sábado, 7 de marzo de 2015

Subasta en Christie´s de Historietas e Ilustraciones



Por todo lo alto, una subasta en las salas Christies, planchas e ilustraciones de historietas. Una colección (de un tal Barbier) que comenzó hace 20 años, y según cuenta su propietario, cuando comenzó le tomaban por loco. No se si la subasta al completo pertenece a una misma persona, y aunque no fuese así, mi admiración y mi envidia más corrosiva. 

Se puede descargar el catálogo en pdf, y contemplar absorto una selección de obras de la historieta, digna de un museo, entre muchos de los mejores autores que ha dado este gran arte. La lista es larga, y la mayoría son franceses, pero es que muchos son de Francia, incluso los autores de otros países que incluye el catálogo (por ejemplo los españoles) han desarrollado su carrera en Francia. En total, 440 páginas repletas de la Historia reciente de la historieta a la que alguien con bastante dinero podrá poseer en propiedad dentro de poco.

Como detalle curioso, al menos para mí, es ver como hay originales de Jose Luis Munuera, Das Pastoras, Roger, Ana Miralles, Juanjo Guarnido y Luis Royo. 

He seleccionado para mostrar unas cuantas de las obras que serán subastadas de autores como: Uderzo, Milo Manara, Enki Bilal, Schuiten, Franquin, Morris, Edgar P. Jacobs, Loisel, Giraud, Hermann, Jijé, Juillard, Philip Delaby, Mezieres, Guarnido, Yves Chaland, Ana Miralles, Paolo Serpieri, Moebius y Tardi. Del resto, les recomiendo que vean el catalogo de la subasta, es algo digno de admirar.













































































































































































viernes, 6 de marzo de 2015

Hulk desencadenado

Panini recupera los nueve tebeos de 'The Rampaging Hulk' en Marvel Limited Series: una edición compacta, con excelente calidad de reproducción.


JAVIER FERNÁNDEZ





Marvel Limited Edition. The Rampaging Hulk. Doug Moench, Walter Simonson, Alfredo Alcalá, etc. Panini. 336 páginas. 37,95 euros.

En la segunda mitad de la década de 1970, antes de que la Patrulla-X y demás mutantes acapararan la atención, Hulk era uno de los personajes estrella de Marvel. En palabras de Julián M. Clemente, que firma el prólogo del presente volumen, la popularidad del gigante esmeralda estaba "solo por detrás de (la de) Los Cuatro Fantásticos y Spiderman". Prueba de ello es que logró el salto a otros medios como las tiras de prensa (antes lo habían hecho el trepamuros y el pato Howard, y un poco después le tocaría el turno a Conan, tres de los nombres señeros de la compañía en aquellos tiempos) o la mismísima televisión. Así, en noviembre de 1977 se estrenó el episodio piloto de lo que, a la postre, serían cuatro años de aventuras en la pequeña pantalla de un dúo inolvidable: Bill Bixby y Lou Ferrigno. Y el asalto a los periódicos de la mal nombrada Masa (que es como la editorial Vértice tradujo al castellano la palabra hulk, cuyo verdadero significado es carraca, armatoste o gigantón) comenzó en octubre de 1978, con una tira firmada en inicio por Stan Lee y Larry Lieber que duró poco más que la teleserie.

Un pelín antes de esta fiebre verde, Marvel reforzó la presencia del personaje con una segunda cabecera, titulada The Rampaging Hulk. Fue una revista en blanco y negro publicada bajo el sello Curtis Magazines, el mismo que alumbró títulos tan emblemáticos como Crazy Magazine o Savage Sword of Conan, por citar solo dos. El primer ejemplar llevó fecha de enero de 1977 y el experimento se prolongó ocho más, hasta junio de 1981. A partir del décimo número, la revista pasó a imprimirse a todo color, rebautizada simplemente como The Hulk!

Panini recupera ahora los nueve tebeos de The Rampaging Hulk en la colección Marvel Limited Series (solo las historietas e ilustraciones protagonizadas por el antihéroe, pues quedan fuera los complementos, algunos magníficos, de otros personajes como Bloodstone o Shanna). Son aventuras del Hulk primitivo y bestial, escritas todas por Doug Moench, excepto una firmada a medias por Jim Starlin y John Warner. La nómina de dibujantes, por su parte, incluye a Walter Simonson, Keith Pollard, el propio Starlin, Herb Trimpe y Sal Buscema, con entintados de Alfredo Alcalá, Tony de Zuñiga, Alex Niño, Jim Mooney y Rudy Mesina, y las extraordinarias cubiertas, impresas a color en esta edición numerada y limitada a 1.500 ejemplares, son obra de Ken Barr, Earl Norem y Starlin. El lector avisado verá que los argumentos presentan diversos desajustes con la continuidad del personaje, y es por eso que Marvel decidió más tarde que no forman parte de la historia oficial de Hulk. Como explicó Bill Mantlo en la cabecera The Incredible Hulk, son películas rodadas por la artista extraterrestre Bereet, uno de los secundarios que acompañan al protagonista en estas páginas. Leídos hoy, los cómics de The Rampaging Hulk no resultan tan impactantes como entonces, pero siguen teniendo su aquel. Máxime cuando se ofrecen en una edición compacta, con buen papel y excelente calidad de reproducción.


