lunes, 7 de marzo de 2016

COMO ENMARCAR UN 'MORTADELO'

 Puede usted invertir en un Picasso para su salón o en un número de 'Spiderman', que su bolsillo sufrirá lo mismo. Las subastas de cómics se han convertido en algo muy elevado

TEXTO_Aitor Marín


Página de Spirou dibujada por Franquin y vendida por 60.000 euros 


EN SU PRIMERA SUBASTA EN ASIA, celebrada los días 5 y 6 del pasado octubre en Hong Kong, la casa Artcurial obtuvo 7,25 millones de euros, algo por debajo de lo previsto. La culpa la tuvo el cuadro de Picasso Busto de mujer (1967), valorado entre 2,5 y 3 millones de euros, que no encontró comprador. No ocurrió lo mismo con los originales de cómics que puso a la venta en la capital asiática y que reportaron a la empresa 3,8 millones de euros. Incluso un coleccionista asiático pagó 1,1 millones de euros por un dibujo del álbum de Tintín El loto azul. Dice Eric Leroy, especialista en cómics de esta casa de subastas que lleva cinco años ofreciendo ilustraciones originales, que los compradores se han dado cuenta de que queda igual de bien colgar de la pared del salón una viñeta que un cuadro. Con un valor añadido: conecta en cierto modo con su infancia, el principal motor del gusto. "La fuerza de nuestro negocio radica en que todo el mundo ha leído tebeos. Este es un mercado que toca a los jóvenes, pero también a las clases medias y profesionales liberales de entre 30 y 50 años", cuenta.

Portada original de Francisco Ibáñez para 13 rue del Percebe

El reconocimiento del original del cómic como obra de arte está creando un mercado cada vez mayor. También la casa de subastas británica Christie's se lanzó en abril de 2014 a vender dibujos de autores tan populares como Uderzo (Astérix), Franquin (Spirou) o Edgard P. Jacobs (Blake y Mortimer). Las ventas rozaron los cuatro millones de euros. En un mundo tan caprichoso como el del arte -por un cuadro de Van Gogh se ha llegado a pagar 66 millones de dólares-, esta cantidad no parece espectacular, pero es un síntoma de que los precios aquí también se disparan. La prueba: la fiebre que provoca cualquier garabato que haya salido de los limpísimos pinceles de Hergé. Una ilustración suya de 1937 para las guardas de uno de sus álbumes alcanzó en 2014 los 2.665.000 euros, lo que supone un récord mundial. Hasta entonces, lo más caro relacionado con el noveno arte era un ejemplar en perfecto estado del número uno de Action Cómics, donde se veía por primera vez a Superman (1938). El tebeo rozó en 2011 los dos millones de euros.



  Portada de Todd McFarlane para The Amazing Spider-Man adquirida por 606,790 euros

 Plancha de La mujer trampa, de Enki Bilal (361.000 euros)

"Hace unos años, los precios eran más normales, y me da la sensación de que podríamos estar acercándonos a algo parecido a una burbuja inmobiliaria", advierte Rafael Amat, autor del blog Artcomicenventa. Su web pretende dar a conocer este mundo y permite además acceder a páginas y tiendas online nacionales e internacionales de venta de originales.

En la subasta de Christie's también se colaron algunos trabajos de autores españoles, como Miguelanxo Prado, Premio Nacional de Cómic en 2013. Dentro de los artistas nacionales, Amat sitúa como los más buscados a Francisco Ibáñez (Mortadelo y Filemón, Rompetechos) y Jan (Superlópez), que conservan la mayor parte de sus originales. "Al no haber demasiada oferta en el mercado, se revalorizan", explica. Entre los estadounidenses, priman las planchas de superhéroes y los clásicos. "Artistas como Jack Kirby, la etapa de SpiderMan de Steve Ditko o las tiras de Snoopy, de Charles Schulz. También John Byrne, quien se ha revalorizado muchísimo en los últimos años, hasta el punto de que algunas de sus páginas de X-Men han alcanzado los 60.000 euros". En Europa, se cotizan el cómic franco-belga de Hergé, Uderzo o Franquin, y autores como el italiano Milo Manara (El clic).

