miércoles, 3 de octubre de 2018

ALÍ EL MAS GRANDE

Escritores y fotógrafos de los setenta se han reunido en un libro monumental, "GOAT" (iniciales en inglés de "el más grande de todos los tiempos"), para rendir tributo a un mito: Mohamed Alí, campeón del mundo de boxeo. Estas páginas son una emotiva muestra.

La leyenda del boxeo y de la vida
Por Eduardo Arroyo

Muchos son los que suben al ring esperanzados, pero pocos los elegidos. Alí, el gran elegido, no sólo fue un boxeador excepcional, sino que por su presencia y sus ausencias marcó para siempre a la sociedad americana que le tocó vivir. La vapuleó y la zarandeó sin miramientos desde su inextricable condición de negro.

Cuando, fulgurante, apareció en el planeta de los puños, Cassius Clay se colgó al cuello la medalla de oro de los Juegos Olímpicos de Roma en 1960. Desde entonces, Alí no ha vivido un solo día sin que su lucha y sus ambiciones estuvieran presentes tanto fuera como dentro del ring. Esa medalla fue más tarde arrojada desde un puente de Louisville, su ciudad natal, por el propio púgil en un momento de desconcierto y de odio por esa América blanca que le despreciaba. "Me metí en el boxeo", comentaba amargamente, "porque me parecía el modo más rápido con el que un negro podía abrirse camino en Estados Unidos. La escuela no se me daba bien, tampoco podía jugar al baloncesto o al béisbol, porque para eso hay que ir a la universidad". Luego vinieron su radicalización y obediencia al islamismo, su rechazo a servir en el ejército, Elijan Mohamed y el asesinato de Malcom X, el castigo y la consternación ante la prohibición de boxear.

Los puños letales del indomable púgil chocaron con dos generaciones de excelentes pesos pesados que Alí destrozó sin miramientos, crucificándolos en el cuadrilátero: Floyd Patterson, Sonny Liston, Foreman, Lavorante, Billi Daniels y las siempre esperadas esperanzas blancas -Chuvalo, Henry Cooper, Brian London y Karl Mildenberger-, destrozadas por las manos del rey de los reyes. Derrotó también a Frazier, su particular "tío Tom"... Y así hasta vencer al abuelo mítico Archie Moore. Alí fue condenado a cinco años de cárcel y 10.000 dólares de multa, la pena máxima. Después de una interminable batalla judicial, el Tribunal Supremo le dio la razón por unanimidad, pero sus mejores años habían ya pasado de largo.

¿Qué nos queda de todo aquello? ¿De aquellas luchas y de nuestras batallas juveniles? Recuerdos más o menos borrosos: la conquista de los derechos humanos, la crítica dura contra la guerra de Vietnam, los últimos fusilamientos de la dictadura de Franco y pocas cosas más. De Alí nos quedan muchas imágenes y mucha literatura. Monumentos inolvidables; por ejemplo, cuando Liston, tendido sobre la lona, entrevé, entre vapores y sonidos incomprensibles, a un Alí triunfante que in-conscientemente lleva su puño enguantado a su corazón. Ahora, de tanto en tanto, un hombre gordo y torpe avanza hacia las cámaras afecto del mal de Parkinson, una enfermedad que todavía no ha podido terminar con él. •

Este texto ha sido escrito exclusivamente para EPS. No está incluido en 'GOAT'.

 AL PRIMER ASALTO. "Mi foto más conocida", asegura el autor, Neil Leifer. Fue tomada en Lewiston (Maine) en 1965, en la pelea de vuelta contra Sonny Liston, al que Alí ganó en el primer asalto. Alí increpa a Listón, en el suelo, tras el 'golpe fanstasma' que lo derribó.
FOTOGRAFÍA DE NEIL LEIFER


 CAMPEÓN DEL MUNDO. Escenas de la pelea de Cassius Clay contra Sonny Liston celebrada en Miami en 1964. Clay ganó allí el título mundial de los pesos pesados, y, muy enfadado, increpa a la prensa y al público por sus preferencias hacia Liston.

'Pennies from heaven'
Por Tom Wolfe

Pasada la medianoche, al pie del hotel, donde la acera se ensanchaba casi como un patio, había un gentío reunido. A Cassius no le pasó inadvertido. Estaban viendo a tres músicos callejeros, chicos de color: uno con un bajo improvisado (un barreño dado la vuelta con un cordón que salía del fondo, formando una sola cuerda), un tambor (un gran fondo de barril de hojalata con cucharas como baquetas) y un chico bailando. Estaban tocando Pennies from heaven, un buen número para que aquellos chicos pasaran la gorra. Cassius se acercó hacia el grupo de gente y se quedó allí. Una persona le reconoció, luego otra, y pronto estalló el habitual "¡es Cassius Clay, Cassius Clay, Cassius Clay!". Cassius se empezó a animar. Pennies from heaven se detuvo, y los tres chicos de color se quedaron un tanto atónitos por un momento. Les estaban robando el protagonismo. Alguien había dicho algo sobre Sonny Liston, pero esta vez los ojos de Cassius echaban chispas de 150 vatios, y estaba diciendo: "Lo único que me preocupa es que no quiero que Sonny Liston trate de arruinar mi fiesta de la victoria en el modo en que yo arruiné la suya. Se lo voy a decir justo antes de que empiece la pelea para que no lo olvide. 'Sonny', le voy a decir, 'Sonny Liston, no quiero que trates de arruinar mi fiesta de la victoria esta noche, ¿me oyes? Quiero que lo oigas ahora, porque no vas a ser capaz de oír nada dentro de ocho asaltos'. Y si se burla cuando le diga esto, si se burla, caerá en cinco".

Un soldado, un chaval debilucho que parecía haber sido maltratado en su tierna infancia, adoptó el papel de moderador del debate de Cassius. A Cassius le gusta eso cuando se enfrenta a un grupo de gente en la calle. Daría una rueda de prensa para cualquiera, incluso para un soldado de permiso en la Séptima Avenida.
-¿Dónde vas a ir cuando Sonny Liston te haya machacado? -dijo el chico-. Tengo algunos folletos de viaje aquí mismo.
-Chico -dijo Cassius-, hablas de ir de viaje. Quiero que vayas a esa pelea, porque vas a ver el lanzamiento de un satélite humano: Sonny Liston.
La gente reía y seguía la broma.

"¿VAS A APOSTAR EN MI CONTRA?"
-Tengo algunos folletos de viaje -repitió el chico-. Más te vale mirarlos. También te puedo conseguir una careta.
-¿Vas a apostar en mi contra? -dijo Cassius.
-Cada céntimo que caiga en mis manos -aseguró el chico.
-Tío -dijo Cassius-, mejor ahórrate el dinero, porque Sonny va a quedar totalmente eclipsado.

Cassius estaba allí de pie como un triunfador, y Richie estaba a su lado como un forajido. Llegados a ese punto, el gentío era tal que rebasaba la acera hasta la calle 52. Todo tipo de gente increíble se estaba acercando, incluso viejos escleróticos con la comida en la corbata que se abrían camino con paso inseguro. Un policía estaba en la calle volviéndose loco intentando empujar a todo el mundo hacia la acera. Se acercó un coche patrulla y el agente que estaba en la calle sacó un tono verdaderamente duro: "Muy bien, maldita sea", dijo a uno de los viejos decrépitos con corbata, "suba a la acera".

"CUANDO VOY POR LA CALLE TIENEN QUE LLAMAR A LA POLICÍA"
Cassius me buscó con la mirada como diciéndome: "¿Ves? Esto no es más que lo que había predicho", lo que era como decir: "Cuando ando por la calle, las muchedumbres tienen que llamar a la policía". Ya había empezado el momento de los autógrafos y la gente estaba empujando con papel y bolígrafos, pero Cassius se dio la vuelta hacia los tres chicos de color, los músicos, y dijo: "Los autógrafos son a un dólar esta noche. Todo el que ponga un dólar ahí" (los músicos tenían una caja forrada de pana delante del barril) "conseguirá el autógrafo de Cassius Clay, el luchador más fuerte del mundo, el luchador más bello del mundo, el único luchador que predice cuándo caerán".

Los chicos de color cogieron la indirecta y empezaron de nuevo con Pennies from heaven. El chico que bailaba hacía el merengue por su cuenta. El chico del bajo se contorsionaba como un loco. Mientras tanto, Cassius seguía pregonando en la esquina: "Venga, hombre, no eche 50 centavos, saque ese viejo billete de dólar. Piense en todo lo que está consiguiendo gratis aquí, la música tan buena, y tiene a Cassius Clay aquí mismo delante suyo al natural, el próximo campeón del mundo de peso pesado, el hombre que va a poner al viejo Liston en órbita".

Los billetes de dólar empezaron a apilarse en la caja, y el chico que se estaba marcando el solo de merengue seguía dando vueltas más descontrolado aún, y Cassius no cejaba: "Sí, allí abajo están preparando la asistencia médica para el viejo, y si le pego en la boca va a necesitar asistencia dental. El pobre viejo es tan feo; su mujer le lleva al gimnasio todas las mañanas antes de que salga el sol para que nadie tenga que verle al volver a casa. Venga, hombre, ponga su dinero en esa caja, la gente paga buen dinero por escuchar esto...".

El hombre del bajo seguía sacudiéndolo, y Cassius se volvió hacia mí y dijo, tapándose la boca con la mano: "Oye, ¿sabes una cosa? Si me sacude, me van a echar del país. ¿Lo sabes?".

Luego echó la cabeza hacia atrás y extendió los brazos como si se estuviera cayendo hacia atrás. "¿Me imaginas cayendo boca arriba, así?".

Los chicos de color estaban tocando Pennies from heaven, y Cassius Clay tenía la cabeza echada hacia atrás y los brazos extendidos, riendo, y miraba hacia arriba, al tejado del hotel Americana. •

Publicado por primera vez en  'The Kandy-Colored Tangerine Flake Streamline Baby', 1965.

UN MILLÓN
Así posó Cassius Clay en una sesión de fotos en diciembre de 1963, antes del combate contra Liston, con el millón de dólares que recibiría si ganaba
FOTOGRAFÍA DE NEIL LEIFER / HERB SCHARFMAN / HOWARD BINGHAM



 IDOLO CALLEJERO
Salir por la calle y verse rodeado de "su gente" era todo uno. Aquí, Mohamed Alí rodeado de niños, su público más fiel.
FOTOGRAFÍA DE HOWARD BINGHAM


"No esperan que los boxeadores tengan cerebro"
Por Mohamed Alí

Cuando veo cómo van las cosas en este país no considero que me esté perdiendo nada. El boxeo se ha convertido para mí en un preámbulo. Es un juego de niños. La gloria. Eso que llaman prestigio no es nada comparado con lo que recibe un hombre al tomar postura en favor de la libertad de los suyos. El boxeo no es más que un deporte. Justo después del combate Frazier-Ellis, o de cualquier otro, da igual, todos te rodean y dicen: "Buena pelea, chico; eres un buen chico, sigue así". Y ya está. No esperan que los boxeadores tengan cerebro. No esperan que sean hombres de negocios, o seres humanos, o inteligentes. Los boxeadores son sólo brutos que sirven para entretener a los blancos ricos. Se pegan entre sí, se rompen las narices unos a otros, y sangran, y se exhiben como dos monos de feria ante la multitud, se matan unos a otros para la multitud. Y la mitad de la multitud es blanca. Somos como dos esclavos en el cuadrilátero. Los amos han cogido a dos negros fuertes y nos dejan pelear mientras hacen sus apuestas. "Mi esclavo puede destrozar al tuyo". Eso es lo que veo cuando veo a dos negros peleándose.

