viernes, 14 de julio de 2017

El lado oscuro

'El cuarto mundo' de Jack Kirby tiene una enorme influencia en la saga galáctica de George Lucas. Narra la destrucción de un planeta de cuyas cenizas surgen otros dos.

GERARDO MACÍAS
12 Julio, 2017 - 06:00h





Si algo convierte en un clásico imprescindible El cuarto mundo (1970) de Jack Kirby es su sentido de la épica, su uso de la mitología, y la enorme influencia que supone para posteriores obras, destacando la famosa saga galáctica de George Lucas que comenzó en 1977.

En El cuarto mundo hay un grupo de personajes que adoran una energía mística llamada La Fuente, claro precedente de La Fuerza. También hay un villano, Darkseid, cuyo nombre no es más que la transcripción fonética de Dark Side, que en español significa lado oscuro. Además, el héroe, Orión, descubre, para su sorpresa, que el villano Darkseid es su padre.

A principios de los setenta, Jack Kirby se fue de Marvel, para la que había creado junto a Stan Lee series como Los 4 Fantásticos, The Mighty Thor, Los Vengadores, The Incredible Hulk, X-Men... Consideraba que no tenía libertad para trabajar, y decidió irse a la competencia, DC Cómics, donde desarrolló El cuarto mundo.

Jack Kirby insistió en hacerse cargo de la serie Superman's Pal Jimmy Olsen, que formó parte del cuarto mundo entre los nº 133 y 148 (1970-1972). La serie muestra los rostros de Superman dibujados por lápices más asociados al mismo, como los de Curt Swan o Al Plastino, para no romper con su imagen habitual.

En 1971, Kirby creó para El cuarto mundo tres colecciones nuevas. New Gods es la serie de mayor carga mitológica, donde se nos presenta como héroe a Orión, hijo del Gran Pacto entre Highfather, señor de Nueva Génesis, y Darkseid, líder de Apokolips.

Forever People muestra un grupo juvenil de héroes fruto de su tiempo, de evidentes rasgos hippies. Además de seguir mostrando detalles luego reconocibles en Star Wars, hay que reseñar el homenaje que Kirby realiza al Capitán Marvel con el Hombre Infinito.

Mister Miracle, al ser una serie más convencional, permitió al héroe bajo cuya máscara se esconde Scott Free, a su esposa Barda y su ayudante Oberón, tener una larga trayectoria.

El cuarto mundo narra la destrucción del planeta donde vivían los Antiguos Dioses, de cuyas cenizas surgieron otros dos planetas, regentados por los Nuevos Dioses. El primero: un lugar de armonía donde los Nuevos Dioses viven en la ciudad voladora de Supertown, gobernados por el sabio y bondadoso Highfather, que guía a su pueblo a través de una energía conocida como La Fuente: la conciencia de los Antiguos Dioses.

El segundo: un lugar donde las masas viven para Darkseid, un sombrío personaje que busca la enigmática Ecuación de la Antivida, que puede permitirle conquistar el universo. Darkseid se casó con Tiggra, con quien tuvo a su hijo, Orión.

Darkseid mató a Avia, esposa de Highfather, tras lo cual comenzó la guerra entre ambos planetas, que llegado un punto, se hizo insostenible para las dos partes. Darkseid e Highfather firmaron El Pacto, a través del cual se intercambiarían a sus primogénitos al nacer, sin que los niños lo supiesen: Orión, hijo de Darkseid y con una personalidad brutal heredada del padre, se convierte en defensor de Nueva Génesis y Scott Free, hijo de Highfather, será criado en el orfanato de la Abuela Bondad, que educaba a sus pupilos para ser seguidores de Darkseid. Sin embargo, no pudo doblegar la voluntad de Scott, que acabó escapándose. Una vez libre, conoció a Big Barda, la líder de la guardia de Darkseid. Scott y Barda se enamoraron, y escaparon a la Tierra, donde Scott, acabó trabajando como escapista, con el nombre de Mister Miracle.

Ambos planetas representan la eterna lucha entre el Bien y el Mal. La ruptura de la tensa tregua que viven, llevará las hostilidades hasta la Tierra, lugar al que viajara el más grande guerrero de Nueva Génesis: Orión, portador de la Astrofuerza que lo acompaña... Otra coincidencia con Star Wars.

