domingo, 27 de octubre de 2019

El largo y tortuoso camino

JOSÉ LUIS VIDAL
24 Octubre, 2019


¿La fe puede mover montañas? ¿Y conducir a un grupo de inocentes niños hacia un destino incierto?

Esta 'cruzada' se inicia de la manera más inesperada posible. Colás, el protagonista de la historia, es el causante de un accidente que involucra a su hermano pequeño.

La cruzada de los inocentes
Chloé Cruchaudet
Dibbuks
Cartoné
176 págs. 25 euros

Temeroso de la violenta reacción de su recto progenitor, el chaval huye con lo puesto del hogar familiar.

Este podría ser el principio de una historia que se desarrolla en la actualidad, pero Chloé Cruchaudet nos traslada en el tiempo a la época medieval, años de hambruna, donde los peores sentimientos del hombre afloraron, en medio de conflictos bélicos, en los que la jerarquía eclesiástica mandaba con su férrea mano, transmitiendo el temor y la superstición al pueblo llano.

Ese miedo, mezclado con la fe impuesta por los curas, hará que el huido Colás imagine, en su mente aún por madurar, que ante él se abre un camino, un sendero que lo va a conducir hasta Tierra Santa, Jerusalem…

Y en este punto del relato, obligado a trabajar como un mulo en un sitio repleto de niños, será cuando el protagonista se alce como inesperado profeta que logra convencer a sus compañeros de esfuerzo para que huyan a través de los campos y bosques, en busca del lejano objetivo que los acercará más a Dios.

Para ello contará con la inestimable ayuda del que se va a convertir en su mano derecha. Camille, otro chaval que tiene las cosas muy claras, mucho más práctico que el líder del grupo y que, poco a poco, y con mano dura, se irá haciendo con el mando de los jóvenes penitentes.

El trasiego será duro, en una época en la que el hambre era, por desgracia, el pan nuestro de cada día. Tan solo la imaginación de los chavales los hará convertirse en un mito por los lugares que visitan, ofreciendo a los lugareños un espectáculo de marionetas, muy influenciado por esa fe ciega que los guía, logrando masticar un poco de pan, beber agua y poder pasar la noche bajo cubierto.

Pero como está más que comprobado, en el momento en el que se reúne a un grupo humano comienzan a aflorar los peores sentimientos: envidia, egoísmo, la mentira… Todos estos y algunos más irán haciendo mella en el numeroso grupo, que observa como la mirada de su líder, Colás, cada vez está más alejada de ellos y el final de este viaje se torna incierto, y las promesas, vacías.

Chloé Cruchaudet, que triunfó con su impactante anterior obra, Degenerado, nos sumerge ahora en un largo periplo, a través de los ojos de los más pequeños, con un estilo gráfico más sencillo, a veces meros trazos para delinear un perfil, pero con una fuerza, una expresividad impresionante y un argumento en el que te conviertes, como lector, en una más de esos pobres niños sin destino, sin una brújula que los guíe.


Malaga Hoy


sábado, 26 de octubre de 2019

¡Feliz Cumpleaños, por Tutatis!

Salvat publica un álbum homenaje a Astérix, con autores que cuentan su relación con el personaje




JOSÉ LUIS VIDAL
23 Octubre, 2019

En una remota aldea gala, 60 velas coronan la tarta en la mesa de uno de sus clásicos festines. Y no es para menos, ya que los habitantes de ese pequeño lugar, a estas alturas aún sin nombre, nos han acompañado desde que sus creadores René Goscinny y Albert Uderzo los dieron a luz, allá por el lejano 1959.



Que levante la mano, sobre todo entre los más talluditos de la sala, aquel que no haya pasado interminables tardes con uno de los álbumes protagonizados por Astérix y su fiel Obélix entre las manos, sumergido en su lectura, totalmente ajeno a lo que sucedía a su alrededor, tan sólo regresando a la realidad para esbozar una amplia sonrisa y, entre irrefrenables carcajadas, ir pasando página tras página…

Y es que, sí, además de otros tebeos de la época (los Mortadelos, y algunos cómics de Vértice) las primeras lecturas de muchos de nosotros, entre los que obviamente me incluyo, fueron las peripecias de esta simpar pareja. Sus viajes a lo largo y ancho del planeta, los incontables mamporros que han ido regalando a todo aquel que se pusiera en su contra, convirtiéndose en una auténtica leyenda (unos hombres del saco) entre los soldados romanos, con cuyos cascos el orondo portador de menhires se ha ido haciendo una ya incontable colección.

Pues bien, como toda gran celebración merece, acaba de llegar a las librerías y tiendas especializadas en el Noveno Arte (que sí, que aún quedan algunas que no se dejan inundar por el merchandising) un libro único. Su título Generaciones Astérix. El álbum homenaje, publicado por Salvat.

Y no podía estar mejor elegido, ya que después de leer el puñado de testimonios que el volumen contiene, nos damos cuenta de la tremenda importancia que la creación de estos dos genios ha tenido en el país vecino. Nos es que sólo fuera la lectura preferida de todos los miembros de la familia, abuelos, padres e hijos, sino que además se convirtió en el punto de partida creativo para que muchos de aquellos chavales que se sumergían en sus viñetas, y que pasado el tiempo, decidieron seguir el camino del Tebeo, en este caso la bautizada como bande dessinée, convirtiéndose en reconocidos representantes de este arte en su país y fuera de éste.

La lista de autores y autoras invitados en este libro es abrumadora, aportando sus recuerdos, ya lejanos, de cómo llegaron a sus manos los álbumes protagonizados por el galo bajito. Estampas del pasado que vienen acompañadas por un pin up, una ilustración que homenajea a los protagonistas, o bien, para deleite de los ojos del lector, por una o dos páginas de tebeo, aportando cada uno, con su propio estilo, un escalón más a esta escalera infinita que lleva hacia el limbo donde residen los grandes personajes del noveno arte.

Sesenta y tantos nombres, entre los que me gustaría destacar, tirando un poco de orgullo patrio, a los artistas españoles que fueron invitados a dejar su huella en este imprescindible volumen. Hablo de los humoristas gráficos Gallego y Rey, Borja Montoro, Oriol Malet y dejo para el final a dos representantes, grandes nombres de la viñeta española que da la casualidad que comparten ciudad andaluza de nacimiento. Obviamente, me refiero a los granadinos Belén Ortega y Juanjo Guarnido. Artistas ambos que han sabido trabajarse un reconocido hueco en la industria gala del tebeo, la primera ilustrando la trilogía protagonizada por la literaria Listbeth Salander y el segundo, como ya todos sabéis, con la peripecias del gato detective más famoso de los cómics, Blacksad, junto al guionistas Juan Díaz Canales.

El resto de invitados reúne a clásicos de la BD como Moebius; jóvenes talentosos que llegaron para revolucionar el mercado galo, Bastien Vìves o Julie Maroh; Milo Manara, gran maestro de la viñeta italiana, junto con Alessandro Barbucci; británicos que se alzan entre los muertos para dar su propia versión de los galos, Charlie Adlard y norteamericanos provenientes del cómic independiente, Terry Moore… En fin, una larga lista que tendréis la suerte y el placer de disfrutar los que os sumerjáis en las páginas de este libro.Y como colofón, no me gustaría ser menos y aportar mi pequeño granito de arena, un trozo de aquellos recuerdos que también me unen a la gran familia de lectores que pasábamos las tardes leyendo las aventuras de Astérix y Cía. Unos álbumes aquellos que, para un niño que crecía en los años 70, escapaban de su inexistente economía y que debía conformarse con leerlos cada vez que iba a casa de aquellos primos que, con las consabidas instrucciones para que el volumen no sufriera desperfectos, me los prestaban. Eso sí, bajo la más estricta supervisión…

Poco a poco, gracias a algunos cumpleaños y demás celebraciones, pude ser propietario de algunos, no muchos, de los deseados álbumes y, con el tiempo, compartir su lectura con otros amigos, intercambiándolos y conociendo muchos más del mundo creador por los dos genios galos.

Y así llegamos a este texto con el que ojalá, después de su lectura, os entren las ganas de volver al Egipto de Cleopatra (¡Qué nariz, qué nariz!), o a competir en las Olimpiadas, navegando por el ancho mar, a la espera de que aparezcan los piratas más torpes del mundo… Y todo ellos para, por fin, entre vítores y silbidos, celebrar un gran festín más, regado por el mejor vino y comiendo jabalí.



Malaga Hoy


800.000 puestos de trabajo

Chicha, Tato y Clodoveo, de profesión sin empleo (1986), última serie creada por Francisco Ibáñez, en la que se muestran las desventuras sufridas por tres parados de larga duración


GERARDO MACÍAS
23 Octubre, 2019

'Súper Humor. Chicha, Tato y Clodoveo, de profesión sin empleo'. Guion y dibujos: Francisco Ibáñez. Ediciones B, 2009.

En 1985, Editorial Bruguera se acercaba a su triste final. La suspensión de pagos condujo a la marcha de los autores, despojados de sus propios personajes, ya que Bruguera, durante el franquismo, los registró a su nombre y no al del autor.Por tanto, Ibáñez se veía obligado a crear una serie que fuera capaz de competir con Mortadelo y Filemón. Francisco Ibáñez recala en Editorial Grijalbo, donde en 1986, nace la revista Guai!, para la cual, Ibáñez crea las series Chicha, Tato y Clodoveo, de profesión sin empleo y 7, Rebolling Street. Estas dos series son las últimas de las casi 40 creadas por Ibáñez. Son, por tanto, obras de madurez, en las que el autor vuelca su larga experiencia.

