domingo, 23 de junio de 2019

El poder del miedo y la mentira

El autor galo Thomas Gilbert nos narra unos luctuosos hechos históricos desde la perspectiva de sus víctimas


JOSÉ LUIS VIDAL
18 Junio, 2019


'Mujeres de Salem'. Thomas Gilbert. Dibbuks. 228 páginas. 28 euros.

Esta historia, la del pueblo de Salem y sus 'brujas' no nos es ajena a casi ninguno de nosotros. La hemos visto en multitud de películas y series de televisión, pero casi siempre desde una óptica que rozaba el fantástico o se metía de lleno en él, culpando de todos los males que azotaban a esta pequeña localidad a un grupo de féminas que, aparentemente, habían formado un aquelarre brujeril, teniendo tratos con el mismísimo Satanás. Pero, obviamente, la verdad es otra.

Abigail Hobbs, Betty Barrie, Sarah Good, Bridget Bishop, Tituba… Estos nombres tal vez no os suenen en principio. Ellas fueron las mujeres, junto a muchas más (hasta ciento treinta) que sufrieron en sus carnes, de una manera u otra, el azote de la superstición, la desconfianza y el terror que las palabras del reverendo del lugar introdujo en las cabezas de los pueblerinos.

Y como la misma Abigail nos narrará en primera persona, todo empezó de la manera más inocente, con el despertar del amor de un jovenzuelo, Peter, que será, sin él proponérselo, la primera pieza de un dominó que irá cayendo lentamente, logrando que el ambiente del lugar se vaya enrareciendo, pudriendo desde los cimientos.

Las encorsetadas costumbres de la época obligaban a las jóvenes a obedecer los deseos de sus padres, bajar la cabeza cuando caminaban por la calle, desposeyéndolas de esa libertad que sus corazones anhelaban. Libertad que Abygail y Betty encontrarán en el bosque, con inocentes juegos y, más tarde, con el descubrimiento de una nueva e inusual amistad, la del esquivo miembro de la tribu wabanaki, Mikweh.

El autor de este cómic publicado por Dibbuks, Mujeres de Salem, Thomas Gilbert (Oklahoma; Bjorn Le Morphir, Vénéncoses, Nordics…), se coloca del lado de las verdaderas víctimas de la historia, y nos lleva de casa en casa, por los oscuros callejones, a la iglesia… Lugares todos en los que se instala el pavor, dando visos de realidad a las palabras del reverendo que, por supuesto, guarda muchos secretos oscuros.


Secretos estos que maquillará de tal manera para que le sirvan de prueba de las supuestas actividades del grupo de mujeres, a las que condenará sin piedad, pese a la imparcial mirada del juez Sewall que no puede sino dejarse llevar por el clima de histerismo y violencia que impregna a todos los habitantes de la localidad.

Una historia que comienza con la luz de los campos de cultivos y terminará en una oscura, maloliente y terrible cárcel, donde las pobres mujeres serán objeto del maltrato más absoluto.

Por desgracia, estos comportamientos no han sido borrados a lo largo de la historia, y seguimos conociendo historias de violencia, abusos y discriminación hacia la mujer, por lo que la lectura de este cómic puede ser muy esclarecedora para muchos lectores que desconozcan la auténtica historia, la verdad, de los luctuosos hechos acaecidos en el pueblo de Salem y sus mujeres.

El volumen se completa con una galería de diseños y bocetos del autor y un aclarador postfacio de la catedrática Celia Amorós.


Malaga Hoy

jueves, 20 de junio de 2019

El ‘comix’ que sobrevivió

'El Víbora' no miraba ejemplos externos, sino que recogía el testigo del 'underground' más militante, en las peores condiciones posibles del tardofranquismo


ÁLVARO PONS
19 JUN 2019


Exposicion 'El Víbora, comix contracultural en el Museu Nacional d' Art de Catalunya (MNAC). ALBERT GARCIA

A finales de los años setenta, el cómic vivió en España un impulso desconocido a través de las revistas. Nacía como respuesta y reivindicación de un arte minusvalorado y relegado únicamente al ámbito infantil, que reclamaba su puesto en la cultura con cabeceras tan míticas como TOTEM o 1984, que fueron el punto de partida de un auténtico boom del cómic adulto con decenas de títulos.


Un posicionamiento que seguía casi siempre el ejemplo de dos modelos fundamentales: por un lado, el de los famosos magazines americanos de Warren; por el otro, el de referentes de la bande dessinée como Metal Hurlant, Pilote o (A Suivre). Sin embargo, España se diferenció con una revista que se alejaba por completo de ambos caminos para seguir el suyo propio, abierto a machetazos contra el orden establecido. El Víbora no miraba ejemplos externos, sino que recogía el testigo del underground más militante, de ese grupo de autores que construyeron una contracultura en las peores condiciones posibles del tardofranquismo, primero desde las páginas de los fanzines y de colectivos como El Rrollo, para luego recabar en las páginas de la recordada STAR, dirigida por Juan José Fernández.


La nueva revista capitaneada por Josep Maria Berenguer reunía ya desde sus primeros números todo el movimiento contracultural del cómic hispano, de Nazario a Max pasando por Gallardo y Mediavilla, Martí o Alfredo Pons, pero compartiendo páginas con los referentes absolutos del underground americano y europeo, de Spiegelman a Robert Crumb. El “comix para supervivientes” pronto se reveló como un espacio único de libertad, provocación y fuerza creativa donde todas las tendencias autorales tenían acomodo.

Pero, sobre todo, El Víbora supo crecer con sus autores, acompañándolos en su evolución, pero sin renunciar a ser un lugar privilegiado de experimentación y acogida de nuevas autorías y experiencias: por sus páginas descubrimos el manga de Tatsumi, la exquisitez de Mattotti o la rebeldía de Pazienza, pero también fue la mejor escuela para decenas de autores y autoras que pudieron empezar sus carreras gracias a la revista de Berenguer, desde Laura Pérez Vernetti a Paco Roca, en un mestizaje imposible que mantuvo siempre su personalidad propia y definida.

Durante 300 números, El Víbora fue el ejemplo de un cómic que no se plegaba a prejuicios ni imposiciones en defensa de la creación más libre y reivindicativa. Afortunadamente, un ímpetu que no desapareció con la revista y sigue vivo en la editorial La Cúpula.


El Pais

La línea chunga de ‘El Víbora’ se cuela entre las joyas del románico

El Museo Nacional de Arte de Cataluña celebra en su 40º aniversario el legado de la revista que consagró el cómic contracultural de Nazario, Max, Mediavilla o Gallardo

JOSÉ ÁNGEL MONTAÑÉS

Barcelona 20 JUN 2019

Algunas de las cien portadas de 'El Víbora' que pueden verse en la exposición del MNAC. ALBERT GARCIA

La idea vino de fuera, pero el talento estaba dentro. Cuando el editor Josep Toutain vio el potencial de Barcelona, encargó a su amigo Josep Maria Berenguer que montara una revista para editar las creaciones de jóvenes underground que habían echado los dientes en publicaciones marginales como El Rrollo enmascarado o La piraña divina y se mantenían como podían en proyectos entonces agónicos como Star, Butifarra! y Ozono. A finales de 1979 salió a la calle el primer número de la revista El Víbora (editada por La Cúpula, editorial que aún se mantiene). Iba a llamarse Goma-3, en referencia al explosivo que empleaba ETA en aquellos años del plomo, pero el ministerio lo prohibió. La cosa quedó relegada al subtítulo: “Es goma-3 para el coco”.


Obra original de Nazario para la primera portada de diciembre de 1979 de 'El Víbora'.

En su primer editorial prometían atentar “contra el muermo y las pirañas, el apalanque de los supervivientes de esta aburrida, autoritaria y, lo que es peor, descangallada y estúpida sociedad”. Y no defraudaron. El Víbora no solo sacó de sus cloacas al cómic underground, también encarnó a la perfección el sincretismo cultural que se vivía en la Barcelona del cambio político. Aquella operación ácrata y modernizadora es desde ayer también materia digna del Museo Nacional de Arte de Cataluña (MNAC). La institución, que reivindica así su papel como promotor del cómic en sus salas, dedica una muestra (hasta el 29 de septiembre) para recordar esta publicación que nació en los primeros años de la democracia y que ahora cumple 40 años.


Original de Max para la portada del número 13 de 'El Víbora'.

Las críticas mordaces de sus dibujantes (Gallardo, Mediavilla, Max, Montesol, Martí, Nazario, Alfredo Pons, Roger o Sento, hoy consagrados) tenían siempre como dianas a la iglesia, la monarquía, el ejército, la política y la cultura oficial. Todo ello sazonado con fuertes dosis de droga, sexo y sátira en un producto rompedor de estética y contenido.

Las viñetas que se publicaron mensualmente entre 1979 y 2005 estaban siempre al límite. Como en el número aparecido a los 15 días del 23-F. El Víbora salió riéndose de los golpistas, en un golpe de efecto que les sirvió para aumentar su penetración en el público progre.

Cubierta del número 35 de 'El Víbora', de 1982 con dibujo de Martí.

Original de Mariscal 'Una noche particular' para el número 65 de 'El Víbora' publicado en 1985.

