sábado, 6 de marzo de 2021

Demizu Posuka

En Wikipedia hay unos pocos datos de Demizu Posuka, está su página oficial del autor (en japones) y una página en pixiv (una red social de japón, supongo). También he visto su página de instagram. Ilustrador y dibujante de manga japonés oculto tras un pseudónimo con un trabajo digno de mención. 

Hacía mucho que no mencionaba a alguno de los nuevos dibujantes e ilustradores que van apareciendo, y es que me voy haciendo mayor.












Portada de cómics(XV): The unbeatable Squirrel Girl, Underwinter, Un tipo duro, Venom, Violent Love, VS, The Weather Man, West Coast Avengers, Wonder Woman, ...

 



























Una cuidada apuesta visual

JAVIER FERNÁNDEZ

03 Marzo, 2021 

'Wonder Woman: Sangre - La saga completa'. Brian Azzarello, Cliff Chiang y otros. ECC. 816 págs. 60 euros.


Ochocientas y pico páginas ofrece el tomazo Wonder Woman: Sangre - La saga completa, que reúne entre sus dos tapas los 38 cómics que compusieron la Wonder Woman de Brian Azzarello, entre 2011 y 2014. Cuestionada hoy por los puristas por su infidelidad a ciertos aspectos considerados esenciales del personaje, estas aventuras de la Mujer Maravilla son una gozada de principio a fin y uno de los mejores tebeos publicados bajo el paraguas de los Nuevos 52, tanto por lo absorbente del guion (violento, intrigante, tejido con motivos mitológicos) como por la cuidadísima apuesta visual, que acerca el resultado al género de la fantasía. Cliff Chiang lidera la escudería de dibujantes de esta inusual Wonder Woman, ejemplo palmario de lo bien que pueden ir la cosas cuando se cuenta con buenos artistas y se ofrece un trabajo meditado y consistente.


Malaga Hoy


Portadas de cómics(XIV): Twisted Romance, Transformers, Tony Stark Iron Man, Thor, The Wicked + The Divine, The Old Guard, The Magic Order,...


























El panteón sin Kirby

JAVIER FERNÁNDEZ

03 Marzo, 2021


'El cuarto mundo: Nuevos dioses'. VVAA. ECC. 336 páginas. 34 euros.


Como la cosa va hoy de continuaciones, les traigo noticia del tomo El Cuarto Mundo: Nuevos Dioses, recientemente publicado por ECC. Antes de nada, no sé qué tienen estas reediciones de los cómics de DC pre-Crisis que, cuando los veo, me lanzo a por ellos con la ilusión de un niño pequeño. Debe ser que conozco de sobra su gramática añeja y me resulta reconfortante asomarme a ella, como el que se reencuentra con un viejo amigo. Suma también el hecho de que suelen ser cómics inéditos en nuestro país, a diferencia de los de Marvel de esa misma época, que los vemos reeditados una y otra vez. Concretamente, estos de la década de 1970 se enmarcan en una de las épocas más problemáticas de DC, cuando la citada competencia les había arrebatado el cetro y andaban en busca de su lugar en el mundo. En mi opinión, ese carácter dubitativo le da todavía más encanto al producto. Pero vamos al tomo, que se acaban los caracteres.

El Cuarto Mundo es el título genérico de la saga creada por Jack Kirby para DC tras su marcha de Marvel, a principios de los 70, una poderosísima obra magna que, precisamente, ECC puso por primera vez al alcance del lector español en una edición a color y de gran formato. Lo de Kirby fue una joya, pura intuición y energía, pero duró relativamente poco y acabó continuado por otros autores. Entre ellos, dos guionistas tan apreciables como Dennis O'Neil y Gerry Conway, y dibujantes de época como Dick Dillin, Don Newton y un primerizo George Pérez, entre otros. Un poco más tarde llegarían a este microcosmos Steve Englehart, Steve Gerber y Marshall Rogers, con un trabajo estupendo, y habrá que ver si el presente tomo tiene éxito para justificar una reedición de esto último. Por lo pronto, aquí tienen el 1st Issue Special 13, los números 12 a 19 de New Gods, el 15 de Super-Team Family, los 459 y 460 de Adventure Comics, el 10 de DC Special Series y los 183 a 185 de Justice League of America, un material idiosincrático, simplón y encantador que me ha hecho feliz durante unas horas.



