sábado, 21 de septiembre de 2019

Poesía, ingenio y calidad gráfica

JAVIER FERNÁNDEZ
18 Septiembre, 2019

'Snoopy y Carlitos, 23: 1995-1996'. Charles M. Schulz. Planeta Cómic. 352 págs. 18,95 euros.

El vigésimo tercer volumen de Snoopy y Carlitos (de los veinticinco que compondrán esta edición de Peanuts) contiene las tiras diarias y dominicales firmadas por Charles Schulz en los años 1995 y 1996, con una introducción firmada por los humoristas de RiffTrax MS3K (Mystery Science Theatre 3000). Publicada ininterrumpidamente durante casi cincuenta años, entre 1950 y 2000, Peanuts es una de las cimas del cómic de todos los tiempos, seguramente la mejor tira cómica de la historia, alabada por su ingenio y su calidad gráfica, pero también por su poesía y su profundidad intelectual, y un ejemplo además de que lo sublime no está reñido con el gran público. Si no me equivoco, fue en 2005 cuando Planeta comenzó a editarla en el presente formato; una década y media después está a punto de completar una colección que no debería faltar en ninguna biblioteca.


Malaga Hoy


La muerte de Conan

JAVIER FERNÁNDEZ
18 Septiembre, 2019

'Las crónicas de Conan, 30'. VVAA. Planeta Cómic. 208 páginas. 25 euros.

Se dice que la noche se torna más oscura justo antes del amanecer, y La muerte de Conan es un buen ejemplo de ello. El trigésimo volumen de Las crónicas de Conan, colección dedicada a reeditar las aventuras del cimerio en la mítica cabecera de Marvel Conan the Barbarian (con los colores reconstruidos digitalmente por Dark Horse) recopila una de las peores etapas que se recuerdan, la del guionista Michael Higgins, que se propuso recontar (en un tono medio delirante, alejadísimo de la esencia del personaje) la juventud del héroe, acompañado además por un desafortunado puñado de dibujantes: Ron Lim, Rodney Ramos y Gary Hartle. Lo mejor que se puede decir del despropósito es que contó con un par de bonitas portadas de Mike Mignola, lo que no es poca cosa, teniendo en cuenta el pozo sin fondo en que andaba metida la serie. Por fortuna, el experimento duró poco, y en el número 240 el apartado literario recayó en un desconocido Justin Arthur, que, oh, Dios, resultó ser el mismísimo Roy Thomas con seudónimo. Y de este modo se efectuó la segunda venida de Thomas, quien empezó a firmar con su propio nombre a partir del siguiente tebeo, agraciado con una portada del entonces hot artist Todd McFarlane, nada menos. Sin alcanzar la brillantez de antaño, pero con un conocimiento infinito del protagonista y su mundo, Thomas fue capaz de componer una etapa realmente interesante, echando mano de los pastiches literarios, reciclando los conceptos más populares de los años que estuvo ausente de la cabecera y devolviendo la cordura y un fuerte sentido de continuidad a las aventuras del bárbaro.

La muerte de Conan recoge los números 234 a 240 de Conan the Barbarian, publicados originalmente en 1990, una penitencia obligada para los fanáticos de Hiboria. El título es casi acertado, pues se diría que Marvel andaba con ganas de matar (creativamente hablando) al personaje en aquellos años, pero antes le dio a Thomas la oportunidad de ofrecernos un destello de su grandeza perdida. Y eso, al menos, hay que agradecerlo.


Malaga Hoy

Cómics y viodejuegos

'Swordquest' recoge los tres números de la serie inacabada publicados entre 1982 y 1983 y una galería de ilustraciones de George Pérez



JAVIER FERNÁNDEZ
18 Septiembre, 2019

'Swordquest'. Roy Thomas, Gerry Conway, George Pérez. Planeta Cómic. 184 páginas. 20 euros.

