miércoles, 18 de agosto de 2021
lunes, 16 de agosto de 2021
La historieta en lengua catalana
'Tax y Taxi' (1970), de Jan, son un pequeño marciano verdoso y su mascota, un gusano de seda gigantesco, que viajan en su aeronave espacial de planeta en planeta deshaciendo entuertos
GERARDO MACÍAS
11 Agosto, 2021
"Tax y Taxi". Guion y dibujos: Jan. Sugoi Ediciones, 2019.
La historieta española es de las más importantes a nivel europeo, gozando de su era dorada entre los años 40 y mediados de los 80. Históricamente, sus mayores centros de industria han sido Barcelona, Valencia y Madrid, por este orden de importancia, aunque muchos autores españoles trabajan para el extranjero. El español es la tercera lengua más hablada del mundo, lo cual ha contribuido a la expansión de las editoriales españolas.
Pero en España no solamente se han editado cómics escritos en español, sino también en las demás lenguas de España, como por ejemplo, entre otras muchas, la revista L'Infantil, un tebeo quincenal en lengua catalana fundado en 1951 por el Seminario de Solsona con el apoyo del entonces Obispo de esa Diócesis, el conocido Vicente Enrique y Tarancón. Su director era Climent Forner y Escobet. Desde 1963, fue editada desde Barcelona por Publicacions de l'Abadia de Montserrat. En ella colaboraron María Dolors Alibés, Coll, Rué, Subirats, Sayrach, Raf, Asensio, Clavé, Ivà, Albert Monteys, Picanyol, y Perich. También incluía cómics procedentes de las revistas francobelgas Le Journal de Tintín y Le Journal de Spirou, con obras, traducidas del francés, de autores como Roba, Aidans, Franquin y Uderzo. Su tirada era de 12.000 ejemplares.
El 1 diciembre de 1970, Jan, el famoso creador de SuperLópez, comenzó a publicar historietas en catalán en la revista L'Infantil, desde el nº 124 hasta el nº 183, del 15 de mayo de 1973, poco antes de que la publicación añadiese a su cabecera el subtítulo de Trezevents.
La aportación de Jan contrastaba con los demás contenidos de la revista, debido a la explosión de colorido e imaginación de su serie, Tax i Taxi. Tax es un marciano de reducidas dimensiones, con fixonomía humana, pero con la piel de color verde. Taxi es la mascota de Tax, y se trata de un gigantesco gusano de seda. Ambos van de planeta en planeta resolviendo conflictos. Como personajes secundarios, tenemos a Krakatof, archienemigo de los protagonistas, que trata torpemente de hacerles la vida imposible; y a Tixa, la prima de Tax, que vive en el planeta Venus.
En la historieta de presentación, Tax riñe a Taxi porque se está zampando las viñetas. Todas las historietas de Tax i Taxi son de una única página y no guardan ningún tipo de continuidad entre sí. Es decir, se podrían leer siguiendo un orden aleatorio. A pesar de eso, la evolución gráfica del autor ayuda a deducir en qué orden fueron creadas las páginas, ya que Jan evita los recuadros para usar viñetas trapezoidales, elipsoides o con formas irregulares.
Todo para conferir a la historieta otro aire, una forma inédita que no abundaba en el cómic español de su tiempo. Jan intentaba hacer una historieta para todos los públicos en la que lo importante fuese el relato y no el chiste. Para ello, fue modificando su estilo, con el fin de darle más plasticidad, actualizarlo, y lograr la creación de páginas con una calidad impresionante a todos los niveles.
Durante el breve período en el que Jan estuvo trabajando en esta serie, su principal compromiso laboral era la creación de muchísimas páginas para la Editorial Bruguera. Tenía sobrecarga de trabajo, pero, aún así, Jan no quiso dejar pasar la oportunidad, animado por el hecho de que se tratase de otra editorial distinta, lejos del encasillamiento de las propias señas de identidad de la Escuela Bruguera. También en catalán, publicó Jan estas historietas de Tax i Taxi posteriormente en la revista En Patufet. En 2019, Sugoi Ediciones, de Alicante, edita por primera vez toda la serie Tax y Taxi en español.