El número de obras disponibles en el mercado es uno de los factores que sitúa a los autores europeos por delante de los estadounidenses en lo que a precio se refiere. "Los primeros tienen un modo de rebajar más de autor, lo que implica una menor producción. Detrás de un tomo de la Marvel o la DC suele haber un trabajo en cadena: un dibujante a lápiz, otro que entinta, otro colorista... Sin embargo, en Europa suelen recaer todas las funciones en la misma persona. Ahí tenemos ejemplos como Moebius, Hergé, Morris o Peyó (Los pitufos)", continúa Rafael Amat, que tiene un consejo para aquellos que quieran iniciarse en este tipo de coleccionismo: "Que no empiecen, esto es como una droga". 




Portada de El garaje hermético, de Moebius (280.000 euros)

  Ilustración de Tardi (125.800 euros) 

 Página de guarda de Hergé para un álbum de Tintín publicado en 1937 y vendida en 2014 por 2.665.000 euros.


revista ICON nº25 marzo 2016, El Pais

Realidad paralela (Manuel Jabois, por Marcos Martín)







 revista Smart Jot Down marzo 2016, número 6, El Pais











Una verdad incómoda


Por Patricio Pron

"HAY DEMASIADAS NOVELAS miserables, y demasiada miseria. Este libro no es uno de esos", advierte la narradora de Una entre muchas a su lector; sin embargo, su historia no puede ser más dura: entre los 10 y los 16 años de edad (es decir, entre 1975 y 1981), la autora, cuya identidad es un misterio, fue víctima de abusos sexuales por parte de tres hombres adultos.

El año 1975 fue (además) en el que se hicieron públicos los primeros asesinatos del que sería llamado "el Destripador de Yorkshire", quien abusó sexualmente de y asesinó a 30 mujeres e hirió grave-mente a otras 9 entre ese año y 1981 (la historia será recordada por los lectores de las novelas del Cuarteto de Red Riding de David Peace); investigaciones internas de la policía de ese condado demostraron más tarde que los agentes habían tenido al asesino en sus manos prácticamente desde el comienzo de la investigación, pero que una serie de errores y prejuicios llevaron a que éste se librase una y otra vez de estar entre los principales sospechosos: la convicción de que el asesino no debía de ser una persona "normal" y de que, al igual que Jack el Destripador (sobre el cual la prensa británica modeló su figura), éste sólo escogía como sus víctimas a prostitutas.

Muy posiblemente, la suposición de que el asesino de Yorkshire "sólo" se interesaba en las meretrices haya traído algo de calma a la traumatizada sociedad civil del condado, pero la inexistencia de pruebas para sostener esa hipótesis y el hecho de que no todas las víctimas ejercían la prostitución constituían, como demuestra la autora, una expresión del gesto incluso más inquietante (y desafortunadamente habitual) de culpar del abuso sexual a la víctima y no al victimario, como si la violencia sexual constituyese un castigo en cierto sentido previsible y supuestamente merecido por el ejercicio de una actividad que, como la prostitución, la sociedad condena, pero a la que recurre con frecuencia. La autora sabe de lo que habla: cuando los abusos de los que había sido objeto se hicieron conocidos, su padre la insultó y sus compañeros de colegio comenzaron a llamarla "guarra" y a apartarse de ella como si los abusos de los que había sido víctima hubiesen sido provocados por ella de algún modo.



Una entre muchas
Una
Traducción de Santiago García Astiberri Bilbao, 2016 208 páginas 19 euros

"La verdad es horrible, pero", sostiene Una, "debemos aprender de ella (...). Entonces, ¿cuál es la verdad? Tal vez sea algo como esto: la gente ordinaria es capaz de practicar una violencia extraordinaria. Las mujeres y las niñas no son ni vírgenes ni putas. Nada de eso tiene gracia". En otro sitio, la autora afirma: "Los que sobreviven son la prueba viviente y parlante de que los efectos de la violencia sexual son superables", pero la suya no es ni pretende ser una historia de superación, sino más bien el testimonio de lo que fue crecer bajo la sombra del Destripador de Yorkshire y en un contexto de desempleo masivo, protestas por la pérdida de derechos laborales, violencia pública (IRA) y privada, alcoholismo y violencia doméstica, hipocresía (los increíbles abusos sexuales del presentador televisivo Jimmy Savile corresponden a este periodo), ineptitud policial y machismo, al que la autora debió sumar el dolor de haber sido víctima de abusos.