Por eso nunca he luchado a fondo contra ciertas personas, sobre todo contra los negros a los que me he enfrentado. Podría haberme empleado más a fondo, pero no lo hice, y aun así fui el mejor de la historia del planeta Tierra. En el cuadrilátero no había ni un hombre en el mundo que pudiera compararse a mí. Pero tras aceptar mi religión, la fe islámica, no podía verme a mí mismo provocándole una contusión cerebral a otro hombre, o desgarrándole la retina, o haciéndole algo terrible a otro ser humano sólo por un cheque del cual el Gobierno se lleva el 90% de todas maneras. No me apetecía luchar. Tenía que hacerlo porque triunfé en ello, el boxeo. Así es como me ganaba la vida. Pero lo cierto es que no lo disfrutaba.

Yo era demasiado bueno, y por eso tuvieron que librarse de mí, por eso intentaron quitarme el título de campeón de pesos pesados. Sólo que les salió el tiro por la culata, ¿a que sí? No podían quitarme el título sólo por mis creencias religiosas, o porque dijera que no tenía nada en contra de los vietcong, o porque no me diera la gana formar parte de ningún ejército. La única manera de que un campeón pierda su título es a manos de otro aspirante. La única manera de llegar a ser campeón es derrotar a otro campeón (...).

SE PUEDE DEFENDER A DIOS Y LA VERDAD. Mucha gente, blancos que piensan que tienen que hablar mal de un negro, me critica porque no vivo en el gueto. Pero la amenaza económica de EE UU al pueblo negro es la razón por la que no vivo en el gueto, y no pueden entenderlo. Los negros sí lo entienden. Mi forma de vida. Yo tengo una gran casa en Overbrook, uno de los barrios más ricos de Filadelfia. Sé que es un barrio pudiente porque muchos jueces blancos y políticos de la ciudad viven allí también. Lo que realmente demuestran esa gran casa, y mi Cadillac lavanda descapotable, y mi piscina es que uno puede defender a Dios y la verdad, la libertad de los negros, y seguir viviendo.

Incluso si la estructura del poder blanco te condena como me condenó a mí, aún puedes salir adelante. La estructura del poder dice: si te unes a los musulmanes pierdes tu trabajo, si no haces el servicio militar no conseguirás nunca un trabajo. (Habría habido muchos parados si todos los que no se alistaron no hubieran podido trabajar, ¿no?). Bueno, yo desafié todo eso. Dije: "¡Al infierno con eso!". La gente estaba expectante respecto a lo que iba a ser de mí. "Va a terminar en un taller, engrasando coches", decían, o "va a terminar vendiendo cordones para zapatos". "¿Qué le ha ocurrido?", "¿cómo vive?", "¿es ahí donde vive?, ¿es ése su Cadillac?, ¿es ésa su gran casa?". "Dios debe de estar de su lado. Lo está consiguiendo. No le ha pasado nada. No han podido con él. Yo lo haré. Tomaré una postura, como Mohamed Alí" (...).

VOSOTROS HABÉIS PERJUDICADO AL BOXEO, NO YO. Miles de personas han muerto desde mi caso. Buena gente. Ha habido muchas muertes que han sido mucho más importantes que la mía. Martin Luther King. Los Kennedy Han pasado muchas cosas malas: en el gobierno, en la economía, en la pobreza, en crisis mundiales, en desastres, derrumbamientos de minas, asesinatos, guerras. ¿Qué importancia puedo tener yo? (...).

Mi caso siempre se les atraganta cuando hablan de juego limpio y deportividad en el boxeo. Puedo decir honradamente: "Teníais a un hombre limpio, más limpio que todos los demás. Os lo quitasteis de encima. Era limpio luchando, limpio viviendo, y le quitasteis el título. Vosotros habéis perjudicado al boxeo estadounidense, no yo. El cinturón del campeonato que doné a mi instituto en Louisville es rojo, blanco y azul, los colores de la bandera. Se supone que representa el juego limpio en EE UU. Vosotros lo ensuciasteis, no yo. ¡No podéis parar a un auténtico campeón! La gente me sigue considerando el campeón. •

Publicado por primera vez en la revista 'Esquire' en mayo de 1970.




DE GIRA EN GIRA
En Mayo de 1964, Mohamed Alí, recien bautizado como tal, viaja durante un mes por África. Es recibido con los honores de rey. Arriba durante un encuentro con Malcolm X y abajo en un paseo callejero en Ghana.



 Clay acude a entrenarse a su gimnasio en 1963

 LA GLORIA FINAL. Mohamed Alí viste, en 1973, el albornoz que le regaló el cantante Elvis Presley, uno de sus admiradores. Un instante que se convirtió en leyenda del boxeo: la pelea contra Foreman en Zaire, en 1974. Alí ganó.

Hombre muerto en el suelo
Por Norman Mailer

El jueves, Cinco días antes del combate, Alí ofreció un seminario de los suyos. "Este combate va a ser no sólo el combate de boxeo más grande, sino también el espectáculo más extraordinario en la historia del mundo. Va a constituir el mayor resultado inesperado del que jamás se haya oído hablar, y a quienes no saben de qué va el boxeo les parecerá el mayor de los milagros. El público de boxeo es tonto e ignora lo que es ese arte. La causa es que los que estáis aquí y escribís de boxeo no tenéis ni idea de lo que intentáis describir. Vosotros, los periodistas, sois los verdaderos tontos e ignorantes. Voy a demostrar -para que tengáis tema nuevo para vuestras columnas- por qué no puedo ser derrotado por George Foreman y se va a producir la mayor sorpresa en la historia del boxeo, a la que vosotros, los comentaristas, con vuestra ignorancia y vuestra locura, habéis dado lugar". "Es culpa vuestra", prosiguió, articulando las palabras para que sonaran bien claras, "el que el público de boxeo sepa tan poco, y crea, por tanto, que Foreman es grande y que yo estoy acabado. Tengo, por consiguiente, que demostraros mediante una evidencia científica lo equivocados que estáis".

"Angelo", dijo volviéndose hacia Angelo Dundee, "alcánzame esos papeles, ¿quieres?", y empezó a leer una lista de boxeadores a los que se había enfrentado. La historia de la categoría de los pesos pesados de los últimos 13 años estaba contenida en esa lista. Sus primeros siete combates con púgiles que nunca llegaron a ser conocidos, nombres como Herb Siler, Tony Esperti y Donnie Freeman. "Don nadies", comentó Alí. En su octava pelea se enfrentó a Alonzo Johnson, "un rival de categoría"; luego, a Alex Miteff, "un rival de categoría"; a Willi Besmanoff, "un rival de categoría". En ese momento, a Alí se le agrió la cara. "En la época en que Foreman estaba peleándose en las calles, yo ya luchaba contra boxeadores del ranking, con técnica; pegadores acreditados, hombres peligrosos. ¡Mirad la lista!: Sonnie Banks, Billy Daniels, Lavorante, Archie Moore, Doug Jones, Henry Cooper, Sonny Liston. Peleé con todos. Patterson, Chuvalo, Cooper otra vez, Mildenberger. Cleveland Williams, un peso pesado peligroso. Ernie Terrell, con un tamaño el doble de Foreman, y le vapuleé. Zora Folley, que rindió homenaje a la bandera de EE UU, igual que Foreman, y al que noqueé, un boxeador con técnica". El entarimado del cuadrilátero de Nsele estaba a 1,82 metros del suelo, o sea, otro ejemplo más de la tecnología de Zaire: si un boxeador se caía por entre las cuerdas podía fracturarse el cráneo al llegar al suelo.

ALÍ SE SENTÓ EN ESE ENTARIMADO, CON LAS PIERNAS colgando por fuera, y Bundini se puso frente a él. Parecía que Alí estaba sentado en sus hombros. La cabeza de Bundini, redonda como una pelota, pelada al rape y calva en el medio, surgía a modo de protuberancia entre las piernas de Alí. Mientras hablaba, Alí sostenía con sus manos la cabeza de Bundini como si fuera una bola de cristal (¡una bola de cristal negra!) entre las palmas; cada vez que daba una palmadita en la calva de Bundini para hacer hincapié, éste miraba a los periodistas igual que un hechicero atrapado en un cepo. "Esto es lo que tengo que decir a la prensa", dijo Alí. "Yo ya había combatido contra 20 púgiles del ranking antes de que Foreman disputara su primera pelea", dijo con desprecio. ¿Cómo podía la prensa, en su ignorancia, empezar a comprender esa cultura del boxeo? "Bueno, que Angelo les lea ahora la lista de los combates de Foreman". A medida que iban desgranándose los nombres, Alí no dejaba de hacer gestos. "Don Waldheim". "Un don nadie". "Fred Askew". "Un don nadie" (...). "Vernon Clay", dijo Dundee. Alí dudó. "Vernon Clay, ése podría ser bueno". La prensa rió. Y volvió a reírse con los comentarios de Alí sobre Gary Hobo Wiler, "un vagabundo". Luego siguieron unos cuantos "don nadies" más. Alí exclamó indignado: "Si yo me enfrentara a esos holgazanes me prohibirías seguir boxeando". De repente, Bundini gritó: "La semana que viene seremos campeones otra vez". "Cállate", intervino Alí, dándole un coscorrón. "Es mi espectáculo".

Cuando se terminó de leer la lista completa de los combates de Foreman, Alí se puso a recapitular. "Foreman se enfrentaba a un inútil por mes. En total, Foreman se ha medido con cinco hombres de cartel. Les paró los pies a los cinco, pero no pudo noquear a ninguno. De los 29 boxeadores de primera fila con los que me las he visto, a 15 los dejé fuera de combate". Lleno de orgullo por haber sacado adelante un informe legal bien organizado y bien transmitido, Alí se dirigió entonces al jurado. "Yo soy un sabio del boxeo, un científico del boxeo. Ésta es una realidad científicamente demostrada. Allá vosotros si olvidáis por vuestra cuenta y riesgo que soy un maestro del baile, un gran artista".

"Que flota como una mariposa y pica como una abeja", gritó Bundini.
"Cállate", replicó Alí, atizándole en la calva. Acto seguido se quedó mirando duramente a la prensa. "Ignoráis lo que es el boxeo. Sois ignorantes. Os habéis quedado impresionados con Foreman porque es grande y sus músculos parecen grandes".
"Y no lo son", retumbó la voz de Bundini. "No lo son".
"¡Cállate!", dijo Alí, sacudiéndole. "Ahora", prosiguió Alí, "os digo que estáis impresionados con Foreman porque tiene aspecto de hombrón negro y pega tan fuerte al saco. Tapa el cuadrilátero. Pero yo os digo que no puede luchar. Lo demostraré la noche del combate. Veréis mi izquierda formidable y mi tremendo golpe cruzado de derecha. Vais a llevaros la sorpresa de vuestra vida. Porque ahora estáis impresionados por Foreman. Pero os voy a contar un secreto. La gente de color asusta más a los blancos que a la gente de color. Yo no tengo miedo de Foreman, y vais a verlo". •

Extracto del libro 'La pelea', de Norman Mailer, publicado en 1997.

