sábado, 30 de enero de 2021
viernes, 29 de enero de 2021
El irresistible encanto del fanzine, por Álvaro Pons
Por Álvaro Pons 27/01/2021
Que vivimos una época dorada del fanzine es una afirmación inapelable. El “DIY” ha vuelto con un fuerza incontenible, olvidando las tijeras y el celo de antaño para apoyarse en las nuevas tecnologías para descubrir posibilidades inéditas o recuperar las texturas y aromas de la fotocopia.
Los fanzines apuestan por una desvergonzada indagación en las posibilidades del medio, rompiendo prejuicios sin piedad, atreviéndose a cruzar cualquier línea roja impuesta.
género en ebullición
Jóvenes generaciones de autores y autoras llegan al cómic sin más conocimientos del medio que su potencial, sin la carga del pasado, influidos por un presente vertiginoso donde la imagen supura por cada esquina sin importar de que venga de una película, de una serie o de una red social. Un novedoso contexto, de redes sociales donde la creación recibe continuo apoyo de iguales (quizás adulación entregada, cierto, pero ya veremos en el futuro si eso es perjudicial o no) y de circuitos de festivales de autoedición donde los fanzines encuentran su espacio natural, ha permitido que la creación fanzinera esté en este momento en ebullición imparable.
Algunos ejemplos pueden ser Tri-At-Lón, de Marta Cartú, que juega con el formato de fanzine fotocopiado clásico enmarcado en una portada mucho más pequeña, aguantadas por una gruesa goma que parece anunciar un juego de intenciones imposibles, de ambiciones incumplidas. El deporte y una flor se mueven en paralelo, los discursos del esfuerzo y la competitividad resultan inútiles y vacíos, derrotados frente a la lenta y segura tozudez de la naturaleza. Cartú crea un diálogo de forma y fondo, de imágenes que muestran decepciones frente a la sencilla hermosura de una flor, que obligan al lector a una profunda reflexión.
Naguará recopilatorio, de Natalia Velarde, recoge diferentes historias creadas por la autora durante 2019 y 2020. Historias cortas que coinciden en una potente concepción de la imagen, agresiva y visceral, de potentes paletas cromáticas que potencian simbolismos y metáforas visuales en continuo movimiento, expresividad salvaje para hablar de dolores escondidos, de miedos íntimos, de inseguridades reveladas.
la risografía
La risografía y el plástico generan texturas nostálgicas en La villa luminosa, de Ana Galvañ, María Ramos, Pepa Prieto Puy y Elis Victoria. Una obra poliédrica que conecta la añoranza de los juguetes que llenaban los anuncios televisivos en la época navideña con la serie Z más salvaje y gamberra. Por un momento, las pegadizas canciones que transformaban ingenuos pareados en machaconas melodías de consumo desaforado se convierten en aterradoras sintonías de puro gore. La candidez de las muñecas que ilusionaban a las niñas resulta esconder historias desasosegantes, perturbadoras, envueltas en alegres paletas de colores pastel y trazos de apariencia infantil e inocente. El recuerdo evocador como Caballo de Troya de puro combustible para una explosión neuronal descontrolada.
Los fanzines cuestionan la supuesta naturaleza narrativa de la historieta abrazando una abstracción que busca ritmos internos propios, narraciones que no cuentan historias sino que establecen sinuosos caminos de evocación de sensaciones visuales. Como un verde, libro verde, de Julia Huete propone eso; toma objetos y los descompone, creando ilusiones de realidad. Una silla es un simple objeto que comienza a metamorfosearse, a perder su realidad para convertirse en una idea, en un concepto. En una fuerza de la naturaleza basada en el color y la línea, en los elementos básicos que nuestra visión es capaz de procesar. Y, de ahí, se genera un discurso que conecta al lector con sensaciones y emociones puras. Una exposición que se transforma en libro, un libro que se transforma en exposición, una conexión directa que se apoya en la poesía de Miguel Hernández para crear sus propios versos visuales.
