domingo, 3 de diciembre de 2017

Larga vida y prosperidad

En abril de 1939 el estadounidense Bill Everett crea a Namor, el Príncipe Submarino. Es un personaje arrogante, altivo y orgulloso de su condición de monarca absoluto de Atlantis


GERARDO MACÍAS
29 Noviembre, 2017




'Namor, el hombre submarino: Príncipe de Atlantis (Marvel Limited Edition)'. Guion: Stan Lee, Roy Thomas, Raymond Marais y Archie Goodwin. Dibujos: Wally Wood, Gene Colan, Jack Kirby, Jerry Grandenetti, Bill Everett, Marie Severin, Dan Adkins, Werner Roth y John Buscema. SD/Panini Cómics, 2016.

Si pensamos en un personaje de orejas puntiagudas que nos evoque las palabras "larga vida y prosperidad", a todo el mundo se nos viene a la cabeza Spock, de la serie cinematográfica y televisiva Star Trek, que comenzó en el año 1966.


Pero hay otro personaje creado con anterioridad, que también es de orejas puntiagudas y que tiene más de un siglo de larga vida. Eso sí, no siempre disfruta de prosperidad, aunque se le presupone por ser monarca: se trata de Namor, el Príncipe Submarino.

Bill Everett creó a Namor, en abril de 1939, en Motion Picture Funnies Weekly nº 1, una revista gratuita que se distribuía en cines para atraer al público a los cómics. Después, el dibujante llevó al personaje para la editorial Timely que lo publicó en color en la revista Marvel Comics nº 1 (octubre 1939), el mítico cómic al que la editorial Marvel debe su nombre.

Junto con el Capitán América fue uno de los personajes más importantes en la editorial Timely Comics. No tardó en tomar contacto con los habitantes de la superficie hasta el punto de decidir luchar junto con otros héroes, contra el Eje durante la Segunda Guerra Mundial. Namor reinaba en Atlantis, que no debía estar muy lejos de Japón pues sus adversarios siempre eran los ejércitos nipones.

Tras acabar la 2ª Guerra Mundial, los superhéroes cayeron en el olvido y fueron sustituidos por otro tipo de historias donde el crimen, el terror o la ciencia-ficción eran los temas centrales.

El regreso del Príncipe Submarino se produjo en 1962, en una de las colecciones insignias de la recién creada Marvel Comics Group: Fantastic Four nº 4. En este cómic, se explicaba como Namor había estado perdido durante mucho tiempo sin dar señales de vida, ya que un ataque de amnesia le hizo olvidar quién era y vagaba por las calles de Nueva York. El tratamiento de shock que le proporcionó la Antorcha Humana de Los 4 Fantásticos para hacerle recuperar la memoria tuvo efecto inmediato, bastó con lanzarlo al mar y que tomase contacto con el agua salada.

A partir de 1962, parece que Atlantis ya no está cerca de Japón sino de los Estados Unidos de América, porque Namor se convierte en visitante habitual de Nueva York, aunque no siempre con las mismas intenciones. Desde entonces, el personaje se convirtió en uno de los secundarios fijos de la serie Fantastic Four.

Namor fue desde su creación un personaje arrogante, altivo y orgulloso de su condición de monarca absoluto de Atlantis. Su padre fue miembro de la expedición de Ernest Shakleton y tripulante del mítico Endurance, y viajó por orden de Winston Churchill hasta el Polo Norte para hallar un yacimiento de vibranium, poderoso metal ficticio del universo Marvel. Veinticinco años más tarde, Leonard McKenzie fue encargado de recuperar el mineral perdido en el anterior viaje. Durante este nuevo viaje, la nave de McKenzie causó graves daños en la ciudad de Atlantis al chocar contra el hielo.

El emperador Thakorr ordenó a su hija, la princesa Fenn, que investigara el origen de los daños ocasionados en la ciudad, pero fue hecha prisionera por la tripulación, aunque McKenzie la protegió. Mientras el capitán McKenzie la enseñaba a hablar inglés, el amor surgió entre los dos y decidieron casarse en el barco con la tripulación como testigos. La ceremonia se interrumpió, ya que su padre había enviado a sus soldados a rescatarla. Aunque triunfaron en la misión de rescate, la princesa Fenn ya estaba embarazada, y su futuro hijo sería Namor.

