domingo, 9 de diciembre de 2018

Exposición "La Constitución en viñetas" del 40 aniversario de la Constitución



EXPOSICIÓN “LA CONSTITUCIÓN EN VIÑETAS” EN EL CONGRESO DE LOS DIPUTADOS


La exposición La Constitución en viñetas, organizada por la Asociación de Periodistas Europeos, la Fundación Diario Madrid y el Instituto Quevedo de las Artes del Humor (IQH) de la FGUA en el Congreso de los Diputados.

Dicha muestra, que cuenta también con el patrocinio de RENFE, se exhibirá en el Palacio del Congreso de los Diputados con motivo de las jornadas de puertas abiertas de 2018, antes de viajar a las sedes de distintos parlamentos autonómicos.

La Constitución en Viñetas muestra un recorrido sobre cómo han visto los humoristas gráficos la Constitución Española desde su redacción en 1978 hasta su 40 aniversario, y tiene como propósito acercar al ciudadano la Carta Magna desde el humor y la sátira.

La exposición se compone de 40 viñetas realizas por algunos de los más grandes de este género, véase: Toni Batllori, Cabañas, Caín, Chumy Chúmez, Dodot, El Perich, El Roto, Fer, Fontdevila, Forges, Gallego y Rey, Gin, Guillermo, Idigoras y Pachi, Kap, Kim, Krahn, Madrigal, Máximo, José Luis Martín, Miki y Duarte, Mingote, Martinmorales, Mauro Entrialgo, Mena, Nieto, Oroz, Peridis, Pinto y Chinto, Puebla, Raquel Gu, Ramón, Ricardo, Romeu, Sansón, Sir Cámara, Siro, Ulises, Vergara, y Zulet.






KIM (EL JUEVES) - 1978









KIM (EL JUEVES)

SIRO (EL IDEAL GALLEGO) - 1978





SIRO (EL IDEAL GALLEGO)

PERIDIS (EL PAÍS) - 1981





PERIDIS (EL PAÍS)

EL PERICH - 1986






EL PERICH

MÁXIMO (EL PAÍS)- 1993



MÁXIMO (EL PAÍS)

MINGOTE (ABC) - 1993


MINGOTE (ABC)

CHUMY CHÚMEZ (DIARIO 16) - 1999

CHUMMY CHÚMEZ (DIARIO 16)

FORGES (EL PAÍS) - 2002


FORGES (EL PAÍS)

KRAHN (LA VANGUARDIA) - 2002


KRAHN (LA VANGUARDIA)- 2002

MARTÍN MORALES (2002)



MARTÍN MORALES (2002)

MENA (2002)







MENA

JM NIETO (ABC) - 2006


JM NIETO (ABC)

MANEL FONTDEVILA (PÚBLICO)- 2008


MANEL FONTDEVILA


PINTO & CHINTO (LA VOZ DE GALICIA) - 2008








PINTO & CHINTO (LA VOZ DE GALICIA)

RAMÓN (EL DÍA DE CANARIAS) - 2011
RAMÓN


IDÍGORAS Y PACHI (EL MUNDO) - 2011



IDÍGORAS Y PACHI

KAP (LA VANGUARDIA) - 2014



KAP

EL ROTO - 2014





EL ROTO - 2014

VERGARA - 2018



VERGARA

ZULET - 2018



ZULET

 GALLEGO Y REY 2018



















































domingo, 2 de diciembre de 2018

Variaciones infinitas

En 'Batman: Yo soy Gotham' descubrimos la llegada de un misterioso dúo de personajes con poderes análogos a los de Superman que, claro está, no resultan ser lo que parecen


JAVIER FERNÁNDEZ
28 Noviembre, 2018



'Batman: Yo soy Gotham' VV.AA. ECC. 192 páginas. 19,5 euros.

Renacimiento fue el título del evento de DC Comics destinado a devolver al universo de Superman, Batman y Wonder Woman el legado perdido después de Flashpoint. Bajo este paraguas se reiniciaron (por enésima vez) las series de la compañía, y una de las principales incógnitas era conocer el nombre del equipo creativo que sería cargo de Batman, que, recuerden, venía de dos sonados tour de forcé consecutivos: la larguísima y muy original reinterpretación del Hombre Murciélago firmada por Grant Morrison, y el adictivo trabajo de Scott Snyder y Greg Capullo. El especial Batman: Rebirth apareció en junio de 2016 y contó con guion del propio Snyder y Tom King y con dibujos de Mikel Janin y, acto seguido, vio la luz el primer número de la nueva cabecera Batman, escrito por King y dibujado por David Finch, dos nombres que son garantía de éxito. El primero tiene en su currículum una ristra de tebeos de primer nivel: El sheriff de Babilonia, Omega Men, Míster Milagro, La Visión, y el segundo, muy conocido por su trabajo con Los Vengadores o La Patrulla-X, ya había dibujado a Batman con acierto, por ejemplo en el grueso número 700.

Batman: Yo soy Gotham reúne el citado especial y los primeros seis números de la serie de King y Finch (al que sustituye Iván Reis en el sexto capítulo), y además de conocer el nuevo statuo quo del personaje, sabemos aquí de la llegada de un misterioso dúo de personajes, Gotham y Gotham Girl, con poderes análogos a los de Superman que, claro está, no resultan ser lo que parecen. El nutrido apartado de extras se compone principalmente de portadas alternativas (de artistas como Jim Lee, Neal Adams, Lee Bermejo, Tony S. Daniel o Tim Sale, por nombrar los más vinculados a la franquicia), algunos diseños de personajes (incluyendo el del nuevo traje de Batman, obra de Greg Capullo) y algunos lápices de Finch.



Y ya que les hablo de Batman, y de las mil variaciones posibles sobre el personaje, aprovecho para recomendarles la reimpresión del tercer volumen de Batman: Black and White, la serie de tomos de historietas cortas en blanco y negro realizadas por una amplísima nómina de autores. En total, son cuatro tomos imprescindibles, que compilan material tanto de la serie homónima como de Batman: Gotham Knights, como es el caso de este tercero. Van aquí páginas de los números 17 a 49 de la citada cabecera, esto es, un total de 33 episodios, y basta echar un vistazo al apartado creativo para quedarse con la boca abierta: en el lado de los guionistas, nombres como Brian Azzarello, Mike W. Barr, Ed Brubaker, Geoff Johns, Joe Kelly, Don McGregor, Ann Nocenti o John Ostrander, entre muchos otros; y en el lado de los dibujantes (o autores completos), Chris Bachalo, John Bolton, Darwyn Cooke, Alan Davis, Mike Kaluta, Dean Motter, Sean Phillips, Whilce Portacio, Ryan Sook, Jill Thompson o Mike Wieringo. El libro se abre con portada de Mike Mignola y se cierra con una galería de bocetos y fotografías de la colección de estatuas del Caballero Oscuro basadas en Batman: Black and White.

Malaga Hoy


Un Errol Flynn a la italiana

'El Escorpión' (2000), obra de Stephen Desberg y Enrico Marini, es la historia de un espadachín del siglo XVIII cuya muerte es ordenada por un poderoso cardenal de Roma


GERARDO MACÍAS
28 Noviembre, 2018

'El Escorpión: La marca del diablo'. Guion: Stephen Desberg. Dibujos: Enrico Marini. Norma Editorial, 2005.

Fue en el año 2000 cuando Enrico Marini y Stephen Desberg realizaron un acercamiento al subgénero de capa y espada, publicando en la editorial Dargaud la serie El Escorpión.

La serie se desarrolla en Roma, hermosamente retratada por Marini, dotándola de un carácter propio, a veces siniestra y amenazadora, otras alegre y colorista, pero siempre bella, y convertida en una protagonista más de la historia. Desberg retrata a la perfección el telón de fondo histórico, con las luchas de poder del Vaticano, los pactos entre familias poderosas, etc. La acción transcurre en el siglo XVIII, en una época en la que corren por toda Europa vientos de enciclopedia y revolución. El Escorpión es un espadachín, un aventurero que, ejerciendo de arqueólogo, se gana la vida buscando tumbas de santos y desenterrando reliquias, que vende a la nobleza y al alto clero. Es un mujeriego impenitente, de gustos refinados, que se mueve por tabernas y palacios con la misma desenvoltura y que lleva una agitada existencia al lado de su compañero de correrías, el fiel Húsar, hasta que se ve envuelto en una conspiración que pondrá patas arriba su forma de vida y pondrá en solfa los cimientos de la Iglesia Católica.

