sábado, 28 de marzo de 2020

A kind of magic

La vida de la joven Mila iba a cambiar radicalmente, enfrentándose en una aventura contra mil y un peligros


JOSÉ LUIS VIDAL
12 Marzo, 2020

Como ya le demostró el viejo y arrugado Mizerd al robot Taladro, en aquel mundo hiper tecnificado existía algo llamado magia, y alzando su cayado se lo hizo ver…

Ascender Volumen 1: La galaxia hechizada
Guion: Jeff Lemire
Dibujo: Dustin Nguyen
Cartoné
136 págs.
18 euros
Astiberri

Pero de esto hace ya muchos años, y las cosas han cambiado en lo quedó del CGU (Consejo Galáctico Unido) después de que aquellas colosales máquinas robóticas lo destruyeran todo.

De aquel apocalipsis surgió un nuevo, y muy diferente, mundo. Y es que todo rastro tecnológico ha sido borrado casi en su totalidad, y lo que vino a sustituirlo fue la magia, capacidad que parece estar limitada a los vampiros, seres que han conquistado prácticamente toda la galaxia. Y lo hacen bajo el mandato de un ser sin escrúpulos, cruel y que solo actúa en su propio beneficio. Se trata de Madre, una vampira muy poderosa a quien nadie se atreve a levantar la voz y que está eliminado todo rastro de rebeldía en los diferentes planetas del Consejo.

Pero la verdadera protagonista de esta historia es Mila, una vivaracha cría que, desoyendo los consejos de su padre, se interna en un gran mercado para hacer un trueque que les proporcione algo de la comida que ya escasea en la cabaña en la que viven.

Como si de las piezas de un dominó se tratara, este será el principio de una peripecia que va a hacer que tanto ella como su padre, Andy (al que todos los que hemos leído Descender conocemos de sobra) se vean embarcados en una frenética huida sin poder mirar hacia atrás. Carrera ésta en la que van a contar con la inesperada ayuda, y acompañamiento, de Bandido, el perro robótico, que aparece de pronto y se convierte en un aliado con nuevas y desconocidas capacidades.

Y así, sin comerlo ni beberlo, este curioso trío se va a convertir en el objetivo de las hordas de vampiros, aunque no serán los únicos y temibles seres a los que se enfrentarán a lo largo de su escapada…

Descender demostró que al guionista canadiense Jeff Lemire no se le resiste ningún género, como ha demostrado con Black Hammer (superhéroes) o Gideon Falls (terror) y si en la epopeya de ciencia ficción nos presentó a Tim-21, en niño robótico protagonista, en esta su secuela, Ascender, sigue demostrando lo bien que maneja una trama que nos devuelve algunas caras conocidas, que tendrán mucho que ver en el futuro devenir de Mila, que sin comerlo ni beberlo las va a pasar canutas escapando de los afilados colmillos de más de un chupasangre.

Asimismo, vamos a conocer el destino, gracias a una serie de flashbacks, de Effie, la que fue pareja de Andy, compañera de aventuras, y que llevó en su vientre a la jovencita protagonista.

Por supuesto, gran parte del éxito de esta serie viene de la mano del dibujante Dustin Nguyen (Batman: Pequeña Gotham), que ya dejó el listón muy alto durante los seis tomos anteriores, y que ahora se lo pasa pipa dibujante a seres monstruosos, dragones y demás fauna de este mundo nuevo y fantástico. El mundo de Ascender.


Malaga Hoy

jueves, 19 de marzo de 2020

Ajenas

A algunos les da por coleccionar sellos, a otros monedas… Pero aquel curioso tipo recopilaba historias de otros

JOSÉ LUIS VIDAL
11 Marzo, 2020

Como un cazador a la busca de su presa, el orondo protagonista recorre las calles de la ciudad, olfateando posibles 'víctimas' a las que sacar un recuerdo, una narración que incluir en su ya enorme biblioteca. Él es, a fin de cuentas, un lienzo en blanco, sin pasado, presente y futuro. Un tipo vacío que necesita llenarse de lo que le ha ocurrido a los demás, sin otro objetivo en la vida.

Buscavidas
Guionista: Carlos Trillo
Dibujante: Alberto Breccia
Rústica 224 págs. 25 euros

A lo largo de su periplo, o extrayéndolas de sus biblioratos, vamos a conocer que los celos de un pobre hombre sentado en un bar no conocieron límites, perdiendo lo que más quería.

O la secreta venganza de Grande, parte de un dúo cómico, siempre golpeado, objeto de las risas y bromas de su partenaire, al que le tiene preparado un regalo que nunca olvidará.

La casualidad hace que el camino del protagonista se cruce con una nueva historia, la de un ladrón con ínfulas artísticas que no va a olvidar nunca del día que le conoció…

¿Qué es lo peor que le puede pasar a un humorista? Perder el favor del público trajo la sombra y tragedia a la vida de Felipe Nosepo, pero no sería lo único malo que le ocurra. Su representante, narrador de esta historia, va a tener un papel muy importante en su destino.

Y así, este 'oidor' de dramas, crímenes, secretos inconfesables finalmente confesados pululará por bares, trenes, callejones, barrios en cuyas paredes la incongruencia de las pintadas apelan tanto a la afirmación como a la negación. Paso a paso, relato a relato, cínico como pocos, recibirá su ración en el momento que encuentre una peculiar tienda de antigüedades en la que conocerá a dos singulares personajes llamados Ezra Wisnton y Mort Cinder, y esa mancha blanca e inexpresiva que es el rostro del Buscavidas se altere como nunca pensó que lo haría.

Es lo que tiene internarse en las historias, hay algunas que te marcan para siempre…

La evolución gráfica del artista uruguayo Alberto Breccia es brutal en este libro, donde abandona de una vez la figuración para lanzarse de cabeza a un mundo de manchas, de blanco y negro puro, trazos de pincel que parecen haber arado los rostros de muchos de los protagonistas de los relatos, haciendo innecesario conocerlos por dentro, ya que como suele decirse “la cara es el espejo del alma”, y en el caso de los personajes de Breccia, expresan perfectamente cómo son con tan solo echarle un vistazo a sus rostros y cuerpos.

Carlos Trillo, gran guionista que cultivó todos los géneros con infinidad de dibujantes (obligado recuerdo a sus obras con Horacio Altuna, Eduardo Risso, Mandrafina…), en el caso de Buscavidas saca su vena más sarcástica, retratando a una galería de personajes, incluido el orondo y cínico protagonista que representan lo peor de lo peor, a excepción del gran homenaje que la pareja de autores hace a Héctor Oesterheld, guionista desaparecido y asesinado por la represión militar en Argentina, con el que el propio Breccia trabajó en una revisitación de su Eternauta. Trillo y Breccia ponen palabras y rostro a esa curiosa pareja formada por Mort Cinder y Ezra Winston. Genial colofón a esta colección de relatos.