colores, formas y líneas
Flirteos con la abstracción que son la base de Sopapo, de Óscar Raña y Cinthya Alfonso, que presentan extraños personajes de dos dimensiones perdidos en entornos imposibles tridimensionales de coléricos cromatismos. Una cacofonía visual que esconde una búsqueda de llaves que recuerda a los videojuegos de 8 bits, a esos laberintos infinitos que se recorrían con apenas cuatro colores puros y melodías chirriantes y repetitivas, de los que se debía salir a sopapo limpio. Todo trasladado a un espacio onírico de formas y líneas, de volúmenes inexplicables, de perspectivas imposibles, abstracción simulada en la que reconocemos formas y acciones, pero que nos deja en el extraño limbo de desconcierto que obliga a dejarse llevar por las sensaciones.
gráffica
No es tan fiero el león como lo pintan...
'Leo Verdura' (1986), de Rafa Ramos, es un león vegetariano muy manso, cuyas historietas se narraron en el suplemento infantil de prensa 'El Pequeño País' hasta el cierre de la revista
GERARDO MACÍAS
27 Enero, 2021
'Leo Verdura'. Guion y dibujos: Rafa Ramos. Norma Editorial, 2020.
El refrán No es tan fiero el león como lo pintan significa que una persona o situación en realidad no es tan terrible como otras personas piensan o dicen que es. Precisamente, este refrán describe a la perfección al protagonista de una de las últimas novedades en cómics de 2020: el tomo integral de Leo Verdura, creado por Rafa Ramos (1943-2000).
El protagonista de Leo Verdura es un león vegetariano en cuyas aventuras podemos encontrar mensajes como el respeto por el medio ambiente, la tolerancia ante lo que resulta diferente, el pensamiento crítico y valores como la amistad y la familia... Se trata de una serie de historietas de corte humorístico y temática ecologista que se inició como tira cómica en blanco y negro bajo el título Felis, el león vegetariano (la primera entrega, por error, Félix), publicada semanalmente en el ejemplar dominical del periódico El País desde el 26 de enero de 1986.
A partir del 7 de agosto de 1988, la tira se convirtió en historieta de una página en color, pasando a publicarse hasta 2009 en el suplemento de historietas El Pequeño País con su título definitivo de Leo Verdura, al tiempo que se popularizaban la objeción de conciencia, el vegetarianismo y la lucha feminista. El personaje es una caricatura de todos esos estereotipos de la época. Y ahora, por primera vez, gracias al buen hacer de Norma Editorial, se publica un volumen que recoge todas las tiras de esta serie del autor Rafa Ramos, coincidiendo con el veinte aniversario de su fallecimiento.
Leo Verdura vive de ensaladas y de rugir para que los turistas puedan sacarle fotos al fiero rey de la sabana. Pero, Leo, fiero, lo que se dice muy fiero, no es. Solamente quiere que le dejen en paz. No obstante, Leo es padre de familia, y su esposa Katya le causa no pocos quebraderos de cabeza debido a las reticencias que tiene con respecto a traer carne a casa para ella y para sus hijos, los gemelos Stanley y Livingstone, a los que habría que sumarles un bebé gorila del que la pareja cuida como hijo adoptivo. También forma parte del elenco de la serie el leopardo Raad, amigo de Leo que tiene las funciones de hacer de apoyo para desarrollar las diversas situaciones y dar replica a las disquisiciones del león.
Hablar de Leo Verdura es hablar de su creador, Rafa Ramos, responsable de las tiras de este personaje junto a su mujer, Nieves Eguiluz, encargada de poner el color a las aventuras de este auténtico icono de la historieta española, demostrando que la historieta infantil podía ser tan inteligente, refinada y subversiva como los tebeos destinados al público adulto.