De dicha conspiración forma parte el cardenal Trebaldi, que pondrá precio a la cabeza del El Escorpión, con la excusa de que la marca que lleva en su omóplato con forma del animal que le ha hecho merecedor de su sobrenombre, es en realidad la marca del Diablo.

Según avanza la trama, se relata el pasado del protagonista, que nació del semen del Papa (aunque no se dice cuál es de los ocho papas que hubo en el siglo XVIII, está dibujado con las facciones de Pío VI). Su madre fue acusada de usar magia para seducir al Papa y eso convierte al Escorpión en perseguido por el cardenal Trebaldi, que ansía el papado.

Acompaña al protagonista su leal Húsar, contrapunto humorístico, al que el guionista dota de personalidad propia, con detalles como su obsesión con tener una granja e incluso llegando a gozar de los placeres de la carne, aunque sea con mozas que rechaza su jefe.

El verdadero nombre del protagonista es Armando Catalano, en homenaje al nombre real actor italoamericano que usaba el nombre artístico de Guy Williams, estrella de la teleserie El Zorro (1957).

El guionista y el dibujante toman elementos del subgénero de capa y espada, como la representación gráfica del héroe: sus altas botas de cuero, su ajustado pantalón de montar, su blusón y su chaleco, nos recuerda a espadachines de los libros de Dumas, Salgari o Sabatini y a los grandes que los interpretaron en el cine: Douglas Fairbanks, Errol Flynn, Tyrone Power, Stewart Granger.

Los personajes femeninos de la trama son los mejor construidos: hermosas mujeres, sensuales, bellas, de armas tomar, modernas, peligrosas, independientes, saliendo solas de cualquier situación y utilizando cualquier tipo de armamento, incluida la seducción, cuando lo necesitan.

Stephen Desberg nace en Bruselas en 1954. Publica por primera vez en 1976 en la revista Tintín y dos años después lo hace de forma habitual en la revista Spirou, trabajando en diferentes títulos de la casa hasta centrarse en Billy The Cat dibujada por Colman. En 1996, realiza su primera colaboración con Enrico Marini en La estrella del desierto, ambientada en el Oeste Americano, obra premiada en el Salón de Angulema.

Enrico Marini, aunque de nacionalidad italiana, nace en Suiza en 1969, debutando como profesional en 1990 en la editorial Alpen Publisher con Les Dossiers d'Oliver Várese, serie de la que dibujo cuatro álbumes hasta 1993. Allí inicia su colaboración con Thierry Smolderen, guionista de su siguiente trabajo, Gipsy. Es Rapaces, con guiones de Dufaux, una serie de temática vampírica, la que le consagra definitivamente como dibujante estrella.



El Escorpión forma parte de la Ruta del Cómic, un camino a lo largo de paredes y edificios de Bruselas, donde se exhiben murales de gran tamaño de los personajes más populares del cómic francobelga, como Tintín, los Pitufos, Astérix, Lucky Luke, Gaston, Gil Pupila, etc. El proyecto, que comenzó en 1991, fue iniciado por las autoridades locales en colaboración con el Centro Belga del Cómic para celebrar la larga historia de Bélgica con los cómics.


Malaga Hoy

Viaje a través de la viñeta

'Máculas', el nuevo cómic de Jordi Pastor y Danide se publica bajo el sello de Spaceman Project, que está revolucionando el panorama nacional



JOSÉ LUIS VIDAL
28 Noviembre, 2018



Máculas, el nuevo cómic de Jordi Pastor y Danide, viene a refutar la buena salud creativa del tebeo patrio. Y lo hace con una propuesta que pienso, hubiera sido prácticamente imposible de publicar hace unos años, cuando la Historieta en nuestro país aún se medía según unos parámetros que por fin han quedado enterrados y no hay miedo por parte de los autores y, sobre todo, los editores, a la hora de explorar nuevos terrenos.

La "pareja" de autores lo consigue, y cómo. Con una larga trayectoria a sus espaldas, Jordi Pastor tiene ya un largo curriculum que lo ha llevado a publicar, como autor completo, guionista o dibujante en la principales editoriales de nuestro país (Ponent mon, Edicions de Ponent, Norma, La Cúpula…).

Danide, que se encarga en esta ocasión de la parte gráfica, es un ilustrador que también ha realizado múltiples obras, que han sido editadas en nuestro país y en Francia (Fagocitosis, Potlatch) además de participar en diversas antologías (Rubor, Tales of the end of the world…) y forma un dúo artístico con su hermano Raúl, como los Deamo Bros. (Serie B).

Pero, ahora que los conocemos un poquito mejor, toca hablar de Máculas, una obra que han conseguido publicar bajo el sello Spaceman Project, una editorial que está revolucionando el panorama nacional con su planteamiento, en el cual tanto la producción de la obra en sí (impresión, traducción, etc) como el sueldo de los autores se financia a través de un crowdfunding, consiguiendo así la cifra necesitada para que el equipo creativo pueda percibir una remuneración a la altura de su esfuerzo. En esta obra en particular, nos sumergimos, y nunca mejor dicho, en el mundo de los cómics, de la viñeta. Conoceremos, por una parte, a un personaje de ficción, Dott Spot, un tipo que vive obsesionado por obtener poderes, y para ello se ha convertido en concursante de Hermano Ojo, un reality donde varios cazarrecompensas obtendrán nuevas habilidades a medida que vayan apresando a villanos.

Pero las cosas no le van a resultar fáciles al muchacho, ya que además de su carácter apocado, el resto de personas que lo rodean (incluidos sus compañeros de piso) no se lo toman nada en serio, además del peligro que suponen, competidores como el expeditivo Gun Man Joe…

En paralelo a esta historia nos trasladamos a la "realidad", en la que a Scott De Meester, el guionista y dibujante de la serie protagonizada por Dott Spot le dan la peor de las noticias, y es que debido a las bajas ventas de ésta, va a ser cancelada. Desesperado, emprenderá un viaje lleno de sobresaltos y misterios junto a la colorista (por la que bebe los vientos) Mina Shepperd, en busca del creador del personaje.

Al mismo tiempo, en las páginas del comic-book, otro personaje, el profesor Gedanken tratará de explicar a los lectores que no existe una sola realidad, sino que hay un multiverso con infinitas versiones del nuestro (en este caso el "mundo" reflejado en los tebeos).

Iremos avanzando en la trama, en la que los hechos se van desarrollando con gran rapidez. Por un lado, el joven Dott Spot descubrirá que es la clave de un misterio, en el que están involucrados un viajero de otro mundo, una versión mucho más heroica de él, y una entidad extraña, una gran mancha de colores, mácula, que lo va a embarcar en un alucinante viaje a través de la historia de los cómics, con diversos guiños por parte de los autores, que van a recrear con gran talento las páginas protagonizadas por personajes de sobras conocidos y a los que e lector puede tratar de identificar en un juego de ¿Quién es quién?.

El destino que le espera a Scott es bastante oscuro, ya que tras recurrir a la ayuda del creador del personaje, el desquiciado Spinelli, regresará a su ciudad para ir al lugar donde todo empezó, La General, donde conocerán a alguien que parece tener las claves de lo que está ocurriendo.

Los autores nos llevan por este increíble periplo narrativo utilizando la metaficción, recurso en el que se utiliza el propio medio (en este caso, el cómic) y se le enfrenta a la realidad, creando un juego de autorrefencias (las hay tanto por los temas, las situaciones, como cantidad de guiños gráficos. Sirva como ejemplo la figura de IBÑ, que a todos nos va a recordar a cierto personaje, un auténtico clásico de las viñetas españolas) y los protagonistas, en ciertos momentos, se sienten "observados", por la mirada del lector.

Y si el guión de Jordi Pastor es de lo más original que he leído en los últimos tiempos, qué decir de la labor gráfica de Danide, que se marca un auténtico tour de force creativo, con un trazo potente, que va adaptándose a las diferentes historias que se narran en paralelo, pasando del color al blanco y negro, y de paso homenajeando a diversos autores del medio.

Una auténtica maravilla. Una obra ésta que reflexiona, de manera extremadamente amena, sobre este medio que todos los lectores amamos, el Cómic.


Malaga Hoy


sábado, 1 de diciembre de 2018

El inicio del personaje

JAVIER FERNÁNDEZ
28 Noviembre, 2018


'Wonder Woman: Juegos mentales'. George Pérez y otros. ECC. 320 páginas. 30,5 euros.