Namor nacería con unas mayores habilidades que el resto de su raza. Al ser un híbrido de humano y atlante, era más fuerte y tenía unas pequeñas alas en los pies que le permitían volar. Una vez metidos en el universo Marvel, Namor decidió luchar por los derechos de su mundo en la faceta legal pero también combatiendo a la humanidad. Cuando todo termina el Príncipe Submarino vuelve a su reino y se encuentra que ha sido destronado por Lady Dorma. Para volver a recuperar el poder debe de hacerse con el Tridente de Neptuno. Las pruebas que debe de realizar para legitimar su soberanía son muchas y si a esto le sumamos que Namor siente algo más que aprecio por Dorma, la mujer que le traicionó, veremos hasta dónde llega el drama en el que se encuentra su vida.


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Los mutantes también lloran

Continúa la exitosa saga de los personajes Marvel, con el equipo formado por Chris Claremont y John Romita Jr. al frente de la nueva publicación



JOSÉ LUIS VIDAL
29 Noviembre, 2017


Se puede considerar al guionista Chris Claremont como el auténtico 'padre' del universo mutante de la editorial Marvel. Durante años llevó las riendas no solo de la colección madre, sino que de su fértil imaginación nacieron otras cabeceras (como Los Nuevos Mutantes) con las que invadió las estanterías de las librerías y extendió su toque.


¿Y qué aportó Claremont a esta recién renacida colección? Primero, cogió con fuerza el testigo de otro escritor, Len Wein, y añadió al grupo un ingrediente muy importante: los sentimientos. Aunque se trataban de seres super poderosos, todos tenían su corazoncito y ahora íbamos a ser testigos de excepción en los amoríos, las rupturas, los traumas y secretos de estos personajes tan bien delineados. Ellos son Cíclope, Tormenta, Lobezno, Kitty Pryde, Coloso, Rondador Nocturno y Pícara.

Amores perdidos, otros de juventud, la búsqueda de la felicidad junto a una nueva pareja… Todos estos temas iban a ser tratados en una colección protagonizada por auténticos proscritos, en la que se reflejaba el racismo y temor hacia unos seres, los mutantes que, según un sector de la opinión pública y los políticos, debían ser apresados e internados en centros 'especiales' (léase campos de concentración).

Si a mediados de los setenta el ya exitoso Claremont aceptó el reto de guionizar esta serie, en la década siguiente alcanzaría el éxito total, vendiendo miles de ejemplares y dejando sagas para el recuerdo. Y si todo esto no fue poco, la aportación gráfica a la cabecera sería mayúscula, con unos dibujantes dejando impreso en las viñetas lo mejor de su arte: Dave Cockrum, John Byrne, Paul Smith… y un joven artista que ya había aportado su indeleble sello en las colecciones protagonizadas por Tony Stark y Peter Parker. Se trataba del hijo de otro grande, con el que no solo compartía el nombre y apellido, sino el talento: John Romita Jr.

En este quinto tomo Omnigold publicado por Panini Comics, el dibujante ya se siente totalmente suelto y vemos cómo su estilo personal aflora. Y en parte lo hace gracias a un profesional de la tinta, Dan Green, que supo respetar los lápices de Romita Jr. a la vez que aportaba y completaba aquellas espectaculares páginas. Profesión esta, la de entintador que, con los adelantos digitales, se ha perdido prácticamente, ganando en personalidad la obra de los dibujantes, que han asumido el rol de 'dibujante-entintador' convirtiéndolo en un todo.