“Como nadie nos hacía caso, hacíamos lo que nos daba la gana”, explicó en su momento Berenguer. “Era una revista no domesticada”, afirma Max, uno de esos creadores que se autoinscribían dentro de una “línea chunga de la viñeta” en contraposición a la “línea clara” de revistas como Cairo surgida poco después. “Había un editor, pero, normalmente, todo se hacía de forma asamblearia, aprendíamos unos de otros. Mes a mes nos superábamos dentro del pique amistoso”, añade el padre de Gustavo, Peter Pank y Bardín.

Los comisarios de la muestra, Antoni Guiral y Àlex Mitrani, han reunido 100 portadas de las 300 publicadas. Entre ellas, la primera, con dibujo original de Nazario y que se quedó por el camino, víctima del control gubernamental. “Pese a eso fue una revista que no sufrió la censura ni los secuestros. Ahora sería bien diferente. Casi imposible”, explica Guiral. Antes demostrábamos que éramos más inteligentes y abiertos, ahora se ha impuesto la corrección política", ha explicado Guiral que ha calificado la muestra como "un acto de justicia, ya que esta revista, que rompió moldes, forma parte de nuestro patrimonio, de nuestra historia".

También pueden verse unos 40 dibujos originales, documentos y fotografías de los autores, entre ella, las de “un cómic en vivo” realizado en la Galería 13 de Barcelona. Se trata de la enorme Un amor en Vallvidriera, de 15X3 metros, que ha ingresado recientemente en el MNAC y está en proceso de restauración. Entre los participantes de aquella acción, estaba el artista valenciano El Hortelano, que dijo a raíz de su experiencia: "La movida madrileña nació en Barcelona".

El Víbora primaba la reivindicación de todas las sexualidades, como la que representaba el personaje Anarcoma de Nazario (nacido en 1978). Y por sus páginas desfilaban libertarios, travestis, drogadictos y ecologistas, representantes de los marginales sociales de la época, casi todos deambulando por los bajos fondos de una ciudad que tanto ha cambiado También había sitio para la degensa de la libertad sexual de la mujer (impagable el curso de cunnilingus de Isa Feu llamado Una exploración perfecta), así como del sexo libre y desinhibido.

La revista que llevaba el lema “Comix para supervivientes” fue al final la más longeva del cómic de adultos de España (solo superado por El Jueves). La primera tirada, según el editor, fue de 24.000 ejemplares, y llegó a crecer hasta los 80.000. En 2004, cuando sus ventas habían caído hasta los 6.000, se dio por inviable su continuidad. El último número salió en enero de 2005.

"NO HAY FUGAS AL ARCHIVO LAFUENTE"
J. Á. M.

“No estoy seguro de que haya fugas de fondos. No actuaremos a golpes de noticia y [el coleccionista José María] Lafuente ha dicho que lo que compre lo pondrá a disposición de todos”, explicó ayer el director del MNAC, Pepe Serra. Se refería a la adquisición, aireada en medios barceloneses, por parte del Archivo Lafuente de Santander de 5.000 documentos de dibujantes como Montesol, Nazario, la revista Ajoblanco o Mariscal, si al final prosperan los contactos con el creador de Cobi. “El problema es que la cultura no tiene la centralidad que merece. Hacer cultura es también adquirir patrimonio”, añade Serra.


El Pais


viernes, 14 de junio de 2019

El camino del conejo samurái

Continúan las aventuras del personaje creado por el genial Stan Sakai, y que publica Planeta Cómic



JOSÉ LUIS VIDAL
12 Junio, 2019

Mi intención desde que comencé con esta sección no ha sido otra que la difusión del tebeo. Habréis podido comprobar, a lo largo de la ya larga temporada que llevo escribiéndolas, que estas reseñas no se detienen en un género o en el cómic patrio, o el protagonizado por tipos vestidos con mallas y capa. Todo lo contrario, me gustaría que, a través de estas líneas, muchos de vosotros encontréis esa lectura que no conocíais y que os puede abrir un nuevo e increíble universo dentro del noveno arte.

Pues bien, si existe un cómic que no me canso de recomendar por sus múltiples virtudes y, sobre todo, porque se trata de una perfecta puerta de entrada al medio, es el protagonizado por el conejo Usagi Yijimbo, un ronin (samurái sin amo) que deambula a lo largo y ancho del Japón feudal, protagonizando docenas de aventuras y, sobre todo, transmitiendo una filosofía y valores que lo convierten en una obra única.



Como único es su creador, el japonés pero criado en Hawai, Stan Sakai, que desde el año 1984 viene narrando la saga de este peculiar animal antropomórfico, la relación con los amigos que va encontrando a lo largo del sendero, sus amores, algún que otro secreto (como su paternidad) y, eso sí, muchos, muchos enemigos…

Injusticias cometidas por señores feudales, misteriosos crímenes, violentos ninjas cuyo ataque proviene del cielo, ladronas mañosas, encrucijadas morales, monstruos que provienen de la mitología nipona y demonios. Todo esto y mucho más es con los que se ha ido encontrando el protagonista de esta ya larga historia que ojalá no culmine en mucho tiempo.¿Y qué podemos encontrar en esta nueva entrega, la treinta y uno, que acaba de llegar a las librerías españolas bajo el título El mural infernal?

Pues varias historias cortas, algunas meramente anecdóticas, pero que dan buena cuenta del carácter de su protagonista, al que no le importa remangarse, como en el caso del primer relato, Río creciente, en el que, en plena época de tormentas y lluvia, Usagi se pone hombro con hombro, junto a los habitantes de un pueblo que puede ser engullido por la crecida de un río. Allí se enfrentarán a las fuerzas de la naturaleza más bravía y a un hecho, en principio delictivo, que vendrá a demostrar que nada es lo que parece…

El compromiso y la pasión que pone en todo lo que hace pondrán a Usagi en un gravísimo aprieto cuando tenga que rescatar a uno de los habitantes del pueblo y, de golpe y porrazo, se encuentre con un peligroso ser, un yokai, que se oculta bajo las aguas y en las cuevas cercanas y que se convierte en un oponente letal que se las hará pasar canutas al ronin.

En la siguiente historia, Kazehime, una vez que las torrenciales lluvias parecen dar una tregua, Usagi se encontrará salvándole la vida a nada más y menos que a una mujer ninja miembro del letal clan Neko. Se separaran con una promesa y sin pensar que los caminos pueden volver a reunirlos de una manera totalmente inesperada…

Y así, caminando junto a su protagonista, llegaremos al relato principal de este volumen, titulado El secreto del mural infernal, en el que, como en otras ocasiones, el eterno caminante se encuentra en medio de una torrencial lluvia y pide asilo en un templo budista, cosa que, sorprendentemente, le es negada.Y es que un ominoso suceso ha sucedido en el lugar, un horrible asesinato que conecta a la víctima con la leyenda referente a un enorme y horripilante mural, sito en el interior del templo, y que ofrece una muestra del Infierno.

¿Y cómo no? Usagi se unirá, y ayudará, a un viejo conocido, el inspector de policía Asano, un tipo que pese a su aparente tranquilidad, es un auténtico as a la hora de resolver los más intrincados misterios, como éste en particular, en el que parecen estar implicados varios de sus protagonistas…

Y cerrando el tomo, otra de esos relatos que nos deja un sabor agridulce tras su lectura, pero a la vez una enseñanza y la imagen de una filosofía muy diferente a la occidental. En él vamos a conocer de primera mano en qué consiste un ritual, el ubasute, y su relación con los otros protagonistas de esta última historia, una anciana y su hijo, que carga con su madre sobre las espaldas, trasladándola a un lejano paraje.

La mayoría de los tomos publicados en esta colección son autoconclusivos, así que podéis iniciar su lectura desde cualquier punto, y así avanzar o retroceder en el largo camino recorrido por este entrañable personaje, Usagi Yojimbo.


Malaga Hoy

La primera, no; la segunda, tampoco...

'Las calles de arena' (2009), de Paco Roca, es un cómic que narra el absurdo pero sugerente viaje de un joven anónimo por lugares habituales que, sin embargo, le resultan desconocidos


GERARDO MACÍAS
12 Junio, 2019


'Las calles de arena'. Guion y dibujos: Paco Roca. Astiberri, 2009.

Cuando algún forastero nos pregunta por alguna dirección de nuestra localidad, las indicaciones que le damos suelen ser como si estuviésemos acompañándolo mentalmente, para que no se pierda. Es decir, en lugar de indicar: "coja usted por la tercera calle a la izquierda..."; solemos indicar: "la primera, no; la segunda, tampoco; la tercera calle, coja usted a la izquierda...".

El protagonista sin nombre del cómic Las calles de arena, de Paco Roca, no tiene tanta suerte. En sus páginas, se narra el extraño viaje de un joven a través de lugares habituales que, sin embargo, se hacen desconocidos. Son éstas unas calles que navegan en ese mundo donde lo imposible y lo absurdo se convierten en una experiencia opresiva. Dotada del punto onírico de los relatos de Kafka, Cortázar y Borges (El libro de arena da título a este cómic), esta obra de Paco Roca plantea si es posible cambiar el destino.