ÍDOLO PARA TODOS
Como muchos otros famosos, los Jackson Five también posaron con su ídolo. Aquí, en 1977, Michael Jackson le pone la pierna encima.
FOTOGRAFÍA DE NEIL LEIFER / HOWARD BINGHAM

Una vida rica y polémica
Por David Remnick

Lo que se ha perdido en esto es la riqueza de la historia de Alí: cuando estaba peleando, y más cuando fue retirado del boxeo por causa del reclutamiento, fue una figura profundamente controvertida; querida, pero también despreciada. Era también un hombre de contradicciones histriónicas. Lo que se ha perdido en el actual pábulo sobre Alí y su carrera es el joven cuyos modelos de conducta incluían no sólo Malcolm X, sino también Gorgeous George, el luchador profesional más importante de su tiempo, y, lo que es más importante, los mercenarios y matones de la Nación del Islam. Aunque estaba rodeado por amigos blancos y asistentes como Angelo Dundee y Ferdie Pacheco, Alí, aquel personaje que todo lo incluía, asimiló un extraño culto que predicaba una doctrina de astronaves y separatismo.

Le recordamos como el musulmán solemne y devoto que predicaba la paz tras el 11-S; olvidamos al Alí más joven y las disparatadas certezas que heredó del honorable Elijah Mohamed. Es de imaginar que pocos de los que vieron la ceremonia de la antorcha en Atlanta estuvieran también recordando la clase de sentimientos que expresaba en una entrevista con Playboy en 1975, justo tras ganar a George Foreman en Zaire, un acontecimiento que sirve como punto álgido (aunque despolitizado) de las dos películas fundamentales sobre el personaje de Alí: el documental de León Gast Cuando éramos reyes y la película biográfica de Michael Mann, Alí.

"Estados Unidos no tiene futuro", dijo Alí. "¡Estados Unidos va a ser destruido! ¡Alá va a enviar un castigo divino! Violencia, crímenes, terremotos, habrá todo tipo de problemas. EE UU va a pagar por todos sus linchamientos y matanzas de esclavos y lo que ha hecho al pueblo negro" (...).

Aquí, Alí sonaba menos como Malcolm X que como el enemigo de Malcolm en la Nación del Islam, Louis Farrakhan. Más adelante, en esa misma entrevista, Alí bramaba contra el sexo y las parejas interraciales (...).

El entrevistador de Playboy intervino: "Está empezando usted a sonar como una copia calcada de un racista blanco. Vamos a aclararlo: ¿cree que el linchamiento es la respuesta al sexo interracial?". "Un hombre negro debería morir si está tonteando con una mujer blanca", respondió Alí (...). "¿Y qué pasa si una mujer musulmana quiere salir con un no musulmán negro, o blanco, ya puestos?". "Entonces ella muere", dijo Alí. "Hay que matarla también".

SU PROPIA CREACIÓN
Incluso en su disminuida condición actual, Alí es menos benévolo con algunos de sus propios errores que muchos de sus admiradores. No está especialmente orgulloso del modo en que trató a algunas de sus esposas (fueron cuatro). Desearía no haber sido tan brutal, incluso sádico, en el cuadrilátero con Floyd Patterson, Ernie Terrell y otros cuantos. Se portó muy mal con Joe Frazier, haciéndole parecer una especie de Tío Tom, de negro ignorante. Y Alí tardó demasiado tiempo en pedir perdón.

En 1998, cuando visité a Alí en su granja de Michigan, lo primero que hizo cuando nos sentamos a hablar fue sacar una brillante foto suya hombro con hombro junto a Malcolm X, en la víspera de la primera pelea contra Sonny Listón. Está claro que Alí se arrepiente de la forma en la que se rindió ante la Nación del Islam y rechazó a Malcolm, su amigo, por orden de Elijah Mohamed.

Así que hay momentos en los que Alí parece demasiado imperfecto, demasiado limitado en algunos aspectos, para soportar todo el peso simbólico. No, nunca tuvo una idea particularmente original. Excepto una. Tuvo una idea sobre sí mismo. Y al inspirarse en tantas figuras y tendencias de su época -Malcolm X, Sugar Ray Robinson, Jack Johnson, Little Richard, Joe Louis, Georgeous George- creó un personaje característico de su país, un ser original que estaba orgulloso, que era poderoso, divertido, sorprendente, inteligente por instinto, generoso y absolutamente fiel a sí mismo. Y aunque fue un símbolo, también fue, al contrario que muchos otros atletas y músicos actuales que han hecho fortuna, siempre accesible y humano.

Alí fue su propia creación y nunca ha dejado de compartir su satisfacción con lo que concibió. "No voy a hacer nada para engañar a mi gente", dijo una vez al periódico The Black Scholar. "Me encanta andar por los callejones, pasear por los guetos, acercarme a niños negros... Todo el vecindario sale a la calle. No han visto a una celebridad sentarse en el cubo de la basura con ellos. Eso les hace sentirse bien y a mí también me hace sentirme bien". •

'GOAT [Greatest of all time (El más grande de todos los tiempos)]. A tribute to Muhammad Ali', editado por Taschen. Un proyecto de 800páginas con 3.000 imágenes en el que ha participado el propio Alí junto a decenas de escritores y fotógrafos. Sólo se editan 10.000 ejemplares.



 UNA VIDA ENTERA.
Clay, adolescente (a la izquierda). Junto a su asistente Bundini Brown, en la pelea contra Listón de 1964 (centro). Y tal como apareció en la portada de 'Life Magazine' ese mismo año.
 FOTOGRAFÍA DE FUP SCHULKE / NEIL LEIFER / BOB GOMEL

LO más parecido a morir Por Hartmut Scherzer

1942. El 17 de enero nace Cassius Marcellus Clay Jr., en Louisville (Kentucky). Es el primogénito de un pintor de carteles y una asistenta.

1945. Cassius, de tres años, golpea a su madre accidentalmente en la boca. "Fui la primera persona a la que dejó KO", afirmaba Odessa Clay con orgullo.

1956-1960. Su nombre aparece impreso por vez primera. A los 14 años gana los Guantes de Oro de Kentucky en semipesados al derrotar a Jimmy Ellis. Conoce a Angelo Dundee, con el que entrenará hasta el fin de su carrera. Un boxeador mayor, Kent Green, noquea a Clay por primera vez en el segundo asalto. Gana los Guantes de Oro de Chicago y los Campeonatos de la UANA. Continúa sus estudios en el instituto.

1960. Se licencia en el puesto 376 de su clase de 391. Entra en la selección de boxeo de EE UU. En los JJ OO de Roma se lleva el oro olímpico en semipesado. Se hace profesional. Su récord de amateur: 108 peleas, 8 derrotas. Comienza a entrenar en el célebre gimnasio de la calle Quinta en Miami Beach.

1961. Clay comienza a asistir a las reuniones de la Nación del Islam. Life Magazine publica un extenso artículo sobre él, el primero en una publicación nacional. Sports lllustrated le dedica otro.

1962. Clay oye hablar a Elijah Mohamed y conoce a Malcolm X, uno de los líderes radicales del movimiento musulmán negro. En febrero muerde la lona, por primera vez en su carrera profesional, al ser derribado en el primer asalto por Sonny Banks. Banks acaba por caer en el cuarto, tal como Clay había predicho. Archie Moore, con 48 años, también cae.

1964. Realiza un examen de aptitud para el servicio militar. Obtiene 78 de puntuación en el test de inteligencia y se le clasifica como no apto. Gana el título mundial de pesos pesados al vencer a Sonny Liston en Miami. Liston, invencible, se retira al sexto asalto. Un día después, Clay declara: "Ya no soy cristiano". Hace pública su pertenencia a la Nación del Islam. Se rebautiza como Mohamed Alí. Recorre África durante un mes.

1965. La revancha contra Liston, el 25 de mayo, dura menos de un asalto: Alí noquea a Liston. ¿Cuándo y dónde fue golpeado Listón? El golpe fantasma se convierte en leyenda del boxeo.

1966. La situación en Vietnam empeora y revisan los requisitos de reclutamiento militar. Le reclasifican: es apto para el servicio. Su respuesta: "Yo no tengo nada contra los vietcong". Es rechazada su petición de quedar exento por motivos religiosos. La perspectiva del reclutamiento dispara su actividad: defiende su título cinco veces en ocho meses.

1967. Un KO tras siete asaltos contra Zorah Folley en el Madison Square Garden es su última pelea antes de la revocación de su licencia de boxeo; pasarán tres años y medio antes de que pueda regresar al cuadrilátero. Le retiran el título mundial. Un jurado sólo de blancos le condena por desertor: cinco años de prisión y multa de 10.000 dólares. Se le retira el pasaporte.

1968-1969. Las dificultades económicas le obligan a ganarse la vida como orador en colegios y universidades.

1970. Tras 43 meses en el exilio, Alí obtiene una licencia de boxeo del Estado de Georgia. Se enfrenta a Jerry Quarry en Atlanta y le derriba en el tercer asalto.

1971. En la pelea del siglo entre los dos "campeones del mundo invencibles", Alí y Joe Frazier se enfrentan por cinco millones de dólares. Frazier derriba a Alí con un brutal gancho de izquierda en el último asalto. Los años que ha pasado alejado del cuadrilátero le pasan factura.

1971-1973. Campeón del mundo o no, es la mayor atracción del boxeo. Pelea en 13 ocasiones en este periodo.

1974. Alí vence a Frazier en 12 asaltos en su segunda pelea en el Madison Square. Mientras, Frazier pierde su título mundial ante George Foreman. El 30 de octubre, Alí vuelve a ser campeón del mundo de pesos pesados, una década después de haber obtenido el título por primera vez: el famoso rugido en la selva de Kinshasa (Zaire) sigue siendo el acontecimiento más célebre de la historia del boxeo. Foreman era el favorito, pero Alí le derribó en el octavo asalto.

1975. Se publica The greatest: my own story, autobiografía de Alí escrita por Richard Durham. Vuelve a vencer a Frazier.

1978. En Las Vegas pierde el título de pesos pesados ante el oro olímpico León Spinks, que sólo acumula siete combates como profesional. Se suponía que no era rival. En la revancha, Alí gana. Es el primer peso pesado de la historia en ser tricampeón del mundo.

1981. Un envejecido y cansado Alí pierde ante Trevor Berbick. Es el fin. Tiene casi 40 años. "Es hora de enfrentarme a los hechos", declara. "El padre tiempo me ha alcanzado". De sus 61 peleas profesionales sólo cinco son derrotas, y tres de ellas en los últimos cuatro combates. Varios años después se confirma que sufre el síndrome de Parkinson.

