miércoles, 16 de octubre de 2019

Los tigres de la ira

JAVIER FERNÁNDEZ
16 Octubre, 2019

'Las aventuras de Luther Arkwright'. Bryan Talbot. Astiberri. 256 páginas. 26 euros

Este verano ha saltado la noticia de que Bryan Talbot está preparando un tercer volumen de la serie de Luther Arkwright, su trabajo más emblemático, considerado como uno de los grandes hitos de la historieta británica. El nuevo libro tendrá más de 200 páginas, se llamará The Legend of Luther Arkwright y verá la luz en 2022, esto es, cuatro décadas y media después del debut de Arkwright. Por si alguien no lo sabe, la cosa va de universos paralelos y, más concretamente, de uno en el que el Imperio Británico, en un futuro alternativo al que se ha llegado después de que Cromwell ganase la guerra civil inglesa, ha impuesto su ley en el mundo. Arkwright es un agente de una organización interdimensional que trata de evitar el colapso de la realidad a manos de las fuerzas oscuras. Tiene poderes psíquicos y la capacidad de moverse a su antojo por las realidades, pues sólo existe un Luther Arkwright en todo el multiverso.

A día de hoy, la serie se compone de dos partes, ambas publicadas en edición integral por Astiberri, Las aventuras de Luther Arkwright y El corazón del Imperio, esta última ambientada veintitrés años después del final de la primera parte y realizada con un estilo gráfico significativamente distinto. "Los tigres de la ira son más sabios que los caballos de la instrucción", reza el verso de William Blake pintado en el muro de una viñeta de Las aventuras de Luther Arkwright, y Talbot hace buena la cita en esta asombrosa saga de ciencia ficción. La intuición, la improvisación, la imaginación desbocada y la búsqueda (exitosa) de una estructura que lo unifique todo hacen de Las aventuras de Luther Arkwright uno de los tebeos más singulares y gozosos que se puedan imaginar. Talbot no le tiene miedo a nada, y se crece página a página, con un grafismo puntillista que remite a los mejores momentos del Métal Hurlant (¿se acuerdan de Dionnet?) y que nunca ha lucido mejor como en esta edición integral, con sus escaneos mejorados y su multitud de extras.


Malaga Hoy



Entre olas y arena, los ocultos recuerdos

La guionista francesa Séverine Vidal y el dibujante español Victor L. Pinet componen en 'La casa de la playa' una historia sutil en la que prima lo visual



JOSÉ LUIS VIDAL
15 Octubre, 2019


'La casa de la playa'. Séverine Vidal y Víctor L. Pinet. Nuevo Nueve Editores. Cartoné. 22 euros, 176 páginas.

Regresar a aquella casa va a reavivar los recuerdos de los miembros de una familia, el que ha sido un cálido hogar para ellos durante muchos veranos.

La joven Juls es la primera en pisar el lugar, imborrable recuerdo de tantos buenos momentos que ahora están a punto de ser cortados, ya que su tío Albert, necesitado de una inyección económica va a ejercer presión sobre sus hermanos, viéndose estos obligados a pensar en la venta de esta casa.

Pero este no es el único hecho que hace que, de vez en cuando, la tristeza se enmarque en el rostro de la joven embarazada, ya que carga con una invisible mochila de dolor que solo se mitiga, y hasta a veces se diluye, respirando la brisa que viene de la cercana playa, en que aún puede disfrutar y, sobre todo, relajarse.

Entre comidas, cenas, risas, largas siestas, Juls se va a dar de bruces con un hecho inesperado, un misterio que guarda la casa y que solo nosotros, los lectores, vamos a poder desentrañar a través de los diferentes saltos en el tiempo que da la narración.

Ya que si esta comienza en el año 2018, como si en una imaginaria máquina del tiempo se tratara, de un salto nos vamos a encontrar, en forma de flashback, en 1968, cuando los abuelos de Juls adquirieron la casa, hicieron una promesa y se convirtió en el primer verano de otros…

Pero claro, todo tiene un principio, y el porqué de aquellas palabras emborronadas en la pared comenzó aquí, con la joven Françoise, la joven hija de un matrimonio, primeros ocupantes de la casa en la playa. Un lugar en el que la tímida niña va a encontrarse con algo, y alguien, inesperado, que dará un vuelco a su corazón.

