martes, 10 de diciembre de 2019

Dos pilotos de papel combaten en los cielos de España

Un cómic sigue las aventuras paralelas de un miembro de la Legión Cóndor y un aviador republicano durante la Guerra Civil. La obra documenta la aviación de la época

JACINTO ANTÓN
Barcelona 8 DIC 2019


Una viñeta de 'La sombra del cóndor', de Gerardo Balsa.

“Ratatatat-tat-tat”, “¡Manuel!”, “Dios mío, Manuel muerto, la cola destrozada, ni rastro de la escolta, y esos malditos Heinkels van a volver para rematarme”. Así es: el piloto republicano ha visto como la cabeza de su artillero estallaba en un halo de sangre bajo el impacto de las balas de los cazas He-51 con emblemas de la aviación rebelde y su aeroplano, un Vickers Vildebeest quedaba convertido en un colador. En la segunda pasada lo abatirán y se convertirá en la primera victoria de un futuro as alemán, Dieter Von Moltke. Es uno de los episodios, dibujado con maestría técnica y emoción, de La sombra del cóndor, de Gerardo Balsa, un comic –publicado por la editorial Trilita (!)- que pone en viñetas con toda su intensidad y ajustándose rigurosamente a lo que de verdad fue, la historia de la guerra aérea en los cielos de España durante la Guerra Civil. Balsa, autor del guion y el dibujo, cuenta esa historia desde las aventuras en paralelo de dos jóvenes pilotos de ficción, el citado Von Moltke y el mecánico madrileño, ametrallador en un bombardero Potez 540 de la escuadrilla España de André Malraux y luego, tras su paso por la escuela de Kirovabad, aviador de caza de la República, Pedro Goya.


La sombra del cóndor está proyectada como una trilogía de la que acaba de aparecer el primer álbum, 1936, bajo un cielo español. Los dos siguientes se titularán De viento y de sangre y La caída de un sueño. En la primera entrega se relatan la llegada del aviador alemán a España como miembro de la Legión Cóndor y su ascenso a la categoría de as de caza, y la experiencia como miliciano de Pedro en la sierra de Guadarrama y su incorporación a la unidad de Malraux mientras acaricia su sueño de convertirse a su vez en piloto. Acaricia el joven también a su amante, Sofía Rigau, administrativa de la escuadrilla casada con un militar republicano arrestado por los fascistas y del que ignora su suerte. Dieter, el alemán, establece por su parte una relación con una prostituta sevillana, la Malagueña. Alrededor de los dos protagonistas el álbum describe el estallido de la guerra, la sublevación en Madrid y en Marruecos, siempre atendiendo especialmente a la participación de la aviación: el bombardeo del cuartel de la Montaña o el ametrallamiento de una unidad de requetés por la aviación leal, el vuelo del Dragon Rapide (Franco aparece en una viñeta), el paso de tropas de la Legión en los Ju-52 alemanes, el ataque a un aeródromo...

El primer álbum, caracterizado por la superioridad aérea de los sublevados apoyados por la Cóndor, se cierra con una mala sorpresa para el piloto alemán protagonista: la aparición de los rápidos bombarderos Tupolev SB-2 Katiuska y los maniobrables cazas Polikarpov I-15 Chato que han enviado los soviéticos a los republicanos. “Por supuesto, los franquistas volverán a tener superioridad pronto con los nuevos aviones que les entreguen los nazis y los italianos fascistas, sobre todo los cazas Messerschmitt Bf-109”, explica Balsa. El autor argentino (Rosario, 1973) afincado en Barcelona dibuja también la serie de guerra U-47 (Coeditum), protagonizada por el famoso submarino de Prien y que lleva ya 14 álbumes en la edición original francesa de Zephyr. “El de aviones es otro subgénero del bélico”, señala Balsa; “me gusta dibujar submarinos, pero más aviones, el submarino es una máquina fea y en cambio los aeroplanos, aparte de que te puedes entretener cantidad dibujándolos desde cualquier ángulo, son mucho más agradecidos, algunos son bellísimos”.


Bocetos de Gerardo Balsa de un Stuka y de los protagonistas de 'La sombra del cóndor'

En todo caso, de la Guerra Civil dice que su favorito es el Chato, un avión que no considera precisamente bonito. “Es algo antiestético, pero tiene mucha personalidad. Hace años hablé con un piloto que había volado en ellos y recordaba su fiabilidad y su increíble capacidad de maniobra. Bonito de verdad es el Heinkel He- 51, muy años treinta; los diseñadores de aviones no era ajenos a la estética de la época, que se manifestaba tanto en los coches como en los aeroplanos”. En el primer tomo de la serie no aparecen aún los “elegantes”, como dice Balsa, Me-109, los VW Golf del cielo por parafrasear al Jim de El imperio del sol, que se convertirían en la espina dorsal de la Luftwaffe en la Segunda Guerra Mundial y marcaron la diferencia en la guerra española, ni los Ju-87 Stukas, de los que hubo apenas un puñado en España (aparecieron tres en la batalla de Teruel en 1938) y los alemanes no se los dejaban a los pilotos españoles. Tampoco están aún los Polikarpov I-16 Mosca, que a Balsa le gustan porque son “pura curva”. “La del primer álbum es la primera época de la contienda y los aviones que se ven en el cielo de España son todavía en gran parte modelos obsoletos o que pronto lo estarán. En la última plancha aparecen ya Katiuskas y Chatos, cuya llegada significa el apoyo de la URSS, el único decidido que tuvo la República, y el ascenso del poder del PC en el bando republicano”.

Del Me-109 dice que está “muy dibujado” pero que él ha tenido que plasmar versiones previas a los modelos más conocidos, como el de la Batalla de Inglaterra. Hablar de aviones en el cómic obliga a hacerlo de Romain Hugault, el dibujante de obras como El gran duque (con Yann de guionista). Así como la aviación de la Segunda Guerra Mundial está muy representada en el cómic (al igual que la primera), la de la Guerra Civil permanecía bastante inédita, aunque ahora mismo está también la estupenda serie Doble 7 (Norma), de Yann y Juillard, protagonizada por un piloto ruso y una miliciana anarquista.

De la presencia de desnudos femeninos en el álbum, Balsa dice que están plenamente justificados por la trama y que también salen desnudos ellos, los pilotos.

Dar prioridad a la guerra aérea no significa ni mucho menos que Balsa se desentienda de lo que pasa en tierra. “Todo lo que sucede arriba está condicionado por lo que pasa abajo. Y para reforzar la trama en tierra invento otras dos líneas argumentales representadas por un cabo de la Legión y un brigadista afroamericano. Aparte de que también están las dos mujeres de los protagonistas”. Sofía y la Malagueña no son la cuota femenina, recalca, sino personajes que van cobrando importancia y tienen sus propias agendas y secretos. De la presencia de desnudos femeninos en el álbum, un tema que le ha costado a Hugault, precisamente, alguna polémica, Balsa dice que están plenamente justificados por la trama y que también salen desnudos ellos, los pilotos.

En la primera entrega, el alemán Dieter es visto bajo una luz nada desfavorable. Se muestra caballeroso en combate y se enfrenta a un piloto de su escuadrilla que ha ametrallado a un aviador republicano derribado mientras descendía en paracaídas. No obstante, Balsa avanza que su carácter se irá enturbiando. En el próximo álbum (mediados del año que viene) le veremos participar como escolta de caza en el bombardeo de Gernika...

LOS NAZIS TOMARON BUENA NOTA
La publicación de la primera entrega de La sombra del cóndor coincide con la aparición de Franco and the Condor Legion, the spanish civil war in the air, de Michael Alpert (Bloomsbury, 2019), la primera monografía completa en inglés sobre el tema de la lucha aérea en nuestra guerra civil. Alpert, profesor emérito de historia moderna y contemporánea en la universidad de Westminster, Reino Unido, ha realizado una interesantísima síntesis cronológica sobre la contienda en el aire en la que repasa la situación de partida de las dos fuerzas aéreas, la de la República y la de los sublevados, y analiza los cambios que supusieron las ayudas de los nazis y fascistas a un bando y democracias occidentales (hay un interesantísimo capítulo sobre los aviones y pilotos británicos) y URSS al otro.

Alpert subraya que sin la aviación de los alemanes y los italianos, Franco no habría ganado la guerra. El historiador, que aporta numerosos datos, como el total de aparatos enviados por la URSS –648, entre ellos 144 Chatos y 276 Moscas, frente a 732 enviados por Alemania y más de 750 por Italia-, examina los distintos modelos de aviones, la forma de combatir, la participación de las dos aviaciones en los diferentes frentes y batallas, y subraya la importancia que tuvo la Guerra Civil en decisiones fundamentales que se tomaron luego en la Segunda Guerra Mundial.

También habla de los pilotos, los famosos como Andrés García Lacalle, Joaquín García Morato, o los ases alemanes Werner Mölders y Wilhelm Balthasar, que lucía como talismán un pañuelo rojo arrebatado a un piloto republicano muerto -¡un buen detalle para las viñetas de Balsa!- , y los más exóticos, como el medio japonés Chang Selles o el estadounidense Albert Baumler, que acabaría volando con los famosos Tigres Voladores en Birmania. Muchas de las cosas que explica Alpert encuentran, significativamente, traducción visual y narrativa en el cómic de Gerardo Balsa, como la historia de la Escuadrilla Malraux o la sorpresa de los franquistas y los alemanes de la Cóndor al toparse en octubre del 36 con los primeros bombarderos rápidos soviéticos SB Katiuska.

El historiador concluye que de las fuerzas extranjeras, los alemanes fueron los únicos que extrajeron experiencia y lecciones valiosas de la guerra. Los soviéticos no tomaron nota de que sus cazas habían quedado obsoletos y tardaron en desarrollar los nuevos, con consecuencias funestas en 1941.


