio del argumento, plasmando su arte en un autentico tour de forcé creativo. Me lo imagino leyendo el argumento por primera vez y alucinando con la cantidad de personajes, lugares y situaciones diferentes que iba a tener que plasmar en sus viñetas.

El volumen incluye las dos miniseries protagonizadas por el peculiar nadador, que las va a pasar canutas hasta conocer su destino final, una vez que abra los ojos y vea más allá del colorido escenario que le ha rodeado desde siempre.


Malaga Hoy


lunes, 16 de enero de 2023

Nunchakus, katanas, pizza y viajes en el tiempo

Una inédita joya de los cómics llega a las librerías españolas, tocado por el genio de uno de los grandes nombres de viñeta internacional


JOSÉ LUIS VIDAL

07 Enero, 2023

He de confesar que cuando supe de la publicación de este trabajo inédito en España del gran Richard Corben me emocioné. Como a muchos lectores de mi misma generación, crecimos sumergiéndonos en sus páginas, publicadas en la editorial Toutain, repletas de mutantes, tipos fornidos y mozas exuberantes, todo ello mezclado con maestría, una buena dosis de humor y una técnica de trabajo que creo que casi nadie ha llegado a superar y, mucho menos, imitar.




Las Tortugas Ninja: Tortugas por el tiempo – Edición Deluxe

Guion: Kevin Eastman, Jan Strnad

Dibujo: Kevin Eastman, Richard Corben

Tapa dura

Color

112 págs.

23,50 euros

ECC Ediciones

Y es que Corben era, y es, mucho Corben. Y si a esta ecuación añadimos la presencia de la creación de una pareja como Kevin Eastman y Peter Laird, sus inolvidables y divertidas Tortugas Ninja, pues qué queréis que os diga…

Pero vamos al turrón, como suele decirse (y en esta época navideña viene muy al caso) y os comento que en el interior de este lujoso volumen, que trae unas guardas muy especiales, vais a encontrar no tan solo la historia protagonizada por los tortuguiles chavales creada al alimón por el guionista Jan Strnad, cómplice de Corben en una y mil aventuras, sino que, como pequeña gran joya, disfrutaremos de una historia corta escrita y dibujada a lápiz por Kevin Eastman que, como todo buen fan de Corben, le sugirió la posibilidad de entintarla, a lo que el Maestro accedió sin pestañear, convirtiéndola en un curioso híbrido.

Creada pensando solamente en el autor, vamos a encontrarnos a Michelangelo, un poco afectado por el consumo de bebidas alcohólicas, que de buenas y primeras, y de manera muy sorpresiva, ve como una extraña nave espacial abre un agujero en la alcantarilla por donde trastabillaba.

Este hecho le transporta a un mundo que parece surgido de la mente de un fan irredento de la Sword and Sorcery, donde el descontrolado quelónido se verá las caras con las hordas bárbaras a las órdenes de una curvilínea reina.

Lo que le ocurre a continuación tendréis que comprobarlo con vuestros propios ojos, ya que como reza el título del relato, “Teníais que estar ahí”…

Pero esto solo ha servido como entrante, ya que el verdadero y contundente primer plato viene a continuación, servido con talento por Strnad y Corben, llevando al cuarteto de ninjas mutantes en un loco, loquísimo, viaje a través del tiempo, en el que se van a enfrentar a aguerridos marinos, a ellos mismos (con le normal descontrol que este hecho genera), volverán al huevo del que nacieron, viajarán a la Edad Media y, finalmente, al principio de los tiempos donde, sin pensárselo, están a punto de meter la pata de una manera irremediable…


Una divertidísima peripecia de la que vamos a tener la suerte de poder seguir todo el proceso creativo, ya que el tomo se completa con una sección de extras que hará saltar las lágrimas de alegría a todo buen aficionado: La propuesta de la historia, páginas a lápiz, las tintas, portadas… Ya os digo, un gustazo.


Malaga Hoy

Aventuras caninas

¡A través del tiempo y el espacio, el heroico Science Dog acude para socorrer a todo aquel que lo necesite!