Esta edición, que se puede considerar definitiva, se completa con los bocetos, meros apuntes a veces, con curiosas anotaciones en muchas ellas, de las páginas del cómic. Una ocasión única de conocer uno de los procesos de Noveno Arte, de mano de uno de sus grandes nombres, Alberto Breccia.


Malaga Hoy


A vista de cuervo

La editorial Astiberri compila en un solo volumen la impresionante obra que dio fama a Jeff Lemire, 'Essex County', un conjunto de historias atractivas


JOSÉ LUIS VIDAL
11 Marzo, 2020

Las negras alas del ave planean sobre los campos helados del Condado de Essex, convirtiéndose en una presencia más en estas historias, protagonizadas por sus habitantes.



El primer capítulo, titulado Historias de la granja, nos presenta a una pareja de personajes, el joven Lester y su tío Kenny Papineau. Mientras el segundo pasa las horas en los cultivos, subido en su tractor, recorriendo los interminables campos, su sobrino, un chaval al que le sobra imaginación y le faltan amigos, imagina un universo de tipos que visten con capas y mallas, luchan contra el mal y evitan invasiones que vienen del espacio.

La relación del muchacho con su tío no es, digamos, demasiado fluida. Se soportan el uno al otro. El primero porque carga con el trauma de la prematura muerte de su madre, el segundo porque se ha convertido en un padre postizo, un imaginario traje que le viene algo grande.

Los silencios entre ellos son profundos y largos pero, de pronto, la compra de un comic-book unirá al chaval con Jimmy, que regenta la gasolinera del lugar, un tipo con un glorioso pasado dentro del deporte nacional, el hockey sobre hielo.Una vez presentado el dramatis personae sólo queda observar y compartir momentos del pasado, de dolor y rencor, secretos que se guardan dentro, manteniendo la llama del dolor.

En Historias de fantasmas, conoceremos a su huraño protagonista, Vince Lebeuf, un anciano sordo, que vive solo en su casa, bajo los atentos cuidados de una enfermera, Anne Byrne, con la que tiene constantes roces y a la que no hace demasiado caso.

Lo único que le queda al viejo son los recuerdos y una herida que nunca se ha cerrado. Cómo, junto a su hermano Lou, un tipo fornido, lograron convertirse en unas auténticas leyendas sobre la helada pista de hielo.

Fueron aquellos años de éxito y alegría, a los que se unió Bethy, la novia de Lou, el tercer elemento del grupo y que se convertiría en el elemento que, sin quererlo, iba a romper aquel sueño, sumiendo a los hermanos en una larga separación.Mientras, en el presente, Vince va cayendo cada vez más en un imaginario agujero que él mismo ha cavado, por lo que Anne, la enfermera, ha de tomar una decisión con respecto al futuro del hombre, si no quiere que suceda una tragedia.

Y el hombre, ya internado en un asilo, volverá a nadar en los recuerdos. La imparable sordera, un nuevo trabajo, la gris existencia, un doloroso descubrimiento y, finalmente, la reunión eternamente postergada con su hermano, al que tanto quiso y dañó.

La enfermera rural, tercer capítulo de esta obra está, obviamente, protagonizado por Anne Byrne, que tras conocer el destino de Vince, decide ir a visitar a su centenaria abuela, de la que también vamos a conocer una historia oculta, más secretos que impregnan estas tierras. Hace años, la mujer regentaba un orfanato, junto a ella, ayudándola en las tareas más duras, el aguerrido Señor Gerrard, el guardés del lugar.

Todo va bien en el lugar hasta que un inesperado accidente obliga a los habitantes del lugar a enfrentarse a un helado camino en el que están a punto de perecer, hasta legar al Condado de Essex.

Esta historia es la última y definitiva pieza que nos descubra un gran secreto que no voy a revelar aquí, y dará sentido a muchas partes de esta magnífica narración en la que las vidas de los protagonistas y sus historias se van entrecruzando, como si se tratara de los famosos relatos escritos por un grande de la literatura norteamericana, Raymond Carver.

El tomo se completa con un par más de historias del lugar, el nacimiento del Club de Boxeo del Condado de Essex, creado por dos amigos inseparables, Pegador Patty Papineau y Ted Puñotrueno Diemer y la triste historia de Eddie, Orejas de elefante.

Jeff Lemire, guionista de éxito, multipremiado, del que podéis encontrar sus mejores obras dentro del catálogo de la editorial Astberri (La saga Black Hammer, Royal City, Gideon Falls…) es, además, un narrador gráfico, un dibujante poseedor de un estilo de dibujo muy personal y reconocible (algo parecido a lo que ocurre con Matt Kindt), y consigue que pasemos las páginas de su cómic a una velocidad endiablada, totalmente atrapados por lo que nos cuenta, sumergidos en la trama. Historias de una tierra en la que él nació y se crió, que tan bien conoce.

Se habla mucho de la gran novela americana, pues diría, sin riesgo a equivocarme, que este Essex County podría figurar entre las mejores novelas gráficas producidas en los últimos años, a la altura de los relatos de Paul Auster o John Ford, autores que tan bien saben sumergirnos en lo cotidiano para escarbar en los recuerdos y secretos de sus protagonistas.Si aún quedan iluminados que piensan que el cómic es un medio menor, sólo dirigido a niños y friquis, alguien debería recetarles la lectura de esta auténtica maravilla del Noveno Arte. Igual se curan de su ignorancia supina.



Malaga Hoy


domingo, 15 de marzo de 2020

KAMANDI El último chico de la tierra Guión: Dave Gibbons Dibujo:Ryan Sook

















Al otro lado del lienzo

El museo del Louvre esconde algunos secretos entre sus paredes, y el autor japonés Taiyô Matsumoto nos los va a descubrir junto a unos protagonistas muy especiales


JOSÉ LUIS VIDAL
10 Marzo, 2020


Visitado por millones de personas al año, el museo francés es uno de los enclaves culturales del mundo, un símbolo. Pero, ¿qué sabemos sobre las personas que trabajan tras sus paredes?

Poco o nada, la verdad.

Los gatos del Louvre núm.1
Taiyô Matsumoto
Cartoné 232 págs. 32 euros
ECC Ediciones

La historia nos presenta a Cécile, una guía que adora su trabajo aunque en los últimos tiempos empieza a padecer algo de cansancio, la monotonía le pesa como una invisible losa. Siempre recorriendo los mismos pasillos, salas, repitiendo una y otra, y otra vez las idénticas explicaciones que ya salen de su boca como si de un robot se tratara.

Ella aún no lo sabe, pero su relación con su espacio de trabajo va a cambiar desde el momento en el que observe, entre el público, a un minúsculo gatito de color blanco que, impasible, parece haberse colado en este templo dedicado al arte con mayúsculas.