El Pais


lunes, 9 de diciembre de 2019

Nunca el camino fácil

Alfonso Zapico continúa con 'La balada del norte', que goza de una buena conjunción entre los eventos reales de la Revolución de Asturias y la ficción


JAVIER FERNÁNDEZ
04 Diciembre, 2019

'La balada del norte. Tomo 3'. Alfonso Zapico. Astiberri. 248 páginas. 18 euros.

Mirando las novedades de cómic español publicadas recientemente por Astiberri, destaca el tercer tomo de La balada del norte, esa maravilla de Alfonso Zapico sobre la Revolución de Asturias, inmediatamente anterior a la guerra civil. Como escribe Tereixa Constenla en su introducción: "Alfonso Zapico nunca elige el camino fácil. Es de agradecer. Cada proyecto nos posiciona ante algo complejo, que nos obliga el esfuerzo de pensar. (...) En La balada del norte, Zapico ha decidido darle a su tierra (la cuenca minera asturiana) un relato gráfico detallista y ecuánime sobre todo lo que rodeó la Revolución de 1934, su poco antes y su poco después. Lo histórico, con Franco, Yagüe y Doval (el feroz capataz de la represión sobre el terreno), está pegado al rigor. Lo ficcional descansa sobre seres complejos, dueños de todas las contradicciones, miserias y grandezas que poseemos cada uno de nosotros".

Constenla aboga porque esta monumental obra en marcha se estudie en los institutos, y no seré yo quien se oponga, tanto por la pertinencia del discurso político en estos tiempos crepusculares como por la lección narrativa de un autor que no deja de crecer y sorprender con cada nueva obra. En total, serán cuatro volúmenes los que compongan esta obra imprescindible.




El próximo 31 de diciembre está programado el estreno en Netflix de la adaptación televisiva de El vecino, esa divertida mezcla patria de superhéroes y costumbrismo. Para celebrarlo, Astiberri ha publicado el volumen El vecino. Historias, con el que Santiago García y Pepo Pérez amplían su singular universo. Son un conjunto de historietas cortas, acompañadas de un montón de extras, como una minihistorieta publicada en El Periódico de Cataluña en 2007, comentarios de García y de Pérez, bocetos e ilustraciones. ¿Te has preguntado alguna vez qué pasaría si tu vecino fuera un superhéroe? Pues aquí tienes la respuesta. La cosa consta ya tres volúmenes, que se recopilarán este mismo año en el tomo El vecino. Origen, y aún están previstos otros dos, Apoteósis y El fin, además de este bonito libro de historietas cortas. En pocas palabras, una serie sofisticada y divertida que triunfa por méritos propios.



Por último, quiero recomendar la reedición en un solo volumen de los tres álbumes que componen En busca del unicornio, adaptación de la novela homónima de Juan Eslava Galán, a cargo del guionista Emilio Ruiz y la dibujante Ana Miralles. En 2009, Miralles se alzó con el Gran Premio del Salón de Barcelona, como reconocimiento a una carrera exitosa tanto en España como en el mercado francobelga, y el guion de Ruiz para esta adaptación consiguió el premio del Diario de Avisos en 1998. El argumento nos lleva al año 1471, cuando una expedición castellana se interna en el África subsahariana en busca de un cuerno de unicornio que sirva para curar la impotencia del rey. El género histórico y el de aventuras se dan la mano en esta historieta absorbente y de hermosa factura.


Malaga Hoy



En el fango político

El periodista más caustico de los cómics regresa, y en esta ocasión su pluma tendrá que ser más afilada que nunca…


JOSÉ LUIS VIDAL
09 Diciembre, 2019

La serie Transmetropolitan, aunque se desarrolla en el futuro, no es ni más ni menos que un reflejo algo exagerado de la sociedad en la que vivimos en la actualidad y, por desgracia, acentúa los problemas y lacras que esta padece: paro, superpoblación, racismo, intolerancia, violencia, contaminación… Todos estos términos, y algunos más que me ahorro aparecen día sí y día también en los telediarios y prensa.

Transmetropolitan: Libro 2
Warren Ellis, Darick Robertson
Cartoné
352 págs.
35 euros
ECC Ediciones


Pero, curiosamente, el que nos machaca sobremanera en los últimos tiempos es el de la política. Nunca antes hemos convivido en una sociedad tan politizada, en la que se te 'obliga' a tomar partido por una opción u otra y, debido a los hechos recientes, vas perdiendo la fe en aquellos a los que confiaste tu voto.

Pues bien, de regreso a las viñetas, que son las que nos interesan, el editor de La Palabra, el medio para el que trabaja Spider Jerusalem, y le permite todos los caprichos imaginados, le encarga que se sumerja en la campaña política en la que se va a elegir al nuevo presidente de los Estados Unidos. Casi nada.

Es entonces cuando un resorte oculto en la caótica cabeza del protagonista salta, una luz roja se enciende y apaga, avisándole de que no, de ninguna manera, debe volver a caer en la trampa que ya lo llevó al límite hace años y casi acaba con su vida.

Pero Royce, su editor, tan convincente y expeditivo como siempre, ya le tiene preparada una sorpresa. Una nueva ayudante, su propia sobrina, la hiper borde Yelena Rosinni, que va a tener que soportar los gritos, insultos y demás de su futuro jefe.

Y bien, en un lado del cuadrilátero electoral encontramos al actual presidente del país, bautizado por el propio Spider como 'La Bestia' (sobran más definiciones), que se oculta en su despacho y tan solo en un momento de la campaña tendrá un tete a tete con el periodista.

En la otra esquina, la sonrisa de América, Gary Callahan, cuyo mote no podía ser otro que 'El Sonrisas', un tipo que transmite a sus electores la verdad, el buenrollismo y una nueva política. Y lo hace gracias a asesores como Vita Severn, con la que Spider va a tener una buena conexión desde el principio.

Pero esta no es una historia de amor. En la política todo vale, y el cronista, pese a sus ácidas columnas que obtienen el número uno de atención por el público, se va a convertir en un peón más de este juego. Mientras tanto, los autores de este visionario cómic nos cogen de la mano y llevan a un obligado paseo por la ciudad, sus rincones menos conocidos, con una serie de pin ups, páginas viñeta en la que nos moveremos entre la fauna de esta urbe sucia.

No quiero adelantaros mucho más de la trama, ya que en su lectura encontrareis alguna que otra impactante momento, que os dejarán parados ente algunas viñetas, cuya imagen os golpeará las córneas, con la misma fuerza que las palabras escritas por Spider Jerusalem resuenan en las cabezas de sus compatriotas.

Finalmente, este segundo volumen viene completado con dos tiernas (es mentira) historias navideñas, además del guion de uno de sus números, cortesía de Warren Ellis, junto a los maravillosos lápices de Darick Robertson, así como una galería de portadas.


Malaga Hoy


La última pieza

Recuperado de su amnesia, Elijah Snow emprenderá una lucha sin cuartel contra los enemigos de la humanidad, Los Cuatro


JOSÉ LUIS VIDAL
07 Diciembre, 2019

Y es que si en el primer volumen que recopila esta serie éramos testigos del viaje alrededor del planeta que iniciaba Snow, junto a Jakita Wagner y Batería, en busca de fenómenos, descubrimientos y pistas, dentro de su trabajo como arqueólogos de lo extraño, en la segunda entrega, el libro dos, una vez recuperada su memoria, el albino protagonista va a poner todo su empeño en reunir junto a él al mayor número de aliados posible que pueda conseguir, ya que hacer morder el polvo a los villanos de esta historia no es poca cosa.


Planetary: Libro Dos
Warren Ellis, John Cassaday, Jerry Ordway
Cartoné
440 págs.
38,50 euros
ECC Ediciones

Pero, a la vez, como ha ocurrido desde su primera entrega, y que se convirtió en su marca reconocible, vamos a seguir conociendo el pasado, sumergiéndonos en apasionantes episodios de su historia. Por ejemplo, el increíble relato de Carlton Marvell, el viajero del mundo onírico; una historia que implica directamente a Elijah, como segundo descubridor de la perdida ciudad de Opak Re, en el África más profunda, y allí conoció no solo el amor, sino a Kevin Blackstock, una auténtica leyenda. Y de aquella historia nació un personaje muy importante en la vida de Snow.

Pero en este segundo libro no solo se va a hablar del pasado, tan importante en la trama, sino también de los aliados de Planetary, como la en principio reticente Anna Hark, o el agente secreto Stone, John Stone, que dará un importante soplo al trío de protagonistas, señalando, más allá de las estrellas la que puede ser definitiva trampa que contendrá a uno de Los Cuatro.

Aunque un momento definitivo de la trama llegará cuando Elijah haga una visita en solitario a una mujer muy misteriosa, Melanctha, una mística que 'abrirá' por fin, y totalmente, los ojos al arqueólogo.

Pero tras todo este montaje secreto, que tan solo conoce su arquitecto, Elijah Snow, hay un fin último, una misión, tal vez la más difícil y arriesgada de toda la larga vida del protagonista, ese hijo del siglo XX que tanto ha vivido. Todo para recuperar a un amigo perdido…

Como colofón a esta magnífica serie, el tomo se completa con dos historias muy especiales que en su momento fueron publicadas en formato prestigio. La primera de ellas reúne junto al guionista y 'padre creador', Warren Ellis, a un clásico de las viñetas norteamericanas, Jerry Ordway, en el Otros mundos titulado Terra Oculta, en el que tres personajes que seguro que os suenan, cuyos nombres son Diana Prince, Clark Kent y Bruce Wayne, van a descubrir que hay otros mundos, y podrán retirar una imaginaria cortina que los separaba de la auténtica realidad.