Chicha, Tato y Clodoveo, de profesión, sin empleo es un título con rima, antigua costumbre de Bruguera que Ibáñez había respetado en Pepe Gotera y Otilio, chapuzas a domicilio, Mortadelo y Filemón, agencia de información, etc.

Ibáñez suele reflejar la realidad que le rodea en el contexto de sus historietas. Corría el año 1986, y Felipe González aparece en Chicha, Tato y Clodoveo con su histórica promesa de crear 800.000 puestos de trabajo. Ibáñez retrata el desempleo español de la época mediante su humor característico, presente en toda su obra.

Los protagonistas son Tato, el bajito del trío, tan miope como Rompetechos, haciendo una crítica a la discriminación laboral que se sufre si se tiene una minusvalía; Clodoveo, como Mortadelo, un maestro del disfraz, aunque solamente en los primeros números, y Chicha, una chica marchosa, con cresta punk, aunque viene de familia aristócrata. El grupo se completa con el gato Salmoneto, siempre hambriento. Se conocen en la cola del paro, y deciden unir fuerzas. El trío es una tabla rasa para desempeñar los más variados oficios, que siempre terminan en catástrofe, con los tres de nuevo en la cola del paro.

La cola del paro es un recurso cómico en la serie, por los comentarios de los parados acerca de anteriores trabajos o por su aspecto estrafalario. Aunque no pudiera legalmente dibujar a sus personajes de Bruguera, Ibáñez los coloca como secundarios. Así, Mortadelo y Filemón aparecen limpiando coches o en la cola del paro.

Chicha, Tato y Clodoveo son parroquianos de un bar, donde los protagonistas recurren a mil argucias para irse sin pagar. El dueño se llama Joro, por lo que a la entrada dice Joro Bar.Esta serie está a años luz del Mortadelo apócrifo que publicaba la agonizante Bruguera: los guiones encadenan un gag tras otro y la calidad gráfica está al nivel de lo mejor de Ibáñez en Bruguera, con muchos detalles en segundo y tercer plano. Las acuarelas embellecen la página.

Sus aventuras fueron publicadas por entregas en Guai!, y en álbumes en Tope Guai! (algunas también en cartoné). Once aventuras se publicaron en álbum en España: Una vida perruna (1986); Pero... ¿quiénes son esos tipos? (1986); El negociete (1986); El cacharro fantástico (1987); A por la Olimpiada 92 (1987); El arca de Noé II (1987); Gran hotel (1987); A Seúl en un baúl (1987); ¡Mogollón en la granja! (1987); Los sanitarios (1987) y Viajar es un placer (1987).

En diciembre de 1987, la revista Guai! pasa a las manos de Ediciones B (el nº 81 es el último editado por Grijalbo) y, en 1988, Ibáñez regresa a la revista Mortadelo Semanal para dibujar a su pareja de detectives. Guai! y Mortadelo Semanal ya no han de competir, sino que son publicaciones hermanas.

Las siete historias que salieron desde de 1988 (no recogidas en álbumes en España, pero sí por entregas en Guai!) las realizan apócrifos, al volver Francisco Ibáñez a Mortadelo y Filemón. En Alemania sí se publicaron todas las historias en álbumes, aunque algunas fuesen apócrifas.

Desde entonces, Francisco Ibáñez se dedica en exclusiva a los agentes de la TIA. Solamente seguirá dibujando Chicha, Tato y Clodoveo para las portadas de Guai! En enero de 1990, tras 175 números, desaparece la revista Guai! y, con ella, su serie principal.

No obstante, Chicha, Tato y Clodoveo hacen un cameo en el álbum Mortadelo y Filemón: El 35 aniversario (1993) y Chicha también aparece en el álbum Mortadelo y Filemón: Su vida privada (1998). En 2009 y 2010, Ediciones B reunió los 11 álbumes de Ibáñez en dos tomos de Súper Humor.



Malaga Hoy


“A dormir, Lunella…”

JOSÉ LUIS VIDAL
21 Octubre, 2019

La pizpireta protagonista de esta colección se verá las caras con una amenaza que viene del mundo onírico.

Pero antes de meternos en materia, como prólogo a este nuevo arco argumental, el guionista Brandon Montclare, junto a Gustavo Duarte, dibujante con una clarísima influencia cartoon, nos regalan una Historia de Navidad, en la que Moon Girl va a experimentar en sus propias carnes lo que significa meterse en la piel de Santa Claus por una sola noche, ya que el generoso (y barbudo) anciano tiene un pequeño problema que solo la heroína y su fiel compañero de aventuras, Dinosaurio Diabólico, pueden resolver.



100% Marvel HC Moon Girl y Dinosaurio Diabólico 7: Mal Sueño
Brandon Montclare, Gustavo Duarte, Natacha Bustos
Panini Cómics
Cartoné
120 págs.
17.00 euros

De regreso a la bendita cotidianidad de la existencia de la protagonista, esta se percatará, entre bostezo y bostezo, de que algo inusual le está sucediendo a ella y, sobre todo, a los que le rodean. Profesores, compañeros de clase, incluso la gente por la calle parecen haber sido picados por una horda de mosquitos tsé tsé, ya que todo dios anda medio dormido, con el consiguiente peligro que esto significa.

La solución al enigma llega en el momento en el que la niña cierra los ojos y se queda sopa, ya que en ese otro mundo, el de los sueños, hay un nuevo habitante. Alguien que por naturaleza no pertenece allí, y por lo tanto está haciendo todo lo posible para regresar al mundo de la vigilia, cosa que está alterando ambos lugares, con las consecuencias que ya he descrito anteriormente…

Mal Sueño es un chaval, que como su nombre indica, trastoca todas las leyes del lugar en el que habita, y lo hace subido en su peligrosa mascota, Quimera Nebulosa, un ser salido de su imaginación y que va a causarle más de un dolor de cabeza a Moon Girl, por no decir nada de las pocas migas que hará con Dinosaurio Diabólico.

La solución a este problema que ya se escapa del territorio de la calle Yancy y amenaza con contagiar, y sumir en el más profundo de los sueños, a la ciudad de New York, solo tiene un nombre, y vive en una lujosa casa, un sancta santorum muy especial al que se dirigirá la protagonista junto a otro héroe que conoce muy bien el mundo onírico, Sonámbulo.

Solo los tres héroes serán capaces de plantarle cara al rebelde chaval y averiguar qué o quién lo llevó al mundo de los sueños.

Como viene siendo costumbre, el dúo Brandon Montclare- Natacha Bustos nos regala una divertidísima aventura, en la que la dibujante española se puede soltar el pelo, trasladando al papel mundos imposibles que se salen de la viñeta, en contraposición con esas escena de calle, hogareñas o en el instituto, que tan bien se le dan ilustrar.

Un arco argumental dibujado por Natacha Bustos al completo y que, a excepción de alguna portada que será publicada en el siguiente, y último, volumen de la colección, es la despedida de esta de título, que desgraciadamente concluye en el número 47.

La vamos a echar mucho de menos, ¡así que toca disfrutar de esta apasionante aventura!



Malaga Hoy


lunes, 21 de octubre de 2019

Una adolescente llena de adrenalina protagoniza las nuevas aventuras de Astérix

'La hija de Vercingétorix', el libro número 38 de la popular serie de cómic francesa, llegará este jueves a las tiendas de todo el mundo

AGENCIAS
París 21 OCT 2019

El nuevo álbum de la serie de cómic Astérix tendrá por primera vez a una adolescente como protagonista. El nombre del libro, La hija de Vercingétorix, indica el personaje en el que se centrará la atención de este episodio: una joven alta y delgada, de coleta roja y gesto recio llamada Adrenalina, que aparece en la portada del libro, presentada este lunes en París, junto a Astérix, Obélix y el perro Idéafix, los personajes de siempre.

Portada de 'La hija de Vercingétorix', el nuevo álbum de la serie de Astérix.

El libro de Astérix, editado por Salvat en España, llegará a las tiendas de todo el mundo este jueves 24 de octubre. El álbum se publicará en más de 20 idiomas (entre los que están el español, el catalán, el asturiano, el euskera y el gallego) con más de cinco millones de copias, dos reservadas para ser distribuidas en Francia. Este es el cuarto álbum de la serie que escribe Jean-Yves Ferri e ilustra por Didier Conrad.

Ferri, que ha participado en la presentación de este lunes, ha dicho que "después de 37 títulos, es esencial elegir temas y personajes que rara vez se discuten en la serie". Por su parte, Conrad ha explicado que la ausencia de personajes femeninos en los cómics en el pasado se debió un asunto estratégico, ya que, según él, "en cualquier caso" no había muchas chicas que leyeran este tipo de literatura.

Anne Goscinny, hija de René Goscinny, uno de los dos creadores de la serie, también ha participado en la presentación. Allí ha asegurado que Adrenalina "está en sintonía con los tiempos" actuales, y que encaja a la perfección con el humor y las aventuras de Astérix. Por eso ha dicho que es un personaje que pudo haber creado su propio padre.

En la preventa de Amazon, la nueva entrega de la saga ocupó la primera posición en el escalafón de ventas, diez días antes de su lanzamiento. Algunas librerías francesas planean abrir este miércoles hasta después de la medianoche para permitir a los fanáticos que lo deseen adquirir la nueva entrega de la serie.

Isabelle Magnac, de la editorial Albert-René, que publica la versión francesa de la serie que este año cumple seis décadas de historia, ha recordado que, desde el lanzamiento del primer álbum se han vendido alrededor de 380 millones de ejemplares en 111 idiomas y dialectos de todo el mundo.