Malaga Hoy


Viaje a los orígenes

JAVIER FERNÁNDEZ


Marvel Gold. La llegada de los Vengadores. Stan Lee, Jack Kirby, Don Heck, etc. Panini. 560 páginas. 39,95 euros.

Fiel al anunciado compromiso de ofrecer a los lectores, a color y en cuidada edición, los 300 primeros números de Los Vengadores, Panini viaja al origen de la franquicia con La llegada de los Vengadores. Este nuevo tomo de la colección Marvel Gold contiene los primeros 22 números de la cabecera The Avengers, que vieron la luz con fechas de portada de septiembre de 1963 a noviembre de 1965 (y a los que se suma, como curiosidad, el singular The Avengers 1 ½, de Roger Stern y Bruce Timm, publicado en 1999). Todos los episodios clásicos fueron escritos por Stan Lee, con Jack Kirby y Don Heck en el apartado gráfico, y nunca está de más recordar que Kirby participó también en los argumentos de los pocos episodios que dibujó.

Por si alguien no lo sabe o no lo recuerda, Los Vengadores nacieron como respuesta marvelita al éxito de la Liga de la Justicia de América de DC, en medio del proceso de revitalización del género de superhéroes que se ha dado en llamar Edad de Plata. La filosofía de la serie consistió en reunir, en su lucha contra el mal, algunos personajes de la incipiente Era Marvel de los Cómics, más concretamente a cinco: la Avispa, el Hombre de Hierro, el Hombre Hormiga, Hulk y Thor, aunque la formación no estuvo propiamente cerrada hasta que el puesto del gigante esmeralda fue ocupado por el redivivo Capitán América, en el ya mítico número 4. Otro momento definitorio sucedió en el número 16, cuando el supergrupo cambió drásticamente de componentes (se marcharon los miembros fundadores e ingresó un atrevido puñado de novatos: la Bruja Escarlata, Mercurio y Ojo de Halcón), estableciéndose una dinámica de renovación continua que ha seguido hasta la actualidad. Menos preocupados que en otras series del entorno personal de los protagonistas, Lee y Kirby (y luego Heck) tejieron un entretenidísimo tebeo de acción, naíf y delicioso, verdadero epítome de lo que significa Marvel Comics. La llegada de los Vengadores es una celebración del mejor género de superhéroes, y merece figurar en cualquier tebeoteca.

Malaga Hoy


Un personaje misterioso

JAVIER FERNÁNDEZ




Marvel Gold. Los Vengadores: La llegada de Mantis. Steve Englehart, Don Heck, Bob Brown. Panini. 176 pp. 14,95 euros.

Marvel vivió una transición creativa con la llegada de nuevos talentos a principios de los 70. Los jóvenes escritores y dibujantes ingresaron en la compañía con intención de emular a sus predecesores, pero solo fueron capaces de hacer un trabajo significativo cuando dejaron de copiar y desarrollaron su propio estilo. En el caso de Steve Englehart con Los Vengadores, el punto de inflexión fue la aparición de Mantis, uno de los personajes más misteriosos de la historia del supergrupo. La llegada de Mantis recoge dicho momento y sienta las bases del memorable trabajo firmado por el guionista a partir de entonces. Van aquí compilados los números 109 a 114 de Avengers (todos de 1973), junto al 99 de Daredevil, escrito por otro recién llegado, Steve Gerber. A los lápices, unos envejecidos (pero no faltos de encanto) Don Heck, Bob Brown y Sam Kweskin.



Malaga Hoy

Entre Thomas y Englehart

JAVIER FERNÁNDEZ 




Marvel Gold. Los Vengadores: En guerra con los dioses. Roy Thomas, Barry Smith, Steve Englehart, Rich Buckler. Panini. 256 páginas. 25 euros.

En guerra con los dioses recoge los últimos episodios de la larguísima etapa del escritor Roy Thomas al frente de Los Vengadores y los primeros de otro de los guionistas fuertemente asociados al supergrupo: Steve Englehart. Como curiosidad, se incluye aquí un episodio de Thomas que adapta al género de superhéroes una historia de ciencia ficción del célebre Harlan Ellison y un arco argumental inspirado en ideas del joven Chris Claremont. En el apartado gráfico, destaca la trilogía dibujada por Barry Smith, que presenta una nutrida reunión de superhéroes en lucha contra el dios Ares. El tomo recopila los números 98 a 108 de la cabecera The Avengers, publicados en su día con fechas que van de abril de 1972 a febrero de 1973.