Y para rematar, Noche en la Tierra, en la que el trío de protagonistas viajan a la ciudad de Gotham, en busca de John Black, que posee un poder que, descontrolado, está causando más de una muerte. Pero como imagináis, todo el que se mete en problemas en esta urbe recibe la visita de cierto Caballero Oscuro…

Esta ha sido, y sigue siéndolo, una de las grandes series de los últimos años, un apasionante juguete con el que sus creadores, Warren Ellis y John Cassaday, nos llevaron a través de una imaginaria historia del mundo, poblada por aventureros, vampiros, asesinos, pistoleros fantasma, extraterrestres, maestros de las artes marciales, místicos, agentes secretos…

Una gozada rebosante de imaginación para los amantes de los géneros, narrada con talento visual por su dibujante, Cassaday, que realizó aquí las mejores páginas de su carrera.

Si os gustan los misterios, Planetary os plantea el mayor de todos.

Malaga Hoy


La última trampa

Para Scott Free, enfrentarse al peligro era algo natural, pero a veces la vida te enfrenta a la más dura de las pruebas



JOSÉ LUIS VIDAL
06 Diciembre, 2019

En el medio del cómic existen también los agoreros, mentes preclaras que, refiriéndose al mercado norteamericano de los comic-books los condenan debido a lo repetitivo de sus propuestas. No hay nada nuevo bajo el sol yanqui, y tan solo se repiten una y otra vez los mismos argumentos…

Mr. Milagro
Tom King, Mitch Gerads
Cartoné
344 págs.
35 euros
ECC Ediciones

He de admitir que en parte llevan algo de razón, pero este hecho es provocado por la masiva cantidad de novedades que inundan las estanterías todos los meses. En esta competición muchos de los títulos, la mayoría, están condenados a llegar los últimos, y es por ello que tal vez se note desde hace ya bastante tiempo unos síntomas de cansancio bastante obvio en este método de publicación.

Menos mal que de vez en cuando surgen individuos como Tom King, un guionista al que creo que a estas alturas es innecesario que os presente y que viene demostrando en los últimos años que siempre se puede mostrar otra faceta de los personajes. Él no se queda en la superficie y excava, se sumerge en la cabeza de los protagonistas de sus historias y nos regala relatos que se convierten en clásicos modernos al instante, consiguiendo el favor de lectores y critica.

¿Quién iba a pensar que se pudiera contar una historia como la que contiene este volumen, protagonizado por Scott Free, Mr. Milagro? En ella nos encontramos con la realidad, la nuestra, no la de las coloridas páginas de los comic-books, y a un protagonista sumido en la más profunda de las depresiones que decide probar la última trampa, demostrar que puede mirar a la cara a la muerte y escapar, una vez más, de sus garras…

Pero claro, lo Scott no imaginaba es que, sin previo aviso, se iba a ver metido en una cruenta guerra. El todopoderoso Darkseid, su verdadero progenitor, por fin había conseguido la escurridiza ecuación de la anti-vida y estaba dispuesto a usarla para llevar el miedo al corazón de los héroes de Nueva Génesis, hecho que tal vez sea el que le esté afectando a él.

Sin ninguna gana, el protagonista deberá hacerse cargo de la pesada responsabilidad que supone dirigir a ejércitos en el campo de batalla. Ni siquiera la compañía de su pareja, Big Barda, será un alivio, pese al amor que se profesan.

Violencia, dolor, muerte… Y, finalmente, vida.

Tom King explora la personalidad de este personaje como nunca antes se había hecho y, junto a su partner in crime, Mitch Gerads, con el que ya ha trabajado anteriormente (El sheriff de Babilonia, Batman) nos conducen al día a día de un héroe sumido en la depresión, la vida en pareja, la nueva paternidad, los traumas del pasado, la responsabilidad… En fin, un mosaico de momentos narrados con la ya famosa rejilla de nueve viñetas tan utilizada por King en sus historias y que, concretamente en esta le funciona a las mil maravillas.

Habrá dolor, dudas, y hasta algunas risas, y solo al final de la historia sabremos si Scott Free, el mayor escapista del mundo pudo librarse de la peor trampa de todas.

Pasen y vean…

Este tomo de lujo viene completado por todas las portadas alternativas de Gerads, los diseños previos de Nick Derington, así como el guion del número 1 de la miniserie.


Malaga Hoy



Lo inefable


JAVIER FERNÁNDEZ
04 Diciembre, 2019



'Los mitos de Cthulhu'. Alberto Breccia, Norberto Buscaglia. Astiberri. 128 páginas. 20 euros.

Considerado con justicia uno de los mejores artistas de cómic de todos los tiempos, Alberto Breccia fue un investigador de las posibilidades del maridaje entre letra y dibujo. Su bibliografía está cuajada de obras maestras, realizadas en los más diversos estilos, buscando siempre el más adecuado para expresar el sentido profundo del guion, y una sola voluntad, la de ampliar el territorio de lo que se dice y cómo se dice.

Fogueado en páginas y páginas de narración tradicional -todas bellísimas- hubo un momento en que Breccia vislumbró nuevas formas y ya nunca volvió a echar marcha atrás. Y en ese continuo ir hacia adelante, quedan acotados trabajos tan impresionantes como su adaptación gráfica de Los mitos de Cthulhu, editados por primera vez en 1974. Mil veces se han adaptado a otro medio las pesadillas de H. P. Lovecraft, pero nunca más con esta potencia visual, que luce de maravilla en la cuidada reedición de Astiberri.

En palabras del propio Breccia, citado por Latino Imparato en su epílogo Dibujar lo invisible: "Me di cuenta muy pronto de que el lenguaje tradicional de cómic no podía representar satisfactoriamente el universo de Lovecraft, de manera que empecé a experimentar con nuevas técnicas, como el monotipo o el collage. Estos monstruos informes, semejantes a los que había dibujado en El Eternauta, están hechos así porque no quería ofrecer al lector únicamente mi propia visión: también quería que cada lector añadiese algo suyo, que utilizara la base que yo le proporcionaba para vestirla de sus propios temores, de su propio miedo. Al principio fue casi como un reto: quería averiguar si sería capaz de dibujar lo que Lovecraft describía. No sé si lo he conseguido, pero puedo asegurar que durante los casi tres años que he tardado en realizar este trabajo he vivido completamente inmerso en su mundo".

Obvio es que lo consiguió, y la inmersión de Breccia, ayudado en lo literario por Norberto Buscaglia, es tan profunda que arrastra al lector al corazón mismo del horror. Espectacular es poco.


Malaga Hoy


domingo, 8 de diciembre de 2019

Cuarto milenio

'NonNonBa' (1992), de Shigeru Mizuki, es un manga autobiográfico en el que el autor cuenta sus recuerdos de infancia en Sakaiminato, un pequeño pueblo costero del suroeste de Japón


GERARDO MACÍAS
04 Diciembre, 2019

'NonNonBa'. Guion y dibujos: Shigeru Mizuki. Astiberri Ediciones, 2010.

El programa televisivo español Cuarto milenio, dirigido y presentado por Iker Jiménez y Carmen Porter, se emite semanalmente en Cuatro desde finales de 2005. El programa trata sobre ocultismo, criminología, astronomía, ufología, parapsicología, demonología... dedicando algún espacio a los yokai, espíritus grotescos del bestiario medieval japonés en los que las clases más bajas depositan sus miedos y esperanzas.

Precisamente, sobre los yokai trata NonNonBa, un cómic autobiográfico que narra la infancia del mangaka Shigeru Mizuki (1922-2015) en Sakaiminato, un pueblecito costero del suroeste de Japón, donde Tokio, Osaka y Kobe aparecen como lejanas y modernas metrópolis idealizadas.

Allí vive la familia Mizuki: el padre, empleado de banca y de seguros con la ilusión de regentar un cine para incrementar la cultura del lugar; la madre, un ama de casa tradicional de origen noble; los abuelos maternos, reticentes ante cualquier cambio, y los hermanos, con ilusiones propias de su edad. Esta familia refleja la transición entre los tiempos antiguos y los modernos, contando las costumbres de un pueblo del Japón profundo antes de la Guerra Mundial, los complejos usos sociales y los primeros contrastes con la nueva civilización que les estaba esperando apenas a unos pequeños pasos.Por lo tanto, y aunque no abandona una de sus más características señas de identidad, que es la exploración del mundo espiritual japonés, con su folclore y sus leyendas, Shigeru Mizuki concibe este tebeo como un retrato de su infancia.

En esta obra se refleja un Japón socialmente fragmentado, temeroso de perder su proyección internacional. La 2ª Segunda Guerra Mundial no se llevó solamente la inocencia del pueblo japonés, sino también el brazo izquierdo de Shigeru Mizuki, brazo con el que dibujaba, pero el autor logró dibujar con la mano derecha y convertirse en leyenda viva en Japón, hasta el punto de que en Sakaiminato le dedicaron su propio museo.

Mizuki es uno de los más grandes y prolíficos autores de la historia del manga japonés, con una extensa bibliografía en la que destaca Gegege No Kitaro, una obra en la que explora el curioso mundo de los yokai.

Mizuki comienza a interesarse por los yokai gracias a una anciana llamada NonNonBa, que relata al niño Shige y a sus amigos historias de la cultura tradicional japonesa, repleta de espíritus, fantasmas y seres mitológicos. Por ejemplo, cuando el pequeño Shigeru le pregunta a NonNonBa por qué hay que limpiar la bañera. La vieja le contesta que si no se limpia, aparece el fantasma Akaname, el lamedor de mugre. Si Shigeru no quiere verse poseído por este yokai, tendrá que lavar su cuerpo a diario. Para el occidental, estas páginas son un divertido catálogo de las figuras mitológicas y de la cultura popular de Japón.