Dos trabajadores, vigilantes nocturnos, serán muy importantes en la trama, ya que uno de ellos, el anciano Sr. Marcel, tiene una triste y misteriosa historia que contar. Y así se lo transmite al recién llegado, el joven e inexperto Patrick.

Junto a Cécile, formarán in trío que recorrerán entre las sombras el enorme lugar en busca de la hermana perdida del anciano, que según su increíble versión, parece estar dentro de uno los lienzos colgados en estas viejas paredes…

Pero esta es solo una parte de la historia, ya que en el punto más alto del edificio vive una particular comunidad felina, compuesta por gatos de varios tipos y condiciones que, cuando están solos se transfiguran gracias a la magia e imaginación del autor de esta historia, adquiriendo cualidades humanas.

Además del pequeño y soñador Copo de Nieve, que nunca más creció y siempre será un niño de pelo blanco, hay otros como Serrucho, un malvado gato que se la tiene jurada al chaval, y con el que va a tener sus más y sus menos. Afortunadamente, cuenta también con algunos defensores, como el estilizado Palitroque, un gato sin pelo que le defenderá a capa y espada.

Y sobre todos ellos, el enorme y tuerto Barba Azul, un gatote, jefe de esta peculiar manada, al que todos y todas respetan, aunque de vez en cuando deba dar un zarpazo para recordarle a los demás su puesto.

Mientras, en un ventanal del ático donde viven, una soñadora araña mira al exterior y creer poder volar sobre los tejados, compartiendo sus sentimientos con el pequeñín del grupo.

Con todos estos personajes, Taiyô Matsumoto, uno de los grandes nombres del tebeo japonés compone un cuento para pequeños y adultos, impregnado de realismo mágico, a la vez que un viaje a través del legendario museo y algunas de sus obras, dando como resultado una bella obra que el propio museo le encargó y que, como suele ocurrir con un autor como él, se transforma en una obra extremadamente personal, enmarcada dentro de su particular universo, donde los lectores hemos podido disfrutar de maravillas como Sunny, GoGo Monster, Primavera Azul o Tekkon Kinkreet, entre otros.

Dejaos llevar por los pasillos y recovecos de este particular museo, el Louvre, y además, si sois amantes de los gatos, disfrutad de una experiencia inolvidable junto a estos animales únicos.


Malaga Hoy

Libre

Su casa era el mundo entero, el que veía pasar ante sus ojos cuando conducía a toda velocidad, con los ensortijados cabellos al viento


JOSÉ LUIS VIDAL
06 Marzo, 2020

Vivimos sepultados entre miles de objetos que vamos acumulando, tantos que producirían una crisis nerviosa a la mismísima Marie Kondo. Sin darnos cuenta apenas, sostenemos una enorme ancla que nos convierte en prisioneros de una cárcel que nosotros mismos hemos construido.

Sunny Sunny Ann!
Miki Yamamoto
Rústica
200 págs.
15 euros
Astiberri

Esta sociedad en la que vivimos, que valora tanto las pertenencias ha hecho que perdamos la libertad. Cargamos con una mochila tan pesada en nuestras espaldas que a estas alturas seriamos incapaces de abandonarlo todo y partir, sin un destino fijo, sin mirar atrás ni importarnos el qué dirán los demás.

Pues precisamente Ann, la protagonista de este manga creado por Miki Yamamoto es el perfecto ejemplo de todo lo contrario. Su casa es, ni más ni menos, que un auto en el que tiene todo lo que ella necesita para vivir. Cuando le hace falta una buena ducha aparca en una gasolinera y, con algo de disimulo, aprovecha la manguera para lavar coches.

Y todo así. Ann es conocida por la mayoría de parroquianos del lugar donde ha 'establecido', por el momento, su hogar. Algunos, como ya la conocen, le ofrecen un café y comida de vez en cuando. Ella nunca lo pide, claro. ¿Y qué hace en el momento que necesita del vil metal? Pues aprovecha algo muy suyo, su propio cuerpo. Eso sí, no penséis que lo hace con cualquiera. Su regla número uno en este tema es conocer, y bien, a la otra persona.

Obviamente, este comportamiento no es comprendido por toda la gente del lugar, y alguno va a confundir los términos de esta existencia, queriendo exigirle a la mujer algo que ella no está dispuesta a dar así como así. Y es justo ahí cuando el elemento dramático surge dentro de este argumento, provocando que Ann tenga que convertirse en una fugitiva, dejando atrás al dueño de la cafetería, una de sus fuentes de financiación. Y, sobre todo, y creo que esto le duele aún más, a sus hijos, con los que ha pasado tantos y buenos ratos.

Es entonces cuando se inicia verdaderamente este road cómic, ya que en el siguiente episodio, el camino de la protagonista se cruzará con el de una peculiar pareja de recién casados, Edward y Laura. Él, un anciano millonario y ella, una ex actriz porno. Curiosa mezcla, ¿no?

De camino al lugar donde celebrarán la luna de miel, una antigua mansión familiar, van a suceder muchas cosas imprevistas. Tantas que terminarán por dejar a la pareja abandonada en medio de una casi infinita carretera.

Estos no serán los únicos personajes a los que la protagonista conozca a lo largo del camino. Ann rescatará del momentáneo olvido a una niña, Abbie, ignorada totalmente por su madre y, durante un día compartirán su mundo.

Finalmente, el cerco se estrecha y habrá que hacer sacrificios. Pero afortunadamente, la carretera continúa y algún conductor siempre se detendrá para recogerla en este camino que se pierde en el horizonte.

La mangaka Miki Yamamoto nos demuestra aquí que hay otro tipo de manga, extremadamente personal, con una fuerte influencia de occidente, que nos enseña los beneficios y consecuencias de la libertad absoluta, en el papel de una mujer que en pocas ocasiones mira hacia atrás, dueña de sí misma y su cuerpo, que solo se rige por sus propias reglas.


Malaga Hoy


Tiras cómicas en vaso frío

JAVIER FERNÁNDEZ
04 Marzo, 2020

'Cervezas'. Mauro Entrialgo. Astiberri. 72 pág. 12 euros

Quizá otros piensen lo contrario, pero, para mí, lo primero y más sobresaliente de Mauro Entrialgo es su estética, tan personal e irrepetible que si el dibujante vasco se pusiera a ilustrar el manual de uso de la lavadora el resultado sería digno de enmarcar. Dicho esto, Cervezas es un curioso y simpático librito que recopila las tiras cómicas realizadas por Entrialgo para la revista Bar&Beer, "referente informativo en castellano de todo aquello que rodee a la cerveza", que ha cumplido ya veinte años de existencia. A destacar el bonito formato apaisado, con su lomo de tela, y la frescura de la propuesta: tiras y más tiras dedicadas a arrancarnos la sonrisa con distintos aspectos de la bebida estrella de todos los bares.