1996. Alí enciende con manos temblorosas la antorcha olímpica en Atlanta. El mundo se emociona. Vuelve la alimanía,

1997-2001. Cuando éramos reyes, el documental de León Gast sobre la pelea Alí-Foreman en Kinshasa, gana un Oscar. Recibe el premio de boxeador del siglo en Viena. Sports lllustrated le nombra deportista del siglo. Michael Mann rueda Alí con Will Smith. Kofi Annan le nombra embajador de la Paz de la ONU. •

EL PAIS SEMANAL Número 1.411, Domingo 12 de octubre de 2003

domingo, 30 de septiembre de 2018

Historia de Migue por Romeu




El Pais Semanal Número 1.118. Domingo 1 de marzo de 1998

La llegada de Conan

El primer número de la integral incluye diversos paratextos: una introducción del director editorial David Hernando y los cuatro epílogos de Thomas de los primeros cuatro tomos



JAVIER FERNÁNDEZ
26 Septiembre, 2018




'Conan el bárbaro. Integral, 1'. VV. AA. Planeta Cómic. 600 pág. 41,50 euros.

He perdido la cuenta de las veces que se ha reeditado en España el material incluido en este primer integral de Conan el bárbaro (sin ir más lejos, el año pasado se publicó una edición conmemorativa del 35 aniversario del personaje en Planeta que tenía un formato semejante y traía exactamente los mismos cómics, solo que aquella estaba limitada y numerada y ofrecía, además, algunos contenidos extra exclusivos). Para mí, la mejor edición sigue siendo aquella otra que publicó también Planeta entre 1998 y 2001, los 98 números de la colección de cuadernillos grapados que casi abarcaron al completo la primera etapa (la mejor) del guionista Roy Thomas al frente de Conan the Barbarian. Lo que tenemos aquí son los números 1 a 15 y 17 a 26 de la mítica cabecera, más las páginas correspondientes de los 2 y 3 de la revista Savage Tales, es decir, los primeros tebeos estadounidenses del personaje, escritos todos ellos por Thomas y dibujados casi todos por Barry Smith (la excepción son un par de Gil Kane y otro par de John Buscema), no con sus colores originales, sino con la interpretación digital característica de las reediciones de Dark Horse, que ya vieron la luz primeramente en la colección Las crónicas de Conan. El presente libro incluye diversos paratextos, a saber: una introducción del director editorial David Hernando (que tenía sentido en lo del 35 aniversario, y aquí no tanto), y los cuatro epílogos de Roy Thomas extraídos de los primeros cuatro tomos de Las crónicas de Conan, y es que este integral viene a ser una compilación en formato Omnibus de dichos tomos, con diferente calidad de papel, diferente traducción y diferente rotulación.

Si alguien no tiene estos cómics, mi consejo es que salga corriendo a comprar el volumen. Ya digo que no es la edición perfecta (¿quién fue el lumbreras que tuvo la feliz idea de colorear Clavos Rojos, esa joya absoluta del blanco y negro?) pero es la que hay, esta y la de Las crónicas de Conan, que les saldrá más cara (aunque puestos a elegir, si es que tienen el dinero, Las crónicas les resultará más cómoda de leer y, en mi opinión, ofrece una rotulación bastante más elegante). A los que ya lo tienen, esto es, a los aficionados a Conan de toda la vida, no les digo nada porque ya sé que se lo comprarán, llueva o truene. (No tenemos remedio.) Del trabajo de Thomas y Smith en Conan se ha hablado tanto (pero tanto, tanto), que no sé qué más puedo yo añadir, si acaso, recordar que se trata de una de las cumbres del tebeo de fantasía estadounidense, que ofrece algunas de las mejores adaptaciones gráficas de la obra de Robert E. Howard (el resto se cuentan entre los mejores pastiches que se han realizado nunca con los conceptos creados por el escritor texano) y que su lectura proporciona, horas, días, años de placer continuado. Si tuviera que elegir, incluiría estas páginas (junto con las otras de Conan que escribió Thomas en los setenta y primeros ochenta) en cualquier lista de los diez mejores cómics publicados por Marvel en toda su historia.


Malaga Hoy


sábado, 29 de septiembre de 2018

La más premiada

JAVIER FERNÁNDEZ
26 Septiembre, 2018


'Saga, 8'. Brian K. Vaughan, Fiona Staples. Planeta Cómic. 152 páginas. 16,95 euros.

Con cada nueva entrega de Saga, los aficionados al cómic nos relamemos de gusto, y es que lo único malo de la maravillosa y particularísima serie de ciencia ficción de Brian K. Vaughan y Fiona Staples es que estamos obligados a esperar otro puñado de meses hasta que sale el siguiente tomo. Por si queda alguien por ahí que aún no se ha enterado, Saga es la cabecera estadounidense más laureada de los últimos años, con más de 30 premios importantes (Eisner, Harvey, Hugo, British Fantasy Awards...) en sus apenas cinco años de trayectoria. Además, el cómic editado en inglés por Image (y en español por Planeta) es un auténtico éxito de público, y les puedo asegurar que todo el que se asoma a leerla se queda enganchado.


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Mickey a la europea

JAVIER FERNÁNDEZ
26 Septiembre, 2018


'Mickey Mouse: Café Zombo'. Régis Loisel. Planeta Cómc. 280 páginas. 28.50 euros.

Claro está que la idea de que los personajes de Disney sean interpretados por historietistas europeos no es nueva, véase el Don Miki. La novedad de los lujosos álbumes protagonizados por el ratón Mickey que lleva un tiempo publicando Planeta Cómic es la altísima calidad de los autores, nombres señalados del cómic franco-belga que no se limitan a mimetizar un estilo normalizado, sino que aportan su visión singular al universo infantil del ratón más famoso del mundo. Una misteriosa melodía está firmado por Cosey, Mickey's Craziest Adventures es obra de Lewis Trondheim y Nicolas Keramidas, La juventud de Mickey sale de la imaginación del mordaz Tébo y Mickey Mouse: Café Zombo está escrito, dibujado y coloreado nada menos que por Régis Loisel.

Centrándonos en Café Zombo, el libro es exquisito desde su propia hechura: formato apaisado, lomo de tela, papel grueso, guardas impresas con una lluvia de dibujos de Loisel. En el interior, Loisel demuestra, una vez más, que es un maestro, decantándose por una estructura fija de dos tiras por página, en un ejercicio que reproduce la sensación de estar leyendo una aventura clásica, con una narración ágil, prodigiosa, y un trazo y un coloreado perfectos. El argumento nos lleva a un entorno de precariedad laboral, como aquella gran depresión que caracterizaba las mejores historietas de Floyd Gottfredson, y cuenta las dificultades de Mickey, Horacio y compañía para salir adelante en medio de tanta pobreza. El banquero corrupto Rock Füller domina a los trabajadores mediante el café Zombo que da título al álbum, una bebida adulterada que los convierte en meros esclavos (y que nos trae ecos del Tiger Tea de George Herriman). La trama de Loisel se conduce hasta el inevitable enfrentamiento entre los héroes y los villanos, del que, claro está, Mickey y compañía saldrán victoriosos, después de un sinfín de peripecias. Con todo, son los momentos de calma lo que se queda en la retina de esta fábula elegante y hermosa.

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En el principio, creó Dios los cielos y la tierra...

'Génesis' es una obra de Robert Crumb, el máximo representante del cómic 'underground', en la que ofrece una adaptación objetiva y detallada del primer libro del 'Pentateuco'


GERARDO MACÍAS
26 Septiembre, 2018


'Génesis'. Guion y dibujos: Robert Crumb. Ediciones La Cúpula, 2017.

De la Biblia puede decirse que parte el judaísmo, el cristianismo y también el islam. No en vano, El Corán distingue entre la humanidad a secas, y las "gentes del libro", aquellas cuyos valores y creencias nacen del Antiguo Testamento y reconocen a Abraham como padre.

Medirse con La Biblia es algo que ha tentado a artistas como Miguel Ángel, Durero, Rembrandt... si bien no se había abordado una adaptación tan objetiva y detallada como la del historietista underground Robert Crumb.

Génesis es un titánico trabajo de cuatro años, minucioso y exhaustivo en lo documental, que asume el riesgo de trasladar a las viñetas una obra maestra de la literatura universal que es además un texto sagrado para el cristianismo y el judaísmo.

Crumb sabe que la exposición literal de lo que se cuenta en el Génesis basta para crear una obra a la que su estilo, de un realismo sucio y feísta, se ajusta como un guante.

El primer libro de La Biblia es un relato salpicado de intrigas regadas con sangre, odio, rencores entre hermanos, bajas pasiones, mezquindad y egoísmo. Crumb es consciente de la carga provocadora que tiene, y de que no necesita adornarla ni exagerarla.

Nacido en Filadelfia en 1943, pero residente en la Provenza francesa desde 1991, Crumb está considerado como el padre del cómic underground y se ha convertido en uno de los historietistas más influyentes, por llevar al límite el lenguaje de las viñetas sin cortapisas.

La vida profesional de Robert Crumb, que revolucionó las historietas, comienza en 1967, cuando se mudó a San Francisco, donde se hizo famoso gracias a historietas que narraban sus obsesiones con las mujeres y daban testimonio del desenfreno de los hippies de San Francisco.

Antes de irse a vivir en una granja hippie, Crumb tuvo tiempo para crear personajes representativos de los años sesenta, como Fritz El Gato, e ilustrar portadas de discos de la década.

Es imposible comprender el cómic actual sin fijarse en las revistas que fundara Crumb, como Zap en los años sesenta o Weirdo en los ochenta.

Después de cuatro años de trabajo, Robert Crumb culminó su obra más ambiciosa, Génesis, una particular adaptación del primer libro del Antiguo Testamento teñida del espíritu underground de su creador, pero fiel al texto original.

Crumb es un agnóstico declarado, que se ha limitado a plasmar en imágenes lo que pone en la Torá de los judíos y en la Biblia de los católicos en una versión extremadamente respetuosa, que aleja las sospechas de tratarse de una relectura salvaje del Antiguo Testamento, marcada por el erotismo y la ironía que conforman la obra de Crumb.

Robert Crumb creció en el seno de una familia profundamente católica y es muy probable que con este cómic esté cerrando el círculo que abrió al renegar de las costumbres cristianas, allá por los años sesenta, regresando a relatos que marcaron su infancia.

Crumb firma una adaptación literal del Génesis bíblico, sin la más mínima intención paródica o crítica, al contrario: se trata de un reto personal con el que demostrar que más allá del provocador creador underground hay un artista capaz de traducir un texto complejo a un relato fluido.

Que un historietista se decidiera a hacer una versión de el Génesis no es tan raro. En Estados Unidos hay toda una industria de cómics cristianos, que no venden lo mismo que las revistas de superhéroes, pero son bastante populares. Lo que singulariza esta versión es la opción de una adaptación sin interpretación, y sin un distanciamiento crítico.

Dado que los textos son transcripciones literales, la impronta autoral hay que buscarla en la expresividad de los dibujos y en los fragmentos que Crumb decidió dotar de una importancia mayor.