La tecnología imposible marca de la casa envuelve el resultado final en el ambiente de ciencia ficción psicodélica, adornado con los temas favoritos del autor: razas extraterrestres, manipulación genética, mitología, textos bíblicos…

Forever People y New Gods resistieron hasta 1972. Mister Miracle y Jimmy Olsen, hasta 1974. Las cuatro series terminaron sin el final que Kirby habría querido, así pues, contratacaría en 1984 con la novela gráfica Perros Hambrientos para darle conclusión.


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Comprender el mundo

JAVIER FERNÁNDEZ
12 Julio, 2017





'Green Lantern / Green Arrow'. Dennis O'Neil, Neal Adams. ECC. 368 páginas. 33,50 euros.

El trabajo realizado por Dennis O'Neil y Neal Adams a principios de la década de los 70 en la cabecera Green Lantern es una de las cimas de la historia del género de superhéroes, y no debería faltar en cualquier tebeoteca que se precie. El compromiso social y la experimentación gráfica son dos de los elementos que caracterizan a este puñado de episodios, cuya enorme influencia se deja sentir aún hoy. Green Lantern, el policía espacial, se topa aquí con Green Arrow, el vigilante de la calle, y juntos emprenden un viaje para tratar de comprender el mundo que les rodea, en el que las drogas, el fanatismo, la contaminación o la superpoblación exigen un replanteamiento profundo de la figura del héroe. Impreso en su tamaño original, el presente volumen supera con creces las anteriores ediciones que ha conocido en nuestro idioma esta obra imprescindible.


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Los héroes perdidos

¿Dónde están aquellos paladines de la justicia que salvaron la ciudad de Spyral City? Sólo Jeff Lemire y Dean Ormston lo saben.

JOSÉ LUIS VIDAL
12 Julio, 2017 -



Portada del volumen.

En una remota granja vive la familia de Abraham Slam, un anciano adusto que no suele relacionarse demasiado con los vecinos del cercano pueblo. Tan sólo su problemática nieta Gail y, sobre todo, la atracción que siente por la madurita camarera Tammy, hacen que el tipo abandone los terrenos de su propiedad.

Pero la "familia" de Slam no es lo que todos piensan, ya que está formada, además de él mismo y la poderosa niña con la que no le une ningún vínculo de sangre, por un marciano llamado Barbalien; Walky Talky, una robot muy humana; el Coronel Weird, que va y viene alucinado de un lugar llamado la Parazona y Madame libélula, una bruja… Pero, ¿Qué hace este extraño grupo de seres viviendo en un remoto lugar de la América más profunda?

La explicación vino tras la tremenda batalla que los enfrentó, cuando el grupo de superhéroes que defendía a la ciudad de Spyral City de los mil y un ataques de los más coloridos villanos, al enemigo definitivo, el Anti-Dios… Y tras la victoria llegó lo extraño, ya que sin tener tiempo a reaccionar, fueron condenados a vivir en esta granja, esta porción de tierra de la que no pueden escapar ya que se encuentra, aparentemente, en "otra dimensión".

En este primer volumen, titulado Orígenes secretos, vamos a conocer a todos los miembros del grupo, cómo llegaron a ser lo que son y el infierno en el que se han convertido sus vidas desde que viven en este obligado exilio: Golden Gail, una niña en cuyo interior permanece una mujer adulta, malhablada, rebelde, fumadora y bebedora que, pese a sus poderes, lo que más añora es recuperar su verdadera edad.

El viejo Abraham, adalid de la justicia, ahora se siente rendido, cansado y sobre todo, agobiado por tener que ser la "cara" de esta particular familia, a la que debe mantener en secreto, pese a que el sheriff del lugar, Trueheart, celoso de que se relacione con su ex Tammy, empieza a sospechar de él.

Barbalien, o mejor dicho, Mark Markz, un alien con sentimientos demasiado humanos que nunca han sido entendidos, ni en su anterior vida como policía, y que ahora ve una pequeña luz gracias al nuevo párroco del pueblo.

Madame Libélula, que vive separada del resto del grupo y cuyos poderes la hicieron crear a un compañero (que seguro que os recuerda a cierto habitante del pantano…) del que fue separada.

Finalmente, Walky Talky, una robot con sentimientos demasiado humanos hacia el siempre ido Coronel Weird, que es el único que puede escapar de esta extraña prisión en forma de granja, cada vez que se interna en la peculiar Parazona (gran homenaje a Steve Ditko, por cierto).

