lunes, 19 de diciembre de 2016

De principio a fin, la viñeta

Editado por Astiberri, el volumen 'Cómics: Manual de instrucciones' recorre la vida de un cómic desde el nacimiento de la idea hasta su publicación

JOSÉ LUIS VIDAL

19 Diciembre, 2016





Os puedo asegurar que si me encontrara ante la tarea de impartir un curso o taller en el que se hablara de la historieta, el guión, etc. , en fin, de la elaboración de un cómic y el camino que éste recorre hasta llegar a las manos (y ojos) de los lectores, utilizaría este libro, este "manual" (tal como reza su título) como texto a seguir tanto por mí como los alumnos.

Imagino que muchos y muchas de vosotros con inquietudes artísticas os habréis preguntado muchas veces por el origen de la historieta, o las partes que tiene un guión, o tal vez cómo las herramientas digitales le han hecho la vida más fácil a los dibujantes. Pues bien, en este Cómics: Manual de instrucciones vais a encontrar la respuesta a éstas y otras muchas preguntas. Y lo vais a hacer desde lo ameno. Despreocupaos, aquí no vais a encontrar rebuscados términos que sólo los muy teóricos del tema conocen. Más bien todo lo contrario, como todo buen manual o guía que se precie, este texto va dirigido a todo aquel neófito que busca aprender, además de, como refería al principio, tratarse de un perfecto libro de texto a utilizar por monitores.

Escrito a cuatro manos por Roberto Bergado, Pepe Gálvez, Antoni Guiral y Jesús Redondo, profesionales del medio, el texto comienza, lógicamente, respondiendo a una crucial cuestión sin cuya resolución nos será imposible avanzar en el conocimiento de la materia: ¿Qué es la historieta? Y, justamente aquí, en el mismo principio, es donde Toni Guiral, que sabe mucho, muchísimo, sobre el tema nos deja boquiabiertos haciendo un recorrido por toda la historia de los cómics en tan sólo veintipocas páginas donde, sin nombrar a ningún autor ni obra, nos responde a la pregunta (el texto, claro está, viene acompañado, como no podía ser de otra manera, por multitud de imágenes que nos sitúan dentro de cada tema tratado).

Y una vez hecho esto, los autores se lanzan de cabeza, se meten en harina y nos sitúan frente a la definición del medio, los tipos de planos de los que está compuesto un tebeo y demás materia teórica. Y como si nos situáramos delante de un invisible ordenador (libreta o máquina de escribir, para gustos los colores…) vamos a ser parte de ese proceso (los que queramos, claro) ya que, después de un breve recorrido histórico por el origen del guión de cómic (¿qué fue primero, el guión o el dibujo?) se nos va a explicar de la manera más llana cómo surge una idea, como debemos llevarla al papel en blanco, los diferentes pasos que dar antes de ponernos a escribir el guión técnico, etc…

A partir de este punto, los autores se reparten los diferentes capítulos del volumen y nos van introduciendo en el dibujo y sus variados estilos (tema esencial si queremos hablar del tebeo), las diferentes técnicas, los avances que se han producido en los últimos años referidos a lo digital, el arte de la rotulación, saber aplicar ese color que dará vida a nuestras ideas. Y una vez "parido" ese cómic, tebeo, historieta, queda la parte más ardua, tal vez la más desconocida y la que infunde más terror en el corazón de los pobres principiantes que pretenden acceder a este mundillo: La presentación del proyecto a un editor.

Pues bien, tranquilos, en el texto se habla profusamente y se recomienda la manera adecuada de presentar a vuestra "criatura", los diferentes contratos que existen, etc.

Por supuesto, también se aportará la visión del "otro lado", de los editores. Porque además de toda la parte teórica, los autores se han preocupado por incluir un par de entrevistas a reputados profesionales del medio: El guionista Antonio Altarriba (El arte de volar, Yo, asesino, El ala rota) y Oscar Valiente, editor de una de los mayores sellos en nuestro país, Norma Editorial.

En el tramo final de este libro que nació después de la participación de sus autores en varios cursos conoceremos los intríngulis de la preproducción de un cómic, nos mancharemos las manos de tinta en la imprenta y viajaremos por los canales que hacen que un ejemplar llegue hasta la tienda y de ahí, a las manos del lector.

Por si todo lo anterior fuera poco, y siguiendo con su afán didáctico, el texto se cierra con una indispensable selección de títulos. No están todos los que son, pero sí son todos los que están. 76 historietas que nos han marcado a muchos de nosotros, lectores de tebeos, y que pueden suponer un perfecto punto de partida para el neófito en estos terrenos.

En fin, si queréis saber qué es un tebeo, de dónde viene y cómo crearlo, éste es vuestro libro.


Malaga Hoy

domingo, 18 de diciembre de 2016

Un año para recordar

La edición en español de Philemon, la gran creación de Fred, corona un ejercicio sorprendente por la calidad media de las historietas publicadas

POR ALVARO PONS

Después de varias horas intentando confeccionar un listado de 10 o 15 obras que compongan el top imprescindible de 2016, tiro la toalla. Es imposible. La calidad media de los cómics publicados este año es tan deslumbrante que cualquier intento de selección se convierte en un ejercicio de impotencia ante la limitación de espacio. Admito mi derrota y acepto que lo que sigue es un reguero de obras del que se quedan fuera demasiadas merecedoras de estar aquí. Eso sí, tengo claro que el listado debe comenzar por la esperada y necesaria edición en nuestro país de Philemon. La gran creación de Fred es una de las obras maestras del cómic europeo, in-comprensiblemente inédita en castellano. ECC Ediciones la publica por fin en integrales, que permiten adentrarse en esta deliciosa fábula surrealista que transforma las letras de océano Atlántico de los mapas en geografías reales. Philemon correrá aventuras insólitas, donde Fred reescribe el lenguaje de la historieta desde una fantasía que lanza torpedos de profundidad a la realidad. Una pasión por lo surreal que comparte con la inmensa Impresiones de la isla, de Carlos Pórtela y Fernando Iglesias, monumento herrimaniano publicado por fin en su totalidad gracias a Retranca.

Este 2016 ha sido el año de Martín López-Lam, joven e inquieto autor peruano que ha lanzado al mercado tres obras que dejan al lector en estado de shock: Sirio (Fulgencio Pimentel), Gialla y El título no corresponde (Ediciones Valiente), donde su poderoso trazo y color vibrante propone caminos transgresores, en los que las historias rompen su estructura para componer relatos que atienden a las entrañas del lector. Autor de futuro presente como es Felipe Almendros, que con VIP (Reservoir Books) certifica una personalidad que no atiende a clasificaciones, desde una coherencia inmutable que transforma su propia biografía en un relato tan sugerente como hipnótico.

Autores que rompen sin prejuicios la dinámica del cómic tradicional para evitar lo establecido, formando parte también de un movimiento de vanguardia que está viviendo el cómic español y que tiene en la editorial gallega Fosfatina a su mascarón de proa, con la antología Hoodoo Voodoo como espectacular carta de presentación, pero que encuentra respuesta en otros autores y editoriales, como la experiencia digital de Tik Tok Comics (http://www. tiktokcomics.com) o las propuestas de la editorial Fulgencio Pimentel, que se lanza sin red para publicar la celebración fascinada del cómic que es Mujer de Los Bravú o la sorprendente capacidad de exprimir la aparente banalidad que Mirena Ossorno practica en Sensación de vivir. Experimentación a la que no es ajena ni Carla Berrocal, que traduce en dibujo la épica del enamoramiento en Epigrafías (Libros de Autoengaño), ni Laura Pérez Vernetti, que abandona la zona de confort para abordar la creación de poesía gráfica en Ocho poemas (Centro Cultural Generación del 27). Una empresa que aprovecha la capacidad simbólica del cómic como han hecho en toda su ex-tensión Marión Fayolle y Zeina Abirechad: la primera, con la transcripción de la agonía de su padre a un relato casi onírico en La ternura de las piedras (Nórdica); la segunda, aprovechando la capacidad sinestésica del cómic para enlazar lenguaje, dibujo y música en El piano oriental (Salamandra Graphic).