El Pais




domingo, 20 de octubre de 2019

El Vértigo de una mujer que cambió la historia del cómic

Las jornadas del cómic de Avilés homenajearon al sello esencial del cómic americano que ensalzó a Alan Moore, Neil Gaiman o Grant Morrison

Una viñeta legendaria del 'Sandman' de Neil Gaiman editado por Vertigo.

17 SEP 2018

Todo empezó con una película terrible. La cosa del pantano, dirigida por un intocable del terror, Wes Craven, el padre de Freddy Krueger. Aquella lamentable adaptación hizo que DC Comics desperezara al personaje y que lo pusiera en las manos de un veintiañero con fama de virtuoso llegado de las islas británicas. Aquel veintiañero se llamaba Alan Moore y lo que hizo con el maltratado hombre-planta es historia indeleble del cómic.

Lo que es menos historia es la mujer que estaba tras ese hito, la que movía los hilos para iniciar una revolución que, como reconocía Frank Miller o Paul Levitt el año pasado a este periódico en conversaciones informales, fue cambiar el cómic norteamericano para siempre. Iniciar una revolución en temas, hondura y calidad artística que es perfectamente comparable a la Nouvelle Vague o su explosiva mímesis en el Nuevo Hollywood de los setenta, capitaneado por Coppola, Scorsese, De Palma, Lucas, Spielberg y cía.

Esa revolución se llamó igual que otro mito de la cultura, el Vértigo de Alfred Hitchcock, y fue capitaneada por la editora Karen Berger. Vivió con esplendor veinte años, los noventa y la primera década de los 2000, ofreciendo tebeos inolvidables como lo fueron Los libros de la magia, 100 balas, La fuente y más que ninguno Sandman, amén de reediciones de clásicos como la etapa de Alan Moore de La cosa del pantano o V de Vendetta o los propios de Grant Morrison, Animal man y Doom patrol.

La segunda década de los 2000 y los múltiples cambios que han sacudido —aún en pleno seísmo— al mundo del cómic tambaleó a Vértigo. Hasta muy reciente fecha, en la que se ha anunciado un auténtico renacimiento del sello con un buen puñado de nuevas series. Pero Vértigo fue y es lo que Berger soñó hace 25 años, en un mundo de viñetas poblado por superhéroes y sus eternas batallas, un paréntesis para aquellos lectores que buscan otra clase de hondura en los tebeos sin renunciar por ello a un imaginario de envergadura.

Portada de uno de los tomos integrales de 'Lucifer', con guion de Mike Carey.

Esta pasada semana, en el marco de las XXIII Jornadas Internacionales del cómic de Avilés, dos autores de fuste de Vértigo, el guionista Mike Carey (Sandman presents: Lucifer, Sandman presents: Petrefax) y el dibujante R.M. Guerá (Scalped), homenajearon los 25 años de Vértigo y a su creadora durante una mesa redonda. Ambos llegaron a Vértigo antes como lectores que como escritores. “Yo por aquel entonces era periodista en medios pequeños y recuerdo que fue precisamente escribiendo una reseña del primer número de Sandman de Neil que me di cuenta de la enorme revolución que se estaba gestando en el medio.”

Guerá precisó más los cimientos artísticos que singularizan a Vértigo y su propuesta, asemejándola a un gusto mucho más europeo por lo artístico: “Yo tuve una infancia singular por crecer en Yugoslavia y allí está muy claro que algo interesante es mucho mejor que algo generalista. Cosas que están bien se han hecho muchas en la historia; pocas realmente interesantes. Vértigo, y por eso su supervivencia era tan importante, era uno de esos pocos lugares donde las historias siempre tenían algo interesante. Para mí, representaba lo más europeo que había en Estados Unidos.”

Vértigo, para Carey, nació de una hipérbole: “Se creyeron que en nuestras islas había 58 millones de Alan Moore, y eso, a mí también en lo personal, nos vino muy bien. Venían año a año a ver a quiénes se llevaban”. Fue así, los Berger y Levitt del momento rastrearon las huellas que explicaran una obra de la magnitud de Watchmen y se encontraron con lo que Berger describió, en una entrevista para el canal televisivo Syfy, como una “vibrante escena underground”. Revistas como 2.000 A.D. o Warrior eran las trincheras en las que autores de la talla de Garth Ennis, Neil Gaiman, Grant Morrison, Mike Carey o el propio Moore se batían el cobre. Un filón a explotar por un mercado americano sobresaturado de superhéroes. Y una oportunidad de DC Comics para ofrecer algo que su competidora de siempre, la Gran M, nunca ha logrado sublimar: el tebeo de autor con alcance de fenómeno de masas. Guéra lo define de manera sucinta: “En Vértigo hubo corazón. Todo el mundo lo daba todo. Es algo que en Marvel no ha pasado mucho.”

Portada de uno de los números de 'Scalped', de R. M. Guéra y Jason Aaron.

Pero no fue algo inmediato, como recuerda Carey. “Los primeros cómics de Vértigo [como La cosa del pantano de Moore] llevaban el sello de DC Comics porque el sello en sí no existía. Fue Karen Berger la que se dio cuenta de que estaban publicando una serie de cómics que compartía un espíritu, una sensibilidad entre sí. Y ello le llevó a crear el sello que podía englobarlas a todas. Karen creó Vértigo por entero, era su visión”. Carey abundó en el papel esencial de esta editora en pavimentar una continuidad en una apuesta tan experimental, tanto por el trabajo que hacía en primera persona como por la cultura que transmitía a sus compañeros de edición: “Si nos fijamos en la lista de los grandes editores de Vértigo, nos damos cuenta de una cosa: todos empezaron como asistentes de Karen Berger. Axel Alonso, Will Dennis, Shelley Bond… Todos aprendieron sus instintos editoriales de ella. Era una suerte de linaje”.

El legado de Berger ha dejado un poso palpable que ha tenido una continuidad incluso más allá de Vértigo. Guéra ve en la editorial indie del momento, Image, la gran heredera de este espíritu: "Para mí es el futuro del cómic. Es una editorial de pocas personas, infinitamente menos que DC Comics o Marvel o, si nos vamos a Europa, Glénat. Ellos se encargan de dos cosas, marketing y distribución. Como autor, desde luego, incurres en muchos más gastos, pero también ganas luego mucho más. Yo creo que tienen mejor futuro que DC o Marvel porque en estas editoriales se siguen usando ideas porque en el pasado funcionaban. Jamás he creído en eso. Nadie puede tener certezas en el cómic sobre qué va a funcionar. Lo único que se puede poner es el esfuerzo." Además, Image coincide con la estrategia multicultural de gigantes como Netflix, apostando por equipos de guionista-ilustrador inusuales como el que conforman por ejemplo la española Emma Ríos como guionista y la malaya Hwei Lim en Mirror.

El cómic atraviesa por un momento particularmente tumultuoso. En ventas y en cuestionamiento ético, con una terrible tormenta bajo el hashtag Comicsgate amenazando en el horizonte, un colectivo de exaltados de extrema derecha que quieren dinamitar la diversidad en cómics y crear una industria paralela que lleve a la praxis sus ideas retrógradas. Entre otras cosas, ridiculizando a las mujeres que se dedican a la viñeta, como hicieron acosando a un grupo de editoras de Marvel por subir una foto a Instagram para celebrar su compañerismo. No está mal recordar que el momento más crucial de la historia del cómic contemporáneo se le debe a una mujer. Una mujer con una visión muy clara, que recordó en el día más duro, hace seis años, cuando dejó marchar su Vértigo tras 20 años de maternidad: "Estoy increíblemente orgullosa de haber creado un hogar para que guionistas y dibujantes puedan contar historias progresistas y provocadoras que ampliaron los horizontes del tebeo". Exactamente eso es lo que hizo.


El Pais



Superman vuelve a pegarle al Ku Klux Klan medio siglo después

Ka-BOOM COORDINADO POR
ENEKO RUIZ JIMÉNEZ Y ÁNGEL LUIS SUCASAS

Un cómic oficial del superhéroe recupera un serial de radio de los años 40 para enfrentarlo a la hermandad de supremacistas

El detalle de una viñeta de 'Superman smash the Klan'.

ÁNGEL LUIS SUCASAS

Madrid 17 OCT 2019

Allá por 1946, un escritor concienciado, Stetson Kennedy, le daba un golpe de gracia al Ku Klux Klan. Tras infiltrarse en la hermandad, desveló los secretos de la misma a la prensa y a un medio más poderoso que los periódicos para lograr el retrato que marcó a Hanna Arendt: el de la banalidad del mal. Kennedy habló con los guionistas del tremendamente popular show radiofónico de Superman. Juntos, maquinaron un arco argumental que enfrentaba al hombre de acero con la Hermandad de la Cruz Furiosa. Esto es, el Ku Klux Clan.

Ahora, medio siglo después, los autores Gene Lueng Yang y Gurihiru (seudónimo artístico del dúo de ilustradores japoneses: Chifuyu Sasaki y Naoko Kawano), han resucitado a la Hermandad de la Cruz Furiosa y han llevado esta historia por primera vez a las viñetas. "Ese show radiofónico le dio un enorme mamporro publicitario al Ku Klux Klan [Kennedy llegó a desvelar códigos secretos de la hermandad que se airearon en la ficción]; demostró por qué las historias importan. Lo leí, no sé, hace como 10 años, y se me ha quedó clavado en la memoria desde entonces", confesaba Lueng en una reciente entrevista a Polygon.

Que Lueng se quedara marcado por la historia no es casualidad. El lector de 2019 asumirá que los personajes chinos que protagonizan esta historia, amén de Superman, son invención de Lueng; a fin de cuentas, el guionista es hijo de dos emigrantes taiwaneses, por lo que su propia biografía parece el combustible perfecto para dichos personajes. Sin embargo, resulta que el show de radio partía precisamente de ese punto, de la mudanza de una familia china a Metrópolis y cómo el caldo racista hervía ante su llegada. Al autor, como señala en dicha entrevista, le sorprendió sobremanera este hecho: "No estaba acostumbrado a encontrarme con gente china en una historia de Superman".