Juan López Fernández, más conocido como Jan (Toral de los Vados, León, 1939) obtuvo el Gran Premio del Salón del Cómic de Barcelona en 2002 y el Premio Ivá en 2005. Autor de extensa obra en la historieta y en los dibujos animados, Jan ha visto sus creaciones eclipsadas por el éxito de su criatura más popular: SuperLópez, nacido en 1973 en la editorial Euredit, cuyas andanzas han sido publicadas por Editorial Bruguera, Ediciones B y Penguin Random House. Del lápiz de Jan han nacido Don Talarico, Cab Halloloco, Superioribus, Los Últimos de Villapiñas, Cederrom, etc...
Malaga Hoy
domingo, 15 de agosto de 2021
Espías y conspiraciones
Hickman realizó en la saga 'Guerreros secretos' uno de sus proverbiales alardes argumentales, con tramas y subtramas planificadas de antemano
JAVIER FERNÁNDEZ
11 Agosto, 2021
'Marvel saga. Guerreros secretos, 1: Nick Furia, agente de nada'. Brian Michael Bendis, Jonathan Hickman, Stefano Caselli. Panini. 184 páginas. 19 euros.
Se ha hecho esperar, pero por fin han comenzado a reeditarse en nuestro idioma los Guerreros Secretos de Jonathan Hickman. Y es que la reivindicación del guionista por parte de Panini está siendo total en los últimos tiempos.
Después de un largo periodo sin que se ofrecieran segundas ediciones de sus trabajos para Marvel (perdónenme que no cite a todos los dibujantes implicados, pero es que son un ciento), se han ido encadenando una tras otra, y, así, tenemos ya recopilada su fenomenal etapa en Los 4 Fantásticos (nueve números de la colección Marvel Saga), todo lo que hizo con Los Vengadores (otros nueve gruesos tomos de la colección Marvel Now! Deluxe), el mega evento Secret Wars (un integral de esta misma colección), la original mezcla de ciencia ficción y superhéroes S.H.I.E.L.D. (en un solo integral) y alguna que otra cosa más.
Un conjunto que prueba por qué está considerado el arquitecto de la Casa de las Ideas durante parte de la segunda década del presente siglo, cuando tomó el testigo de Brian Michael Bendis. Por otra parte, las miniseries Dinastía de X y Potencias de X, así como su continuación en distintas series regulares, con las que ha insuflado nueva vida a los mutantes (y con las que parece haberse granjeado un respeto unánime), están calentitas en librerías en formato grapa, aunque ojalá que no tarden en llegar los tomos, al menos el recopilatorio del primer evento, que se devora leído de un tirón. Y se ve que el tipo está realmente de moda, porque Panini hasta se ha atrevido a colocar en el mercado un volumen omnibus con algunas de sus miniseries de ciencia ficción realizadas para el mercado independiente, bajo el título de Los mundos posibles de Jonathan Hickman (entre otras cosas, van aquí The Nightly News y Pax Romana). Es lo que se dice un tsunami.Antes he citado a Bendis, y fue precisamente el escritor de Ultimate Spiderman y Alias el que introdujo a Hickman en Marvel. Bendis había creado a los Guerreros Secretos en 2008, como una organización de contraespionaje liderada por Nick Furia, en la serie Los poderosos Vengadores, y el grupo pronto protagonizó su propia cabecera, coescrita por Hickman y dibujada por Stefano Caselli. El título se lanzó a rebujo del evento Reinado Oscuro, ese en el que los Skrulls invadían la tierra, y la cosa comenzó con la revelación del auténtico poderío de la malvada HIDRA, otros espías del universo marvelita que resultaron estar infiltrados en la propia SHIELD. La guerra con los Skrulls fue la oportunidad perfecta para que Furia comenzara su lucha contra HIDRA, y el resto compone el meollo de la casi treintena de tebeos de Guerreros Secretos, publicados entre 2009 y 2011. Bendis se marchó pronto y lo dejó todo en manos de Hickman, que realizó aquí uno de sus proverbiales alardes argumentales, con tramas y subtramas planificadas de antemano. Es lo mejor que se ha hecho con Furia y el género de espías en Marvel desde los tiempos de Jim Steranko, y, si no me equivoco, serán cinco volúmenes de Marvel Saga. Para no perdérselos.