Con Juegos mentales, se completa la recuperación de la larga etapa de George Pérez al frente de la serie Wonder Woman. El tomo en cuestión contiene los números 46 a 57 (1990-91), que enlazan el recopilatorio La guerra de los dioses, ya publicado por ECC. Por entonces, Pérez se encargaba solo de los guiones, y el apartado gráfico quedó principalmente en manos de Jill Thompson, a la que acompañan aquí Colleen Doran, Cynthia Martin y Joe Phillips. A estas alturas, supongo que no quedará nadie que ignore la importancia y el alcance de la Wonder Woman de Pérez, en todo caso, no está de más recordar que este es el inicio de la era moderna del personaje, y que todo lo que se ha hecho después le debe algo en menor o mayor medida.


Malaga Hoy


Nieve en verano

JAVIER FERNÁNDEZ
28 Noviembre, 2018


'Una mujer en la era Shôwa'. Kazuo Kamimura, Ikki Kajiwari. ECC. 272 páginas. 18,95 euros.

El manga sigue siendo un universo inagotable para el lector occidental, y no hay año que no aparezca un talento desconocido que nos asombre o se recupere una figura histórica que nos deje ansiosos de enviar una nueva sonda a las profundidades del espacio nipón. De esto último, resulta reseñable el esfuerzo que está haciendo ECC por recuperar la obra de Kazuo Kamimura (Yokosuka, 1940-1986), maestro del mismísimo Jirô Taniguchi y dibujante de la conocida Lady Snowblood. Después de ofrecernos dos títulos tan jugosos como Historia de una geisha y el díptico El club del divorcio (ganadora del premio del patrimonio del Festival de Angoulême 2017), ha aparecido recientemente en librerías la hermosísima y terrible Una mujer de la era Shôwa, en la que Kamimura colaboró con el escritor Ikki Kajiwara.

Publicada por entregas en la revista Apache de Kodansha, en los números 7 a 23 de 1977 y 1 a 23 de 1978, esta joyita quedó inconclusa, pero contiene elementos argumentales más que suficientes para poder ser disfrutada como una novela gráfica en sí misma. El manga cuenta la historia de Shôko Takano, hija de un político contrario al sistema que, nada más comenzar, se suicida con un rito de seppuku, y de una bella geisha del barrio de Yanagibashi que es apaleada por la policía y muere en los bombardeos de Tokio de 1945. La niña comienza entonces su vida en la calle, enfrentándose a diario a la crueldad, la violencia y el desprecio de los personajes inmundos que pueblan la posguerra japonesa. Putas que se ajustician entre ellas, soldados estadounidenses que abusan de menores de edad, profesores y compañeras maltratadores en el reformatorio, esta es la fauna que retratan Kajiwara y Kamimura y que acaban convirtiendo a Shôko en una auténtica fiera, carente casi de emociones y maestra en el arte del lanzamiento de cuchillo. Pero más allá del horror, Una mujer en la era Shôwa es un canto a la vida y a la supervivencia, narrado con la ternura y la elegancia de un maestro de la narración gráfica. Un tebeo emocionante y excepcional.

Malaga Hoy

La Era del Homo Superior

Dos obras, una clásica y otra totalmente novedosa, que retratan las primeras andanzas de ese grupo de mutantes conocidos como La Patrulla X


JOSÉ LUIS VIDAL
26 Noviembre, 2018

Mutantes, seres con extraordinarios poderes. Temidos y perseguidos aquellos que los odian. Desde su nacimiento, el grupo formado por el profesor Charles Xavier no solo se ha enfrentado a temibles oponentes con capacidades sobrehumanas, sino que sus peores enemigos han sido esos que han hecho uso de la fobia mutante para tratar de borrarlos de la faz del planeta.



No recuerdo la primera vez que tuve un tebeo (probablemente uno de aquellos tomitos Vértice con los que nos criamos los que ya de pequeños leíamos cómics) de La Patrulla X en mis manos, pero enseguida empaticé con Cíclope, La Bestia, el Hombre de Hielo, El Ángel y La Chica Maravillosa, Jean Grey. No había número en los que no se vieran atacados por Magneto y sus peligrosos acólitos, con el rimbombante nombre de La Hermandad de Mutantes Diabólicos (¡daba miedo solo de escucharlo!).

Pues bien, para esos completistas, los coleccionistas o, simplemente los que amamos esas ya lejanas aventuras, Panini acaba de publicar dos obras imprescindibles: la primera de ellas es el segundo volumen dedicado a recopilar la colección original de The X-Men, creada, cómo no, por Stan Lee y Jack Kirby, que ya en el anterior tomo pasaron la antorcha creativa a otro grande de las viñetas marvelitas, el guionista Roy Thomas que, junto al dibujante Werner Roth, siguió trazando las aventuras del grupo que, como continuó siendo costumbre, no iba a tener ni un solo segundo de respiro.

Entre clase y clase, y sesión en la Sala del Peligro, Scott, Jean, Warren, Hank, Bobby y Charles se las van a ver, número a número, con una auténtica legión de coloridos malos malosos y con temibles planes de dominación mundial o simple destrucción (así son los villanos, ¿qué le vamos a hacer?).



Bajo el ominoso título ¿Quién desafía a los Semi-Hombres?, el grupo se va a ver las caras (agarraos, que viene curvas) con el Amo de las Marionetas, Banshee (sí, al principio del todo era malvado), el Ogro, el Superadaptoide, el Brujo, el Hombre de Cobalto, Juggernaut, los Santos del Diablo (¡), Paria, Tyrannus, el Topo, Mekano, la misteriosa organización Factor Tres (con los que colaboran la Mole, Unus El Intocable, Mente Maestra y el Desvanecedor), Frankenstein, Grotesco, Magneto (hombre, él no podía faltar), Cuer
vo Rojo, Maha Yogi, Cómputo, Semi-Hombres, Mesmero, Erik el Rojo y Blastaar… Y seguro que me dejo alguno por el camino.

Con nombres así, cómo no íbamos a engancharnos a sus aventuras, en las que conoceremos la verdadera identidad del brutote que se oculta tras el casco de Juggernaut, o el papel que juega la joven llamada Lorna Dane en el futuro del grupo, por no hablar del terrible plan de Factor Tres, una misteriosa organización…

Ah, por cierto, en este tomo, además de Roth, entre otros, podremos disfrutar de las páginas de Jim Steranko y un jovencito Barry Smith… Igual os suenan de algo.

En fin, aventuras y diversión en una serie clásica por méritos propios.




Y de ahí saltamos, sin abandonar el tema, a la otra novedad. Se trata de X-Men Grand Design, y en ella, su autor Ed Piskor, que se ha criado entre las viñetas de los tebeos de superhéroes, se convierte en meticuloso archivista de la historia de La Patrulla X original, y lo hace de una manera única, utilizando una narración lineal que nos lleva al principio de los tiempos y constata que los mutantes nos son producto de la Era Atómica, sino que siempre han existido.

El encargado de registrarlo todo es Uatu, el Vigilante, que desde su privilegiada visión va a partir del nacimiento de Charles Xavier y Magnus, las dos caras de la misma moneda mutante. Uno siempre abogará por la paz y el entendimiento entre el homo sapiens y el homo superior, y el otro más bien todo lo contrario, ya que ha sufrido en sus carnes el odio más descarnado.

Piskor, que proviene del mundo del comic underground, y comenzó a ser conocido por ilustrar la experiencia cinematográfica de uno de los grandes del tebeo independiente norteamericano, Harvey Pekar, en American Splendor: Our Movie Year y con el que volvería a trabajar en más ocasiones (Macedonia, The Beats: A graphic story).

Creador de Hip Hop Family Tree, en el que repasaba exhaustivamente la historia de este género musical, utiliza los mismos recursos narrativos y colocar en orden toda la información y hechos acaecidos en la ya larga historia de los mutantes.

Visualmente, Ed Piskor se confiesa fan irredento de Robert Crumb, por lo que no esperéis ver aquí poses superheroicas. El autor tira de un estilo gráfico que proviene del underground, en unas páginas amarillentas que rememoran a aquellas baratas con papel de baja calidad.