Pero, claro está, no todo iba a ser drama en las aventuras de La Imposible Patrulla X. Si algo distinguía a Claremont era su habilidad para coger retazos de otras historias, muchas de ellas provenientes del medio cinematográfico y, dándoles una vuelta, las adecuaba a su propio universo, el de los mutantes. A lo largo de las más de seiscientas páginas de este voluminoso tomo vamos a ser testigos de la interrumpida luna de miel de Scott Summers y Madeleine Pryor por 'algo' que viene de las profundidades marinas…; el regreso de una de las más letales enemigas de la Patrulla X, otra mutante llamada Mística, que guarda muchos secretos; el radical cambio que sufre Ororo, Tormenta, que la convirtió en un auténtico icono con su cresta mohawk y su sexy ropa de cuero; los lazos irrompibles que siguen uniendo a Logan, Lobezno, con Japón, donde tuvo que dejar al amor de su vida, Lady Mariko (recomiendo encarecidamente la lectura de la miniserie protagonizada por el canadiense, creada por el tándem Claremont-Miller); ¿la muerte de Kitty Pryde?; la amenaza en la sombra de los Morlocks; una inesperada visita a la escuela dirigida por el Club Fuego Infernal, con desastrosas consecuencias; Regreso a Japón para enfrentarse en una desigual batalla contra un colosal dragón; Picara y su problema de personalidad; la llega de la letal Selene; del distante futuro aparece Rachel, una joven emparentada con cierta pareja de mutantes; Tormenta y Forja protagonizarán una de las más bellas y duras historias de amor de las viñetas; los letales Espectros han llegado para conquistarnos; un New York cambiado por culpa del hechicero Kulan Gath…

¿Os parece suficiente? Pues no creáis que la cosa termina aquí. El tomo viene rematado por una miniserie de seis números, un team up en el que Lobezno y Kitty Pryde viajarán a Japón para ayudar al padre de esta, que se ha metido en graves problemas, cruzándose en su camino letal guerrero nipón Ogun, que los va a poner en más de un aprieto.

Pero no se vayan todavía, que aún hay más… Un divertido anual muy galáctico que vuelve a protagonizar la joven Pryde junto a su cascarrabias dragoncito Lockheed, y dos historias cortas que profundizan en las personalidades de Ororo y Logan, Tormenta y Lobezno.

Si a todo esto le añadimos unos extras de los más jugosos, con entrevistas, ilustraciones y páginas inéditas, etc… nos encontramos ante una lectura que puede llenar horas y hora de ocio.

Malaga Hoy



sábado, 2 de diciembre de 2017

El otro Frank Miller

Panini recuerda los inicios de la carrera del autor de obras como 'Batman: El regreso del caballero oscuro' o 'Daredevil', con las que revolucionó el cómic

JAVIER FERNÁNDEZ
29 Noviembre, 2017



'El universo Marvel según Frank Miller'. Frank Miller y otros. Panini. 408 páginas. 35 euros.


De Frank Miller sabemos que revolucionó el cómic a comienzos de la década de 1980 con su Daredevil, y que volvió a revolucionarlo en 1986 con Batman: El regreso del Caballero Oscuro. Que ha firmado obras visionarias como Ronin, Elektra Asesina, Sin City y 300, y que, en los últimos años, ya con el estatus de leyenda a cuestas, se ha instalado en un delirio creativo que repele o fascina. Pero a veces se olvida que hubo un tiempo en que Miller era un simple dibujante de tebeos, un chaval desconocido que trataba de abrirse hueco en la industria. Desde 1979 y hasta su consolidación definitiva tres años más tarde, los dibujos de Miller (y algún que otro guión suelto) aparecieron aquí y allá en distintas cabeceras de Marvel, provocando siempre el interés de los lectores por el atisbo del rupturismo formal que luego lo haría famoso.