La edición, con casi 500 páginas a todo color, vienen acompañadas de un prólogo escrito por el dibujante Mikel Santos Belatz. Al final del volumen, encontramos páginas con bocetos y material adicional con el que haremos un repaso cronológico de los trabajos del autor, por ejemplo en la serie Hazañas Bélicas, cabecera en la que se transforma para adquirir un tono hiperrealista y muy detallado, muy similar al usado en otros títulos como Relatos de Guerra, Hazañas del Oeste, Historia de Navarra, Amaya o Galax, su incursión en la ciencia-ficción, utilizando diferentes estilos, hasta el punto de que su trabajo en otros títulos resultaría totalmente irreconocible para los lectores de Leo Verdura.
Reencontrarse con Leo Verdura supone un genial repaso a uno de los mejores cómics juveniles que se publicaron en las páginas del suplemento de El País, constatando lo bien que ha envejecido el enfoque de los temas que trata y el arte mismo de la obra.
Leo Verdura trata a sus jóvenes lectores como adultos, plasmando algunos temas sociales en sus viñetas, pero siguiendo el calendario escolar anual: los gags recurrentes sobre las notas, el verano, Navidad, etc..., acompañaban semanalmente a sus fans, le daban una gran coherencia interna al cómic y le guiñaban el ojo al lector de una forma muy inteligente. A pesar de los años transcurridos, apenas un par de chistes pueden provocar actualmente rechazo, lo cual es muy meritorio teniendo presente cómo han cambiado muchas sensibilidades en dos décadas.
Malaga Hoy
¡Hulk aplasta! (Más que nunca…)
La unión de un creador legendario junto a un espectacular dibujante dio como resultado una nueva y emocionante peripecia del coloso verde
JOSÉ LUIS VIDAL
27 Enero, 2021
Permitidme que os hable un poco sobre John Byrne. Todos los que hemos echado los dientes leyendo tebeos protagonizados por superhéroes sufrimos un ligero cosquilleo cuando oímos, o vemos escrito, su nombre. ¿Cuántas horas hemos pasado disfrutando de sus etapas, como dibujante o creador autor completo, al frente de infinidad de colecciones protagonizadas por Iron Fist, Alpha Flight, La Patrulla-X, Los 4 Fantásticos o Namor?
Su nombre siempre ha sido sinónimo de un estilo gráfico súper reconocible. Creo, a mi modo de parecer, que Byrne ha sido, en todos los años en los que estuvo en la cresta de la ola, el dibujante perfecto para este género. Y eso no fue todo, ya que conocía y entendía a la perfección a los personajes, convirtiéndose también en un afamado guionista.
Pero claro, no todo iba a ser genial en su trayectoria, y si recorriéramos con un lápiz sus idas y venidas de Marvel aquello nos recordaría sobre todo a una partida de ping pong.
Y es que el bueno de John es conocido, además de por su faceta artística, por tener un carácter digamos peculiar, lo que ha causado, a lo largo de su extensa y fértil carrera que haya tenido algún problemilla allí por donde ha ido, marchándose a la excelsa competencia en diferentes ocasiones e incluso pasando una larga etapa creativa como leyenda viva junto a un maravilloso grupo de creadores como Frank Miller, Arthur Adams o Mike Mignola, al que ayudó a dar forma a su personaje más famoso, el rojizo demonio Hellboy.
Toda esta introducción viene a cuento de que, una vez más, John Byrne regresó a la Casa de la Ideas. La editorial necesita de sus servicios una vez más para insuflar nueva vida a algunos de sus más carismáticos personajes. Y uno de los elegidos fue el Gigante Verde (no confundir con el granjero de los botes de verdura…), Hulk, personaje que después del desastre que supuso Heroes Reborn, le fue arrebatado al guionista que más le ha dado, Peter David.
En fin, no pretendáis buscarle mucha lógica a ciertas decisiones editoriales, pero en este caso, el revitalizar al personaje gracias a Byrne no era mala idea, y menos aun cuando lo iba a hacer acompañado por un joven dibujante que había partido la pana llevando al Capi América, junto a Mark Waid, hasta el infinito y más allá. Su estilo súper espectacular le había convertido en un autor hot, muy hot, y tenerlo en una nueva colección significaba ventas aseguradas. Su nombre, Ron Garney.