En Las calles de arena, el historietista valenciano se adentra en el realismo mágico para hablar sobre la inseguridad, la insatisfacción, la aceptación del destino, todo ello en la aventura de un hombre anónimo que debe llegar a una cita con su novia y con su hipoteca, y decide atajar por el Barrio Viejo, donde se pierde por el laberinto de calles, siendo incapaz de orientarse.

Tras dar vueltas y más vueltas entra en un hotel a preguntar cómo se puede salir del barrio, pero se ve obligado a pasar allí la noche. En el hotel, verá sus temores personificados en los inquilinos más variopintos: los amores imposibles de la señora Esther; la inseguridad del Coronel Francisco Piedra; la soledad de la cartera del barrio, Blanca, que sólo se comunica a través de cartas; el miedo a la muerte del señor Soto; miedo a la pérdida de memoria del Conde Diógenes; y la angustia que el protagonista siente por ser incapaz de salir de ahí y recuperar su vida, por haberse convertido en un hombre sin nombre. El personal también es de lo más peculiar: la recepcionista que no puede tomarse ni un ratito libre; el de mantenimiento, en lucha constante contra las calderas del edificio… Todo un abanico de personajes, cuya norma común es el ensimismamiento, y que confundirán a nuestro protagonista a la hora de escabullirse de esta pesadilla, pero posibilitarán que se amolde a una situación que ni en sus sueños más fantásticos hubiera imaginado. Pero el trato con estos personajes le cambia. Las calles de arena, opresoras en principio, se convierten en un hogar posible, la pesadilla evoluciona hasta convertirse en un sueño, a pesar de lo cual, nuestro joven protagonista trata de regresar a la realidad que conoce.

Paco Roca reúne préstamos, alusiones, calcos y guiños en un cómic para reflexionar, que sigue su propia lógica a través de la poesía expresada en forma de tebeo. Que un despistado como el anónimo protagonista se pierda en calles desconocidas es inevitable. De ahí a verse atrapado en un laberinto sin salida aparente, no hay más que un traspiés.

El humor atenúa la inquietud. Los toques cómicos no invitan a la risotada pero sí a sonreír, humanizando el absurdo.Paco Roca sube un peldaño en su grafismo, simplificando la línea, pero enriquecido en detalles, siempre consiguiendo una ambientación que transmite perfectamente un contexto irreal aunque posiblemente lógico. Las expresiones de los personajes reflejan lo que sienten.

El color juega un papel muy importante en la narración. Por ejemplo, el hotel tiene colores rojos y verdes, que hacen sentir agobio. Cada personaje está caracterizado por un color diferente, que tiene un vínculo con su forma de ser, y se expresa por él. Por ejemplo, el color morado es para quien tiene inquietudes religiosas.

Las calles de arena vuelve a demostrar que Paco Roca es uno de los mejores historietistas que podemos encontrar en el panorama nacional español. Ganador del Premio Nacional de Cómic en 2008, por Arrugas, Roca es todo un referente de la historieta en España. Habitual de revistas como El Víbora, comenzó su andadura profesional junto al ilustrador y escritor Juan Miguel Aguilera. Actualmente, Roca trabaja directamente para el mercado francés a través de la editorial Delcourt, mientras en España es Astiberri quien publica su obra.


Malaga Hoy

Un retrato del siglo XXI

JAVIER FERNÁNDEZ
12 Junio, 2019

'La vida de usted'. Paco Alcázar. Astiberri. 104 páginas. 20 euros.

El gran Paco Alcázar regresa a librerías con La vida y usted, una hilarante enciclopedia ilustrada del siglo XXI. Como reza la biografía del historietista en esta preciosa edición del sello ¡Caramba!: "Las páginas de La vida y usted aparecieron publicadas originalmente en la revista Mongolia entre 2014 y 2019. En ellas, Alcázar ha calcado sin rubor ilustraciones del Diccionario enciclopédico ilustrado (Sopena, 1935), del Diccionario ilustrado Rances (Sopena, 1975), del Pequeño Larousse ilustrado (Larousse, 1989), del Nuevo Espasa ilustrado (Espasa, 2002), así como fotos y gráficos encontrados en internet. A pesar de ello, insiste en atribuirse la autoría de este libro". Una joya para saberlo todo de la nada en la que vivimos.


Malaga Hoy

En una taberna de Tokio

JAVIER FERNÁNDEZ
12 Junio, 2019

'La cantina de medianoche, 1: Tokyo Stories'. Yaro Abe. Astiberri. 300 páginas. 18 euros.

Después de trabajar durante casi veinte años como director en una agencia de publicidad, Yaro Abe debutó como mangaka con 41 años y ganó el premio Shogakukan al nuevo talento en 2003. En 2006, comenzó a publicarse su serie La cantina de medianoche, un auténtico superventas en Japón que ha generado dos películas y la serie televisiva de Netflix Midnight Diner: Tokyo Stories, y cuyo segundo tomo recopilatorio formó parte de los "esenciales" del Festival Internacional de Cómic de Angoulême. La editorial Astiberri nos trae ahora este manga emocionante y conmovedor, ambientado en una minúscula taberna situada en una callejuela del barrio de Shinjuku de Tokio. Por allí pasan boxeadores, prostitutas, actores porno, policías, yakuzas y demás personajes que comparten comida y bebida, mera excusa para que se desate el diálogo y se nos relaten mil historias.


Malaga Hoy

Regreso a los orígenes

JAVIER FERNÁNDEZ
12 Junio, 2019



'Royal City. Volumen 1: Familia directa'. Jeff Lemire. Astiberri. 160 páginas. 18 euros.

Jeff Lemire está que no para. Bien conocido por su trabajo dentro del mainstream, con trabajos tan celebrados como Animal Man, Ojo de Halcón o Green Arrow, su labor en el ámbito independiente nos ha deparado obras tan personales como la trilogía de Essex County, las excitantes Sweet Tooth y Trillium (si es que el sello Vertigo puede considerarse independiente), la sensacional revisión del género superheroico que es Black Hammer, el inquietante thriller del mismo género Plutona, la fenomenal serie de ciencia ficción Descender, la novela gráfica Un tipo duro o nuevos títulos como Gideon Falls, en la que vuelve a formar equipo con el dibujante de Green Arrow Andrea Sorrentino o este Royal City, como autor completo. Buena parte de la propuesta de Lemire figura en el catálogo de Astiberri, que es quien más ha apostado en nuestro país por el canadiense. Los catorce números de Royal City vieron la luz entre marzo de 2017 y agosto de 2018, de la mano de Image, y nos devuelven al Lemire más intimista, ese que deslumbró a la crítica con Essex County hace poco más de diez años. Al que conozca la obra del artista no le extrañará saber que la cosa va de relaciones y fantasmas familiares en un entorno decadente, en este caso, una ciudad industrial, antiguamente próspera y ahora a punto de desaparecer. Un escritor en horas bajas, Patrick Pike, regresa a Royal City, el lugar en que se crió, cuando su padre se desvanece y ha de ser hospitalizado. Allí se encontrará con su dominante madre y con los dramas vitales de sus dos hermanos mayores, todos ellos obsesionados con Tommy, el hijo menor de la familia, que murió ahogado en el lago. Lemire tiene un estilo muy personal en todo lo que escribe, con ese ritmo lento y constante y esa preocupación por las atmósferas que caracteriza su obra. Y este estilo se potencia aún más cuando, como es el caso, se encarga él mismo del dibujo y los colores. La familia directa recopila los números 1 a 5 de Royal City, un prometedor inicio para una serie ambiciosa y notable.


Malaga Hoy

jueves, 13 de junio de 2019

Realidad visionaria

Laura Pérez apunta hacia su universo propio con 'Ocultos', primer e inquietante libro en solitario en el que amplía el tejido de lo visible



JAVIER FERNÁNDEZ
12 Junio, 2019

'Ocultos'. Laura Pérez. Astiberri. 152 páginas. 18 euros.


Hablando de su poética, decía Eduardo García que se proponía "encontrar el punto exacto entre razón y entre inconsciente", y a esto lo llamó realismo visionario. En una cuerda parecida, también con resonancias líricas, se sitúa la novela gráfica Ocultos, primera obra en solitario de Laura Pérez, publicada por Astiberri. Y es que, usando ahora las palabras de Jesús Callejo: "Cada historia de Laura Pérez es una especie de puente que te permite ir del mundo visible a ese otro mundo donde los pensamientos y los sueños son capaces de transformar la realidad, nuestra realidad".Laura Pérez (Valencia, 1983) ha desarrollado una carrera como ilustradora para publicaciones y editoriales nacionales y extranjeras como The Washington Post, National Geographic, The Wall Street Journal, Vanity Fair, Wacom, American Airlines, Fnac, El País, Penguin, Random House y otras. Obtuvo el primer premio Valencia Crea 2015 con la historieta Empatía; ganó, junto al escritor Pablo Monforte, el IX Premio Fnac Salamandra Graphic, lo que dio en la publicación de su primera novela gráfica, Náufragos (2016), y fue seleccionada en el I Concurso Nacional de Cómic Biblioteca Insular de Gran Canaria, con la historieta Juega, aparecida en el volumen recopilatorio de Astiberri En corto (2018). Aparte de esto, su trabajo ha aparecido en libros colectivos de ilustración como Illustration Now! 4, Ilustradores españoles o Women's Club. Art is Powerful, así como en el recopilatorio de historietas De muerte.