Pues bien, éste es el interesante punto de partida de la serie, en la que los protagonistas no sólo tendrán que enfrentarse a sus propios sentimientos, sino que lidiarán con el peligro que puede suponer que su secreto sea expuesto a los habitantes del pueblo. Pero eso no es todo, ya que falta por presentar último miembro del grupo de héroes, el que da título a la colección, Black Hammer, el único que, aparentemente murió en la singular batalla contra el villano y que años después, su hija Lucy Weber, trata de resucitar, ya que parece que tanto él como el resto de sus compañeros parecen haber sido olvidados. Y no hay nada más tozudo que una hija, que además es periodista.

Jeff Lemire, que ya tiene a sus espaldas una larga y exitosa trayectoria como autor completo (Essex Country, Sweet tooth…) se ha convertido también en uno de los más interesantes guionistas del mercado USA, en el que además de haber dejado su sello en varias colecciones mainstream (Animal Man, Moon Knight…) ha creado algunas series en editoriales independientes que, en estos momentos, están cosechando las mejores críticas. Afortunadamente para nosotros, la editorial Astiberri está publicando una de ellas, Descender, de la que ya os hablé en un anterior artículo, y ahora se le suma este Black Hammer, donde Lemire, acompañado por el dibujante británico Dean Ormston (Los Libros de la Magia, Lucifer, Sandman…) nos ofrecen una deconstrucción de los superhéroes, un retrato que los humaniza y a los que podemos identificar con facilidad, ya que se tratan de "versiones" muy personales de otros publicados por las dos grandes, Marvel y DC, pero que no son capaces de publicar historias tan geniales como ésta, y se limitan a sumirlos en multisagas que no van a ningún lugar o a cambiarlos de uniforme cada dos por tres… Una verdadera pena.

Un primer tomo éste que viene rematado por una interesante galería de diseños, fichas de los personajes (a lo "Who is who…") y pin ups de varios dibujantes, entre ellos, el español David Rubín, que se ha encargado de ilustrar un futuro número de la serie en la imparable carrera que se está forjando el autor en los USA.

Superhéroes muy humanos, misterio, ciencia ficción… ¡La mezcla perfecta!


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El origen de Batman

'Ciudad secreta' recoge el nacimiento del personaje planteado por Scott Snyder y Greg Capullo dentro del universo de los 'Nuevos 52'.

JAVIER FERNÁNDEZ
12 Julio, 2017





'Batman: Ciudad secreta'. Scott Snyder, Greg Capullo, etc. ECC. 176 páginas. 17,95 euros.

Para varias generaciones de lectores el origen definitivo de Batman es el que realizaron Frank Miller y David Mazzucchelli en los números 405 a 407 de la cabecera Batman (1987), el famoso Año Uno. En palabras de Scott Snyder: "Aquella historia es intimista, sombría, furiosa, realista y oscura, tanto desde el punto de vista visual como argumental… Es una obra maestra, intocable". Sin embargo, como quiera que el género de superhéroes es un constructo en continuo cambio y evolución, el propio Snyder, con el dibujante Greg Capullo, planteó un nuevo y revolucionario origen titulado Zero Year, dentro del universo de los Nuevos 52. Dicho origen apareció en los números 21 a 24 de Batman (2013) y acaba de ser reeditado por ECC en el volumen Batman: Ciudad secreta. Como explica Snyder en el borrador de guión incluido en dicho tomo: "Queremos dar un giro de 180 grados respecto a las demás historia de origen. (…) nuestro relato es orgánicamente más luminoso, más cinético y más exagerado, con acción, aventura… ¡e incluso detalles de ciencia ficción! (…) Bajo ningún concepto esto significa que sea menos profunda o emotiva que Año Uno; todo lo contrario, he puesto más en esta historia -relacionado con el folklore de relatos sobre el destino, los acertijos, el renacimiento y la redención- que en ninguna otra que hayamos hecho.

En la superficie, sin embargo, quiero que transmita la sensación de algo moderno, brillante y veloz. (…) es un origen de Batman para la generación actual, innovador, luminoso y dotado de múltiples capas de lectura". Esas son las intenciones, y el resultado está en sintonía con el dinamismo de las películas de superhéroes que pueblan hoy los cines, con la irreverencia de Grant Morrison y, cómo no, con la estupenda labor que vienen realizando Snyder y Capullo desde que se hicieron con las riendas del personaje en 2011. Los aficionados al Hombre Murciélago reconocerán los elementos clásicos y verán hasta qué punto los autores juegan con ellos y los deforman en este espectáculo absorbente que se suma al relato de quién es Batman y cómo llegó a serlo.