Malaga Hoy
El infierno está entre nosotros
El carismático John Constantine regresa a las viñetas con nuevo equipo creativo que respeta al cien por cien la esencia del personaje
JOSÉ LUIS VIDAL
11 Agosto, 2021
Después de unas pequeñas vacaciones vuelvo a estas páginas para recomendaros, siempre bajo mi criterio, obras de cómic que destacan en el panorama editorial patrio. Y aunque el verano, concretamente el mes de agosto, es tiempo de indolencia y las editoriales relajan la constante salida de novedades, como buen explorador de las estanterías de las librerías que soy, seguiré hablándoos de las más interesantes.
Y ésta es uno de ellas. Personalmente, echaba mucho de menos que alguien cogiera a este inglés mal hablado, fumador empedernido, bebedor y lo devolviera a su entorno natural, respetando el trabajo de los anteriores creadores que habían pasado por su longeva colección.
Él es John Constantine, Hellblazer. Y tan sólo con volver a ver esta cabecera en la portada de un cómic sentí que en su interior iba a encontrarme con él una vez más, como si de un viejo amigo se tratara.
Y es que durante un largo periodo tras el cierre de su colección en el sello Vertigo, los mandamases de la editorial DC lo integraron en este universo, compartiendo docenas de aventuras como si de un superhéroe más fuera. Eso sí, siempre en el lado más oscuro, obviamente.
A mí personalmente este hecho no me agradó, ya que este personaje creado por Alan Moore es, ante todo, un cínico solitario obligado a cargar con la culpa y espectral presencia de todos aquellos a los que ha traicionado, poniendo sus vidas en la cuerda floja y que siguen ahí, día tras día, recordándoselo, susurrándole por encima del hombro para que en ningún momento los olvide.
Y el salto de ese universo a su amado/odiado Londres no podía estar realizado con más habilidad, ya que al principio encontramos a Constantine en medio de una terrible batalla contra las fuerzas oscuras que están lideradas por la futura y malvada versión de un chaval al que todos los que amábamos el sello Vertigo recordamos. Se trata de Tim Hunter.
Desafortunadamente, tras una nueva traición, John terminará moribundo, a punto de irse a ese otro mundo que tan bien conoce. Y es entonces cuando una versión anciana de él aparece en escena, un tipo que parece saber mucho, ofreciéndole un trato a cambio de… su alma.
Los que ya conocéis a John Constantine sabéis de sobra que no le tiene apego a casi nada, por lo que al verse al borde del abismo acepta, despertando en ese Londres que tantas veces se ha pateado y donde se va encontrar con alguna desagradable y dolorosa sorpresa.
Y justo aquí recuperamos al personaje de siempre, el que protagonizó inquietantes historias firmadas por lo mejorcito de la profesión de guionista: Jamie Delano, Garth Ennis, Warren Ellis, Brian Azzarello… entre otros muchos.
Pues bien, en esta ocasión es otro inglés, Simon Spurrier, el encargado de sumergirnos en esta urbe que esconde tanta oscuridad. Y viene acompañado por un talentoso grupo de dibujantes, cada uno con un estilo personal, y que cuentan con la particularidad de alejarse totalmente del trazo superheroico: Aaron Campbell, Marcio Takara, Tom Fowler, Craig Taifeller y Matías Vergara, con el que guionista creó uno de los mejores cómics de los últimos tiempos, la espectacular Coda.
Pero antes de seguir adelante con su vida, John tiene que asegurarse de que las intenciones del joven Tim Hunter son las mejores, por lo que le va a someter a una dura prueba, engañándole y presentándole a un demonio que va a tener un papel muy especial en las futuras peripecias del protagonista, el Vestibulano, que mediante la magia del muchacho acabará convertido en una App en el móvil de Constantine…
Con el título de Una tierra verde y plácida, John se verá metido, como casi siempre, de manera involuntaria, en la investigación de unas brutales muertes que están sucediendo en un parque, Peckman Rye.