Pues bien, el siglo veinte estaba a punto de terminar y que mejor colofón que, con esa filosofía denominada back to basics, narrar nuevas y emocionantes aventuras, partiendo de cero, llevando al personaje de Bruce Banner y su poderoso alter ego a una imaginaria casilla de salida…
Pues bien, el argumento de la historia contenida en este volumen Omnibus editado por Panini Cómics nos sitúa en un pueblecito de literario nombre, Faulkner. Un lugar tranquilo, donde todos sus habitantes se conocen y la generosidad y el buen trato se dan por doquier, como el propio Banner, sin un dólar encima, podrá comprobar gracias a, entre otros, el sheriff del lugar, Jonas Tolliver y su hijita Emma.
Pero claro, si la historia continuara así los bostezos de vosotros, lectores marvelófilos, no tardarían en llegar. Así que, en su primera noche allí, lo impensable sucede, y tras una temible pesadilla, Bruce comprobará que su alter ego ha hecho de las suyas en el lugar, destruyendo parte del pueblo en un ataque de malvada ira como pocas veces hemos presenciado.
Éste será el inicio de un misterio que llevará al protagonista a tener que dar más de una explicación y convertirse, una vez más, en el objetivo de los desconcertados lugareños, que ven como sus hogares son destruidos por el imparable Hulk.
Obviamente, en esta historia, tras ella, debe de haber un villano, alguien que, desde el anonimato más absoluto, planea hacerse con la fuerza y el poder del monstruo en el que se transforma Bruce Banner debido a su exposición a los rayos gamma…
¡Un momento! ¿Por casualidad alguno de vosotros desconoce su origen? No os preocupéis, ya que, como interludio, el propio Byrne, mandado por Nick Furia, os narrará cómo este escuálido científico llegó a convertirse en lo que es.
Sin querer revelaros mucho más de la impactante trama, os señalaré que el protagonista se las va a ver con una legión de hombrecillos subterráneos, comandados por el malo de la función, que con la cabezonería propia de su carácter se las hará pasar canutas al protagonista, que deberá demostrar que él no es el culpable de lo que acontece.
Mientras tanto, realizará una fugaz visita a los pantanos de Florida, donde va a encontrarse con lo inesperado, en forma de fallecida esposa y la visita de unos viejos conocidos que vienen a pedirle explicaciones…
No esperéis en este cómic una dosis de introspección psicológica, son aventuras a la vieja usanza, dibujadas con un estilo moderno y espectacular, y que se convirtieron, por causas que conoceréis en el interior de este volumen, en la inesperada y definitiva despedida de John Byrne del sello Marvel.
Malaga Hoy
En el centro de la política
JAVIER FERNÁNDEZ
27 Enero, 2021
'Yo, mentiroso'. Antonio Altarriba, Keko. Norma Editorial. 164 págs. 19,90 euros.
Antonio Altarriba y Keko cierran por todo lo alto uno de los mejores proyectos del tebeo español de los últimos años, la trilogía formada por Yo, asesino (2014), Yo, loco (2018) y este Yo, mentiroso. Usando el thriller como vehículo narrativo, la serie ha tomado el pulso a la sociedad española, metiendo el dedo en la llaga del arte, la falsa intelectualidad, las tensiones sembradas por el terrorismo o la voracidad de la industria farmacéutica. Ahora le toca el turno a la política, terreno abonado para la lúcida mirada de Altarriba, potenciada al máximo por el estilo afilado de Keko. Las cabezas de tres dirigentes políticos aparecen dentro de tres orbes de vidrio y el crimen desata una trama de maquinaciones y corruptelas.
Malaga Hoy
Un clásico del manga
JAVIER FERNÁNDEZ
27 Enero, 2021
'Akira, 3. Eidición original'. Katsuhiro Otomo. Norma Editorial. 280 págs. 19,95 euros.