Una entre muchas (una solución inteligente de traductor y editores a las dificultades de traducción del título original, Becoming Unbecoming) es, pues, un testimonio, pero también una advertencia a los lectores de que la violencia sexual adquiere muchos rostros en nuestra sociedad y que la permea por completo; sus recursos y bibliografía final pueden hacer pensar que se trata de un texto destinado al uso práctico, pero Una entre muchas es también un extraordinario tour de forcé en el que su autora recurre a metáforas visuales del abuso y de la culpa de extremada delicadeza (árboles, insectos, vestidos para muñecas de papel, crisálidas) para narrar una verdad incómoda pero que es necesario (de hecho, es muy necesario) que escuchemos.

EL PAÍS BABELIA 05.03.16


NUEVOS CONTRATOS CON LA VERDAD


Por Jorge Carrión

La fusión de periodismo y cómic revoluciona con técnicas híbridas el arte de contar la realidad

En enero, la prestigiosa revista italiana Internazionale publicó un reportaje de 40 páginas sobre el asedio de Kobane, población siria en la frontera con Turquía. La firmaba Zerocalcare, autor de tebeos. El formato, por tanto, era periodismo en viñetas. El número se agotó en pocos días. En algún momento del siglo XIX se estableció un contrato entre los periodistas y la opinión pública en cuya letra pequeña se decía que, pasara lo que pasara, había que preservar la objetividad. Un siglo después de la primera bomba contra ese mito (la del modernismo: Rubén Darío, José Martí...) y medio siglo después de la segunda (la del nuevo periodismo americano: Rodolfo Walsh, Gabriel García Márquez,




Comic de Dan Archer a partir del testimonio de un abogado en San Francisco

Truman Capote, Hunter S. Thompson...), el reporterismo en cómic desactiva todas las convenciones del realismo objetivista. Por lo general está narrado en primera persona, no tiene intención fotográfica y recurre a los recursos de un lenguaje (el icono, el símbolo, la onomatopeya, la caricatura...) que distorsiona por principio, que no sabe ni quiere ser literal. El estilo de Zerocalcare es sucio, grotesco, underground; pero convence por su verdad.

Internazionale no es el único ejemplo de medios impresos que apuestan por ese lenguaje documental, en franca expansión en nuestras conciencias. En la misma Italia encontramos desde 2009 la revista Mamma!, de periodismo y sátira ilustrados; y el Corriere délla Sera impulsó en 2013 la colección Graphic Journalism, con títulos imprescindibles de la no ficción en viñetas como Persépolis, de Marjane Satrapi, o Shénzhen, de Guy DeLisle. Paralelamente, en Francia se han consolidado dos proyectos ambiciosos e innovadores: la revista XXI, con un reportaje en cómic en cada número, y La Revue Dessinée, la única publicación periódica documental que yo conozca íntegramente dibujada. Opinión y crónica, con humor o sin humor, en historietas.

Autores como Igort, Claudio Calia, Sophie Yanow o el precursor del género, Joe Sacco, además de publicar regularmente en revistas y diarios de prestigio, editan sus viajes e investigaciones de largo aliento en forma de novela gráfica. Pero son solo dos de todas las opciones posibles. Proliferan las ilustraciones que se convierten en documentales mas o menos animados. O los trabajos cross-media. Las hibridaciones son infinitas. Vivimos una época de adaptaciones y metamorfosis. 'Todos vuelven', de Gabriela Wiener, nació como un guión de crónica radiofónica, mutó en texto para la revista argentina Anfibia, se transformó en cómic con dibujos de Natacha Bustos para la peruana Cometa —con 30 páginas más, para XXI— y terminó como epílogo de su libro Llamada perdida. En cada uno de esos lenguajes y continentes fue encontrando lectores distintos. Nuevos contratos de lectura. Como los que a partir de ahora encontrará Che Guevara. Una vida revolucionaria, la biografía de Jon Lee Anderson, que se está convirtiendo en una trilogía en cómic gracias al arte del dibujante José Hernández y la apuesta de la editorial Sexto Piso.