Panini rinde homenaje a esta etapa inicial de la carrera del artista con el magnífico tomo El universo Marvel según Frank Miller, la recopilación más amplia que se ha publicado de los trabajos menores del de Maryland (complementada con algún trabajo mayor). El libro comienza con los dos números de Peter Parker: The Spectacular Spider-Man que dibujó en 1979, ambos con guión de Bill Mantlo, y que fueron su primera aproximación al personaje de Daredevil. De 1979 es también el episodio de Marvel Two-In-One de la famosa partida de póker entre superhéroes, escrito este por Peter Gillis. Sigue una abultada lista de cómics publicados entre 1980 y 1982: Marvel Spotlight 8, protagonizado por el Capitán Marvel y con guión de Mike W. Barr; Marvel Preview 23, seis interesantísimas páginas en blanco y negro, escritas por Lynn Graeme; The Amazing Spider-Man Annual 14 y 15, dos estupendas aventuras con guión de Denny O'Neil, el primero con el Doctor Extraño y el Doctor Muerte como invitados de lujo y, el segundo, con el Castigador y el Doctor Octopus; Marvel Team-Up 100, el de la presentación de la mutante Karma, con Chris Claremont al guión y Spiderman compartiendo protagonismo con Los Cuatro Fantásticos; Marvel Team-Up Annual 4, un guión del propio Miller dibujado por Herb Trimpe; la historieta corta de Doc Samson incluida en The Incredible Hulk Annual 11, escrita por Mary Jo Duffy; y el Marvel Fanfare 18, que vio la luz en 1985, pero había sido encargado y realizado años atrás y se enmarca en la recordada etapa del Capitán América de Roger Stern. La selección de esta fase primera de Miller se completa con dos soberbias historietas cortas publicadas originalmente en la revista Bizarre Adventures, una con guion propio (protagonizada por Elektra) y otra con guión de O'Neil; en ambas vemos ya al mejor Miller, un artista que estaba un paso (o dos) por delante de su generación.

A este rico material se suman tres historietas posteriores, de 1985 y 1986, años en los que Miller ya era toda una estrella. Son los números 219 y 226 de Daredevil, dos hermosas rarezas dibujadas por John Buscema y David Mazzucchelli, y la novela gráfica Daredevil: Love and War, una auténtica joya pintada por Bill Sienkiewicz.


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La vuelta del enemigo

JAVIER FERNÁNDEZ
29 Noviembre, 2017




'Marvel Saga. El Castigador, 8: El regreso de Barracuda'. Garth Ennis, Goran Parlov.Panini. 128 páginas. 15 euros.

El octavo tomo de El Castigador de Garth Ennis en la colección Marvel Saga aparca temporalmente las aventuras del justiciero para centrarse en uno de sus enemigos más carismáticos, nada menos que Barracuda. El volumen presenta al completo los cinco números de la miniserie The Punisher Presents: Barracuda Max (2007), escritos por Ennis y dibujados por Goran Parlov como puente entre la supuesta "muerte" del personaje y su regreso a la serie principal. Tal como explica Julián M. Clemente en su introducción, Ennis renuncia aquí "a todo atisbo de verosimilitud, en favor de la diversión desaforada y de mostrar un rincón de su mundo en que a los individuos que lo pueblan todo cuanto les ocurre está varias veces pasado de rosca".

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Mandamientos de Daredevil

JAVIER FERNÁNDEZ
29 Noviembre, 2017




 'Marvel Saga. Daredevil, 13: Decálogo'. Brian Michael Bendis, Alex Maleev.Panini. 152 páginas. 16 euros.

Se acerca el final de la recopilación en Marvel Saga de la maravillosa temporada de Brian Michael Bendis y Alex Maleev en Daredevil, uno de los cómics de superhéroes más importantes de la primera década del siglo XXI. El presente arco argumental se titula Decálogo y, en palabras de Bendis, "es una carta de amor a [Krzysztof] Kieslowski", más concretamente a la serie televisiva del mismo título estrenada en 1989. "Estaba leyendo uno de sus guiones y me encontré con un ensayo en el que mencionaba que le gustaría que otros escritores también usaran su idea respecto a los Diez Mandamientos, porque él no era el primero que lo hacía y le hubiera gustado que otros lo hicieran después de él". ¿Quién mejor que Daredevil, el superhéroe católico, para recoger el guante? Van aquí los números 71 a 75 de Daredevil, publicados en 2005 por el sello Marvel Knights.


Malaga Hoy

Otra etapa dorada


JAVIER FERNÁNDEZ
29 Noviembre, 2017






'Marvel Limited Edition. Shang-Chi: Guerreros del amanecer dorado'. Doug Moench y Mike Zeck. Panini. 368 páginas. 39,95 euros.