Desde arriba y de izquierda a derecha imágenes de El título no corresponde y Sirio de Martín López; VIP, de Felipe Almendros; Lamia, de Rayco Pulido, e Impresiones de la Isla, de Carlos Portela y Fernando Iglesias.

Pero ha sido también un año brillante para los veteranos: Altarriba y Kim ampliaron con naturalidad la exploración abierta en El arte de volar a la vida de la madre del autor en la impresionante El ala rota; Carlos Giménez compuso en Crisálida (Reser-voir Books) un puñetazo al estómago reflexionando sobre el crepúsculo del creador; Sentó Llobell concluyó la magistral adaptación de las terribles vivencias de Pablo Uriel durante la Guerra Civil con Vencedor y vencido (autoedición); Luis Duran siguió aumentando la monumentalidad de su recreación de la memoria de la cultura popular con la tercera entrega de Orlando y el juego (Diábolo); Jaime Martín exploró la posguerra con brillantez en Jamás tendré 20 años (Norma Editorial), y Rayco Pulido reclamó su sitio en ese Olimpo de autores ya necesarios con la magnífica Lamia (Astiberrri), un repaso a la posguerra. Por su parte, Jorge García se refrendaba como uno de los mejores guionistas nacionales con la ambiciosa Los dientes de la eternidad (Norma Editorial), que Gustavo Rico eleva a épica gráfica; mientras Fidel Martínez reclamaba la herencia de El Cubri con la poderosa ayuda de Paul Celan en Fuga de la muerte (Edicions de Ponent)".

No puede faltar en este repaso la iconoclastia desde perspectivas tan diferentes como la de la improvisación sincera de Joann Sfar en Si dios existe (Confluencias) o la rabiosa y visceral osadía de adaptar a Nietzsche de Irkus Zeberio en Dios ha muerto (Bang Ediciones). Tampoco faltará la dolorosa inmersión en las muertes cotidianas de Intrusos, de Adrián Tomine (Sapristi Cómic); la genialidad amable del Marcelín, de Sempé (Blackie Books); la durísima introspección sobre la violencia de género de Una entre muchas, de Una (Astiberri), o la sorprendente reflexión sobre la identidad de La favorita, de Matthias Lehmann (La Cúpula). Incluso hay sitio para el cuento moderno con la deliciosa El mulero, de Oyvind Torseter (Barbara Fiore), o la necesaria reivindicación de Yves Chaland y su Spirou (Dibbuks). Autores y editores se han empeñado en que este año sea inolvidable para los lectores. Es el mejor homenaje que se le puede hacer a Víctor Mora, Micharmut y Paco Camarasa, tristemente desaparecidos este año.

El Pais, Babelia Nº 1.308 Sábado 17 de diciembre de 2016

jueves, 15 de diciembre de 2016

Un espía en Marvel

JAVIER FERNÁNDEZ
12 Diciembre, 2016




'Nick Furia: Agente de Shield, 1. El mejor hombre'. Stan Lee, Jack Kirby y Jim Steranko. Panini. 500 páginas. 39,95 euros.

Creado por Stan Lee y Jack Kirby en 1963 en la cabecera bélica Sgt. Fury and his Howling Commandos, Nick Furia dio el salto al universo Marvel contemporáneo ese mismo año, en el número 21 de Fantastic Four. El ex militar se había convertido en agente secreto y pronto llegó a liderar, en su propio serial dentro de la cabecera Strange Tales, la organización de inteligencia más importante del universo Marvel: SHIELD (siglas de Sistema Homologado de Inteligencia, Espionaje, Logística y Defensa).

Por aquellos tiempos, y en las décadas siguientes, Furia lucía piel blanca, un parche en el ojo izquierdo y canas en las sienes (más tarde, ya en el siglo XXI, sus rasgos pasarían a ser los de Samuel L. Jackson, en un sorprendente cambio de imagen que solo mantuvo el parche como rasgo característico). No tenía, ni tiene superpoderes, y eso hace de él una rara avis de Marvel, eso sí, con un innegable carisma que ha cimentado su condición de secundario de lujo, con diversas series regulares y miniseries a lo largo de su historia. De todas ellas, la más reseñable es precisamente la primera, antes citada, los episodios de Strange Tales, que comenzaron de la mano de Lee y Kirby y, más tarde, a partir del número 151 (1966), recayeron en un primerizo Jim Steranko. Conforme pasaron los meses, Steranko fue ganando confianza y llegó brevemente a encargarse del guion, los lápices, las tintas, el color y hasta la rotulación, firmando a la postre un tebeo sobresaliente, cargado de innovaciones visuales, que ha quedado en los anales como una obra maestra del medio, con su fascinante mezcla temática de espías y superhéroes.

El mejor hombre recopila todos los episodios de Nick Furia en Strange Tales, junto con el número 21 de Fantastic Four y el 78 de Tales of Suspense. Solo por lo de Steranko (del que quedan aún en la recámara las páginas que dibujó en 1968 para la cabecera Nick Fury, Agent of SHIELD) ya merece la pena un volumen que se cierra, como es habitual, con numerosos extras que harán las delicias de los aficionados.


Malaga Hoy

¡Agáchate, América!

'Atrapado en un mundo que no es el suyo' traduce por primera vez al castellano esa maravilla que es el pato Howard de Steve Gerber.

JAVIER FERNÁNDEZ

12 Diciembre, 2016




'Howard el pato: Atrapado en un mundo que no es el suyo'. Steve Gerber, Gene Colan y otros.Panini. 416 páginas. 42,95 euros.


Mi cómic favorito es el pato Howard de Steve Gerber. Lo adoro de principio a fin, desde la primera aparición del personaje en el número 19 de Fear, allá por 1973, hasta su última aventura, Creator's Rights, en la miniserie del sello MAX publicada en 2002. Me gustan especialmente las páginas dibujadas por Gene Colan (más aún cuando lo entinta Steve Leialoha), tanto en la cabecera mensual Howard the Duck como en la tira de prensa homónima, pero disfruto igualmente de la interpretación de artistas como Val Mayerik, Frank Brunner o Phil Winslade. De este último, guardo en mi colección el original de un inédito que retrata al pato y su compañera Beverly en dos poses distintas: la tradicional y la del sello MAX, con el pato convertido en rata. Es uno de los trofeos de mi colección, que incluye todas las ediciones y reediciones habidas de los tebeos de Gerber, recortes de periódico de las dailies y Sundays de la tira de prensa originales, material promocional de los años 70, cromos, pegatinas, figuras del pato de distinto tamaño, viejos fanzines, pósters, la lámina conmemorativa publicada por Hero Initiative (firmada por Frank Cho y con el hueco vacío bajo el nombre de Gerber, que se murió justo antes de poder estampar su rúbrica), guiones inéditos de proyectos televisivos de Gerber y Martin Pasko para Ruby-Spears con otras aves similares a Howard y un montón de cosas más. Podría decirse que estoy obsesionado con el personaje, pero eso no sería del todo exacto. Me obsesiona el pato Howard de Gerber, el resto no me interesa. De hecho, no considero que sea el mismo personaje cuando lo realizan otros autores.