En términos de recepción, que la realidad esté dibujada, a menudo con el autor en su interior representado con rasgos caricaturizados, provoca en el lector una empatia automática, que lo conecta emocionalmente con los libros infantiles y los tebeos y los dibujos animados, con una representación más amable de lo real (aunque el cómic sea durísimo). En términos de producción, en una época de invasión tecnológica constante, en que todo lo que digas o hagas puede ser grabado, en que el turismo saquea iconográficamente los territorios que visita, el periodismo dibujado recurre a herramientas blandas, que se ganan la confianza de las autoridades y de los entrevistados porque no son vistas como amenazas. El lápiz y el papel no están prohibidos en las cárceles, ni siquiera en las dictaduras más herméticas. Dan Archer comenzó su carrera de periodista en Old Bailey, el tribunal penal más antiguo de Londres. Fue allí donde se dio cuenta de que el dibujo era un instrumento muy poderoso para contar historias que no se pueden grabar tecnológicamente. Entre sus cuadernos de entonces y sus proyectos actuales de cómics en pantallas simultáneas e inmersión en realidad virtual se abre un abanico de estrategias para la realidad. Las une la convicción de que todos los medios cuentan. Y de que hay que renovar constantemente nuestros pactos con la verdad.

Jorge Carrión es escritor. Ha publicado la crónica en cómic Barcelona. Los vagabundos de la chatarra (Norma) con Sagar.


Publicado en el suplemento Ideas de El Pais, domingo 6 de marzo de 2016


viernes, 4 de marzo de 2016

Morrison 'superstar'

ECC reedita 'Zenith. Fase Uno', uno de los títulos primerizos del escritor escocés, serializado originalmente en la revista británica '2000 AD'.

JAVIER FERNÁNDEZ 




ZENITH. FASE UNO. Grant Morrison, Steve Yeowell. ECC. 128 páginas. 14,95 euros.

Mes tras mes, Grant Morrison sigue fuerte en la mesa de novedades. Tan pronto concluye la edición o reedición de alguna de sus obras, una nueva recopilación llega para ocupar el hueco, y, a este ritmo, pronto estará disponible en librerías la práctica totalidad de su bibliografía (aprovecho, ya que estamos, para recordar que sigue inédita en nuestro idioma la vieja y polémica serie The New Adventures of Hitler, por si alguien se atreve a rescatarla). Como quiera que la mayoría del trabajo de Morrison se ha venido desarrollando en el seno de DC, la editorial que más títulos del escocés nos ofrece por estos lares es ECC. Solo en este mes de febrero nos han llegado tres estupendos tomos que paso a recomendarles.

Comenzando por lo más antiguo, Zenith. Fase Uno es la reedición de uno de los títulos primerizos del escritor, serializado originalmente en la revista británica 2000 AD desde su número 535, alumbrado allá por 1987. Con estupendos dibujos en blanco y negro de Steve Yeowell, Zenith fue algo así como la carta de presentación de Morrison, quien tejió un originalísimo tapiz de superhéroes y referencias a la cultura pop, tan refrescante y desenfadado que le abrió a toda velocidad las puertas del mercado estadounidense. Esta esperada nueva edición de ECC no solo mejora la calidad de la impresión, sino que, además, incluye una amplísima cantidad de extras como bocetos originales o las portadas a todo color de los números correspondientes de 2000 AD. También a color van algunas de las páginas interiores, para gozo de los lectores que antes las leímos en blanco y negro. En total serán cuatro tomos, que no deben faltar en la biblioteca de cualquier aficionado al género de superhéroes.

El zoo humano es la primera de las tres entregas que compondrán la recopilación de la influyente etapa de Morrison al frente de Animal Man. Este fue el primer trabajo suyo para una DC que, en la década de los 80, andaba buscando talento en el Reino Unido y, como ya he apuntado, percibió el potencial del autor de Zenith. La propuesta de Morrison para Animal Man fue rompedora, con sus alegatos en pro de los derechos de los animales y sus numerosos elementos metaficcionales, que aún hoy sorprenden por la originalidad y la efectividad de la puesta en escena. En el tablero de dibujo, un discreto Chaz Troug añade cierto encanto naif a uno de los títulos clave de la escena superheroica de su tiempo. Este primer tomo incluye los números 1 a 9 de la serie original (1988-1989), junto con las impactantes portadas de Brian Bolland y un prólogo firmado por el propio Morrison.


Y ya de este siglo, tan reciente que aún tiene fresca la tinta, nos llega Superman y los Hombres de Acero, con el que da comienzo la recuperación en tapa dura de la reinvención del primer superhéroe emprendida a raíz de los Nuevos 52. El tomo en cuestión imprime los números 1 a 8 del volumen 2 de Action Comics (2011-2012), con un puñado de portadas alternativas y demás material extra. Otro cómic que no tardará en ser calificado como clásico.