La colección Marvel Limited Edition continúa desempolvando series de culto publicadas por Marvel en la década de 1970, que dan cuenta de la variedad de la propuesta de la editorial durante aquellos años. Así, ha visto la luz el tomo Deathlok ¡El demoledor!, reunión en un solo volumen de las aventuras del justiciero cibernético creado por Rich Buckler, precedente de personajes tan conocidos como Terminator o Robocop. El corpus principal de Deathlok se desarrolló en la cabecera Astonishing Tales, entre 1974 y 1976, con dibujos (y algún guión puntual) del citado Buckler, que contó con la asistencia de los escritores Doug Moench y Bill Mantlo. A partir de ahí, Deathlok apareció como invitado en diversas series (Marvel Team-Up, Marvel Spotlight y, principalmente, Marvel Two-in-One y Captain America), episodios también incluidos en el volumen y realizados por artistas como Marv Wolfman, Mark Gruenwald, John Byrne, J. M. DeMatteis o Mike Zeck. Sin ser una obra maestra, el conjunto tiene su atractivo y ofrece momentos verdaderamente memorables. Entre el material adicional, va un prólogo de Buckler e ilustraciones diversas.


Pero, seguramente, el material estrella de la colección Marvel Limited Edition es el rescate de la mítica cabecera Master of Kung Fu, uno de los grandes tebeos de la historia de Marvel. El cuarto volumen se titula Shang-Chi: Guerreros del amanecer dorado, y aquí comienza la segunda etapa dorada de la serie. Los guiones de Doug Moench vuelven a brillar cuando Mike Zeck se convierte en el dibujante regular, y el aspecto gráfico mejora exponencialmente con la llegada del entintador Gene Day, con lo que se demuestra que había vida para Shang-Chi más allá de Paul Gulacy. Atrás quedan las historias autoconclusivas y de relleno y vuelven los arcos argumentales largos y sofisticados de los mejores tiempos. Por volver, vuelve el propio Fu Manchú, que creíamos desaparecido para siempre. Un prólogo de Moench, las cartas de los lectores de la edición original y algunas rarezas conforman el apartado de extras.


Malaga Hoy

viernes, 1 de diciembre de 2017

Matar al superhéroe del cómic

La Feria del Libro de Guadalajara estrena por primera vez el salón del cómic y la novela gráfica dispuesto a romper los estereotipos en torno al género

ELENA REINA

Guadalajara (México) 30 NOV 2017




Un hombre junto a un muro ilustrado en la FIL HÉCTOR GUERRERO

María Luque sólo había leído dos novelas gráficas antes de escribir la suya. No eran de aventuras, ni las protagonizaba un hombre con poderes sobrehumanos. Se trataba de la vida ilustrada de mujeres corrientes. Y no tenía ni idea de que eso fuera posible. Ella únicamente dibujaba "cosas pequeñitas". Unos años más tarde, el segundo libro que ha publicado en su carrera —Casa Transparente (Sexto Piso, 2017)—se ha ganado un premio internacional de cómic y lo ha recogido esta semana en uno de los eventos editoriales más importantes del mundo. Porque la Feria del Libro de Guadalajara viene dispuesta a matar al superhéroe.

La cita del libro en español más grande se ha propuesto un reto: incluir por primera vez en su amplia oferta de actividades un invitado hasta ahora camuflado entre cientos de expositores. Y romper los estereotipos para llegar a más gente. El cómic y la novela gráfica tendrán a partir de este jueves un espacio propio dentro del gigantesco recinto tapatío. Y esto ha sido recibido por los autores como un fenómeno sin precedentes en la historia del género.

"Queremos que la gente sepa que el cómic no trata sólo de superhéroes. Esto es lo que nos va a diferenciar de otras exposiciones de este género. No es que tengamos nada en contra de ellos, pero al final alcanzan un target muy específico y nosotros lo que queremos es que se amplíe a todos los públicos, incluso a los que nunca habían leído novela gráfica", cuenta el coordinador de expositores de la FIL y responsable del espacio, Armando Montes.