Pero la vida, en ocasiones, es injustamente cruel, y la inocencia de la niña se verá golpeada por la duda, las preguntas que la acechan acerca de un hecho, una cita que no se cumple y que la va a marcar por el resto de sus días…

La guionista gala Séverine Vidal y el dibujante español Victor L. Pinet componen una historia sutil, en la que lo visual prima en esos momentos importantes, en los que los lectores, mudos testigos de lo que ha ocurrido, deberemos desentrañar el misterio de aquellos lejanos suceso que conmocionaron al tranquilo pueblo.

Pero también es un acertado retrato de las relaciones familiares, con sus más y sus menos (¿Quién no las tiene?), de cómo la buena voluntad puede arreglar los más irresolubles problemas y, sobre todo, del nuevo camino que puede emprenderse después de que una vida se rompa en mil pedazos. Siempre hay esperanza.

Segunda novela gráfica publicada con acierto por la editorial Nuevo Nueve, que ya va marcando con claridad los parámetros, el perfil, en los que se va a mover la nueva aventura editorial emprendida por Ricardo Esteban.

Si como al que suscribe, esta historia te va a rememorar esos recuerdos de largos días de sol, playa, diversión y salitre, no dudes en sumergirte en su lectura.


Malaga Hoy


Regreso a la playa

JOSÉ LUIS VIDAL
09 Octubre, 2019 - 13:14h
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Dame un beso.
Autor: El don Guillermo.
Ediciones La Cúpula.
200 páginas. 19,90 euros.

El rumor de las olas, el viento con olor a mar, los recuerdos de la juventud y, sobre todo ella, la chica que los encandiló en las escapadas veraniegas.

No sé vosotros, pero aquí uno ha echado los dientes en la playa, pasando largos días haciendo el loco en la arena, jugando, lanzándote de cabeza a ese mar infinito, sin cuya compañía no podría vivir y que tantos y tantos recuerdos me trae.

Recuerdos que regresan a la memoria de la pareja protagonista de Dame un beso, la historia de un regreso desde tierras francesas, años después, a la localidad catalana en la que los dos hombres disfrutaron de su juventud en aquellos ya lejanos años de playa.

El don Guillermo, autor de este cómic, conduce a sus protagonistas a través de momentos muy cotidianos en los que, como por arte de magia, se les unirá Cristina, la misteriosa chica que aparece de pronto y se va a convertir en ese pasaje hacia el pasado, a la pérdida del miedo al ridículo, el retorno de los juegos entre los cañaverales, a comer bocadillos, pasando las horas sin mirar el reloj en la desierta playa.

Así iremos conociendo las grietas que existen entre estos dos hombres, cuya relación íntima se transforma desde el momento en el que la deseada Cristina reaparece en sus vidas, acompañada por un pulgoso chucho, el huidizo Perdut, que se va a convertir en el cuarto miembro de este curioso grupo, robándoles comida y ocupando un espacio en sus camas…

Nos vamos a encontrar con más de una situación que nos resultará conocida y que el autor relata con humor, momentos surrealistas que vivirán estos 'okupas', que llegan a instalarse en un chalecito junto al mar, que será el enclave perfecto para que vuelvan a vestir esa piel de juventud, bronceada e impregnada de salitre.

Tumbados en la arena, muy juntos, rozándose, el trío mirará hacia el amplio cielo azul que los acompañará en estos días extraños, que tal vez sean solo un sueño. Ensoñación que tan solo se romperá por la desconfianza y sí, los celos. Y es que el poder que la chica, silenciosa, tiene sobre los dos hombres es total, llevando su relación a límites inesperados y poniéndolos a prueba.

Y todo rodeado por un paisaje extraño, el de una localidad costera en la que la vida solo resurge en verano, convirtiéndose en una solitaria sombra el resto del año, con calles silenciosas, bares desiertos y prostitutas que esperan, sentadas al borde de la carretera, que algún cliente tardío requiera de sus servicios…

Primera obra publicada de El don Guillermo en nuestro país, que en Francia ya cuenta con una reconocida carrera como ilustrador y autor de cómics, llegando a fundar junto a su hermano Estocafich el sello Editions, desde el que nos llega, de la mano de La Cúpula, este Dame un beso, un cómic que nos llega al corazoncito de aquellos que amamos la playa. A los que no, lo siento por vosotros…


Malaga Hoy


Verde y salvaje

JAVIER FERNÁNDEZ
09 Octubre, 2019


'Marvel Limited Edition. La salvaje Hulka: La saga comienza'. David Anthony Kraft, Mike Vosburg y otros. Panini. 328 páginas. 39,95 euros.