He dicho que Batman: Año Uno es, para muchos, el origen definitivo del superhéroe de Gotham, pero conviene no olvidar que el trabajo de Miller y Mazzucchelli no habría sido posible sin el regreso del personaje a sus raíces oscuras, orquestado desde mediados de la década de 1960 por el editor Julius Schwartz y autores tan influyentes como Denny O'Neil, Frank Robbins y, sobre todo, Neal Adams. Este último cambió la estética camp asociada a Batman por un estilo gráfico realista, oscuro y poderoso que ha acabado convirtiéndolo en el superhéroe por excelencia de nuestro tiempo. ECC viene reeditando las páginas de Adams en distintos tomos de la colección Grandes autores de Batman, de los cuales acaba de ver la luz ¿Hombre o murciélago?, con episodios de entre 1970 y 1975. Van los 402, 407 y 408 de Detective Comics, el 255 de Batman, más rarezas como los números 27 y 30 de la colección Power Records y una bella y extensísima galería de cubiertas.


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Superman contra Ulises

JAVIER FERNÁNDEZ
12 Julio, 2017


'Superman: Los hombres del mañana'. Geoff Johns, John Romita Jr.ECC. 256 páginas. 25 euros.


Entre sus últimas novedades, ECC nos ofrece dos títulos notables del pasado más reciente de Superman, ideales para los que quieran conocer la evolución del personaje en el siglo XXI.

El primero de ellos, siguiendo el orden cronológico de la edición original, es Con los pies en la tierra, volumen de la colección Grandes autores de Superman que recopila el arco argumental ideado por J. M. Straczynski, más conocido por su trabajo televisivo en Babylon 5 o por haber firmado el guión de El intercambio, la película de Clint Eastwood. Straczynski es un amante confeso del personaje de Superman, al que ha retratado en diversas ocasiones, como en la serie de novelas gráficas Superman: Tierra Uno. Publicado en los números 700 a 711, 713 y 714 de Superman (2010-2011), Con los pies en la tierra nos presenta a un héroe preocupado por haberse desentendido de los problemas de la gente normal durante la larga saga Nuevo Krypton. Tal como indica el título, Superman pone los pies en la tierra y camina por Estados Unidos para conectar con sus conciudadanos y reflexionar sobre su lugar en el mundo. El dibujante Eddy Barrows firmó la mayoría de episodios, y el también guionista Chris Roberson ayudó a rematar el asunto cuando Straczynski se vio desbordado precisamente por la escritura de Superman: Tierra Uno.

Por otra parte, Superman: Los hombres del mañana presenta la reunión de dos nombres propios del género: Geoff Johns y John Romita Jr., artista este último identificado con Marvel durante décadas y que debuta en DC nada menos que dibujando al Hombre de Acero. Van los números 32 a 39 de Superman (2014-15), pertenecientes a la continuidad de los Nuevos 52, con algunos bocetos y un montón de portadas alternativas. Como no podía ser de otro modo, Johns y Romita Jr. ofrecen un espectáculo vibrante y fastuoso en el que Superman se enfrenta a Ulises, un niño humano que fue enviado a otra dimensión por sus padres, convencidos de que la destrucción del mundo era inminente, y regresa ya adulto y todopoderoso. Para no perdérselo.


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Una obra entrañable

JAVIER FERNÁNDEZ
12 Julio, 2017


'La boda de Superman'. VV. AA. ECC. 192 páginas. 19,50 euros.

A finales de 1996, apenas cuatro años después de matar al personaje, los editores de Superman decidieron que era hora de darle una alegría al héroe y resolvieron su eterna tensión amorosa con Lois Lane en la boda del siglo. Lo hicieron con un especial de 100 páginas escrito y dibujado por una larga sucesión de nombres emblemáticos, desde Curt Swan hasta Dan Jurgens, pasando por Al Plastino, Jim Mooney o John Byrne. Siendo desigual, el resultado es entrañable y marca un hito en la larga trayectoria del Hombre de Acero. La edición de ECC contiene el especial Superman: The Wedding Album más los números 118 de Superman, 541 de Adventures of Superman, 728 de Action Comics y 63 de Superman: Man of Steel, relacionados con la trama.