La realidad y la invención se entremezclan en este manga, igual que en la imaginación de un niño. Mizuki muestra las apariciones de los yokai siempre en un plano invisible para todo el mundo, excepto para la fantasía infantil, jugando con esa frontera que dará lugar a recuerdos fascinantes. Para resaltar esa mezcla entre los recuerdos y la imaginación, los dibujos de los fondos tienen un tono marcadamente realista, en contraste con los personajes caricaturescos. Aunque, cuando aparecen los yokai, todo puede suceder.

Mizuki estructura su obra como memorias inconexas, renuncia a la estructura tradicional del relato para establecer un flujo natural de la narración, dejando que los recuerdos aparezcan y desaparezcan, algunas veces cargados de detalles, otras veces, incompletos. En NonNonBa nos encontramos con la plenitud de la infancia, capaz de fascinarse, ya sea con una historia de fantasmas o con un juego de niños.

NonNonBa es una obra maestra, entre otras muchas razones, por su sentido del humor tierno, por su tono de añoranza que se intensifica en aquellos momentos en que se establece un nexo entre el futuro y el pasado, por su dibujo en blanco y negro de trazos suaves...NonNonBa se publicó en Japón como libro en dos partes en 1977, y la obra ha supuesto el primer paso en el descubrimiento de su autor en occidente, siendo reconocido con el Premio al mejor álbum en el Salón del Cómic de Angulema de 2007.



Malaga Hoy

¿Quién soy yo?

Vuelve el Maestro del Terror nipón, en esta ocasión, con un registro diferente al que nos tiene habituados


JOSÉ LUIS VIDAL
03 Diciembre, 2019

Junji Ito nos tiene acostumbrados a sus relatos oscuros, en los que imágenes de pesadilla nos van a acompañar después de su lectura, dejando marca en nuestra memoria. Somos afortunados de que su obra haya sido acogida con tanto fervor por los lectores españoles, ya que ECC Ediciones ha publicado ya gran cantidad de ella, desde las más reconocidas (Tomie, Uzumaki, Gyo…), pasando por la colección de sus relatos cortos y las más recientes, a la que pertenece esta Indigno de ser humano.


Indigno de ser humano vols. 1 y 2
Junji Ito (Obra original: Osamu Dazai)
Rústica
B/N
216/200 págs.
9,95 euros c/u.
ECC Ediciones

En ella el autor adapta la novela de tintes autobiográficos escrita por uno de los escritores japoneses más admirados del siglo XX, Osamu Dazai (El Ocaso), cuya desgraciada existencia es plasmada en sus escritos, particularmente en este, como vamos a ver a continuación.


En el primer volumen conoceremos al joven Yôzô Ooba, un joven con un mundo interior gris, ya que pese a su fachada de tipo gracioso, el payaso de la clase, sufre lo indecible debido a ciertos hechos que lo van a traumatizar de por vida. Vive las cosas sin empatizar con ninguno de los miembros de su numerosa familia, liderada por un autoritario padre.

Su vida de continua así hasta que en el colegio nota que uno de sus compañeros, Takeichi, un pobre chico que destaca por su extrema fealdad, es el único que se percata de que su vida es puro teatro, por lo que desde entonces ambos se convierten en inseparables, con trágicas consecuencias, ya que el pobre chaval se va a encaprichar, animado por el protagonista, de una de sus primas.

El contenido erótico de esta obra es alto, y así veremos cómo YôZô encandila a sus dos primas, logrando hacerse con sus favores sexuales. Pero este joven parece poseer un especial toque para que todo lo que toca quede impregnado por el drama…

Y así comenzará un deambular, sin norte, por una vida de excesos que lo llevarán a conocer a lo más bajo de la sociedad japonesa y, en paralelo, conocerá a varias mujeres que lo dejarán marcado. Una de ellas será Tsuneko, una triste mujer con que comenzará una relación extremadamente tóxica que concluye con uno de los pasajes más duros de esta obra.

Os comentaba al principio que esta historia se aleja del terror al que nos tiene acostumbrados su autor, Junji Ito, pero no creáis por un momento que el mangaka va a evitar la posibilidad de dejar su “sello” en varias secuencias, espacialmente impactantes y desagradables, en las que algún que otro imaginario fantasma acecha a Yôzô…

En el segundo volumen, un protagonista ya completamente adulto sigue con sus dudas existenciales. Tras su experiencia, algo traumática, con los miembros del partido comunista japonés, se refugia en los brazos y el hogar de otra mujer que vive con su joven hija. Allí vivirá una época de aparente tranquilidad, ya que empieza a dibujar historias para un periódico y a plasmar sus pesadillas en un lienzo, pero el alcoholismo que padece no le va a hacer las cosas fáciles a él ni a los que lo rodean.

Nuevamente, la huida hacia adelante, sin mirar atrás. Tras una estancia bajo el techo de la propietaria de un bar, el azar hace que se cruce en su camino Yoshiko, una tímida chica con la que terminará casado.

Pero ese imaginario cáncer que lo consume, los recuerdos que pesan como el acero y la imprevista visita de su progenitor harán que, de nuevo, las cosas se tuerzan y termine regresando a su vida de alcohol, prostitutas y enfermedad, en la que va a pasar por episodios en los que padecerá visiones terribles, que parecen marcar lo que se avecina…

Una obra ésta que, pese a su extrema dureza y nihilismo, encuentro harto interesante ya que nos retrata a un personaje y una época tal vez no muy conocida por los lectores occidentales. La vida de Yôzô, alter ego del autor de la novela, Osamu Dazai, cuya existencia estuvo marcada, hasta su suicidio final, por un completo y total fatalismo. Una persona que siempre dudó de su propia humanidad, como reza el título.


Malaga Hoy


sábado, 7 de diciembre de 2019

Madre no hay más que una

Solos en medio de la negrura espacial, los jóvenes tripulantes de la USS Montgomery se enfrentarán en 'Sentient' a mil amenazas



JOSÉ LUIS VIDAL
04 Diciembre, 2019

Quisiera comenzar este texto con una aclaratoria nota, y es que a medida que lo vayáis leyendo os daréis cuanta de que ni TKO Studios es una editorial española, ni hay fecha de posible publicación de este cómic en España (cosa que espero se haga a la mayor premura).¿Qué queréis que os diga? Mi relación con el idioma inglés hay que buscarla remontándose a la lejana y ya inexistente EGB, en la que, de la mano de don Isidoro, mi estricto profesor de inglés en sexto curso, le pillé el gustillo a la lengua anglosajona. Y así fue pasando el tiempo y, poco a poco, mi vocabulario mejoró, y lo hizo precisamente gracias a los cómics, ya que por aquel entonces comencé a comprarme, vía catálogo Previews, esos comic-books que aquí no llegaban o lo hacían con un retraso impresionante. Y, prácticamente sin darme cuenta de ello, me acostumbré a leer tebeos en inglés.

Es por ello que en esta ocasión, bastante especial, me gustaría hablaros de TKO Studios y una novedad que acaba de llegar a las librerías en los Estados Unidos. La filosofía de esta recién llegada editorial es bastante particular, ya que sus publicaciones no se publicitan, y venden, a través del catálogo de Diamond, sino que si estás interesado en comprar alguna que haya sido editada, deberás ir a su página web y desde allí realizar tu pedido.

Hay otra diferencia con respecto al resto de editoriales yanquis, y es que cada nueva obra es ofertada, simultáneamente, en dos formatos: grapa con guardas y tomo recopilatorio, lo que hace que cada tipo de lector pueda elegir la opción que mejor le venga. Su catálogo es de lo más variado, e incluye todos los géneros, desde la epopeya bélica firmada por Garth Ennis y Butch Guice (Sara), pasando por la aventura pulp The Fearsome Doctor Zang, o el relato noir con The Banks, creada por el tándem Rozanne Gay y Ming Doyle.

Pero había un nuevo cómic, cuya salida estaba prevista para mediados de mes y que llevo mucho tiempo, meses esperando… Se trata de la nueva incursión en el Noveno Arte de uno de los grandes artistas españoles que ya lleva tiempo trabajando en los Estados Unidos. Se trata, nada más y nada menos, que de Gabriel Hernández Walta, que junto a otro grande, Jeff Lemire, nos llevan al espacio profundo con su Sentient.

El planeta Tierra está muriéndose, quedan pocos años para que se convierta en un lugar totalmente inhabitable. Es por ello que el ser humano ha levantado su vista hacia el espacio y creado una colonia más allá de las estrellas. Multitud de naves han partido con un rumbo fijado, y la esperanza de poder comenzar una nueva vida. Desafortunadamente, existen grupos extremistas que están poniendo las cosas difíciles a los colonos…

Pero volvamos a los verdaderos protagonistas de esta historia, los niños y niñas que viajan a bordo de la nave USS Montgomery acompañando a sus padres, especialistas en varios campos, todos ellos supervisados por la inteligencia artificial de la nave, Valerie o, como todos la llaman, VAL.

Nunca se sabe cuándo una manzana podrida crece en el cesto, y este hecho hará que la vida de los chicos sufra un drástico, y peligroso, cambio, ya que del día a la mañana se van a encontrar solos, abandonados, sin posibilidad de comunicar con la Tierra…

Tan solo las agallas de la mayor del grupo, Lil, y de Isaac, un chaval que es un auténtico genio de la electrónica, les harán las cosas más fáciles al resto. Sin olvidar la maternal presencia de VAL, que los va a proteger cueste lo que cueste.

¿Qué queréis que os diga? Cuando terminas la lectura de la miniserie de seis números recopilada en este volumen, te das cuenta de que acabas de disfrutar de la lectura de un caballo ganador, una obra que es muy probable sea premiada con los mayores galardones del medio.

Y es que no es para menos, los que seguimos la obra del incansable Jeff Lemire, ya sabemos que este guionista canadiense se atreve con todos los géneros: terror (Gideon's Fall); cotidiano (Royal City); superheroes (Black Hammer) y la ciencia ficción con Descender, su secuela Ascender y, por supuesto, este Sentient. Sabe dar a sus personajes una cualidad muy humana, que te hace empatizar con ellos desde la primera página, y creando aquí una aventura muy peligrosa, dura por momentos, que te engancha irremediablemente desde la primera viñeta.