Y lo hace con un formato gigante, convirtiendo a su obra en un 'libro objeto', una obra artística tanto por el contenido como por el continente. Vuelves a leer la historia que ya conoces, pero de una forma totalmente diferente, he ahí su acierto. Como complemento a esta primera parte, el número 1 original de X-Men, coloreado por el propio Piskor, junto a la prueba irrefutable de que aquel jovencito Eddie era un friki de los tebeos, como pueden atestiguar una buena cantidad de páginas dibujadas por el chaval. ¿Os gustan los mutantes? ¡Pues no os lo penséis más y corred a la librería más cercana!

Malaga Hoy


jueves, 22 de noviembre de 2018

Antes de la tormenta


La obra maestra de Jason Lutes, 'Berlín, 3. Ciudad de luz', ganadora de cinco premios Eisner, avisa de cómo una sociedad liberal puede acabar abrazando el fascismo




JAVIER FERNÁNDEZ
21 Noviembre, 2018





'Berlín, 3. Ciudad de luz'. Jason Lutes. Astiberri. 176 páginas. 22 euros.

Veintidós años y veintidós capítulos después, la trilogía de Berlín llega a su conclusión con Ciudad de luz, continuación de Ciudad de piedras y Ciudad de humo. Elegida en 2005 como una de las mejores novelas gráficas de todos los tiempos por la revista Time, ganadora de cinco premios Eisner, dos Ignatz y un Harvey, la obra maestra de Jason Lutes retrata la vida de un conjunto de personajes en el Berlín anterior a la Segunda Guerra Mundial, y sirve como aviso de cómo una sociedad liberal puede acabar abrazando el fascismo. Con un estilo gráfico sereno y ordenado, de narrativa limpia, Lutes se aleja de los hitos históricos (a los que dedica solo algún plano suelto, alguna pincelada) y se recrea en las pasiones, las esperanzas, las frustraciones y los fracasos de un periodista desencantado, una aspirante a artista, una mujer que se disfraza de hombre, una niña que defiende la revolución comunista, una familia de judíos; máscaras olvidadas por la historia con las que es fácil identificarse. Y como protagonista absoluta, como deja claro el inicio y el final de Ciudad de luz, la propia Berlín, la urbe que asiste impertérrita al teatro humano y lo devora todo. Poco puedo añadir sobre Berlín que no se sepa, solo me sumo a los que consideran esta larguísima novela gráfica una de las experiencias más gratificantes del medio en sus últimas décadas.





Repasando otras obras norteamericanas del catálogo de Astiberri, les recomiendo la lectura de Un tipo duro, del siempre sobresaliente Jeff Lemire. El canadiense ha demostrado una solvencia inusitada dentro y fuera del tebeo independiente, pues sus trabajos comerciales resultan tan apreciables como los, digamos, más personales, aunque reconozco que son estos últimos los que me hacen considerarlo uno de los nombres imprescindibles del panorama actual (si aún no han leído Black Hammer, no sé qué esperan para hacerlo). En esta onda se enmarca Un tipo duro, la historia de un antiguo jugador de hockey que malvive en una remota comunidad del norte, bebiendo sin parar y desahogando su rabia a base de puñetazos. Hasta allí llega la hermana del protagonista, escapando del maltrato al que le somete su novio, y los dos hermanos se refugian en una casucha aislada en medio del bosque. Secretos familiares y personales, tensiones no resueltas, violencia contenida, la amenaza de la autodestrucción son algunos de los elementos de este ejemplo del mejor Lemire.





Por último, les recomiendo que se acerquen a La joven Frances, novela gráfica de debut del también canadiense Hartley Lin (que ya había ganado diversos premios por su serie de comic-books Pope Hats). Frances es una asistente jurídica cuya mejor amiga decide trasladarse de costa para trabajar en una serie de televisión, lo que le llevará a replantearse su vida monótona. El grafismo de Lin sigue la estela de otros paisanos (qué se yo, Chester Brown, Seth) y su poética tiene también ese poso intimista y el talento para observar lo cotidiano que se opone, gracias a dios, a la tendencia dominante allende los mares.


Malaga Hoy

Secretos desvelados

JAVIER FERNÁNDEZ
21 Noviembre, 2018







'El hombre garabateado'. Serge Lehman, Frederik Peeters. Astiberri. 328 páginas. 26 euros.

El suizo Frederik Peeters, uno de los nombres propios de la historieta europea reciente, regresa a escena con El hombre garabateado. Se trata de un apasionante thriller fantástico escrito por Serge Lehman, protagonizado por tres mujeres: Betty, su madre Maud y su hija Clara, tres personajes que parecen vivos a ojos del lector. La vieja Maud es una escritora de setenta y cinco años a la que un ictus acaba llevando al hospital, lo que acaba desvelando una extraña trama de asesinatos que se remonta a los tiempos de la Segunda Guerra Mundial. Su nieta Clara es la que encuentra el cuerpo de Maud, al mismo tiempo que un hombre enmascarado se cuela en la casa y la pone patas arriba en busca de un paquete que, supuestamente, debía darle la vieja. Cubierto de alas, ataviado con un sombrero, el hombre tiene algo de monstruoso y podría ser el autor de dichos asesinatos, pero eso significaría que tiene ¿cuántos?, ¿cien años? Digo que son tres protagonistas, pero la trama recae sobre todo sobre Betty, que es la que inicia la investigación sobre la misteriosa relación que existe entre su madre, los sueños de su hija, los suyos propios, y la inquietante criatura alada. Ritos paganos, leyendas ancestrales y relaciones humanas se conjugan en un tebeo hipnótico, de agobiante atmósfera, agraciado por la línea y el storytelling vertiginoso de Peeters.


Otro álbum de Astiberri que me ha mantenido pegado a la silla es El vals del gulag, escrito por Denis Lapière y dibujado con Rubén Pellejero. Esta bellísima historia de amor nos conduce a los sinsentidos de la Rusia estalinista de los años 40 y 50. Tras una denuncia anónima, Víktor Kolomeytsev es detenido y deportado a Siberia, y no regresa cuando millares de prisioneros son indultados y regresan a sus hogares. Kalia, mujer de Kolomeytsev y auténtica heroína del libro, viaja a Siberia en busca de su marido y descubre el horror de la vida en el gulag. Terrible como es la historia, Pellejero se las arregla para convertirla en una experiencia muy hermosa, que se devora de principio a fin.


Malaga Hoy


El machismo en Japón


JAVIER FERNÁNDEZ
21 Noviembre, 2018





'Obscenidad'. Rokudenashiko. Astiberri. 184 págs. 16 euros.

Obscenidad, compuesto fundamentalmente de historieta, pero también de textos y fotografías, nos enfrenta al problema del machismo en Japón. Su autora, la dibujante y escultora Rokudenashiko (nombre artístico de Megumi Igarashi y cuyo significado es "inútil" o "incapaz"), fue encarcelada en 2014 por infringir la ley japonesa relativa a la obscenidad al realizar una impresión 3D de su vulva y confeccionar un kayak con esa forma. Conviene tener en cuenta que, en el país nipón, la representación del sexo femenino es un tabú, en tanto existe un festival anual que celebra y venera el pene. El tribunal del distrito de Tokio terminó por declararla no culpable, dictaminando que la figura hecha de colores, piel falsa y purpurina puede considerarse arte pop, pero la herida sigue abierta y obras valientes como esta no dejan, por fortuna, de recordárnoslo.


Malaga Hoy

Fantasía, terror y humor


JAVIER FERNÁNDEZ
21 Noviembre, 2018




'Rumble, 2. Una pena que es locura'. John Arcudi, James Harren. Astiberri. 160 págs. 17 euros.

John Arcudi, guionista de AIDP, y James Harren, dibujante de Conan el bárbaro y la propia AIDP, unen esfuerzos en Rumble, una estupenda serie del catálogo de Image comenzada en 2014, vuelta de tuerca a los géneros de fantasía y terror. Su protagonista es un espantapájaros y dios guerrero que emprendió una guerra hace diez mil años contra monstruos y titanes y que tendrá que redefinir su concepción del bien y del mal cuando despierte en una ciudad estadounidense contemporánea. Acción y humor se dan cita en un tebeo adictivo, del cual se han publicado ya dos tomos recopilatorios: El color de la oscuridad y Una pena que es locura, el primero con los números 1 a 5 y el segundo con los 6 a 10, junto con copioso material extra.




Malaga Hoy

El fofisano

Las historias de 'Gordito Relleno' de José Peñarroya se publicaron en la revista 'Pulgarcito' y tienen como protagonista a un personaje inocentón, pacífico, solterón y sin oficio



GERARDO MACÍAS
21 Noviembre, 2018



'Clásicos del humor: Gordito relleno'. Guión y dibujos: José Peñarroya. RBA Coleccionables, 2009.