El cómic tiene un estilo de dibujo y de personajes que recalca la inocencia, por lo que, cuando la violencia del clan se hace presente resulta peculiarmente aterradora. En una escena también recobrada del show de los 40, la hermandad quema una cruz en el jardín de la familia china. La pareja de hermanos preadolescentes que protagoniza el tebeo, contemplan abrazados y temblorosos la escena.


Portada del primer número de 'Superman smashes the Klan'.

Es particularmente brillante como Lueng y Gurihiru, recuperando la vivacidad e inocencia de la Edad Dorada del cómic, manifiestan también los rasgos de la nueva ficción pop. El chaval que es hijo del líder del clan está retratado con la misma humanidad que las víctimas. De hecho, tras una escena que lo describe como racista, cuando pierde humillantemente al béisbol con el recién llegado muchacho chino, tiene otra escena que lo redime. Su cara de horror cuando su padre le muestra el uniforme de la hermandad y le dice que, siempre que lo lleve puesto, se dirija a él como: "Señor Escorpión".

Tras 70 páginas que rematan con un... Continuará, y Superman salvando el día, a uno le queda claro, nuevamente, que el tebeo de superhéroes contemporáneo se está convirtiendo en uno de los canales más políticos de la ficción presente. En las páginas finales de este primer número de Superman machaca al Klan (el segundo llegará el 18 de diciembre, Lueng escribe una anécdota conmovedora. Cuando era un chaval, inventó un relato de G.I. Joe que leyó en voz alta en su clase, para deleite del alumnado. Un chaval en concreto, Danny, muy popular, lo aplaudió copiosamente. Después de que terminaran las clases, volvió a felicitarlo. "G.I. Joe, una historia muy molona. ¡Choca los cinco!" , pero cuando el joven Lueng intentó hacerlo, le dijo "No voy a tocar a un...". Y Lueng describe que la palabra omitida ahí rimaba con stink (pestazo). Es decir, que el Danny en cuestión lo había insultado con la palabra humillante dedicada a los asiáticos, dink, popularizada tras la guerra de Vietnam.


Doble splash page de 'Superman smash the Klan'.

Superman machaca al Klan es un cómic de su tiempo. En él se lee un relato de trinchera en esa guerra cultural que se libra en lo pop, esa que alinea a los bandos retrógrados ligados al supremacismo, la alt-right y la subcultura incel (para que lo que nos ocupa, #comicsgate es su hashtag) con la defensa de la diversidad en los contenidos y en los creadores, un grupo que ha sido ridiculizado por los primeros bajo las siglas SJW (social justice warrior; guerrero de justicia social). Pero la falta de ira que manifiesta Lueng contra ese chico de su cómic que tanto se parece a ese chico de su vida, el hijo del racista, da esperanzas para que la guerra pueda llegar a un punto de alto el fuego donde el contacto humano se recupere sin antorchas de por medio.

Ángel Luis Sucasas es director narrativo del estudio de videojuegos Tequila Works y novelista en sellos como Planeta, Dolmen Editorial y Nevsky Books.


El Pais

Antes de Águila Roja

'Las 7 vidas del Gavilán' (1983), de Patrick Cothias y André Juillard, es un cómic lleno de intrigas políticas, justicieros enmascarados, amor y muerte en la Francia de Enrique IV


GERARDO MACÍAS
16 Octubre, 2019



'Las 7 vidas del Gavilán.' Guion: Patrick Cothias. Dibujos: André Juillard. Norma Editorial, 2004.

En 2009 se estrenó en La 1 de TVE la serie Águila Roja, ambientada en el Madrid del Siglo de Oro durante el reinado de Felipe IV, y protagonizada por Gonzalo de Montalvo, maestro de escuela de la Villa y héroe enmascarado.


Águila Roja bebe del cómic Masquerouge (1978), de Patrick Cothias y André Juillard, publicado en Pif Gadget, revista del Partido Comunista Francés. La acción comienza en 1624: Richelieu gobierna Francia junto al rey Luis XIII (el de Los tres mosqueteros); mientras la baronesa Ariane de Troïl toma la identidad de Máscara Roja, que lucha por los necesitados. El contrato acaba en 1981 y fichan por Glénat, donde hacen una precuela: Las 7 vidas del Gavilán.

Águila Roja se inspira aún más en Las 7 vidas del Gavilán: el enmascarado es masculino. Además, coinciden en la conspiración contra los reyes: Enrique IV de Francia (el de "París bien vale una misa") muere asesinado; y su hijo Luis XIII tiene en contra una logia como la que maquina contra Felipe IV de España en la teleserie. Otro nexo entre teleserie y cómic es que Felipe IV de España fue yerno de Enrique IV de Francia.

Las 7 vidas del Gavilán son siete álbumes: La muerte blanca (1983), El tiempo de los perros (1984), El árbol de mayo (1986), Hyronimus (1988), El señor de los pájaros (1989), La parte del diablo (1990) y La marca del Cóndor (1991). El último álbum se desarrolla tras Masquerouge.

Las 7 vidas del Gavilán generó multitud de precuelas y secuelas, todas escritas por Cothias con distintos dibujantes. El Ciclo de las 7 vidas del Gavilán incluye nueve series, que suman más de cincuenta álbumes. Ninguna de ellas es necesaria para disfrutar de este Integral.

Asistimos al relato de una bruja sobre los destinos de sus siete gavilanes, siete aves, relacionadas con siete testigos de la época previa a la Revolución Francesa, los verdaderos protagonistas.

Las 7 vidas del Gavilán comienza el 27 de septiembre de 1601, con el nacimiento de Luis XIII en la corte; y de Ariane de Troïl en un bosque nevado, donde muere su madre, que huye de su marido, el barón. En ese instante, María de Médicis da a luz al futuro Luis XIII de Francia. En Auvernia, ocho años más tarde, El Gavilán, un enmascarado vestido de rojo incita al pueblo a la sublevación contra el conde Thibaud de Bruantfou y despierta la admiración de Ariane.

En 1610, el anciano Leonard Lengua Ágil aterroriza a Enrique IV con la predicción de su muerte. La aparición de Leonard Lengua Ágil y de la bruja dan un elemento sobrenatural a la serie, que recuerda a la obra de Shakespeare.

En el mismo año 1610, María de Médicis, esposa de Enrique IV, se prepara para su coronación como reina de Francia. El Gavilán es motivo de conflicto entre Ariane de Troïl y su padre, quien lo odia. Thibaud de Bruantfou intenta utilizar a Ariane para llegar hasta su enemigo. El rey Enrique IV cree cada día más en la profecía de que su muerte sería en atentado, como finalmente ocurre.

Nombran regente a María de Médicis, que gobierna el país con la ayuda del italiano Concino Concini. El Gavilán ha perdido su brazo derecho en combate contra la Inquisición. En 1617, Luis XIII ordena la muerte de Concini y toma el mando. Aquí termina el sexto álbum, La parte del diablo. Antes del séptimo álbum, La marca del Cóndor, se sitúa toda la serie Masquerouge, creada por los mismos autores.

Tras Masquerouge, el álbum La marca del Cóndor sitúa la acción en París, en 1625. En la corte de Luis XIII, nadie sabe que Ariane de Troïl es Masquerouge, el justiciero enmascarado. Para ponerle fin, llaman al Cóndor, espadachín tuerto y manco exiliado en América, que en realidad es el Gavilán original, Gabriel de Troïl, hermano del barón y verdadero padre de Ariane.

Patrick Cothias (1948) es un guionista francés. En sus inicios también era dibujante pero enseguida lo dejó para dedicarse al guion. Sus trabajos más destacados fuera del Ciclo de Las siete vidas del Gavilán son Las Aguas de Mortelune y El viento de los dioses.

André Juillard (1948) es un dibujante francés. En 1974, comienza su carrera en el cómic dibujando La longue piste de Loup Gris. Ha colaborado con guionistas tales como Pierre Christin en Lena; Jacques Martin en Arno; Yann en Mezek; Yves Sente en Blake y Mortimer.



Malaga Hoy

miércoles, 16 de octubre de 2019

Verne, Holmes y Tarantino

JAVIER FERNÁNDEZ
16 Octubre, 2019

'Grandville'. Bryan Talbot. Astiberri.104 páginas. 16 euros

Grandville es una deliciosa serie de aventuras retrofuturistas protagonizadas por el inspector de Scotland Yard Archie LeBrock y ambientadas en un mundo de animales antropomórficos en el que, doscientos años atrás, Francia ganó las guerras napoleónicas e invadió Gran Bretaña y el resto de Europa. Publicados originalmente entre 2009 y 2017, son cinco los volúmenes que componen esta virguería steampunk, todos ellos servidos en español por Astiberri: Grandville, Grandville: Mon Amour, Grandville: Bête Noire, Grandville: Nöel y Grandville: Fuerza mayor, un conjunto que se ha descrito como "un cruce entre Julio Verne y Sherlock Holmes dirigido por Quentin Tarantino" y que muestra el lado más ingenioso del irrepetible Bryan Talbot.


Malaga Hoy


Conan, como nunca

'La espada salvaje de Conan', tomo espléndido de principio a fin, reproduce los nueve primeros números del mítico magazine, fechados entre 1974 y 1975


JAVIER FERNÁNDEZ
09 Octubre, 2019

'La espada salvaje de Conan: La etapa Marvel original, 1'. Roy Thomas y otros. Panini. 536 páginas. 45,95 euros.