Malaga Hoy


La última pirata

JAVIER FERNÁNDEZ



NEMO: RÍO DE FANTASMAS. Alan Moore, Kevin O'Neill. Planeta. 64 páginas. 8,95 euros.

Los fanáticos de La Liga de los Hombres Extraordinarios hemos disfrutado como enanos con la edición de la trilogía de Nemo, un entretenidísimo spin-off que recupera el sabor original de la célebre serie de Alan Moore y Kevin O'Neill. Comenzada con Nemo: Corazón de hielo y continuada con Nemo: Las rosas de Berlín, la citada trilogía alcanza su clímax en Nemo: Río de fantasmas, ambientada en la Sudamérica de 1975 y protagonizada por una Janni Dakkar octogenaria que remonta el Amazonas con el mítico Nautilus, acosada por los fantasmas de su pasado.

Como es natural en el escritor, y más en un tebeo relacionado con La Liga, el presente volumen contiene numerosas referencias a la cultura popular, pero el peso de estas no acaba lastrando la lectura, como puede aducirse en los últimos títulos de la serie madre. A fin de cuentas, de lo que se trata es de proponer una historia de aventuras, un tebeo de serie B, si se quiere, que seduzca y divierta sin más quebraderos de cabeza. Ahora que la novela gráfica se ha convertido en un territorio poblado de temas importantes y argumentos serios, Moore parece más empeñado que nunca en escribir cómics ligeros (siempre para sus estándares), y uno no puede sino aplaudir que haya títulos como este, fieles a la mejor tradición del pulp y del propio medio de la historieta. El apartado gráfico, por su parte, sigue deparando aciertos y momentos memorables gracias al buen hacer de un inspirado O'Neill, al que se le nota cuánto disfruta con los guiones de Nemo. Con su aparente sencillez, su tono paródico y la esperada profusión de splash pages (a las que cabría agregar las guardas impresas a todo color), el dibujante británico termina de redondear un producto que hará las delicias de todo el que quiera pasar un buen rato. Chicas nazis en ropa interior, piratas, dinosaurios, monstruos de la laguna, aeronaves, tanques anfibios, robots y malvados inmortales se dan cita en este impagable Río de fantasmas con el que concluyen las aventuras del heredero al trono del mismísimo Capitán Nemo.

Malaga Hoy

jueves, 3 de marzo de 2016

Portentoso Tezuka

JAVIER FERNÁNDEZ



FÉNIX, 11. Osamu Tezuka. Planeta. 456 páginas. 25 euros.


El undécimo volumen de Fénix contiene la segunda parte de la saga titulada Sol, serializada en su origen entre los números de enero de 1986 y febrero de 1988 de la revista Yasei Jidai y situada temporalmente entre La época Yamato y El pájaro de fuego. La portentosa serie de Osamu Tezuka figura entre los mejores tebeos de la Historia, a pesar de que se quedó inconclusa por la muerte del maestro. En sus últimos años, Tezuka declaró que los lectores debíamos considerar cada saga por separado, de modo que la ausencia de final resulta mucho menos importante que el camino recorrido. La presente recopilación emprendida por Planeta abarcará 12 tomos, de modo que ya casi podemos celebrar que se haya vertido en nuestro idioma la totalidad del título preferido de su autor. El volumen se completa con una valiosa sinopsis manuscrita por el propio Tezuka.

Malaga Hoy


Violencia y erotismo

JAVIER FERNÁNDEZ

HANZÔ. EL CAMINO DEL ASESINO, 9. Kazuo Koike, Gôseki Kojima. ECC. 448 páginas. 14,95 euros.


Hace pocas semanas les anunciaba que se había completado la edición en ocho volúmenes de El hombre sediento, y ya le va tocando el turno a Hanzô. El camino del asesino, el fenomenal manga histórico de Kazuo Koike y Gôseki Kojima, pues ha visto la luz el noveno de los diez números de que constará la colección de ECC. En este tomo, el protagonista Hanzô se disfrazará de anciano y se infiltrará en el círculo cercano a Shingen, poniendo a prueba a los ninjas del enemigo más peligroso de su señor. Intrigas políticas, violencia y erotismo se entrelazan en esta obra maestra de los celebrados autores de El lobo solitario y su cachorro, publicada originalmente entre 1978 y 1984 y por fin disponible al completo en nuestro idioma.