Y hablando de viñetas, no puedo imaginar a nadie mejor que Gabriel Hernández Walta para encargarse de llevar al papel, y de qué manera, las peripecias de Lil, Isaac y el resto del grupo de niños. Cada página es una obra de arte, de la narración gráfica, puro cómic.

Si Gabriel ya nos ha encandilado con cada obra en la que ha posado sus pinceles (La visión, El bosque de los suicidas, El velo…), en estas páginas de gran tamaño nos hace padecer, muy a gusto, el más profundo síndrome de Stendhal.

Ya sabéis, el idioma inglés os abrirá muchas puertas. O si no, toca morderse las uñas a la espera de que alguna aviesa editorial española le eche el ojo a esta maravilla del Noveno Arte.



Malaga Hoy


"Y Dios bajó a la Tierra..."

El choque artístico de dos titanes del cómic solo pudo tener como resultado una gran obra



JOSÉ LUIS VIDAL
02 Diciembre, 2019

Existen mezclas, uniones creativas que imaginamos en nuestras cabecitas de aficionados al cómic y que, es bastante probable, nunca lleguen a suceder. Pero de vez en cuando se da el milagro, la casualidad y tenemos una gran alegría.


Grandes Tesoros Marvel. Estela Plateada: Parábola.
Stan Lee, Moebius
Cartoné
80 págs.
25 euros
Panini Cómics

Este es el caso de esta obra titulada Parábola, en la que se fusionaron los talentos creativos de Stan Lee y Jean Giraud, Moebius. Tal vez si sus destinos no se hubieran cruzado en una convención, como bien es explicado en el interior, este relato jamás hubiera existido ya que ambos autores no podían estar más en las Antípodas creativas el uno del otro.

Stan Lee, padre fundador, creador junto a titanes de la viñeta como Jack Kirby y Steve Ditko, del Universo Marvel. Coloridas viñetas protagonizadas por héroes enfundados en mallas de licra.

Moebius, revolucionario creador francés que, junto a guionistas visionarios como Jodorowski, voltearon los cimientos de la bande dessinée francobelga.

¿Y qué proyecto podían unir a esta inusual pareja de talentos?

Pues nada más y nada menos que una de las mejores historias protagonizadas por el surfero cósmico, Estela Plateada, que subido a su grácil tabla había recorrido el espacio en toda su extensión y, sobre todo, y eso es lo importante, siempre había sido uno de los personajes más melancólicos creados por Lee, y uno de los preferido de Moebius.

En esta historia nos encontramos en una fecha indefinida del futuro del planeta. Las calles de las ciudades están repletas de gente que deambula sin un destino fijo y los vagabundos ocupan parte de las aceras, viviendo entre basura.

Pero, de repente, en el cielo aparece una extraña figura que se dirige hacia la superficie. No, no es un meteorito, ya que parece tener muy claro el lugar donde va a aterrizar. A medida que el coloso se acerca, los observadores se percatan de que es una ciclópea nave espacial y de ella surgirá alguien muy conocido para los lectores Marvel… ¡Galactus! El hambriento viajero del cosmos llega a nuestro planeta, pero en esta ocasión su plan no es saciar esa hambre por la que ha devorado infinidad de mundos, condenando a sus habitantes.

Lo que Galactus exige es dedicación, que la humanidad se postre a sus pies y lo adoren como lo que pretende ser, un Dios.

Y, claro está, la ocasión la pinta calva para que un vendedor de humo como Colton Candell, que pregona la palabra de Dios, se aproveche de la situación, pese a la oposición de su hermana Elyna.

Es entonces cuando de entre los vagabundos surja un ser que no es de nuestro planeta, pero lo ama como si fuera suyo. Estela Plateada se alza en defensor de la humanidad, pese a la incredulidad de los que lo rodean, que parecen haber caído subyugados por las palabras de Candell y Galactus.

Por supuesto, como no podía ser de otra manera, al conclusión de este magnífico relato es harto dramática, y pondrá a cada personaje en su lugar, desvelando lo peor de la condición humana, y mostrándonos a un guionista como Stan Lee, alejado de sus chispeantes diálogos, junto a un Moebius que lo da todo y vuelca sus recursos como tremendo ilustrador en una edición muy especial de la obra, con un formato gigante y trufada por una cantidad de extras impresionantes: Textos de ambos autores, pin ups del Universo Marvel y un interesante recorrido por el proceso de elaboración del cómic.


Malaga Hoy



Infiltrado

En este volumen tal vez se encuentre la mejor historia protagonizada por ese vengador implacable llamado El Castigador


JOSÉ LUIS VIDAL
01 Diciembre, 2019

Y es que los años noventa llegaron repletos de tipos grandotes, armados hasta los dientes, cortesía de cierto sector de los autores que crearon Image. Poco hay que hablar de ellos, salvo que con el tiempo otros guionistas y dibujantes han sabido reconvertir estas creaciones hipermusculadas y sacar de ahí historias decentes.


100% Marvel HC. El Castigador: Zona de Guerra
Chuck Dixon, John Romita Jr., Mike Harris
Cartoné
269 págs.
30 euros
Panini Cómics

Pero de lo que toca hablar en esta ocasión es de El Castigador. Frank Castle, un tipo con recursos, embarcado en una venganza sin fin. Y en esta ocasión se jugará el cuello al convertirse en un sicario más de la familia mafiosa de los Carbone. En su nueva encarnación como silencioso Johnny Towers ira socavando sin prisa pero sin pausa los cimientos de esta organización criminal que maneja todos los chanchullos oscuros en la ciudad de New York.

El problema es que al principio de la historia, Frank tiene sus más y sus menos con Micro, su mano derecha, la persona que le guarda las espaldas, por lo que en esta ocasión se encuentra más solo ante el peligro que nunca.

Dentro del hogar de los Carbone, Frank se acercará a la hija de Julius, el patrón. Pero su hermano Salvatore tiene secretos que ocultar, y que van a ser expuestos por el vigilante, así que podréis adivinar que el futuro del hermano del capo no es demasiado alegre, aunque si algo tiene Sal son unas ganas de vivir inmensas y, eso sí, una pata de conejo en el bolsillo. Ya me entenderéis cuando leáis la historia.

En paralelo, otro activo del gobierno, que trabaja para un departamento tan secreto que hasta desconoce su nombre, se va a sumar a la cacería de criminales. Su nombre es Shotgun, tiene un pasado junto a El Castigador y el gatillo muy, muy fácil.

Esta historia, advierto, no es de superhéroes. Está enmarcada en el puro y duro género negro, el hardboiled. Y os reto a que contéis los muertos bajo el fuego de los protagonistas. El guionista Chuck Dixon realiza uno de sus mejores trabajos en esta colección, Zona de Guerra, de los que quedaban inéditos dos números dibujados por John Romita Jr. Que, como nos tiene acostumbrados, realiza uno de sus mejores trabajos justo después del cambio estilístico que sufrió en los ya referidos años noventa, para estar a la altura de las expectativas y el gusto de los lectores. Incluso llegando a realizar el volteo de la página, que también se puso muy de moda en aquellos años.

El volumen se completa con tres historias más de El Castigador dibujadas en esta ocasión por Mike Harris, que tuvo la difícil misión de sustituir a Romita Jr. Al frente del título. Complicado trabajo, a fe mía.

Y como colofón a esta definitiva edición, una serie de portadas protagonizadas por Frank Castle e ilustradas por John Romita Jr.

Si os gustan las narraciones duras, donde el olor de la pólvora traspasa las páginas, en esta “Zona de Guerra” vais a disfrutar de lo lindo.



Malaga Hoy



La decadencia de Oscar Wilde se convierte en una novela gráfica

El ilustrador Javier de Isusi recrea el doloroso final de la vida del escritor irlandés, de cuya muerte se cumplen hoy 119 años

EDUARDO BRAVO
Madrid 30 NOV 2019


Un dibujo de 'La divina comedia de Oscar Wilde'. JAVIER DE ISUSI ASTIBERRI

En 2017 el gobierno británico concedió el indulto póstumo a Oscar Wilde. En 1895, el escritor irlandés había sido condenado a dos años de trabajos forzados acusado de sodomía y corrupción de la juventud, cargo este último que lo equiparaba a su admirado Sócrates. “Wilde siempre dijo que era un griego nacido a destiempo. Además, como sucedió con el filósofo, cuando le fueron a detener se negó huir. Su amigo Robert Ross le había preparado un barco para ir a Francia, pero no aceptó. Alguien como Wilde, con un concepto de la vida tan teatral, asumió que su personaje tenía que vivir ese castigo, aunque nunca imaginó hasta qué punto iba a ser duro”, relata Javier de Isusi, ilustrador vizcaíno que acaba de publicar en Astiberri La divina comedia de Oscar Wilde, un trabajo de más de trescientas páginas al que ha dedicado cinco años entre las tareas de investigación, guion y dibujo. Hoy, 30 de noviembre, se cumplen 119 años de la muerte del genio irlandés.


El origen de La divina comedia… se remonta a la infancia del dibujante cuando, aquejado de paperas, le regalaron un libro de cuentos de Wilde. A partir de entonces el autor de El fantasma de Canterville se convirtió en uno de sus autores favoritos. Sin embargo y por mucho que leía, el Isusi adulto era incapaz de reconocer en las obras de teatro, los ensayos o en su única novela, a ese escritor que le había hecho más llevadera aquella convalecencia. “Tuve que esperar a leer De Profundis para entender muchas de las cosas de Wilde que siempre me intrigaron. Solo entonces pude cuadrar al autor de los cuentos, con el de las obras de teatro y el de El retrato de Dorian Gray. Al final comprendí que, como cualquier persona, en Wilde caben facetas muy distintas. Desde el escritor moralista de El príncipe feliz o El gigante egoísta, al personaje hedonista, o si preferimos el término con el que fue calificado en su tiempo, inmoral”.