A comienzos del presente año, Conan el bárbaro regresó a Marvel, la editorial que había sido su casa entre 1970 y 2000, y los viejos aficionados se frotaron las manos imaginando un retorno a la grandeza. A decir verdad, el personaje acababa de atravesar uno de sus periodos creativos de mayor grandeza en una esquina del catálogo de Dark Horse, de la mano de Timothy Truman, Tomás Giorello y José Villarrubia, pero no es menos cierto que la editorial de Milwaukie se había columpiado bastante con algunos de los últimos títulos protagonizados por el héroe de ficción creado por Robert E. Howard. Pues bien, hace ya más de nueve meses del reencuentro entre el cimerio y la Casa de las Ideas y aún es pronto para evaluar los resultados, aunque se palpa el desencanto entre los puristas por la sobreexplotación a la que se está sometiendo al personaje y por la falta de eso que se llama respeto al espíritu original (ahí lo tienen, empuñado su espada en Savage Avengers junto al Punisher, Elektra y Lobezno).

Lo que sí ha generado un aplauso generalizado es la política de reediciones del material clásico por parte de Marvel. Dark Horse nos dejó una ristra de tomos de Conan The Barbarian con los colores innecesariamente reinterpretados, otros tantos de King Conan, una pésima edición de las tiras de prensa y una reedición barata de The Savage Sword of Conan, en tanto que Marvel se ha desmarcado con una línea de Omnibus que reproducen con fidelidad el coloreado original o presentan una calidad inédita en los grises, según el caso, al tiempo que incluyen artículos, anuncios, correos de los lectores, algunas historietas de complemento originales, portadas a color y una nutrida sección de extras. No es un edición perfecta, pero sí la mejor que ha conocido este material hasta la fecha (incluyendo cuestiones como la rotulación).

Siendo puntillosos, y refiriéndonos a La espada salvaje de Conan, los tres o cuatro defectos que saltan a la vista son los marcos añadidos a las páginas (afortunadamente eliminados en la edición española), la falta de algunos materiales de complemento protagonizados por otros héroes de Howard (por problemas de derechos), el elevado precio (cuestión que Panini ha resuelto dividiendo el material en varios tomos, de modo que el precio de cada uno por separado resulte más asequible) y, claro está, el propio peso de los volúmenes, que convierte la lectura de estos libros en una experiencia un tanto fatigosa (sin ser precisamente liviana, la edición española, que usa un papel distinto, es más ligera y cómoda que la original).

No sé cuántas veces habré recomendado los cómics de Conan escritos por Roy Thomas para Marvel, y estoy dispuesto a seguir recomendándolos tantas como haga falta. Son una de las cumbres de la producción de la editorial neoyorquina a lo largo de su historia, muy especialmente el material de La espada salvaje de Conan. Los primeros nueve números del mítico magazine (fechados entre 1974 y 1975) están contenidos en el presente tomo, espléndido de principio a fin.


Malaga Hoy


Los tigres de la ira

JAVIER FERNÁNDEZ
16 Octubre, 2019

'Las aventuras de Luther Arkwright'. Bryan Talbot. Astiberri. 256 páginas. 26 euros

Este verano ha saltado la noticia de que Bryan Talbot está preparando un tercer volumen de la serie de Luther Arkwright, su trabajo más emblemático, considerado como uno de los grandes hitos de la historieta británica. El nuevo libro tendrá más de 200 páginas, se llamará The Legend of Luther Arkwright y verá la luz en 2022, esto es, cuatro décadas y media después del debut de Arkwright. Por si alguien no lo sabe, la cosa va de universos paralelos y, más concretamente, de uno en el que el Imperio Británico, en un futuro alternativo al que se ha llegado después de que Cromwell ganase la guerra civil inglesa, ha impuesto su ley en el mundo. Arkwright es un agente de una organización interdimensional que trata de evitar el colapso de la realidad a manos de las fuerzas oscuras. Tiene poderes psíquicos y la capacidad de moverse a su antojo por las realidades, pues sólo existe un Luther Arkwright en todo el multiverso.

A día de hoy, la serie se compone de dos partes, ambas publicadas en edición integral por Astiberri, Las aventuras de Luther Arkwright y El corazón del Imperio, esta última ambientada veintitrés años después del final de la primera parte y realizada con un estilo gráfico significativamente distinto. "Los tigres de la ira son más sabios que los caballos de la instrucción", reza el verso de William Blake pintado en el muro de una viñeta de Las aventuras de Luther Arkwright, y Talbot hace buena la cita en esta asombrosa saga de ciencia ficción. La intuición, la improvisación, la imaginación desbocada y la búsqueda (exitosa) de una estructura que lo unifique todo hacen de Las aventuras de Luther Arkwright uno de los tebeos más singulares y gozosos que se puedan imaginar. Talbot no le tiene miedo a nada, y se crece página a página, con un grafismo puntillista que remite a los mejores momentos del Métal Hurlant (¿se acuerdan de Dionnet?) y que nunca ha lucido mejor como en esta edición integral, con sus escaneos mejorados y su multitud de extras.


Malaga Hoy



Entre olas y arena, los ocultos recuerdos

La guionista francesa Séverine Vidal y el dibujante español Victor L. Pinet componen en 'La casa de la playa' una historia sutil en la que prima lo visual



JOSÉ LUIS VIDAL
15 Octubre, 2019


'La casa de la playa'. Séverine Vidal y Víctor L. Pinet. Nuevo Nueve Editores. Cartoné. 22 euros, 176 páginas.

Regresar a aquella casa va a reavivar los recuerdos de los miembros de una familia, el que ha sido un cálido hogar para ellos durante muchos veranos.

La joven Juls es la primera en pisar el lugar, imborrable recuerdo de tantos buenos momentos que ahora están a punto de ser cortados, ya que su tío Albert, necesitado de una inyección económica va a ejercer presión sobre sus hermanos, viéndose estos obligados a pensar en la venta de esta casa.

Pero este no es el único hecho que hace que, de vez en cuando, la tristeza se enmarque en el rostro de la joven embarazada, ya que carga con una invisible mochila de dolor que solo se mitiga, y hasta a veces se diluye, respirando la brisa que viene de la cercana playa, en que aún puede disfrutar y, sobre todo, relajarse.

Entre comidas, cenas, risas, largas siestas, Juls se va a dar de bruces con un hecho inesperado, un misterio que guarda la casa y que solo nosotros, los lectores, vamos a poder desentrañar a través de los diferentes saltos en el tiempo que da la narración.

Ya que si esta comienza en el año 2018, como si en una imaginaria máquina del tiempo se tratara, de un salto nos vamos a encontrar, en forma de flashback, en 1968, cuando los abuelos de Juls adquirieron la casa, hicieron una promesa y se convirtió en el primer verano de otros…

Pero claro, todo tiene un principio, y el porqué de aquellas palabras emborronadas en la pared comenzó aquí, con la joven Françoise, la joven hija de un matrimonio, primeros ocupantes de la casa en la playa. Un lugar en el que la tímida niña va a encontrarse con algo, y alguien, inesperado, que dará un vuelco a su corazón.

Pero la vida, en ocasiones, es injustamente cruel, y la inocencia de la niña se verá golpeada por la duda, las preguntas que la acechan acerca de un hecho, una cita que no se cumple y que la va a marcar por el resto de sus días…

La guionista gala Séverine Vidal y el dibujante español Victor L. Pinet componen una historia sutil, en la que lo visual prima en esos momentos importantes, en los que los lectores, mudos testigos de lo que ha ocurrido, deberemos desentrañar el misterio de aquellos lejanos suceso que conmocionaron al tranquilo pueblo.

Pero también es un acertado retrato de las relaciones familiares, con sus más y sus menos (¿Quién no las tiene?), de cómo la buena voluntad puede arreglar los más irresolubles problemas y, sobre todo, del nuevo camino que puede emprenderse después de que una vida se rompa en mil pedazos. Siempre hay esperanza.

Segunda novela gráfica publicada con acierto por la editorial Nuevo Nueve, que ya va marcando con claridad los parámetros, el perfil, en los que se va a mover la nueva aventura editorial emprendida por Ricardo Esteban.

Si como al que suscribe, esta historia te va a rememorar esos recuerdos de largos días de sol, playa, diversión y salitre, no dudes en sumergirte en su lectura.


Malaga Hoy


Regreso a la playa

JOSÉ LUIS VIDAL
09 Octubre, 2019 - 13:14h
FACEBOOK TWITTER WHATSAPP


Dame un beso.
Autor: El don Guillermo.
Ediciones La Cúpula.
200 páginas. 19,90 euros.

El rumor de las olas, el viento con olor a mar, los recuerdos de la juventud y, sobre todo ella, la chica que los encandiló en las escapadas veraniegas.

No sé vosotros, pero aquí uno ha echado los dientes en la playa, pasando largos días haciendo el loco en la arena, jugando, lanzándote de cabeza a ese mar infinito, sin cuya compañía no podría vivir y que tantos y tantos recuerdos me trae.

Recuerdos que regresan a la memoria de la pareja protagonista de Dame un beso, la historia de un regreso desde tierras francesas, años después, a la localidad catalana en la que los dos hombres disfrutaron de su juventud en aquellos ya lejanos años de playa.

El don Guillermo, autor de este cómic, conduce a sus protagonistas a través de momentos muy cotidianos en los que, como por arte de magia, se les unirá Cristina, la misteriosa chica que aparece de pronto y se va a convertir en ese pasaje hacia el pasado, a la pérdida del miedo al ridículo, el retorno de los juegos entre los cañaverales, a comer bocadillos, pasando las horas sin mirar el reloj en la desierta playa.