Malaga Hoy

Relatos de incultura

JAVIER FERNÁNDEZ
04 Marzo, 2020

'Ortega y Pacheco Deluxe, Vol. 4' P. Vera. Astiberri. 200 pág. 25 euros.

Con este cuarto volumen, la editorial Astiberri concluye su lujosa recopilación de la serie Ortega y Pacheco, publicada originalmente por entregas en la revista El Jueves entre 1998 y 2012, todo un acontecimiento para los seguidores del murciano Pedro Vera y para los amantes del humor gráfico en general. Como si se tratase de un manual de historia, Ortega y Pacheco deja constancia de una década y media de la cultura (o incultura, para ser más exactos) de esta España viva, esta España muerta, que quiso cantar Cecilia y no le dejaron. La magnífica edición de Astiberri ofrece las últimas páginas de la serie, acompañadas con otras sesenta de material extra, con ilustraciones, bocetos, rarezas y una estupenda entrevista al artista realizada por Gerardo Vilches, en la que repasan juntos "la vida, obra, milagros y garrotazos del padre de los Ranciofacts".


Malaga Hoy

sábado, 14 de marzo de 2020

Ire a escupir sobre vuestra timba por Jordi Bernet y Enrique Abulí

El trabajo conjunto de Enrique Abulí (1945) y Jordi Bernet (1944) es una muestra de que las nor­mas más clásicas del cómic siguen disfrutando de buena salud. Con el blanco y negro, la página de tres tiras, una narración funcional y un dibujo que apura todavía más la síntesis del expresionismo norteamericano, pueden conseguirse obras de la categoría de Torpedo (1982). Con veinte años de guiones, libros de santos y traducciones de encargo a sus espaldas, Enrique Abulí se sumerge en la tra­dición literaria de la novela negra norteamericana, dando vida a un asesino a sueldo, cínico e implaca­ble, cuyas andanzas se sitúan en los Estados Uni­dos de la depresión económica.

Torpedo es la antítesis perfecta del héroe posi­tivo, en el que convergen todos los defectos imagi­nables, incluidos la traición, el machismo y el anal­fabetismo, además de una fastidiosa tendencia a contar chistes malos. Abulí narra sus historias de forma directa, evitando tiempos muertos y privile­giando lo visual por encima de lo literario. Un ejemplo extremo de esta técnica es Iré a escupir so­bre vuestra timba (1991).

Jordi Bernet era también un profesional experi­mentado cuando nació Torpedo. Su dibujo es fruto de una interpretación personal de la tradición ex­presionista del cómic realista. La extrema sencillez de su grafismo, que evita fondos y detalles innece­sarios, impacta por la fuerza de unas imágenes que son la síntesis de un complicado juego de luces y sombras. La contundencia de su pincel potencia la sensación de movimiento y el efecto dramático de los ambientes.

Antonio Guiral

Veinte años de comic Aula de Literatura Vicens Vives, 1993











Superhéroes de autor

JAVIER FERNÁNDEZ
04 Marzo, 2020


'Black Hammer. Calles de Spiral'. VV. AA. Astiberri. 128 páginas. 16 euros.

El éxito de DC y Marvel ha generado, a lo largo de las décadas, innumerables universos superheroicos, unos más acertados que otros. Los ha habido cutres, como el de la editorial Archie en la década de 1960, que encargó al mismísimo creador de Superman, Jerry Siegel, el relanzamiento de un puñado de viejos personajes como The Shield, Hangman o The Comet, con instrucciones precisas de emular el trabajo de Stan Lee y Jack Kirby, y obtuvo a cambio un monumento camp que se lee como si fuese coña, pura bisutería. O dignos de un todo a cien, como la propuesta de Valiant, que sigue buscando algo así como un alma mientras espera que alguna productora se atreva a jugarse los cuartos, lleve al cine sus copias prefabricadas y haga ricos a los editores. Pero también ha habido virguerías, claro está, tan interesantes como la cosa mainstream o más. Ahí se cuentan las neurosis de Ditko, transformadas en superhéroes para Charlton a mediados de los sesenta, el soberbio ciclo King Hell Heroica, autoeditado por el siempre valioso Rick Veitch desde 1990, la monumental línea America's Best Comics, de Alan Moore, iniciada en 1999, o el universo de Black Hammer, creado por Jeff Lemire y Dean Ormston para Dark Horse hace cuatro años.

La editorial de Milwaukee lo había intentado de mala manera en los noventa con el engendro llamado Comic's Greatest World, y, en este siglo, con el Project Black Sky, aunque la senda la ha marcado siempre el talento de sus autores, véase el Mignolaverso o una propuesta tan modesta como The Umbrella Academy. Y en esta senda, la de la sensibilidad artística y la personalidad propia, garantizada por el férreo control ejercido por Lemire, se sitúa Black Hammer, que ha irrumpido en la escena con fuerza, revitalizando un género instalado en el tedio. Son ya ocho los tomos de Black Hammer publicados por Astiberri, todos altamente recomendables, como este especial titulado Calles de Spiral, que recopila tres historias cortas y una memorable enciclopedia de los personajes y lugares de la serie.


Malaga Hoy

Superhéroes de barrio

Astiberri aprovecha el lanzamiento de 'El Vecino' a través de la plataforma Netflix para repasar los orígenes de este original personaje


JAVIER FERNÁNDEZ
04 Marzo, 2020


'El vecino. Origen' Santiago García y Pepo Pérez. Astiberri. 248 páginas. 30 euros


Aprovechando el estreno de la adaptación televisiva dirigida para Netflix por Nacho Vigalondo, El Vecino. Origen recupera en un solo volumen los tres primeros tomos de la serie creada por el guionista Santiago García y el dibujante Pepo Pérez. Van, por tanto, los libros alumbrados en 2004, 2007 y 2009, a los que pronto habrá que sumar dos más (el primero ya está cociéndose), previstos para culminar una obra que se completa con la recopilación El Vecino. Historias (2019), un conjunto de historietas cortas relacionadas con la saga.