Hace algunos años, con motivo del Anuario 1984, editado por Dolmen, escribí un ensayo sobre los tebeos promocionales de DC que se incluyeron a principios de los ochenta en distintos videojuegos de Atari. Con motivo de la publicación de Swordquest, me gustaría compartir con ustedes algunos párrafos de aquel texto: "1981. Las máquinas recreativas pueblan las calles, las consolas familiares se venden como churros, Atari disfruta de un esplendor financiero y decide explorar nuevas formas de promoción. Se hacen estudios de mercado y estos concluyen que los cómics son una valla publicitaria idónea, pues la audiencia de consumidores de videojuegos e historietas posee edades y gustos similares. Y es entonces cuando alguien cae en la cuenta: Warner no solo posee Atari, suya es también una editorial de tebeos llamada DC. (...)

Los contactos entre Atari y DC comenzaron en 1981, y el responsable por parte de la editorial fue el mítico Dick Giordano, que por entonces ostentaba el cargo de Editor de Proyectos Especiales. Tal como explica Gerry Conway en el número 2 del segundo volumen de Atari Force, Giordano telefoneó a Conway en mayo de aquel año para que este y Roy Thomas se reuniesen con él en los cuarteles generales de Atari, en Sunnyvale: 'Conocimos a gente interesante que nos enseñó rayos láser, ordenadores, un juego nuevo llamado Missile Command y otras cosas que nos dejaron atónitos, y después volvimos a casa. En el camino de regreso a San Francisco para tomar nuestro avión, Roy y yo le preguntamos a Dick (simultáneamente): ¿De qué va todo esto?'.

Siguieron más reuniones, y al final quedó claro que aquello iba de cómics. La idea era ofrecerlos dentro de las cajas de determinados videojuegos, a modo de regalo promocional. Para adecuarlos al embalaje, dichos in-packs tuvieron un formato pequeño, aproximadamente la mitad del de un cómic book, y gozaron de papel satinado y un sistema de coloreado puntero.

Atari Force fue [el título más célebre], pero hubo tres más: Centipede (un solo número en 1983, guion de Howard Post y Andrew Gutelle, dibujos de Howard Post y Robert Smith), Yar's Revenge (un número en 1982, guion de Hoper Shafer, ilustraciones de Frank Cirocco, Ray Garst e Hiro Kimura) y la serie inacabada Swordquest (tres números, de cuatro previstos, entre 1982 y 1983, guion de Roy Thomas y Gerry Conway, dibujos de George Pérez y Dick Giordano). Menos Atari Force, todos los anteriores llevan el nombre del videojuego en el que se incluyeron. Y entre ellos, resulta particularmente interesante Swordquest, una excelente serie limitada de fantasía embellecida por el trabajo gráfico del dúo Pérez-Giordano que formó parte de un complejo concurso con 150.000 dólares en premios reales. A la postre, concurso y serie quedaron inconclusos (...)".

El volumen que ahora edita Planeta recoge aquellos tres números de Swordquest, junto con el especial La venganza de los Yars y una galería de ilustraciones de Pérez. Una preciosidad que nos hace soñar con la recuperación de la mítica Atari Force.


Malaga Hoy


viernes, 20 de septiembre de 2019

¡Leed, leed, malditos!

El periodista más cáustico del futuro regresa a las librerías de la mano de sus autores, Warren Ellis y Darick Robertson



JOSÉ LUIS VIDAL
18 Septiembre, 2019


Oculto, alejado de la gran ciudad que casi lo consumió, Spider Jerusalem se ha sumergido en el vacío que supone la ausencia de noticias, ese silencio que hace que no se vuelva loco.

Pero las cosas van a cambiar, y radicalmente, para el periodista. Por mucho que haya querido alejarse del mundanal ruido, aún tiene deudas que pagar. Y la primera lo lleva de nuevo a vestir el traje del columnista más letal que conoció el mundo.


Regresa a La Palabra, y lo hace con la misma, o más fuerza. Su única manera de tratar los problemas que azotan a la ciudad de Los Ángeles 8 no ha cambiado, más bien todo lo contrario, se ha agudizado. El obligado retorno, la ausencia (al principio) de drogas y el ruido de la gran urbe hacen que Jerusalem afile sus artículos más que nunca.