Así, es posible reconocer las obsesiones de Crumb en la relevancia que tienen los conflictos cotidianos de las tribus de Israel. Las familias aparecen retratadas como colectivos humanos en los que hay hijos que traicionan a los padres, hermanos que asesinan a otros hermanos, mujeres celosas que compiten por el amor de los profetas, intentos de violación, esclavas sometidas sexualmente y otros ejemplos que no son inventos de Crumb sino que están tomados fielmente de los textos sagrados.

Malaga Hoy



sábado, 22 de septiembre de 2018

Antes de Hellboy

Antes de la creación de su personaje más emblemático, el artista californiano Mike Mignola ya había estado en grande proyectos del universo DC


JAVIER FERNÁNDEZ
19 Septiembre, 2018

'El Universo DC de Mike Mignola'. Mike Mignola. ECC. 496 pág. 41,50 euros.

La carrera de Mike Mignola está marcada por Hellboy, el demonio creado para Dark Horse en el segundo número de la revista promocional San Diego Comic Con Comics (1993). Con Hellboy, Mignola logró una feliz mezcla de terror y narrativa superheroica, dejando para los anales uno de los personajes más exitosos del cómic comercial estadounidense de los últimos veinticinco años. Pero conviene recordar que el artista ya gozaba de reconocido prestigio antes de dar en la diana con su investigador de lo paranormal, pues había firmado cientos de páginas en Marvel y DC.

El universo DC de Mike Mignola da noticia del paso del dibujante por la editorial neoyorkina, a la que llegó en 1987. La recopilación se abre con la serie limitada de cuatro números The Phantom Stranger (1987), con guion de Paul Kupperberg y tintas de otro artista singular, P. Craig Russell. El Fantasma Errante es un personaje de culto, realmente inclasificable, creado a comienzos de la década de 1950, cuyas historietas tienen tintes de terror y poseen resonancias místicas y religiosas, y esta miniserie es el punto ideal para introducirse en su rica mitología. Sigue uno de los trabajos más recordados de Mignola para DC: The World of Krypton (1987-88), otra serie limitada de cuatro números, escrita por John Byrne como parte de su proverbial relanzamiento de Superman. Se trata de una imaginativa exploración de la civilización del planeta natal del Hombre de Acero, y Mignola está especialmente acertado en su interpretación de los conceptos de uno de los mejores guiones de Byrne de esa época. Vinculado a esta miniserie es el episodio "Regreso a Krypton", número 18 de Superman (1988), precedido aquí por la historieta corta "La oscuridad donde yace la locura", que formó parte del número 600 de Action Comics (ambas cosas también con guion de Byrne). El apartado de Superman se completa con "La maldición de la banshee", número 23 de Superman, escrito esta vez por Roger Stern, en el que Mignola se reencuentra con las tintas de Russell.

Todavía hay sitio para dos joyas del calibre de Batman: Gotham by Gaslight (1989), célebre narración de Batman situada en la era victoriana que dio origen a la línea Otros mundos, y la espectacular novela gráfica de ciencia ficción Ironwolf: Fires of the Revolution (1992), que por sí solas justifican la compra del volumen. Van también el Swamp Thing Annual 5 (1989), escrito por Neil Gaiman, y el número 54 de Batman: Legends of the Dark Knight (1993), además de la historieta corta "La fábrica de gas", incluida en el número 36 de Batman: Gotham Knights (2002), con Mignola como guionista y Troy Nixey a los dibujos, y un fragmento del Batman Villains Secret Files and Origins (2005), las páginas más modernas de la recopilación. El tomo incluye además numerosas portadas firmadas por Mignola a lo largo de los años, muchas de ellas realmente memorables.


Malaga Hoy



El lado alegre de los héroes

JAVIER FERNÁNDEZ
19 Septiembre, 2018



'Los más divertidos del mundo'. Evan Dorkin y otros. ECC. 54 páginas. 6.50 euros.

Ecc recupera el especial Los más divertidos del mundo (Superman and Batman: World's Funnest, 2000), en el que Evan Dorkin se rodea de algunos de los dibujantes más prestigiosos del panorama para contar el encuentro entre los delirantes Mr. Mxyzptlk y Batmimo, dos de esos personajes clásicos que han hecho del universo DC un lugar irrepetible en la historia del cómic. Basta echar un vistazo a la nómina de artistas para comprender que estamos ante un tebeo imprescindible para cualquier aficionado al género de superhéroes: Dave Gibbons, Mike Allred, Sheldon Moldoff, Jaime Hernández, Jim Woodring, David Mazzucchelli, Frank Miller y Alex Ross, entre otros, colaboran en esta celebración del espíritu de la Edad de Plata.


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Hay vida después de la chatarra...

'Battle Angel Alita', obra creada por el japonés Yukito Kishiro, es un manga que narra la historia de una 'cyborg' sin memoria. Es para adultos debido a la crudeza de algunas viñetas


GERARDO MACÍAS
19 Septiembre, 2018


'Gunnm-Alita, ángel de combate'. Guion y dibujos: Yukito Kishiro. Editorial Ivrea, 2017.

Un cyborg, del inglés cyber (cibernético) y organism (organismo), es una criatura compuesta de elementos orgánicos y dispositivos cibernéticos, con la intención de mejorar las capacidades de la parte orgánica mediante el uso de tecnología.

El término fue acuñado por Manfred E. Clynes y Nathan S. Kline en 1960, tras pensar en la necesidad de una relación más íntima entre los humanos y las máquinas.

En 1991, en Business Jump, una revista de manga para adultos, editada por Shueisha, se estrenaba la primera serie larga de un joven autor: Yukito Kishiro, de Tokio, con diecisiete años ya había ganado el premio de la Shonen Sunday al mejor artista revelación. La nueva serie se titulaba Hyper Future Vision Gunnm y se convertiría en referente del género de cyborgs.

La serie se publicó hasta 1995 y, en 1993, contó con una adaptación al anime. A pesar de haberse planteado la adaptación de toda la serie, sólo se produjeron dos largometrajes (uno por cada uno de los dos primeros tomos).

El manga cosechó un éxito notable y tanto la originalidad de su ambientación como de su trama, fueron los que llevaron a que otros países quisieran importarlo.

Gunnm relata la historia de Gally, una cyborg amnésica encontrada entre la chatarra, que posee poderosas habilidades de combate. Por aquella época, la mayoría de los países occidentales relacionaban el cómic japonés con una estética futurista; algo que se inició con obras como Akira, de Katsuhiro Otomo. El término manga era entonces un mal sinónimo de cyberpunk, subgénero de la ciencia ficción conocido por presentar una futuro distópico en el que se mezcla la alta tecnología con un bajo nivel de vida.

Viz Media fue la encargada de editar la obra para Estados Unidos, aunque se cambiaron ciertos elementos del manga original para adaptar un producto oriental a un público occidental. Los traductores cambiaron el nombre de ciertos personajes o lugares, y hasta el título.

La protagonista principal, Gally, pasó a llamarse Alita. La serie dejó de llamarse Gunnm para ser Battle Angel Alita (Alita, ángel de combate). Por otro lado, la ciudad de Salem pasaría a llamarse Tiphares. Estos cambios se mantendrían muchos años en la mayoría de países occidentales que, tras Norteamérica, importaron la serie.

Gunnm es uno de los manga con mejor ambientación: un mundo claramente definido, que alberga algunos de los personajes más interesantes que se pueden encontrar en un cómic japonés.

La historia se sitúa en un futuro en el que la Tierra está devastada y sirve de basurero para la población de Salem (o Thipares), ciudad flotante a la que sólo pueden emigrar los privilegiados. La protagonista, Gally, es una cyborg cuyos restos aparecen en uno de los desguaces de la ciudad. Todavía funciona, pero ha perdido la memoria. Ido, un científico, la reconstruye.

El planteamiento argumental sigue el canon del protagonista amnésico que, con ayuda de una figura paternal, da sus primeros pasos en un mundo altamente peligroso. Al principio serán unos pasos torpes, ingenuos y que tienen que ser auxiliados por esa figura protectora que no le permitirá desarrollar todo su potencial. Gally guarda un poderoso secreto que ella misma desconoce y que irá descubriendo junto al lector. Así, pronto descubriremos que, en realidad, será la protagonista amnésica quien proteja a ese profesor de carácter protector.

Gunnm es un manga para adultos, debido a la crudeza de algunas viñetas, y una trama que puede pecar de ser demasiado violenta.

Lo que diferencia a Gunnm de otras obras del género es su apuesta gráfica. Kishiro se descubre como un maestro de la narrativa visual. Desde las complicadas escenas de los combates, desde todos los ángulos posibles, hasta los detalles de un mundo tremendamente vivo pero decadente, el arte del autor parece no conocer límite.

El largometraje de imagen real Alita: Ángel de Combate se estrenará el 21 de diciembre del presente año 2018. La película, producida por James Cameron y Jon Landau; y dirigida por Robert Rodriguez, estará protagonizada por Rosa Salazar en el papel principal, y en los papeles secundarios estarán Christoph Waltz, Jennifer Connelly, Mahershala Ali, Ed Skrein, Jackie Earle Haley y Keean Johnson.


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Mignolesco

Desde el 'Hombre de Acero', pasando por 'Batman', el genial trazo de este autor ha explorado todo el Universo DC


Detalle de la portada del volumen.

JOSÉ LUIS VIDAL
19 Septiembre, 2018

Como suele decirse, "toda historia tiene un principio". Y así es, en el caso de aquel joven Mike Mignola que comenzó en la distinguida competencia (léase Marvel Comics) y con una clara influencia del Maestro de Maestros, Jack Kirby, toque éste que con el tiempo se fue diluyendo y dejando, después de ir puliendo su estilo, al magnífico dibujante que todos conocemos y muchos admiramos.

Rocket Raccoon, Iron Fist, Alpha Flight, Corum (para la desaparecida First Comics) y de ahí el salto a DC Comics a finales de los ochenta, donde dejó a sus espaldas una muy buena cantidad de espectaculares páginas. Obras, la mayoría, que vienen recopiladas en este tomo titulado El Universo DC de Mike Mignola y que ahora ECC ha tenido el gran acierto de publicar en nuestro país. Y solo puedo calificarlo de una rotunda manera, imprescindible.

En él se hace un completo recorrido por todos los cómics, miniseries, ediciones prestigio y tomos que el californiano dibujó durante su estancia. Y por si esto ya no fuera suficiente, se incluyen (creo que no me equivoco) todas las portadas que ha realizado durante estos años para DC, auténticas maravillas. El único trabajo que no encontraréis, salvo las portadas, es Odisea Cósmica, que ECC ya recopiló en un volumen.

Pero no lo demoremos más, y sin entrar en demasiado detalle, vamos a hacer un somero recorrido por el contenido de este volumen:

Comencemos, por ejemplo, por las aventuras protagonizadas por Superman. Hay varias, pero destacaría una miniserie, Mundo de Kryton que en su momento, y gracias al buen hacer de un John Byrne en su faceta de guionista, nos hizo viajar en el tiempo y el espacio para conocer a los antepasados de Kal El, la guerra de los clones y varios trágicos sucesos que llevaron a la destrucción del planeta de origen de Superman.