Para el que no lo sepa, el vecino es Javier, un tipo en apariencia normal que resulta ser el superhéroe Titán, figura central de un tebeo coral que ofrece un poco de las clásicas desventuras cotidianas del mejor Spiderman y otro poco de una sencilla comedia de situación. En palabras del propio García, cuando surgió primeramente la opción de colaborar con Pérez: "Le dimos vueltas a distintas posibilidades de plantear una historia costumbrista en sintonía con el cómic indie y adulto de los 90, pero inevitablemente siempre acabábamos tropezando con el superhéroe. (...) Es nuestro lenguaje natural, y a través del superhéroe nos expresábamos con más comodidad. Algo parecido le ocurrió al propio Jaime Hernández, cuyas historias al principio se recreaban en la iconografía del género fantástico. (...) una de las claves del éxito de Spiderman ha sido siempre el énfasis en la vida privada de Peter Parker, pero este énfasis solo es pronunciado en comparación con el tratamiento muy sumario de la identidad secreta que hacían los superhéroes hasta la aparición del amistoso vecino arácnido inventado por Stan Lee y Steve Ditko en los años 60. Sí, era un ingrediente que aderezaba las aventuras del trepamuros con un nuevo matiz de actualidad, pero en última instancia Spiderman seguía teniendo como propuesta principal las batallas entre coloridos personajes superpoderosos. Lo que queríamos hacer Pepo y yo era suprimir completamente ese elemento. Nunca veríamos a nuestro superhéroe ejerciendo de superhéroe. Solo lo veríamos cuando fuera una persona normal. Todo lo superheroico sucedería fuera de plano".

Dicho y hecho, El Vecino es una interesante vuelta de tuerca sobre los superhéroes (adelantada en cierto modo a la moda que recorre el género estos últimos años), pero también un digno sucesor de las propuestas iconoclastas de la nouvelle BD, con la que la narrativa y la estética de Pérez se sienten como en casa. Una acertada mezcla de referentes e influencias, deglutidos por los autores hasta componer esta obra singular, que luce como nunca en la nueva edición de Astiberri. Además de los tres álbumes mencionados, se incluye aquí una introducción firmada por Vigalondo y un generoso apartado de extras en el que los autores, por separado, repasan la concepción y desarrollo de la saga (y, ya puestos, hasta la propia historia editorial de Astiberri), con reveladores comentarios y numerosos dibujos y bocetos que enriquecen la lectura de un volumen magnífico.


Malaga Hoy


El 'cyberpunk' japonés

'Akira', de Katsuhiro Otomo, es una distopía que se desarrolla en el año 2019 en la ciudad japonesa de Neo Tokyo, reconstruida tras el fin de la 3ª Guerra Mundial

GERARDO MACÍAS
04 Marzo, 2020

'Akira Edición Original nº 1'. Guion y dibujos: Katsuhiro Otomo. Norma Editorial, 2019.

El cyberpunk es un subgénero de la ciencia ficción (ya sea en medios como literatura, cómic, cine, televisión, videojuegos, etc...) que refleja visiones distópicas del futuro en las que se combinan tecnología avanzada y un bajo nivel de vida. En las películas más influyentes del cyberpunk, como Blade Runner, The Terminator, Desafío total, The Matrix o Akira, se pueden ver las características del subgénero. El cyberpunk destaca en Japón, pues deriva del boom económico y tecnológico del país. Akira, de Katsuhiro Otomo, es un buen ejemplo de ello, especialmente para una generación de japoneses que no tienen recuerdo personal de Hiroshima ni de Nagasaki, pero conocen el miedo nuclear y la corrupción política.

En el año 1988, el mundo está al borde de la destrucción absoluta. La tecnología avanzada fue la causa de una terrible explosión que desencadenó la Tercera Guerra Mundial. En el año 2019, Neo Tokyo ha sido construida a partir de los restos de la antigua Tokio. En esa ciudad es donde habitan Kaneda, Tetsuo y sus amigos, un grupo de jóvenes estudiantes de un centro correccional, marginados sociales que pasan sus ratos libres en peleas con bandas rivales de motoristas. Kaneda es el líder de su banda, que rivaliza con otros moteros que se hacen llamar Los Payasos y son liderados primero por Joker, luego por Tetsuo, e incluso se ven obligados a trabajar con Kaneda. Tetsuo y Kaneda son amigos desde la niñez, pero Kaneda se burla de Tetsuo a pesar de verlo como hermano menor. Tetsuo sufre complejo de inferioridad.

Un día Tetsuo desaparece en un accidente provocado por un niño raro. Kaneda intenta averiguar qué ha sido de él, sin saber que el gobierno lo ha secuestrado y ha descubierto que su potencial psíquico es comparable al de Akira, un sujeto extraordinario reclutado tiempo atrás. Cuando Tetsuo reaparezca, sus amigos comprobarán que su carácter ha cambiado y que tiene poderes psíquicos. Kaneda y Tetsuo se enemistan en una serie de acontecimientos que desembocan en el despertar de Akira, responsable de la destrucción de Tokio.

Éste es el argumento de Akira, un manga escrito y dibujado por Katsuhiro Otomo entre 1982 y 1990. Pronto se convirtió en un best seller y a raíz de su publicación en Estados Unidos por Marvel Comics se publicó también en Europa, significando el primer acercamiento importante del público occidental al cómic japonés. Fue Premio Kodansha al mejor manga en 1984. Su adaptación animada cinematográfica (escrita y dirigida por el propio Otomo antes de finalizar el manga y con un final diferente) marcó el pistoletazo de entrada de la animación japonesa en occidente durante los años 90 y fue el primer ejemplo de adaptación animada que sirvió para dar a conocer a un público más numeroso la obra original en cómic.

Akira es un niño que desarrolló habilidades psíquicas, por lo que fue examinado por el gobierno. Perdió el control de su poder y aniquiló Tokio en 1988. Fue sometido a pruebas científicas, sin resultado. Su cuerpo fue criogenizado para el estudio de generaciones futuras.

Para la producción del largometraje, se creó el Akira Comittee, un conglomerado de las empresas más importantes del sector del entretenimiento japonés: Bandai, Kodansha, Mainichi Broadcasting System, Hakuhodo, Toho, Sumimoto Corporation y Laserdisc Corporation, que reunieron el capital que la adaptación del manga necesitaría: mil millones de yenes. Akira se convirtió en pionero de distribución internacional del anime.

Katsuhiro Otomo (Miyagi, Japón, 1954) empezó a publicar sus primeras historietas cortas en los años setenta y en 1980 realiza su primera obra extensa: Domu (Pesadillas), que obtuvo el SF Grand Prix, que solamente se había otorgado a novelas.

Después de Akira, sus trabajos en cómic han sido principalmente guiones para otros dibujantes. Otomo ha realizado ilustraciones publicitarias, diseño de escenarios y personajes, animaciones breves, etcétera, lo que ha hecho que su producción de historietas sea escasa para lo habitual en Japón. Entre sus trabajos en animación, destaca la adaptación cinematográfica de Akira. Además ha realizado alguna incursión en imagen real, pero en las producciones en las que ha participado desde Akira se ha usado siempre su nombre como reclamo comercial.

Malaga Hoy


martes, 3 de marzo de 2020

GREEN LANTERN de Kurt Busiek y Joe Quiñones















¡Vaya trío de tres!