A pesar de toda esa riqueza y variedad de matices, la obra de Wilde es sorprendentemente breve y fue escrita en apenas ocho años. Un corpus literario que en ocasiones ha quedado eclipsado por la intensa y escandalosa vida del autor, especialmente la relativa a esos últimos años que se recrean en La divina comedia… y en los que la cárcel, la ruina económica, el oprobio social y el alcoholismo convirtieron al escritor en una sombra de lo que había sido.


Portada de la novela gráfica.

“Cuando fue liberado y llegó a París, Oscar Wilde expresó su voluntad de empezar una nueva vida. Ese deseo fue justamente el germen de mi trabajo. Él siempre había dicho que su vida había sido como La Divina Comedia, que había pasado por el infierno que era la prisión y que en ese momento estaba en el purgatorio. Por eso me planteé si durante su estancia en París experimentó realmente ese cambio personal que le permitiera tocar un poco de paraíso”.

Aunque todo apunta a que esa transformación nunca se produjo, Isusi aprovecha su privilegiada posición de autor para llevar a Wilde hasta ese lugar anhelado, aunque solo sea simbólicamente. De este modo, en una de las escenas más emotivas del libro, el ilustrador sitúa al escritor y su amigo Robert Ross en un coche de caballos que recorre justamente los Campos Elíseos, el nombre que los griegos dieron al cielo.

“Esa escena es real. Wilde y Ross realizaron ese trayecto parando en todos los cafés que encontraban a su paso para beber absenta. Lo único que he inventado es la conversación, aunque muchas de las frases que incluyo en ella son del propio Wilde. En el fondo, todo el libro es así, una mezcla de realidad y ficción o, mejor dicho, de realidad y mentira, porque creo que él habría preferido ese término, ya que lo defendió en su ensayo ‘La decadencia de la mentira’”.

Este juego entre la verdad, la mentira, la ficción y los hechos documentados que propone Isusi se articula a través de brillantes soluciones gráficas y narrativas. Por ejemplo, alucinaciones, pasajes oníricos, el diálogo con el espectro de un jovencísimo e insolente Rimbaud e incluso las entrevistas con diferentes personajes que, como André Gide, Reginald Turner o Lord Alfred Douglas, conocieron al escritor y dan testimonio de ello. “Son entrevistas hechas en la época actual, pero en las que los entrevistados aparecen con el aspecto físico que tenían en el momento en que conocieron a Wilde. Dudé si debía hacerlo así o no, pero me di cuenta de que la novela gráfica permite este tipo de cosas, que eran muy frecuentes en los primeros autores del cómic como Winsor McCay y su Little Nemo y que, poco a poco, hemos ido abandonando. Son recursos que, aunque puedan no tener sentido si se analizan desde un punto de vista racional, funcionan muy bien desde el punto de vista narrativo”.


El Pais


domingo, 1 de diciembre de 2019

1.000 velas de cumpleaños

Aunque no es muy amante de las celebraciones, a Batman le toca soplar con fuerza en este, su aniversario.


JOSÉ LUIS VIDAL
29 Noviembre, 2019

Y es que el hecho de que una colección de cómic, Detective Comics, cumpla las mil entregas no es cosa que se vea habitualmente, pero claro, la protagonizada por el Caballero Oscuro es ya un auténtico clásico de las viñetas.

Ha pasado por varios cambios gráficos pero siempre, siempre, mantiene esa oscura silueta que nos es tan reconocible.

Batman: Especial Detective Comics 1000
VV.AA.
Cartoné
168 págs.
19,95 euros
ECC Ediciones

En mi caso particular, creo recordar, si no me engaña la memoria, que mi primer contacto con el Murciélago fue a través de aquellos cuadernillos de pequeño formato que nos llegaban de México, publicados por la editorial Novaro, en los que a Bruce Wayne le habían cambiado el nombre por Bruno Díaz.

Y sí, quedé atrapado por la personalidad del protagonista, sus aventuras y, sobre todo, por esa magnífica, diría que única, galería de enemigos a los que se enfrentaba una y otra vez en sus historias.

Pero el verdadero recuerdo que atesoro fue cuando, en un mercadillo, observé atónito aquella portada de una edición prestigio. En ella el dibujante, un tal Miller, había brutalizado al estilizado personaje, convirtiéndolo en un auténtico tanque humano, una máquina de guerra, cuyo cuerpo estaba surcado por heridas y que me dejó parado en seco ante aquella imagen.

Obviamente compré el cómic y todo cambió. Frank Miller y su Caballero Oscuro transformaron la percepción que por entonces tenía del personaje, por lo que, en cuanto pude me dispuse a hacerme con todo lo que pude encontrar sobre él: La magnífica etapa firmada por Mike W. Barr y Alan Davis, el Año Uno, una vez más del genial Miller…

¿Y qué es lo que más me gusta de este personaje? Pues dejando de lado los magníficos argumentos de la mayoría de sus historias, la fuerza interior que este posee. Un terrible trauma lo convierte con el paso de los años, a base de entrenamiento y fuerza de voluntad, en el adalid de su ciudad. Su mundo es una batalla interminable, obsesiva, contra el Mal.

ECC Publica un volumen especial que recoge el número 1000 de la colección norteamericana, una auténtica fiesta para los sentidos protagonizada por todos aquellos guionistas y dibujantes que se han cruzado en el camino de Batman: Scott Snyder, Greg Capullo, Kevin Smith y Jim Lee, Paul Dini y Dustin Nguyen, Warren Ellis y Becky Cloonan, Denny O´Neill y Steve Epting, Christopher Priest y Neal Adams, Brian Michael Bendis y Alex Maleev, Geoff jones y Kelley Jones, James Tynion IV y Álvaro Martínez Bueno, Tom King, con Tony S. Daniel y Joëlle Jones.

Pero esto es solo el principio, porque acompañados por una serie de impresionantes portadas alternativas, Fran San Rafael realizará un recorrido histórico por la vida y quehaceres de Batman.

Y dejo para el final la aportación de dos grandes nombres, dos artistas españoles, cineasta y autor de cómic, que han aportado su pequeño gran granito de arena para esta celebración. Se trata de Nacho Vigalondo, con una divertida introducción y la portada, increíble ilustración realizada por David Rubín, que viste como nunca a este volumen único. Un regalo para todos aquellos que llevamos años siguiendo las aventuras del Caballero Oscuro de Gotham.

¡Qué la Bat- Señal se encienda una vez más en su honor!


Malaga Hoy


¿Qué pasó después?

El Caballero Oscuro se ve inmerso en una pesadilla de la que parece imposible escapar

JOSÉ LUIS VIDAL
28 Noviembre, 2019

Todo comenzó, como siempre, en Gotham. Ciudad oscura. La lluvia caía a raudales y aquel parecía un caso más, un misterio que resolver, para el mejor detective del mundo, Batman. Pero, de pronto, todo se tornó diferente y un fundido en blanco atrapó al héroe…

Batman. El último Caballero de la Tierra. Libro 1
Scott Snyder – Greg Capullo
Cartoné
56 págs.
10,95 euros
ECC Ediciones

Cuando abrió los ojos se dio cuenta, paulatinamente, que todo había cambiado y se encontraba dentro de un extraño sueño.

Amarrado a una cama, la verdad se le presentaba, pero él, obstinado como pocos, se negaba a admitirla, por lo que utilizando esa fuerza de voluntad que lo caracterizaba, exigió la verdad, la única posible.

Y así se vio solo, de nuevo, embarcado en una nueva cruzada. El paisaje había cambiado. Rodeado de destrucción, su único acompañante es un viejo conocido, cuya voz y risa le taladra el cerebro cada vez que este, entre insinuaciones, le advierte que a partir de ahora todo va a ser diferente, como ya está empezando a darse cuenta.

Esta historia de Batman sirve como epílogo a la magnífica etapa de dos profesionales de la viñeta como son el guionista Scott Snyder y el dibujante Greg Capullo. Ambos vuelven a unir sus talentos para ofrecernos a los lectores una historia muy diferente protagonizada por el Caballero Oscuro, que aquí se verá inmerso en un mundo apocalíptico, donde ya no parece tener aliados ni respuestas a sus preguntas.

¿Cómo ha llegado allí? ¿Qué o quién ha provocado la total destrucción de todo el mundo que le era conocido?

La imaginación de Scott Snyder nos plantea un misterio, tal vez uno de los más grandes a los que haya tenido que enfrentarse el detective y, como si fueran trocitos de miga de pan, va dejando a través del periplo que este hará pequeñas pistas que nos conducirán hacia la verdad, la única respuesta válida.

¿Qué decir del arte de Greg Capullo? Si su evolución como dibujante fue brutal en las páginas de la colección de Batman, en esta miniserie publicada por ECC vamos a disfrutar aún más de sus ilustraciones, en las que se pondrá a prueba su capacidad para representar este mundo de pesadilla en el que se ve atrapado el protagonista.

Así que preparaos, avezados lectores, seguidores del Murciélago de Gotham, porque en esta ocasión las cosas no se le van a poner fáciles a vuestro héroe favorito, convirtiendo esta historia en un adictivo viaje en el que junto a su protagonista, iremos desgranando poco a poco el misterio en el que se ve envuelto, que tal vez sea el más complicado de su ya larga carrera.