Ocultos es su primera novela gráfica en solitario, y aquí da muestras de su talento para los dos ámbitos citados, el cómic y la ilustración, usando una variedad de recursos gráficos que se ajustan a los distintos argumentos desarrollados en un guion fragmentario, lleno de historias y ambientes, todos cosidos por el torrente onírico que brota de cada uno de sus personajes. Hermoso, sereno, inquietante, el libro amplía el tejido de lo visible y apunta el universo propio de su autora.


También de Astiberri, y también en un terreno fantástico o, más concretamente, de ciencia ficción, ha llegado a librerías La auditora, del guionista Jon Bilbao (Ribadesella, 1972) y el dibujante Javier Peinado (Madrid, 1977). El primero tiene publicadas las novelas El hermano de las moscas (2008), Padres, hijos y primates (2011) y Shakespeare y la ballena blanca (2013), así como diversas recopilaciones de relatos y traducciones, y ahora se atreve a dar el salto a la novela gráfica. El segundo combina su profesión de diseñador e ilustrador con la pasión por el cómic, que ya se ha concretado en los títulos La tempestad, Héroes del espacio y El fin del mundo, amén de historietas cortas y webcómics. Lo que aquí nos ofrecen es un relato prospectivo sobre robots y tecnología en el ambiente de un pequeño pueblo costero, en donde se mezclan las relaciones enrarecidas de una pequeña comunidad con desastres ambientales, perros sanguinarios y lo límites de lo humano, esto es, la búsqueda de nuestra propia identidad como especie.



Malaga Hoy

De interés didáctico

Un texto erótico anónimo, encontrado casi por casualidad, nos llega ilustrado por uno de los grandes autores de cómic de nuestro país, Kim



JOSÉ LUIS VIDAL
10 Junio, 2019

Desde las pinturas rupestres, el ser humano ha tenido una pulsión, un deseo incontrolable por narrar, explicar las cosas, hechos que le rodeaban. Es por ello que, a lo largo de los siglos se han ido publicando textos que pretendían expandir los conocimientos de aquellos que se sumergían en su lectura. La mayoría dedicaban sus páginas a la Historia, Medicina, etc…

Pero hay un tema que siempre ha apasionado al hombre, y es el referente a nuestros instintos más primarios, que con el paso de los años se han ido refinando, incluso llegando a considerar alguno de ellos como terreno tabú, ahora que vivimos sumergidos (y casi ahogados, diría yo) en una época de corrección política extrema.

Es por ello que resulta divertida y, como reza el encabezamiento de esta reseña, didáctica, la publicación por parte de la editorial Dibbuks de este texto, de autor anónimo, cuyo título no deja lugar a dudas de su contenido: Cuarenta maneras de fornicar y que viene a formar parte de una de las líneas, concretamente la dedicada al erotismo, con las que esta editorial cuenta.

Os adelanto que, salvo para los más pacatos, el contenido de esta guía (en algunos momentos gimnástica) no nos va a ser desconocidos como lectores (y practicantes, por qué no decirlo) pero sí que hay un punto que la hace diferente y capta el interés del lector, y es el humor, el buen humor con el que su anónimo autor nos lleva por estos cuarenta dormitorios, graneros, salones, demostrando que cualquier lugar se convierte en apropiado para dichas prácticas amatorias.

Sito en el año 1790, dentro de la Revolución Francesa, la existencia del texto, dedicado con no poca sorna “a la Clerecía de Francia”, nos lleva a una época de cambio, rebeldía, de libertad…

¿Y qué puede completar a un texto como este? Pues unas buenas ilustraciones del Maestro Kim (Martínez el Facha; El arte de volar; El ala rota; Nieve en los bolsillos…), que con la precisión y arte que lo caracteriza, retrata a la perfección a los personajes de esa época, el mobiliario, las estancias, consiguiendo que la postura descrita en la palabras por el autor del texto se despliegue en imágenes ante nuestros ojos.

Con nombres tan curiosos, divertidos y atrayentes, ¿quién puede negarse a ojear las páginas de esta guía, en soledad o acompañado? Como exploradores en una tierra inhóspita, conoceremos El molino de viento; El Mundo al revés; La rana nadadora; La diagonal

Este librito concluye con un necesario epílogo de Andrea Acquarone que, como si de un Indiana Jones de los textos eróticos se tratara, nos narra cómo y dónde lo descubrió, su pasión por el coleccionismo de estas singulares obras literarias, cerrando de manera excepcional un volumen que siempre deberíamos tener a mano, ya que como suele decirse, “en la práctica está la excelencia”.


Malaga Hoy


domingo, 9 de junio de 2019

Las amazonas, contra Homero


VANESSA GRAELL

Barcelona
Martes, 28 mayo 2019


Una 'Ilíada' alternativa a la épica homérica: en femenino esta vez. 'El corazón de las Amazonas' (Norma) cuenta la vida en el bosque sagrado de las mujeres mientras se desarrolla la guerra de Troya. Ni griegos ni troyanos:el enemigo es el hombre. El cómic se inspira en la tragedia 'Penthesilea' de Heinrich von Kleist y actualiza el mito para hablar de la sociedad de hoy. No es una obra feminista, sino una crítica a dos bandas.


'El corazón de las amazonas' de Géraldine Bindi y Christian Rossi.

La Ilíada comienza con el llanto de Aquiles. En el primer canto, el héroe de Troya llora, solo, en la playa, delante de la orilla.Ha montado en cólera porque Agamenón, líder de los aqueos, le ha robado su botín de guerra: una esclava que le entregaron cuando saqueó Tebas.No es que llore porque ame a la muchacha, sino por la humillación, el honor herido, la injuria:le han arrebatado lo que legítimamente era suyo. También en la Ilíada, Agamenón llega al punto de sacrificar a su hija Ifigenia porque un oráculo ha profetizado que así su ejército ganará la guerra (luego su esposa Clitemnestra se tomará la venganza con su amante y, cuando vuelva a casa, asesinará al marido;aunque luego su hijo Orestes la matará a ella). La Ilíada es una epopeya masculina, como todo el mundo de la Antigüedad griega, en el que las mujeres con más libertad eran las hetairas (prostitutas), las únicas que podían moverse a su antojo. Sólo hubo una excepción: las amazonas, la tribu de mujeres libres de la que ya hablaba Heródoto en su Historia del siglo V a.C. (cuando Atenas presumía de su flamante democracia, en la que, claro, las mujeres no podían votar -ni esclavos ni extranjeros-: sólo los ciudadanos varones).

Aunque se ha escrito mucha literatura sobre el mito de las amazonas (y ha producido a la gran superheroína del cómic americano: Wonder Woman o la princesa Diana de Temiscira), en el siglo XVIII, en pleno Romanticismo alemán, el dramaturgo Heinrich von Kleist las convirtió en protagonistas absolutas de su tragediaPenthesilea, haciendo de Aquiles una víctima en sus manos. Von Kleist puso en escena una sociedad matriarcal, con sus propias reglas y rituales, en la que los hombres están prohibidos. Pero no por femenina su tragedia deja de ser violenta y brutal. Al contrario. En 2015, el compositor galo Pascal Dusapin estrenó una versión en ópera de Penthesilea, un drama que en pleno siglo XXI y con una mirada contemporánea cobra mayor fuerza. Y este año Norma traduce una bande déssinée (BD) inspirada libremente en la Penthesilea de Von Kleist: El corazón de las amazonas, con guion de la joven Géraldine Bindi y dibujo del veterano Christian Rossi (que en los 90 ya publicó en Francia La gloire d'Héra, otra relectura mitológica con feminismo de fondo).


Pentesilea, reina de las amazonas, durante un ritual.
La historia empieza en un idílico bosque cerca de Troya, a espaldas de una guerra que según la mitología desencadenó una mujer: Helena (sin embargo, la ciudad de Troya era un enclave estratégico entre Oriente y Occidente, una pieza clave en la geopolítica de la época). En el bosque, las amazonas viven en comunión con la naturaleza, protegidas por la diosa Artemisa después de una rebelión que ya nadie recuerda:cómo las mujeres se alzaron contra los hombres que las sometían y las maltrataban, les dieron muerte y fundaron su propio mundo. Un mundo cerrado y vetado al hombre. Pero en su afán de venganza, las amazonas acaban reproduciendo el comportamiento masculino, los roles de dominación y castigo, las leyes injustas y discriminatorias contra las que un día se rebelaron.

Cada primavera, las amazonas celebran la Fiesta de las Flores:una orgía sexual en la que copulan con prisioneros a los que, varios días después de los festejos, degollan sin piedad. Y si sus bebés nacen varones serán sacrificados. El amor también está desterrado en esta sociedad. Hasta que la reina Pentesilea se enamora de Aquiles, el enemigo. El cómic ha reducido el gore y la historia de amor de la tragedia teatral de Von Kleist (en la que Aquiles acaba descuartizado por el perro de Pentesilea y ella se clava una daga en el pecho). El final es más amable, pero las viñetas de Rossi también están salpicadas de sangre y violencia. El dibujante galo ha escogido un elegante bitono sepia para el color, que da una pátina antigua al dibujo, como si fuese uno de los pergaminos que se salvaron de la quema de la biblioteca de Alejandría.