Malaga Hoy

martes, 1 de marzo de 2016

Raf, el padre de Sir Tim O’Theo

 Jordi Canyissà restituye la memoria de un icono del dibujo humorístico barcelonés de la escuela Bruguera a quien no se había hecho justicia

Raf, el padre de Sir Tim O’TheoRaf, dibujando a Sir Tim O’Theo (Amaníaco Ediciones)

PERE GUIXÀ 29/02/2016

Esta biografía del dibujante humorístico barcelonés Joan Rafart Roldán, Raf (1928-1997), revela que, si bien fue un autor insigne de Bruguera, difícilmente se le puede clasificar en el llamado estilo Bruguera. De hecho, para Raf y otros profesionales, el estilo Bruguera no fue sino el intento editorial de homogeneizar la creatividad de sus autores, de bruguerizar sus cabeceras, algo a lo que el dibujante siempre se resistió sin aspavientos. La biografía muestra la tensión entre el indudable estilo de Raf y los cauces de la industria.

Raf llegó tarde a la edad del oro del cómic (de los años 40 a 60), y se encontró una generación nueva cuando despuntó el cómic de autor (en el cruce de los años 70 y 80). La biografía analiza con mucho detalle el período entre los años 60 y 68, cuando trabajó internacionalmente.

Raf era anglófilo por bastantes motivos, y es sobre todo en sus dibujos para revistas británicas (Radio Fun, Film Fun, Buster y Tiger) donde creó varias series que siempre insistió en que fueran firmadas, aunque las agencias inglesas no lo permitiesen. De esta anglofilia, se gestó uno de sus grandes personajes, Sir Tim O’Theo.


Portada de "Raf. El 'gentleman' de Bruguera" (Amaníaco Ediciones)

¿Por qué Raf era un gran dibujante? El libro lo explica con alegría. La composición de la viñeta, el uso inusual de la perspectiva, el ligero contrapicado, un trazo menos redondeado de lo habitual, el gusto por el detalle que crea un segundo plano, el uso versátil de la técnica, la velocidad y la seguridad de ejecución, la importancia reconocida del guión, la elegancia del estilo, el aroma y la ternura gráficos, la renovación visual general de la historieta, todo esto se explica de modo significativo. En 1966, el dibujo de Raf era espléndido, según dice Ca­nyissà.

En los últimos años de su carrera, quedó un tanto relegado. Su temperamento tranquilo y afable escondía el afán de ir variando siempre de publicaciones, lo que en cierto instante, cuando el cómic disputó su espacio con otras formas de entretenimiento, fue inoportuno. Como ayudante de otros dibujantes, fue un desatino pues le resultaba imposible que no se viera su mano. Un cierto desengaño esquinó su prestigio hacia tan sólo unos cuantos profesionales y lectores.


Una viñeta que evoca a la serie más popular de Raf, la de Sir Tim O’Theo. ARCHIVO
Los compañeros de oficio (Conti, Gin, Papaseit, Escobar, Ibáñez, Peñarroya,Vázquez, El Perich, Andreu Martín...), la parte jocosa del ambiente laboral, sus grandes personajes(Sir Tim O’Theo, Doña Lío, Mirlowe&Violeta...),la gran huella brugueresca y las publicaciones posteriores (Guai!, ElJueves, Puta Mili, Creepy...), la influencia inicial de Junceda, el marchamo de ser un heredero de Opisso, su aportación al dibujo animado (sobre todo en el film El mago de los sueños),la afición por el equipo de fútbol del Espanyol, la dificultad de reconocer sus derechos de autor, el premio del Salón del Cómic de 1992, además de una muestra gráfica amplísima de su trabajo, revelan un libro de fuste que, tras repasar la trayectoria profesional y humana, alcanza su objetivo. Restituir la memoria de Raf.



Raf. El 'gentleman' de Bruguera
Jordi Canyissà
Amaníaco ediciones
Páginas: 416
Precio: 20 euros


La Vanguardia


MEMORIAS DE GUS Raul Arias + Nacho Moreno (Y van Tr3s)













































El Pequeño Pais año 2005


DANIEL CLOWES SALVADO POR LOS CÓMICS





El autor de Ghost world lleva toda su vida dando voz a los inadaptados. En Paciencia, ya ni pertenecen a nuestro tiempo

Por Guillermo Arenas



Rápido: pregúntale a cualquiera con mínimas nociones de cómic el nombre del primer autor que le venga a la mente. Puede que el interlocutor sea fan de los mundos desasosegantes y oníricos de Charles Burns, o que le guste perderse en los minuciosos universos de Chris Ware, pero es casi más probable que el nombre que aflore sea el que falta en el Olimpo de la novela gráfica estadounidense. Porque Daniel Clowes es parte de la realeza del cómic actual. Y, como sus compañeros de pedestal, ha llegado a serlo tras pasar mucho, mucho tiempo solo. Salvo por la compañía de sus tebeos, claro.