Continúa la nueva edición de Akira por parte de Norma Editorial en unos estupendos tomos que reproducen en nuestro idioma la edición japonesa original (o sea, con el sentido de lectura oriental, impresos en blanco y negro, con un cuadernillo a color y los lomos pintados). Si alguien no ha leído este clásico entre los clásicos, le recomiendo que no pierda el tiempo y lo haga cuanto antes. Es una historieta apocalíptica, protagonizada por una banda de jóvenes motoristas violentos, militares, terroristas revolucionarios y un grupo de mutantes al servicio del gobierno, entre los que se halla el misterioso Akira, el más poderoso de todos ellos. Akira se publicó en Japón entre 1982 y 1990, fue adaptada al cine en 1988 y propició la invasión del manga en Occidente. Leído hoy, sigue teniendo una energía fuera de lo común y una incontestable calidad visual.
Malaga Hoy
jueves, 28 de enero de 2021
Más Tank Girl
JAVIER FERNÁNDEZ
27 Enero, 2021
'El integral de lo aún más nuevo de Tank Girl'. VVAA. Norma Editorial. 404 páginas. 39,95 euros.
A Tank Girl, la irreverente heroína creada por los británicos Alan Martin y Jamie Hewlett en 1988, nos la trajo hace ya un siglo La Cúpula, primero en las páginas de El Víbora y luego en diversos cuadernillos, de la época aquella en que le dio a todo el mundo por probar con el formato comic book. Si recuerdo bien, hubo además un retapado y varios álbumes monográficos hasta que esta serie emblemática aterrizó en el catálogo de Norma Editorial. Desde entonces, Tank Girl ha ido apareciendo en diversos integrales, que, si bien el espíritu punk de la serie, nos permiten atesorar un tebeo desvergonzado, gamberro, original y divertido como pocos. Las aventuras de Evita Buck, su tanque y su novio Booga, el canguro mutante, en una Australia posapocalíptica mezclan ciencia ficción y metaficción, drogas y sexo, violencia y cachondeo, insolencia y referencias culturales, con una soltura narrativa y estructural que refleja la propia anarquía del argumento.
Como les he dicho, Norma nos ofrece la serie en bonitos álbumes integrales, el primero de los cuales se titula simplemente El integral de Tank Girl y es la recopilación de las historietas realizadas por el dúo creador, comenzando por el primer serial que publicó en inglés la revista Deadline. Es una edición remasterizada que incluye reproducciones de páginas originales, ilustraciones, inéditos y comentarios de los artistas. Siguió El integral de lo nuevo de Tank Girl, con diversas continuaciones de la saga, a cargo de tipos tan interesantes como Peter Milligan, Alan Grant, Philip Bond o Ashley Wood (y con la participación puntual de Martin y Hewlett, claro está). Y ahora llega a librerías El integral de lo aún más nuevo de Tank Girl, cargado de historietas inéditas en España. Se trata de algunas miniseries y tomos unitarios publicados en época más reciente por Image, IDW y Titan Comics, con la firma del guionista Martin y el dibujante Rufus Dayglo, también británico. En fin, ya ven que la locura no para y que, por suerte, tenemos Tank Girl para rato.
Malaga Hoy
Negro y gris
El protagonista de 'Nestor Burma' es un personaje fascinante, un antihéroe desilusionado y cínico, que desvela la corrupción de la sociedad francesa de la posguerra
JAVIER FERNÁNDEZ
27 Enero, 2021
'Nestor Burma'. Jacques Tardi, Léo Malet. Norma Editorial 416 pág. 35 euros.