Así iremos conociendo las grietas que existen entre estos dos hombres, cuya relación íntima se transforma desde el momento en el que la deseada Cristina reaparece en sus vidas, acompañada por un pulgoso chucho, el huidizo Perdut, que se va a convertir en el cuarto miembro de este curioso grupo, robándoles comida y ocupando un espacio en sus camas…

Nos vamos a encontrar con más de una situación que nos resultará conocida y que el autor relata con humor, momentos surrealistas que vivirán estos 'okupas', que llegan a instalarse en un chalecito junto al mar, que será el enclave perfecto para que vuelvan a vestir esa piel de juventud, bronceada e impregnada de salitre.

Tumbados en la arena, muy juntos, rozándose, el trío mirará hacia el amplio cielo azul que los acompañará en estos días extraños, que tal vez sean solo un sueño. Ensoñación que tan solo se romperá por la desconfianza y sí, los celos. Y es que el poder que la chica, silenciosa, tiene sobre los dos hombres es total, llevando su relación a límites inesperados y poniéndolos a prueba.

Y todo rodeado por un paisaje extraño, el de una localidad costera en la que la vida solo resurge en verano, convirtiéndose en una solitaria sombra el resto del año, con calles silenciosas, bares desiertos y prostitutas que esperan, sentadas al borde de la carretera, que algún cliente tardío requiera de sus servicios…

Primera obra publicada de El don Guillermo en nuestro país, que en Francia ya cuenta con una reconocida carrera como ilustrador y autor de cómics, llegando a fundar junto a su hermano Estocafich el sello Editions, desde el que nos llega, de la mano de La Cúpula, este Dame un beso, un cómic que nos llega al corazoncito de aquellos que amamos la playa. A los que no, lo siento por vosotros…


Malaga Hoy


Verde y salvaje

JAVIER FERNÁNDEZ
09 Octubre, 2019


'Marvel Limited Edition. La salvaje Hulka: La saga comienza'. David Anthony Kraft, Mike Vosburg y otros. Panini. 328 páginas. 39,95 euros.

En 1980, con la popularidad del Increíble Hulk en su punto más álgido gracias a la teleserie de Bill Bixby y Lou Ferrigno, Marvel se sacó de la chistera otro personaje verde y salvaje, la formidable Hulka (She-Hulk en inglés), una variación femenina del concepto del monstruo creado por los rayos gamma. En este caso, la protagonista era la abogada Jennifer Walters, prima de Bruce Banner, que acaba compartiendo la maldición del desgraciado científico cuando éste, para salvarle la vida después de un tiroteo, le realiza una transfusión con su propia sangre. Tan delirante giro argumental fue obra del mismísimo Stan Lee, que nos legó de este modo su último personaje importante, acompañado en los dibujos por los lápices del siempre excelente John Buscema y las tintas del veterano Chic Stone. Hechas las presentaciones, las riendas creativas pasaron a manos del escritor David Anthony Kraft y el dibujante Mike Vosburg, dos autores de segunda fila que firmaron, contra pronóstico, un culebrón bastante entretenido. Con todo, las aventuras de Hulka deberían esperar aún casi una década para hallar, gracias a John Byrne, el tono humorístico que las caracteriza hoy día.

El tomo de la colección Marvel Limited Edition titulado La salvaje Hulka: La saga comienza recupera la primera mitad de la cabecera inaugural de Hulka, The Savage She-Hulk, más concretamente los números 1 a 14 (febrero de 1980-marzo de 1981), junto con un nutrido apartado de extras, que incluye una introducción de Kraft, los correos originales de los lectores, bocetos, anuncios de la serie y otro material interesante. Esta Hulka no es todavía la elegante figura que acabará siendo, pero tampoco el monstruo descerebrado que corresponde a su parentesco con Hulk. La superheroína lucha por encontrar su sitio en el universo Marvel junto a tipos sensibles como Zapper y restos de la década de los 70 como Richard Rory o el Hombre Lobo. Eso sí, como su primo, tiene tendencia a acabar con la ropa (en su caso, un recurrente vestidito blanco) hecha jirones.

Malaga Hoy


Una crónica de sucesos

JAVIER FERNÁNDEZ
09 Octubre, 2019

'Balas perdidas, 4: Días negros'. David Lapham. La Cúpula. 260 pág. 19,90 euros.

Días negros es el título del cuarto volumen recopilatorio de Balas perdidas, la excelente serie de género negro que lanzó a la fama a David Lapham y que acumuló, a lo largo de su trayectoria, un premio Eisner en 1996 al Mejor Autor Completo y numerosas nominaciones en la misma categoría. El tomo recoge los números 23 a 30 de la cabecera Stray Bullets, editados originalmente por Maria Lapham, la esposa del artista, con fechas de cubierta de enero de 2002 a marzo de 2003, más media docena de páginas de material extra. ¿Qué tienen en común una joven que lleva años desaparecida, un niño que asiste a un tiroteo escondido en el maletero de un coche y una Smith & Wesson M29, calibre 44 Magnum, con cañón de veinticuatro centímetros?


Malaga Hoy

El banco de pruebas

'Juan Pistola' (1952), de René Goscinny y Albert Uderzo, es un joven empleado en una taberna, lector de novelas de piratas, que se hace corsario para emular a sus héroes novelescos


GERARDO MACÍAS
02 Octubre, 2019

'Todo Juan Pistola'. Guion: René Goscinny. Dibujos: Albert Uderzo. Grupo Editorial Bruño, 2014.

Presentar a René Goscinny y Albert Uderzo, a estas alturas, es innecesario. Su criatura más famosa, Astérix el Galo, ha consagrado a este tándem en el Olimpo de la Historieta, medio que han traspasado, incluyendo exitosas entregas cinematográficas en animación y en imagen real.

Pero Astérix el Galo no fue la primera colaboración entre Goscinny y Uderzo. Ese honor corresponde a Juan Pistola, corsario cuyas aventuras comienzan en 1952 en el suplemento juvenil La Libre Junior del diario La Libre Belgique, y continúan hasta mediados de los 60. El joven protagonista, empleado en una taberna, lector de novelas de piratas, decide emular a sus héroes novelescos. Juan Pistola compra un buque que se cae a pedazos, El Bravo, y recluta como tripulación a sus amigos Gil, Beltrán, Hugo, y Renatito (personaje con el que Uderzo caricaturiza a Goscinny). Es un precedente de los piratas de Astérix el Galo. Goscinny y Uderzo se adentran en la piratería para ensayar las claves que luego les llevarían al éxito mundial. Se trata de una serie que sirve de banco de pruebas para Umpa-pá el Piel Roja y Astérix el Galo. Encontramos elementos como la oposición entre dos culturas, y una aldea perdida en un rincón del mundo que se resiste al progreso.

Los autores presentan a los personajes y establecen las reglas: la cobardía de la tripulación, las bromas del loro Jazmín, los caprichos del monarca, etc. Goscinny aún no domina el tempo narrativo, y hay demasiados personajes, sin que ninguno (salvo el protagonista) resalte. Tras una serie de peripecias, atrapa a un peligroso bucanero y el rey le nombra corsario.La cosa mejora en el segundo álbum: Juan Pistola, corsario del rey. Si el anterior episodio parece ensamblado sobre la marcha, aquí se aprecia una historia preconcebida con una estructura determinada. También hay amagos que apuntan a consolidar los piratas con nombre de color, la broma recurrente con la mala puntería de quien maneja el cañón, etc.

La dinámica progresa, aunque sin la posterior originalidad y sentido del ritmo del dúo, que se lograrán en los dos siguientes álbumes. Juan Pistola y el espía, y Juan Pistola en América son grandes muestras de estos maestros de la Historieta: tramas ágiles, chistes sofisticados, etc.

Goscinny era maestro en desinflar la seriedad de alguien o de algo. Esto requiere, entre otras cosas, no convertir al tipo serio en un bufón. Su humor es una mezcla de respeto y falta de él. Pero Juan Pistola no empieza así. En su lugar, opta por el slapstick.

La perfección alcanza su punto álgido en Juan Pistola en América, tan redondo que muchos de sus hallazgos fueron reutilizados en Umpa-pá el Piel Roja. Goscinny quiso probar otro tipo de humor que no fuese slapstick. Entonces, llegó la genialidad.Vemos avanzar el estilo de escritura de Goscinny, con sus juegos de palabras y su sentido del ritmo que lo convertirían en uno de los mejores guionistas de la historia del cómic, creador también de Astérix el Galo, Umpa-pá el Piel Roja, Iznogud y Lucky Luke. En cuanto al dibujo, Juan Pistola tiene una peculiaridad: el aspecto del protagonista cambia en cada álbum. Uderzo es consciente de este vaivén de su propio estilo que, curiosamente, no sufre el resto del elenco.

Cuando un historietista empieza a trabajar, suele tener en su cabeza una imagen idealizada, reflejo del estilo que más le ha influido. Esto es evidente cuando va cambiando el diseño de Juan Pistola. Al principio, Uderzo se basa en los tebeos de aventuras de la época, de dibujo pseudorrealista, pero a partir del tercer álbum, los personajes le brotan naturalmente del lápiz.

Juan Pistola y el sabio loco, que estaba inédita en formato álbum, tiende hacia la aventura sin importancia, como una anécdota que hubiera necesitado menos páginas para llevarse a cabo, o más para desarrollarse. Hasta el dibujo parece falto de fuerzas, se diría que el ilustrador se ha venido a menos. Sin ser una mala historia, parece un final en falso, tal vez porque los autores nunca se imaginaron que este fuera, efectivamente, el final de la serie.

Hay que decir que la mayoría de los originales de estos cómics se han extraviado, por lo que es imprescindible destacar la estupenda labor de restauración.