Ty Templeton, guionista de una curiosa miniserie del pato entre 2007 y 2008, ofreció en una entrevista para la revista Back Issue la supuesta fórmula de un tebeo de Howard: "un tercio parodia de los cómics Marvel, un tercio culebrón y un tercio sátira social". La propia idea de reducir el arte a una fórmula me resulta absurda. En palabras de Mary Skrenes, amiga y colaboradora de Gerber: "Todo el mundo sabe que nadie podría escribir realmente a Howard, excepto Steve. La voz de Howard era Steve. (…) La visión del mundo de Gerber era única y estaba influida por su profundo amor por Superman, los programas de televisión, las noticias, Marshall McLuhan y un apetito voraz hacia la historia y los hechos cotidianos. Creía en la verdad y la justicia y sabía que el Medio es el Mensaje". Bingo.

Atrapado en un mundo que no es el suyo traduce por primera vez al castellano esta maravilla que es el pato Howard de Steve Gerber, un tebeo existencialista, sofisticado y posmoderno del que apenas se sabe nada en nuestro país. Van aquí las apariciones del pato en Fear, Man-Thing, Giant-Size Man-Thing, los primeros 14 números de su cabecera, el Annual 1 y el cruce con los Defensores en las páginas de la serie Marvel Treasury Edition, todo firmado por Gerber entre 1973 y 1977, lo que equivale, más o menos, a la mitad de su trabajo con el personaje. Os lo recomiendo apasionadamente, ya lo he dicho, es mi tebeo favorito.


Malaga Hoy


Una perfecta interpretación

JAVIER FERNÁNDEZ
12 Diciembre, 2016



'Capitán América: La primera luz del amanecer'. Roger Stern, John Byrne y otros. Panini. 320 páginas. 30 euros.


La primera luz del amanecer es la enésima reedición del puñado de episodios del Capitán América escritos por Roger Stern y dibujados por John Byrne (con tintas, sobre todo, de Josef Rubinstein), es decir, los números 247 a 255 de Captain America (1980-1981). Y no me extraña que se editen una y otra vez, pues son verdaderamente modélicos, una interpretación perfecta del personaje por la que parece que no haya pasado el tiempo y cuyo único defecto es que duró muy poco. Además de jugosos extras (como los bocetos del inicio de un episodio de Stern y Byrne que no llegó a completarse), el tomo incluye también el número 18 de la cabecera Marvel Fanfare, los 256 y 257 de Captain America y el Annual 5. De estos, el primero está dibujado nada menos que por Frank Miller, y dos de los tres restantes son obra de un estupendo Gene Colan. Qué más se puede pedir.


Malaga Hoy

Una mezcla apasionante

JAVIER FERNÁNDEZ

12 Diciembre, 2016



'Marvel Saga, 19. Daredevil, 7: Bajos fondos'. Brian Michael Bendis y Alex Maleev.Panini. 128 págs. 15 euros.

Bajos fondos es el séptimo tomo de la reedición del Daredevil publicado por el sello Marvel Knights en el cambio de siglo, y el tercero de la fenomenal etapa de Brian Michael Bendis y Alex Maleev, una de las mejores en la larga historia del personaje. Bendis y Maleev cocinaron con paciencia una apasionante mezcla de superhéroes y género negro, apoyada en sorpresas argumentales, diálogos inteligentes y una puesta en escena oscura y elegante, y dinamitaron de inicio el statu quo de la serie al hacer pública la identidad secreta de Daredevil. El presente tomo presenta el regreso de uno de los villanos más clásicos, el Búho, y reúne los números 41 a 45 del volumen 2 de Daredevil (2003). Una auténtica gozada, muy recomendable.


Malaga Hoy


Pasa la vida...

En 'El arte de volar', de Antonio Altarriba y Kim, se cuenta cómo fue la existencia del padre del guionista hasta que se suicidó. En abril de este año tuvo su continuación con 'El ala rota'.

GERARDO MACÍAS
12 Diciembre, 2016



'El arte de volar'. Guión: Antonio Altarriba. Dibujos: Kim. Ediciones De Ponent, 2009.

El grupo musical español de rock, blues y flamenco llamado Pata Negra, liderado por los hermanos Rafael y Raimundo Amador, lanzó en el año 1988 el tema Pasa la vida, que formó parte de la banda sonora de la película Bajarse al moro, de Fernando Colomo.

Pues bien, en El arte de volar, de Antonio Altarriba y Kim, lo que se cuenta es precisamente cómo pasa la vida del padre del guionista Antonio Altarriba hasta que se suicidó el 4 de mayo de 2001.

Antonio Altarriba Ordóñez (Zaragoza, 1952) es un ensayista, novelista, crítico y guionista de historietas y de televisión español. Ejerce, además, como catedrático de Literatura francesa en la Universidad del País Vasco.

Tras la primera escena en la que vemos cómo el padre de Antonio Altarriba se suicida, el libro está dividido en cuatro partes de diferente extensión, donde se nos muestra cómo el protagonista llegó a esa situación.

La primera parte ocupa los años 1910 a 1931, con la infancia y juventud en un pueblo de Aragón y finaliza cuando se marcha definitivamente del pueblo a Zaragoza.

La segunda parte abarca los años 1931 a 1949, cuando se gana la vida en Zaragoza a la par que se instaura la República, combate en la Guerra Civil española, se exilia a Francia y vive la ocupación alemana durante la II Guerra Mundial colaborando con la Resistencia francesa.

La tercera parte se dedica al período 1949 a 1985. Decide regresar a España a pesar de la dictadura franquista, conoce a la que será la madre de sus hijos y su relación con ella se va degradando progresivamente.

La cuarta parte es la etapa de 1985 a 2001, en la que vemos cómo ingresa en una residencia de ancianos, cómo es su vida allí, y qué le lleva finalmente a tomar la decisión de suicidarse.

El arte de volar es el tercer álbum que Ediciones de Ponent publica con guión de Antonio Altarriba, tras Amores Locos y El brillo del gato negro, ambos con dibujos de Laura.

El historietista catalán Joaquim Aubert Puigarnau, que firma artísticamente como Kim, y es conocido principalmente por su trabajo en la revista El Jueves con la serie Martínez el facha, publica por primera vez con Ediciones de Ponent con este trabajo.

En 2001, Antonio Altarriba sufrió la muerte de su padre, indignándose además porque la residencia de ancianos en la que éste había pasado sus últimos años de vida le exigió el pago de 34 euros en concepto de deuda por los cuatro días que iban del 1 al 4 de mayo, fecha de su suicidio.

Cuatro años después aceptó la propuesta de Ediciones de Ponent de reflejar esos sentimientos de duelo e indignación en el guión de una historieta.

Las primeras páginas del guión se las ofreció a Kim, que empezó a dibujar El arte de volar en 2006, alternándolo con su trabajo en El Jueves y cambiando totalmente de registro.

La obra ha recibido el Premio Nacional de Cómic de Cataluña; mejor obra, mejor guión y mejor dibujo de autor español en el Salón del Cómic de Barcelona; Premio Diario de Avisos al mejor guión de historieta realista; Premios de la Crítica al mejor guionista nacional y a la mejor obra nacional; Premio Nacional de Cómic del Ministerio de Cultura de España.

En 2010, la obra fue adquirida por la editorial francesa Denöel, que la sacó al mercado galo con una tirada inicial de 7.000 ejemplares.

En Francia, cuando la ACBD (Asociación de Críticos de Cómic) anunció los finalistas de los Premios de la Crítica de 2011, El arte de volar se hallaba entre ellos.

