miércoles, 18 de abril de 2018

EN POCAS PALABRAS

Ángel de la Calle: “El cómic sigue en el furgón de la infancia”

El dibujante recibe el premio a la mejor obra española en el Salón del Cómic de Barcelona por 'Pinturas de guerra', retrato de los artistas latinos que combatieron por la revolución

17 ABR 2018



SETANTA

Hace 15 años se publicó la monumental Modotti, donde Ángel de la Calle (Molinillo de la Sierra, 1958) exhibía el poderío del cómic para biografiar el siglo XX. Ha vuelto a las andadas con Pinturas de guerra (Reino de Cordelia), retrato de una generación que perdió la revolución y el arte durante las dictaduras latinoamericanas. El libro acaba de recibir el premio a la mejor obra de autor español en el 36º Salón del Cómic de Barcelona. Dolmen, además, reedita estos días su biografía sobre Hugo Pratt.

Además de san Hugo Pratt, ¿tiene otros dioses? Buff...! Crepax, Miller, Toppi, Caniff, Spiegelman, Prado...

¿Cuál fue la primera historieta que cayó en su mano en el pueblo donde nació? Unos cuadernillos de El Cosaco Verde. Un chico los compraba y los escondía de sus padres, el mío los encontró y me los dio.

¿Mejor un buen guion o un buen dibujo? Para mirar el dibujo, para leer el guión. Los mejores son en los que te pierdes y no te haces esa pregunta.

¿Qué lee cuando no lee cómics? De todo. Ahora mismo los Diarios de Ricardo Piglia. Y el libro de entrevistas a Tardi de Numa Saul.

Escribe sobre Pratt, Modotti, pintores perseguidos… ¿La ficción pura no le interesa? Me interesa la vida como ficción. Y la ficción como parte de la vida. Y mezclar las dos cosas.

Cite la creación cultural que más le ha influido. El séptimo sello de Bergman, que vi a los 15 años. Me dije, pues oye esto de contar historias puede tener más cosas detrás.

¿Faltan lectores y sobran editoriales? Faltan las dos cosas. Y es culpa nuestra. De los autores.

Si tuviera todo el presupuesto del mundo, ¿a quién pondría a debatir en la Semana Negra? A John Le Carre, Paco I. Taibo II, Paul Auster y Fred Vargas.

¿El cómic empieza a estar socialmente sobrevalorado? Más bien, a la que nos descuidamos, seguimos en el furgón de cola de la infancia.

¿Qué encargo no aceptaría jamás? Cualquier hagiografía.

¿A quién le daría el próximo Premio Cervantes? Si toca español a Luis García Montero y si toca latinoamericano a Leonardo Padura. Y de paso le daba el Carvalho a Taibo, que no sé a qué esperan.


El Pais

sábado, 14 de abril de 2018

Nueva lucha contra el Joker

JAVIER FERNÁNDEZ

11 Abril, 2018


'Batman: Final de juego'. VVAA. ECC. 216 páginas. 22 euros.

Batman y su archienemigo, el Joker, se vuelven a ver las caras en Final de juego, el nuevo tomo recopilatorio de la abrumadora etapa de Scott Snyder y Greg Capullo en Batman, uno de los hitos de la historia reciente del Hombre Murciélago y, con diferencia, uno de los mayores placeres que dio el reinicio del universo DC conocido como los Nuevos 52. Son los números 35 a 40 de Batman (2014-15), y además de lo de Snyder y Capullo vienen los complementos escritos por James Tynion IV para un puñado de dibujantes de primera fila: Kelley Jones, Graham Nolan, John McCrea, Sam Keith y Dustin Nguyen. El tomo se completa con la reproducción de hasta trece portadas alternativas, más los lápices de las seis portadas dibujadas por Capullo.


Malaga Hoy


Un fin trágico para Batman

JAVIER FERNÁNDEZ

11 Abril, 2018


'La caída del Caballero Oscuro, Vol. 2'. VVAA. ECC. 416 páginas. 36,50 euros.

La muerte de Superman es considerada el epítome de la llamada edad oscura del tebeo de superhéroes, y el equivalente en Batman fue el violento enfrentamiento en el que Bane le partió la columna al Caballero Oscuro. Este dramático y recordado momentazo en la bibliografía del superhéroe formó parte de una larguísima saga que la editorial ECC recopila ahora en la colección de seis tomos titulada La caída del Caballero Oscuro, cuyo segundo volumen se abre precisamente con el episodio de marras, que acaba con Bane triunfante y el héroe roto física y espiritualmente. Son un conjunto de cómics de las distintas cabeceras de Batman, todos fechados en 1993 y firmados por los autores habituales de aquellos años, esto es, los guionistas Doug Moench, Chuck Dixon y Alan Grant, y los dibujantes Jim Aparo, Graham Nolan, Klaus Janson, Bret Blevins y Vince Giarrano.