El héroe de rojo y azul también tendrá que enfrentarse a la temible maldición de uno de sus peores oponentes, Banshee, contra cuyo toque místico poco puede hacer y con la que tendrá que enfrentarse, a la vez que protege a los incautos Jimmy Olsen y Lois Lane, en su tierra natal, una lejana isla. El guionista Roger Stern fue el encargado de relatar esta aventura.

Pero esta será solo una de las peripecias de Kal El, ya que, rozando la locura, es encontrado por Man Bat, al que confunde con un enemigo. Los vapores de kriptonita lo han llevado a este estado y solo otro aliado y amigo, Hawkman, será capaz de llevarlo al espacio y una vez en el lugar donde existió el planeta verde, enfrentarse a verdades que desconocía y recuperar la salud mental.

El Señor Oscuro también tiene un papel importante en este tomo, especialmente con una de sus historias más recordada, perteneciente al sello Otros Mundos. Me refiero, claro está, a Gotham Luz de gas, relato en el que Bryan Augustyn nos traslada al Gotham de principios de siglo, ciudad a la que el joven Bruce Wayne regresa después de varios años de viajes y entrenamiento. Allí vestirá la capa de murciélago cuando tenga que enfrentarse a la letal amenaza de cierto asesino muy conocido por todos…

Números autoconclusivos, one shots, relatos, como los incluidos en el Leyendas de Batman 54, titulado Sanctum y que, guionizado por Dan Raspler, nos muestra a un Mignola que ha evolucionado gráficamente de una manera espectacular (sobre todo se nota ya que entinta sus propias lápices) y nos introducen en una historia oscura, con ribetes de Poe y H.P. Lovecraft, poniendo a prueba la cordura de Batman.

Por último, en lo que al Murciélago respecta, un par de aperitivos, historias cortas, la primera escrita por el propio Mignola, lo que nos daba ya prueba de un talento que desarrollaría en el futuro con creaciones propias. Titulada La fábrica de gas, está ilustrada por Troy Nixey. Y como conclusión a la visita a Gotham, el origen camp de Clayface, el Hombre de Barro.

Pero aquí no termina el viaje, ya que, retrocediendo en el tiempo, concretamente al año 1987, disfrutaremos de la miniserie protagonizada por El Fantasma Errante, escrita por Paul Kupperberg, en la que Mignola tuvo la suerte de ser entintando por otro grande de las viñetas que ha sabido entender sus lápices a la perfección, P. Craig Russell.

Terribles sucesos se desatan a lo largo y ancho del planeta, y el Fantasma Errante comprenderá que la unión hace la fuerza, y solo su alianza con unos científicos hará posible la victoria contra misterioso cultos, demonios procedentes del mismo Hades y la letal amenaza del villano Eclipso.

Una breve parada en el camino para encontrarnos con el que fue uno de los peores enemigos de La Cosa del Pantano en su etapa escrita por Alan Moore. Me refiero, claro está, a Jason Woodrue, el Hombre Florónico, que en esta breve joya escrita por Neil Gaiman, se pasea por el pantano en busca del Parlamento de los Árboles…

Y ahora sí, llegamos al final del camino, y como remate a este increíble volumen, el Ironwolf de Howard Chaykin, creado a final de los setenta en la revista Weird Tales, recuperado y, tal como hizo en la genial Twilight, visto desde un prisma más adulto y cínico, nos relata las aventuras y desventuras de este rebelde en un mundo steampunk. Ya podéis imaginar el deleite visual que supone disfrutar de estas páginas ilustradas por Mike Mignola.

¿Os hacen falta más razones para tiraros de cabeza hacia su lectura?


Malaga Hoy


domingo, 16 de septiembre de 2018

Cómics que deberían leerse en los colegios

Especialistas en tebeos nos recomiendan títulos y nos recuerdan que son algo más que una iniciación a la lectura


ENEKO RUIZ JIMÉNEZ  16 SEP 2018

Hay una clásica frase que asegura que “los niños que leen tebeos hoy serán lectores de literatura de mañana”. Puede sonar inofensiva y positiva, pero esconde prejuicios que siguen persiguiendo al cómic. La sentencia se utilizaba como justificación para aquellos padres avergonzados de que sus hijos leyeran aquellos tomos llenos de dibujitos. Por suerte, aquella concepción del noveno arte queda ya lejana para muchos. Los niños que leen tebeos hoy seguirán leyéndolos de adultos. Pero ¿cómo incorporarlos a la lectura?

Una corriente de profesores estudia cómo introducir las viñetas en la enseñanza, sea como motor de asignaturas o como complemento literario. “La utilización educativa del cómic es tan amplia como inexplorada. Más allá de los clásicos usos del cómic como iniciación a la lectura, existen aplicaciones directas como material de apoyo y estudio en Historia, Humanidades o Ciencia”, explica Álvaro Pons, referente del tebeo en España.

Pedro Cifuentes, profesor de ESO en Valencia, dibujante de cómics didácticos y Premio Nacional de Educación para el desarrollo en 2010 ya lo aplica a sus clases: “Conviene diferenciar entre bibliografía de cómic que cualquier biblioteca escolar debería tener y la que todo aficionado debe leer. Un chaval de 14 años no puede iniciarse leyendo si le endiñas Maus (menos Watchmen), pero debería leerla en su vida. En ESO lo que importa es la iniciación, disfrutar con la imaginación y dejarse llevar por las viñetas. Ya llegará el momento de plantarse ante pilares sesudos”.

La periodista Elisa McCausland hace también una dicotomía en la selección: “La propuesta encierra una cierta problemática, la de considerar el cómic como pedagógico. Una parte del profesorado ha pasado a considerarlo instrumento, excusa, para tocar ciertos temas. Por ejemplo en la corriente de Medicina Gráfica, pero es importante hablar del medio en los colegios como independiente”.

Para hacer más sencillo este acercamiento, hemos preguntado a expertos, creadores de cómics y divulgadores qué cómic llevarían al aula. Estas son sus propuestas:

Elisa McCausland, investigadora y escritora de Wonder Woman: el feminismo como superpoder.

El Eternauta, de Héctor Germán Oesterheld y Francisco Solano López. Cómic de ciencia ficción pulp con sustrato político.


"El Eternauta", de Héctor Germán Oesterheld y Francisco Solano López.


La Leyenda de Wonder Woman, de Renae De Liz. Propuesta superheroica para las nuevas generaciones desde la que abordar el arquetipo de la superheroína y su potencial subversivo.


Epicuro, el sabio, de William Messner-Loebs y Sam Kieth. Obra que aborda, desde el humor, un punto de vista a explorar por las nuevas generaciones como es el hedonismo material que propugnó el filósofo al que da nombre este cómic”.

 José A. Serrano, responsable de Guía del cómic


El teatro del cuerpo humano, de Maris Wicks. ¿Y si alguien consiguiera hacer para los chavales de la generación Cartoon Network algo parecido a lo que hizo Érase una vez... el cuerpo humano? Eso es lo que logra Wicks con este cómic en el que un esqueleto actúa de presentador de una obra de teatro en la que explica el cuerpo. Especializada en cómics de divulgación científica (tiene publicadas en EEUU tres novelas gráficas y un webcómic), la autora consigue retener la atención del lector más joven y hacer amable la ingente cantidad de información que se presenta recurriendo a frecuentes gags y a una estética colorida que no desentonaría en un capítulo de Hora de aventuras.

Los cómics de divulgación científica han dejado de ser una curiosidad exótica y cada vez se pueden encontrar más títulos (en España destaca la serie de biografías breves de científicos realizada por Jordi Bayarri), pero este tebeo es posiblemente el más ambicioso y atractivo. Una obra que resulta ideal para estudiantes de primaria y su estructura facilita la consulta puntual, como apoyo cuando los niños tengan que estudiar en clase el sistema respiratorio o el aparato digestivo.

Unicómic (José y Joan Miguel Rovira Collado y Eduard Baile). En la Universidad de Alicante, esta asociación trabaja en un canon escolar de cómics para el fomento de la lectura en centros educativos. Han desarrollado distintas propuestas didácticas y un canon de 30 obras universales. Estas son tres:



Superman y su familia, de Art Baltazar y Franco. Para conmemorar el 80º aniversario del nacimiento de Superman y del género superheroico, estos cómics nos presentan para un público infantil algunos de los superhéroes más conocidos.

  
Cualquier álbum de Astérix y Obélix. Son obras fundamentales del noveno arte y podríamos proponer para Educación Secundaria aquellos que nos ofrecen una segunda lectura, como Obélix y compañía, sobre el capitalismo, o La residencia de los dioses, y la especulación urbanística.


Alguna de las historietas de Pulgarcito, publicada originalmente en castellano (reeditados por Ediciones B). Las aventuras de Pulgarcito y su gato Medianoche, creados por Jan en 1981, están repletas de referencias intertextuales a la literatura infantil y juvenil.


Extracto del álbum "Astérix y Obélix, el papiro del César".

Carla Berrocal, ilustradora y presidenta de la Asociación Profesional de Ilustradores de Madrid que ha colaborado en el periódico M21 y publicado obras como Epigrafías.

Adolf, de Osamu Tezuka. A través de una intriga periodística, se nos explica la Segunda Guerra Mundial y parte de la posguerra en Alemania e Israel.



La Rosa de Versalles, de Riyoko Ikeda, para explicar la Revolución Francesa. Es muy divertido leer un romance y todas las intrigas de corte mientras aprendes sobre la época y de cómo la crisis económica llevó a los franceses a levantarse contra la monarquía gala.

Queer: una historia gráfica. Creo que es muy importante que los jóvenes lean cómics-ensayos de este tipo. Aprenderán que hay otras concepciones de la sexualidad distinta y podrán sentirse más libres y mejor con su condición sexual, sea la que sea.


Carlos Romá Mateo (Dr. Litos), investigador en enfermedades raras, profesor universitario y responsable del cómic The OOBIK, que publica la revista Principia.



Arrugas, de Paco Roca. Uno de los primeros ejemplos de cómics que abordan la enfermedad. El tema del envejecimiento, la senectud y los estragos del Alzheimer en la persona que lo padece y quienes lo rodean es cercano para casi cualquier lector; pero el éxito no se debe solo a eso, sino a una maestría narrativa. La obra permite plasmar el desarrollo de una patología devastadora, pero lo hace desde un prisma amable donde prima el ensalzamiento del recuerdo.



Píldoras azules, de Frederik Peeters. Probablemente uno de los relatos más humanos sobre la normalización de la enfermedad y el SIDA. Peeters ofrece una autobiografía donde desnuda sus sentimientos en una relación con una pareja seropositiva, antes y después de conocer el demoledor dato. Una historia de amor y confianza como armas contra la adversidad, que sirve además para derribar estereotipos y proporcionar testimonio de cómo los avances en medicina pueden suponer un faro en medio de la oscuridad de la desesperación, desconocimiento y el miedo a aquello fuera de nuestro control. Un imprescindible en el cada vez más abundante campo de lo que está empezando a denominarse “medicina gráfica”.