Vuelven los Fabulosos Freak Brothers, de la mano de La Cúpula, en su edición definitiva


JOSÉ LUIS VIDAL
29 Febrero, 2020

'Los Fabulosos Freak Brothers. Edición Integral. Tomo 2'. Gilbert Shelton. Rústica. 148 págs. 22,50 euros. Ediciones La Cúpula.




Los años sesenta fueron bautizados por el movimiento hippie como los del “Amor y Paz”. Festivales como el de Woodstock confirmaron la existencia de una legión de jóvenes que, con el pelo largo y portando un porro en sus manos, terminaron rebozados en barro y enfrentándose a las fuerzas policiales en un suceso que ha quedado para el recuerdo.

Poco queda ya de aquellos tiempos, excepto la obra de artistas que surgieron del movimiento underground, en este caso de los cómics. Como Robert Crumb, que tirando de unas altas dosis de cinismo e ironía, criticó a todo y todos los que le rodeaba en la sociedad, la norteamericana, en la que le había tocado vivir.


Pero tal vez el que reflejó mejor a aquellos personajes de pelo largo, pies descalzos y guitarra en sus espaldas (aunque no supieran sacar ni una sola nota de ellas) fue Gilbert Shelton.

Él es el 'padre' de tres 'criaturas', por llamarlas de alguna manera, a los que bautizó con originales nombres: Franklin Freewheelin´, Phineas Freakers y Fat Freddy.

Aunque debería de decir cuatro, ya que la presencia del narigudo gato de Freddy es continua, y va a protagonizar alguna que otra historia.

Tres tipos a los que va a meter en situaciones totalmente surrealistas, inmersas en enormes nubes de humo de canuto, en las que el olor a marihuana traspasa las páginas del cómic.

Y es que este trío de caraduras vive la vida sin pensar en el mañana, tan solo en disfrutar el momento, ligar cuanto más mejor y si, de vez en cuando, pueden aprovecharse de algún chanchullo, pues genial.

Nacieron en el año 68 y durante toda su existencia, tan movida como las propias peripecias que protagonizan, han protagonizado multitud de páginas en publicaciones como Playboy, High Times o Rip Off Comix.

Pero si rascamos sobre la superficie de sus historias, podremos acceder a una capa muy crítica con las sociedad norteamericana de aquellos años, en la que solo se premiaba el camino del éxito, el american way of life. Ambas drogas tan duras como las que solían consumir los protas de estas historietas, que pasaban de todo y todos, sin darle ninguna importancia al valor material de las cosas, ya que en el momento que la casualidad hacia que en sus manos cayera una cantidad considerable de dinero, como en la historia titulada Grass Roots, se lo van a fundir en cierto polvo blanco, protagonizando junto a un grupo de chavalas con las que se van a vivir al campo (al río Tiburón, concretamente) situaciones de lo más hilarantes, con la única pretensión de crear una especie de comuna. Sueño que se desvanece a la misma velocidad que la coca que aspiran…

Durante muchos años, este trío de piezas fue uno de los platos fuertes de la desaparecida revista El Víbora, y ahora, para todos aquellos que no llegaron a conocerles, o los nostálgicos que deseen tener una magnífica edición integral remasterizada, cuentan con la magnífica oportunidad que les brinda La Cúpula.

Malaga Hoy


Volver a empezar

Regresa este dúo de autores argentinos, esta vez con una historia de ciencia ficción que refleja lo imperfecto del ser humano como tal


JOSÉ LUIS VIDAL
28 Febrero, 2020

'El humano'. Guion: Diego Agrimbau. Dibujo: Lucas Varela. Rústica. 144 págs. 19,50 euros. Ediciones La Cúpula

Una nave espacial surca el cielo de un extraño e inhóspito planeta, estrellándose en su superficie. Fundido en negro.

Sobre una enorme planta reposa un ser de apariencia humanoide. Cuando su programa se reinicia, lleno de dudas, explora los alrededores, dándose cuenta de que no está solo. Sin casi mediar palabra es atacado por un poderoso primate que parece ser parte de la fauna del lugar. Menos mal que, en el último momento, es auxiliado por un robot.


Al poco se dará de bruces con una situación inesperada, ya que otro grupo de simios, de diferente tipo, pelean por quedarse con dos seres que se parecen mucho a él, o ella…

Una vez resuelta la situación llegan las oportunas presentaciones, hasta la suya propia. Alpha es su nombre, y el de sus actuales compañeros, Uno, Cuatro y Cinco. Cada uno tiene un rol diferente a desarrollar, como si formaran parte de una expedición.

Dentro de la cápsula encontrarán a un humano en estado de estasis, al que tratan de reanimar de varias, e inútiles maneras, hasta que el tipo, entre arcadas, logra abrir los ojos.

Se trata de Robert, una de las cabezas pensantes de la Misión Phénix, en la que junto a su esposa June, trataban de demostrar que una vez pasados miles de años, el planeta Tierra podría ser recuperado, salvado después de décadas de maltrato.

June arribó la primera al lugar y Robert sueña con poder abrazarla y celebrar el éxito de su idea, que todos pusieron en duda.

El entusiasmo inicial del hombre, que automáticamente lidera el grupo, poniendo a su servicio al cuarteto de robots, es borrado de golpe por un hecho dramático que hará que poco a poco se vaya volviendo más huraño, y de ahí solo hay un paso, peligroso, hacia la locura y el egocentrismo, lo que hará que los hechos se aceleren, tomando un cariz de lo más violento y descarnado.

Los autores, Diego Agrimbau y Lucas Varela, tándem artístico al que ya conocimos gracias a la genial antología de historias sobre padecimientos mentales contenidas en el volumen Diagnósticos y El día más largo del futuro, otro relato enmarcado en el género Ci Fi, también publicado por la Cúpula, nos ofrecen aquí un retrato en el que confirman la incapacidad del ser humano para actuar con lógica, y bondad, una vez se ve herido por un suceso doloroso, siendo capaz de sacar de su interior los peores sentimientos. Sentimientos opuestos a los que Alpha, una máquina en momentos inocente, logra expresar, intentando sacar de pozo de locura y ofuscación en el cae su propietario, que se convertirá, del día a la mañana, en un rey de papel que maneja con mano dura a su pobres súbditos.

Agrimbau se postula ya como digno sucesor de los grandes guionistas argentinos, Héctor Oesterheld, Carlos Trillo, Ricardo Barreiro, o autores completos como Horacio Altuna y Juan Giménez. Todos ellos cultivaros los géneros narrativos más variados, entre ellos el enmarcado en este relato.

En el apartado gráfico, Lucas Varela sigue siendo uno de los máximos representantes a nivel mundial de esa nueva 'línea clara', como demuestra, una vez más, con el soberbio trabajo realizado aquí.