El arte de volar tuvo su continuación en abril de 2016 con El ala rota, realizado por Altarriba y Kim para Editorial Norma, un cómic que ha permitido a este novelista y guionista de cómics recuperar a su madre, cuya minusvalía, inadvertida para su familia durante décadas, pone ahora nombre al libro que cuenta su vida.

El arte de volar demuestra que en España existe un gran nivel en este medio y que un cómic puede ser tan bueno como una novela o una película. El arte de volar de Antonio Altarriba y Kim es una obra maestra que os dejará sin palabras.

Sirvan estas humildes líneas como sentido homenaje al director de Ediciones De Ponent, Paco Camarasa, fallecido el 10 de julio de 2016, que fue además presidente de la Asociación de Editores de Cómic de España.


Malaga Hoy

Cómo Mark Buckingham llegó a ser estrella del cómic


El artista prepara el regreso de 'Miracleman' junto a Neil Gaiman tras esperar más de 20 años

ENEKO RUIZ JIMÉNEZ

 Madrid 14 DIC 2016 


Mark Buckingham. ECC

Mark Buckingham (Clevelond, Reino Unido, 1966) es una estrella del cómic estadounidense. Y lo ha conseguido sin dibujar a los superhéroes insignia de manera regular. Solo uno en su camino: Spiderman, y muchas colaboraciones puntuales. Sus decisiones no parecen casuales. Además, le han granado una posición ideal en la industria. Mantiene su espíritu y al mismo tiempo triunfa en series veneradas como Fábulas, Miracleman (en cuyo regreso trabaja) o Sandman, al lado de nombres como Paul Jenkins, Bill Willingham y su inseparable Neil Gaiman. "Elijo proyectos según las relaciones humanas que me aportan. Las batallas épicas y los grandes eventos no son mi fuerte, sino las historias personales y la interacción entre personajes, su realidad y sentimientos. Es lo más satisfactorio. Te acabas dando cuenta de que también es con lo que conecta el público".

"Si haces un crossover para Marvel o DC es algo frívolo y grande, es muy excitante en el momento, pero cuando aparece una nueva película, lo que se recopila es nuestra etapa de Peter Parker: Spiderman, historias pequeñas con el corazón y la quintaesencia del personaje". Para él dibujar sigue siendo "una experiencia íntima y personal" y así lo refleja en su amistad con la excelsa colección de autores con los que ha colaborado: "Lo fundamental en mi trabajo y en mi vida son las relaciones personales. Lo más importante son los personajes y lo que hacen. El cómic para mí es sobre amistad y familia. Una parte más de mi existencia".




Buckingham era una de las cabezas de cartel de la pasada Expocomic madrileña. No paraba de dibujar, firmar y hacer entrevistas, pero, quizás por esa familiaridad del mundo del cómic, no se separaba casi ni un minuto de su esposa española y del carrito de su hija, con los que vive en Londres tras pasar unos años en Gijón: "Trabajar en el mundo del cómic no es una carrera. Es una elección de vida. Necesita atención y horas, así que las mujeres de muchos artistas acaban siendo viudas del cómic. Aceptan que desaparecemos en nuestro mundo. Incluso cuando salimos de fiesta, hay historias e inspiración pasando por nuestra cabeza".

Su vida, sin embargo, ha cambiado en los últimos tiempos: "Acabo de ser padre. Cuando me siento a trabajar, solo pienso en la fecha de entrega para hacer todo lo demás que tengo que hacer. Tengo mi estudio en casa, así que desaparezco en mi burbuja, mientras mi familia está arriba". Esa madurez se nota también en su trabajo. Ahora Buckingham, que siempre va acompañado de un cuaderno y un iPad para recoger sus ideas, quiere centrarse en la escritura.

Reencuentro con Miracleman

Regresar a Londres le ha servido, asimismo, para recuperar su relación, laboral y personal, con Neil Gaiman, autor con quien hace más de 20 años sustituyó a Alan Moore y Gary Leach para contar su propia historia de la utopía superheroica de Miracleman, cuyos derechos comparten. Tenían 18 números ideados, pero, tras la bancarrota de la editorial, solo pudieron desarrollar ocho. Del último tenían hasta las páginas diseñadas. Juntos, hoy como coguionistas, ya trabajan en su regreso a aquella edad dorada.

Andy Warhol en 'Miracleman'.

"Este Miracleman no será como que el que hubiéramos hecho entonces. Hemos visto más oscuridad y felicidad en el mundo. Queremos reflejar cómo ha cambiado. Guardamos todo lo que imaginamos entonces, pero no tenemos la misma voz. Estamos profundizando en nuestros sujetos y la historia se está alargando. Cuando lancemos a los personajes serán fuertes, parte de un relato más profundo". Entonces eran solo novatos. Su carrera acababa de empezar. El cierre de Miracleman fue un duro golpe para ambos. Gaiman no paró de litigar hasta que los derechos volvieron a sus manos. "Estábamos desesperados por volver. Después de aquello, estuve un tiempo tratando de encontrar mi camino sin saber a dónde ir". Ese tiempo en el que tomó un segundo plano, como entintador y colorista para otros dibujantes

Esta continuación será diferente de lo que hubieran hecho en 1993: "El mayor error sería contarlo todo línea a línea. No significaría nada. Tiene que ser relevante para el nuevo lector, que es más consciente de los defectos de la humanidad. El cómic tiene que mostrar, por ejemplo, cómo muchas historias como el abuso de menores institucionalizado era cubierto por un mundo aparentemente feliz durante esos años". Su estilo también ha cambiado: "Tras Spiderman y Fábulas, soy un artista más completo".
Muerte y Morfeo de 'Sandman'.


Uno de los que más ha aprendido es de Gaiman, con quien también compartió alguna aventura en Sandman. "Estamos grabando las reuniones y, cuando las escucho, oigo a cada uno de los personajes a través de su voz. Ese es mi mayor objetivo, tratar de captar los diálogos". El método del responsable de Coraline o Stardust es su favorito para trabajar: "Con él, lo principal es el diálogo. Primero lo que dicen los personajes y luego definimos la estructura. Quiere entenderlos y a todas sus relaciones. Al mismo tiempo, vas descubriendo nuestra relación".

También se deshace en elogios para Bill Willingham, con quien compartió 13 años en Fábulas y que le dio las primeras oportunidades como guionista: "En los últimos años él estaba mal de salud, así que me daba un pequeño esbozo por teléfono y yo diseñaba el resto para explicarlo al equipo. Me dio por fin la confianza necesaria para guionizar mis propios cómics".


Fábulas, alrededor de personajes como Blancanieves, el Lobo Feroz o Cenicienta exiliados en nuestro mundo, fue otro de esos pequeños cómics que acabaron convirtiéndose en referencia. Allí desarrolló un estilo muy particular, que otorgaba a las historias una personalidad única, y en sus viñetas hizo de todo: desde las más íntimas conversaciones a grandes batallas interdimensionales llenas de magia. "Mi cómic estrella llegó cuando lo necesitaba, cuando tenía cierta madurez. Y poco a poco fue creciendo. Estoy muy orgulloso de que Fábulas fuera, además, un cómic que leyeron lectores ajenos al cómic y muchas mujeres. Expandir la industria debe ser el objetivo. Y gracias a esa mayor diversidad y material, todo es mucho más interesante. Hoy por suerte podemos escribir de todo: amores adolescentes, ser padre, una enfermedad... Y hay público".