El corazón de las amazonas no es una obra feminista, más bien de claroscuros:un reverso femenino de la épica homérica que alerta del peligro de los extremismos: la derrota del hombre no es la victoria de la mujer. Un cómic que actúa como espejo mitológico para reflejar la sociedad de hoy, como un examen de conciencia colectiva (del que pocos salen ilesos).


El Mundo


sábado, 8 de junio de 2019

Ilustradoras, una larga historia

Una muestra rescata la olvidada labor de 42 mujeres dibujantes de prensa


 'Kay... jeune fille al día, 3º'. Ilustración de a. t. c., publicada en 'Blanco y negro' el 2 de noviembre de 1930.

RUT DE LAS HERAS BRETÍN

Madrid 3 JUN 2019


Una mujer cabizbaja sentada en una cama. En la imagen hay más objetos típicos de una habitación, pero la mirada se centra en el estado de ánimo de la protagonista: triste, pensativa… No, no es una de las reconocidas imágenes de Edward Hopper, Habitación de hotel, pintada por el estadounidense en 1931, aunque el parecido en la composición es incuestionable. Es un dibujo anterior, de la mano de la no tan famosa Viera Sparza publicado el 21 de septiembre de 1930 en el número 2.053 de la revista Blanco y Negro. Esta ilustradora tuvo un papel fundamental en la Unión de Dibujantes Españoles. Fue nombrada vocal en 1931 y expuso en el primer Salón de Dibujantas que organizaba la asociación y que ahora presta el nombre a la exposición Dibujantas en el Museo ABC.


La muestra saca de los cajones y pone sobre el tablero las obras de mujeres que conserva el centro. Se exhiben unos 135 dibujos de 42 artistas que las comisarias, Marta González Orbegozo y Josefina Alix, han rescatado de los 150.000 fondos del museo, los más antiguos de 1891, cuando se fundó Blanco y Negro. “Si ya es desconocido el mundo de los ilustradores, mucho más el de las dibujantas”, explican las responsables de la exposición. Dos años de labor “arqueológica”, de hemeroteca ("fundamentalmente"), de Internet, incluso de redes sociales –a María Gallástegui llegaron a través del LinkedIn de una limeña que fue su alumna– que las han llevado a dibujar la vida de estas ilustradoras. Tanto para González Orbegozo como para Alix era fundamental que el proyecto no quedara solo en mostrar la obra, querían recuperar sus vidas y que estas quedaran registradas, de ahí la importancia que otorgan al catálogo de la muestra.


'Tres hermanas, tres, 5ª', dibujo de Viera Sparza publicado en 'Blanco y Negro' el 21 de septiembre de 1930.

Sciammarella, Eneko, Flavita Banana… son algunos nombres actuales que aparecen junto a ilustraciones de distintas publicaciones periódicas. Solo una firma, nada más. No son casos excepcionales, muchos así se han encontrado las comisarias y, a partir de ahí, han reconstruido biografías de las que no quedaba rastro a pesar de que existía una relación laboral entre las ilustradoras y Abc, Blanco y Negro, Gente Menuda o algunos de los múltiples suplementos que han publicado a lo largo de su más de un siglo de historia. “Mientras el archivo de dibujos y fotografía se ha conservado muy bien, el archivo administrativo, no tanto. Hay varios libros de contabilidad, pero no recogían excesivos detalle de lo que se pagaba ni a quién”, explica Inmaculada Corcho, directora del Museo.

Dibujantas es una constatación más del jugoso caldo de cultivo cultural que era España en los años veinte y treinta. La conocida como Edad de Plata, también lo fue en la ilustración como muestra la exposición. La muestra abarca desde finales del siglo XIX hasta las últimas décadas del XX, pero el grueso, del que más y mejores ejemplos hay, son esas dos décadas: Piedad Aréjula, a. t. c. (Ángeles Torner Cervera), Piti Bartolozzi –durante la Guerra Civil dibujó tremendas pesadillas infantiles ante los bombardeos, después de la contienda continuó dibujando pero firmaba su marido–, Victorina Durán –reconocida figurinista-, María Pilar Gallástegui Badet, Delhy Tejero –que viaja a París y se relaciona y expone con los surrealistas–, Sparza. Mujeres formadas, viajadas, que habían convivido con las vanguardias históricas europeas: las máquinas, los trazos y los coches de clara influencia futurista de a.t. c. ; la modernidad y libertad en el trazo de Spaza, que ilustró dos entregas de Celia de Elena Fortún... Es excepcional, en cuanto a que no era habitual colaboradora, el dibujo de Maruja Mallo que el 9 de noviembre de 1930 ilustró tres poemas de Rafael Alberti.


'Mujeres en la tercera edad: una vida de primera, 1ª', publicado en 'Blanco y Negro', el 8 de febrero de 1998. MAR FERRERO

La Guerra Civil fue un eficiente borrador. Aunque Blanco y Negro no se publicó entre 1939 y 1957, Abc sí continuó diariamente, pero no se vuelve a encontrar un dibujo firmado por una ilustradora hasta 1956. Incluso las de ideales afines al régimen como Laura Albéniz o Rosario de Velasco soltaron los lápices. La facilidad y ventaja que desde siempre había tenido esta disciplina artística para las mujeres es que formaba parte de la educación típica de las niñas. Esto les daba unas herramientas que las más inquietas intelectualmente podían desarrollar sin necesitar grandes despliegues. El dibujo tiene un carácter mucho más íntimo que la pintura, que es más pública; no necesita la intendencia que requieren otras artes, por tanto muchas aprovecharon que un minúsculo espacio propio –cual woolfiana habitación– podían crear. Pero esto también fomentó que muchas no tuvieran una carrera prolongada, si no que esta se interrumpiera, en muchos casos, por el matrimonio y la dedicación a la familia.

A finales del siglo pasado la ilustración dio la vuelta al papel y comenzó a dibujar por otra cara totalmente diferente. El sencillo mecanismo de un lápiz dio paso al ordenador y entre estos dos mundos ha desarrollado su carrera Mar Ferrero, de 50 años y una de las protagonistas de la sección más contemporánea de la muestra. La ilustradora ha pasado de trabajar en los noventa en la redacción del Abc con acuarelas y volviendo a empezar desde el principio si algo no valía o salía mal, incluso a transformar, por ejemplo, los azules en verdes o morados para no repetir todo si lo pedía el editor; a trabajar desde su casa para clientes de todo el mundo. Ya no colabora con ese diario, se dedica sobre todo a la ilustración infantil, muy acorde con la ternura de su estilo. Siente algo de nostalgia si piensa en los originales de antes, ahora reutiliza papel, que luego escaneará y trabajará en el ordenador… “Eso, con Internet, ya no lo ve nadie”.



El Pais


Irlanda en mi corazón

El artista galo Pierre Alamy adapta de manera excepcional este relato que nos traslada al conflicto irlandés-británico, y que publica Dibbuks


Portada del cómic de Pierre Alary.

JOSÉ LUIS VIDAL
07 Junio, 2019

Y es que el amor no solamente puede surgir hacia una persona, sea del sexo que sea. Al pisar un nuevo lugar, totalmente ajeno y alejado del que vivimos habitualmente, puede surgir una llama de forma inesperada, un nexo que hasta entonces no existía y que, de pronto, nos unirá de por vida a esa tierra.

Esto es exactamente lo que le ocurre al protagonista de este cómic, que refleja en viñetas lo narrado en la novela autobiográfica de Sorj Chalandon. Antoine, un joven artesano francés, lutier para más señas, viajará a Irlanda, un país del que lo desconoce prácticamente todo. Lo poco que sabe es que lleva años inmerso en una guerra que ha manchado sus calles y casas de sangre, pero ignora totalmente la experiencia que allí vivirá y que lo va a transformar totalmente.

Una vez en el lugar se verá sorprendido por la generosidad de sus habitantes, que lo acogen en su hogar sin preguntar apenas nada. Así será como conocerá a uno de los líderes, activista, miembro del IRA, Tyrone Meehan, un hombre generoso, a la vez que cauto y que, a lo largo de los años de lucha se ha convertido en un auténtico símbolo para sus convecinos.

Contagiado por la pasión de este pueblo, y pese a la recomendación de Tyrone de que no se mezcle en asuntos que no le conciernen, el protagonista comenzará a colaborar con ciertos elementos que visitan la capital parisina de vez en cuando.

Y a lo largo de los años irá conociendo más y más de la historia del país, de la opresión que padece, del sufrimiento de los presos en las cárceles… Sin llegar a serlo, él mismo adaptará las costumbres y aspecto de los irlandeses.

Tal es su implicación que el golpe que recibirá lo deja totalmente aturdido, y es que como su título reza, ésta es la historia de una traición. Tal vez una de las acciones humanas que más duelen. La ruptura de una confianza nos deja sin fuerzas, sordos y mudos ante una situación que nos parece incomprensible.