Y al final, solo al final, llegará el mazazo, la realidad expuesta ante los ojos de ese hombre que podría haber recomenzado, logrado su sueño y el de su pareja, pero que se dejó llevar por el dolor y el egoísmo, trayendo el caos a esas tierras.

Casi siempre, las historias de ciencia ficción nos trasladan a lejanos planetas, con civilizaciones hiper avanzadas, y batallas interestelares. En esta ocasión no vamos a salir del suelo que pisamos. Eso sí, tal vez al principio nos será difícil reconocerlo. Pero qué le vamos a hacer, es hacia donde estamos llevando al planeta entre todos, por culpa de nuestra inconsciencia…



Malaga Hoy

El poder de la Palabra

¿Qué es lo peor que le puedes hacer a un periodista de afilada pluma como Spider Jerusalem? Dentro del tercer volumen de la serie encontrarás la respuesta


JOSÉ LUIS VIDAL
26 Febrero, 2020

Sales a pasear. Cada cincuenta metros te encuentras a una o varias personas que piden unas monedas para poder comer. La suciedad impregna las calles, y los sucesivos baldeos no eliminan el olor a orines y basura. Una mascarilla se ha convertido en la prenda de moda a causa de un imparable virus venido de Asia. Al otro lado del charco, un tipo con la cara pintada de naranja grita órdenes para levantar un muro, mientras escribe tweets inflamables. Los gobiernos ignoran las repetidas señales de alarma de los que saben del tema, ya que la cuenta atrás del planeta Tierra ha comenzado…

Transmetropolitan Libro Tres
Guion: Warren Ellis
Dibujos: Darick Robertson, VV. AA.
Cartoné
336 págs.
34 euros
ECC Ediciones

Y ahora que no me digan que el guionista inglés Warren Ellis no es un profeta. Sí, ya sé que tirando de ironía y cinismo exagera las cosas algo, pero si escarbas bajo la superficie de la que puede considerarse su obra magna, Transmetropolitan, observarás que trata los temas que nos acosan a los ciudadanos de a pie en la actualidad: racismo, corrupción política, violencia policial…


En este tercer volumen de la serie que publicó el sello Vertigo, Spider se abre más que nunca, ya sea en una entrevista para un programa de la televisión, en el que comparte sus recuerdos sobre la muerte, o bien, pasearemos de su mano por esta gran urbe en la que vive y que tanto recuerda a muchas otras, navegando entre un mar de cuerpos.

Vendiendo su imagen a diversas compañías, el protagonista no solo nada en la abundancia, se ha hecho rico, sino que ahora es reconocido por todo con el que se cruza. Se ha convertido en un 'objeto de consumo', cosa que odia en lo más profundo de su ser.

Es por ello que su labor, sus escritos en La Palabra se vuelven más duros que nunca, cosa que le va a acarrear más de un problema, como cuando trata de averiguar el porqué del asesinato de un joven, cometido por un quinteto de descerebrados.

Y justo aquí comenzarán los verdaderos problemas, ya que meterse con la policía en esta ciudad puede hacer que tus días estén contados. No, para nada ha caído bien un artículo de Spider, a causa del cual los agentes se ven obligados a detener a los cinco asesinos.

Una cosa lleva a la otra, y sin habérselo propuesto, la violencia más extrema e indiscriminada caerá como un martillo pilón sobre un grupo que exige justicia. Tan solo con la ayuda de su guardaespaldas y su secretaria, además de Royce, el editor que lo soporta, logrará salir del letal agujero en el que se convierten las calles cercanas a la comisaría…

Es entonces cuando sobreviene el golpe más duro, el peor. Una invisible mano cose los labios del periodista, impidiéndole ejercitar su trabajo y derechos. ¿Y quién es el invisible ejecutor de esta orden? Pues tan solo os diré que su propietario vive en una gran casa de color blanco y se ha empeñado en pisotear a Jerusalem como su fuera una vulgar cucaracha.

Pero ya sabéis que estos insectos son duros por naturaleza, y ni un invierno nuclear podría con ellos, ¿verdad?

Pues imaginad hasta dónde puede llegar el protagonista si se ve perseguido, amenazado. El resultado en una historia que os mantendrá pegados a las páginas de este magnífico cómic que mezcla la ciencia ficción con el retrato de una sociedad podrida, donde los valores más básicos hace ya tiempo que se extinguieron.

En esta ocasión, al dúo de creadores, Warren Ellis y Darick Robertson, acompañan una auténtica legión de dibujantes (Frank Quitely, Brian Hitch, Eduardo Risso, Phil Jimenez, John Cassaday, John McRea, …), de lo mejorcito de la profesión, que se encargan de ilustrar algunas páginas de la serie regular, además de dar rostro a su protagonista y peripecias en el especial titulado “Odio todo esto”, que recopila varios textos de Spider, y que viene como colofón a este tercer volumen.

Ah, ¿Y sabéis una cosa...? Los problemas no han hecho más que comenzar.


Malaga Hoy


Las dos caras de un espejo roto

Junji Ito, maestro del género de terror, abandona su zona de confort para adaptar el libro del escritor Osamu Dazai


JOSÉ LUIS VIDAL
26 Febrero, 2020

El pozo sin fondo en el que se ha convertido la existencia del protagonista de esta historia, Yôzô Ooba, le tiene atrapado en una caída que lo ha convertido en un alcohólico aquejado de temblores y que padece alucinaciones, rodeándolo de rostros descompuestos y recuerdos de su terrible pasado (en ello, Ito vuelve por sus fueros y nos regala escenas que ponen los pelos de punta).

Indigno de ser humano núm. 3
Autor: Junji Ito (adaptación de la obra original de Osamu Dazai)
Rústica
208 págs.
9,95 euros
ECC Ediciones

Pero una vez más, en su camino se cruza una buena mujer, como viene siendo una constante. Una persona compasiva, tal vez demasiado, que le va a ofrecer una solución, pasajera, al infierno en el que vive.


Se trata de la bella Hiroko, una farmacéutica que cuida de su postrado padre y que, jugándose su reputación, descubre el mundo de la morfina al protagonista, con lo que ello conlleva, ya que a lo largo de toda la historia hemos sido testigos de que Yôzô es un caso perdido.

En los siguientes días, la alegría y el trabajo se instalan en casa del artista, que comprueba maravillado como puede volver a producir, a dibujar, contagiando este gozo a su paciente esposa, Yoshiko, que no puede creer lo que ven sus ojos.