El término fofisano se ha puesto de moda en el siglo XXI para describir a un hombre que, aunque hace ejercicio de vez en cuando, no se obsesiona con esculpir sus músculos en el gimnasio, sino más bien al contrario: lleva su barriga con orgullo.

Pero el año 1948, el historietista español José Peñarroya creó en la revista Pulgarcito una serie protagonizada por un personaje fofisano. Se trata de Gordito Relleno.

El protagonista de la serie es sano en un doble sentido. Por un lado, el significado que le otorga la palabra fofisano; por otro lado, el significado que tiene la palabra sano en la sexta acepción reconocida por la Real Academia Española: "sincero, de buena intención".

Pacífico, panzudo y luciendo frecuentemente un bombín, Gordito Relleno está soltero y parece carecer de oficio fijo. Sus buenas intenciones terminan siempre en catástrofes. Inocente hasta decir basta, es víctima frecuente de timos y estafas de todo tipo por parte de desalmados.

Durante una breve temporada, en el año 1950, Gordito Relleno comparte sus historietas con otra creación de Peñarroya, Don Berrinche, antítesis de Gordito, personaje que se esfuerza a conciencia por hacerle la vida imposible, aunque es Don Berrinche quien suele salir malparado.

La popularidad de Gordito Relleno entre los jóvenes hizo que los responsables de chicles Dunkin lo seleccionaran para ser obsequiado con sus productos. Así se hizo en los 60 con muchos personajes de los tebeos de Editorial Bruguera. Su altura es de tres centímetros.

En una subtrama de la historieta Cachabolik Blues Rock (1988) de SuperLópez, el historietista Jan presenta a Martha, un personaje secundario con inclinaciones artísticas frustradas, ya que en vez de pintar lo que ella querría tiene que hacer dibujos de Gordito Relleno, Mortadelo, el pato Donald, Heidi o Mickey Mouse por motivos comerciales. El propio Jan tuvo que dibujar durante muchos años troquelados de estos personajes para sobrevivir. En la página 14 de este mismo mismo álbum, realiza un cameo el propio Gordito Relleno, escuchando música de Mozart.

Sergio Sanchez Morán y José Luis Ágreda diseccionan el mundo de los anuncios de televisión de una manera muy divertida en la revista El Jueves nº 1.802, de noviembre del año 2011, donde aparece Gordito Relleno en la historieta dedicada a los anuncios navideños.

Sin tener nada que ver con el historietista José Peñarroya ni con los cómics, la escritora Fina Casalderrey y el ilustrador Xan López Domínguez narran en la novela Gordito Relleno, publicada en el año 2009, la historia de un niño con sobrepeso y de cómo un hecho ocurrido en el campamento le hace cambiar de hábitos. Temas como la orfandad, la obesidad, el miedo, la soledad, la amistad y la relación padre-hijo se dan cita en este libro. Un niño en el campamento decide gastar una broma con la luz de la pantalla de su teléfono móvil por la noche. Zoel se asusta y sufre un accidente que le hará estar varios días hospitalizado. En la habitación del hospital es donde Zoel comienza a escribir sus memorias.

José Peñarroya (Castellón, 1910-Barcelona, 1975) fue un historietista español de la Escuela Bruguera. Fue portadista de muchas publicaciones de la casa, hasta bien entrados los años 60. Se le considera como uno de los cinco grandes pilares de la editorial en los años 50, junto a Guillermo Cifré, Carlos Conti, José Escobar y Eugenio Giner.

La familia de José Peñarroya se trasladó a Barcelona cuando él contaba solamente con dos años de edad; allí fue donde vivió el resto de su vida. En el año 1942, se ofreció para trabajar en los Estudios Chamartín de dibujos animados, donde conoció a otros dibujantes con los que pasó a trabajar en 1947 para Bruguera, iniciando así la edad dorada de la editorial.

En 1957, José Peñarroya se independizó, junto a otros cuatro importantes autores de Editorial Bruguera, formando la empresa DER junto a Josep María Freixa, dueño de la agencia y editorial Crisol, para crear la revista Tío Vivo.

Durante la siguiente década trabajó en varias revistas de Bruguera: El Campeón, Pulgarcito, El DDT, Ven y Ven. Las series más populares de José Peñarroya fueron Don Pío, Gordito Relleno, Pepe el Hincha, Pitagorín y Don Berrinche.



Malaga Hoy

El mal que reside

'Resident Evil: Marhawa Desire' (2012), de Naoki Serizawa y Capcom, es un manga que se sitúa entre la quinta y la sexta entrega de la conocida saga de videojuegos


GERARDO MACÍAS
14 Noviembre, 2018



'Resident Evil: Marhawa Desire'. Guion: Capcom. Dibujos: Naoki Serizawa. Planeta Cómic, 2015.

En el año 1996 nació en Japón la saga de videojuegos titulada Biohazard, que fue rebautizada en Estados Unidos y Europa como Resident Evil (que en inglés significa el mal que reside). El gran éxito propició que a partir de los videojuegos se desarrollase una franquicia de medios, entre los que se incluyen novelas, películas, figuras de acción, guías de estrategia, etc...

Desarrollados por Capcom y creados por Shinji Mikami la mayoría, se han vendido más de 60 millones de copias de los videojuegos en todo el mundo. La trama siempre gira en torno al mismo conflicto: la amenaza bioterrorista. Un peligroso virus se ha propagado por error o intencionalmente por la Corporación Umbrella, este al infectar a los humanos, los transforma en seres monstruosos.

Resident Evil, como no podía ser de otra manera, también originó cómics. En este caso, cómics japoneses, o sea manga. En 2012 se publicó en Japón el tercer manga de la saga, una serie titulada Resident Evil Marhawa Desire, que vio la luz en la revista Weekly Shönen Champion, de la editorial Akita Shoten. Con dibujos de Naoki Serizawa, este título sirve de precuela al videojuego Resident Evil 6. Dicho manga finalizó el año 2013 y consta de un total de cinco tomos recopilatorios.

Marhawa Desire se sitúa en Singapur durante la investigación de la B. S .A. A. (Bioterrorism Security Assessment Alliance, o Alianza de Seguridad contra el Bioterrorismo) de un brote viral en una prestigiosa escuela, la Academia Marhawa. Este cómic marca el debut de Piers Nivans, que aparece en Resident Evil 6 como nuevo socio de Chris Redfield.

Una estudiante ha aparecido infectada, y todo lo relacionado con dichos incidentes fue silenciado por la directora, la Madre Gracia, que no dice nada a sus estudiantes para no desprestigiar la academia. La Madre Gracia es una monja de rostro casi inexpresivo, a la que el honor le preocupa más que la misma situación. La Madre Gracia contacta con el Profesor Doug Wright, un experto en Genética, para que investigue, y éste lleva consigo a su sobrino Ricky Tozawa, adolescente orientado al humor y al flirteo con las alumnas. La Madre Gracia no quiere que la B. S .A. A. intervenga. A pesar de eso, Doug intenta contactar con Chris Redfield, pero no lo logra.

La B. S .A. A. no tiene conocimiento sobre lo que pasa en la academia. Chris Redfield intenta contactar con Doug Wright, y gracias a las indagaciones de Merah Biji y Piers Nivans descubre que está en la Academia Marhawa. Como la academia está aislada, la única forma de contactar con él es yendo. Sin embargo, al llegar se encuentran con un brote viral y que la academia ya ha caído ante la horda de estudiantes convertidos en zombis, entre los cuales también está el Profesor Doug. Allí, Chris logra encontrar a Ricky, quien tuvo que matar al zombi del profesor, en cuya cama hay una carta de la Madre Gracia en la que ésta informa de la existencia de un helicóptero destinado para usos de emergencia.

Chris se enfrenta a Nanan, una alumna convertida en arma biológica de tipo orgánico. Los tentáculos de Nanan y su gas virulento ponen a Chris en jaque. Además, en medio de tan cruento enfrentamiento hace su aparición la causante de la pandemia en la escuela: la mujer de la capucha. La Academia es un infierno y sólo quedan cuatro supervivientes: Ricky, Chris, Piers y Merah, que intentan llegar al helicóptero descrito en la carta de la Madre Gracia. Ricky y Chris luchan contra Nanan mientras esperan que Piers y Merah acudan en su ayuda. Mientras tanto, la mujer de la capucha se interpondrá en el camino de Ricky, que intenta escapar.

