martes, 23 de marzo de 2021

La alegría de ser Quan Zhou Wu por Juan Cruz


 Es alegra igual que es negro su pelo. Es genético. Y es china de Algeciras. Se llama Quan Zhou Wu, nació en un taxi. Su madre acababa de desayunar fideos y de pronto exclamó: "¡Uy, que me he puesto a parir!". Paró el taxi, "yo ya estaba asomando la cabecita". El taxista no cobró ni la limpieza: "¡Llené aquello de sangre!". "No importa", dijo el taxista, "es un nuevo niño". Eso fue en 1989. Sus padres habían venido de la China remota; la han visto estudiar, igual que a sus cuatro hermanos, todos con carreras y en marcha.

La madre está orgullosa de que ella salga en la prensa, hable en la radio y publique libros (el último es Gente de aquí, gente de allí, de la editorial Astiberri), "¡pero triste porque no me caso!". Ha estudiado en Madrid, en Inglaterra, y se ha ido fijando en el mundo que la rodea, para contarlo en dibujos que reflejan un mundo xenófobo que ella azota con humor y sin lágrimas. "Con ese ánimo he hecho Gazpacho agridulce, que son dos novelas gráficas, y este Gente de aquí...; he dado muchas ponencias sobre identidad, racismo, interculturalidad, tanto en España como en China, Estados Unidos o Suecia". Son intervenciones en una realidad difícil, la de los que son mirados como si no fueran de aquí, hechos "por una persona que en lugar de expresar enfadadamente lo que pasa lo exprese de una manera amable". ¿Y si tuviera que contarlo enfadadamente, cómo lo haría? "¡Que nos dejáramos de mirar el ombligo! ¡Basta ya de etnocentrismo! ¡Que no hay una cultura pura! ¡Las personas monoculturales pierden el sentido!".




Los padres eran campesinos nacidos en los años sesenta. El padre recorría kilómetros para ir a la escuela... La madre se hizo maestra: "El maestro les dijo a mis abuelas que la niña era muy lista, y lo fue... Primero vino mi padre, y fue camarero, y después vino mi madre, y fue camarera también... Vinieron a Algeciras porque aquí mi tía trabajaba también en un restaurante. Mis padres creían que no se les aceptaba en ningún otro sitio, así que a mí tampoco me aceptarían, salvo en el sector servicios. Eran creencias basadas en su experiencia, y ahora han visto que no tiene por qué ser así... Para mí todo era natural, como el aire, al principio yo no veía que mi madre fuera de china; yo tenía una niñera española y no supe qué era ser china hasta que entré en una sociedad que lo señalaba... Ahí me dije, "hostias, se me está sesgando con ataques racistas", también por parte de mi familia, porque ellos también se daban cuenta de que yo estaba siendo  diferente, hablaba español, quería comer patatas con huevos fritos en lugar del arroz. Los españoles me decían: "Con esos ojos, esa cara y con tu familia tú no puedes ser de aquí... ¡y además coméis perro!". Mis padres ya saben que lo que soy les produce orgullo. Pero se siguen angustiando porque estoy soltera, ja, ja, ja. ¡Les dije que tuve un novio cinco años, pero lo conté cuando rompí... Era español, no los quise asustar, ja, ja, ja!". ¡Y como sea novia! "¡Me matan, me dejan de hablar! Haré lo que me dé la gana, pero tengo que contárselo bien a ellos".

Reir forma parte de su naturaleza. "Es genético, súmale a eso que me he criado en Andalucía, aunque hay muchos andaluces más tristes que yo".


El Pais, sábado 9 de enero de 2021

Phil Perfect presenta La leyenda del rock´n´roll Texto: François Gorin Diseños: Serge Clerc




Metal Hurlant Nº31, año 198


domingo, 21 de marzo de 2021

Escritores que dan que hablar y dibujar

Las vidas de Anaïs Nin, Concepción Arenal, Sylvia Beach o Panait Istrati protagonizan algunas de las novedades en cómic más recientes.

Por Tereixa Constela

Una cabeza puede contener el infinito. Al menos la que pertenece a la escritora Anaïs Nin, capaz de vivir en paralelo varias vidas, varias fantasías, varias verdades y fabulaciones. El cómic de la suiza Léonie Bischoff, Anaïs Nin en un mar de mentiras, ganó el Premio del Público en el Festival Internacional del Cómic de Angulema en 2020. Se puede entender el porqué. Por el acierto del dibujo: lápices y pasteles que a veces son meras líneas y a veces estallidos de color, el lenguaje del cabello como expresión de los estados de ánimo, la sutileza del trazo...Por el guión: Bischoff elige una versión nada descarnada de la biografía de Nin a pesar de incluir episodios sexuales como el incesto con su padre. Por supuesto, el escritor Henry Miller es un motivo central de la obra, pero no más que Hugo, el marido que supedita sus sueños a los de la escritora. Nin es aquí una mujer que explora todos los caminos que le abre su existencia. Lo que ella llama sus mentiras son, ni más ni menos, todas las vidas posibles que alguien puede elegir. Anaïs Nin decidió no renunciar a ninguna de ellas, como hasta entonces solo algunos hombres se podían permitir. Y aunque el proceso de autoafirmación le resultó doloroso a veces, resistió a las presiones externas: "Todos los hombres a los que he dado a leer mis textos han intentado cambiar mi escritura. Escribir como un hombre no me interesa. Quiero escribir como una mujer". Anaïs Nin en un mar de mentiras es también la presentación en sociedad de una nueva editorial, Garbuix Books, el nuevo sello de no ficción (literaria y gráfica) fundado por Montserrat Terrones, que fue editora de La Cúpula durante 10 años.