Pero claro, lo que se comienza siendo un remedio para aplacar las pesadillas termina convirtiéndose en una nueva adicción que lleva al protagonista a poner en riesgo su propio matrimonio, creando una sombra de desconfianza que cubrirá como un manto de desdicha a ambas mujeres, su esposa y la farmacéutica, desembocando en una tragedia total…

Y una vez más, Yôzô se encontrará mirando hacia ese abismo que tan bien conoce. Tan solo gracias a una inesperada intervención, será trasladado a un lugar donde reposar y curarse. Y justo ahí será donde el argumento da un giro inesperado y genial, produciéndose un encuentro entre dos hombres que al principio parecen gemelos, que han recorrido sin saberlo el mismo sendero, el que lleva a la oscuridad, a la tragedia más absoluta.

Los días van pasando y la presencia de ese 'otro' resulta gratificante, hasta tal punto que los fantasmas parecen desvanecerse, desaparecer del recuerdo de Yôzô. Pero solo será un alivio pasajero, ya que la vida está llena de casualidades, algunas extremadamente afortunadas, y otras no tanto.

Los errores del pasado siempre regresan, y la pesada, e imaginaria losa que cuelga del cuello de Yôzô se planta ante sus ojos, y ya no volverá a abandonarle nunca más. El protagonista terminará por acostumbrarse a vivir en el horror, mirando hacia lo lejos, sin apenas percatarse de lo que ocurre a su alrededor.

El mangaka Junji Ito logra recrear a la perfección la vida de este desdichado personaje, al que rodean las desgracias que el mismo provoca, y que es un reflejo biográfico de la propia existencia del autor Osamu Dazai, cuyo destino final ya hemos visto al principio de esta triste historia, que viene confirmado de una manera extraordinaria, muy sutil, en las últimas viñetas de este soberbio manga.


Malaga Hoy

¡Manga para todos y todas!

Llegan dos novedades al catálogo manga de Planeta Cómic. Tan diferentes entre sí, pero a la vez igualmente recomendables


JOSÉ LUIS VIDAL
26 Febrero, 2020

Como ya deberíais conocer a estas alturas, dentro del tebeo nipón hay argumentos y diferentes géneros para contentar a todo tipo de lector, cualquiera que sea su sexo y gustos. Desde el romance, pasando por la aventura, las historias cotidianas, el drama más absoluto, la ciencia ficción, el thriller de misterio... Apropiándome de aquella sintonía creada por Luis Eduardo Aute, podríamos decir que "…todo está en los Manga".

Y, echando un vistazo a un par de novedades de este mes de febrero dentro de las que ofrece el sello Planeta Cómic, nos encontramos, en primer lugar, con la segunda entrega de la serie que hizo famoso a su autor en todo el mundo. Se trata del Dragon Head de Minetaro Mochizuki, una obra que se podría encasillar en varios géneros. Misterio, terror, ciencia ficción… Y que desde sus primeras páginas nos sumerge en un argumento del que no vamos a poder despegarnos, convertidos en auténticos adictos a la inquietante trama.



En el primer volumen nos encontrábamos con los supervivientes del terrible accidente de un tren bala japonés, estudiantes cuyo viaje se ve interrumpido con violencia, y cuando despiertan se percatan de que la pesadilla en la que se va a convertir sus vidas no ha hecho más que empezar.

Teru, Seto y Nobuo son, aparentemente, los únicos supervivientes. Los dos primeros, pese al miedo y a estar heridos, tratan de encontrar una respuesta a lo que ha ocurrido, mientras el tercer chico se ve sumergido en una espiral de locura que lo va transformando, poco a poco, en una inquietante amenaza.Mientras, temblores de tierra, derrumbamientos y gases tóxicos amenazan la vida de los protagonistas, que al principio de la segunda entrega harán un descubrimiento, un sendero que tal vez lo lleve a la superficie. Aunque una vez allí, el misterio se acrecienta, ya que llegan a un lugar totalmente desierto, ¿o no?

Una misteriosa sombra parece vigilarlos en la distancia. Mientras, Seto, la única chica superviviente, logra reunir algunos objetos con los que prepararse para la odisea que les queda por delante, ya que este es tan solo el comienzo de un viaje que los llevará a través del auténtico infierno en el que se ha convertido la superficie, habiendo barrido toda presencia humana del lugar. Aunque, por si esto no fuera suficiente, la mayor amenaza vendrá de otro grupo de supervivientes que van a demostrar que el ser humano, en condiciones límite, puede transformarse en el más peligroso de los depredadores…

El autor de este manga, Minetaro Mochizuki (La mujer de la habitación de al lado, Chiisakobee, Isla de perros…), maneja los resortes del misterio y el horror con maestría, y ahora tenemos la ocasión de disfrutar de la nueva edición de su obra magna, Dragon Head.

La otra novedad de este catálogo manga es, nada más y menos, la protagonizada por la creación más conocida del Dios del Manga.

¿Qué no sabéis quién es? Pues nada más y nada menos que Osamu Tezuka, maestro de maestros, creador que supo alimentarse de las influencias extranjeras y crear un nuevo tipo de manga, que tenía mucho que ver con la animación y atrajo a millones de lectores.

Tetsuwan Atomu, o como mejor le conocemos, Astro Boy, es un robot, una máquina con aspecto de niño, pero que en su interior posee un poder inconmensurable y se va a convertir en el defensor de la humanidad. Frente a docenas de amenazas, la mayoría protagonizadas por científicos locos que pretenden someter a los habitantes del planeta, y sus letales creaciones, máquinas de destrucción, poderosos robots con los que el chaval robótico tendrá que medir sus fuerzas.



Tenemos la suerte, los lectores españoles, de poder disfrutar por fin, de una adecuada recopilación de sus aventuras, que continúan en el quinto tomo, en el que, como hemos podido ver en los anteriores, el propio padre de la criatura, Tezuka, suele tomar el papel de presentador, ya sea para comunicarnos que se encuentra algo pachucho y cede los artilugios de dibujar a Jirô Kuwata, o narrarnos en primera persona cómo nació este original y entrañable personaje.Sin preámbulos, la acción continúa desde la primera páginas, y el protagonista desea compartir algo más con los humanos, una característica de la que carece, los sentimientos. Así se lo comunica al doctor Ochanomizu, que ya le dio al chico una familia, robótica, con la que poder parecerse a nosotros.Pero claro, tal vez la experiencia no sea lo que Astroboy espera, y le ponga al borde del abismo…

A lo largo de catorce trepidantes capítulos seguiremos las peripecias del protagonista, a veces en solitario y otras intentando arreglar los estropicios de sus hermanos robóticos, Cobalt y Uran. Y así conocerá a un robot que tiene la capacidad de mentir, o a Bron X, una nueva y peligrosa creación de Ochanomizu, hasta llegar a la desgraciada historia de amor protagonizada por Robeo y Robieta. Y es que, aunque no lo parezca, los robots también tienen su corazoncito…Terror psicológico y seinen de aventuras, lecturas imprescindibles para los amantes del cómic que viene del País del Sol Naciente.


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