El Pais










lunes, 12 de diciembre de 2016

Los mejores comics de 2016 por la revista Mondo Sonoro

 
 1

Intrusos
Adrián Tomine
Sapristi




Pueden estar seguros de que en "Intrusos" no hay relleno. Cada frase, cada expresión y cada viñeta aportan algo al conjunto, sea en la historia de un hombre obsesionado por crear obras de arte con plantas, en la dominante relación entre un hombre y su pareja o en la historia de una familia frente al sueño de su hija de ser stand up comedian. Martí Viladot

Arte mayor
Es inevitable. Cuando artistas del calibre de Adrián Tomine o Daniel Clowes publican sus nuevas obras, estas aparecen irremediablemente en nuestra lista de mejores trabajos de la temporada. Algunos dirán que somos exaltados fans de algunos autores, mientras otros pensamos que su aparición está justificada. Porque no faltan los motivos para elegir "Intrusos" el mejor cómic internacional de este año que estamos despidiendo, por su maestría para manejar sentimientos y dibujarlos con una sobriedad fantástica. Aunque hay muchísimo más que merecería atención, tanto en nuestra lista (con más manga que en ejercicios previos) como fuera de ella. Porque más allá de estos excelentes diez títulos también podríamos haber elegido "Beverly" de Nick Drnaso, "Cuadernos japoneses" de Igort, "El día de julio" de Beto Hernández, "Chiisakobee" de Minetaro Mochizuki, "Melancolía" de Simón Hansselman, "La chica de los cigarrillos" de Masahiko Matsumoto, "Sunny" de Taiyo Matsumoto o "El último sábado de soledad" de Jordán Crane. ■ Joan S. Luna

2
Buenas noches Pun Pun
InioAsano
Norma Editorial



Ganador del Premio a Mejor Manga del Saló del Manga de Barcelona, "Buenas noches Pun Pun" es una obra en la que Inio Asano lleva a sus personajes un paso más allá de lo que nos tenía acostumbrados, reflejando las complejas emociones en unos jóvenes que poco a poco van convirtiéndose ante nuestros ojos en quienes serán. Joan S. Luna


Paciencia
Daniel Clowes
Fulgencio Pimentel



Aportar un nuevo sistema de reglas a los viajes temporales es una buena noticia, como mínimo, para los fans de la ciencia-ficción. Además, Clowes ha vuelto al formato de novela gráfica para retratar, con un dibujo aun más clásico, la lucha de un hombre para hallar la felicidad contra tiempo y espacio. Roger Seró


4
El muerto enfermo de amor
Junji Ito
ECC




Aunque las obras de ese clásico del manga de terror que es Junji Ito se mantienen en un nivel parecido, esta funciona como perfecto resumen de su obra, reflejando en un único volumen los rasgos principales del trabajo del japonés. Amores adolescentes, viñetas aterradoras y un mundo enfermo del que sus personajes nunca pueden escapar. J.S.L.



Jamilti y otras historias
RutuModan
Astiberri




Contar historias que funcionen parece sencillo y no lo es. Tirar de excentricidades, de sujetos singulares, de casualidades y de situaciones fantasiosas para narrar tragedias sin caer en lo obvio tampoco lo es. Pero Rutu Modan es magistral cuando se pone a ello, quizá porque se acerca sigilosamente, busca lo tangencial y oculta masque muestra. Octavio Botana




La favorita
Matthias Lehmann
La Cúpula




Nominada en Angouléme, "La favorita" se inicia como una historia casi gótica en la que un viejo matrimonio impide a una jovencita salir de casa y relacionarse. Y así se mantiene hasta que un giro nos sorprende, llevando la historia por un interesante camino que lleva a la reflexión sobre la identidad sexual y sobre la represión emocional. Joan S. Luna



7
Tokyo Zombie
Yusaku Hanakuma
Autsaider Cómics





Icono popular entre los aficionados al underground y el cómic pulp, Yusaku Hanakuma nos presenta la historia de Fujio, un esforzado luchador que de la noche a la mañana ve cómo una plaga zombie asola Japón llevándose por delante incluso a su gran maestro. Una road movie zombie inevitablemente naïf y una de las cotas del género manga "heta-uma". L.J.M.



8
La visión
Tom King/Hernández Walta
Panini




De vez en cuando, Marvel se saca de la manga una serie a tener en cuenta. Y este es uno de los casos más recientes y más atractivos. Una visión distinta del mundo de los superhéroes en clave costumbrista al tiempo que se tratan diversos como la familia, las relaciones de pareja y los secretos entre sus miembros, la educación estadounidense o el racismo. E.Bruno




Paper Girls
Brian K. Vaughan/Cliff Chiang
Planeta Cómic




Hasta el momento, "Paper Girls" no es una obra maestra, pero lo que sí es indudablemente es uno de esos divertidos tebeos que nos devuelve al aroma de las viejas historias juveniles. Ideal para admiradores de Vaughan ("Saga") o gente para la que de "The Goonies" "Cuenta conmigo" o "Stranger Things"suponen más que una diversión puntual. Martí Viladot




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Providence
Alan Moore/Jace Burrows
Panini





La mezcla de Lovecraft más Alan Moore puede sonar explosiva y efectivamente lo es. No necesitan presentación. "Providence" es una serie limitada y eso es buena señal ya que así sabes que todo está planificado y estudiado, y de la mano del periodista Robert Black nos adentraremos en una trama que mezcla ficción, literatura y el mismo HP Lovecraft. E. Tuset


 revista Mondo Sonoro nº245. Diciembre 2016


Hot L.A. (Horacio Altuna)











El Pais, revista Jot Down Smart, número 15, diciembre 2016.

sábado, 10 de diciembre de 2016

¿Y tú, de qué te ríes?




La revista 'Orgullo & Satisfacción' estudia la naturaleza del humor

JOSÉ LUIS VIDAL

08 Diciembre, 2016

Los componentes de la revista Orgullo & Satisfacción responden una cuestión de vital importancia para la Humanidad.

¿Eres de los que, cuando ve a alguien resbalarse en la calle, se monda de risa? ¿Acuden a ti miles de carcajadas con los chascarrillos de Cristina Pedroche? ¿Prefieres disfrutar interiormente de esa viñeta que hace que en tu rostro se dibuje una leve sonrisa de aprobación que denota tu profunda inteligencia?

¿Qué es el humor? Esta pregunta viene acompañando al ser humano desde los albores del tiempo, pero para responderla hay que tener, ante todo, buen humor y talento. Absténgase setas, rancios, amargados y demás ralea que no quiere o no puede pillar un chiste, por muy tonto que este sea.

Aunque también habría que hablar de los límites, si los hubiera, del humor: y ¿todo vale? La enfermedad, las guerras, la mismísima muerte… El caso más extremo lo conocimos cuando varios componentes del personal de la revista satírica gala Charlie Hebdo que habían convertido en diana de sus puyas al mismísimo Mahoma fueron cruelmente asesinados por un grupo de pirados integristas. Este luctuoso suceso hizo que muchas personas hablaran del tema, la libertad de expresión, poner coto a ciertos temas, etc… Y la increíble respuesta fue que ni los propios supervivientes de la revista se lo tomaron en serio, e hicieron chistes sobre lo ocurrido. En fin, como suele decirse, para gustos los colores.

Y para dejar clara de una vez la insistente preguntita no se han reunido un grupo de académicos de la lengua, ni se ha recurrido a las mentes más poderosas del planeta, tan sólo (¡casi nada!) los componentes de la publicación digital Orgullo & Satisfacción, que reúne a lo mejorcito del humor gráfico patrio, se han propuesto cogernos de la oreja y, de una vez por todas, darnos las claves para solucionar nuestras dudas (los que las tengamos, claro…)

Para los despistados, recordar que un ejercicio censor hizo que los cimientos, en aquel momento, de la revista El Jueves abandonaran la publicación y, liándose la manta a la cabeza, crearan algo nuevo, arriesgado y, sobre todo, muy muy cachondo… Nació Orgullo & Satisfacción, la primera publicación con este perfil. La arriesgada apuesta les salió a pedir de boca y se convirtieron en el bastión del mejor humor que se hace hoy en día en nuestro país. A lo largo de veintitantos números, y varios especiales, lo vienen demostrando.