"Simplemente con ver los dibujos de alguien puedes saber cómo fue su infancia", explica Clowes desde su casa en Oakland, California, donde vive con su mujer y su hijo adolescente. "Si las viñetas están llenas de personajes, era de familia numerosa. Yo fui muy solitario. Mi hermano mayor se fue de casa cuando yo tenía seis años, y el resto de mi infancia lo pasé con mis abuelos en medio del campo, sin gente alrededor. Era casi como vivir en una cárcel muy cómoda", confiesa soltando una carcajada un tanto incómoda. "No había manera de escapar de allí, ni de hablar con gente de mi edad. Así que supongo que me sentí salvado por los cómics. Eran un lugar seguro. Desde muy pequeño tuve la impresión de vivir dentro de mi propia cabeza, de crear mi propio mundo". 

Esos mundos han estado irremediablemente poblados por personajes que, como él, no encontraban la manera de encajar en su entorno. Es el caso de David Boring, el joven que intenta saber algo sobre su padre ausente, o de Wilson, el cuarentón que habla con todo el mundo pero en realidad no aguanta a nadie. Por supuesto, así eran Enid y Becky, las adolescentes inadaptadas y obsesionadas por lo pasado de moda de Ghost world. Paciencia, la mujer que presta su nom¬bre a su última obra, es la recién llegada a esa colección de criaturas que no encuentran su sitio. "Me gustan los personajes que están solos por elección propia, que se oponen al resto del mundo. Son mucho más interesantes", explica su creador.

En Paciencia, Clowes lleva esa desubicación a un nuevo nivel gracias a un arma secreta: los viajes en el tiempo. "Siempre me ha atraído mucho la idea de volver atrás", confiesa. "Es como una versión moderna de los cuentos de hadas, como el genio que te concede tres deseos. Es uno de esos impulsos primarios que tenemos todos, especialmente de niños". Pero no, él ya no se pasa la vida queriendo regresar para arreglar aquello que dijo o hizo. "Cuando llegas a una cierta edad, tienes tal acumulación de errores y arrepentimientos que se convierten en parte de tu historia. Si volvieses atrás, tendrías que cambiarlo todo. Y creo que de eso trata Paciencia: somos acumulaciones de errores".





VIAJE ALUCINADO
En Paciencia, editado por Fulgencio Pimentel, Clowes da una vuelta de tuerca a su universo. Crímenes, personajes white trash y viajes en el tiempo en un cómic que habita un mundo propio.



Un error imposible de cambiar, en su caso, habría sido no dedicarse al cómic. "Cuando empecé, a mediados de los 80, no ganaba mucho dinero", recuerda. "La situación no era sostenible, pero no había nada más que quisiese hacer. Pensaba que acabaría en un trabajo de oficina que no me interesaría en absoluto y que dibujaría por las noches". Cuando se encontraba "en un punto muy bajo", apareció Eightball, su mítica serie en la que presentó por primera vez algunos de sus títulos más conocidos, desde Como guante de seda forjado en hierro a El rayo mortal. "De repente, todo empezó a funcionar, y me di cuenta de que podría continuar en esto unos años más. Pero es como andar en la cuerda floja: tienes que continuar, no puedes pararte".

Eightball no solo le permitió vivir de sus cómics, sino también convertirse en uno de los historietistas más influyentes de las últimas dos décadas. Gran parte de ese auge se lo debe a Ghost world, cuya adaptación al cine (con guión del propio Clowes) catapultó su fama a principios de los 2000, con unas jovencísimas Scarlett Johansson y Thora Birch como protagonistas. "No tengo ni idea de por qué esa obra fue tan popular", admite. "Me resulta curioso que todavía haya chicas que se sientan cercanas a Enid y Becky, porque no me parecen hijas de su época. Ellas intentaban evitar cualquier cosa moderna, era parte de su personalidad. Pero quizás sea porque mucha gente ha vivido una amistad como la suya, con la que puede identificarse".