En 1980, con la popularidad del Increíble Hulk en su punto más álgido gracias a la teleserie de Bill Bixby y Lou Ferrigno, Marvel se sacó de la chistera otro personaje verde y salvaje, la formidable Hulka (She-Hulk en inglés), una variación femenina del concepto del monstruo creado por los rayos gamma. En este caso, la protagonista era la abogada Jennifer Walters, prima de Bruce Banner, que acaba compartiendo la maldición del desgraciado científico cuando éste, para salvarle la vida después de un tiroteo, le realiza una transfusión con su propia sangre. Tan delirante giro argumental fue obra del mismísimo Stan Lee, que nos legó de este modo su último personaje importante, acompañado en los dibujos por los lápices del siempre excelente John Buscema y las tintas del veterano Chic Stone. Hechas las presentaciones, las riendas creativas pasaron a manos del escritor David Anthony Kraft y el dibujante Mike Vosburg, dos autores de segunda fila que firmaron, contra pronóstico, un culebrón bastante entretenido. Con todo, las aventuras de Hulka deberían esperar aún casi una década para hallar, gracias a John Byrne, el tono humorístico que las caracteriza hoy día.

El tomo de la colección Marvel Limited Edition titulado La salvaje Hulka: La saga comienza recupera la primera mitad de la cabecera inaugural de Hulka, The Savage She-Hulk, más concretamente los números 1 a 14 (febrero de 1980-marzo de 1981), junto con un nutrido apartado de extras, que incluye una introducción de Kraft, los correos originales de los lectores, bocetos, anuncios de la serie y otro material interesante. Esta Hulka no es todavía la elegante figura que acabará siendo, pero tampoco el monstruo descerebrado que corresponde a su parentesco con Hulk. La superheroína lucha por encontrar su sitio en el universo Marvel junto a tipos sensibles como Zapper y restos de la década de los 70 como Richard Rory o el Hombre Lobo. Eso sí, como su primo, tiene tendencia a acabar con la ropa (en su caso, un recurrente vestidito blanco) hecha jirones.

Malaga Hoy


Una crónica de sucesos

JAVIER FERNÁNDEZ
09 Octubre, 2019

'Balas perdidas, 4: Días negros'. David Lapham. La Cúpula. 260 pág. 19,90 euros.

Días negros es el título del cuarto volumen recopilatorio de Balas perdidas, la excelente serie de género negro que lanzó a la fama a David Lapham y que acumuló, a lo largo de su trayectoria, un premio Eisner en 1996 al Mejor Autor Completo y numerosas nominaciones en la misma categoría. El tomo recoge los números 23 a 30 de la cabecera Stray Bullets, editados originalmente por Maria Lapham, la esposa del artista, con fechas de cubierta de enero de 2002 a marzo de 2003, más media docena de páginas de material extra. ¿Qué tienen en común una joven que lleva años desaparecida, un niño que asiste a un tiroteo escondido en el maletero de un coche y una Smith & Wesson M29, calibre 44 Magnum, con cañón de veinticuatro centímetros?


Malaga Hoy

El banco de pruebas

'Juan Pistola' (1952), de René Goscinny y Albert Uderzo, es un joven empleado en una taberna, lector de novelas de piratas, que se hace corsario para emular a sus héroes novelescos


GERARDO MACÍAS
02 Octubre, 2019

'Todo Juan Pistola'. Guion: René Goscinny. Dibujos: Albert Uderzo. Grupo Editorial Bruño, 2014.

Presentar a René Goscinny y Albert Uderzo, a estas alturas, es innecesario. Su criatura más famosa, Astérix el Galo, ha consagrado a este tándem en el Olimpo de la Historieta, medio que han traspasado, incluyendo exitosas entregas cinematográficas en animación y en imagen real.