Ágreda, Albert Monteys, Alberto González Vázquez, Asier y Javier, Bernardo Vergara, Guillermo, Luis Bustos, Manel Fontdevila, Manuel Bartual, Mel, Morán, Oroz, Paco Alcázar, Toni y Triz se han repartido entre ellos cien chistes, cien, que, como si fueran las distintas facetas de un diamante, nos van a mostrar y demostrar que definir al humor da para mucho, muchísimo (imagino que en el tintero se habrán quedado multitud de propuestas, ya que a este grupo de iluminados si algo les sobra es talento) y cada uno lo hace a su particular y genial manera: el humor puede curar, nos hacer saltar las lágrimas, hace que se nos vaya la cabeza y nos volvamos irresponsables; ¡ojo! Es ficción; tiene nombre propio; responde a muchas y grandes preguntas; no te lo ves venir; puede ser muy , muy sexy (al fin y al cabo, cuantos de nosotros no hemos sido cautivados por un comentario o una sonrisa); llega a convertirse en el más corrosivo de los ácidos; como si de un mazo se tratara, vale para derribar las más altas construcciones (las reales y las imaginarias); nos libra de los prejuicios y los miedos; puede ser cierto presidente en un plasma; nos recuerda a más de una película con la que hemos llorado de risa; enseña sin rubor lo ridículo del ciertos comportamientos humanos; en ciertas ocasiones, es lo único de lo que puedes tirar para no volverte absolutamente loco…

Todo esto y mucho más es el HUMOR, y está incluido en este segundo libro publicado por la editorial ¡Caramba! (el primero, e indispensable, fue el Diccionario de la Democracia Española) y que es recomendado por nueve de cada diez médicos. Una sola toma al día hará que las comisuras de nuestra boca dibuje una cada vez más ancha sonrisa, unas tímidas lágrimas surjan de ambos ojos y, en fin, que seamos un poquito más felices, cosa que ya es de agradecer, corriendo los tiempos que corren…


Malaga Hoy

Un homenaje a Dylan

JAVIER FERNÁNDEZ

03 Diciembre, 2016



'Bob Dylan Revisited'. VV. AA. Norma. 104 páginas. 18 euros.

Bob Dylan Revisited es un bello homenaje al reciente ganador del Premio Nobel, en forma de cómic. El volumen reúne la adaptación al medio de 13 canciones del cantautor, interpretadas visualmente por otros tantos historietistas, de Lorenzo Mattotti a Dave McKean, pasando por Jean-Claud Götting, Benjamin Flao o Zep, cada uno con su propio y singular estilo. Clásicos de la discografía de Dylan como Blowin' in the Wind, Like a Rolling Stone, Hurricane, Girl of the North Country o Knockin' on Heaven's Door sirven de base a este libro sorprendente y ecléctico que muestra la gran sintonía que existe entre la música, la poesía y la historieta, y que saca un fenomenal partido a las letras cargadas de imágenes del bardo de Duluth.


Malaga Hoy

viernes, 9 de diciembre de 2016

Un viaje lleno de música

JAVIER FERNÁNDEZ

03 Diciembre, 2016




'Klezmer, 5. Kishinev de locos'. Joann Sfar. Norma. 128 páginas. 22 euros.

En el concierto del cómic europeo actual, pocos autores llegan tan lejos como el francés Joann Sfar (El gato del rabino, La mazmorra, Vampir, Chagall en Rusia, etcétera). Inclasificable y genial, Sfar rompe continuamente las convenciones narrativas para provocar en el lector experiencias únicas y valiosas, ligadas intrínsecamente al arte de la historieta. Su bibliografía da cuenta de una versatilidad y una capacidad gráfica al alcance solo de los maestros, y buena muestra de ello es la serie Klezmer (cinco álbumes publicados entre 2005 y 2014, con versión española a cargo de Norma Editorial), que alcanza ahora clímax con este quinto volumen: Kishinev de los locos. Los protagonistas son una banda de músicos que viajan y sobreviven en la trágica Europa previa a la Segunda Guerra Mundial, amando, sufriendo, riendo, siempre al ritmo de la música klezmer.


Malaga Hoy

Una plaga mundial

Entre la larga sucesión de títulos argentinos imprescindibles, brillan con fuerza los debidos al escritor Hector Germán Oesterheld.


JAVIER FERNÁNDEZ

03 Diciembre, 2016

'El eternauta. Primera parte'. H. G. Oesterheld, Francisco Solano López. Norma. 368 páginas. 22 euros.

El cómic argentino ha dado no pocas obras maestras a lo largo de su historia. Mort Cinder o Alack Sinner son luminarias de una forma de entender de la narración gráfica, arraigada en los géneros populares (la aventura, la fantasía, el género negro), pero con una puesta en escena rabiosa y vanguardista que ha dejado una huella indeleble en el desarrollo del noveno arte. Y entre la larga sucesión de títulos argentinos imprescindibles, brillan con fuerza los debidos al escritor Hector Germán Oesterheld, autor de series como Ernie Pike, Sherlock Time, Sargento Kirk o el ya citado Mort Cinder, con dibujos de artistas de la talla de Hugo Pratt, Alberto Breccia o Francisco Solano López. Con este último, firmó el que probablemente sea su trabajo más emblemático, El Eternauta, un opresivo tebeo de ciencia ficción que narra la difícil supervivencia de un grupo de personas corrientes tras una terrible invasión extraterrestre y que sirve también como símbolo de la resistencia frente a las dictaduras y el totalitarismo. El sugerente título hace referencia al protagonista, Juan Salvo, viajero temporal que se aparece al propio guionista al comienzo de la historia y le relata los dramáticos sucesos de la plaga mundial que está por venir.

Oesterheld y Solano López publicaron El Eternauta entre 1957 y 1959, en el mítico semanario Hora Cero, y el tebeo no solo no ha dejado de reeditarse desde entonces, sino que, convertido en un hito cultural, ha conocido distintas versiones y continuaciones. Entre ellas, se cuentan la lectura resumida que dibujó Alberto Breccia en 1969, y El Eternauta II, segunda parte realizada por Oesterheld y Solano López a mediados de la década de 1970, duro regreso al terrible futuro apocalíptico descrito en El Eternauta. Norma Editorial ha publicado los dos libros de Oesterheld y Solano López en sendas ediciones en cartoné, que merecen figurar en cualquier biblioteca que se precie. Más allá del desasosiego, componen una hermosísima oda a la ayuda mutua y a los valores del ser humano.


Malaga Hoy


La cima del Oeste

La saga de Blueberry es un triunfo artístico, uno de los mejores tebeos de la historia y una de las cimas del wéstern, dentro y fuera del cómic.

JAVIER FERNÁNDEZ

03 Diciembre, 2016

'Blueberry. Edición integral 1'. Charlier, Giraud.Norma. 160 páginas. 30 euros.

Recuerdo que llegué tarde a Blueberry, a eso de los 17 o 18 años. No me gustaba el wéstern, pero adoraba a Moebius y decidí darle al fin una oportunidad a este trabajo seminal suyo, de cuando firmaba como Jean Giraud. Andaba yo leyendo a Crepax, a Breccia, a Spiegelman, a Muñoz y Sampayo, había descubierto ya la obra de Raúl y Del Barrio, buscaba como loco cualquier cosa de Gary Panter y alguna edición decente del Krazy Kat de Herrimann, o sea que estaba inmerso en las fronteras del cómic como medio de expresión.