La Visión, de Tom King, Gabriel H. Walta y Michael Walsh. Si hay un género idóneo para llevar a las aulas cualquier tema, es la ciencia ficción. Relatos que nos cuestionan como especie. Aquí añadimos a la receta un universo presente en el imaginario colectivo como los superhéroes. En 12 capítulos el más inhumano de Vengadores intentará convertirse en un miembro de la sociedad con una familia creada por él. En sus páginas asistiremos a situaciones cotidianas que se suceden paralelas a cuestiones que redundan en los temas del género: ¿qué nos hace humanos? ¿Puede recrearse la mente artificial? ¿Los recuerdos conforman la realidad? ¿Llegará la tecnología a permitir reemplazar lo más querido? Puede ser empleada para hablar de filosofía, de historia, del funcionamiento del cerebro humano, y de mucho más.

Gabriel H. Walta, dibujante ganador del Eisner por La Visión


El fantasma de Anya, de Vera Brosgol. Además de tratar temas tan importantes en la adolescencia como el deseo de ser aceptado o la dificultad de adaptarse, introduce un elemento sobrenatural que lo hace muy entretenido.


Valerian, de Mézières y Christin. No puedo imaginar una mejor lectura para todas las edades. Plantea muchas de las reflexiones "clásicas" de la mejor ciencia-ficción con un derroche de imaginación que resulta verdaderamente apabullante.


Jesús Marugán, dueño de la tienda Akira cómics


Dios ama, el hombre mata, por Chris Claremont y Brent Anderson. Esta novela gráfica de la Patrulla-X trata el tema de la xenofobia y el racismo, el odio al distinto, y también el poder y la influencia que los telepredicadores han tenido en la función de movilizar, algo que recuerda mucho a las propias redes sociales.

Maus, de Art Spiegelman. El autor nos cuenta la vida de sus padres, judíos polacos, en la ocupación nazi, primero en el gueto de Varsovia y en el campo de concentración de Auschwitz. Una historia necesaria para entender una parte importante de nuestra historia como es el Holocausto, y para aliviar un poco la narración los personajes son animales antropomórficos: los gatos son nazis, los ratones, judíos y los polacos, cerdos.



Ghost in the Shell, de Masamune Shirow. Un manga en el que una agente de policía futurista persigue a una entidad cibernética que anhela tener forma corpórea. Una reflexión de lo que supone el ser humano, el existencialismo, lo que nos hace o no humanos, y los límites de nuestra consciencia respecto a las máquinas.

Pedro Cifuentes Bellés, profesor de Sociales en ESO y dibujante de cómics didácticos. Lleva el proyecto Historia del arte en cómic, seis volúmenes en crowdfunding del que saldrá este septiembre el primero. “Todos los institutos deberían contar con los clásicos: Astérix, Tintín, etc…”.

Las Almóndigas del Espacio, de Craig Thompson. Un tebeo juvenil modélico y original, que plantea una aventura excitante y divertida sin perjuicio de tratar temáticas (la sociedad de consumo, el medio ambiente, los futuros distópicos) que se pueden tratar muy bien en Geografía de Tercero de la ESO.

Hilda, de Luke Pearson. El tebeo perfecto para iniciarse. El dominio de la narrativa gráfica que ejerce su autor es apabullante. Cada página de Hilda destila sentido de la maravilla y son tebeos protagonizados por una heroína encantadora, buena, valiente, imaginativa y con corazón. A mis chavales de Primero de la ESO les han encantado todos los álbumes.


Solos, de Bruno Gazzotti y Fabien Vehlmann. Una historia de supervivencia, de aventuras, de amistad, de ciencia ficción y toques postapocalípticos protagonizada por un grupo de chavales que se quedan solos en su ciudad. El resto ha dejado de existir. Tratar de desentrañar el misterio, a la par que vamos cogiendo más cariño a los personajes, hará que nuestros alumnos se planteen dilemas que darán juego a interesantes debates.

Ari, cazador de dragones, de Manuel Gutiérrez y Xulia Vicente. Primer número de esta fantasía heroica en estado puro reflejo de lo que, como recuerdo a los chavales, podrían llegar a componer ellos si trabajan duro, se esfuerzan y aprenden a perseguir sus sueños.

Álvaro Pons, referente en España de la divulgación de la historieta y profesor de la Universidad de Valencia.



En el aula de Historia: tebeos como El arte de volar y El ala rota, de Kim y Altarriba son lecturas para que el estudiante analice la historia de este país desde diferentes perspectivas, o Berlín de Jason Lutes, apasionante retrato de la historia europea más compleja.


En Ciencias hay opciones, desde como medio de divulgación con Neurocómic, de Matteo Farinella; a usarlo como motivación para la discusión, analizando por ejemplo los superpoderes de los personajes de Marvel y DC desde una perspectiva científica.


El Pais



sábado, 15 de septiembre de 2018

Aventuras y un culebrón

JAVIER FERNÁNDEZ
12 Septiembre, 2018

'Sex Criminals 3: Tres son multitud'. Matt Fraction, Chip Zdarsky. Astiberri. 120 páginas. 16 euros.

Ganadora de los premios Eisner y Harvey a la mejor serie en 2014 y elegida como el mejor cómic del año por Times Magazine,Sex Criminals rompe moldes con su mezcla de aventuras y lo que Gerardo Vilches denomina "un tratamiento del sexo totalmente desprejuiciado y lúdico". Los protagonistas de este culebrón tienen la capacidad de congelar el tiempo y entrar en otra dimensión cuando llegan al orgasmo, un poder que les permite asaltar bancos (de ahí el criminals del título). Pero no todo es tan sencillo, hay otras personas en la dimensión de marras y hasta una Policía del Sexo que les acecha. El presupuesto de partida sirve también a Fraction y Zdarsky para tratar algunos tabúes asociados históricamente al sexo. El tercer volumen incluye los números 11 a 15 de la serie, junto con una entrevista a los modelos reales que usa Zdarsky.


Malaga Hoy

Españoles por el mundo

JAVIER FERNÁNDEZ
12 Septiembre, 2018


'Sherlock Frankenstein y la legión del mal'. Jeff Lemire, David Rubín. Astiberri. 152 páginas. 16 euros.

Con el mundo globalizado, cada vez son más los historietistas españoles que han encontrado sitio en otros mercados. Ahí está, por ejemplo, el gallego David Rubín (Ourense, 1977), que alterna sus trabajos en el territorio nacional con títulos estadounidenses como El momento de Aurora West y La caída de la casa West (con Paul Pope), Ether (con Matt Kindt), Rumble (con John Arcudi), diversos números de la magnífica Black Hammer (con Jeff Lemire) o la miniserie Sherlock Frankenstein y la Legión del Mal (un spin off de Black Hammer). Esto último ha sido publicado recientemente por Astiberri en un solo tomito que incluye los cuatro números de la serie limitada de Dark Horse, junto con el número 12 de Black Hammer y casi treinta páginas de extras. Ya les he hablado antes de Black Hammer, uno de los tebeos de superhéroes de mayor calidad que han aparecido recientemente (con el toque introspectivo que caracteriza los mejores trabajos de Lemire), ganador del premio Eisner a la mejor serie nueva y elegido como mejor cómic de 2017 por el gremio de libreros de Madrid. La química entre Lemire y Rubín es total, y el resultado es un cómic soberbio de principio a fin, en el que se Lucy se adentra en el asilo para criminales de Spiral City en busca de respuestas sobre el misterio de la desaparición del superhéroe Martillo Negro. De lo más recomendable.

Pero no solo América es la tierra prometida para los dibujantes españoles, del mercado francés nos llega ¡Salud!, novela gráfica escrita por Philippe Thirault y Nadar (Pep Domingo; Castelló de la Plana, 1985). El dibujante narra con elegancia y aplica unos colores atmosféricos a esta estupenda historieta situada en el final del franquismo y protagonizada por un inmigrante que abre un restaurante en el centro de A Coruña y tiene que hacer frente a la violencia policial y los oscuros estertores del régimen. Nadar demuestra aquí una vez más su talento, que le ha granjeado diversos premios y nominaciones en el Salón Internacional del Cómic de Barcelona.


Malaga Hoy

Humanos frente a robots

JAVIER FERNÁNDEZ
12 Septiembre, 2018


'Descender 5. La rebelión de los robots'. Jeff Lemire, Dustin Nguyen. Astiberri. 120 páginas. 15 euros.

Con trabajos del calibre de Essex County o Black Hammer (por citar dos de los publicados por Astiberri), Jeff Lemire se ha labrado un sitio entre los mejores historietistas norteamericanos actuales. Igualmente fenomenal es la serie Descender (dibujada por un Dustin Nguyen en plena forma) que, de la mano del pequeño robot Tim-21, nos introduce en un rico universo de ciencia ficción en el que la humanidad ha sido devastada por unos gigantescos robots conocidos como los Cosechadores. El quinto tomo, La rebelión de los robots, compila los números 22 a 26 de la cabecera publicada originalmente por Image. Aquí se alza al fin la resistencia robótica y se crea el escenario para el esperado enfrentamiento entre humanos y robots.


Malaga Hoy

Viñetas europeas

Con enorme belleza plástica, David Sala recrea la angustiosa partida entre el campeón del mundo de ajedrez y un aristócrata vienés


JAVIER FERNÁNDEZ
12 Septiembre, 2018



'El jugador de ajedrez'. David Sala. Astiberri. 128 páginas. 21 euros.


Entre la propuesta europea de Astiberri (y mientras devoro El hombre garabateado, de Serge Lehman y Frederik Peeters, del que ya les hablaré), me gustaría destacar varios títulos publicados en los últimos meses por la editorial bilbaína. El primero de ellos es El jugador de ajedrez, la espectacular adaptación a viñetas de la última novela de Stefan Zweig realizada por el francés David Sala. Con enorme belleza plástica, Sala recrea la angustiosa partida entre el campeón del mundo de ajedrez y un aristócrata vienés que aprendió a dominar el juego durante el nazismo. En palabras del autor, el texto de Zweig sigue de plena actualidad "por el tema del triunfo de la barbarie y de la brutalidad frente a la cultura, el humanismo y la imaginación (...) aún estando lejos de lo que ocurría en 1930, vemos resurgir una atmósfera particular que desgraciadamente recuerda las ideas inquietantes y nauseabundas de aquel periodo". El trabajo de Sala es de los que se quedan clavados en la retina y, no por casualidad, la revista L'Express ha calificado la obra de "suntuosa" o el crítico Benjamin Roure le aplica el calificativo "deslumbrante". La edición de Astiberri, que les recomiendo encarecidamente, se completa con dieciséis páginas de estudios y bocetos.



 


Pantera, del belga Bretch Evens (los lectores inquietos recordarán sus dos primeras novelas gráficas, publicadas por la añorada Sins Entido: El lugar equivocado y Los entusiastas), es otro festín para los sentidos, en el que destaca tanto el talento narrativo del dibujante como su peculiar sensibilidad con los colores. La historieta nos presenta a la pequeña Cristina, que vive con su padre y su gata. Cuando muere la mascota, una misteriosa pantera acude a su dormitorio para consolarla y le descubre el reino de Panterlandia. Pero lo que parece una fábula mágica se va tornando progresivamente en una pesadilla perturbadora, a medida de que el felino se va volviendo más y más manipulador. Como explica el propio Evens: "Pantera es una criatura mágica o un demonio, que llega a la habitación de Cristina para consolarla por la pérdida de su gato. Intenta ser su amigo ideal, sigue todas sus sugerencias para evitar sorprenderla o preocuparla. Luego empieza a buscar información sobre ella. Se muestra dócil para amansarla. Un poco como haría un pedófilo que se gana la confianza de su futura víctima y la aísla de sus protectores (...). Pantera es un monstruo, como los de los cuentos de hadas o los de Donde viven los monstruos, de Maurice Sendak".