Malaga Hoy


viernes, 5 de marzo de 2021

Un cómic para entender el amor a las montañas

La obra repasa la trayectoria de los hermanos Iñurrategi en el Himalaya mientras explica las dificultades y necesidades de los habitantes de sus valles

ÓSCAR GOGORZA

05 MAR 2021 

Portada del cómic 'Hermanos Iñurrategi. Un latido en la montaña'

Un padre que anima a sus hijos a que abandonen el trabajo en la fundición, que les recuerda que siempre estarán a tiempo de regresar al túnel de la vida, que estima que los sueños se persiguen desde la juventud. Ese fue el padre de Alberto y Félix Iñurrategi, dos que obedecieron y solo se les ocurrió soñar a lo grande: ¿Por qué no escalar las montañas más elevadas del planeta? A sus 23 años, Alberto fue la persona más joven en escalar el Everest sin emplear oxígeno embotellado. Fue en 1992, el segundo ochomil para los hermanos. En el descenso de la 12ª montaña de más de ocho mil metros que ambos escalaron, siempre juntos, la cuerda por la que descendía Félix se desancló. Alberto ni siquiera quiso recuperar el cuerpo: no deseaba arriesgar la vida de otros.

Un cómic editado por Sua Edizioak (Hermanos Iñurrategi. Un latido en la montaña) recoge ahora su trayectoria y el trabajo tiene el enorme mérito de explicar de forma tan acertada como sencilla qué es amar el montañismo, el alpinismo, el himalayismo o como quiera que llamemos al ejercicio de acudir una y otra vez al encuentro de las cimas. El texto corre a cargo de Ramón Olasagasti y las viñetas son cosa de César Llaguno, como si se tratase de una cordada en la que el uno no va a ninguna parte sin el otro.

El mundo de la montaña, un deporte que no quiere serlo, una actividad que rebosa matices, que dispone de su propia ética, de códigos que pueden ser una religión o ser obviados, puede resultar incomprensible para los analistas de salón. Pero basta con fijarse en la ilustración de la portada de esta obra para empezar a comprender: Félix, el hermano mayor, en cabeza, Alberto en segundo plano, cada cual mirando hacia un punto diferente pero unidos por una misma cuerda. No están escalando, no es un dibujo de acción: están quietos, calibrando lo que les queda para alcanzar el punto desde el que regresar, buscando ese precioso oxígeno que en altura se hace tan raro, preguntándose por separado si tendrán fuerzas individuales para seguir o si seguirán solo por el impulso de ser dos, y si sabrán refrenar ese impulso de pareja cuando empuje la ambición. La ilustración es lo que fueron, dos hermanos empeñados en recorrer los 14 ochomiles, sin ruido, ni estridencias, humanos, reflexivos pero decididos.

La fundación

El cómic se desarrolla en dos vertientes que se entrecruzan. Arranca con la trayectoria lineal en el Himalaya de los Iñurrategi pero introduce enseguida un diálogo ficticio entre Alberto y Shazia, una habitante de las montañas del Karakoram, con el que se explican no solo los contrastes sociales o económicos entre ambos mundos sino el trabajo llevado a cabo por la fundación creada en el País Vasco a instancias de Alberto y a favor del Valle de Hushé (Baltistan, Pakistán). Dicha fundación ha logrado crear una escuela de escalada y rescate para formar a los porteadores y guías de altura locales, un sistema de regadío en Machulo, diez escuelas en todo el valle que garantizan el acceso antes vetado de las niñas a la educación, la formación del profesorado, las mejoras en cultivo, recolección, secado y comercialización del albaricoque, así como campañas de alfabetización de las mujeres adultas, y un largo etcétera que debe culminar en una entrega del testigo para que sean los propios habitantes del valle los que generen proyectos que garanticen un desarrollo humano sostenible en el valle.

La fundación es la manera que Alberto y sus socios idearon para devolver al pueblo donde se quedó Félix todo lo ofrecido: ayuda, amistad, trabajo y unas montañas de una belleza incomparable. Sin Félix, Alberto acertó a encontrar nuevos compañeros a los que encordarse para terminar la lista de los 14 ochomiles y para dar continuidad a su vida de himalayista. Mientras escalaron juntos, ambos hermanos siempre defendieron una máxima que explica el título del cómic (Hermanos Iñurrategi. Un latido en la montaña) y su filosofía de cordada: uno no llega a uno. Dos, son dos y medio. El texto no explica (y sería interesante saberlo) cómo se las apañó Alberto para llegar a ser uno.


El Pais