El foro pretende ser uno de los espacios más interactivos con los lectores. "La idea es que en los años próximos podamos organizar más actividades con profesionales y que dure toda la feria", precisa montes. Cuatro días en 300 metros cuadrados. Habrá un área de exhibición con 27 estand con la presencia de México, Colombia, Ecuador, Argentina y Estados Unidos, además de unas repisas para numerosas editoriales independientes del género en Latinoamérica. También habrá una zona dedicada a las charlas con autores —jóvenes y consolidados— y presentaciones de libros. Dos talleres, uno de ilustración y otro de guion. Y unas mesas de trabajo, donde unos 66 artistas se sentarán para regalar su arte o firmar sus obras.



La carátula del libro del escritor mexicano Bef. COHETE CÓMICS

El editor colombiano de Cohete Cómics, Pablo Guerra, que estará presente en algunas de las conferencias del salón, apunta que "ya hacía falta" que se creara un espacio como este. El también escritor y crítico hablará del potencial del género dentro de la industria: "Hay un aumento diferencial en la producción en varios países latinoamericanos que nace de manera independiente, asociada a blogs y a la autopublicación, y ahora por fin retoma desde espacios formales". Y, aunque reconoce que vivir del oficio en América Latina es todavía difícil, cree que lo importante es que se comience por "entenderlo como un lenguaje único, no como un subproducto de la palabra escrita". Guerra añade que los pioneros en la región son los argentinos y los chilenos, pero advierte un tímido boom en Colombia, México y Ecuador.

"La historieta tiene una presencia importantísima en Latinoamérica y en México en particular, pero con la triste característica de que siempre ha sido considerada como una artesanía menor, algo que la gente leía en el transporte publico, y era desechable", explica el autor mexicano Bernardo Fernández, más conocido como Bef. "A mi generación y a la que sigue, nos ha tocado legitimar la historieta en México. Y nuestro logro histórico ha sido este: llevarla de los quioscos a las librerías", explica el novelista, máximo exponente del género en su país.




Un extracto de 'Casa transparente' de María Luque. SEXTO PISO

Otro historietista, que creció leyendo Astérix, Mortadelo y Filemón y Tintín, autor de Arrugas (Astiberri, 2008), el español Paco Roca, añade que el público ha cambiado y ha percibido un aumento del interés femenino por el género. "Estos nuevos lectores ya no le dan tanta importancia al grafismo y buscan identificarse con las historias. Las editoriales generalistas apuestan por aquellos que no son los habituales del cómic, pero que pueden ir picoteando lo que les interese". Roca, que ha intervenido en la FIL durante el Premio de Novela Gráfica Ciudades Iberoamericanas otorgado a María Luque, ha comparado satisfecho la instalación del nuevo salón con un festival de cine: "Es como si se juntara en un mismo festival el porno, el de terror, la comedia...".

"Como editor independiente de novela gráfica, llegarle al mismo público que lleva 50 años leyendo manga me parece un error. Me gusta pensar en que alguno de nuestros libros puede ser la primera novela gráfica para un lector. Tratar de no responderle a lo que cree que ya sabe, desubicarlo un poco", apunta Guerra.

Persépolis, de la iraní Marjane Satrapi, fue la primera de María Luque. Y a partir de ahí se convenció de que algún día podría hacer lo mismo. En unas páginas que nunca hubiera imaginado que podrían publicarse y mucho menos venderse, aparece la misma chica que habla a este diario, con unos lentes rojos de ojo de gato y una sonrisa emocionada. "Queremos ser un semillero para que aquí se desarrollen los nuevos talentos de Latinoamérica", confiesa Montes.

"Cuando pensamos en el cómic convencional siempre nos remitimos a los superhéroes, que son personajes corporativos. Y me encantan. Pero el cómic autoral, que expresa los sentimientos y preocupaciones de un autor, es el menos conocido. Eso no lo puede hacer el hombre araña", concluye Bef sobre lo que se mostrará en el nuevo espacio de la FIL. Y remata: "Es como elegir entre ir al McDonalds o comer un menú en un restaurante donde el plato lo ha cocinado una persona real".


El Pais