Malaga Hoy

domingo, 13 de octubre de 2019

Tras el telón

La editorial Nuevo Nueve, de la mano de Ricardo Esteban, se estrena con la publicación de la obra 'Epilogo', original del autor sevillano Pablo Velarde


JOSÉ LUIS VIDAL
02 Octubre, 2019




Pese a su título, Epílogo es la primera piedra de una nueva editorial que aparece en el panorama comiquero español.

Pues sí, nace un nuevo sello, con el nombre de Nuevo Nueve, y tras él podemos encontrar a un editor que lleva tras sus espaldas una larga, larguísima trayectoria en esto de las viñetas y del que seguro que todos y todas habéis oído hablar, Ricardo Esteban.

Y es que Ricardo ha sido el alma mater de una de las editoriales más importantes de nuestro país, Dibbuks. Tras quince años de éxitos, Esteban decide emprender un nuevo camino, más libre y dependiendo solamente de su propio, y acertado criterio.

Estamos hablando del editor que trajo de regreso a un personaje ya clásico, al que todos los lectores que lo habíamos seguido echábamos mucho de menos. Nada más y nada menos que el botones de rojo, en sus facetas más modernas y, cómo no, recuperando el magnífico material clásico.

Ricardo es también culpable de haber acogido a uno de los grandes guionistas de nuestro país, El Torres. Junto a él y una legión de magníficos dibujantes han alcanzado el éxito, llenando sus estantes de los más importantes premios que se le conceden al cómic en nuestro país.

Me llevaría varias páginas más glosar los éxitos editoriales de Ricardo, que son muchos, pero en esta ocasión vamos a hablar del presente, y el futuro más próximo. Y por ello hemos de centrarnos en lo que nos ofrece como novedad del mes de septiembre la editorial Nuevo Nueve.

Epílogo es el título de esta novela gráfica, una historia creada por el autor sevillano Pablo Velarde, al que seguro que todos conocéis por su faceta como humorista gráfico, sobre todo dentro del semanario satírico El Jueves. Series como Porca Miseria, Amigas las tres o la más actual, Custodia compartida.

Pero este autor que abandonó su carrera de arquitecto cambia completamente de género y nos regala una trama que te atrapa desde la primera página.

Todo comienza con un joven periodista, Rodrigo Mendoza. Su trabajo dentro del periódico Liberación lo lleva a reseñar actos culturales. Nos encontramos a principio de los años 80 y la oscura manta del franquismo, al ser levantada, revela tesoros ocultos. Uno de ellos es la colección de fotografías Antoni Campañà, un fotógrafo catalán que a través del ojo de su cámara plasmó los horrores de la contienda que enfrentó a las dos Españas.

Pues bien, ya en el prólogo de la historia conoceremos que Rodrigo no ha tenido relación con su padre, José Mendoza, desde hace muchos años. De hecho, hasta se alegra de su fallecimiento. Pero cuál será su sorpresa cuando se encuentre de frente con un golpe que va a trastocar todo lo que pretendía conocer sobre su progenitor…

Una foto, una sola instantánea, va a ser la ficha de dominó que caiga y empuje a otras, en una sucesión de recuerdos que, en la investigación que el periodista inicia, van a ir rellenando ese hueco que existe en su pasado.

En su camino van a cruzarse varios personajes que lo van a ir conduciendo por unos hechos que él desconocía completamente y que nos van a demostrar a nosotros, lectores, lo frágil que es el mundo de los recuerdos. Estampas en blanco y negro instaladas en nuestra memoria.

La gran pregunta que se le planteará al protagonista es: ¿Quién fue realmente José Mendoza? ¿La temida y temible cabeza visible de la Oficina de Censura y Propaganda, un padre inflexible, uno de los máximos defensores de la dictadura franquista, manos ejecutora de muchas "desapariciones"… O, tal vez había otro hombre tras esta fachada?

Una anciana actriz de teatro, Carmen Cañas, su hija Amanda y el reputado director de teatro César Fuentes serán personajes clave a la hora de dilucidar el apasionante misterio.

Pablo Velarde nos regala una obra magnífica, que dirige con buen pulso como si de un director de orquesta se tratara. Una historia en la que junto a su protagonista, iremos descubriendo hechos, datos, hasta el momento silenciados, ocultos. El autor lo hace con unos diálogos milimétricos, cruciales para ir desvelando la trama.

Pero éste es un cómic muy, muy visual, en el que no se nos pueden escapar muchos, e importantes, detalles. Hechos pasados se muestran como mudos flashbacks que nos enseñarán momentos muy importantes en el pasado de los protagonistas.

Epílogo es la primera obra del catálogo de Nuevo Nueve, y le auguro un merecido camino lleno de éxitos. De verdad que los merece.


Malaga Hoy




El bestiario de Mizuki

Shigueru Mizuki recupera en 'Dentro de los yokais' la leyenda de estos seres sobrenaturales que pueblan el folclore japonés desde hace siglos



JAVIER FERNÁNDEZ
02 Octubre, 2019

'Dentro de los yokais'. Shigueru Mizuki. Astiberri. 96 páginas. 20 euros.


En su crítica de Kitaro en el volumen Manga. The Complete Guide, decía Jason Thompson: "Los dibujos [de Shigeru Mizuki] son incluso mejores que el guion, con su mezcla de fondos ricamente detallados, ocasionalmente surrealistas, y personajes caricaturescos y escalofriantes en primer plano; esta línea increíble muestra por qué Mizuki fue uno de los precursores del movimiento gekiga de la década de 1960, que buscaba introducir trabajos más realistas en los cómics japoneses. La única pega es que se haya traducido tan poco". Pues bien, desde que NonNonBa se alzara en 2007 con el premio al Mejor Álbum en el Festival Internacional de Cómics de Angoulême, y, en 2010, se le concediera a Mizuki el reconocimiento oficial en Japón como Persona de Mérito Cultural, los álbumes del mangaka no han dejado de llegar a Occidente, rescatándose de este modo una obra impresionante, digna del calificativo maestra.

Mizuki nació en 1922, cerca de Osaka, y falleció a finales de 2015, en Tokio. Su trayectoria como dibujante de cómics comenzó tarde, en 1957, cuando el pellejo del artista se había ya endurecido después de haber servido en el ejército en la jungla de Nueva Guinea, contraer la malaria, ver morir a la mayoría de sus compañeros y perder el brazo izquierdo en un bombardeo. Tenía mucho que contar y lo contó, en tebeos como el citado NonNonBa (relato autobiográfico de su infancia en la década de 1930), Operación Muerte (sobre su participación en la Segunda Guerra Mundial y el supuesto lema japonés de "atacar hasta morir con dignidad"), el resto de tomos que conforman su biografía (Astiberri los ha publicado en una serie de seis), 3, calle de los misterios (que recoge siete relatos escalofriantes), Hitler (impresionante retrato de la vida y la locura del líder nazi) o Kitaro, su serie más conocida, con su icónico protagonista, un chico tuerto, descendiente de una tribu de muertos vivientes en un mundo donde se enfrentan los humanos y los monstruos conocidos como yokais.



Como se en explica en Dentro de los yokais: "Los yokais son seres sobrenaturales que pueblan el folclore japonés desde hace siglos"; "gracias [a Mizuki, cuya infancia estaba marcada por estas leyendas, tal y como se muestra en NonNonBa], las generaciones de la posguerra volvieron a descubrir el universo de los yokais, una parte del patrimonio cultural japonés abandonado y olvidado en un país ansioso por modernizarse tras la derrota".

El presente volumen es un bellísimo bestiario, compuesto por más de 80 láminas dibujadas en los años 60, en las que Mizuki disecciona literalmente a cada una de estas criaturas, al tiempo que detalla su función y su morfología. Es así que, por ejemplo, sabemos que el muy literario Kappa: "era originalmente un dios del agua que fue bajando de rango hasta convertirse en yokai", que el nombre de Hitotsume-Kozo significa "niño de un ojo" o que el Shirouneri "es un yokai nauseabundo y viscoso generado a partir de trapos usados, utilizados durante demasiado tiempo". En pocas palabras, un libro delicioso.


Malaga Hoy



domingo, 6 de octubre de 2019

Donde reine la tolerancia

JAVIER FERNÁNDEZ
02 Octubre, 2019


'Mirror 2: El nido'. Emma Ríos, Hwei Lim. Astiberri. 208 páginas. 20 euros.

En la bibliografía de Emma Ríos se alternan los trabajos comerciales con obras más personales, lo que da muestra de su ambición artística. Así, Ríos ha prestado sus lápices a personajes como el Doctor Extraño, Spiderman o Norman Osborn, que protagonizó en 2011 la miniserie Osborn, en la que la dibujante coincidió con la renombrada guionista Kelly Sue DeConnick. Lejos de los superhéroes, la gallega nos ha ofrecido experimentos como I.D. (Astiberri, 2016), con guion propio, y series tan aplaudidas como Bella Muerte (Astiberri, 2014 y 2016), que le valió dos nominaciones a los premios Eisner (mejor portadista y artista de interiores), de nuevo con DeConnick en labores literarias. Ríos es una ilustradora sobresaliente, pero no se ha conformado con eso y ha demostrado sus dotes como guionista en la serie Mirror, editada originalmente por Image y servida en nuestro mercado por Astiberri (primer volumen editado en 2017), con dibujos de la malaya Hwei Lim.