Nos encontramos en un futuro distópico que parece salido de una pesadilla del escritor William Burroughs. Un mundo ruidoso, donde miles de almas comparten espacio, sudor, implantes… Un lugar poco recomendable, donde los ricos son muy ricos y los pobres sobreviven en pútridos callejones. Y en todas estas injusticias estará presente Spider, y no porque se considere un héroe, más bien todo lo contrario. Él solo quería que lo dejaran en paz, pero si ha de volver lo va a hacer por la puerta grande, y si hay algo que tiene muy claro es que la profesión de periodista consiste en sacar la verdad a la luz de la manera más objetiva, cueste lo que cueste.

Y así se inicia nuestro viaje como lectores. Como calentamiento, Jerusalem tratará el problema de los Transitorios, humanos que han mezclado su ADN con el de los alienígenas, convirtiéndose en los parias de la gran ciudad, malviviendo en un gueto.

Pero, ¡qué casualidad! Resulta que Spider conocer, y muy bien, a su carismático líder, Fred Cristo. Un tipo que tiene sus propios planes.

Resulta impresionante la manera en la que Spider escribe su primera crónica, desde el mismo lugar en la que se desarrolla y que implica a los Transitorios y una revuelta que es sofocada por la brutal fuerza policial de la ciudad. Frase a frase, los habitantes de la urbe van a compartir el dolor, los golpes, la sangre, hasta la muerte en un suceso que llevará de nuevo al protagonista al candelero…

Imagino que estaréis familiarizados con la obra del guionista británico Warren Ellis (Global Frequency, The Wild Storm, Red, Planetary, Injection, Trees…), que en este Transmetropolitan creó una de sus obras más personales, dejando un auténtico clásico moderno en el recién fenecido sello Vértigo, de la editorial DC Comics. Un auténtico cóctel de cinismo, realidad, pasado por el filtro de una ciencia ficción sucia, desprovista de cualquier atisbo de humanidad, en la que el protagonista se mueve como pez en el agua, pese a ir esquivando imaginarios (y otros no tanto) puñales que le son lanzados por todos los que le odian profundamente.

Junto a Ellis, compartiendo el timón de esta genial obra, el dibujante Darick Robertson (The Boys, Happy…), un artista capaz de estar ahí, al pie del cañón, durante todos los números (en este primer volumen que publica ECC se recopilan los doce primeros números, así como algunos bocetos previos del personaje y algo muy interesante, un guion de Ellis acompañado de la plasmación gráfica de Robertson).

Eso sí, preparaos porque el viaje va a ser muy movidito. Spider se las verá, cara a cara, con La Bestia, apodo que le endosó nada menos que al presidente del país, un tipo que guarda nos pocas semejanzas con, ejem, otro presidente de la actualidad…

Seremos testigos del terrible monstruo en el que se ha convertido la caja tonta, la droga catódica que hace que millones de espectadores babeen frente a ella. Spider culminará su día padeciendo los rigores de una 'Bomba-Compra'…

Como no podía ser de otra manera, en un futuro tan falto de esperanza surgen cientos, miles de religiones. Y claro, ¿cómo reunirlas a todas? Pues en una multitudinaria convención a la que acudirá el protagonista con Channon, su ayudante, y en la que seguro que la va a liar.

Channon, que va a sufrir la separación de su novio, el cual contrata un procedimiento por el cual abandonas tu cuerpo físico y te conviertes es una nube de nanobots. Maravilloso.

Una de las historias más dura contenidas en este volumen será la de Mary, una fotógrafo que vivió en el siglo XX y despierta en este sucio futuro. Spider será el único que escuche su historia y la lleve a los medios.

Y esto solo es el principio. Una visita a antiguas civilizaciones, el misterioso robo de la cabeza de alguien muy cercano a Spider, intentos de asesinato, un vengativo chucho policía, recuerdos franceses, una venganza, ¿un hijo?...

Bienvenidos a Transmetropolitan, un futuro que guarda inquietantes similitudes con nuestro presente.



Malaga Hoy


Un cambio de sexo... pasado por agua

'Ranma ½' (1987), de Rumiko Takahashi, trata sobre un joven que sufre una maldición, por la cual cuando se moja con agua fría, se transforma en chica, y con agua caliente, en chico



GERARDO MACÍAS
18 Septiembre, 2019




'Ranma ½ nº 1'. Guion y dibujos: Rumiko Takahashi. Planeta Cómic, 2016.