El francés Jacques Tardi (Valence, 1946) es uno de los nombres esenciales del cómic europeo contemporáneo. Posee un estilo gráfico personalísimo, que lleva la línea clara al territorio del feísmo, ofreciendo un entintado grueso y orgánico, mezclando unos fondos minuciosos, delineados con precisión, con unas figuras caricaturescas (cuando no grotescas), de grueso contorno, y apostando mayormente por el blanco y negro (matizado con un uso magistral de los grises).Su temática no es menos reconocible: los horrores de la guerra (en especial, la Primera Guerra Mundial), el polar francés, la aventura de raíces vernianas (ambientada entre los amasijos de la arquitectura del hierro). Leyendo a Tardi, uno llega a la conclusión de que su propuesta es pura actitud, una forma insistente de contar, en la que el entorno pesa tanto como el argumento, o, mejor dicho, en el que el entorno es el propio argumento, un argumento opresivo: las trincheras o los campos de concentración de los relatos bélicos, el París de posguerra y las frías urbes de su noir, el delirante fin de siècle de las aventuras de Adèle Blanc-Sec, pero también la estrecha casa en el muro de Ici Même, el territorio hostil de las afueras en Juegos para morir, el decadente imperio romano de Polonius, etc. De todos los álbumes suyos que colecciono, seguramente el que refleja de manera más rigurosa su poética es Tardi en banlieue (1990), una colección de estampas en blanco y negro de las afueras de París, permanentemente cubiertas de nubes, con el asfalto siempre húmedo, la tierra embarrada, los árboles azotados por el viento, el vacío reflejado en los pocos rostros que asoman, medio absortos, en una nada de cemento y cables y alambradas.
En esa hebra, una de las líneas de trabajo más interesantes de Tardi son sus historietas de género negro, para las que ha contado con textos de Jean-Patrick Manchette, Benjamin Legrand o Léo Malet. De este último son las novelas adaptadas en la magnífica serie del detective Nestor Burma, un personaje creado por Málet en 1942 y que está en los inicios de la literatura policial francesa moderna. El ciclo lo componen los cuatro álbumes en blanco y negro Niebla en el puente Tolbiac (1982), Calle de la Estación, 120 (1988), Reyerta en la feria (1996) y ¿Huele a muerto o qué? (2000), más Una resaca de cuidado (1990), a color y con guion original de Tardi (la serie ha seguido después con otros artistas).
Burma es un personaje fascinante, un antihéroe cínico y desilusionado, que desvela la corrupción de la sociedad francesa de la posguerra, y que hace buena la frase de Graham Greene: "La naturaleza humana no es una mezcla de blanco y negro, sino de negro y gris". Habiéndolos publicado previamente en tomos individuales, Norma Editorial nos ofrece ahora este hito del cómic francés en una bonita edición integral que incluye, en formato manejable y con los lomos pintados de amarillo, los cuatro álbumes antes citados. Género negro de altísima calidad. Sin exagerar, lo mejor de lo mejor en su clase.
Malaga Hoy
Tribulaciones de una araña adolescente
El día a día de Spiderman se tornará más complicado que nunca en esta sexto entrega de sus aventuras
JOSÉ LUIS VIDAL
25 Enero, 2021
Desde que su camino se cruzó con una araña modificada, el peso del poder y la responsabilidad han cambiado la vida, y el carácter, del adolescente Peter Parker. Y pese a todo lo bueno que ha hecho como superhéroe enmascarado, la insistente campaña de desprestigio por parte del periódico más importante de la ciudad, el Daily Bugle, comienza a alterar al joven Peter.
Ultimate Integral. Ultimate Spiderman nº 6
Guion: Brian Michael Bendis
Dibujo: Mark BagleyTapa dura
Color
344 pags.
35 euros
Panini Cómics
Es por ello que no podrá evitar decirle alguna que otra verdad a la cara a su jefe, J.J. Jameson, que va a reaccionar de una manera totalmente inesperada.
Y por si esto no fuera suficiente, recordando el título de la mítica serie de televisión, los problemas crecen. Y mucho.