Buena salud para los biocómics de escritores, como denota la coincidencia de cuatro títulos en un solo mes (y que se agregan a otros libros recientes como Whitman, de Tyro Alba, publicado por Astiberri, u Orwell, de Pierre Christin y Sébastien Verdier, en Norma). Los años de formación de Concepción Arenal han inspirado La mujer del retrato (Nórdica Comics), una obra de Mónica Rodriguez y Teresa Novoa, tataranieta de la pensadora y activista que revolucionó la vida en las prisiones. Arenas tuvo un papel esencial en todas las causas nobles del siglo XIX, de la abolición de la esclavitud a la igualdad de las mujeres, aunque esta obra se detiene antes de que se conviertiera en una intelectual de referencia. La Arenal mostrada aquí tiene poco que ver con el retrato adusto de la mujer con moño que se hizo conocido. En su lugar se dibuja una niña de melena tan pelirroja y rebelde como pudo serlo la ficticia Ana de las Tejas Verdes. El conflicto constante con su madre, la infinita curiosidad intelectual y la compasión hacia los débiles se entretejen ya desde la infancia en una figura que transformó la sociedad de su época para hacerla mejor.

También Javier Olivares y Jorge Carrión han hecho una incursión biográfica, aunque ellos dinamitan el relato convencional, tanto literario como visual. En Warburg & Beach (Salamandra Graphic) hay varias vidas: la librera Sylvia Beach (sí, la primera editora del Ulises de Joyce), el historiador Aby Warburg (sí, el hombre que vendió su herencia por una biblioteca), la filósofa Mary Wollstonecraft (sí, la visionaria que escribió la Vindicación de los derechos de la mujer en el siglo XVIII) y el artista Marcel Duchamp (sí, el genio que volvió a inventar la rueda). Y aunque las dos primeras son centrales y el motivo de la obra, las dos restantes son más que un prólogo y un epílogo. Al inconfundible y contundente estilo de Olivares se suma el juego que permite leer la obra en un sentido y en el inverso, gracias al diseño en acordeón, para darle un valor en sí mismo al objeto libro. Además de otorgar un color a cada biografía, Olivares varió la estructura narrativa, que va del ambiente teatral que plasma la relación entre Wollstonecraft y su editor a la exploración en las páginas de Warburg. "Fue la manera del propio historiador de estructurar su famosa biblioteca y su atlas (con imágenes relacionadas por sus afinidades o ecos iconográficos) la que me sugirió la forma de plantearme su narrativa. Trabajé de una manera más libre, sin estructurar las páginas con viñetas, dibujando los elementos por separado y después montándolos sobre las páginas a la manera de un collage", señala Olivares.

Igualmente este mes se ha publicado el segundo tomo de la biografía gráfica del asombroso escritor rumano Panait Istrati a cargo de Golo. El primer volumen compitió en el Festival de Angulema en la categoría de mejor álbum en 2018. El nuevo cómic relata los años de madurez de Istrati, que se convierte en escritor gracias al apoyo anímico del Nobel de Literatura Romain Rolland (le utiliza como el Gorki de los Balcanes) y al soporte financiero de su amigo comerciante Georges Ionesco. Dibujada en blanco y negro, la vida del rumano es una sucesión de aventuras que reflejan a un trotamundos pasional y algo traicionero que pagó con el ostracismo cultural sus críticas al régimen soviético tras su desengaño con el estalinismo.

Fuera del género biográfico, el acontecimiento de marzo ha sido el regreso de Sequeiros, que ha publicado Romeo Muerto (Reservoir Books), una obra titánica y totémica construida en dos etapas antagónicas del autor: los días de su ingobernable adicción al alcohol y los días no menos duros de la sobriedad. Tras unas páginas iniciales que evocan al expresionismo de La ciudad, de Frans Masereel, el cómic se adentra en otro territorio. En Mala Pena, la urbe underground de Sequeiros, se suceden las procesiones, las lluvias de orujo, el masoquismo y las sexualidades extremas, la poesía meteorológica ("Es como si Dios nos hubiera puesto un tejado", dice un locutor sobre la capa de nubes), viejos conocidos del dibujante de Ambigú y Nostromo Quebranto y la experiencia autobiográfica ("todavía me queda un guiño alcohólico en la mano y el calambreo en los dedos").

Hay también nueva entrega de ciencia ficción de Daniel Torres en El futuro que no fue (Norma) y una tendencia que se vislumbra: el thriller político ambientado en la Guerra Civil y la dictadura. Es el caso de Teresa Valero en Los hijos de los otros  (Norma) y el de David Muñoz y Andres G. Leiva en 15 (Astiberri).

Anaïs Nin en un mar de mentiras, Léonte Bischoff,. Traducción de Montserrat Terrones. Garbiux Books, 2021, 192 páginas. 24 euros.


Warburg & Beach. Javier Olivares y Jorge Carrión. Salamandra Graphic, 2021. 70 páginas. 17 euros.

La mujer del retrato. Teresa Novoa y Mónica Rodriguez. Nórdica Cómic, 2021. 216 páginas. 22,50 euros.


Istrati II. El escritor. Golo. Astiberri, 2021. 216 páginas. 27 euros.







El Pais. Babelia Nº 1.530, sábado 20 de marzo de 2021


La vuelta de Gaspar por Yves Chaland y Luc Cornillon

 







Metal Hurlant Extra 2- Rock´82