Pero Astérix el Galo no fue la primera colaboración entre Goscinny y Uderzo. Ese honor corresponde a Juan Pistola, corsario cuyas aventuras comienzan en 1952 en el suplemento juvenil La Libre Junior del diario La Libre Belgique, y continúan hasta mediados de los 60. El joven protagonista, empleado en una taberna, lector de novelas de piratas, decide emular a sus héroes novelescos. Juan Pistola compra un buque que se cae a pedazos, El Bravo, y recluta como tripulación a sus amigos Gil, Beltrán, Hugo, y Renatito (personaje con el que Uderzo caricaturiza a Goscinny). Es un precedente de los piratas de Astérix el Galo. Goscinny y Uderzo se adentran en la piratería para ensayar las claves que luego les llevarían al éxito mundial. Se trata de una serie que sirve de banco de pruebas para Umpa-pá el Piel Roja y Astérix el Galo. Encontramos elementos como la oposición entre dos culturas, y una aldea perdida en un rincón del mundo que se resiste al progreso.

Los autores presentan a los personajes y establecen las reglas: la cobardía de la tripulación, las bromas del loro Jazmín, los caprichos del monarca, etc. Goscinny aún no domina el tempo narrativo, y hay demasiados personajes, sin que ninguno (salvo el protagonista) resalte. Tras una serie de peripecias, atrapa a un peligroso bucanero y el rey le nombra corsario.La cosa mejora en el segundo álbum: Juan Pistola, corsario del rey. Si el anterior episodio parece ensamblado sobre la marcha, aquí se aprecia una historia preconcebida con una estructura determinada. También hay amagos que apuntan a consolidar los piratas con nombre de color, la broma recurrente con la mala puntería de quien maneja el cañón, etc.

La dinámica progresa, aunque sin la posterior originalidad y sentido del ritmo del dúo, que se lograrán en los dos siguientes álbumes. Juan Pistola y el espía, y Juan Pistola en América son grandes muestras de estos maestros de la Historieta: tramas ágiles, chistes sofisticados, etc.

Goscinny era maestro en desinflar la seriedad de alguien o de algo. Esto requiere, entre otras cosas, no convertir al tipo serio en un bufón. Su humor es una mezcla de respeto y falta de él. Pero Juan Pistola no empieza así. En su lugar, opta por el slapstick.

La perfección alcanza su punto álgido en Juan Pistola en América, tan redondo que muchos de sus hallazgos fueron reutilizados en Umpa-pá el Piel Roja. Goscinny quiso probar otro tipo de humor que no fuese slapstick. Entonces, llegó la genialidad.Vemos avanzar el estilo de escritura de Goscinny, con sus juegos de palabras y su sentido del ritmo que lo convertirían en uno de los mejores guionistas de la historia del cómic, creador también de Astérix el Galo, Umpa-pá el Piel Roja, Iznogud y Lucky Luke. En cuanto al dibujo, Juan Pistola tiene una peculiaridad: el aspecto del protagonista cambia en cada álbum. Uderzo es consciente de este vaivén de su propio estilo que, curiosamente, no sufre el resto del elenco.

Cuando un historietista empieza a trabajar, suele tener en su cabeza una imagen idealizada, reflejo del estilo que más le ha influido. Esto es evidente cuando va cambiando el diseño de Juan Pistola. Al principio, Uderzo se basa en los tebeos de aventuras de la época, de dibujo pseudorrealista, pero a partir del tercer álbum, los personajes le brotan naturalmente del lápiz.

Juan Pistola y el sabio loco, que estaba inédita en formato álbum, tiende hacia la aventura sin importancia, como una anécdota que hubiera necesitado menos páginas para llevarse a cabo, o más para desarrollarse. Hasta el dibujo parece falto de fuerzas, se diría que el ilustrador se ha venido a menos. Sin ser una mala historia, parece un final en falso, tal vez porque los autores nunca se imaginaron que este fuera, efectivamente, el final de la serie.

Hay que decir que la mayoría de los originales de estos cómics se han extraviado, por lo que es imprescindible destacar la estupenda labor de restauración.


Malaga Hoy

domingo, 13 de octubre de 2019

Tras el telón

La editorial Nuevo Nueve, de la mano de Ricardo Esteban, se estrena con la publicación de la obra 'Epilogo', original del autor sevillano Pablo Velarde


JOSÉ LUIS VIDAL
02 Octubre, 2019




Pese a su título, Epílogo es la primera piedra de una nueva editorial que aparece en el panorama comiquero español.