Malaga Hoy

Una etapa definitoria


En la obra asoman viejos enemigos del Hombre Murciélago como Catwoman o Killer Croc y también se suman antagonistas de nuevo cuño


JAVIER FERNÁNDEZ
11 Abril, 2018


'Batman: El espíritu de la bestia'. Alan Grant, Dennis O'Neil, Norm Breyfogle. ECC. 384 páginas. 34,50 euros.

La colaboración entre el guionista Alan Grant y el dibujante Norm Breyfogle ayudó a definir una época de Batman, la de finales de los ochenta y principios de los noventa, en la que el personaje estaba más de moda que nunca por las películas de Tim Burton. Son episodios muy populares entre los aficionados al Hombre Murciélago, tanto que, en 2008, la etapa acabó incluida en el listado de las cien mejores de la historia (concretamente en el puesto 65), según la encuesta que realiza periódicamente el sitio web Comic Book Resources. Siendo excesiva, esta consideración da noticia del cariño que le guarda toda una generación de lectores al trabajo de Grant y Breyfogle, como también da noticia de ello el que no deje de reeditarse una y otra vez. Ahora mismo, sin ir más lejos, está siendo recuperada por ECC dentro de la colección Grandes autores de Batman, en la que ya han visto la luz cuatro tomos: Noctámbulos, La pandilla del fango (de los que ya les hablé en su momento), Ritos iniciáticos y El espíritu de la bestia (de los que paso a hablarles).

Citando la introducción de Jorge García, Ritos iniciáticos "se ocupa en buena medida de la conversión de Tim Drake en el nuevo Robin. El personaje había sido introducido en la serie por el guionista Marv Wolfman y el dibujante Pat Broderick. Y su ingreso en la batfamilia fue tratado con delicadeza. No era un asunto menor, ya que la muerte de Jason Todd aún pesaba en el corazón del público. (…) Para la ocasión, Neal Adams ideó un nuevo traje con una dinámica R en el pecho, en cuyo diseño Breyfogle estuvo involucrado". Tras haberse fogueado primeramente en Detective Comics, el dúo creativo pasó a las páginas de Batman, y el presente volumen recoge episodios de las dos cabeceras, los 615 a 621 y el 627 de Detective Comics y los 448, 449 y 455 a 457 de Batman (1990 y 1991).

El espíritu de la bestia, por su parte, ofrece solo episodios de Grant y Breyfogle publicados originalmente en Batman, en los números 458 a 466 y el 470, todos de 1991, aunque se incluye también la excelente novela gráfica Batman: Birth of the Demon, en la que Breyfogle se luce con un guion de Denny O'Neil. "Son historias", nos recuerda García, "amenas, diversas, emocionantes, donde lo extraordinario es, casi, moneda corriente. A sus páginas se asoman viejos enemigos del Hombre Murciélago, como Catwoman, Killer Croc, Ra's al Ghul o Maxie Zeus, que se presentan convenientemente remozados para la ocasión. También aparecen antagonistas de nuevo cuño, reclutados en parques temáticos, reservas indias y los bajos fondos de la ciudad. Por supuesto, el resultado es fresco y dinámico".

Aparte de estos tomos, les recuerdo que ECC ha publicado Batman: Abducción, un librito en rústica con los especiales Batman: The Abduction (1998) y Batman: Dreamland (2000), dos piezas de Grant y Breyfogle pertenecientes a la línea Otros Mundos. Pesadillas y encuentros en la tercera fase son los argumentos de unas aventuras atípicas, pero que conservan todo el sabor de un equipo creativo irrepetible.


Malaga Hoy

jueves, 12 de abril de 2018

Las mil y una noches


Goscinny firma con Tabary las historietas del malvado visir Iznogud, antecesor del cruel Jafar de Disney en 'Aladdin'

La serie nació en 1962 en la revista 'Record' y pasó a 'Pilote' en 1968

GERARDO MACÍAS
11 Abril, 2018


'Iznogud. Integral nº 1'. Guion: René Goscinny. Dibujos: Jean Tabary. Trilita Ediciones, 2015.

Todo el mundo ha oído hablar en alguna ocasión del libro titulado Las mil y una noches, célebre recopilación de cuentos de tradición islámica medieval. Este libro retrata un ambiente imbuido de magia y fantasía, y desde su primera traducción al francés en el siglo XVIII dejó una profunda huella en el imaginario occidental. La gran responsable de su popularidad actual es la película Aladdin (1992) de Disney, aunque en el ámbito de los videojuegos no debemos desmerecer a Prince of Persia (1989).