Mirror es un peculiar saga de ciencia ficción y fantasía protagonizada por un conjunto heterogéneo de seres humanos, espíritus, animales antropomórficos y animales sentientes en difícil convivencia. El universo mezcla la magia y la tecnología, y su argumento trasciende lo anecdótico, planteando temas como la identidad colectiva, la importancia de la tolerancia o el respeto a la diversidad, hasta conformar lo que la autora denomina una "fábula existencialista", inspirada por obras como el manga Oda a Kirihito, de Osamu Tezuka, o la novela La isla del Dr. Moreau, de H. G. Wells.

Con sus espectaculares composiciones de página, la dulzura de su línea y el hermoso coloreado, el arte orgánico de Lim se ajusta como un guante al poético argumento de Ríos, que concluye con este segundo tomo de Mirror, subtitulado El nido. Van aquí los números seis a diez de la serie, junto con las portadas y algún material extra (un par de bocetos, un par de ilustraciones de otros artistas y unas bonitas fichas de personajes).


Malaga Hoy



Un espejo para la sociedad


JAVIER FERNÁNDEZ
02 Octubre, 2019


'Viviendo del cuento'. Juanjo Sáez. Astiberri. 176 págs. 17 euros

Astiberri reedita Viviendo del cuento, de Juanjo Sáez, una divertida obra autobiográfica, que mezcla texto, cómic e ilustración y que se alzó con el premio Junceda al mejor libro para adultos. Con el subtítulo de Un diario de 10 años de profesión, el álbum es una especie de biografía personal de un artista gráfico que se mueve en la Barcelona de principios de siglo, pero también una mirada cínica a una comunidad que se dice moderna y está llena de contradicciones, de modo que Sáez termina por ofrecernos un auténtico retrato generacional y una reflexión sobre la estupidez y el vacío de nuestra sociedad. El presente volumen, revisado, incluye un nuevo prólogo dibujado de doce páginas, en el que Sáez explica, entre otras cosas, cómo ha evolucionado su punto de vista en estos años. En sus propias palabras: "Hemos ido a peor, pero el mundo no se acaba".



Malaga Hoy


De lo concreto a lo abstracto

JAVIER FERNÁNDEZ
02 Octubre, 2019

'En otro lugar, un poco más tarde'. David Sánchez. Astiberri. 84 pág. 16 euros.

Con su primera novela gráfica, Tú me has matado, el madrileño David Sánchez ganó el premio al autor revelación en el Salón del Cómic de Barcelona, y su siguiente libro, No cambies nunca, fue nominada a mejor obra en el citado festival. Desde entonces, y siempre gracias a la editorial Astiberri, Sánchez no ha dejado de demostrar que es un valor firme del tebeo español actual, poseedor de una poética propia, un raro talento para la narración y un estilo gráfico hermosísimo. En otro lugar, un poco más tarde es su cómic más reciente, una extraña fábula (casi) muda, de ambiente prehistórico, llena de recursos y aciertos visuales que nos lleva, con un ritmo asombroso, de lo concreto a lo abstracto, de lo físico a lo espiritual.


Malaga Hoy


sábado, 5 de octubre de 2019

La Guerra, sin más

Èmile Bravo continúa narrando su particular versión de los avatares del botones que viste de rojo


JOSÉ LUIS VIDAL
01 Octubre, 2019

'Una aventura de Spirou por Èmile Bravo: La esperanza sobre todo'. Dibbuks. 88 páginas. 20 euros.

Aviso para navegantes: no inicies la lectura de esta reseña si antes no has leído Diario de un ingenuo,
primera entrega publicada por Dibbuks, en la que el autor galo Èmile Bravo traza con acierto momentos en la vida del joven Jean-Baptiste o, mejor dicho, Spirou, que hasta el momento nos eran desconocidos.

Para aquellos que sí disfrutaron de su lectura, un breve recordatorio. Conoceremos cómo el joven es expulsado por los curas de una casa de acogida tras defender a un compañero. Su próxima parada será el Hotel Moustic, donde va a vivir mil peripecias, mientras huye de las collejas del maltratador portero, Entresol.

Allí conocerá a dos personajes que van a marcar el resto de la historia, la joven camarera Kassandra, de la que se enamorará. Aunque, por desgracia, el romance sea demasiado breve, debido a las creencias religiosas y políticas de la muchacha. Los aires de guerra llegan a Bruselas, entre ellos una comisión polaca-alemana que tiene mucho por lo que discutir y cuyas conversaciones quieren ser oídas por cierto periodista de tres al cuarto, que se va a convertir en inesperado compañero de fatigas del joven pelirrojo. Su nombre, Fantasio.

Pues bien, saltamos a La esperanza pese a todo, título del segundo álbum, que nos sitúa en 1940, con una Europa golpeada por el irrefrenable puño nazi. Spirou vive desesperado por conocer qué le ha ocurrido a su amada Kassandra y Fantasio, como de costumbre, se esfuerza sobremanera por hacer las cosas mal.

Mucho va a ocurrir en esta nueva entrega. Los protagonistas van a conocer a algunos refugiados alemanes, como el pintor Félix y su encantadora esposa, Felka, que los van a ayudar en más de un momento.

Pero unas temibles nubes negras llegan a la ciudad, que será objetivo de los bombardeos alemanes, con el consabido caos que esto origina, obligando al dúo de protagonistas, con un Fantasio desertor por momentos, a salir de la urbe, sin un destino claro y un camino que se abre ante ellos, donde se van a encontrar con más de un problema aunque, eso sí, como señala su título, si hay algo que conservar siempre es la esperanza, la que nos hace encontrar a buenas personas que nos ayudan ante los sucesos más inesperados.

Y este hecho tomará forma también en el contenido de una misiva, la única con noticias de la joven desaparecida, cuyos problemas se acrecientan y que hace que el corazón de Spirou se encoja. Este joven que está aprendiendo a marchas forzadas cómo comportarse ante los variados e inesperados golpes que la vida nos asesta.

Émile Bravo ya demostró en su anterior obra como hacer suyo al personaje, rellenando huecos de su ya extensa biografía y metiéndolo de cabeza en una trama en la que el drama ocupa una buena parte, en unos tiempos en los que Europa recibió el mazazo más fuerte de su historia. Sin embargo, el autor sabe introducir momentos de respiro, sobre todo con ese contrapunto cómico llamado Fantasio, personaje patoso, que siempre se mete y mete en problemas a los que lo rodean (con un guiño estético a cierto familiar) y, como ya ocurría en el anterior álbum, un recordatorio al personaje creado por Hergé, con el que sus amigos los niños vuelven a confundir al pobre Spirou en un momento de la historia.

Historia ésta que nos deja con un tremendo e inesperado cliffhanger, deseosos de conocer el siguiente capítulo en la vida de este ingenuo que ya no lo es tanto.


Malaga Hoy


Me quedo contigo


JOSÉ LUIS VIDAL
30 Septiembre, 2019

'La pequeña forastera: Siuíl, a rún número 6'. Nagabe. ECC. 184 páginas. 8,95 euros.

Una extraña epidemia ha asolado el lugar. Sus habitantes, transformados en oscuras criaturas de las que desconocemos sus planes. Los pocos habitantes que aún conservan su forma humana tratan por todos los medios de acabar con estos 'monstruos' y su amenaza.

Y en medio de toda esta situación, una niña, Shiva. Su cabello rubio, su tez pálida destaca entre tanta oscuridad. Ella simboliza la inocencia, vive el momento, disfrutando de las pequeñas treguas que la vida le ofrece.

Junto a ella, el doctor. Uno de los transformados, pero que aún mantiene en su interior la llama de la humanidad, aunque los recuerdos se han borrado, convirtiéndolo en un ser sin pasado, cuya única misión en el presente es defender a la niñita que parece ser el objetivo del resto de seres de piel oscura.

Son tiempos de pérdida, de huida. En este sexto volumen de La pequeña forastera, que acaba de llegar a las librerías, la inusual pareja tendrá que abandonar esa casa donde han vivido tantos y tantos momentos. Por fortuna para los protagonistas, el abandono, la soledad, los rodea, y no van a tardar en encontrar un techo que los resguarde al menos, momentáneamente.

En paralelo seremos testigos que como en el reino interior ya se ha dado una orden, algo que va a afectar al futuro de Shiva y el doctor…

Pero en este entrega van a suceder muchas más cosas y muy importantes, decisivas para la misteriosa trama. Sin querer desvelarlas, por fin se va a romper esa puerta, imaginaria, que separaba a la pareja, que a partir de ese momento va a consolidar su relación aún más. Un hecho repentino será el causante de ello, un momento en el que el tiempo se congela y que hará que nuestras pupilas de lector se dilaten, temiendo por el destino de la pequeña protagonista.

Y, por si esto no fuera suficiente reclamo para que salgáis corriendo hacia vuestra librería, tan solo deciros que vamos a conocer, a dar un paso más a través de esa bruma que ofusca y oculta el pasado del doctor, llegando a conocer algo más sobre él.

El mangaka Nagabe, al que muchos y muchas tuvisteis la suerte de conocer en persona en el último Salón Manga de Barcelona, está creando, tomo a tomo, una obra única, que se desmarca del resto de su producción (ECC ha publicado en nuestro país sus mangas Nivawa y Saitô, y El jefe es una Onee, en el que ya se aprecia su gusto por lo fantástico, mezclando situaciones cotidianas con seres que no pertenecen a nuestro mundo) y que, junto a un dibujo de una belleza extraordinaria, herencia de su gusto particular por los grabados, creando aquí una obra que bebe de los cuentos ilustrados y del trabajo de sus admirados Alfons Mucha y Jove Jansson (creadora de Los Mummins).

Os aseguro que si le echáis un vistazo a su primera página, os sentiréis encandilados por la historia de esta amistad entre una niña del mundo interior y un ser del mundo exterior, junto al misterio de tintes sobrenaturales que los rodea.

Malaga Hoy