Entre las mangakas más populares fuera y dentro del País del Sol Naciente, Rumiko Takahashi ha sido siempre sinónimo de éxito, siendo considerada la Reina del Manga por su larga trayectoria, en la que destaca Ranma ½, una comedia romántica de artes marciales, publicada entre los años 1987 y 1996 en la revista Shukan Shonen Sunday de la prestigiosa editorial japonesa Shogakukan, y adaptado al anime en 1989, con unos más que satisfactorios resultados de audiencia. Rumiko había conseguido notoriedad en Japón gracias a las series Urusey Yatsura y Maison Ikkoku, ambas con millones de ejemplares vendidos.

La carrera de Rumiko comenzó en el año en 1975. Cuando la joven mangaka aún era estudiante universitaria, publicó su primera obra, titulada Kyojin no Hoshi. Hasta el año 1978, editó varias historietas cortas en publicaciones amateur, hasta que Urusey Yatsura fue serializada en la revista anteriormente citada, Shukan Shonen Sunday.


La autora ha destacado siempre por sus propuestas repletas de aventuras, romance y humor disparatado, siendo Ranma ½ una de sus obras más representativas y reconocibles. Rumiko se caracteriza por un estilo de dibujo claro, limpio y de trazo sencillo. Takahashi ha demostrado con creces su versatilidad y su genio. En Ranma ½, así como en el resto de sus obras, Rumiko Takahashi atrapa al lector por la capacidad de resolución de sus relatos inundados de inocentes gags, aunque algo subidos de tono, y planteamientos que rozan el surrealismo.

La serie narra cómo Ranma Saotome y su padre, Genma, han regresado de un viaje de entrenamiento a China. De nuevo en Japón, padre e hijo se establecen en el dojo de un viejo amigo de Genma, Soun Tendo, y sus hijas. Una de ellas, Akane Tendo, gran aficionada a las artes marciales se acaba convirtiendo en la prometida de Ranma, pese a la oposición de ambos jóvenes. Para sorpresa de los anfitriones, resulta que durante su entrenamiento en China, en las pozas de Zhou Quan Xian, Ranma cayó en una fuente maldita, y desde entonces, cuando se moja en agua fría, se transforma en chica. Su padre sufre la misma maldición, sólo que cuando se moja en agua fría se transforma en oso panda. No tarda en comenzar una batalla de rabietas, golpes e insultos, a causa de la impaciencia de Akane y el fuerte carácter de Ranma.

Ranma ½ no cuenta exactamente la misma historia en el manga que en el anime. De hecho, hay situaciones y personajes que son exclusivos de cada una de los dos versiones. El manga seguía publicándose cuando el anime terminó de emitirse, así que sus finales son distintos.

Otra gran diferencia está en el contenido, digamos, erótico del manga y del anime. Muchas escenas del anime fueron alteradas o eliminadas para su emisión en varios países, y aún así, la serie de televisión tuvo problemas en algunos de éstos; en cambio en el manga podemos encontrar esas escenas sin censura. Todo esto hace que gran parte de los chistes y dobles sentidos queden ocultos, con la excusa de proteger a la infancia, cuando en realidad el tono no es excesivamente elevado.

En Ranma ½, nos encontramos con que existe un muy buen equilibrio entre sus dos tramas más recurrentes: la de las artes marciales y la romántica; pero los enfrentamientos y batallas no consiguen dejar de lado en ningún momento el sentido del humor de la serie, lo cual no le resta ni un ápice de épica ni de emoción a los argumentos que maneja tan hábilmente la japonesa Rumiko Takahashi en su obra. El aspecto romántico, aunque está siempre muy presente durante toda la serie, no está abordado de una forma demasiado profunda. Esto es así porque a la autora, Rumiko Takahashi le da vergüenza dibujar las escenas románticas, y por este motivo es por lo que siempre las hace finalizar mediante un gag humorístico.