El negocio de tráfico de drogas de una banda local se está viendo muy perjudicado por esta situación, ya que los jóvenes camellos son masacrados en el lugar por lo que parecen ser seres angelicales…
A medida que la historia se vaya desarrollando iremos conociendo a una serie de nuevos personajes secundarios que van a acompañar, la mayoría, a John en sus peripecias. Algunos para ayudarle, como Nat, la dura segurata del pub El Orejas largas; y otros para intentar que revierta cierta maldición que ha convertido su rostro en un palpitante páramo pustulante.
Y así veremos enfrentarse al protagonista al misterio que oculta este parque y, sobre todo, un vagabundo que parece tener mucho que ver con lo que allí sucede; más tarde conocerá al que ha sido su sustituto durante este tiempo fuera de onda, el peculiar Tommy Willowtree, que pese a su buen carácter e intenciones, va a sacar a Constantine de sus casillas, hasta que averigüe quién está detrás de los repetidos ataques de seres que parecen salidos del mismísimo infierno.
Y como remate a este magnífico volumen, el joven Noah Ikumelo, que visita a su madre en el hospital, se dará cuenta de la oscura presencia de una extraña mujer que recorre los pasillos del lugar con una bolsa llena de uvas…
Mientras tanto, el anciano Constantine reaparece, con un plan en mente que tan sólo él conoce…
Todo esto y mucho más podréis encontrar en este volumen publicado por ECC en el que recuperamos a este personaje con el que tan buenos momentos hemos disfrutado, sumergiéndonos en ese otro mundo, el que no puede verse a simple vista.
Malaga Hoy
sábado, 14 de agosto de 2021
Enredos perrunos
JAVIER FERNÁNDEZ
04 Agosto, 2021
'Roy & Al. ¡Muy machos!'. Ralf König. La Cúpula. 68 págs. 14,50 euros.
Ralf König, historietista fundamental del catálogo de Ediciones La Cúpula, y autor de títulos tan celebrados como El condón asesino, El hombre deseado o Lisístrata (por citar sólo tres de una lista kilométrica), nos trae de vuelta a los simpáticos perros Roy y Al, en una ansiada segunda parte que se ha hecho esperar más de una década y media. Los enredos domésticos de este terrier de pura raza y el chucho gordo y cachondo que no deja de tirarle los tejos y olisquearle el culo, mascotas de una pareja de homosexuales, tiene todos los ingredientes que han convertido al alemán König en uno de los referentes del cómic contemporáneo: humor, picardía, transgresión y unos dibujos magistralmente sencillos. De lo más recomendable.
Malaga Hoy
La difícil realidad trans
JAVIER FERNÁNDEZ
04 Agosto, 2021
Con la novela gráfica Us, la dibujante de cómics e ilustradora Sara Soler acerca al lector a la realidad trans, y lo hace desde la experiencia propia, con humor y elegancia gráfica. Todo comenzó en 2019, cuando Soler publicó un fanzine para contar el proceso de transición de su pareja. El éxito de la propuesta le ha llevado a ampliarla y convertirla en este cómic que detalla la relación sentimental de Sara y Diana, marcada por la transición de género de esta última. Repleta de anécdotas sobre una realidad que reclama ser aceptada con normalidad por una sociedad que tiende a simplificar y confundir lo que no entiende, Us es una obra valiente y entretenida que ayuda a la visibilización de un amor enfrentado a los prejuicios. En palabras de Aroha Travé: "Us hará mucho por la comunidad trans, pero también por cualquiera que pueda leerla y hacerla suya".
Malaga Hoy
viernes, 13 de agosto de 2021
«Las infinitas formas del cómic», por Álvaro Pons
Por Álvaro Pons 11/08/2021
Que el cómic es un lenguaje vivo y en constante evolución es una realidad que choca muchas veces con las preconcepciones que se tienen de un medio firmemente asentado en el imaginario popular y en la formación personal y nostálgica.
Parece como si el cómic siempre hubiera estado ahí, tan asentado y sólido como inmutable, como un referente al que volver siempre y que nunca cambiará. Sin embargo, solo hace falta mirar un poco a nuestro alrededor para comprobar que es un lenguaje que ha ido desarrollándose por acreción desde hace siglos a través de las narrativas dibujadas y gráficas, llegando a una forma que, puntualmente es reconocible como algo que llamamos cómic, pero que no ha parado de evolucionar y seguir creciendo añadiendo ideas y posibilidades.