Como suele ser usual en los juegos de la saga de Resident Evil, el final de esta historia se centra en la desesperación de los protagonistas por tratar de sobrevivir a situaciones imposibles. Destaca el combate contra estas armas biológicas, dejando un poco en un segundo plano a los zombies, aunque son el detonante de un conflicto de intereses. El papel de los infectados es clave, pero se trata como una enfermedad más que como una situación insostenible. No obstante, la presencia de otras criaturas más feroces tiene lugar en las fugaces escenas de acción en las que participan Chris Redfield y su equipo de manera paralela.


Malaga Hoy

domingo, 18 de noviembre de 2018

Renacimiento de un género

JAVIER FERNÁNDEZ
07 Noviembre, 2018




'Astro City: Cambios'. Kurt Busiek, Brent Anderson y otros. ECC. 136 págs. 15,95 euros.

Astro City: Cambios reúne los números 42 a 46 (2017) de la famosa serie creada por Kurt Busiek y Brent Anderson en 1995, un título fundamental del moderno cómic de superhéroes, pieza clave del renacimiento del género después de los ejercicios deconstructivos de los diez años anteriores a su debut. Tras pasar por diversas editoriales, Astro City ha acabado recalando en el sello Vertigo, donde sigue demostrando un altísimo nivel. Siempre con Busiek en las tareas literarias, el presente tomo cuenta con el sólido Anderson en tareas artísticas, arropado desde siempre por las portadas de Alex Ross, aunque se suman también dos dibujantes invitados: Matthew Clark y otro de esos clásicos que son garantía de calidad, Rick Leonardi.



Malaga Hoy


sábado, 17 de noviembre de 2018

Un desafío artístico

JAVIER FERNÁNDEZ
07 Noviembre, 2018


'El desafío de Kamandi, 2'. VVAA. ECC. 192 págs. 17,50 euros.

El proyecto colectivo El desafío de Kamandi concluye con este segundo volumen editado por ECC. Concebido como un homenaje a la improvisación y la riqueza conceptual del mundo apocalíptico creado por Jack Kirby (una visión del futuro del universo DC protagonizada por Kamandi, el último chico de la Tierra), el presente tour de forcé ha contado con algunas de las firmas más interesantes del panorama comercial estadounidense. El tomo dos recopila los números 7 a 12 de The Kamandi Challenge (2017-18), y por aquí asoman autores como Tom King, Gail Simone, Steve Rude, Kevin Eastman, Walter Simonson, Ryan Sook o José Luis García-López. Según las reglas del juego, cada nuevo equipo creativo debe continuar la historia en el punto dejado por el anterior, así que la serie es un auténtico desafío artístico, en el que prima la sorpresa y la variedad estilística.


Malaga Hoy



El cubano que no regresó del frío por Paco Roca

















El Pais Semanal Nº 2.058. Domingo 6 de marzo de 2016

jueves, 15 de noviembre de 2018

Balada en el Oeste

El nuevo volumen dedicado a Blueberry recoge tres títulos de plena madurez del mejor wéstern de la historia del cómic, que comenzó su andadura en 1963 en 'Pilote'



JAVIER FERNÁNDEZ
14 Noviembre, 2018





'Blueberry. Integral, 5'. Jean-Michel Charlier, Jean Giraud. Norma. 216 páginas. 34 euros.


Norma Editorial nos tiene acostumbrados a publicar auténticos regalos, pero pocos se pueden comparar a la edición integral de Blueberry, el mejor wéstern de la historia del cómic. Los gruesos tomos de Norma no solo ofrecen los álbumes escritos por Jean-Michel Charlier y dibujados por Jean Giraud (nombre propio de Moebius), con los colores originales, rotulación, traducciones y calidad de reproducción a la altura de la obra, sino que están cargados de material extra, de modo que se convierten en compra obligada tanto para los que desconocen la serie como para los que la atesoramos en anteriores ediciones.

Este quinto integral contiene tres títulos de plena madurez de El teniente Blueberry: Chihuahua Pearl (1973), El hombre que valía 500.000 $ (1973) y Balada por un ataúd (1974), situados en la mitad del serial que comenzó andadura en 1963 en la cabecera Pilote. Tal como se explica en el prólogo que abre el tomo: "Tras el increíble díptico formado por La mina del alemán perdido y El fantasma de las balas de oro, Jean-Michel Charlier le ofrece a Jean Giraud una sinopsis de la historia del tesoro de los confederados. Tras un primer momento de duda (dos historias seguidas sobre un tesoro quizá resultaran excesivas), el ilustrador acepta y los dos compadres se lanzan a la aventura que se convertirá en una de las cumbres narrativas y gráficas de la serie y del cómic...".

Todo en El teniente Blueberry es sobresaliente, los argumentos, los personajes, la ambientación, los diálogos de Charlier, la línea orgánica de Giraud, pero si hay algo realmente excepcional y que sostiene el inagotable interés de los lectores por la serie es la hondura del propio protagonista. El cómic, como la literatura popular o el cine, está lleno de personajes emblemáticos, y pocas cosas resultan tan difíciles como aportar un nuevo icono al imaginario común, en este caso hablamos de "un personaje inconformista, militar indisciplinado, peleón y cabezota. Se aleja mucho del ideal del wéstern riguroso y limpio. Y su faceta de chico malo se ha acentuado a lo largo de los volúmenes". Hay en el presente arco argumental otro personaje de una pieza, Chihuahua Pearl, "una mujer, que es además una mujer de armas tomar. (...) Es la tercera que tiene un papel importante en la serie", después de Miss Muriel y Miss Marsh, "pero es la única que aparece en igualdad con los hombres. No solamente se enfrenta a ellos sino que lleva los pantalones, literalmente. Cierto es que se trata de alguien manipulador y egoísta, una mujer fatal para Blueberry. Pero los dos autores la idean como una mujer fuerte y le otorgan una personalidad cuya psicología se explica con razones más complejas que el simple gusto por el triunfo". Una y otro son dos de los muchos atractivos que encontrarán en esta trilogía de álbumes, pero es que hay tantos que no caben en unas pocas líneas. Recomendar El teniente Blueberry es tarea fácil, les aseguro que no encontrarán nada mejor en las librerías, en todo caso igual de bueno. Y este quinto integral es canela fina.


Malaga Hoy


Bichos y virus

JAVIER FERNÁNDEZ
14 Noviembre, 2018





'Bug, 1'. Enki Bilal. Norma. 88 páginas. 21 euros.

Para los lectores que crecimos leyendo historietas en la década de 1980, Enki Bilal es algo así como un nombre mítico. El dibujante, guionista y director de cine yugoeslavo afincado en Francia nos tenía fascinado con su particular forma de abordar la ciencia ficción y la fantasía en obras como El crucero de los olvidados (1975), El navío de piedra (1976) o La ciudad que nunca existió (1977), o más orientadas a lo social como Las falanges del orden negro (1979) o Partida de caza (1983), todas con guion de Pierre Christin. Entre estos extremos, Bilal había colaborado también con figuras como Jean-Pierre Dionnet y hasta se había atrevido a firmar títulos en solitario, como el sobresaliente La feria de los inmortales (1980). Pero fue en 1986 cuando nos dejó boquiabiertos con uno de los mejores álbumes de la década, La mujer trampa, que, en su día, fue algo así como el sumun del tebeo de autor de ciencia ficción. Con aquella historieta distópica, oblicua, de densa atmósfera, complejos personajes y extraños giros argumentales (especie de continuación de La feria de los inmortales y eslabón central de lo que se conoce como la Trilogía Nikopol), Bilal se convirtió en la avanzadilla del cómic franco belga, y, en cierto sentido, significó una cumbre que rara vez se ha vuelto a superar. (A un nivel puramente estético, me permito recomendar aquí, a los que no lo conozcan, el libro ilustrado Fuera de juego, con textos de Patrick Cauvin, en el que Bilal llega a ser más Bilal que nunca.)

Desde entonces, se han publicado otras muchas obras del dibujante, aunque cada vez más espaciadas y un poco menos firmes, seguramente por sus pinitos en el cine entre 1989 y 2004. Y así, tras una larga ausencia, llega ahora a librerías Bug, la nueva serie de Bilal, con un argumento realmente idiosincrático (la doble amenaza en el futuro de bichos y virus informáticos) y la estética siempre envolvente del mejor Bilal. La oportunidad perfecta para renovar los votos con uno de los artistas más apreciados que ha dado el medio.