Malaga Hoy

El tormento de Francisco de Goya se hace cómic


La editorial francesa Glenat estrena su serie sobre grandes maestros de la pintura con un volumen dedicado al genio aragonés.

JAVIER ALBISU (EFE) / PARÍS


En la imagen, detalle de la portada de la obra.

Sordo, viejo y aislado, Francisco de Goya recubrió con pinceladas de tormento las paredes de su casa a través de catorce murales desgarradores que reflejan el lado más oscuro de la naturaleza humana: las pinturas negras. Poco se sabe de aquel furioso gesto creativo que ahora reinterpreta un cómic publicado en Francia, el país donde murió entre nostalgias un precursor de la pintura moderna nacido en 1746 en Fuendetodos, cerca de Zaragoza, y fallecido en Burdeos, en 1828.

Las 57 páginas que redacta Olivier Bleys y dibuja Benjamin Bozonnet inauguran una saga de treinta títulos sobre los grandes maestros de la pintura que edita Glénat y llegará a las librerías francesas este miércoles, a la vez que los tomos dedicados a Toulouse-Lautrec, Jan Van Eyck, Pieter Bruegel y Georges de la Tour.

Goya se centra en los días en los que el pintor residió en la Quinta del Sordo, una casa de campo situada en Carabanchel (Madrid), a orillas del Manzanares, donde pasó sus últimos años en España, entre 1819 y 1824, sin que se sepa mucho sobre su quehacer cotidiano. "Mezcla realidad con ficción. Como el trabajo de los historiadores del arte no ha respondido todas las preguntas, me tomo esa libertad", explica Bleys, que se interesa por un "período de misterio" en el que el artista "se enfrenta con sus obsesiones y sus demonios".

Veinte años después de perder el oído por unas fiebres que a punto estuvieron de matarle, el cómic presenta a un Goya de 73 años desencantado, enfermizo y convertido en un cascarrabias al que le duele la decrepitud de su país en tiempos de inestabilidad y guerra. Viudo y envejecido, el pintor se refugió en esa residencia ajardinada de dos pisos a las afueras de Madrid con Leocadia Zorilla, su ama de llaves y, probablemente, su amante. Con ellos vivía también Rosarito, hija de Leocadia y puede que de Goya. Un personaje ingenuo que funciona en el cómic como pasarela para acercarse a las pinturas negras que el maestro ejecutaba directamente sobre la pared, de noche y a la luz de las velas.

"Me interesaba la inocencia de la niña, que representa la alegría y la luz, en contraste con un hombre en el periodo final de su vida, a punto de renunciar al mundo", comenta Bleys. Rosarito, insomne, observa con fascinación a ese Goya irritable que consagra sus noches a pinturas como el magnético mural Saturno devorando a un hijo. "Su hermano, Titán, le ha cedido el trono del mundo, pero con una condición. Debe comerse a todos sus hijos", le lanza en un bocadillo el temperamental artista a la niña.

El relato toma cuerpo con el trazo tembloroso del ilustrador Benjamin Bozonnet, quien hunde sus viñetas goyescas en una España sórdida, embrutecida y despedazada por la guerra; un país atrapado entre las ideas liberales del invasor francés y la decadencia patria de la monarquía absolutista. Bozonnet reproduce el retiro del pintor a través "de la aridez de los paisajes, de una granja acondicionada de una forma muy minimalista y de un mundo bastante áspero en contraste con el que había conocido cuando vivía en el centro de Madrid".

Goya, un talento de origen humilde, protagonizó un ascenso social fulgurante en la corte madrileña y llegó a convertirse en primer pintor del rey Carlos III. Pero se desencantó por el empobrecimiento intelectual de un país donde la ultraconservadora Inquisición frenaba brutalmente las ideas liberales que llegaban de Europa. El artista, con una mala salud de hierro, vivió muchos años sumido en una contradicción: amaba a su patria pero deseaba que las tropas francesas avanzaran triunfalmente para evitar que miles de hombres murieran "aplastados como espigas bajo las botas de Napoleón", recuerda el cómic. Bleys y Bozonnet recrean ese período de "profunda crisis, de repliegue y quizá de depresión que le permitieron sumergirse muy profundamente en sí mismo y engendrar la increíble serie de pinturas negras", expuestas actualmente en el Museo del Prado de Madrid, remata el dibujante.

El tebeo concluye con una nutrida reseña biográfica sobre un genio capaz de representar las escenas más líricas y los instintos más sombríos en cuadros como La maja desnuda o Los fusilamientos del 3 de mayo. Enterrado en Burdeos en 1828, el cuerpo de Goya protagonizó un periplo con varias escalas hasta encontrar sepultura definitiva en la ermita de San Antonio de la Florida de Madrid. Su cráneo, sin embargo, lleva casi dos siglos desaparecido.


Malaga Hoy