jueves, 29 de enero de 2026

NOSOTROS SOMOS LOS MUERTOS N° 4 VARIOS AUTORES MONOGRAMA EDICIONES



NOSOTROS SOMOS LOS MUERTOS está cubriendo, calladamente pero con todo derecho, el hueco de revista de historieta que necesitaba el aficionado un poco inquieto, la revista que puede comprarse con la confianza en un ramillete de autores interesantes y otro de nuevos con un nivel medio que, de momento, marca un listón muy alto. Desde la privilegiada -no económica sino humanamente- posición de Max en el mundo de los dibujantes de aquí y de fuera, y con la - como a él le gusta llamarla- complicidad de Pere Joan, se pone en circulación este proyecto; primero, por la sana necesidad de salir, de sacar algo, y, más tarde, tras una inicial reacción de expectación, aumentando en ambición y en intenciones, guiado por un sólido criterio en la selección, deudor de esas amistades impagables que colaboran por amor al arte, pero orientado a ofrecer, aun bajo la apariencia de lujo que formato y precio representan, historietas reales.

Porque un riesgo importante, sufrido en el pasado por otras publicaciones que intentaron cubrir un espacio con la pretensión de cultural, consistía en que, dando libertad a la experimentación y a la exploración del medio, se reunían trabajos a veces muy en el borde del concepto de historieta, que se iban convirtiendo en la norma de una manera de entender el comic que se quería arte, buscando esa identidad precisamente en cualquier hibridación con las otras, "mayores" artes. Quizá se intentaba dignificar demasiado por referencia a lo de fuera, a lo ya respetado, y ganarse así un lugar en ese hipotético cielo, sin llegar a darse cuenta lo que de intrínseco desprecio al medio de la Historieta lleva agazapado dentro un planteamiento como ese.

La revista de Max, sin dejar de estar abierta, no quiere que la búsqueda de dignidades extra-historietísticas lastre el conjunto. Se ve (y se agradece) una voluntad de publicar tebeos, tradicionales o vanguardistas, pero legibles como historieta y presentados con cuidado, lujo y primor, procurando que sea su propio valor como piezas de lectura lo que hable de la dignidad y las posibilidades de este vapuleado y riquísimo medio. Este número 4 confirma, bastante bien ya, la dirección que habrá de tomar la revista. Los autores e historietas que ofrece mantienen las expectativas del brillante número 3 y permiten confiar en un futuro muy deseable. Esta vez se incorpora con mayor presencia gente del ámbito independiente americano de los que Max nos ofrece selectas piezas. Julie Doucet, con sus estrafalarios sueños dibujados, quizá lo más interesante de su DIRTY PLOTTE; Mazzucchelli; Max Andersson, aunque sueco, publica en Fantagraphics. Y el genio indiscutible de los '90, Chris Ware con su inquietante Jimmy Corrigan.

Max nos ofrece dos episodios de su nuevo personaje, Bardín el superrealista, en los que reinterpreta con agudeza y humor el mundillo de los surrealistas, apoyado en una ajustada iconografía. Gallardo aparece también, con su irrefrenable cachondeo. Además hay cosas de Portela/Iglesias, Laura Linhart... entre los que más pueden interesar de los nacionales. Del panorama continental no hispano, la personal iconografía y el imaginario sexual de Anke Feuchtenberger junto a, quizás, la romana Kati Kovács y su simpática historieta de corte indie USA, son lo que más destacaría. Un número lleno de cuadrinhos para leer. Gracias.

Enrique Vela


U, el hijo de Urich #5 julio 1997

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