Malaga Hoy

jueves, 13 de julio de 2017

Escribir con luz


POR USE LAHOZ

Arquitectura, salsa, memoria, escasez y fotografía se dan citan en la Fundación Cartier de París, espléndido edificio proyectado por Jean Nouvel y museo amable con el arte de los márgenes. La exposición Cali Clair-obscur (hasta el 5 de junio) es la primera retrospectiva que se le dedica en Europa a Fernell Franco (1942-2006), figura mayor de la fotografía latinoamericana.

Natural de Versalles, pequeño pueblo del Valle del Cauca, la "época de la violencia" (iniciada tras el Bogotazo, entre 1948 y 1958) obligó a su familia a emigrar a la ciudad. Pasó su adolescencia en Cali, donde se formó trabajando como mensajero de un laboratorio de fotografía, en sus desplazamientos al puerto de Buenaventura -esa entrada del Pacífico donde se mezclaban marineros gringos, fiestas y canciones de Celia Cruz- y colándose en el cine para empaparse de películas mexicanas de Buñuel y, sobre todo, de neorrealismo italiano, cuya franqueza educó su encuadre. Autodidacta, la calle y las urgencias fueron su escuela. Quizás por eso fue un fotógrafo sensible a la injusticia social.

Fotografía de la serie Billares, 1985, de Fernell Franco, que se expone en la muestra Cali Clair-obscur en la Fundación Cartier de París.

Maduró en la burbujeante Cali de los años setenta, donde convivió con talentosos jóvenes como los cineastas Luis Ospina o Carlos Mayólo, culpables de rarezas de culto como Oiga vea o Agarrando pueblo, y el escritor Andrés Caicedo, autor de la novela ¡Que viva la música!, cuyo espíritu, entre la dicha y los excesos, tan bien se acopla a esta exposición.

Los comisarios han concentrado fotografías de las series más intensas y personales de Fernell Franco, como Prostitutas, Amarrados, Billares, Pacífico o Demoliciones. Algunas se ambientan con salsa: ritmos de Piper Pimienta, Héctor Lavoe o Ray Barretto. El claro de la música y lo oscuro de las imágenes recrean un ambiente que enfrenta la sordidez y la luminosidad. Las ropas tendidas, las bicicletas como extensión de la persona, los edificios derruidos, los paisajes portuarios, la soledad de los billares, el color popular fueron blanco de la Leica de Fernell Franco.

Me reúno en París con Leanne Sacramone, comisaria asociada de la exposición. "Me fascinó Amarrados, por su expresividad y porque en ella pelean la vida y la muerte, la luz y la sombra, los desplazamientos por la violencia de entonces, allí, y de ahora, aquí", dice. "Y lo mismo ocurre con Demoliciones, porque a través de la pérdida de nuestra historia arquitectónica, Franco equipara la violencia entre los hombres con la violencia contra los edificios". Al respecto, Franco solía decir: "La muerte está en todas partes. Por eso la vida hay que vivirla con arte; el arte ayuda a respirar mejor".

La inestabilidad, las alteraciones de la ciudad, el misterio, fueron debilidades de Franco: fotógrafo del deterioro (de Cali) contra el deterioro (de Latinoamérica) y conservador de la memoria arquitectónica. Nunca pudo vivir de su arte, sino de la publicidad, del marketing y de varias publicaciones. Por eso resulta curioso, y estimulante, que un edificio tan arraigado en el tejido urbano, y a la vez tan preciso con las estructuras, las transparencias y en su relación con la naturaleza como este de Nouvel, patrocinado por un icono del lujo, albergue un manojo de muros corroídos por el tiempo y tanta ausencia de ostentación.

Acudo a la comisaria colombiana de la exposición, María Wills, que destaca "la mirada poética de la decadencia y de la violencia, tratadas por Fernell como metáforas, con técnicas y procesos formales. Él rompe las fotos, las deja sin fijar, trabaja collages, las interviene con tintas y aerógrafos. Sus procesos desacralizan la fotografía objetiva documental para ser fotografía plástica en toda su potencia".

El también fotógrafo Óscar Muñoz recrea en la instalación El principio de la empatia el ambiente del trabajo cotidiano de Franco. En el documental dirigido por Óscar Campo y María Clara Borrero que complementa la visita, él mismo lo deja claro: "Para mí, fotografiar es escribir con luz".




 El Pais Semanal Nº 2.059 13 de marzo de 2016