Ranma ½ llegó a España con la tímida apertura occidental a las teleseries de dibujos animados japoneses en las televisiones de Europa y de América. Desembarcó en pleno horario infantil, bastante censurado, y aún así llegó a ser todo un referente cultural y de ocio para aquella generación. Se emitió por primera vez en España por el canal privado Antena 3 Televisión.



Malaga Hoy

Viajes al otro mundo

JOSÉ LUIS VIDAL

16 Septiembre, 2019

La tragedia que sacudió a la ciudad de Filadelfia tiene un origen, y solo Nathan Cole, el protagonista de este cómic, lo conoce.

Si hay algo que caracteriza como buen guionista a Robert Kirkman es el acertado tratamiento que da siempre a los protagonistas de sus historias. En Los Muertos Vivientes (también publicada por Planeta Cómic), lo de menos es la plaga zombi que rodea a Rick Grimes y Cía, ya que lo que más nos golpea son los sentimientos y acciones de los personajes. Invencible, otra de sus mejores obras, es un cómic de superhéroes en el que tras las capas y mallas se esconde un corazón.

Oblivion Song
Planeta Cómic.
Robert Kirkman, Lorenzo Di Felici.
136 páginas. 15,95 euros.

Y Oblivion Song no podía ser menos, ya que la culpa atenaza a Nathan Cole, que carga sobre sus espaldas con un gran secreto que nadie, ni sus más íntimos colaboradores, o su pareja, conocen.

Pero todo eso va a salir a la luz. Detenido por los militares, el científico confesará que él, solo él, y un grupo de visionarios, fueron los culpables de que una buena porción de la ciudad se convirtiera en territorio inhóspito, repleto de peligrosas y desconocidas criaturas que terminaron con la vida de los, hasta entonces, tranquilos habitantes de la urbe…

Pero eso no fue lo único que ocurrió con el experimento de Cole, ya que esa porción, y las personas que la ocupaban, fueron trasladadas a otro mundo en el que han tenido que sobrevivir durante años, adaptarse a las nuevas condiciones de su existencia y crear una 'nueva' vida.

Otro de los grandes traumas de Cole fue convertirse en mano ejecutora de la desaparición de su hermano Ed, al que finalmente encontró en la anterior y primer entrega de esta nueva serie. Pero el hombre, al regresar a la ciudad se da cuenta de que esos años que ha pasado huyendo de monstruos, tratando de no ser devorado, lo han cambiado irremediablemente. Vaga por las grises calles, deseando poder volver al que ahora es su mundo.

Pues bien, gracias a una ayuda inesperada, Nathan va a intentar corregir algunos errores. Junto al improvisado equipo que forma junto a su novia Heather y Ed, con los que tratarán de robar el artilugio que ocasionó el caos, y que en esta ocasión, puede volver a traer parte de ese desconocido lugar a la ciudad, con la conmoción y terror que ello supondrá.

La acción se acelerará desde el momento en el que el peligro surge, tanto a un lado como al otro. Enormes monstruos amenazarán la vida de los protagonistas, en una huida hacia adelante que los lleva a tomar drásticas decisiones que son la única manera de restablecer el orden tanto en nuestra realidad, como en la de Ed, a la que trata de regresar desesperadamente, y en la que se va a encontrar con una cara muy conocida de su anterior vida.

Otra cosa que caracteriza a Robert Kirkman es el fino olfato que tiene para elegir a increíbles dibujantes que lo acompañan en el periplo, y esta ocasión no podía ser una excepción, ya que el italiano Lorenzo Di Felici realiza un tremendo trabajo, llevando a la viñeta no solo a las letales criaturas de ese otro lugar, sino que nos muestra paisajes que parecen salidos de la más febril de las pesadillas


Malaga Hoy


domingo, 15 de septiembre de 2019

Objetivo: ¡La Tierra!

JOSÉ LUIS VIDAL
13 Septiembre, 2019


El dictatorial líder de un lejano mundo ha sido, por fin, derrocado, expulsado de ese poder que ejercía con tiranía.