Malaga Hoy


Relevo en la producción

JAVIER FERNÁNDEZ
14 Noviembre, 2018




'Los Pitufos. Integral 4'. Peyo y otros. Norma. 240 págs. 32 euros.

La reedición integral de Los pitufos alcanza su cuarto volumen, que recopila los álbumes El extraño despertar del pitufo perezoso, El pitufo financiero, El pitufador de joyas, Doctor pitufo y El pitufo salvaje, el primero de ellos publicado allá por 1991. Como explica Antoni Guiral en el completísimo prólogo que acompaña a las historietas (no me canso de alabar la capacidad de Guiral para informar a los lectores de todos los detalles que rodean a la edición de cada una de estas historietas), asistimos aquí al inevitable relevo en la producción de Los pitufos: Peyo, que ya había dado el paso a la esfera empresarial (como se explica en el anterior integral), firma sus últimas páginas y deja la serie en manos de otros colaboradores que mantendrán alto el nivel de calidad. Se trata del guionista Thierry Culliford (hijo de Peyo) y el dibujante Alain Maury.


Malaga Hoy

Un álbum revisado

JAVIER FERNÁNDEZ
14 Noviembre, 2018



'La sombra de un hombre'. Benoit Peeters, François Schuiten. Norma. 104 págs. 26 euros.

La sombra de un hombre es uno de los álbumes más importantes de Las ciudades oscuras, esa maravillosa serie escrita por Benoit Peeters y dibujada por François Schuiten que se cuenta entre las mejores historietas de todos los tiempos, con su desbordada imaginación y la elegancia infinita de sus imágenes. En esta ocasión, la reedición sirve para que los autores revisen el contenido y realicen una serie de modificaciones que se explican en detalle en el apartado final, de modo que, en palabras de Peeters, "el álbum que se publica hoy difiere de manera evidente del de 1999". Se modifican viñetas, desaparecen cinco páginas, que se incluyen en el epílogo y "el final, sobre todo, es completamente nuevo y del todo diferente".

Malaga Hoy

sábado, 10 de noviembre de 2018

El cómic de Lorca: vida, muerte y homosexualidad, sin tapujos

Ian Gibson y Quique Palomo llevan a viñetas la vida del poeta sin dejar de lado sus aspectos más ocultos ni su asesinato

Portada del cómic de Ian Gibson y Quique Palomo sobre Lorca.

JESÚS RUIZ MANTILLA
Madrid 8 NOV 2018
La pistola de una mano anónima apunta a su cabeza, cara a la muerte. El resplandor como tímido fondo de un cauto amanecer no borra la negrura de la noche. Olivos, pedruscos y la sombra del poeta rodean la fosa en los alrededores de Alfacar (Granada). Por la contraportada desfilan el resto de víctimas que acompañaron a Federico García Lorca en la hora final. A paso lento, le sigue Dióscoro Galindo, el maestro republicano y cojo de Pulianas. Al fondo, un guardia de asalto sujeta en lo alto del vehículo a uno de los banderilleros anarquistas —Francisco Galadí o Joaquín Arcollas— que cayeron también en aquella jornada de odio, sangre y hiel…


Es el dibujo elegido en la portada de Vida y muerte de Federico García Lorca (Ediciones B), el cómic que Ian Gibson y el dibujante Quique Palomo han creado conjuntamente. Muestra a Lorca sin tabúes ni tapujos. Su infancia en la Vega de Granada y su juventud en Madrid como inquilino de la Residencia de Estudiantes. Familia y amores clandestinos; triunfos globales —España y América— y los fracasos de sus intimidades. La proteína de su obra y el desperdicio que supuso su caída a manos de un escuadrón asesino. Una inmolación, con señales de escarmiento, a manos, dice Gibson, “de la que el poeta había llamado poco antes la peor burguesía de España: la granadina”.

No es fácil dibujar a un mito. Todo el mundo guarda en la memoria cualquier gesto, una fotografía, el sintagma de una sonrisa. “Existe una iconografía lorquiana”, comenta Palomo. “Dentro de esas circunstancias hay cosas que resultan fáciles y otras no tanto. La primera es que lo puedes caricaturizar. Existe en él una relación entre las cejas y la frente muy característica. Algo pasa con su barbilla, también”.

“Su obsesión por la injusticia social era  visible desde sus escritos iniciales, como su público y notorio antifascismo", asegura Gibson

Pero debe dar juego para 600 imágenes. “Con variaciones sobre esos elementos, se puede intentar”, asegura el dibujante. Y entre diversos escenarios que te conducen por una vida intensa. “Trazándole y estudiándole te das cuenta de que fue alguien que aprovechó su vida y sus circunstancias para ir a por todas”. Y eso que en ciertos aspectos no lo tuvo fácil. “Ser homosexual en las primeras décadas del siglo XX conllevaba demasiadas restricciones. Pero, por otra parte, eso produce en él unas revelaciones y cuestionamientos que enriquecen su obra”.

Su identidad sexual fue uno de los motores principales a exprimir en su afán creativo. “Todo un eje para el trabajo”, comenta Quique Palomo. Su crimen, también: “Aquella situación de caos y represión debía ser reflejada en nuestro cómic”. También el escarnio, enjaulado en una gélida coreografía de sombras, al mismo nivel que la alegría de vivir.

Como la que nos transmite desde su infancia, donde alternaba los juegos callejeros con su afición a representar misas. Su fascinación por los cómicos de la legua, los títeres y la música popular junto a un apego a la mística de la tierra y los arados, contagiada por su padre. O su juventud en Madrid, con sus inseparables Dalí y Buñuel. Anduvo enamorado del primero, con quien compartió escarceos y verdadera pasión, pero mosqueado a menudo con el otro, debido a ese empeño que tenía el aragonés en pasearle por burdeles para ahuyentar —o confirmar— sus sospechas de que fuera homosexual.

Junto a ellos también desfilan por las páginas otros grandes cómplices del autor: Manuel de Falla, Andrés Segovia, Margarita Xirgu, sus poetas más o menos coetáneos… También amantes cruciales, caso de Emilio Aladrén. O los lugares donde se transformó y triunfó: Nueva York, Cuba, Buenos Aires. Un completo recorrido por la luz de su imán antes de que lo despeñaran en el martirio.

La complicidad entre Palomo y Gibson no ha fallado desde el primer momento: “Empatizamos enseguida”, afirma el hispanista experto en la figura del poeta. “Quique ya admiraba a Lorca, de modo que nada de empezar desde cero. Le pasé una sinopsis de su vida y obra y leyó mi biografía. En nuestras primeras sesiones decidimos poner mucho énfasis sobre la larga infancia del futuro autor en la Vega de Granada, raíz de su mundo. Y sobre la extraordinaria vitalidad creativa que le permitió elaborar en solo veinte años (1916-1936) un muy variado corpus literario hoy admirado y estudiado universalmente”.

Aparte de los temas ya mencionados, Gibson hace hincapié en otros: “Su obsesión por la injusticia social, visible desde sus escritos iniciales y su público y notorio antifascismo. La identificación con la Granada mestiza perdida desde 1492 y sobre la que Lorca creía que le había empujado a sentirse cerca de los perseguidos. Su compromiso con el programa cultural de la República y una incomparable combinación de dones, entre ellos, el de la música. La extraordinaria mezcla de lo popular y lo más contemporáneo característica en su producción…”, apunta el autor. Con ese deseo perpetuo de acercarse continuamente a lectores de todos los ámbitos y su afición al dibujo, a Lorca, sin duda, le hubiera encantado este guiño a la cultura popular en forma de cómic.


El Pais


viernes, 9 de noviembre de 2018

Deriva dimensional

JAVIER FERNÁNDEZ
07 Noviembre, 2018




'Authority: El año perdido'. VVAA. ECC. 304 páginas. 29,50 euros.