He dicho que no me gustaba el wéstern, y no es del todo cierto. En mi más tierna infancia había devorado las entregas de Comanche en el Mortadelo Semanal y, un poco más tarde, había hecho lo propio con el Jerry Spring de Jijé, que asomó brevemente en la revista Spirou Ardilla. Y poco más. El caso es que había llegado el momento de Blueberry y me acerqué a la vieja librería Tótem. En el expositor de Grijalbo, había 15 o 20 álbumes de Blueberry, todos carísimos. El primero de la colección, me advirtieron, no era el primero que se había publicado en Francia, allá por la década de 1960, y es que la edición española ordenaba los arcos argumentales de una forma peculiar. Existía además una segunda cabecera, La juventud de Blueberry, de realización más moderna (el primer álbum vio la luz a mediados de los 70), cuyo argumento se situaba cronológicamente antes de la serie normal. Disciplinado como yo era, me decidí por el debut del personaje, Fort Navajo, el tebeo más antiguo de todos, pero no les quedaban ejemplares. Por aquello de empezar por el principio, aunque fuese argumentalmente hablando, me compré los dos o tres primeros de La juventud de Blueberry, que era otra forma de principio, y me pillé también La mina del alemán perdido, que alguien me había recomendado. Los de La juventud me decepcionaron bastante, no llegué a abrir La mina del alemán perdido y me olvidé de Blueberry. Con los años, cayeron en mis manos otros wésterns como Sunday o Los Gringos, del gran Víctor de la Fuente, y un ciclo de John Ford transformó mi visión del género para siempre. En pocas palabras, del desinterés pasé al amor, y luego a la devoción. Fue entonces cuando me acordé de que tenía La mina del alemán perdido en alguna parte, criando polvo, lo leí y me explotó la cabeza.

La saga de Blueberry, obra maestra de Jean-Michel Charlier y Jean Giraud (nombre real de Moebius), es un triunfo artístico, uno de los mejores tebeos de la historia y una de las cimas del wéstern, dentro y fuera del cómic. Posee una enorme sofisticación literaria y gráfica y una extraordinaria capacidad de seducción. Norma Editorial está recuperándola ahora en hermosos integrales, a razón de tres álbumes por volumen en orden original, de los que ya van publicados dos tomos que incluyen también jugoso material adicional. Es la oportunidad perfecta para descubrir o redescubrir esta maravilla en su orden original. Les recomiendo que no pierdan el tiempo y los lean cuanto antes.

Malaga Hoy

jueves, 8 de diciembre de 2016

¿La vida sigue igual?

Astiberri edita la esperadísima nueva obra de Antonio Hitos, "Materia".



08 Diciembre, 2016





Está siendo una especialmente dulce rentrée post veraniega para los que amamos el Noveno Arte. En muy poco tiempo se han publicado varias obras que seguro que en el año entrante van a ocupar un puesto en las quinielas de nominados en los diversos premios que existen en nuestro país. Lamia de Rayco Pulido, Avery´s Blues de Angux y Nuria Tamarit, el comienzo del deseado retorno de Pasqual Ferry al ruedo nacional con una, por fin, obra de autor, con el crowdfunding de Alice; otro de esos cómics muy esperados es el que se publicará el mes próximo, Gran Hotel Abismo, creado por Marcos Prior y David Rubín… En fin, vamos a tener viñetas con las que disfrutar a lo largo de estos meses pre navideños.

Y entre ellas, la nueva incursión en las viñetas del onubense Antonio Hitos que, tras el tremendo éxito y repercusión que obtuvo con su anterior obra larga Inercia (Premio Internacional de Novela Gráfica Fnac-Salamandra Graphic; nominaciones en el Expocómic de Madrid y el Saló del Cómic de Barcelona) nos sumerge de nuevo en su mundo, un sitio muy personal y tremendamente reconocible, tanto por su estilo de dibujo como por las historias que narra.

En Materia regresamos a esas calles en cuyas paredes comparten espacio la publicidad y los grafitis. Un mundo como el nuestro… Un momento, no tanto: una invasión alienígena está ocurriendo, nadie conoce las verdaderas intenciones de los extraños seres, pero parece que poco a poco se han ido introduciendo en esta sociedad, un reflejo algo distorsionado de la nuestra.

Este tebeo está apoyado en tres pilares que definen al ser humano, su intelecto. Tres capítulos titulados Ciencia, Ética y finalmente, Estética. En el primero de ellos vamos a sumergirnos en las grises y apáticas vidas de un grupo de jóvenes estudiantes. Pasotas, ven pasar el tiempo sin hacer prácticamente nada. Uno de ellos estudia física cuántica (o al menos se matriculó…) aunque hace poco por hincar los codos, ya que pasa la mayor parte del tiempo tirado en sofá. Lo que no sabe es que como en una de las teorías que se supone debe conocer, la del gato de Schrodinger (que Hitos explica con total claridad para los no iniciados en el tema) va a pasar por una experiencia traumática que tiene relación, mucha, con los invasores y con el solitario gato que está vivo, o no…

En Ética se nos presenta al padre de Ben Conca, una joven estrella infantil reconvertida en actor del Método. La vida del gris progenitor ha perdido el sentido y busca su camino en una nueva religión. La fe puede mover montañas, o eso dicen, ¿no? En fin, su búsqueda, el ansia por ser abducido será víctima de la crueldad de la existencia, que nos "regala" tragedias cotidianas que nos golpean sin piedad. La más absoluta soledad será la compañera del silencioso protagonista de esta historia.

Y para concluir, con Estética volvemos al ambiente urbano, el de los grafiteros (en esta ocasión, el protagonista se dedica a dibujar penes sobre los múltiples anuncios publicitarios y campañas de concienciación que se va encontrando en la urbe), mientras lucha contra la obsolescencia programada, o cómo un electrodoméstico que funciona a la perfección, de pronto deja de hacerlo. Las escenas con el vendedor de lavadoras seguro que nos suenan a más de uno…

Paralelamente a esta historia, una chica vuelca los containers y con su contenido elabora "obras" que llaman la atención del resto de habitantes del lugar. ¿Pero qué ocurrirá cuando en el interior de uno de estos recipientes se encuentre con algo que no esperaba?

La música, el skateboarding, los grafitis, los videojuegos. Esa cultura alternativa que ocupa las vidas de los más jóvenes es el trasfondo de estas historias que, con un estilo gráfico reconocible (el trazo de Hitos se ha afinado aún más) y una narrativa apabullante, nos lleva a un mundo mutado, donde los protagonistas son lagartos, salamandras, camaleones… Rastro inequívoco de esa teoría evolutiva que tan bien esbozaba la parlanchina cucaracha que le hacía la vida imposible al protagonista de Inercia.

Mientras tanto, los seres que llegaron del espacio continúan con su silenciosa pero imparable tarea. ¿Cuál es su fin? ¿Qué buscan de nosotros? En Materia está la respuesta.

Antonio Hitos está destinado a convertirse en uno de los grandes nombres del cómic español moderno. Si con treinta y un años es capaz de parir obras tan interesantes como ésta, ¿qué nos deparará el futuro?


Malaga Hoy

lunes, 5 de diciembre de 2016

Recuerda, recuerda, el cinco de noviembre…

'V de Vendetta' se inspira en la Conspiración de la Pólvora de 1605 aunque la historia se sitúa en el futuro tras una guerra nuclear. Trata la batalla entre la anarquía y el fascismo.

GERARDO MACÍAS

30 Noviembre, 2016


'V DE VENDETTA'. Guión: Alan Moore. Dibujos: David Lloyd. Edición original: V For Vendetta (DC Comics, 1988). Edición española: V de Vendetta (ECC Ediciones, 2015).