Pero el oscuro villano alberga unos secretos planes que apuntan hacia nuestro planeta, y desde su secreta base en La Luna, prepara la que va a ser una temible e imparable invasión…

¿Será el fin de la humanidad tal como la conocemos? ¿Estamos desvalidos ante tal estallido de maligno poder?


Superpoderes
Editorial ECC
Jack Kirby, Paul Kupperberg, Greg Theakston.
153 páginas. 18,95 euros.

Imaginad por un momento a dos chavales, están jugando con sus figuras de acción. Eternas tardes de verano imaginando aventuras con sus héroes y villanos, enfrentándolos una y otra vez en una trama surgida de sus jóvenes cabezas…

Pues bien, todo parte realmente de aquí, de una línea de muñecos (o figuras de acción). Su nombre fue Super Powers y alucinó a los niños norteamericanos. De la mano de la empresa Kenner (por cuyas figuras de Star Wars suspirábamos algunos chicos españolitos) llegaron a las jugueterías las versiones en plástico de la Liga de la Justicia y, claro está, sus contrapartidas malignas, en este caso, los habitantes de Apokolips, encabezados por el taimado Darkseid.

Por supuesto, el lanzamiento de estos juguetes fue un completo éxito y claro, detrás de esta campaña estaba DC Comics, que dio su permiso para la reproducción de los icónicos héroes y villanos que protagonizaban sus principales cabeceras. Una primera miniserie contó con la atención de los lectores, así que había que continuar.

Había que despedir a Jack Kirby a lo grande, así que se decidió desde las altas jerarquías editoriales que había que recompensar al Maestro por los años y docenas de páginas en las que había trabajado para la editorial.

Y así nace Superpoderes, una miniserie de seis números, que en esta ocasión ECC nos regala en un imprescindible tomo para todos aquellos completistas que amamos y seguimos la obra de este auténtico genio de las viñetas.

En esta ocasión, bajo el guion de Paul Kupperberg encontramos que, tras huir de Apokolips, Darkseid y su fiel Desaad recalan en la Luna y comienza su temible plan. Ya en La Tierra, los miembros de la Liga descubren unas extrañas plantas de origen alienígenas, cuyas raíces parecen amenazar la estabilidad del planeta, y es por ello que se dividen en grupos para ocuparse de su eliminación antes de que ocurra un cataclismo.

Y justo aquí comienza la aventura, ya que estas extrañas plantas van a lanzar al pasado a nuestros héroes preferidos… El Detective Marciano y Aquaman se toparán con cierto rey que gobierna desde una tabla redonda (os suena, ¿no?); En tiempos prehistóricos podremos ver cómo Tornado Rojo, Flecha Verde y Aquaman se enfrentan a la imparable fuerza de Kalibak; Seguro que siempre habéis querido conocer la verdad tras las extrañas estatuas de la Isla de Pascua. No hay problema, ya que Wonder Woman, Doctor Destino y Linterna Verde se las verán allí con Mantis y unos letales aliados; ¿Os interesa la Roma Clásica? Pues nada, Superman y Tornado Rojo viajarán a esa lejana época, y se verán las caras con Steppenwolf en la arena de los gladiadores…

Y así, a un ritmo endiablado, acompañaremos a los héroes a través de todos estos tiempos, y alguno más que me reservo para no destriparos toda la trama, en una de sus grandes aventuras, en la que tendrán que poner sobre la mesa todo su ingenio y fuerza para poder vencer al temible Darkseid, que parece tener todos los ases en la manga.

¿Y qué decir del arte de Jack Kirby? Como siempre, sus páginas destilan una fuerza inconmensurable, con esos diseños de imposibles máquinas y mundos lejanos. Observareis que el aspecto de algunos personajes varía ligeramente si los comparamos con su versión más conocida, y es que, claro está, las aventuras aquí narradas son las de las figuras de acción, que en las manos de Jack Kirby alcanzan unas cotas de calidad inigualables, ayudado por las potentes tintas de Greg Theakston.

Un tebeo divertido, con el que pasar un buen rato y que tal vez consiga que nos traslademos, una vez más, a aquellos lejanos momentos en los que nuestra infantil imaginación nos hacía pasar ratos inolvidables.


Malaga Hoy