En otras ocasiones, esa influencia que ha ejercido se ha vuelto contra él. A finales de 2013, el actor Shia LaBeouf, en plena fase de delirio artístico-psicótico, subió a Internet el cortometraje Howard Cantour, calco casi exacto de Justin M. Damiano, una historia breve de Clowes. Por supuesto, sin acreditar a su autor original. "Una semana antes de aquello me robaron un coche que había tenido desde hacía años. Quería regalárselo a mi hijo", recuerda el plagiado. "Lo acabaron estrellando contra un árbol. Cuando me enteré de aquello me sentí exactamente igual. Es imposible cuantificar el tiempo que empleas en crear algo así, no es solo lo que tardas en escribir y dibujar. Se trata de todo lo que has vivido y pensado hasta llegar allí".

Ese es el grado de intimidad con el que vive sus historias. Como Paciencia, en la que ha estado trabajando cinco años y cuya publicación es un acontecimiento en el mundo del cómic. La siguiente dosis de Clowes no se verá en papel, sino en la pantalla. La versión cinematográfica de Wilson, dirigida por Craig Johnson (The skeleton twins) y con Woody Harrelson y Laura Dern al frente del reparto, es su nueva incursión como guionista. ¿Y después? Después, la libertad absoluta: "Me encuentro en uno de esos raros momentos en los que puedo empezar cualquier proyecto que se me ocurra, así que voy a intentar preservar esa sensación de no tener nada sobre mi cabeza. Es divertido encontrarse en esa fase de exploración, pero también hay algo muy abrumador en no tener límites. Veremos, veremos". ©

El Pais de las Tentaciones número 10 - Marzo 2016



Emily Carroll El miedo nunca muere


Lecturas no obligatoras por Tereixa Constenla




'Cruzando el bosque' se publicó en inglés en 2014 con buenas críticas de la prensa anglosajona, incluidas alabanzas de dos especialistas como Scott McCloud yPaul Gravett. Es la primera novela gráfica de Emily Carroll, que hasta ahora había trabajado como ilustradora y autora de web cómics.y mereció en 2015 un Premio Eisner. Ese mismo año también recibió un Ignatz (galardón que distingue las obras y autores más destacados del cómic independiente) como mejor artista.

La ilustradora Emily Carroll (London, Ontario, 1983) fue una de esas niñas de fe en la lectura y en los monstruos. Cada noche leía y temblaba ante el momento de dejar de hacerlo. Temía que al extender el brazo para apagar la luz, algo o alguien invisible-pero-que-estaba-allí la agarraría e introduciría en el país del mal. Al crecer, la razón nos blinda contra los miedos infantiles que fabrica la propia imaginación. Pero la razón resulta una coraza endeble cuando alguien combina los elementos adecuados para conectar de nuevo nuestra fantasía con nuestra sinrazón.

En Cruzando el bosque (Sapristi), Emily Carroll lo hace con tal eficacia que ha sido recompensada con alguno de los galardones más reconocidos del cómic. Recurre a los elementos convencionales del terror (oscuridad, bosque, nieve...) para construir cinco historias escalofriantes, apoyadas sobre unos textos escuetos y eficaces y, especialmente, unas ilustraciones de belleza sobrenatural. Un efecto estético que recuerda el poder del Drácula de Francis Ford Coppola. En estos cuentos góticos no hay, lógicamente, electricidad ni apenas coches. Las víctimas viajan en carruaje, habitan en casas de madera y se pierden en bosques de árboles grandiosos. La Luna siempre está llena, y el Sol, en el ocaso. Abundan las madres ausentes y los padres que toman decisiones equivocadas. Hay complejos de culpa que desencadenan catástrofes del más allá y envidias que conducen a tragedias del más acá. En honor a las reglas del juego, la desobediencia infantil acaba mal. Aunque también la debida obediencia acaba como el rosario de la aurora. En su epílogo final, una versión libre de Caperucita, donde la niña logra atravesar el bosque de noche sin tropezar con su depredador, un lobo apenas esboza¬do con dientes y córneas señala la gran paradoja: "Has de cruzar estos bosques cada vez y para evitar al lobo deberás tener suerte cada vez..., pero al lobo le basta tener suerte una vez". Lo que demuestra Emily Carroll en Cruzando el bosque es que los viejos cuentos de terror nunca mueren •


El Pais Semanal nº2.057 / 28.02.2016