 


Finalmente, les recomiendo también Esclavos del trabajo, el álbum autobiográfico de debut de la joven polaca Daria Bogdanska, que formó parte de la selección oficial del Festival de Cómic de Angoulême 2018 y fue finalista del premio Artemisia 2018. El cómic narra con frescura y valentía la problemática laboral de la dibujante, que emigra a Suecia en busca de una nueva vida y se topa con una precariedad y una indefensión social que rozan la esclavitud y que la llevarán a luchar por sus derechos y los de sus compañeros.



Malaga Hoy




jueves, 13 de septiembre de 2018

Pongamos que hablo de Berlín

Culmina, en su tercer volumen 'Ciudad de luz', la odisea creativa que Jason Lutes inició hace 22 años


JOSÉ LUIS VIDAL
12 Septiembre, 2018





Hay creaciones que, como este Berlín en particular, pueden ser consideradas como la obra de toda una vida (o al menos una buena parte de esta) de un autor. En el caso concreto del norteamericano Jason Lutes, le ha llevado la friolera de 22 años completarla. Tras una ardua labor de documentación, el autor al que conocíamos por sus trabajos junto a guionistas como Ed Brubaker (The Fall) o el dibujante Nick Bertozzi (Houdini. El rey de las esposas), y el cómic que nos abrió los ojos a su personal obra, Juego de manos, se puso manos a la obra para hacernos viajar en el tiempo, exactamente a 1928. Y el destino de este viaje es, nada más y nada menos, que la ciudad de Berlín.

En un vagón de tren se va a producir un inesperado encuentro entre los dos personajes principales de esta historia a la que podríamos calificar como coral. Pero vayamos por partes, ya que Marthe Müller, una joven dibujante, perteneciente a una familia bien, y que desea conocer la gran ciudad, se va a tropezar con uno de sus habitantes, el cínico escritor y periodista Kurt Severing. Ambos congenian inmediatamente y antes de despedirse en la estación de tren, prometen volver a verse.

La historia de su relación, que terminará siendo amorosa, es solo una de las que podemos conocer en este largo relato dividido en tres volúmenes: Ciudad de piedras, Ciudad de Humo y, el que finalmente acaba de ser publicado por Astiberri y culmina la trilogía, Ciudad de Luz.

En ellos vamos a comprobar que los protagonistas de esta historia son todos y todas los habitantes de la gran urbe. Este va a ser un gran paseo por sus calles, plazas, casas… Y en él vamos a ser testigos de los pensamientos de, por ejemplo, un guardia que dirige el tráfico, o un pobre hombre que deambula sin un destino fijo. Un periplo que nos va a llevar a conocer a otras piezas-personajes que componen este gran mosaico: El editor de Kurt, que tiene una gran amistad con él y se preocupa por sus problemas más de lo que debiera, además de defender sus ideas políticas y sociales desde el periódico que dirige, Weltdüne.

O cómo la vida de Silvia Braun, una chiquilla, hija de una familia pobre, cuyo padre pertenece a la policía, dará un vuelco cuando su madre, que hasta entonces había tenido una actitud pasiva, comenzará a meterse en el mundo de los movimientos políticos, concretamente en el partido comunista de la época, de la mano de un hombre, Otto, que tendrá mucha importancia el en futuro devenir de la muchacha, que deberá madurar de una manera brutal, y cuyo crecimiento veremos a través de las páginas del cómic, así como el insondable odio que, poco a poco, va creciendo en su interior y marcará su futura existencia.

La familia Schwartz, judía, también será un eje sobre el que gire el relato. Ya que, como no podía ser de otra manera, en él se nos narra la ascensión al poder del partido nacional socialista, más conocido como partido nazi y el odio que van a ir propagando entre la población hacia los hasta entonces congéneres. El joven David, un apasionado seguidor del mago Houdini, sus padres y abuelo, van a sufrir en sus propias carnes la terrible sombra que se va a ir cerniendo sobre la ciudad.

Pero, volviendo al personaje de Marthe, su relación con los compañeros de la escuela de Bellas Artes, en concreto con Anna, una chica lesbiana que viste como un hombre y con Margarethe, una vieja y casquivana amiga de Kurt, la van a llevar a otro Berlín que ella desconocía: el de las fiestas, el tropel y los excesos. Una caída sin freno que transformará su vida para siempre.

O la de los norteamericanos Cocoa Kids, un grupo de jazz compuesto por hombres de color, y cómo uno de ellos, Johnny, se va a encontrar de bruces con algo que no esperaba, el amor…

Muchas son las historias que conoceremos, y sobre todo cómo, con el paso del tiempo, algunos personajes evolucionan, cambian. Unos para bien, otros todo lo contrario. Cuando terminemos de leer este tercer y último tomo, la vida de todos y todas las protagonistas ya no será la misma, como tampoco lo va a ser la de la gran ciudad, a la que, al principio de esta última entrega llega Adolf Hitler, y de la que se va a hacer dueño.

A través del diario de Marthe, de los escritos de Kurt, de los pensamientos y anhelos de los habitantes de Berlín, haremos un viaje a través del tiempo a una época ya lejana, antesala de uno de los momentos más terribles y dramáticos de la humanidad, que dejará marcado de por vida a un pueblo como el alemán. Obra ésta que debería servir de recordatorio, en una época, la actual, en la que el 'huevo de la serpiente' parece haber renacido de nuevo…

Colmado de importantes premios (Eisner, Harvey…) esta trilogía está considerada como uno de los mejores cómics históricos de todos los tiempos, un clásico moderno, ejemplo vivo de hasta donde se puede llegar en el terreno de la novela gráfica y que el propio autor confiesa que su interés por la época y hechos que magistralmente narra le vinieron de golpe tras contemplar, atónito, los horrores que el nazismo cometió en los años posteriores a los reflejados en el cómic.


Malaga Hoy


Atrapado en un mundo que no es el suyo

El pato Howard debuta en los años 70 como secundario y acaba de protagonista con Steve Gerber. El descontento de Disney por las semejanzas con Donald cambió luego su fisonomía


GERARDO MACÍAS
12 Septiembre, 2018



'Howard El Pato Vol. 1'. Guión: Steve Gerber y Mary Skrenes. Dibujos: Val Mayerik, Frank Brunner, John Buscema, Gene Colan y Sal Buscema. Panini Cómics/SD, 2016.

El pato Howard es hijo de los setenta, una década en la que en Marvel Comics se dio todo un aluvión de nuevas ideas, aunque sujetas a la censura del Comics Code Autorithy, con barreras a la libertad que eran una losa para muchos creativos. Uno de ellos, Steve Gerber, había dejado muestras de su osadía en series como la protagonizada por el Hombre Cosa.

Howard debutó en Adventure Into Fear nº19 (diciembre de 1973) y El Hombre Cosa nº1 (enero de 1974), cuando un mago convocó a seres de otros puntos del multiverso que se unieron al protagonista, el Hombre Cosa, y se vieron envueltos en un drama interdimensional. El plantel incluía al pato Howard, nacido en un mundo de humanoides inteligentes con aspecto de patos, que parecía morir.

Las cartas de protesta inundaron la redacción por la muerte de Howard, y el pato encontró acomodo como complemento en Giant Size Man-Thing, y luego en la serie Howard the Duck. Finalmente, Howard no muere, pero tras la caída al vacío dimensional aterriza en nuestra realidad, rodeado de quienes él llama monos sin pelo, atrapado en un mundo que no es el suyo.

Gerber integra a su criatura en el Universo Marvel: se pasean por la serie Spider-Man, Doctor Extraño y los Defensores. Incluso aparece el grupo de rock Kiss.

En Cleveland, Howard se instaló en el piso de la modelo Beverly, y comenzaron una relación sentimental pese a la diferencia de especie. Beverly es libre, independiente, y conocedora de su potencial físico. Howard es reaccionario, frente al carácter liberal de la joven protagonista. Gerber se atreve con un erotismo discreto, gracias a la compañera humana del pato.

Vemos escenas hilarantes y otras tan atrevidas que no se publicarían en un cómic de Marvel en el siglo XXI. El guionista hace un análisis de la sociedad de entonces, cuyos males no están tan lejanos de los de hoy.

Aunque Howard ha intentado vivir una vida lo más normal posible, ha tenido que hacer frente a numerosas amenazas, sobre todo a su archienemigo, el Doctor Bong.

Gerber decidió presentar al pato a la Presidencia de Estados Unidos en las primeras elecciones tras la dimisión de Richard Nixon. En una época de derrumbe del sueño americano, como fueron los setenta, el escritor introdujo la sátira política.

Howard también se alzó contra las películas de Kung-Fu (inventando un estilo de lucha, el Quack-Fu), se burló de las sectas e incluso ridiculizó las novelas románticas.

Durante una década, el pato gozó de gran popularidad y junto al talento gráfico de portentos como Val Mayerik, Frank Brunner, Sal Buscema, Klaus Janson y Gene Colan, Steve Gerber pasea a Howard y a Beverly por las páginas de la serie.

Disney amenazó con denunciar a Marvel por las semejanzas de Howard con el Pato Donald y la compañía optó por evitar un conflicto legal, llegando a un acuerdo que cambiaba ligeramente al personaje, retocando los ojos, los pies… y poniéndole pantalones.

Este conflicto hizo que Gerber denunciase a Marvel, lo que derivó en un largo proceso legal que acabó con un acuerdo secreto, justo antes de que la popularidad de Howard lo convirtiese en el primer personaje de Marvel en protagonizar un largometraje y, además, producido por George Lucas: Howard, un nuevo héroe (1986).

Las discrepancias provocaron el despido de Gerber en 1978, y el inicio de una batalla legal que se extendió durante años.

A mediados de los ochenta, Gerber volvió a trabajar para Marvel, aunque el pato cayó en el olvido hasta la miniserie de 2001 con la que Gerber resucitó al personaje para el sello Max de Marvel, orientado a un público adulto. En la miniserie, Gerber decidió convertir a Howard en un ratón (en referencia a Mickey Mouse), lo que demuestra la osadía de este guionista. Steve Gerber murió en 2008, e incluso en sus últimos días, siguió dedicado a escribir guiones de cómic.

En 2009, Walt Disney, que tantos problemas había dado a Gerber, compró Marvel, y se cerró el círculo: tras los créditos finales de la película Guardianes de la Galaxia (2014), mientras el Coleccionista recogía los restos de su colección, aparecía el pato Howard. En 2017, Howard aparece en el filme Guardianes de la Galaxia Vol. 2, hablando con la gente de un bar de Devastadores y coqueteando con una mujer en Contraxia.


Malaga Hoy