La película y el videjuego versionan a Jafar, un visir cruel y despiadado que, especialmente desde el Califato Abasí (750-1258), fue ganando poderes cada vez más absolutos por los que actuaba como brazo ejecutor del califa histórico Harun al-Rashid (766-809), personaje recurrente en Las Mil y Una Noches.

En cómic existe con anterioridad un homenaje a dicho visir, que además cuenta con la peculiaridad de ser el mismísimo protagonista de la historieta: Iznogud (1962), de René Goscinny (también guionista de Astérix el Galo) y Jean Tabary. Iznogud es un hombrecillo de metro y medio de estatura, larga y puntiaguda nariz y una barba estrecha y prominente que ostenta el título de visir del Califato de Bagdad.

La serie funciona muy bien, pese a que su protagonista es un hombre irredimible en todos los aspectos. Iznogud no sólo es un tipo malvado, sádico y sin escrúpulos, sino que también es un cretino incompetente que no da una. Su propio nombre es un juego de palabras con el inglés he's no good, que significa tanto "no es bueno" como "no sirve para nada". Es un inútil en el más amplio sentido de la palabra.

Iznogud sólo tiene un pensamiento: "Quiero ser Califa en lugar del Califa", frase que repetirá en cada capítulo, con un gran impacto en Francia, donde se usa a menudo la frase original, Je veux être Calife à la place du Calife, para burlarse de trepas y arribistas.

El califa al que Iznogud quiere usurpar el trono es Harun el Pussah, una persona justa y henchida de bondad, y por ello aclamado por todo el pueblo de Bagdad, pero incapaz de ver que su visir conspira constantemente contra él. Su nombre está inspirado en el califa histórico antes citado, Harun al-Rashid.

Iznogud casi siempre cuenta con un importante repertorio de elementos mágicos que podrían serle de suma utilidad para cumplir sus fines: desde seres con poderes sobrenaturales como magos y genios hasta diversos artefactos como alfombras voladoras, babuchas mágicas, sombreros, puzzles mágicos, diamantes de la desdicha y hasta una cámara fotográfica mágica, entre muchos otros. Cada uno de sus intentos culminará con una gran desgracia para el desdichado visir. No es de extrañar que su fiel criado Dilat Larat (dilater la rate, es decir, "dilatar el bazo" en francés) intente disuadirle en vano.

Iznogud es el antihéroe por antonomasia. Las leyes promulgadas por él mismo incluyen torturas, empalamientos y otros castigos. Es un ser mezquino que detesta la alegría y la bondad. Además, los impuestos que exige a los contribuyentes de Bagdad son extremadamente onerosos y su único fin parece ser el de saciar la codicia de Iznogud. Por lo tanto, no es de extrañar que el pueblo entero profese hacia él un odio visceral. Sin embargo, Goscinny logra que los continuos fracasos de Iznogud lleven al lector a la extraña sensación de sentir lástima por él y de desear que alguna vez le salga algo bien.

La serie fue creada en 1962 para la revista Record. Inicialmente se tituló Las aventuras del califa Harún El Pussah (Les aventures du calife Haroun El Poussah). Tras la desaparición de la revista Record, la serie empezó a publicarse en la revista Pilote en 1968, al mismo tiempo que los autores se dieron cuenta de que el visir Iznogud era una mina y cambiaron tanto el enfoque como el título. Tabary continuó la serie una vez fallecido Goscinny en 1977. La seguirá publicando hasta su muerte, en 2011, año en que la continúan sus tres hijos: Muriel, Stéphane y Nicolas Tabary, también historietistas.

En 1995, este cómic se lleva a dibujos animados en una teleserie de cincuenta y dos episodios, dirigida por Bruno Bianchi. En 2005 se estrenó una película francesa con actores reales, entre ellos Elsa Pataky.


Malaga Hoy


Cuentos de un futuro imperfecto

Alberto Monteys nos lleva más allá del tiempo y el espacio en su particular '¡Universo!'



 viñetas de la obra.

JOSÉ LUIS VIDAL
11 Abril, 2018

Mi primer contacto con la obra del autor catalán fue hace muchos años, dentro de mi faceta de librero especializado (ay, Octubre Cómics de mis entretelas…) cuando en el momento en que abrí un envío de la editorial Camaleón, me entró por los ojos la curiosa y divertida portada de un tebeo llamado Mondo Lirondo. En aquellos momentos, yo no tenía ni idea de quiénes formaban aquel talentoso grupo bautizado como La Penya, entre los que sobresalía el, por entonces, joven Monteys, que ya imprimía en sus páginas esa pátina de humor algo loco y surrealista que lo caracteriza.