Malaga Hoy


La sombra de la tijera

El Noveno Arte ha sido víctima, a lo largo de la historia, de repetidos ataques censores. Estos hechos son reflejados en este imprescindible volumen publicado por Tebeosfera

JOSÉ LUIS VIDAL
28 Noviembre, 2019

Cada vez que en una misma frase coinciden las palabras 'cómic' y 'censura', a la mayoría de los lectores de este medio (sobre todo los más talluditos) nos viene a la memoria la terrible, y temible, campaña que los desacreditó en los Estados Unidos en la década de los cuarenta, alentados por las mentes bien pensantes de los periodistas, escritores, médicos… Entre todos ellos sobresalió el nombre del doctor Fredric Wertham y su polémico libro La seducción del inocente, en el que se dedicaba a menoscabar las virtudes de la lectura de tebeos en pos de una serie de acusaciones que la relacionaban la criminalidad juvenil.

El pueblo contra los cómics. Historia de las campañas anticómic (De Norteamérica a Europa)
Ignacio Fernández Sarasola
Rústica
520 págs
B/N
39.95 euros

Aquellas viñetas eran pozos en los que las frágiles mentes de los niños y jóvenes se deformaban, introduciéndose en ellas, como si de un virus se tratase, comportamientos muy reprobables.


Y es que claro, aquellos comic-books eran un oscuro escaparate que solo ofrecía sexo, violencia, terror…

¿Pero sabíais que esta campaña no fue, ni por asomo, la primera?

El pueblo contra los cómics, estudio escrito por el abogado Ignacio Fernández Sarasola, es un extenso texto en el que el autor nos va a llevar de la mano a lo largo de la historia, en este primer caso de los Estados Unidos, en el que la desconfianza hacia el medio impreso comenzó con las dime novels, posteriormente las strips, siguieron las publicaciones pulp y culminaron en los comics books. Todo un camino en el que se utilizó a los niños como excusa para ejercer la censura, extrema en algunos casos, que haría palidecer al protagonista de la inmortal novela de Ray Bradbury y que, años después, desembocaría en aquel sello que marcó una época, el Comic Code, que garantizaba la “limpieza” del contenido de las páginas de los vilipendiados comic-books.

Pero, por desgracia, este fenómeno no fue únicamente norteamericano, y como bien nos aclara este volumen a lo largo de sus más de quinientas páginas, los niños franceses también fueron peones, a través de publicaciones autóctonas de derecha o izquierda, así como el odio que se generó hacia todo el material que provenía de los Estados Unidos y pretendía “corromperlos”…

Obviamente, ciertos pensamientos políticos, como el fascismo, utilizaron las publicaciones para mostrar la heroicidad y patriotismo de sus protagonistas, aunque hubiera que cambiarles el nombre, y el color de la camisa, como ocurrió en la Italia de Mussolini.

Curiosamente, una nación con una larga y fructífera tradición en las viñetas como es el Reino Unido también tuvo su página negra, ya que llegó un momento en el que se pensó que aquellas viñetas multicolores podían llegar a afectar gravemente a los jóvenes lectores.

Y, finalmente, nuestro país, España. En que la feroz censura de la dictadura aleccionó a las generaciones más jóvenes, dejando una herida que ha tardó mucho en sanar.

De todos estos hechos se habla con rigor en este libro que, como todos los publicados por la Asociación Tebeosfera, es una herramienta imprescindible para los estudiosos del Noveno Arte, así como una lectura amena, super documentada y con muchos ejemplos gráficos.

Tras su lectura, hay una frase que no por muchas veces repetida se hace menos actual, y es aquellas que nos alerta de que los pueblos que olvidan su pasado están condenados a repetirlo. Y es que en estos tiempos de corrección política, la tijera censora aguarda, lista para surgir en cualquier momento…


Malaga Hoy


jueves, 28 de noviembre de 2019

El alma de Sorolla no tiene luz ni color

El museo del pintor inaugura una exposición con un centenar de piezas, que descubren los dibujos en cuadernos que sacaba como si fueran una cámara fotográfica para inmortalizar la escena

PEIO H. RIAÑO
Madrid 25 NOV 2019


Clotilde, esposa de Sorolla, en el lecho, en un dibujo de 1888. FUNDACIÓN MUSEO SOROLLA

Nunca dejó de dibujar. Allá donde estuviera, allá donde fuera, con lo que tuviera a mano, dibujaba. En los tiempos muertos entre lienzo y lienzo, dibujaba. Si en el teatro le colocaban en primera fila se molestaba porque no podía “entretenerse” haciendo bocetos en su cuaderno. Si se encontraba con una escena que le interesaba sacaba su cuadernillo del bolsillo; mientras comía, en la hoja del menú del restaurante. Incapaz de detenerse, ni de aspirar a nada que no fueran estampas de la vida moderna que jamás llevará a sus cuadros, porque él era un pintor de la vida burguesa. El dibujo es como el tono de voz, cada cual tiene el suyo. El de Joaquín Sorolla (1863-1923) es eléctrico y vibrante.


El pintor valenciano no dejó de producir hasta que dio su última pincelada, en julio de 1920, mientras pintaba el retrato de Mabel Rick, mujer de Pérez de Ayala, director del Museo del Prado, cuando sufrió un derrame cerebral que lo condenó a la hemiplejia hasta su muerte, tres años después. También fue un “dibujante sin descanso” y así se titula la exposición que se inaugura este lunes en el Museo Sorolla de Madrid. “Dibuja lo que pasa constantemente delante de sus ojos”, comenta Mónica Rodríguez, comisaria de la muestra junto a Inés Abril. “Es muy fácil cogerle cariño y ver el mundo como lo vio él”, añade.


Han cribado un centenar de piezas -entre los 5.000 dibujos que conserva la institución- para componer un friso biográfico dibujado, con sus viajes a París, sus estancias en Nueva York o Chicago y su descubrimiento de Velázquez, entre otros acontecimientos vitales. “El dibujo como canal de experimentación y disfrute parece alcanzar su máxima expresión en 1911, durante el segundo viaje del pintor a EEUU, en la serie de vistas de la ciudad de Nueva York, que realiza al gouache o en las escenas que recoge en los restaurantes de los hoteles en los que se hospeda”, explican las comisarias, que mostrarán por primera vez los 12 gouaches que conserva el museo de aquellas vistas a Manhattan desde la habitación de su hotel. El acontecimiento urbano es uno de sus asuntos favoritos para los dibujos, que no exploró en sus lienzos. Los interiores de su vida íntima con su familia fueron otro de los motivos que más trabajó con papel y lápiz. Y los colgaba en las habitaciones de cada uno.

Pintura Vs. dibujo
En la exposición se exhibe uno de sus cuadernos, más pequeños que nuestros smartphones, en el que es imposible apoyar la mano y con el que practica la destreza y la seguridad del trazo. No son dibujos académicos, son escenas de un mundo flotante. Trazos leves sin intención de trascender o ser enmarcados, simples destellos en los que vive cuando vive fuera del lienzo. Basta ver el retrato de María Figueroa vestida de Menina (1901), escondido en los almacenes del Prado, para comprender que el dibujo es un calentamiento ajeno al cuadro. Tenía suficiente con el pigmento casi líquido para descubrir lo inmediato y construir los volúmenes sólidos de sus figuras, sin atender tanto al contorno o los perfiles.

Hace de la pintura su dibujo, fiel a la tradición española. Goya, Velázquez y Sorolla demostraron que lo más verdadero no tiene que ver con los cimientos de la arquitectura pictórica, sino con el desbordamiento del color. La tradición italiana dicta lo contrario, el dibujo es irrenunciable. Pero en Sorolla, como explican las comisaras, convivieron las dos caras, la del pintor y la del dibujante. “Son complementarias”, asegura Rodríguez. En la exposición queda patente como el pintor necesita al dibujante, pero también cómo uno termina por rechazar al otro, como si fueran dos seres autónomos. Cuando lleva el lienzo al aire libre tantea y tienta a ciegas, a base de mancha y gesto, rematados en una sesión. A ese ritmo de producción el dibujo es un estorbo.

“A las ocho de la mañana entrábamos en clase; pues bien, a esa hora, Sorolla venía ya de recorrer las afueras de Valencia, donde pintaba paisajes. Su actividad era extraordinaria; nos asustaba a todos”, cuenta Cecilio Plá en sus memorias. El paseante que caza impresiones es un pintor portátil, que junto a su caja de apuntes con pinceles y tubos de pintura, carga sus cuadernillos de dibujo, el lápiz y el carboncillo. “En esa “rivalidad” entre color y dibujo, Sorolla mostró desde muy temprano amplias aptitudes para ambos, siempre dentro del naturalismo”, escribe Inés Abril en el catálogo de la muestra. “Papel y lápiz le permitieron una aproximación más directa al natural que la propia pintura, captar el instante con mayor rapidez, sin lo engorroso de preparar las pinturas en la paleta o las tablillas en las que iba a pintar”, añade la especialista. Un pintor menos conocido, más íntimo, un alma sin luz ni color.


El Sorolla que dibuja es el pintor que observa. Incansable. “Como si fueran solo recuerdos de calles o rincones que le llaman la atención: enseguida saca su cuaderno, como si fuera una cámara fotográfica, e inmortaliza de manera rápida la escena”, dice Abril. Se conservan bastantes cuadernos de diferentes épocas y tamaños, pero el que más llama la atención de las comisaras es el fechado en 1891, que contiene un viaje dibujado a Alemania, con escenas de Berlín y Colonia. Son bocetos alejados de todo clasicismo, hechos a pluma, aguada en tinta negra y manchas de las que emergen formas y reflejos. Si el Sorolla en lienzo no necesita dibujo para su color, el Sorolla en papel no requiere color para su dibujo.