Esta no es una historia de suspense, las cartas estarán vueltas desde la primera página, y sabremos quién es el personaje que traiciona al protagonista pero su autor, Pierre Alary (Belladona, Aladin, Silas Corey, Moby Dick), maneja tan bien la narración, que nos mantiene atrapados, sin convertir su adaptación en algo farragoso, extrayendo textos de la novela original, sino que hace la historia (tal como le dijo el escritor, autor de la novela) totalmente suya, original para este medio tan distinto a la novela.

Y sale victorioso de la tarea, con una narración que deja un pozo de tristeza, la misma que siente dentro de sí Antoine, este joven que durante años vivirá otra vida en una tierra que, al fin y al cabo, no es la suya, aunque sus habitantes le recibieran con los brazos abiertos, convirtiéndolo en un miembro más de sus familias.

Pero como suele decirse, “Los que más te quieren te harán sufrir”.


Malaga Hoy

Volver a empezar

Regresa a las librerías la más famosa y querida de las creaciones del gran maestro del manga japonés Osamu Tezuka, ¡el valiente Astroboy!


Portada del cómic

JOSÉ LUIS VIDAL
05 Junio, 2019

Y lo hace sumergido en una situación que le va a acarrear no pocos problemas y peripecias. Si en la anterior entrega de sus aventuras lo dejamos en el fondo de un río, sin energía, al principio de este tercer tomo habrán transcurrido veinticuatro largos años.

Tan solo la intervención de su amigo Shingo, que ahora es un poderoso adulto, propietario de una empresa, hará que el muchachito metálico pueda volver a la vida (robótica, eso sí).

Atrapado en un tiempo que no es el suyo, contemplará, atónito, cómo en el pasado se trataba a los robots como meros esclavos, máquinas cuya única función era hacer la vida más fácil a los humanos.

Casi sin quererlo, el protagonista se va a ver involucrado en una multitud de sucesos que reflejan muy bien el sentir de esta sociedad tan racista con respecto a la comunidad robótica, como en el caso de Chil Chil, creado por el profesor Ochanomizu, y que será acusado de haber cometido un robo.

Y es, justo en este momento, cuando podemos apreciar la brillantez de Osamu Tezuka como argumentista. Veréis, el hecho de que Astroboy haya retrocedido en el tiempo lo conduce inexorablemente hacia el momento, el instante, en el que el profesor Tenma, dolido por la pérdida de su hijo Tobio decide recrearlo en forma de robot, naciendo el propio Astroboy. Y he ahí que se originaría un encuentro en el tiempo del protagonista consigo mismo, una peligrosa paradoja temporal, con resultados funestos para la humanidad, por lo que un personajillo que ha estado oculto durante todo este tiempo actuará, tratando de salvar la situación.

A lo largo de los siguientes episodios, Astroboy se va a encontrar con diversos ejemplos que lo van a llevar a tomar una clara resolución, él mismo se va a convertir en el adalid de la unión entre los seres humanos y la comunidad robótica. No va a permitir que se trate a sus “hermanos” como simples objetos que se pueden usar y, una vez averiados, abandonar en cementerios llenos de chatarra.

El trabajo de Osamu Tezuka supuso para el pueblo japonés un soplo de aire fresco, nuevas ideas y conceptos, muchos de ellos influencia de los cómics y dibujos animados (los de Walt Disney, sobre todo) que se estaban realizando en los Estados Unidos. El autor de La princesa Caballero, Adolf y un sinfín de imprescindibles obras, supo quedarse con lo mejor de otra industria, y adaptarlo a la suya propia, cambiando para siempre al tebeo japonés, rompiendo un corsé clásico y demostrando las infinitas posibilidades narrativas con las que este medio contaba.

Y lo hizo de la mano de un robot, un jovencito valiente, siempre dispuesto a ayudar a los demás, ya fueran humanos o robots, y que a lo largo de su existencia se enfrentó a los peores villanos, a seres extraterrestres, fenómenos de la naturaleza y siempre, siempre, salió victorioso.

Un manga este que hará las delicias de todo tipo de lector de manga, sin importar su edad.


Malaga Hoy


jueves, 6 de junio de 2019

Mujer en tiempo de guerra

'Irmina', de Barbara Yelin, narra la historia de una joven alemana que se marcha a Londres en la década de 1930 y se ve forzada a volver a su país en pleno nazismo


JAVIER FERNÁNDEZ
05 Junio, 2019

'Irmina'. Barbara Yelin. Astiberri. 288 páginas. 27 euros.

De las últimas propuestas de Astiberri, les traigo hoy tres interesantes álbumes protagonizados por mujeres, bien distintos en temática y tono. El primero es Irmina, una magnífica novela gráfica escrita y dibujada por la alemana Barbara Yelin, de quien todavía se recuerda el álbum Veneno, escrito por Peer Meter y traducido en su día por Sins Entido. Irmina nos transporta a la década de 1930 para narrar la historia de una joven alemana que se marcha a trabajar a Londres y que, más tarde, se ve obligada a regresar a su país, en pleno auge del nazismo.Allí, la libertad y la apertura halladas en Inglaterra se desmoronan cuando la protagonista asume que para poder progresar en la escala social debe traicionar sus ideales. En palabras de Yelin: "Quise contar la vida de mi abuela tras encontrar cartas, diarios íntimos y fotos que le pertenecían. Descubrí a una persona a la que no conocía y me pregunté cómo una mujer joven e independiente de diecinueve años, que se había ido a estudiar a Inglaterra, pudo volver a Alemania y apartar la mirada de lo que ocurría allí en aquel entonces. Lo que me llevó a preguntarme cómo tantos alemanes pudieron mirar para otro lado y aparentar que no sabían nada de los crímenes nazis". Firmes y expresivos, completados por un estupendo coloreado, los trazos de Yelin dan vida a este doloroso conflicto interior que ha ganado diversos premios en Europa y fue nominada a los premios Eisner e Ignatz, en el otro lado del Atlántico.



Intisar en el exilio, por su parte, recupera a la heroína de El coche de Intisar, el cómic de Pedro Riera y Nacho Casanova, inspirado por los testimonios recopilados por el primero durante sus viajes a Yemen y Jordania. En esta ocasión, Riera colabora con el dibujante Sagar, y juntos narran los años de exilio en Jordania de la protagonista, una joven yemení que no se pliega a la falta de libertad y el yugo masculino. "Emocionante, revelador... Indispensable", dice de Intisar en el exilio Jean-Michel Baclet en Planète BD, y no se me ocurren mejores adjetivos para un libro que nos permite adentrarnos y tomar conciencia del terrible día a día de las mujeres yemenís, ejemplo de tantas otras sometidas a lo largo y ancho del mundo. El álbum se completa con un interesantísimo apéndice que permite entender mejor el contexto en que se desarrolla la historia.



Por último, Heathen, de la estadounidense Natasha Alterici, puede parecer un tebeo frívolo en comparación, protagonizado como está por guerreros y vikingos. Pero que nadie se piense que esta es una típica saga nórdica de aventuras; es decir, es un cómic de aventuras, sí, pero no típico. La propia autora lo define como un "cómic feminista lesbiano vikingo", y es que aquí se subvierten los tópicos del género para construir una obra original, alabada por su valentía y su carácter queer. El amor entre mujeres, fuertes y contestatarias, enfrentadas al sistema, es la almendra de una serie que se inicia con este primer volumen, Pagana, recopilación de los números 1 a 4 de una saga nórdica diferente a todas las demás.


Malaga Hoy

Monstruos y pesadillas

JAVIER FERNÁNDEZ
05 Junio, 2019






Cáscara inmortal es el título de la tercera entrega de Rumble, la interesante serie de Image Comics publicada aquí por Astiberri. Con guion de John Arcudi (más conocido por su fenomenal trabajo en AIDP) y dibujos de James Harren (fogueado en títulos como Abe Sapien, AIDP o Conan), Rumble es un tebeo de acción y fantasía protagonizado por un dios guerrero milenario que despierta en el mundo contemporáneo convertido en una especie de espantapájaros monstruoso. Espada en mano, Rathraq, que es como se llama, se lanza a buscar a sus antiguos enemigos, hoy convertidos en monstruos de diversas formas y clases, y la batalla entre uno y otros deja un reguero de destrucción por doquier. Con un ritmo vertiginoso y un tono de lo más divertido, Rumble es una lectura adictiva, "un viaje loco y emocionante", como señala el sitio web Comic Book Resources. El presente volumen recopila los números 11 a 15 y aquí se cierra el primer arco argumental de la serie, cuyo apartado gráfico pasará a manos del solicitadísimo David Rubín en sus siguientes compases. Como es habitual, la edición se completa con un nutrido material extra compuesto por notas, ilustraciones, bocetos y portadas alternativas.
'Gideon Falls, 1: El granero negro'. Jeff Lemire, Andrea Sorrentino. Astiberri. 160 páginas. 18 euros.