Por supuesto, me hice con todos los números de la aperiódica serie y, al poco, disfruté con una nueva obra, ya en solitario, que nos mostró su amor por la ciencia ficción. Se trataba de 'Calavera Lunar' (tal vez su personaje más querido por los lectores) y en ella nos retorcíamos de risa con las peripecias de este torpe personaje, rodeado por unos secundarios no menos descojonantes.

Y pasó el tiempo, los años, su etapa en la publicación juvenil Mister K, donde volvió a ese futuro imaginado por él, de la mano del robótico "periodista" (por llamarlo de alguna manera…) Karlitos Fax. De ahí a su larga estancia en El Jueves, donde realizó docenas de páginas en solitario o acompañado por otro de los grandes talentos del humor gráfico de nuestro país, Manel Fontdevila.

La censura impuesta por los propietarios de la publicación convirtieron su salida del semanario (junto a muchos otros) en un verdadero punto de inflexión en su carrera, un "empezar de nuevo" y con más ganas, lo que nos ha regalado, en los últimos años, una serie de obras geniales, auténticas joyas del humor gráfico y el cómic: Misterios comestibles; Ser un hombre: cómo y por qué; el regreso de La Penya, en Mondo Lirondo Returns… Además, a todas estas perlas hay que sumar su participación en la revista digital Orgullo & Satisfacción, donde además de temas de actualidad, creó la que, a mi parecer, es una de las mejores obras de los últimos tiempos, 'El Show de Albert Monteys', una auténtica sitcom donde el autor se desnuda y nos muestra sus secretos, sus manías, el día a día de la vida de un dibujante.

Estamos de suerte, ya que si tan solo hace poco más de un mes Caramba recopiló en un volumen esta genialidad, en el mes de abril Astiberri reúne en un tomo la que considero que es la GRAN obra en cómic (al menos por ahora) de Albert Monteys: ¡Universo!.


Para los que no la conozcáis, tan solo decir que vio la luz en el sello Panel Syndicate que, como ya deberíais saber, solo publica cómic digitales por los que el lector paga lo que quiere. Sus "padres fundadores", Brian k. Vaughan , Muntsa Vicente y Marcos Martín, queriendo ampliar la oferta le propusieron a Monteys que creara una nueva serie, y así nació esta serie de relatos que nos transportan a un futuro bastante lejano, pero muy reconocible, sobre todo por el comportamiento de los diferentes protagonistas de las cinco historias que componen este tomo. El ser humano va a ser siempre el mismo, da igual lo que evolucione la tecnología. Siempre nos van a acompañar los mismos miedos, esperanzas y miserias.

Así que colocaos la escafandra, ya que este viaje nos llevará, en primer lugar a la sede de las Industrias Wertham, en la que, a causa de un experimento fallido se descubre el viaje en el tiempo. Uno de sus operarios, Thomas, será el encargado de realizar un "pequeño" encarguito que lo llevará hasta el principio de todo…

De ahí a un sentimiento que une a los seres humanos, el amor. Pero, ¿podría aplicarse esto también a seres artificiales? La pregunta la sufrirá en su corazón (y sus carnes) Lola, la creadora del modelo de robot MRR3. Y es que, a veces, se puede matar y morir de amor.

La exploración espacial es una de las obsesiones del ser humano. Un viaje a la lejana Taurus - 77 resolverá, o no, este anhelo. Además, conoceremos, desde el punto de vista de uno de sus últimos habitantes, como su modelo de sociedad cambió "radicalmente".

Todas las historias me parecen geniales, pero el gran diamante de esta recopilación se titula '¡La Cristina del mañana!', que nos remite a la primera narración, a ese erróneo experimento en las Industrias Wertham, y cómo la mujer que le da título se desincroniza cada vez más, quedando perdida en el tiempo. Una historia que demuestra un nuevo registro de su autor, ya que la tristeza, el drama más absoluto, la protagonizan.

Como él mismo confiesa, el salir de la página (o la tira cómica) y meterse de cabeza en estos cómics ha supuesto un verdadero reto como creador. El resultado es de 10, ya que tanto el magnífico dibujo, la fluida narración y la originalidad de sus historias nos llevan de la mano a este universo, del que aún le queda mucho que contar.


Malaga Hoy



martes, 10 de abril de 2018

Un vistazo atrás





Año 1994. Portadas de las revista Wizard y Hero Illustrated. Una burbuja alrededor de los comics de superheroes estaba a punto de estallar. Pero mientras allá andaba yo disfrutando hasta de los anuncios,  las portadas y demás curiosidades que trufaban desde Estados Unidos el supuesto éxito editorial de los superheroes. Luego vinieron las películas.

En realidad, disfruto con la imagen, y un icono es un icono.