Lancelot Andrewes (1555-1626) fue un erudito inglés que ostentó altos cargos en la Iglesia de Inglaterra durante el reinado de Jacobo I: fue obispo de Chichester, de Ely y de Winchester y supervisó la traducción de la versión autorizada de la Biblia. Su sermón más famoso comienza así: "Recuerda, recuerda, el cinco de noviembre. El complot y la traición recordarás. Por ninguna razón la Conspiración de la Pólvora debería olvidarse jamás".

La Conspiración de la Pólvora fue un atentado fallido organizado el 5 de noviembre de 1605 por un grupo de católicos ingleses para matar al rey Jacobo I, a su familia y a la aristocracia protestante volando las Casas del Parlamento durante la Apertura de Estado. Los conspiradores habían planeado secuestrar a los infantes reales, no presentes en el Parlamento, e incitar una rebelión en las Midlands.

Este atentado pretendía ser el comienzo de un gran levantamiento de los católicos ingleses, descontentos por las severas medidas penales adoptadas contra ellos, que finalizaría con la instalación de un rey obediente al Papa en el trono inglés. Pero el Gobierno descubrió la conjura, y esto sirvió de pretexto para un nuevo endurecimiento contra los católicos.

Muy importante en este atentado fue Guy Fawkes, un católico inglés que sirvió en el Ejército Español de los Países Bajos. El 5 de noviembre de 1605, Fawkes debía detonar los explosivos cuando los parlamentarios ingleses estuviesen reunidos, para reivindicar el derecho de los católicos al voto. Hasta 1797, los católicos no pudieron votar en las elecciones locales, y hasta 1829 no pudieron elegir a los miembros del Parlamento inglés. Fawkes declaró que sus intenciones eran acabar con las persecuciones religiosas, se negó a denunciar a sus cómplices y fue ejecutado. Desde entonces, cada 5 de noviembre se rememora la Noche de Guy Fawkes. También se celebra en países que formaron parte del Imperio Británico.

En estos hechos históricos se inspira el cómic V de Vendetta, si bien la historia no está situada en 1605, sino en un futuro cercano, en 1997 (se publicó entre 1982 y 1988). V de Vendetta muestra el mundo tras una guerra nuclear que destruye Eurasia y Norteamérica, en el cual Inglaterra, aunque superviviente, está en un estado de caos. En este futuro, un partido de ultraderecha ficticio llamado Norsefire ostenta el poder en el Reino Unido. El régimen totalitario controla a la población mediante policía, propaganda y tecnología. Un revolucionario apodado V, oculto tras una máscara, empieza una campaña con el fin de derrocar al Gobierno e incitar a la sociedad a la anarquía. Al inicio de su campaña, V se encuentra con la joven Evey Hammond, que se convierte en su aliada contra Norsefire.

El tema principal de V de Vendetta es la batalla entre la anarquía y el fascismo, además de una crítica a la sociedad de control y al Estado de bienestar. V de Vendetta es una serie de diez comics books escritos por Alan Moore e ilustrados en su mayoría por David Lloyd.

Este último también llevaría a cabo las labores de apoyo en el concepto y en el guión de la película de 2006 basada en este cómic. El guionista del cómic, Alan Moore, no estuvo de acuerdo con algunos aspectos del guión de la película y exigió que su nombre se retirara de los créditos de la misma.

Efectivamente, la película protagonizada por Hugo Weaving y Natalie Portman no es del todo fiel al cómic original, al igual que el cómic no narra fielmente los acontecimientos históricos, ya que Guy Fawkes no fue anarquista como V.

Lo que es innegable es que la película contribuyó al éxito de la recopilación de la serie completa de cómics en formato de novela gráfica, de la cual se realizan nuevas ediciones en numerosos países.

La máscara que oculta la identidad del protagonista de V de Vendetta se ha vuelto muy popular en los últimos años porque la usa Anonymous y también se suele ver en diversos actos vinculados al 15-M. Sin embargo, Alan Moore y David Lloyd se basaron en las facciones de Guy Fawkes.

En 1605, los indignados ingleses, entre los que estaba Guy Fawkes, eran los perseguidos por no pertenecer a la Iglesia de Inglaterra. Llama la atención que los indignados del siglo XXI usen una máscara con los rasgos de un católico…

Malaga Hoy


Etapa de acción y violencia


JAVIER FERNÁNDEZ

30 Noviembre, 2016


'EL CASTIGADOR, 2: EN EL PRINCIPIO'.Garth Ennis, Lewis Larosa.Panini. 152 páginas. 15 euros.

Tras reeditar Nacimiento, la miniserie de 2003 en la que Garth Ennis y Darick Robertson remodelaron el origen del Castigador, haciendo que su cruzada vengativa y sus obsesiones se remontasen a los tiempos de la guerra de Vietnam, la colección Marvel Saga continúa ahora con la serie regular del personaje publicada originalmente dentro la línea MAX. Escrita también por Ennis, esta etapa es muy probablemente lo mejor que se ha hecho nunca con el personaje, alejada como está de los estándares superheroicos para centrarse en el género de acción, negro y violentísimo. En el principio reúne los seis primeros números del volumen 6 de Punisher (2004), un arco argumental completo dibujado con estilo potente y realista por Lewis Larosa. De lo más recomendable.

Malaga Hoy


sábado, 3 de diciembre de 2016

Viñetas de ida y vuelta: EN LA ERA DEL TURISMO ILUSTRADO

 'Pyong Yang', de Delisle (Astiberri)


Antes los héroes de los cómics vivían trepidantes aventuras, hoy son los autores los que se van de viaje y luego nos lo cuentan



TEXTO Aitor Marín

CORTO MALTES, TINTÍN, Capitán Trueno... Hubo un tiempo en que asomarse a un tebeo suponía acompañar a héroes valerosos de uno a otro confín. Eso, claro, fue antes de la irrupción de lo que hoy llamamos novela gráfica, concepto que ha hecho madurar al medio, pero a la vez ha sustituido a esos grandes personajes por las experiencias personales de los autores. El concepto de aventura podría resumirse en esta frase de Alvaro Ortiz: "Me da pánico perder mis cuadernos. La mayor parte no están completos, porque cuando llevo bastante avanzado el cuaderno, me da miedo sacarlo de casa y empiezo otro nuevo". Lo de Alvaro es comprensible. Acaba de compilar sus ilustraciones en un precioso libro titulado Viajes (Astiberri), donde con un estilo rápido comparte sus peripecias viajeras. "Dibujar mientras viajo es algo entre un divertimento y una costumbre, y haber convertido todos esos cuadernos en un libro quizás tenga algo de capricho", asegura Ortiz. Capricho o no, los cómics de viajes seducen también a artistas como el francés Guy Delisle, que lleva años documentando sus peripecias en Corea del Norte, Birmania o Jerusalén, o el estadounidense Joe Sacco, que convierte sus reportajes en cómics como Notas al pie de Gaza (Random House). "El cómic", dice Sacco, "posee una fuerza que no tiene ninguna otra forma de reportaje". Por paisajes menos arriesgados pero más literarios deambulan los dibujos del asturiano Alfonso Zapico. Tras dedicar tres años a trabajar en Dublineses, novela gráfica centrada en James Joyce, aún le quedaron ganas de inmortalizar en La ruta Joyce (Astiberri) su paso por ciudades como Dublín, Trieste, París y Zúrich, siguiendo las huellas del escritor para documentar su cómic. Con gente así, normal que ya nadie envíe postales.

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La ruta Joyce', de Zapico (Astiberri).








El Pais, revista ICON Nº34 Diciembre 2016