Aunque durante parte del siglo XIX y todo el XX el cómic se haya desarrollado con naturalidad ligado al papel en diferentes formatos, desde las estampas al libro pasando por el cuadernillo o la revista, lo cierto es que sigue buscando nuevas formas de desarrollo a través de diferentes sustratos.
Podríamos poner como ejemplo reciente las experiencias de Paco Roca (El dibujado, IVAM) o Sergio García, Max y Ana Merino (Viñetas desbordadas, Centro José Guerrero), que llevan el cómic al espacio expositivo manteniendo su naturaleza comunicativa sin perder su esencia pese a la ruptura del principio de reproductibilidad.
Pero entre el papel y la pared del museo hay centenares de experiencias donde el cómic se desenvuelve sin problemas en propuestas tan diferentes como una baraja de cartas o un rompecabezas, pasando por libros pop-up o páginas web.
El cómic pierde su tradicional linealidad para encontrar vericuetos y caminos por donde expandirse y desarrollarse en infinitas posibilidades que tienen un nexo común: siguen siendo parte del lenguaje de la historieta.
(des)montando el libro
Una realidad que necesitaba un análisis profundo como el que propone Enrique del Rey en uno de los libros más importantes que se hayan editado recientemente: (Des)montando el libro. Del cómic multilineal al cómic objeto (Universidad de León, Grafikalismos).
Con un planteamiento riguroso, Del Rey analiza inicialmente los protocolos de lectura tradicional del cómic como códice, enfrentándolos a todas las posibilidades alternativas de lectura que se abren desde la propia estructura de un lenguaje que escapa a la definición del códice.
Con un exhaustivo recorrido a través de la experimentación formal que el cómic ha vivido en las últimas décadas, Del Rey arma una propuesta que obliga a abrir las herramientas de análisis tradicionales en busca de una amplia transversalidad que reivindica la materialidad del sustrato donde se presenta el cómic como una forma más de lectura.
Sin duda, un libro fundamental para entender la evolución actual y futura del cómic como medio y como lenguaje.
Gráffica
Dobles parejas
JAVIER FERNÁNDEZ
04 Agosto, 2021
Matar el rato es el título de la primera parte de la trilogía de historietas infantiles de Los Muértimer, que ha cosechado un éxito unánime de público y crítica en Francia y que Astiberri pone a la venta en nuestro idioma dentro de su colección Txikiberri. Premio al mejor cómic infantil ACBD (Asociación de periodistas y críticos de cómic de Francia) 2018, Premio Du vent dans le BD 2019, Premio Livrentête BD Juniors 2020 y seleccionado en el Top 5 de los mejores cómics para niños 2020 Bodoï, la serie es obra de Léa Mazé, cuyo currículum presume también de un par de nominaciones a los premios Eisner, de haber formado parte de la selección del Festival Internacional de cómic de Angoulême y de algún otro premio más. Bastante impresionante, todo hay que decirlo.
El álbum está recomendado para niños a partir de ocho años y narra las intrigantes aventuras de los gemelos Céline y Colin Mortimer, hijos de los dueños de una empresa de pompas fúnebres que viven a las puertas de un cementerio. Es por eso que todos en las escuela ser ríen de ellos llamándolos los Muértimer (Les Croques en la edición original). La trama se complica cuando, después de ser expulsados de clase por una pelea, el tallista del cementerio los pone en la pista de un extraño misterio, comenzando por el signo que se repite en varias tumbas, y se ponen a jugar a los detectives. Tanto premio no es casualidad, Los Muértimer es un tebeo absorbente. La serie ha concluido en Francia y Astiberri anuncia el segundo volumen para Navidad.
Y ya que estamos con Txikiberri, y con parejas de protagonistas, les cuento que ha salido el segundo tomo de Claudio y Morino, la divertida serie del también francés Adrien Albert. Lleva por título ¡Feliz cumpleaños! y, como sugiere éste, la cosa va de fiesta. En este caso de la movidita celebración que el esqueleto Claudio ha preparado para su amigo, el toro que lleva por nombre Morino. Como en las mejores, se sabe cómo empieza, pero no se sabe cómo va a acabar. Amistad y humor absurdo para que los más pequeños se enamoren de los tebeos.