De nada ha servido que expusiera las verdaderas actividades, las criminales, de Kingpin, ya que éste ha conseguido regresar al país a base de sobornos, así que el héroe arácnido sabe que tarde o temprano tendrá que verse las caras de nuevo con el orondo criminal, que manda como vanguardia a ese trío de villanos, los Forzadores, con los que Peter tendrá algo más que palabras.
Pero claro, una cosa es saltar por los edificios y machacar a malosos, y otra tus problemas, los que a un chaval de quince años agobian. Un perfecto ejemplo es lo que le ocurre a Mary Jane Watson, la comprensiva novia de Peter, que ve como su vida se derrumba debido a la complicada relación que mantiene con su violento padre, y que hará que peligre su noviazgo con Peter.
Un Peter, que como la mayoría de los chavales de su edad, pueden llegar a distraerse con la simple presencia de una mosca, aunque en este caso particular sea, ni más ni menos que una curvilínea gata, de color negro para más información. Me refiero, claro está, a la hábil ladrona Gata Negra, cuyo camino se va a cruzar con el de Spiderman y algunos personajes más cuando ésta robe una antiquísima tablilla, cosa que le va a acarrear muchos problemas…
El arco final contenido en este sexto volumen podría subtitularse “Solo en casa”, aunque hay que señalar que el hogar de Queens donde Peter, su tía May y Gwen Stacy habitan es todo menos un lugar solitario. Así que cuando la tutora del Peter se marcha unos días fuera de la ciudad, este piensa que podrá pasar mucho más tiempo con su amada.
Pero claro, los planes que el pobre Peter imagina serán convertidos en polvo, ya que una mega producción se está rodando en la ciudad de New York, revolucionando a todo el mundo a su alrededor, como a su compañero de instituto Kong, que incluso consigue un papelito como extra.
¿Y adivináis de qué va la peli? Puesss, ni más ni menos que las aventuras de un superhéroe que puede pegarse a las paredes, lanzar telarañas y al que todos conocen como ¡Spiderman!
Pues sí, amigos, la realidad se cruza con la ficción, ya que el atribulado Peter se ofenderá, y mucho, ante esta versión de sus aventuras, cosa hecha sin ni siquiera haberle consultado a él nada. Pero claro, este es el mundo de Hollywood…
Y lo peor del asunto, el que lo va calentar mucho, es que en una prisión de alta seguridad descansa Otto Octavius que, despojado de sus tentáculos es un tipo de lo más normal y corriente. ¿O tal vez no…?
Solo os aseguro que el plató de la película se va a convertir en un lugar muy, muy peligroso. Y el director de ésta, San Raimi, junto al productor Avi Arad y Tobey Maguire, el protagonista, van a ser testigo en primera fila de lo que es ser un superhéroe.
Este cómic, que narra las aventuras de este Peter Parker alternativo, perteneciente al universo Ultimate tiene una cualidad única, y es que te bebes sus páginas, totalmente inmerso en la trama, tan bien conducida por uno de los mejores guionistas del mercado estadounidense, Brian Michael Bendis, al que en muchas ocasiones se le ha acusado de dotar a sus personajes de una agotadora verborrea, sin darse cuenta estas voces críticas que precisamente así los reviste de verosimilitud, te los crees al cien por cien. Ejemplo perfecto son las historias contenidas en este volumen, que viene a confirmar una vez más que esta colección no ha perdido ni un ápice de frescura.
Eso sí, gran parte del mérito de su éxito y calidad de la colección es la presencia del dibujante Mark Bagley, que cumpliendo al frente del título, no falla en ningún número, dotando gráficamente a la colección de una continuidad que resulta de agradecer.
Y lo que son las cosas. En la actualidad, el propio Bagley es el encargado de plasmar las aventuras de ese otro Spideman, el oficial, en su colección principal.
Pues bien, lectores, abrochaos el cinturón. Spiderman se va a enfrentar a mil y un peligros en esta nueva entrega, y no habrá ni un segundo de respiro.
¡Comienza la aventura!
Malaga Hoy
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