JOSÉ LUIS VIDAL

08 Enero, 2023 

Estaréis de acuerdo conmigo, creo, que una de las mejores series de superhéroes que nunca se han escrito fue parida por el talento de uno de los mejores guionistas del medio, Robert Kirkman (The Walking Dead, Battle Pope, Outcast…), que con una habilidad única para escoger compañeros de viaje, tuvo la inmensa suerte de contar con Ryan Ottley (Amazing Spider-Man, Hulk…) y Cory Walker, dibujantes ambos con unos estilos perfectos a la hora de llevar a las viñetas las aventuras del joven protagonista de la cabecera, Mark Grayson.

Y todos los que hayáis disfrutado de esta lectura (los que no, corred a la librería más cercana, ya que ECC la está reeditando) recordaréis que Mark, entre aventura, descubrimiento familiar y odisea espacial, leía cómics. Había uno en concreto que era su favorito. Me refiero a las peripecias de un héroe muy especial, Science Dog.

Y claro, era obvio que este pintoresco y canino personaje merecía dar un salto a su propio cómic, y ejecutando una doble pirueta metalingüística, el tándem formado por Kirkman y Walker (Batlle Pope, Destroyer) nos dejaron a los lectores una de esas joyas, que no por breves (tan solo dos números) pierden valor, sino que se convierten en una rareza, un gustazo de aventura en la que al comienzo de ésta encontramos a su peludo protagonista salvando, una vez más, a un imperio galáctico, y dejando a una enamorada y llorosa princesa alienígena despidiéndose de él.

La vida del héroe aventurero es muy ajetreada, cansada, y de regreso a su base, sus jóvenes ayudantes, Daniel y Rachel, casi no tienen tiempo de cruzar alguna palabra con él cuando salta una alarma. La ciudad está siendo atacada, una vez más, por un recurrente villano que, maquinando maldades, no ha tenido tiempo suficiente para inventarse un alias.

Ni Profesor Maligno, o Mente Destructora… Él es solo, simplemente Walter.

Son muchas las ocasiones en las que el protagonista y el malvado se han enfrentado, aunque ya se conocían de mucho antes, concretamente cuando ambos compartían espacio en el laboratorio del profesor Collins, obsesionado por construir una máquina para viajar en el tiempo.

Y no os preocupéis, ya que también en las páginas de este cómic habrá espacio para conocer el especial nexo que une a Science Dog y al villano de la función, que es más que una ensalada sazonada con tortas, saltos y rayos mortales.

Y es que el uno no existiría sin el otro…

Justo entonces, en medio de la inevitable y cruda batalla, ocurre algo inesperado que hace que todo tome un nuevo, y dramático rumbo (recordad que Robert Kirkman nos ha emocionado con esa habilidad tan suya a la hora de mezclar géneros, sacándonos la lagrimita en más de una ocasión) que hará que el perruno protagonista se embarque en una solitaria odisea, una lucha contra el tiempo, en la que su principal objetivo sea no tan solo salvar su ciudad, sino a sus amigos más cercanos, cuyas vidas peligran, teniendo que exprimir al máximo su inteligencia para que todo permanezca igual que antes de su partida.

Aunque él no sabe el alto precio que deberá pagar por ello…

Resulta increíble condensar tanto talento en solo dos entregas de un título, pero está claro que a Kirkman y Walker les sobra el talento para eso y mucho más, y todavía muchos de nosotros estamos esperando que el segundo regrese al mundo del cómic para regalarnos otra de las maravillas surgidas de su limpio y personal trazo, ese talento que le ha convertido por méritos propios en uno de los mejores dibujantes de cómic de los últimos años, aunque por el momento se esté inmerso en la supervisión de la magnífica serie de televisión que adapta, con éxito, las aventuras de Invencible, y de la que en breve podremos disfrutar de su segunda temporada.

Una mochila voladora, viajes temporales, malvados villanos, alienígenas… Y un protagonista, híbrido entre terrier escocés y humano, que se va a ganar el corazón de todos los lectores, ¡Science Dog!


Malaga Hoy