Siguiendo con el cómic estadounidense publicado por Astiberri, se acaba de estrenar la serie Gideon Falls, del escritor Jeff Lemire y el artista Andrea Sorrentino, dúo que ya nos deslumbró en las páginas de Green Arrow y El viejo Logan. En esta ocasión, y también para Image Comics, Lemire y Sorrentino se adentran en el género de terror, con una historia asfixiante, ambientada en el mundo rural y centrada en un edificio sobrenatural que aparece y desparece a lo largo del tiempo, fuente de locura y muerte. El buen hacer habitual de Lemire, uno de los guionistas más destacados del momento actual, con su talento para la caracterización psicológica de los personajes, se potencia, y de qué manera, con las espectaculares imágenes de Sorrentino, del que no se puede hablar sin destacar su habilidad para la composición de página.


Malaga Hoy


Un tebeo de lo más picante

JAVIER FERNÁNDEZ
05 Junio, 2019



'Dolores y Lolo'. Mamen Moreu, Ivan Batty. Astiberri. 112 páginas. 16 euros.

El bilbaíno Ivan Batty y la oscense afincada en Bilbao Mamen Moreu (autora de Resaca y Desastre, ambos en Astiberri) firman Dolores y Lolo, recopilación de la primera entrega de la serie publicada originalmente en la célebre revista humorística El Jueves desde el 20 de abril de 2016. La joven Lolo pierde su trabajo por culpa de la crisis y se muda a casa de su abuela Dolores. Esta última es una viejecita entrañable, sencilla y tradicional, pero la nieta es cualquier cosa menos convencional: bisexual, poliamorosa, vegana, con un grupo de amigos tan acelerados y desinhibidos como ella, siempre dispuestos a correrse una juerga y siempre con ganas de follar. La contraposición, o mejor dicho, la colisión entre estos dos mundos genera las mil situaciones cómicas que pueblan el presente álbum de la colección Kili Kili, un tebeo divertido y de lo más picante.

Malaga Hoy


Un viaje por el Ártico

JAVIER FERNÁNDEZ
05 Junio, 2019


'Wáluk, 3: La ruta de Can Mayor'. Emilio Ruiz, Ana Miralles. Astiberri. 64 páginas. 15 euros.

Con una larga trayectoria a sus espaldas, tanto en el mundo del cómic como en el de la ilustración, la madrileña Ana Miralles puede presumir de ser la primera mujer a la que se le concedió el Gran Premio del Salón de Barcelona, así como de tener entre sus obras una serie superventas como Djinn (escrita por Jean Dufaux). Con el guionista Emilio Ruiz ha firmado un puñado de álbumes, entre ellos, los tres de Wáluk, protagonizados por el entrañable oso polar homónimo. En esta tercera entrega, La ruta del Can Mayor, los osos Wáluk y Esquimo continúan viaje por el Ártico y se topan con una extraña criatura llamada Loki, un búho sabio que responde al nombre Uhuapeu, un grupo de perros de tiro y, claro está, los temibles seres humanos.


Malaga Hoy


La moda del superespía

'Anacleto, agente secreto' (1964), de Manuel Vázquez en la Editorial Bruguera, es una historieta de humor absurdo que parodia novelas, películas y teleseries del género de espionaje



GERARDO MACÍAS
05 Junio, 2019


'Súper Humor Clásicos: Anacleto, agente secreto'. Guion y dibujos: Manuel Vázquez. Ediciones B, 2009.

Hay un personaje clásico de la historieta española que tiene un lugar en nuestro imaginario colectivo. Es un caballero de pelo negro, con un característico mechón, y nariz alargada, vestido de esmoquin negro, con camisa blanca, pajarita, y pistola en mano. En la boca tiene permanentemente un cigarrillo.

Anacleto, agente secreto es una serie creada en 1964 por Manuel Vázquez (Madrid, 1930-Barcelona, 1995) en Editorial Bruguera, y protagonizada por el personaje homónimo. Debuta en la revista Pulgarcito nº 1753, allí permanece hasta 1966, para pasar a DDT en 1967 y, un año después, a Din Dan, con historietas de una página, salvo en almanaques. Pasa, con historias más largas, hasta de doce páginas, a Gran Pulgarcito (donde se aprecia la tendencia al canon francobelga al que aspiraba Bruguera) y Súper Pulgarcito, en 1970, donde aparece en portada. En 1971, la serie recala en Mortadelo Semanal. La aparición de Anacleto en las revistas de Bruguera es continua, todas las semanas hasta finales de 1978.

La serie parodia novelas, películas y series de espías, entonces en boga. Agente 007 contra el Dr. No llega a la gran pantalla en 1962 y es el modelo inicial de Anacleto, agente secreto, aunque a finales de los sesenta tiene ya como referente la telecomedia Súper Agente 86. En Anacleto, agente secreto, se hace parodia continua de recursos del género de espionaje: mensajes secretos, microfilms, agentes dobles, típicos ingenios para espías...

Aunque la serie Mortadelo y Filemón, agencia de información fue creada por Francisco Ibáñez en 1958, hasta 1969 no ingresaron en la TIA, quedándose el honor de ser los agentes secretos más famosos de la historieta española, pero no los primeros, porque Anacleto, agente secreto debutó en 1964. Los hallazgos de Vázquez e Ibáñez se entrecruzan: entradas secretas, artilugios como el zapatófono, etc...

El jefe de Anacleto es gordo, calvo y con gafas. Para marcar la diferencia de estatus, el jefe fuma puros. La crítica social subyace en la mala relación de Anacleto con su jefe. Siempre le debe sueldos atrasados, y le hace encargos que a veces son misiones, pero también recados absurdos, como ir a comprar el periódico, traerle puros de su casa...

El propio Vázquez aparece en las historietas de Anacleto. Su papel es el de villano, bajo el nombre de El Malvado Vázquez, que quiere dominar el mundo de las formas más absurdas.

Un escenario frecuente es el desierto de Gobi; en segundo lugar, las misiones en montañas altísimas que al final están dotadas de ascensor. Un personaje habitual es el tiburón, que le persigue sin descanso para devorarlo cuando tiene que hacer alguna travesía a nado.

Vázquez introduce elementos del absurdo, rompiendo la cuarta pared entre el personaje y el lector. La inverosimilitud hace a Anacleto quebrantar la ley de la gravedad cuando cae por una ventana, haciendo uso de inauditos gadgets con un humor surrealista.

Vázquez empezó a trabajar para Bruguera en 1947 y, al cabo de dos años, crea su primer éxito, Las Hermanas Gilda. Cuando los dibujantes estrella dejan la editorial para fundar la revista Tío Vivo, él permanece en Bruguera, pero, debido al éxito y a sus continuos retrasos, dibujantes apócrifos se encargan a veces de sus páginas.

Se cuenta que Vázquez fue un mentiroso, dotado para saltarse las convenciones sociales. La leyenda de Vázquez creció tanto, que decidió sacarle partido creando la serie Los cuentos del tío Vázquez, donde se retrata a sí mismo explorando su faceta de moroso, y posteriormente se dibuja en series eróticas para la revista Makoki.

A finales de los años 70, ya fuera de Editorial Bruguera, Vázquez dibujaba para la revista El Papus bajo el seudónimo de Sappo. En 1982, Vázquez disocia el nombre de su agente para crear, en la revista Jauja, la serie Los casos de Ana y Cleto, luego también llamados Tita y Nic, en Garibolo (1986). En el fanzine erótico granadino Espuma nº 5 (1995), el propio autor anima a sus criaturas, las Hermanas Gilda y Anacleto, a practicar un trío. En la película El gran Vázquez (2010), Anacleto aparece en dibujos animados. En 2015, se estrenó la película Anacleto: Agente secreto, protagonizada por Imanol Arias y dirigida por Javier Ruiz Caldera.


Malaga Hoy


Dramatis Personae

¿Quién es el misterioso hombre que llega a este pueblo de los Estados Unidos? Solo Brian Azzarello y Juan Doe tienen la respuesta




JOSÉ LUIS VIDAL
04 Junio, 2019

En un buen relato es sumamente importante la construcción de unos personajes, protagonistas y secundarios, lo suficientemente atractivos para que el lector empatice con algunos, odie a otros, construyéndose así la estructura que conforma un buen argumento.

Brian Azzarello, guionista americano de intachable trayectoria, es un auténtico maestro a la hora de crear personajes. Tan solo os dejaré como ejemplo, para los que aún no os hayáis sumergido en su lectura, ese tour de force creativo que supuso la escritura de los cien números de los que se compone su Opus Noir, 100 Balas, donde moldeó la personalidad de un buen puñado de personajes.

Tenemos suerte, como lectores, de que el escritor haya formado parte del increíble staff del sello After Shock, del que venimos disfrutando en nuestro país desde hace algunos meses gracias a Planeta Cómic. En esta ocasión, junto al dibujante y portadista Juan Doe (curioso nombre, ¿verdad?) nos llevan a un pueblo de la Norteamérica profunda, esa que no sale en las imágenes que pretenden recrear el American Way of Life. Aquí vamos a encontrar que el crimen campa a sus anchas, manejado por un grupo de lo más violento, comandado por Felix Black.

Todos sus asuntos iban como la seda hasta que sucedieron dos hechos: el primero, la llegada de un extraño al lugar. Un tipo enorme, musculoso y al que todos giran la cabeza para mirar mejor, debido a que toda la superficie de su cuerpo está quemada.