EXPOSICIÓN
Los cuadernos secretos de Sorolla
14 fotos
El museo del pintor inaugura una exposición con un centenar de dibujos, que descubre la atracción del artista por el momento fugaz y el uso de sus libretas como si fueran una cámara fotográfica
PEIO H. RIAÑO
Madrid 22 NOV 2019

 Joaquín y Elena estudiando 
Carboncillo y lápiz rojo sobre papel continuo, de 1905. FUNDACIÓN MUSEO SOROLLA

Labrador 
Carboncillo y tiza, de 1903. COLECCIÓN SIMARRO

En la orilla 
Carboncillo y clarión sobre papel Bristol, Valencia, 1900. MUSEO SOROLLA


Pareja preparada para salir 
Lápiz compuesto y lápiz rojo sobre cartulina, en Chicago, 1911. FUNDACIÓN MUSEO SOROLLA

Clotilde leyendo 
Lápiz compuesto sobre papel continuo, de 1888. FUNDACIÓN MUSEO SOROLLA


Hombre y mujer en un sofá 
Lápiz compuesto sobre cartulina, de 1911 FUNDACIÓN MUSEO SOROLLA


Elena en Jávea 
Carboncillo y clarión sobre papel Bristol, de 1901 FUNDACIÓN MUSEO SOROLLA


Preparando la barca 
Carboncillo sobre papel continuo, en Valencia, 1894. MUSEO SOROLLA

En la barca 
Lápiz compuesto y clarión sobre papel Bristol, 1894-1896. FUNDACIÓN MUSEO SOROLLA


En la terraza de un café 
Carboncillo sobre papel continuo, en 1890 FUNDACIÓN MUSEO SOROLLA


Estudio para El baño 
Carboncillo sobre papel continuo, de 1899 FUNDACIÓN MUSEO SOROLLA
Carboncillo y clarión sobre papel continuo, de 1907 FUNDACIÓN MUSEO SOROLLA


Conversando 
Lápiz compuesto y lápiz azul sobre cartulina, en Chicago, 1911

Escena de café 
Lápiz compuesto y lápiz rojo sobre papel continuo, en Nueva York, 1911

El 'Dragon Ball' del siglo XXI

'Naruto' (1999), de Masashi Kishimoto, narra la historia de un aprendiz de ninja adolescente llamado Naruto Uzumaki, quien sueña con llegar a ser el Hokage, máximo líder de su aldea


GERARDO MACÍAS
28 Noviembre, 2019


'Naruto nº 1'. Guion y dibujos: Masashi Kishimoto. Planeta Cómic, 2013.

La serie japonesa de cómics Naruto cuenta la historia de un mundo dividido en diferentes países, cuyo poder militar se basa en el arte marcial del ninjutsu, y se centra en pequeñas aldeas, aparentemente pacíficas, en las que se entrena a poderosos ninja. Naruto Uzumaki es un pequeño huérfano aspirante a ninja. Sin padres ni amigos, es repudiado por todos por ser el recipiente del Kyubi no kitsune, zorro demonio de nueve colas (aunque él no lo sabe). El zorro demonio de nueve colas es una criatura mitológica que, en la vida real, figura en muchas culturas del Asia oriental. Esta criatura atacó la aldea de Konoha, matando a muchos habitantes y guerreros ninja, entre ellos, al Cuarto Maestro Hokage, líder de la aldea, que dio su vida para contener a la bestia, y la selló en el cuerpo de Naruto recién nacido.

El sentimiento de soledad convierte a Naruto en un polvorín que hace todo tipo de trastadas para llamar la atención, hasta el punto de proclamar que, en el futuro, él se convertirá en el más grande Maestro Hokage, y todos le respetarán.

Naruto va a la escuela de ninja, donde Iruka, su profesor, le enseña las principales técnicas que tiene que aprender un ninja. Naruto no pasa el examen de graduación, y Mizuki (ayudante de Iruka) le desvela un secreto para que se gradúe.

Naruto deja inconsciente al Tercer Maestro Hokage, que, cuando despierta, llama a todos los ninja del pueblo para que busquen a Naruto, que se ha marchado con un documento secreto.

Mizuki destapa sus verdaderos planes: quiere hacerse con el documento secreto, y, de paso, matar a Naruto y a Iruka. Pero Naruto lo vence, y de este modo, consigue graduarse.

Al día siguiente, todos los ninja que han pasado la prueba se dividen en grupos. El grupo de Naruto es el nº 7, acompañado de Sakura Haruno (chica de la que está enamorado), y de Sasuke Uchiha (su rival por ella). Lo que debería ser una rivalidad sana se malogra a causa de los fantasmas del pasado de Sasuke.

Sasuke es un niño de la misma edad que Naruto, y último superviviente de su clan, que al contrario que Naruto, es un auténtico prodigio que consigue dominar las diferentes técnicas del ninjutsu con una facilidad pasmosa.

La chica que le gusta a Naruto, Sakura, está colada por Sasuke, lo que pone aún más tensa su relación. Todo cambia cuando los tres se ven obligados a formar equipo bajo las órdenes del ninja Kakashi Hatake. Bajo su tutela, descubrirán el significado del compañerismo.Les toca hacer la prueba final para poder emprender misiones. La prueba consiste en quitarle un cascabel a Kakashi. Naruto lo intenta, pero no puede. Sasuke casi se lo arrebata. Sakura solamente se preocupa de Sasuke. Y Kakashi da por finalizada la prueba.Existen miles de artículos de merchandising sobre el mundo de Naruto y sobre todos los personajes secundarios de la serie, que van desde libros, discos y videojuegos, a figuras, estatuas, joyería, cosplay...

Naruto consta de dos series animadas. La primera, de 220 episodios, comenzó en 2002, y cuenta la historia del manga hasta el final del tomo nº 27. La segunda, denominada Naruto Shippuuden, comenzó a emitirse en 2007. A esto, hemos de sumar las nueve películas y las cuatro OVA (Original Video Animation).

El final de la serie dejó en bandeja una continuación en forma de spin-off en 2016, Boruto, el hijo de Naruto; una serie de manga escrita por Ukyo Kodachi e ilustrada por Mikio Ikemoto.

Pero antes, Mashashi Kishimoto vuelve a la carga en 2015 con su propio spin-off, un manga sobre el personaje original, titulado Naruto: El séptimo Hokage y el mes de la primavera escarlata.Naruto es la primera serie de Mashashi Kishimoto, y también su obra cumbre, con la que consiguió un enorme éxito, comparable al de los años ochenta de Dragon Ball, de Akira Toriyama. Debutó en la revista Akamaru Jump, de la Editorial Shueisha, en 1997, en un episodio aislado. Su popularidad se disparó y, en 1999, comenzó a serializarse en el semanario Shonen Jump.

Masashi Kishimoto crea un concepto moderno de ninja que convierte la historia en éxito mundial. Ha vendido más de 200 millones de ejemplares en Japón. Kishimoto recibió el Hop Step Award y el Premio al Novato del Año por la Agencia para Asuntos Culturales de Japón.


Malaga Hoy


Buenos días, tristeza

Regresamos a Royal City, para conocer el pasado de la familia Pike


JOSÉ LUIS VIDAL
26 Noviembre, 2019


'Royal City Vol.2: Sonic Youth'. Jeff Lemire. Astiberri. 136 págs. Cartoné. 18 euros.

En el anterior, y primer, volumen de esta serie conocíamos a todos los miembros de esta familia, marcados por la tragedia de la muerte del benjamín, Tommy. Cada uno tiene encuentros con diferentes versiones del fallecido. Su madre, Patti, lo ve como un sacerdote, ya que ella, a raíz de lo que ocurrió, se ha refugiado en la religión. Sin embargo, para su hermana Tara es un niño, mientras ella lidia por intentar reflotar la economía de una ciudad que se hunde irremediablemente; Pat, el escritor que vuelve al lugar que abandonó, lo siente como un joven sin rumbo y, finalmente, el bala perdida de Richie se pega juergas interminables con él, mientras esquiva a los tipos a los que debe pasta.

¿Y Peter, el padre? Un hombre gris, que se refugia en su coleccionismo de radios, y a través de una de ellas oirá la desesperada voz de su hijo desaparecido, momentos antes de sufrir un ictus…

¿Qué ha llevado a esta familia a este estado? Jeff Lemire, en esta obra como autor completo, nos acompaña en un viaje temporal a los años noventa, concretamente al 93, donde el grunge reinaba en las cadenas de radio norteamericanas.

Tommy escribe en su diario, volcando sus sentimientos en las hojas de papel, así como lo que piensa sobre sus padres y hermanos. Unos terribles dolores de cabeza le atenazan cuando menos se lo espera, convirtiéndolo en un auténtico zombi, llevándolo a lugares premonitorios de lo que le va a suceder… Y solo hay una manera de aliviarlos.

Patti se da cuenta de la soledad que la rodea, con un matrimonio roto por lo repetitivo, la cotidianidad que lo mata todo, lentamente. Su marido, atrapado en un trabajo que odia, encontrará de la manera más casual una manera de evadirse.

Exceptuando a Richie, cuya existencia pasa por fiestas, sumergirse en alcohol y drogas, al resto de la familia no es que le vaya demasiado mejor. Tara, que ya sale con su futuro marido, Steve, se va a encontrar de pronto, sin aviso, con una situación en la que deberá tomar una radical decisión.

Mientras, Pat, el futuro escritor casado con una estrella del celuloide, se ha rendido. No universidad, no escribir, tan solo el sonido de las máquinas de la factoría en la que trabaja.

El creador de esta serie, Jeff Lemire, al que supongo que ya conoceréis, sabe llevar a la viñeta los sentimientos de sus personajes, los dramas que viven, haciéndolos casi reales. Ya lo ha demostrado en sus otras series, que ha ido publicando Astiberri (Descender, Black Hammer, Gideon Falls…) en las que jugando con los géneros con auténtica maestría, se ha convertido en uno de los mejores, y más prolíficos, guionistas del panorama comiquero actual.

¿Queréis saber qué le ocurrió a Tommy? Aquí tenéis las respuestas.



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