Malaga Hoy
jueves, 12 de agosto de 2021
El enigma Lemire
La pregunta, a estas alturas, no es cuántos cómics puede escribir Jeff Lemire a la vez, sino cuánto Lemire es uno capaz de consumir al mes
JAVIER FERNÁNDEZ
04 Agosto, 2021
'Coronel Weird. Cosmagogo'. Jeff Lemire y Tyler Crook. Panini. 112 páginas. 15 euros.
La pregunta, a estas alturas, no es cuántos cómics puede escribir Jeff Lemire a la vez, sino cuánto Lemire es uno capaz de consumir al mes. Porque el guionista y dibujante canadiense tiene incontinencia argumental (o una hipoteca enorme) y va mereciendo una sección para sí solo en el estante de novedades: cómic de superhéroes, español, europeo, manga y Jeff Lemire. Pero tan noticiable como su pluriempleo es la calidad media de lo que entrega al mercado. El tipo está on fire.
De lo mucho que sale, a mí me gusta siempre destacar lo que le publica Astiberri, porque me parece de lo mejor, especialmente en esa vena medio indie, medio comercial que practica con los géneros populares. Aquí les pongo tres ejemplos.
El primero es Coronel Weird. Cosmagogo, la (pen)última ocurrencia dentro del universo Black Hammer, una obra en marcha con superhéroes y otras mil cosas (ciencia ficción especialmente) que se ha erigido como uno de sus trabajos mayores. La lista de spin-offs de la serie ocuparía un párrafo entero de la reseña, así que, esta vez, me limito a invitarles a que le echen un vistazo a la página web de Astiberri para hacerse una idea. Bajo este título tan de revista de Toutain, se esconde una aventura de uno de los personajes más carismáticos de Black Hammer, el coronel Randall Weird, que, para el que no lo sepa, está un poco más para allá que para acá. Son los cuatro números de la miniserie que publicó Dark Horse en 2020 y dibuja Tyler Crook (no me digan que no tiene su coña la portada del último número, homenaje a El Principito). Yo este me lo compraría si fuese usted.
El segundo es el quinto tomo de Gideon Falls, titulado Mundos perversos. Se acerca el final de esta original y perversa historieta de terror que reúne a Lemire con uno de los dibujantes con el que más nos ha hecho disfrutar en su paso por las grandes compañías. Me refiero, cómo no, al fenomenal Andrea Sorrentino (y al Green Arrow de ambos). Sólo por contemplar el espectáculo de Sorrentino ya merece la pena pagar el PVP, pero es que Gideon Falls es un cómic sobresaliente que ganó el Eisner en 2019 a la mejor serie nueva. En palabras de Brian Michael Bendis: "Gideon Falls será fácilmente considerada como una de las historias que definen la actual era del terror en los cómics". Si les va el terror imaginativo y bien, pero bien, dibujado, esta es su serie (con el próximo número, por cierto, se acaba).
El tercero y último del lote es el volumen tres de Ascender, yéndonos ahora a la ciencia ficción, perdón, a la fantasía. Y es que la cosa comenzó con la space opera y entrañable saga de robots Descender y sigue con este giro en el que el elemento tecnológico se ha sustituido por la magia. La nueva serie está vinculada a la anterior, pero se puede leer por separado, así que no se preocupen si aquella no la tienen. Los dibujos los firma Dustin Nguyen, que es otro portento. Y no lo he dicho, pero estos últimos títulos los publica Image en inglés, que ha llenado de gloria su catálogo. De gloria como Ascender.
Malaga Hoy
El primer fenómeno transmedia
'Dick Tracy' (1931), de Chester Gould, fue una tira de prensa estadounidense protagonizada por un inspector de policía en su lucha contra el crimen durante los últimos tiempos de la Ley Seca
GERARDO MACÍAS
04 Agosto, 2021
'Dick Tracy: Flattop, el asesino'. Guión y dibujos: Chester Gould. Dolmen Editorial, 2020.