Creado para el sello WildStorm por Warren Ellis y Brian Hitch, como continuación del trabajo del primero en la serie StormWatch, The Authority es uno de los tebeos de superhéroes más influyentes de las dos últimas décadas. La cabecera se inició en 1999 y tuvo dos etapas espectaculares, la inicial, de Ellis y Hitch, y su continuación a manos de Mark Millar y Frank Quitely. Una y otra han sido compiladas por ECC en dos tomos, y a estos se suma ahora Authority: El año perdido, con lo que podría haber sido el siguiente gran paso en la trayectoria del supergrupo, y es que, en 2006, Grant Morrison y Gene Ha se hicieron cargo de Apolo, Midnighter y compañía. Por desgracia, la cosa se fue al traste a los dos números por los compromisos de Morrison con DC. Y así podía haberse quedado todo, como un proyecto frustrado más, cuando, tres años y pico más tarde, WildStorm decidió completar la línea argumental encargando el trabajo a Keith Giffen y Darick Robertson. Giffen pidió a Morrison que le explicara cuáles eran sus planes para la serie y supo adaptarse a ellos para llevarlo todo a buen puerto (el dibujante Robertson no permaneció demasiado, y su puesto fue ocupado por otros artistas como Jonathan Wayshak o Brian Stelfreeze). Así que lo que tenemos aquí, la vibrante deriva de The Authority en otra dimensión, es también un apunte de lo que podría haber sido y no fue.

WildStorm tuvo su momento de gloria a comienzos de siglo y su fulgor se apagó bruscamente en pocos años, pero goza de suficiente prestigio aún como para que el reciente reinicio de su universo haya despertado suficiente expectación en los lectores. Máxime cuando este ha estado capitaneado por el propio Ellis. The Wild Storm es el título de la cabecera con que Ellis y el dibujante Jon Davis-Hunt, desde 2017, andan reinventado los personajes de este fascinante universo de ficción. ECC nos la sirve en tomos, el segundo de los cuales contiene los números 7 a 12, y les recomiendo que les echen un vistazo, pues son de lo mejorcito que hay ahora mismo por ahí.


Malaga Hoy


El Tintín español

'Cuto' es una serie de historietas de aventuras creada por el gran Jesús Blasco en 1935. El autor es uno de los primeros dibujantes nacionales que ha triunfado en el extranjero


GERARDO MACÍAS
31 Octubre, 2018


'Cuto nº 1'. Guion y dibujos: Jesús Blasco. ECC Ediciones, 2018.

Jesús Blasco (Barcelona, 1919-1995) es uno de los grandes del cómic mundial de todos los tiempos, y de los primeros dibujantes españoles en triunfar en el extranjero, sobre todo en Gran Bretaña (Zarpa de Acero).

Jesús Blasco forma parte de la primera generación de historietistas españoles que, tomando como modelo a los autores americanos de los años treinta, se dedicarían al cómic de forma profesional.

Cuto es una serie de historietas de aventuras creada por Jesús Blasco en 1935, y protagonizada por el personaje homónimo, que, a lo largo de los años cuarenta se publicó en las páginas de la revista Chicos.

El origen del protagonista se encuentra en una serie de historietas que Jesús Blasco publicó en 1935 en la revista Boliche, titulada Cuto, Gurripato y camarilla, que relataba las travesuras de un grupo de chicos, dirigidas al policía de su barrio. El autor se basó para crear la fisonomía de Cuto en la de su hermano pequeño, Alejandro Blasco. La serie tenía un grafismo caricaturesco y estaba dirigida al público infantil.

De ahí pasó el personaje a la revista Chicos, donde protagonizó breves historietas humorísticas autoconclusivas, una serie de cuentos, y una novela por entregas. Es el niño aventurero más emblemático de la historieta española (comparable en este aspecto con Tintín, con quien también comparte el gusto por los pantalones bombachos).

Cuto es un niño español, aunque vive en San Francisco. Trabaja como periodista (otro punto en común con Tintín), lo que le lleva a enredarse en numerosas intrigas policíacas y de espionaje internacional. Sus aventuras transcurren en lugares exóticos, y apenas hay otra conexión con España que la nacionalidad del personaje.

Chicos fue una de las más importantes revistas de la historia del cómic español, y de las pocas que desafió, aunque fuera tímidamente, a la censura franquista.

Cuto es como cualquiera de los lectores de Chicos, pero no vive como ellos: se pasea y habla con chicas, conduce todo tipo de vehículos, viaja por el mundo, se enfrenta a dictadores en los años cuarenta... Pero, claro, como era un niño no pasaba nada, y coló.

En esto fue revolucionario: en vivir los sueños de la calle; en dar voz de forma alegre a ese tiempo de silencio, al largo silencio de la época.

Es divertido ver la rapidísima evolución del personaje, en tan solo seis aventuras y menos de tres años. Con estilo caricaturesco, en El pequeño policía (1940-1941) el modelo es Mickey Mouse, mientras que para El Mundo perdido (1942-1943), el compañero de Cuto ya es de estilo realista a imagen de los dibujos de Alex Raymond.

Con solo quince años, Jesús Blasco ganó un concurso de historietas de la revista Mickey que le abrió las puertas de la industria. Y era tan bueno, que el cómic español se le quedó pequeño enseguida, siendo uno de los primeros dibujantes españoles en triunfar fuera de nuestras fronteras.

Fue tal el éxito de Jesús Blasco que sus hermanos Pili, Alejandro y Adriano decidieron seguir sus pasos formando una de las familias de dibujantes más célebres de la historia. Los hermanos trabajaron por separado hasta 1953. En los años cuarenta, Jesús muestra una actividad y una evolución increíbles, al mismo tiempo que en las páginas de Chicos y de Mis Chicas (la versión para niñas) aparecen progresivamente Pili Blasco, Alejandro Blasco, y Adriano Blasco.

Hay que tener en cuenta que eran adolescentes cuando empezaron a publicar, igual que lo había hecho Jesús antes de la guerra. Pero hay una diferencia: Jesús se espabiló solo, mientras que sus hermanos pequeños lo tuvieron siempre a él como modelo. Lo admiraban mucho, y reconocían su autoridad.

Aliados Alejandro y Adriano con él, Jesús podría producir el triple con su precio, en lugar del precio de sus hermanos, que era más bajo. Además, Alejandro y Adriano individualmente no habrían tenido tantos encargos. Sobre la forma de trabajo, Adriano hacía primero los esbozos a lápiz, Alejandro se dedicaba sobre todo a los fondos y Jesús fue siempre el responsable del entintado y acabado final.

Cuando en los años noventa, la Biblioteca Nacional de París dedicó una gran exposición a los maestros de la bande dessinée del siglo XX, Blasco fue uno de los cincuenta creadores mundiales destacados en la muestra.


Malaga Hoy


Ampliar horizontes

JAVIER FERNÁNDEZ
31 Octubre, 2018

'Impertérrito'. Silvestre. Reino de Cordelia. 64 páginas. 16,95 euros.

La trayectoria de Federico del Barrio incluye obras maestras como la serie Las memorias de Amorós, Lope de Aguirre: La conjura o El artefacto perverso, todas ellas en colaboración con Felipe Hernández Cava, y álbumes tan poéticos, pessoanos, como La orilla, León Doderlin o Tiempo que dura esta claridad. Pero Del Barrio posee también un lado beckettiano, experimental, que asoma en el grafismo de su seudónimo Caín (con el que, y de nuevo junto a Hernández Cava, compone su tira diaria en La Razón) y, sobre todo, en los trabajos firmados como Silvestre.

La máscara metaliteraria debutó a mediados de los noventa en el número 2 de la revista franco-belga Pelure Amère y se concretó rápidamente en el volumen Relations, alumbrado por la editorial francesa Amok, que, por entonces, partía la pana con sus propuestas arriesgadas. Hasta la fecha, Del Barrio nos había regalado dos álbumes excelentes, Relaciones (Sins Entido) y Simple (De Ponent), ambos publicados en 1999, el primero más deslavazado, el segundo más denso, pero no menos juguetón. Y ahora que casi se cumplen veinte años de aquella interesantísima duología, llega a librerías el inesperado tercer acto de la puesta en escena de Silvestre, Impertérrito, en lo que se percibe (sumándolo a la aparición de Tiempo que dura esta claridad) como una apuesta fuerte de Reino de Cordelia por Del Barrio.

Impertérrito ahonda en la investigación del dibujante sobre el vacío y las máscaras, de modo que tiene un mucho de teatral, y tensiona los límites del lenguaje con plena conciencia del hecho creativo. Es una lectura apasionante, que quizá no sea para todos los públicos (aunque no sé yo por qué no debería serlo), con su equilibro entre la forma y la nada, el silencio y los largos textos que se apoderan de pronto de la página. Negro, blanco y gris, las figuras esquemáticas, lo inasible y los borrones simbólicos dialogan en este valioso discurso con el que Del Barrio vuelve a presentar su candidatura para figurar entre los mejores historietistas de nuestro país.


Malaga Hoy