Pues sí, nace un nuevo sello, con el nombre de Nuevo Nueve, y tras él podemos encontrar a un editor que lleva tras sus espaldas una larga, larguísima trayectoria en esto de las viñetas y del que seguro que todos y todas habéis oído hablar, Ricardo Esteban.

Y es que Ricardo ha sido el alma mater de una de las editoriales más importantes de nuestro país, Dibbuks. Tras quince años de éxitos, Esteban decide emprender un nuevo camino, más libre y dependiendo solamente de su propio, y acertado criterio.

Estamos hablando del editor que trajo de regreso a un personaje ya clásico, al que todos los lectores que lo habíamos seguido echábamos mucho de menos. Nada más y nada menos que el botones de rojo, en sus facetas más modernas y, cómo no, recuperando el magnífico material clásico.

Ricardo es también culpable de haber acogido a uno de los grandes guionistas de nuestro país, El Torres. Junto a él y una legión de magníficos dibujantes han alcanzado el éxito, llenando sus estantes de los más importantes premios que se le conceden al cómic en nuestro país.

Me llevaría varias páginas más glosar los éxitos editoriales de Ricardo, que son muchos, pero en esta ocasión vamos a hablar del presente, y el futuro más próximo. Y por ello hemos de centrarnos en lo que nos ofrece como novedad del mes de septiembre la editorial Nuevo Nueve.

Epílogo es el título de esta novela gráfica, una historia creada por el autor sevillano Pablo Velarde, al que seguro que todos conocéis por su faceta como humorista gráfico, sobre todo dentro del semanario satírico El Jueves. Series como Porca Miseria, Amigas las tres o la más actual, Custodia compartida.

Pero este autor que abandonó su carrera de arquitecto cambia completamente de género y nos regala una trama que te atrapa desde la primera página.

Todo comienza con un joven periodista, Rodrigo Mendoza. Su trabajo dentro del periódico Liberación lo lleva a reseñar actos culturales. Nos encontramos a principio de los años 80 y la oscura manta del franquismo, al ser levantada, revela tesoros ocultos. Uno de ellos es la colección de fotografías Antoni Campañà, un fotógrafo catalán que a través del ojo de su cámara plasmó los horrores de la contienda que enfrentó a las dos Españas.

Pues bien, ya en el prólogo de la historia conoceremos que Rodrigo no ha tenido relación con su padre, José Mendoza, desde hace muchos años. De hecho, hasta se alegra de su fallecimiento. Pero cuál será su sorpresa cuando se encuentre de frente con un golpe que va a trastocar todo lo que pretendía conocer sobre su progenitor…

Una foto, una sola instantánea, va a ser la ficha de dominó que caiga y empuje a otras, en una sucesión de recuerdos que, en la investigación que el periodista inicia, van a ir rellenando ese hueco que existe en su pasado.

En su camino van a cruzarse varios personajes que lo van a ir conduciendo por unos hechos que él desconocía completamente y que nos van a demostrar a nosotros, lectores, lo frágil que es el mundo de los recuerdos. Estampas en blanco y negro instaladas en nuestra memoria.

La gran pregunta que se le planteará al protagonista es: ¿Quién fue realmente José Mendoza? ¿La temida y temible cabeza visible de la Oficina de Censura y Propaganda, un padre inflexible, uno de los máximos defensores de la dictadura franquista, manos ejecutora de muchas "desapariciones"… O, tal vez había otro hombre tras esta fachada?

Una anciana actriz de teatro, Carmen Cañas, su hija Amanda y el reputado director de teatro César Fuentes serán personajes clave a la hora de dilucidar el apasionante misterio.

Pablo Velarde nos regala una obra magnífica, que dirige con buen pulso como si de un director de orquesta se tratara. Una historia en la que junto a su protagonista, iremos descubriendo hechos, datos, hasta el momento silenciados, ocultos. El autor lo hace con unos diálogos milimétricos, cruciales para ir desvelando la trama.

Pero éste es un cómic muy, muy visual, en el que no se nos pueden escapar muchos, e importantes, detalles. Hechos pasados se muestran como mudos flashbacks que nos enseñarán momentos muy importantes en el pasado de los protagonistas.

Epílogo es la primera obra del catálogo de Nuevo Nueve, y le auguro un merecido camino lleno de éxitos. De verdad que los merece.


Malaga Hoy