La tira de prensa estadounidense Dick Tracy está protagonizada por el personaje homónimo, quien lucha contra el crimen desde su trabajo de inspector de policía. Fue creada por Chester Gould en 1931. Comenzó el 4 de octubre de 1931 en el Chicago Tribune, con gran éxito gracias a su oportuna publicación al final de la Ley Seca, cuando en la opinión pública se estaba produciendo empatía con las fuerzas del orden, motivada por la aparición de los nuevos intocables del FBI, especialmente Eliot Ness, en cuya figura está basado Dick Tracy. Considerado el primer tebeo policíaco de la historia, fue escrito y dibujado por Chester Gould hasta 1977, pasando la batuta a Max Allan Collins como guionista y a Rick Fletcher como dibujante. Gould convirtió el personaje en icono del noveno arte y de la cultura pop.
Dick Tracy es un detective de prominente mandíbula cuadrada, nariz chata y tremendamente resolutivo. Usa los puños, la pistola o la ametralladora si se da la circunstancia que le obligue a ello. Dick Tracy mantiene un tono hierático, salvo cuando recibe algún puñetazo o disparo. El nombre de Dick significa policía en argot, y Tracy deriva de tracing, investigación. Los juegos de palabras con los nombres y aspectos de los personajes son seña de identidad de la serie.Pese a pertenecer al género policíaco, rara vez la deducción ocupa un lugar importante en la serie. Desde el principio, el lector suele conocer la identidad del culpable. Dick también lo averigua muy pronto, y el episodio será en su mayor parte el relato de una persecución implacable. Esta persecución acaba sin remedio con el castigo del criminal, que generalmente paga sus fechorías con su muerte. No interesa, pues, la intriga, sino el castigo del crimen.
La popularidad hizo surgir adaptaciones radiofónicas y seriales cinematográficos. En 1937, salta a la radio con un programa diario de 15 minutos para la Mutual Network, patrocinado por los cereales Quaker Puffed Wheat. En 1943 regresaría, esta vez para la NBC Blue, con patrocinio de los caramelos Tootsie Roll; en 1946 varía al formato de un programa semanal de media hora.
En 1937, es trasladado a la gran pantalla por Republic Pictures Corporation. En 1945, se estrenó un largometraje dirigido por William Berke, con Morgan Conway y Anne Jeffreys de protagonistas.
El espaldarazo se lo dio en 1990 el largo protagonizado y dirigido por Warren Beatty, con Madonna como coprotagonista femenina (Breathless Mahoney), Al Pacino en el papel de Big Boy Capice, además de diversas apariciones breves de Dick Van Dyke, James Caan, Kathy Bates y Mandy Patinkin. La canción Sooner or Later, cantada por Madonna, ganó el Oscar. Como consultor fue contratado Sheldon Dorf, editor y guionista de cómic. Como todo buen blockbuster, la cinta, que se hizo con varios premios Oscar, generó muchísimo ruido mediático. Algún periódico publicó en color algunas tiras del personaje. Las televisiones autonómicas aprovecharon para recuperar la serie animada. Sin llegar al impacto de otros estrenos cinematográficos de la época como Batman y su batmanía, Dick Tracy fue el primer fenómeno transmedia. Federico Fellini afirmó que consideraba esta tira "cien veces más hermosa que la mejor película americana de gánsteres".
También se realizaron videojuegos: uno de Bandai para NES, dos de Sega para Master System y Sega Mega Drive, y otro de Titus Software para diferentes sistemas de 8 y 16 bits (Amiga, Atari ST, C64, DOS, Amstrad CPC, ZX Spectrum y GX-4000).
La galería de villanos creada por Chester Gould probablemente sirvió de inspiración para los villanos de Batman y Spider-Man. La primera historia de este volumen nos presenta al letal Flattop. Este cabezaplana es un sicario de la Mafia contratado para acabar con Tracy. Conoceremos también a Ceño, a Temblores y a las Hermanas Summer. En Dick Tracy hay villanos exagerados, histriónicos, divertidos, llenos de tics y características grotescas. Flattop, The Mole, Flyface, Itchy, Littleface, Mumbles, Pruneface, cada uno con su apodo, juegos de palabras deletreados al revés incluidos, como Junky Doolb, Frankie Redrum, Frank Rellik o el profesor M. Emric, villanos que se inspiran a veces en actores de Hollywood.
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