Nadie sabe por qué está ahí, ni cuáles son sus intenciones, pero episodio a episodio vamos a ir conociéndolas, y su nexo con algunos de los lugareños.

Pero como os he comentado en la introducción, estos no son los únicos personajes interesantes de la trama. Por otro lado está el dedicado agente Downs, ayudante del sheriff que, al contrario que su superior, huele algo raro en la presencia del nuevo habitante del lugar y se dedicará a investigarlo de cerca, mientras lidia con su madre enferma.

Por otra parte está Snow, la rebelde hija de Black, una chica que se ha lanzado de cabeza a una existencia nihilista junto a su pandilla de amigos. Drogas, sexo, videojuegos, que la tienen sumergida en un pozo sin fondo del que parece no querer salir.

Otro tipo poco recomendable es el reverendo Jimmy, un tipo muy mediático que seguro que le votaría a Trump si existiera de verdad. Representa a esa América represora, amenazante, pro armas de fuego… Y lo peor es que tiene negocios pendientes con Felix Black.

Lo dicho, una serie de personajes, fichas de un peligroso juego de ajedrez en los que los secretos, el pasado, la violencia y el crimen tendrán un apartado muy destacado.

Todos ellos y ellas dibujados por Juan Doe, un artista de dilatada carrera que cumple a la perfección con su tarea, que es la de hacer que estos retratos nos resulten lo más creíbles posibles.

El misterio está servido, ahora nos toca a nosotros irlo desvelando, página a página.


Malaga Hoy


Sensualidad, amor y deseo


JAVIER FERNÁNDEZ
29 Mayo, 2019

'Sakura Gari: En busca de los cerezos en flor, 1'. Yuu Watase. ECC. 234 páginas. 9,95 euros.

La dibujante japonesa Yuu Watase, premio Shogakukan Manga en 1997 y conocida en nuestro país por el puñado de obras publicadas en su día por Glénat (entre ellas, Fushigi Yugi, Ayashi no Ceres y Alice 19th), o la adaptación animada de Fushigi Yugi, regresa a librerías siete años después de la mano de ECC. Y lo hace con un Yaoi, el primero de su larga producción, serializado originalmente entre 2007 y 2008 por la revista nipona Rinka. Esta elegante y sensual historia de amor entre hombres está ambientada en el Tokio de la era Taisho, en la década de 1920, y narra el encuentro entre el adolescente Tagami, deseoso de ingresar en la universidad imperial, y el joven noble Saiki Souma. Entre ellos, claro está, habrá más que palabras.



Malaga Hoy

Una elegante versión


JAVIER FERNÁNDEZ
29 Mayo, 2019

'Las vidas imaginarias de Schwob'. Laura Pérez Vernetti. Luces de Gálibo. 200 páginas. 28 euros.

Luces de Gálibo vuelve a apostar por Laura Pérez Vernetti, reciente ganadora del Gran Premio en el 36º Saló de Barcelona, y uno de los nombres propios de la historieta española de todos los tiempos. Tras encadenar una serie de adaptaciones gráficas de la poesía de figuras como Pessoa, Maiakovski o Rilke, Pérez Vernetti regresa a la "novela" gráfica con su elegantísima versión de Vidas imaginarias, de Marcel Schowb, que retoma, actualiza y supera algunos trabajos previos publicados en principios de los ochenta en las páginas de El Víbora. Digo versión, pero seguramente sea más apropiado el término que utiliza Felipe Hernández Cava en el certero prólogo que acompaña la edición: diálogo. Y es que Pérez Vernetti no se dedica simplemente a adaptar (ni aquí ni en ninguna de sus otras obras) el material literario, sino que conversa con él y lo hace propio.


Malaga Hoy


Monstruos modernos

JAVIER FERNÁNDEZ
29 Mayo, 2019


'Galería de engendros'. Tito Alberto, Raúlo Cáceres. Panini. 64 páginas. 19 euros.

Con Galería de engendros, el escritor Tito Alberto (Córdoba, 1970) y el dibujante Raúlo Cáceres (Córdoba, 1976) retoman la vieja tradición de los árboles de cromos, en su vertiente más grotesca (véase La pandilla basura), y nos regalan un artefacto que puede disfrutarse a distintos niveles. Por un lado, está el ejercicio nostálgico (que solo podría haberse mejorado si las estampas hubiesen venido aparte y en sobrecitos, para que nosotros mismos las pegásemos en los recuadros correspondientes); por otro, el deleite visual, con un Cáceres en plena forma, demostrando su inmensa capacidad para el diseño de personajes y la creación de atmósferas, con un alucinante uso de las tintas y un coloreado mucho más acertado que el que suele padecer en su aventura estadounidense; y, finalmente, una audacia literaria que apunta en dos direcciones: el humor (a veces cafre, a veces tierno, un poco en la onda de joyas como el Diccionario del diablo, de Ambrose Bierce) y la crítica social. No en vano, los retratos de Tito Alberto y Cáceres son imaginarios, pero también jocosa (o dolorosamente, según se mire) reales, y, mirados en el espejo del circo de nuestra propia sociedad, no dejan títere con cabeza. El libro de Panini, publicado en formato apaisado y con una maqueta que, insisto, recuerda acertadamente a la de un álbum de cromos, agrupa las 180 estampitas de que consta en diez apartados, a saber: monstruos, parásitos, extraterrestres, robots, animales extraños, personajes mitológicos, superhéroes, cosas raras, lugares insólitos y leyendas urbanas. El dúo cordobés había colaborado anteriormente en la escatológica Domina Rebus Sadomátrix, pero es aquí donde la sinergia entre la escritura inteligente de Tito Alberto y la estética espectacular de Cáceres se sintoniza del todo, encontrando una expresión que es el culmen de una forma de entender la historieta y la cultura en general, desarrollada, por ejemplo, en propuestas como la revista Killer Toons. En dos palabras, altamente recomendable.


Malaga Hoy


Tú y yo estaremos juntos

Un volumen recoge la serie completa de 'Solanin', de Inio Asano, un agridulce retrato generacional de la juventud japonesa que busca abrirse paso en una sociedad tradicional



JAVIER FERNÁNDEZ
29 Mayo, 2019

'Solanin'. Inio Asano. Norma Editorial. 464 páginas. 15,95 euros.


Serializado entre 2005 y 2006 en las páginas de la revista japonesa Weekly Young Sunday, Solanin es un manga escrito y dibujado por Inio Asano, autor de títulos tan interesantes como Nijigahara Holograph (2003-2005), El barrio de la luz (2004-2005), El fin del mundo y antes del amanecer (2008) o La chica a la orilla del mar (2009-2013). Seguramente, Solanin sea su obra más celebrada, como confirma el hecho de que fuese nominada en 2009 al premio Eisner a la mejor edición estadounidense de material extranjero o el que fuese adaptada a la gran pantalla en 2010 por el director Takahiro Miki.

El grueso volumen editado por Norma Editorial recoge la serie completa, un hermoso y agridulce retrato generacional de la juventud japonesa que busca abrirse paso en una sociedad tradicional, inelástica e inmersa en una perpetua crisis de valores. Los protagonistas principales, Meiko y Taneda, viven juntos en un piso de alquiler y se ganan la vida como pueden, una en una oficina, el otro como ilustrador de prensa. Ella dice ser consciente de no tener ningún talento especial, pero él sigue reuniéndose de vez en cuando con la banda que formó en la universidad y aún conserva la ilusión de triunfar con la música. La prosa de Asano captura la angustia postadolescente y nos hace partícipes de ella: "El cielo que se extiende ante mí en estos momentos... es estrecho, plomizo y pesado. En Tokio una está rodeada de monstruos. ¿Y si existen otros caminos para mí, caminos distintos? ¿Y si hay un montón de posibilidades dormidas en esta ciudad, esperando a que alguien las despierte? Escucho susurros oscuros que me instan a salir del carril establecido. Y a vivir en libertad", piensa Meiko, poco antes de tomar la decisión de abandonar un trabajo que no la hace feliz. También Taneda se lanzará a la aventura y tratará definitivamente de alcanzar sus sueños, comenzando por escribir su primera canción para la banda. "Aunque se burlen de nosotros", le dice Taneda a Meiko al principio del libro, "aunque el futuro se vea negro como la boca del lobo... aunque al final lleguemos al mismísimo abismo del fin del mundo... tú y yo estaremos juntos, Meiko".He dicho que los protagonistas son dos, aunque, en realidad, la verdadera protagonista de Solanin es Meiko, y su novio Taneda se suma a un conjunto de personajes articulados en torno a la joven, los amigos, el resto de integrantes de la banda, que la acompañan en su búsqueda de la identidad y de la construcción de un objetivo vital. Asano es un dibujante excepcional, de estilo realista, con una narrativa ágil y una rara habilidad para transmitir sentimientos, y aquí, ya maduro, se luce de principio a fin. La obra plantea preguntas que todos nos hacemos o nos hemos hecho en un momento u otro, y camina hacia un clímax emocional que difícilmente dejará indiferente al lector. Enérgica y sosegada, trágica y divertida a un tiempo, Solanin es una lectura absorbente, inspiradora y emocionante que confirma a Asano como uno de los mangakas más interesantes del panorama actual.




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